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Infeccion hospitalaria en servicio de neonatologia
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Enviado por Msc. Lucila Rivero Llonch y Msc. Irka Ballesté López
Código ISPN de la Publicación: EEAFuFZVlEoiTxTKUC
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| Resumen: La infeccion nosocomial (IN) se encuentra asociada al incremento de la morbilidad y la mortalidad hospitalaria y condiciona un incremento en los costos sociales y economicos. |
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RESUMEN
La infección nosocomial (IN) se encuentra asociada al incremento de la
morbilidad y la mortalidad hospitalaria y condiciona un incremento en los costos
sociales y económicos.Se realiza un estudio para determinar las tasas de
infección en el servicio, las muestras enviadas al laboratorio de Microbiología
y cuáles han sido los principales gérmenes vinculados.
Se realizó un estudio descriptivo y retrospectivo del comportamiento de las
infecciones nosocomiales del servicio de Neonatología en el hospital Docente
Ginecobstétrico de Guanabacoa durante los años 2000-2005, analizándose las
siguientes variables: total de egresos por año, total de pacientes sépticos
reportados, muestras estudiadas y gérmenes aislados, concluyendo que las
infecciones de este servicio mantienen una tendencia a la disminución, los
gérmenes circulantes en este servicio, en el tiempo de estudio coinciden
plenamente con lo reportado por la literatura nacional y extranjera consultada.
INTRODUCCIÓN
La infección nosocomial (IN) se encuentra asociada al incremento de la
morbilidad y la mortalidad hospitalaria y condiciona un incremento en los costos
sociales y económicos.1 Internacionalmente se ha reportado que, según el tamaño
del hospital y los servicios investigados, la prevalencia de IN puede variar
entre un 6 y 13 %.2-4 Esta frecuencia puede verse influenciada por las
características cualitativas y cuantitativas de los servicios hospitalarios.
Además, para el desarrollo de una IN influyen factores predisponentes
relacionados con la propia condición clínica del paciente (factores de riesgo
intrínsecos) y con las distintas intervenciones o procedimientos invasivos que
se realizan (factores de riesgo extrínsecos).
Como consecuencia de lo anterior, las unidades de cuidado intensivo (UCI) suelen
presentar las mayores cifras, tanto de prevalencia como de incidencia.(5, 6)
Hoy en día, entre 5-10 % de los enfermos hospitalizados contraen infecciones
nosocomiales, de las cuales más del 50 % son informadas por la Unidad de
Cuidados Intensivos (UCI), donde su tasa es significativamente mayor que en
otros servicios por estar relacionada con el uso de métodos invasivos: accesos
venoarteriales, sondas o dispositivos permanentes y tubos endotraqueales. Los
programas de control de las infecciones hospitalarias, iniciados en la década de
los 70, han fomentado la prevalencia de gérmenes patógenos nosocomiales,
particularmente Pseudomonas, Candidas y la reaparición del resistente
estafilococo (epidermidis y aureus), unido a la creación de numerosas unidades
de atención especializada en las modernas instituciones asistenciales.
En nuestro país, la primera causa de muerte en las UCIs neonatales está dada por
la neumonía nosocomial3, que junto a infecciones en otras localizaciones
constituyen un grave problema de salud.
Por la relevancia del tema y la morbilidad y la mortalidad de las infecciones
nosocomiales en el servicio de Neonatología de nuestro hospital, se realizó la
presente investigación para determinar cuáles han sido las tasas, las muestras
analizadas y los principales gérmenes vinculados.
MATERIAL Y MÉTODO
Se realizó un estudio descriptivo y retrospectivo del comportamiento de las
infecciones nosocomiales del servicio de Neonatología en el hospital Docente
Ginecobstétrico de Guanabacoa durante los años 2000-2005. Se analizaron algunos
indicadores del programa de prevención y control de las infecciones
intrahospitalarias como el total de muestras estudiadas por Microbiología y su
positividad, así como los agentes más frecuentes. Se describió el comportamiento
de estos indicadores en el período estudiado.
Para obtener el dato primario se revisaron los informes de infecciones
nosocomiales asequibles en el Departamento de Estadística Médicas y los informes
del Comité de Infecciones y Fármaco Terapéutico y se analizaron las siguientes
variables: total de egresos por año, total de pacientes sépticos reportados.
Además, se revisaron los registros del Comité de Infecciones con el objetivo de
obtener los datos referentes a la microbiología hospitalaria (total de muestras
estudiadas, positividad, tipo de agente y resistencia frente a los diferentes
antimicrobianos). Todos los datos fueron consignados en un formulario elaborado
para ello y procesadas las encuestas de forma computadorizada mediante el
programa EPINFO, versión 6.04; se utilizó Microsoft Excel para la realización de
los gráficos.
Para el análisis de las variables cualitativas, se utilizó la técnica
estadística de análisis de distribución de frecuencias y la prueba de
homogeneidad. En el caso de las variables cuantitativas, se calculó media y
desviación estándar, y se utilizó la prueba t o la de Wilcoxon. Para todas las
pruebas de hipótesis se fijó un nivel de significación de p= 0,05. Los
resultados se presentan en forma tabular y gráfica y se utilizan números
absolutos, porcentajes y tasas.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
El comportamiento de las infecciones en el servicio de Neonatología se muestra
en el siguiente gráfico.
Gráfico1. Comportamiento de las infecciones nosocomiales en el servicio de
Neonatología.

Fuente: Informes al Comité de Infecciones
En el servicio de Neonatología las infecciones hospitalarias han disminuido de
una manera más acentuada que en los restantes servicios del hospital, lo cual se
puede explicar por el trabajo sistemático de prevención y control que se lleva a
cabo en este servicio.
La neumonía nosocomial (NN) representa una de las mayores causas de morbilidad y
mortalidad dentro de las IN, se dice que aproximadamente entre el 0,5% y el 5%
de los pacientes admitidos en el hospital sufren esta complicación, por lo
general su incidencia es proporcional a la gravedad de la situación clínica
subyacente y está altamente asociada al ingreso en las UCI (12-40%), llegando a
ser la causa de una tercera o cuarta parte (25-30%) de las muertes en estos
servicios.(9)
Cuando la neumonía nososcomial está asociada a la ventilación mecánica (NAV) su
incidencia alcanza un rango entre el 9 al 70% de acuerdo a la población
estudiada y la mortalidad se estima entre un 50 y 75 %.4-6
En el servicio de Neonatología la infección nosocomial ha disminuido de una
manera más acentuada que en el resto de los servicios del hospital, lo cual se
puede explicar por el trabajo sistemático de prevención y control que se lleva a
cabo en el mismo.
El impacto sobre la mortalidad es el aspecto más importante de cualquier
problema clínico, por lo que la identificación de factores de riesgo que
pudieran estar influyendo en ella y asociados a la ventilación ofrece la
posibilidad de mejorar el pronóstico e incluso modificar alguno de estos
mediante intervenciones médicas. Muchas de esas medidas se han ido tomando en
nuestro centro y las consideramos como el factor fundamental en la disminución
de las infecciones nosocomiales neonatales, aunque los criterios para su
clasificación varían entre los seguidos en nuestro país y los recomendados por
el CDC(9).
Las muestras procesadas y diagnosticadas como positivas por el laboratorio de
Microbiología procedentes de este servicio vinculadas con la sepsis hospitalaria
se presentan en la tabla 1.
Tabla 1. Muestras positivas del Dpto. de Neonatología

Fuente: Informes al Comité de Infecciones
En este servicio las muestras más positivas, en general, son los catéteres,
muestras que pierden toda su validez en los casos sépticos si no son utilizadas
técnicas semicuantitativas como la de Maki et al (8). Los resultados
microbiológicos no siempre se han relacionado con la clínica lo cual puede ser
motivado por la toma de muestras para estudios microbiológicos luego de
instalada una terapia con antimicrobianos, que puede distorsionar los resultados
o que puede estar condicionada por los efectos bacteriostáticos de algunos
antibióticos cuando no son los de elección.
El diagnóstico de certeza solo puede establecerse a partir del hallazgo del
microorganismo en el catéter y, al mismo tiempo, en los hemocultivos o en el
drenaje purulento.(6) En términos generales, el diagnóstico en muchos hospitales
se reduce al aislamiento del microorganismo causal en los hemocultivos, en caso
de sospecha de bacteriemia, se toman 3 muestras de sangre del paciente y se
cultivan en frascos que permitan el crecimiento de microorganismos óxicos y
anóxicos, por lo que no es necesario obtener más de 3 tomas en 24 h.7
Los microorganismos más aislados en este servicio se presentan en el gráfico
2.

Fuente: Informes al Comité de Infecciones
El microorganismo más aislado en este servicio ha sido el Estafilococo coagulasa
negativa. Los estafilococos se encuentran entre los principales microorganismos
causantes de sepsis en el ser humano, tanto en aquellas infecciones adquiridas
en la comunidad como en las de origen hospitalario(10). La gran mayoría de los
estafilococos provocan infecciones supurativas de la piel, pero también pueden
producir invasión con daños severos en cualquier otra parte del cuerpo.
En los años 60, el Staphylococcus aureus era señalado como principal causante de
infecciones nosocomiales en el mundo. Años después esta preponderancia
disminuyó, pero en la actualidad, tanto este germen como los estafilococos
coagulasa negativos, sobre todo Staphylococcus epidermidis, están comprendidos
dentro de los patógenos emergentes responsables de sepsis hospitalarias; su
incidencia es mayor en las relaciones con dispositivos intravasculares, heridas,
neonatos y en pacientes inmunodeprimidos.(2)
Las Enterobacterias siguieron en orden a los estafilococos coagulasa negativa en
su aislamiento en los casos reportados como sépticos en este servicio. Estos
resultados son ligeramente inferiores a lo reportado por otros autores, como
Rubio y cols, (11) siendo el Proteus spp el microorganismo más frecuente en su
estudio, mientras que el Enterobacter spp fue el más frecuentemente aislado en
el nuestro. En un trabajo presentado por Echevarria y col(12) encontraron que la
mayoría de sus aislamientos fueron gérmenes Gram negativos, pero
fundamentalmente Klebsiellas spp.
La resistencia de los gérmenes aislados en este servicio durante este período se
presenta en los gráficos 3, 4, 5 y 6.
Gráfico 3. Resistencia a las Penicilinas

Fuente: Informes al Comité de Infecciones
La resistencia a las Penicilinas, en general presenta una tendencia al aumento.
La resistencia creciente a antibióticos por parte de los estafilococos es
reportada desde hace varios años. Más del 95 % de los aislamientos hospitalarios
de Staphylococcus aureus son resistentes a penicilina y las cepas
multirresistentes de ese germen han crecido en importancia. De igual manera se
comporta el estafilococo coagulasa negativo, aunque con el agravante de que se
consideran más resistentes aún que Staphylococcus aureus.(11)
Se ha visto que cepas de estafilococos que son resistentes al meticillín, poseen
patrones de resistencia que abarcan a varios antibióticos. De hecho la
resistencia al meticillín (o en su efecto oxacillín) es tomada como índice de
referencia o marcador de la resistencia a otros antibacterianos.(4)
Staphylococcus aureus, al igual que Staphylococcus epidermidis, resistentes al
meticillín, son considerados como agentes causales de infecciones de importancia
epidemiológica y constituyen un problema mayor de salud.(5)
Gráfico 4. Resistencia a los Aminoglucósidos

Fuente: Informes al Comité de Infecciones
La combinación de la interferencia de los aminoglucósidos sobre la síntesis
proteica y las alteraciones provocadas en la membrana justifican su acción
bactericida. El mecanismo de resistencia más frecuente depende de la producción
de enzimas modificantes capaces de inducir reacciones de fosforilación o
adenilación sobre radicales hidroxilo y reacciones de acetilación sobre
radicales amino. La modificación inducida interfiere en el transporte del
aminoglucósido, que no puede atravesar la membrana. La existencia de diferentes
dianas en la molécula de distintos aminoglucósidos guarda relación con el perfil
de inhibición de las enzimas.
La síntesis de estas enzimas es constitutiva, y su amplia difusión depende de su
codificación por genes ubicados en plásmidos y transposones.5 Con menor
frecuencia la resistencia depende de mutaciones cromosómicas que afectan la
diana (proteínas o RNA ribosómico), el transporte (respiración) o la penetración
(proteínas de membrana externa). Los plásmidos que contienen b lactamasas
generalmente transportan enzimas que inactivan a los aminoglucósidos,
especialmente la gentamicina.(8)
Gráfico 5. Resistencia a las Cefalosporinas

Fuente: Informes al Comité de Infecciones
Hay una tendencia de disminución a la resistencia a este grupo farmacológico. En
los dos primeros años no aparece resistencia al no contarse con los discos de
antibiogramas para los mismos. Su actividad antibacteriana está ligada a la
presencia del anillo betalactámico. Según la naturaleza de la molécula
heterocíclica asociada, las cefalosporinas, contienen un anillo dihidrotiazina (cefemes,
cefamicinas, oxacefemes, carbacefemes).
Aunque no han de penetrar la membrana citoplasmática para unirse a sus dianas
específicas, los betalactámicos deben atravesar la pared celular.
En las bacterias grampositivas su difusión se lleva a cabo de forma pasiva. Por
el contrario, en las bacterias gramnegativas deben atravesar la membrana
externa, que, por su carácter hidrófobo, plantea dificultades al paso de
moléculas hidrófilas. Las cefalosporinasas cromosómicas se encuentran en
bacterias gramnegativas y su síntesis está sometida a un sistema regulador
complejo. Las cefalosporinasas cromosómicas inducibles se producen en pequeña
cantidad, pero su síntesis puede incrementarse en presencia de un antibiótico
que inhibe el represor involucrado en la regulación de la síntesis enzimática.
Dentro de las situaciones clínicas más relevantes en este aspecto está la
identificación de b lactamasas de espectro extendido (ESBL) en los miembros de
la familia Enterobacteriaceae. El mejor indicador de la presencia de ESBL en
cualquiera de estas especies es el reporte de resistencia a Ceftazidima.(6)
La resistencia a otros antibióticos de interés se presenta en el gráfico 6.
Gráfico 6.

Fuente: Informes al Comité de Infecciones
Las Tetraciclinas, Sulfas y Cloranfenicol no son utilizados en este servicio,
pero se prueba su sensibilidad con el objeto de estudios epidemiológicos. Sin
embargo, la resistencia a la Ciprofloxacina, aunque tiene una tendencia a la
disminución es significativa, debido al uso cada vez más frecuente en los
pacientes críticos en el servicio. Las nuevas quinolonas fluoradas han ampliado
notablemente tanto el espectro como las indicaciones de su utilización, son
rápidamente bactericidas y tienen efecto postantibiótico. Aunque no se ha
descrito resistencia transferible, hay al menos tres mecanismos mediadores de
resistencia cromosómica a quinolonas. El más importante obedece a mutaciones en
la subunidad A de la DNA girasa y confiere resistencia de alto nivel a las
quinolonas clásicas y de bajo nivel a fluoroquinolonas. La resistencia puede
deberse también a mutaciones que afectan la permeabilidad y confieren
resistencia a antimicrobianos no relacionados y a un mecanismo de eliminación
activa de quinolonas del interior de la bacteria.(7)
En el período de este estudio se han aislado varias cepas multirresistentes en
Neonatología, 8 aislamientos a partir de hemocultivos, un Estafilococos aureus
resistente a Vancomicina, Aminoglucósidos Ceftazidime y Ciprofloxacina. El 71,4%
de los Enterobacter aislados en todos los servicios fueron resistentes al
Ampicillín, Aminoglucósidos y Cefalosporinas; el 100% de los BNF a las
Cefalosporinas, Aminoglucósidos y al Ticarcillín, 100% de E. Coli al Ampicillín,
Aminoglucósidos, Rocephin, el 50% a Ciprofloxacina, el 80% a las Sulfas y el
100% de las Pseudomonas a la Aminoglucósidos, Ampicillín, Ofloxacina y
Cloramfenicol.
La selección racional de la terapia antimicrobiana apropiada es el resultado de
un proceso secuencial en el que han de tenerse en cuenta varios factores
determinantes. En primer lugar debe establecerse un diagnóstico clínico que,
además de orientar sobre la naturaleza infecciosa del proceso, procure un
diagnóstico de su localización. El paso siguiente es intentar establecer un
diagnóstico etiológico mediante la selección de muestras adecuadas para su
estudio por el laboratorio de microbiología. Aún en ausencia de un diagnóstico
específico, basándose en la información clínica y en el conocimiento de los
principales microorganismos implicados habitualmente en la producción de
infecciones de la misma naturaleza y localización, puede establecerse una
presunción razonable sobre los posibles microorganismos implicados en el proceso
infeccioso.
Este análisis resulta crítico para poder seleccionar juiciosamente un
tratamiento empírico adecuado, en los casos en los que no es factible el
diagnóstico microbiológico o cuando la gravedad del caso no admite dilaciones en
el inicio de la terapéutica. Es bueno aclarar que no siempre es necesario
estudiar la sensibilidad in vitro del agente causal para instaurar el
tratamiento; la mayoría de los microorganismos que causan las infecciones más
frecuentes tienen una sensibilidad a los antibióticos que puede calificarse de
variable e impredecible. En estos casos es obligado estudiar la sensibilidad a
diferentes antimicrobianos potencialmente útiles para evitar fracasos
terapéuticos por resistencia del agente.(7)
En la mayoría de las infecciones la monoterapia puede conseguir el éxito
terapéutico. La utilización combinada de antimicrobianos puede tener resultados
indeseables: toxicidad y otros efectos adversos, posible antagonismo, incremento
del coste. Prevenir la selección de subpoblaciones resistentes en el curso del
tratamiento de microorganismos que sufren con frecuencia mutaciones cromosómicas
se ha mostrado claramente eficaz en el caso de la tuberculosis.(8)
En algunas situaciones clínicas bien definidas se ha comprobado la existencia de
sinergia entre dos antimicrobianos, casi siempre un betalactámico y un
aminoglucósido, lo cual constituye una indicación clara para su asociación, pero
los datos de sinergia in vitro no deben ser extrapolados a situaciones clínicas
sin ensayos controlados de su eficacia in vivo. Probablemente, la indicación
teórica para asociar antimicrobianos que tiene menor sustento en ensayos
clínicos es la disminución de toxicidad por reducción de las dosis de cada
integrante de la asociación.(9)
CONCLUSIONES
· Las infecciones de este servicio mantienen una tendencia a la disminución.
· Los gérmenes circulantes en este servicio, en el tiempo de estudio coinciden
plenamente con lo reportado por la literatura nacional y extranjera consultada.
· Hay que mantener una estrecha frente a la aparición de cepas multirresistentes
en nuestros servicios para adecuar, convenientemente la política de
antibióticos.
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AUTORES
Msc. Lucila Rivero Llonch*
lucyllar@yahoo.es o vicethggbcoa@infomed.sld.cu
Msc. Irka Ballesté López**
iballeste@infomed.sld.cu
Hospital Docente Ginecobstétrico de Guanabacoa
* Lic. En Microbiología. Máster en Enfermedades Infecciosas. Profesora
Instructora, Facultad de Ciencias Médicas Miguel Enríquez.
** Médico Especialista de 1er Grado en Neonatología. Máster en Enfermedades
Infecciosas. Profesora Auxiliar, Facultad de Ciencias Médicas Miguel Enríquez.
Enviado por Msc. Lucila Rivero Llonch y Msc. Irka Ballesté López
Contactar mailto:vicet.hggbcoa@infomed.sld.cu
Código ISPN de la Publicación: EEAFuFZVlEoiTxTKUC
Publicado Friday 26 de October de 2007
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