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La estrategia de salud para todos y la atencion primaria de salud como prioridades para mejorar la salud en el nuevo milenio


Enviado por Dr. Jorge Hadad Hadad
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Resumen: Con un enfoque internacional actualizado, en el presente trabajo se exponen las estrategias de Salud para Todos y la forma de alcanzarla, a traves de la Atencion Primaria de Salud. Se hace un breve analisis de los factores que la obstaculizan fundamentalmente la globalizacion, la economia, el papel del estado y los principios de equidad y justicia social. Se proponen los nuevos enfoques estrategicos para los proximos anos y los principios en los cuales debe basarse la politica sanitaria con especial enfasis en la Atencion Primaria de Salud que mantiene y cobra mayor vigencia. Es un trabajo teorico conceptual que contribuye a conformar las politicas de salud a escala internacional.


   

  

RESUMEN

Con un enfoque internacional actualizado, en el presente trabajo se exponen las estrategias de Salud para Todos y la forma de alcanzarla, a través de la Atención Primaria de Salud.  Se hace un breve análisis de los factores que la obstaculizan fundamentalmente la globalización, la economía, el papel del estado y los principios de equidad y justicia social.  Se proponen los nuevos enfoques estratégicos para los próximos años y los principios en los cuales debe basarse la política sanitaria con especial énfasis en la Atención Primaria de Salud que mantiene y cobra mayor vigencia. Es un trabajo teórico conceptual que contribuye a conformar las políticas de salud a escala internacional.

En la Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud, patrocinada y organizada conjuntamente por la OMS y la UNICEF, en Alma-Ata (1978) se adoptó “Salud Para Todos en el Año 2000” (SPT-2000) como meta universal y la Atención Primaria de Salud (APS) como estrategia para alcanzarla, convirtiéndose en las bases fundamentales para el desarrollo de la salud en el mundo.1

En esa oportunidad, con la participación de 134 países o Estados miembros de la OMS y de 67 organizaciones de la ONU y representaciones de entidades no gubernamentales, se reafirmó, a nivel doctrinario, a la salud como un derecho humano, constituyendo su consecución  un objetivo social esencial de suma importancia.

En esa misma reunión se evidenció la preocupación por las graves desigualdades existentes en el Estado de Salud de las poblaciones, especialmente entre los países desarrollados y en vías de desarrollo, el papel de la promoción y protección de la salud para un avance económico y social sostenible, la participación de la población en  su atención a la salud, la adecuación de los servicios a las necesidades, las expectativas y cultura de la población, y la necesidad de una base financiera que garantice la sostenibilidad de los servicios de salud, con prioridad a las poblaciones más vulnerables.

En aquella ocasión, los países del mundo acordaron lograr Salud para Todos en el año 2000 empleando la estrategia de Atención Primaria de Salud, y se comprometieron a monitorear y evaluar los resultados, informando a la Asamblea Mundial de la Salud cada dos años.

En los años transcurridos se han producido avances en materia de salud, pero aún encontrándonos en siguiente siglo persisten o se agravan muchos de los problemas entonces existentes.  En las evaluaciones principales de la estrategia mundial de Salud para Todos se ha comprobado que su avance se ha visto obstaculizado en numerosos países por:2-6

·      El incremento de la pobreza el alto desnivel de ingresos y la exclusión de sectores mayoritarios.

·      La falta de una adhesión y liderazgo político a la puesta en práctica de la estrategia de SPT.

·      La falta de la igualdad de acceso a todos los elementos de la APS.

·      La persistencia de inferioridad de condiciones sociales de la mujer.

·      Un desarrollo socioeconómico insuficiente y un crecimiento económico excluyente de las mayorías.

·      La dificultad para lograr una acción intersectorial en favor de la salud, así como una deficiente participación del sector en iniciativas de desarrollo humano y en especial en programas de erradicación de la pobreza.

·      La distribución desigual de los recursos humanos y el escaso apoyo que se les presta.

·      La falta de políticas y programas en la formación de recursos humanos para la salud que satisfagan las necesidades de la práctica social.

·      La insuficiencia general de las actividades  de promoción de la salud.

·      La deficiencia de los sistemas de información sanitaria.

·      El deterioro del medio ambiente.

·      La falta de abastecimiento de agua potable y el saneamiento básico.

·      Los rápidos cambios demográficos y epidemiológicos.

·      El uso inapropiado de tecnologías de alto costo.

·      Las distintas manifestaciones de violencia.

·      Los desastres naturales y los provocados por el hombre .

Esta situación ha influido en la profundización de la falta de equidad y justicia social; agravada por la aplicación de políticas de ajustes económico, obligados en muchas ocasiones por las condiciones y presiones externas, que repercuten desfavorablemente sobre los sistemas sanitarios que se han visto imposibilitados de ofrecer servicios básicos de salud a todos los ciudadanos

La globalización neoliberal además ha traído consigo la preocupación por la supervivencia de la diversidad e identidad cultural y étnica. La salud de los ciudadanos del mundo está indiscutiblemente unida y cada vez depende menos de límites geográficos. Los países se ven obligados a reconocer su interdependencia debido a  la fragilidad del ambiente en que compartimos,  la existencia de un sistema económico cuyo carácter mundial es cada vez más evidente y  la posibilidad de la rápida propagación de las enfermedades y otros problemas de salud. 

Los cambios políticos, económicos/financieros y sociales operados en el mundo tienen profundas consecuencias sobre el papel del Estado en la preservación y promoción de la salud. Los gobiernos se están descentralizando y delegando atribuciones a los gobiernos locales y a la sociedad; tienen que funcionar en un ambiente cada vez más exigente, y al mismo tiempo lleno de limitaciones y presiones, para que las políticas sanitarias nacionales concuerden con las instituciones y los acuerdos mundiales y regionales.

Ello ha provocado que en numerosos países los gobiernos han ido perdiendo su participación en la atención sanitaria, papel que ha sido asumido por el sector privado con las consecuencias que ello trae a los grupos de menos recursos.8

La estrategia Salud para Todos en el siglo XXI deberá ser una continuación del proceso iniciado en 1978 en lo que concierne a los valores de equidad, solidaridad y autodeterminación que la sustentaron y que son irrenunciables y se basará en las lecciones del pasado y en los retos del presente y del futuro, para trazar las nuevas estrategias, dentro de las que se destacan:

·      El desarrollo debe centrarse en los seres humanos.

·      Los objetivos centrales del desarrollo son la erradicación de la pobreza, la satisfacción de las necesidades básicas de todas las personas y la protección de los derechos humanos.

·      La inversión en  salud y educación es decisiva e imprescindible para el desarrollo.

·      El mejoramiento de la situación de la mujer, incluida su adquisición de poder efectivo.

·      La desviación de recursos de las prioridades sociales debe evitarse.

·      El marco abierto para el comercio, la inversión y la transferencia de tecnología, en condiciones de equidad, es un factor decisivo para el fomento del crecimiento económico sostenido.

·      Los gobiernos deben regir y controlar la formulación, reglamentación y vigilancia de las políticas sanitarias, sociales y ambientales.

·      La formación y el perfeccionamiento de los recursos humanos en los sectores sociales y sanitarios  constituyen un componente imprescindible para el desarrollo sostenible de la sociedad.

Estos enfoques deben estar incorporados en  todas las políticas de salud, y con ello reforzar la necesidad de considerar la salud como una responsabilidad que va mucho más allá de los servicios de salud para hacer una auténtica responsabilidad de todos los sectores y en primer lugar del Estado.  

Esta visión integral de salud se apoya en un sistema de valores cuyos ejes orientadores son la equidad, la solidaridad, la autodeterminación y la sostenibilidad.

·        Lograr equidad requerirá  disminuir o eliminar diferencias que son innecesarias y evitables, pero que además se consideran injustas socialmente. Significa entonces, garantizar igual acceso de los ciudadanos a la información y a los servicios de salud, que el Estado y la sociedad puedan mantener económicamente.

·        La solidaridad en su dimensión nacional es expresión de  aquellas relaciones a escala individual, familiar, comunitario y social dirigidas a fortalecer las redes de apoyo hacia el bien común, con relación a la salud, esta incluye modalidades en las que una sociedad comparte y se hace responsable por el mantenimiento de la salud pública y de unidades de atención médica, lo que requiere  un espíritu firme de solidaridad que demanda participación social y articulación intersectorial, involucrando a todos los actores de los diversos sectores con interés en salud.

·        La autodeterminación es la expresión del derecho y el deber que tienen los países de definir soberanamente las políticas y estrategias que mejor convengan al desarrollo equitativo de la salud de sus pueblos; afirmando la autorresponsabilidad y dejando de lado los dictados, presiones y condicionamientos externos de cualquier orden.

·        Por otra parte la sostenibilidad implicará poner en práctica  estrategias para satisfacer las necesidades del presente, sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para cubrir sus propias necesidades, así como, garantizar los cambios resultantes de la aplicación de una  estrategia renovada de salud que mantenga la vigilancia y flexibilidad de adaptación,  a los elementos que tienden a impedirlo.

La viabilidad política de la renovación de SPT dependerá del grado de compromiso político de los gobiernos con el logro de los más altos niveles de salud y bienestar sostenible para la población, del espacio que el personal de salud tenga para articular argumentos de política en todos los niveles de acción y de la capacidad de la gente para exigir el cumplimiento de una agenda de salud que asegure su bienestar hoy y en el futuro.

En la  aplicación de la estrategia de Salud Para Todos en el Siglo XXI resulta de importancia tener en cuenta determinados elementos esenciales para la transformación de la política en logros concretos:

·        Este proceso requiere de una adecuada gestión pública mediante la cual,   los asuntos sanitarios se hacen realidades en el contexto de la situación económica, política y social de cada país, con la participación y colaboración de los numerosos intereses y factores que influyen en la salud;

·        La fijación de prioridades permitirá determinar los límites de acción y la más precisa asignación de los limitados recursos, teniendo en cuenta consideraciones técnicas, en particular la situación sanitaria y las necesidades de la población con un enfoque consultivo y participativo.

·        Es necesario que se establezcan lazos de asociación entre múltiples niveles y sectores relacionados, que se conviertan en un componente primordial de la aplicación de la estrategia de SPT.

·        Por otro lado se requiere una acción mundial y cooperación entre países que promueva un nivel más elevado de salud para todos y luche por disminuir las desigualdades.

·        La evaluación y seguimiento de los programas establecidos, constituyen un instrumento de gestión decisivo para estimar sus resultados, comparándolos con los objetivos propuestos y deben estar  muy asociados con el análisis político y la formulación de recomendaciones. De esto se infiere la necesidad de tener una definición adecuada de las metas de SPT acorde con las características específicas de cada país, sobre una sólida base de investigaciones, en salud y la información sobre necesidades reales y sentidas de la población y los recursos disponibles.

·        Para concluir dejar reafirmada la tesis de que la estrategia fundamental, desde el interior del sector salud, para asegurar la Salud para Todos, lo constituye la Atención Primaria de Salud que garantice cobertura y accesibilidad, capacidad resolutiva y pertenencia a un Sistema de Salud integrado que asegure la satisfacción de las necesidades de salud de nuestras poblaciones.

 

Bibliografía Consultada:

1. Declaración de Alma-Ata. Ginebra. OMS. 1978.

2. Formulación de estrategias con el fin de alcanzar la salud para todos en el año 2000. Ginebra. OMS. 1979.

3. La Salud en las Américas. Washington. OPS.1998. Publicación Científica Nº 569.

4. Health Economics. Technical briefing note. Poverty and health. WHO task force on health economics .  1997.

5. Recursos Humanos: Un factor crítico de la Reforma Sectorial en Salud. Reunión Regional. San José. Costa  Rica. Diciembre, 1997.

6. Educación permanente en salud. Serie PALTEX para ejecutores de programas de salud.  Nº 38.  OPS. 1995.

7. La rectoría de los Ministerios de Salud en los procesos de Reforma Sectorial.CD40/13.OPS/OMS.1997.

8. Gertler, PJ and Rose,E. Collecting health information in multi-porpose household surveys, World Bank, Workshop on Increasing the Policy Relevance of LSMS surveys, World Bank, May 1997.

9. Londoño, JL and Szekely,M Persistent poverty and excess inequality: Latin America, 1970-1995, IBD Working Paper Series Nº 357, 1997.

 

Autor:

Dr. Jorge Hadad Hadad

Profesor del Instituto Superior de Ciencias Médicas de la Habana

Departamento de Salud

Facultad Dr. Salvador Allende

 


Enviado por Dr. Jorge Hadad Hadad
Contactar mailto:hadadj@infomed.sld.cu


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Publicado Friday 17 de June de 2005