Resumen
de las conferencias presentadas por el Biólogo José Jesús Guerrero
Rojas en e/ Segundo Congreso Nacional de
Minería, realizado en Trujillo - Perú, del 16 al 19 de Agosto
de 1998.
Una
planta de extracción de minerales del futuro «…podría tener el aspecto de
una planta actual de tratamiento de agua: libre de la suciedad y de los montones
de escorias asociadas con las operaciones mineras, mientras que bajo el suelo
millones de microbios realizarían las tareas que en nuestros días se
caracterizan por el rugido de las máquinas, el ruido de los picos y el traslado
del minera!», señalaba el Dr. Richard Manchee en 1979(1).
Esta
visión de lo que será la minería del futuro no es pura fantasía y tiene su
asidero en el empleo actual de cierto grupo de bacterias en la disolución de
cobre, de uranio y en el tratamiento de minerales con contenidos de metales
preciosos, que no pueden ser recuperados por cianuración convencional.
Los
procesos biotecnológicos – en los que se emplean micro-organismos como
catalizadores de los procesos industriales – han concitado un notable interés
en tiempos recientes en nuestro país, sobre todo en el sector minero gracias a
los importantes logros obtenidos por Minera Lisandro Proaño en su
proyecto Tamboraque para la recuperación de oro contenido en arsenopirita.
Igualmente, debido a los resultados conseguidos por Southern Perú en la
lixiviación de sus botaderos de sulfuros marginales en Toquepala.
Bio-oxidación
de minerales, bio-lixiviación o lixiviación bacteriana son
algunas de las denominaciones que han recibido las múltiples aplicaciones de la
biotecnología en la industria minera. La bio-lixiviación es una
tecnología que emplea bacterias para extraer, o lixiviar, un metal valioso como
uranio, cobre, zinc, níquel y cobalto, contenidos en una mena o concentrado
mineral. El producto final de la biolixiviación es una solución ácida que
contiene el metal de valor.
BACTERIAS
Y METALES
La
bio-oxidación de minerales es un término empleado para describir un
proceso que utiliza bacterias para degradar un sulfuro, generalmente pirita o
arsenopirita, que contiene oro y plata. Las bacterias rompen la matriz del
sulfuro, permitiendo que
losmetalespreciosospuedanserrecuperadosporlixiviantesconvencionales, como
cianuro, tiosulfato o tiourea.
Los
microorganismos empleados en los procesos de oxidación biológica de minerales
son bacterias que obtienen la energía necesaria para su desarrollo y reproducción
mediante la oxidación de azufre y fierro. Se desarrollan en ambientes extremos
de alta acidez y alta concentración de metales solubles. Sus habitats naturales
se localizan en drenajes ácidos de minas, regiones volcánicas y en
afloramientos de minerales sulfurados, expuestos al aire y la humedad. Ninguno
de estos microorganismos produce enfermedades en plantas, animales o seres
humanos.
La
oxidación biológica de minerales ha tenido un rol importante en el
procesamiento de metales básicos y preciosos en años recientes. La tecnología
es una alternativa económicamente viable frente a la tostación y la oxidación
a presión y es el único proceso comercial disponible para el tratamiento
efectivo y económico de sulfuros auríferos refractarios.
La
bio-lixiviación es la principal tecnología de producción para la extracción
de cobre contenido en menas de covelita, calcocita y chalcopirita. No solo el
cobre, uranio y los metales preciosos pueden ser tratados por medios biológicos.
Las
investigaciones han demostrado la aplicabilidad de la tecnología en la disolución
de zinc, plomo, níquel, cobalto, y muchos otros más. Los éxitos comerciales
obtenidos con el oro, la plata y el cobre son estímulo para que se continúen
con las investigaciones y pueda ampliarse el espectro de aplicación de la
bio-oxidación hacia otros metales, que permitirá convertir aquellos proyectos
antieconómicos en realidades comerciales.
BACTERIAS
Y CIANURO
El
aspecto ambiental tampoco escapa a la influencia de los procesos biotecnológicos.
La capacidad de algunos microorganismos de asimilar iones metálicos puede ser
de amplia utilidad en la descontaminación de efluentes ácidos, tan comunes en
la minería. Del mismo modo, se conoce de la habilidad de ciertas bacterias en
la degradación y destrucción del cianuro.
Asimismo,'es
interesante el rol de ciertas especies vegetales con capacidad para acumular
iones y descontaminar efluentes tóxicos en los llamados «wetlands» o
pantanos artificiales. Esta misma capacidad de soportar altas concentraciones de
iones facilita su empleo en la revegetación de relaves y de áreas disturbadas
por la actividad minera.
(1)
Steve Prentis. 1987. .Biotecnología.. Salvat Editores S.A.
Opinión
Minera; Minas y Petróleo, Nº 121, Setiembre 1998, pp3