Resumen
La
espondilolistesis es una afección que se presenta en la infancia con
prevalencia de un 5% alrededor de los 6 años de edad que aumentan discretamente
en adolescentes en relación al deporte. El dolor es el síntoma mas importante
y presente en casi la totalidad de
los pacientes que acuden a consulta. Su tratamiento varía según la edad donde
la mayoría de los autores concuerdan en que todos los casos progresivos
e
inestables
o con desplazamiento mayor del 50% son quirúrgicos.
Introducción
La
espondilolistesis surge a partir del griego espondylo que significa vértebra y
olisthesis que significa desplazamiento. Herbinaux, obstetra belga
describió por primera vez la espondilolistesis como una prominencia a
nivel sacro que impedía la evolución normal del parto. Kilian sugirió que la
patología se debía a un desplazamiento lento de una vértebra sobre la
inmediatamente inferior y por esto acuñó el término de espondilolistesis.
Posteriormente Robert demostró que el arco neural debe estar alterado para que
se produzca el desplazamiento y Hartmann estableció que aunque el cuerpo de la
vértebra se desplazaba, el proceso espinoso permanecía en su sitio. (1-
3)
Concepto:
El
desplazamiento hacia delante de una vértebra subyacente se asocia mas
habitualmente con defectos en el arco óseo posterior, aunque puede producirse
el desplazamiento vertebral como resultado de malformación de las apófisis
articulares con falta de estabilidad.(1-33)
Es
mas frecuente el intervalo vertebral L5-S1 y sobre todo en personas jóvenes. En
el estudio de Mc Carroll y cols todos los casos de espondilolistesis se
localizaron a nivel lumbosacro y ninguno de ellos era mayor
de un grado I .Puede aparecer entre L4-L5 sobre todo cuando existe
sacralización de la quinta lumbar, en adultos y
asociado a una lesión del platillo vertebral.
Ikata
y cols tras evaluar la edad esquelética del
raquis lumbar, encontraron que una columna madura tenía un menor riesgo
de sufrir un desarrollo o progresión de deslizamiento vertebral.
Clasificación
Las
espondilolistesis se clasifican acorde a los siguientes criterios:
1.-Según
el porcentaje de desplazamiento: (1,2,4,5,7,8-11,14,15,17,23,24,26,27,29,30-32).
El
porcentaje de deslizamiento se determina tomando como referencia el sacro
(cuando el desplazamiento es en L5), visualizándolo desde el plano sagital
mediante una radiografía y dividiendo el cuerpo vertebral en cuatro partes
iguales en:
GradoI:
desplazamiento menor del 25 % del diámetro anteroposterior del primer segmento
somático sacro.
GradoII:
desplazamiento entre el 25-50 %.
GradoIII:
desplazamiento entre el 50_75%.
GradoIV:
desplazamiento entre el 75-100%.
2.-Según
Wiltse, Newman, Macnab la clasifican de acuerdo a la causa del defecto existente
en: (1, 2 ,
7, 10,11,33)
Displásicas.
Displasia
congénita de la parte superior del sacro o ausencia de la apófisis articular
de la primera sacra, existiendo deformidad de la pars y de las carillas
articulares inferiores de L5.
Se
presenta frecuentemente en niños y adolescentes.
Predomina
en el sexo femenino.
Produce
compresión radicular cuando el desplazamiento sobrepasa el 25%.
En
las radiografías encontramos espina bífida en S1 y ocasional en L5.
Deformidad
en cara superior del cuerpo del sacro, displasia de la apófisis articularis, adelgazamiento y alargamiento del istmo y no lisis.
Ístmicas.
Es
la variante mas frecuente.
La
lesión se produce a nivel de la pars articularis, puede haber listesis, hay
elongación del istmo sin lisis.
Es
de causa desconocida.
Es
frecuente entre los 5-50 años.
Incidencia
mayor en la raza blanca.
Es
frecuente en esquimales y en los
gimnastas puede llegar al 20-25 %.
Se
produce por fatiga de la pars articularis.
Estudios
radiográficos.
Fractura
aguda de la pars articularis
Pueden
ser:
Tipo
A por lisis ístmica en niños entre 5-7 años, considerada como una fractura de
fatiga, es bilateral en el 85% de los casos, predomina en L5 y es la más
frecuente.
Tipo
B por estiramiento ístmico: Curación de fracturas de fatigas repetidas.
Tipo
C por fractura traumática aguda del istmo es la más rara.
Degenerativas.
Fue
descrita por Junghans como una pseudolistesis.
Se
ve en adultos.
Mas
frecuente en mujeres.
Preferencia
por L4-L5 y provoca inestabilidad que
determina movilidad anormal de las pequeñas articulaciones.
Traumáticas.
Se
ve en traumas graves.
Afecta
el arco neural L4-5.
Es mas frecuente en adultos jóvenes.
Patológicas.
Se
ve en el curso de afecciones generalizadas como la enfermedad de Paget, Mal de
Pott, Artrogriposis.
3.-Marescu
en el año 1977 planteó tres tipos esenciales
de acuerdo con el sitio donde se produce la ruptura del anclaje normal
del arco posterior en:(1)
Istmicas.
Se
debe alargamientos a nivel del istmo por espondilolisis anterior.
Articulares.
Se
producen por dislocaciones de la articulación lumbosacra de origen traumático,
congénito o artrósico.
Pediculares.
Por ruptura de los pedículos de tipo traumático o tumoral. Son poco
frecuentes.
Los
niños pueden presentar espondilolistesis displásica o ístmica, la primera es
secundaria a defectos congénitos mientras que la segunda con frecuencia se debe
a fractura por fatiga.
Etiopatogenia.
Se
desconoce la causa de los defectos del arco, el origen congénito es casi
descocido en el recién nacido. (1,4-7,10,12)
Se
plantea que la escoliosis asociada en estos pacientes es de una prevalencia 4
veces mayor en la población con lesión ístmica respecto a la población
normal. (1,2,4,5,7,8,13,18,32)
Los factores traumáticos pueden ser agudos o crónicos. Los
agudos se producen con menor frecuencia y se deben a traumatismos ocasionados
por accidentes del tránsito, movimientos incoordinados violentos en atletas de
salto alto, salto largo, judo, karate o lucha grecorromana, los traumatismos crónicos
se deben a micro traumas repetidos de causa laboral, o deportivo y por
movimientos frecuentes que provocan cizallamiento del istmo, los factores traumáticos
son los más frecuentes. L5 ocupa una posición oblicua intermedia entre el
sacro dispuesto oblicuamente y L4 está situada casi verticalmente. Las fuerzas
compresivas de la columna vertebral que en las áreas superiores se trasmiten a
través de los cuerpos vertebrales y discos ejercerán mayor fuerza a nivel de
L5 a través del arco neural, cuando este arco neural está poco desarrollado,
el istmo puede ejercer compresión entre las
apófisis.(1-4)la presión puede fracturar el istmo y los
defectos pueden quedar ocupados por tejidos fibrosos, las fuerzas de presión
que actúan sobre el istmo pueden ser las ordinarias presiones de carga
de la vida diaria por lo que el defecto del arco neural es más probable con la
progresión de la edad. El traumatismo superpuesto bien se trate de lesión por
hiperextensión aguda o por traumatismos crónicos de levantamiento repetidos
pueden producir rotura temprana del arco neural. (1,2,4-8,13,18,32)
Existen
factores anatómicos que favorecen la aproximación de las vértebras lumbares
inferiores y el contacto de las apófisis articularis con el istmo como son: (1,4-6)
- Estrechamiento
del disco intervertebral lumbar.
- Disminución
de la altura vertical de un cuerpo vertebral.
- Espina
bífida.
- Apófisis
espinosa insuficientemente desarrollada.
- Relajación
del ligamento y músculos de sostén.
- Exageración
de la lordosis lumbar.
Los
factores morfológicos (1,5,6,8,18) son frecuentes en las
espondilolistesis articulares y consisten en afecciones congénitas, artrosis y
otras enfermedades degenerativas.
Los
factores patológicos son la ruptura del pedículo, los tumores y enfermedades
óseas localizadas o generalizadas
Bado
(2) propone como origen de las espondilolistesis la contractura de
los isquiotibiales que se demuestra con frecuencia en niños. La contractura
muscular produce una extensión del sacro, cuyas apófisis articulares
superiores cizallarían el istmo de L5 por un mecanismo de hiperextensión como
el descrito.
En la hipótesis
de Vidal (2), la espondilolistesis tiene su origen en la pérdida del
equilibrio del centro de gravedad en el plano sagital. En condiciones normales,
la línea que transmite el peso del cuerpo une, en plano sagital, los conductos
auditivos con el centro de las cabezas femorales, siendo tangente al borde
anterior del cuerpo de L5. Si hay una traslación anterior de la línea de
gravedad, ésta deja de ser tangente a L5 y, para recobrar el equilibrio
corporal, la columna lumbar adopta una posición de hiperlordosis en la que por
extensión relativa la pars interarticularis de L5 sufre una carga mayor y puede
fracturarse por sobreesfuerzo, permitiendo un desplazamiento anterior de L5
hasta que se encuentra un nuevo equilibrio.
Epidemiología
La
presencia de espondilolisis y espondilolistesis se presenta en la elite española
en un 30,27%, siendo mas frecuente entre mujeres (5)
La
incidencia de esta patología se encuentra en torno al 6% de la población
general mayor de 5 años, siendo extremadamente raro en pacientes que no han
comenzado la deambulación.
(1,4,5,7-10, 18)
La
espondilolisis ístmica, con o sin espondilolistesis, es una afección que se
presenta en la infancia con una prevalencia del 5% alrededor de los 6 años (2).
Esta prevalencia aumenta discretamente en adolescentes, particularmente en
relación con actividades deportivas como la gimnasia rítmica, el atletismo,
tenis o el levantamiento de pesas. La progresión de la listesis es citada por
algunos autores, por lo que es necesario efectuar un seguimiento periódico
durante el crecimiento del paciente. En más del 50% de aquellos con L5 en forma
de trapezoide o la porción superior del sacro en forma de cúpula tendrá lugar
un deslizamiento adicional. Por lo tanto aquellos pacientes con
espondilolistesis de tipo displásico presentan mayores probabilidades de
requerir una estabilización quirúrgica. (2)
Síntomas
y signos invalidantes.
Esta
enfermedad evoluciona en forma insidiosa.
El
dolor es el síntoma más importante (1,2,4-8,10,12,15-17,32,33)
y casi siempre está presente
en los pacientes que consultan, el 50% de las espondilolistesis cursan en forma
asintomática, pudiendo incluso haber deslizamiento hasta la ptosis de L5 por
delante de S1, sin haber presentado dolor. En el niño y adolescente, el dolor
lumbar, la ciatalgia y la lumbociatalgia son infrecuentes. Por ello, cuando
existe este tipo de dolor, es obligatorio tomar una radiografía lumbosacra
anteroposterior y lateral de pie, que descarte o confirme la presencia de
espondilolistesis.
En
el adulto, la lumbalgia es un síntoma muy frecuente, que se produce
por inestabilidad de la columna que irrita elementos sensibles o
sobrecarga otros, como las articulaciones interapofisiarias, provocando dolor
lumbar de tipo mecánico que ceden en sus inicios con reposo.
La
ciatalgia se produce por compresión y
tracción de las raíces L5 a nivel foraminal y sacra en el borde posterior de
S1, especialmente en las espondilolistesis de tipo displásico, en el que el
arco de la vértebra se desliza hacia adelante junto con el cuerpo vertebral. En
estos casos, con un 25% de deslizamiento, se puede producir compresión
radicular. La ciatalgia de las espondilolistesis de tipo ístmica (lisis) se
explica por la compresión que sufre la raíz por la reacción fibrosa, en la
zona de la lisis de la pars articularis.
La
lumbociatalgia se produce por un
mecanismo combinado de inestabilidad de columna y compresión o inflamación
radicular.
Pueden
presentarse alteraciones sensitivas y motoras y alteraciones del reflejo
aquiliano, mucho más en el adulto
que en el niño y adolescente. Principalmente se observa hipoestesia en el
territorio L5 y S1 uni o bilateral. Es excepcional la aparición de síndromes
neurológicos deficitarios como un cuadro de la cola de caballo.
Podemos
encontrar:
Signo
de lasegue positivo o no.
Signos
de compresión radicular.
Aumento
del dolor con la tos, el estornudo y la defecación.
Está
limitada la inclinación hacia delante y hacia atrás.
Cuando
se afecta el quinto espacio lumbar, disminuye la sensibilidad del dorso de los
dedos y cara dorsal e interna del pie, existe débil extensión del dedo gordo.
Cuando
se afecta S1, disminuye el reflejo aquileano, existe débil flexión plantar del
pie, disminuye la sensibilidad de la cara externa del tercio inferior de la
pierna.
Cuando
se afecta la cuarta vértebra lumbar conduce a disminución del reflejo
rotuliano y de la sensibilidad sobre la cara antero interna
de la mitad superior de la pierna.
Cuando
hay signos y síntomas de una compresión radicular debe sospecharse una rotura
discal.
Puede
aparecer claudicación intermitente de origen neurológico observándose más frecuentemente en las espondilolistesis de tipo
degenerativo, pero también en las ístmicas o displásicas, cuando éstas se
asocian a hernia del núcleo pulposo.
La
contractura de los músculos isquiotibiales, hace que el portador de
espondilolistesis camine con las caderas y las rodillas flexionadas y el tronco
hacia delante adoptando una marcha sui generis produciendo alteraciones de la
postura. Se observa que la lordosis lumbar se prolonga hacia la región torácica
a medida que aumenta la listesis. Se puede incluso palpar un escalón a nivel L5
en las espondilolistesis de tipo ístmica.
En
la región abdominal dependiendo de la magnitud de la listesis, el espacio entre
el reborde costal y la cresta ilíaca disminuye, el abdomen se hace prominente,
apareciendo una depresión que lo cruza transversalmente, inmediatamente sobre
el ombligo, cifosis sacra, prolongación de la lordosis lumbar hacia la región
torácica y algunos pacientes pueden
aquejar dolor coccígeo.
Durante
un tiempo variable no se asocian síntomas, con frecuencia después de la
tercera década aparecen dolores lumbares, luego de un trauma intenso o por
pequeños traumatismos repetitivos. Hay otros elementos que es necesario
analizar en el estudio radiográfico, especialmente cuando hay que decidir sobre
una conducta terapéutica conservadora o quirúrgica, especialmente en jóvenes.
Ellos, además, constituyen factores de riesgo para la progresión del
deslizamiento como son. (5, 7,10)
·
Porcentaje
de deslizamiento.
·
Deformación
trapezoidal de L5
·
Cara
superior del sacro
·
Es
importante determinar el ángulo de inclinación del sacro
·
Es
importante también el ángulo de deslizamiento
También
es frecuente comprobar presencia de escoliosis asociada(3,5,7 ,8 ,10,11) que
puede ser producida por un defecto unilateral de la pars, del arco neural o
hipoplasia de las facetas ,condicionando desplazamiento
asimétrico y rotación vertebral, más que desviación lateral (escoliosis
olistésica).También hay escoliosis secundaria a espasmo muscular por dolor,
que se corrige espontáneamente con el tratamiento, observándose con mayor
frecuencia que la anterior, especialmente en adultos con compromiso radicular.
En estos casos es más importante la desviación lateral que la rotación
vertebral (escoliosis antálgica).Se puede encontrar también escoliosis idiopática
asociada a la espondilolistesis; siendo dos entidades independientes, que deben
ser tratadas separadamente. (5,7,8,10)
Es
muy frecuente encontrar espina bífida de L5 y más de S1 asociada a la
espondilolistesis, siendo más frecuente que en la población general. (2,5,7
,10 ,20). La presencia tan alta de espina bífida más los antecedentes
hereditarios de la espondilolistesis, son elementos muy importantes para
considerar esta enfermedad como de origen congénito. (2,5 7, 10, 20). La
espina bífida es más frecuente en la espondilolistesis de tipo displásica y
su incidencia, según diversos autores, va de 18% a 100% de los casos
estudiados.
En
el estudio clínico y radiográfico especialmente en pacientes jóvenes, se ha
determinado una serie de factores de riesgo que determinarían el aumento de la
listesis. Estos factores son. (3)
·
Edad: menores de 15 años.
- Sexo:
femenino
- Asociación
con espina bífida.
- Deformidad
trapezoidal de L5.
- Deformidad
importante del borde superior de S1 o contorno sacro.
- Etiología
displásica.
Diagnóstico
Hay
elementos clínicos que nos hacen sospechar la presencia de espondilolistesis:
(1,2,4-8,10,11,15-18,34)
·
En niños y adolescentes la presencia de
lumbalgia y principalmente ciatalgia.
·
En el adulto estos mismos signos asociados a la
alteración postural ya descrita, con la retracción de los músculos
isquiotibiales y la prolongación de la lordosis lumbar hacia la región torácica.
No obstante estos elementos, es la radiografía simple la que confirma o
descarta el diagnóstico de espondilolistesis y el tipo de ella.
Investigaciones complementarias.
Radiografías
en vistas anteroposterior en posición de Fergurson, lateral, oblicuas,
posteroanterior. (1,2,4-8,10,11,15-18,25,34,35,39)
La
confirmación de presencia o ausencia de espondilolistesis, se hace con
radiografía simple de pie, anteroposterior y lateral.
En
la espondilolistesis de tipo displásica se observa una elongación de la pars
con adelgazamiento de ella, pero sin lisis del istmo y con las alteraciones del
arco posterior ya descritas.
En
las ístmicas, el desplazamiento se asocia a lisis de la pars, con interrupción
a nivel del cuerpo del "Perrito de Lachapelle"..
En
las degenerativas no hay lisis, sino una deformidad de
L4-L5 o L5-S1 con crecimiento exofítico de las articulares y del cuerpo
vertebral.
Vistas
posteroanterior y anteroposterior.
Listesis.
Pellizcamiento
lateral del disco.
La
listesis del cuerpo de L5 sobre el sacro produce en la proyección
anteroposterior una imagen de copa de champagne o de "Gorro de Napoléon".
Estos signos deben hacer sospechar una listesis y obligan a completar el estudio
radiográfico.
En
la proyección frontal, se observa frecuentemente una disminución de altura del
cuerpo de L5 y adelgazamiento de su arco posterior.
Vistas
oblicuas.
Solución
de continuidad en la pars articularis.
Lesión
del pedículo y desplazamiento articular
Alteraciones
morfológicas locales.
Articulaciones
horizontales.
Hipoplasia
articular.
Espina
bífida
A
45º vemos la imagen del perrito de Lachapelle .Fig1.
Fig: 1. Vistas
Oblicuas de CLS. Perrito de Lachapelle. Cortesía del Dr. Adalberto Fernández
Abreu. Servicio de Ortopedia de HNR.
Vistas
laterales.
Permiten
determinar exactamente el grado de desplazamiento en sentido anterior y poner de
relieve la solución de continuidad
de la porción articular del arco vertebral o la elongación del arco espinal,
pudiéndose medir según Meyerding y dando valores según el desplazamiento en
grados. Se determina tomando como referencia el sacro (cuando el desplazamiento
es en L5), visualizándolo desde el plano sagital mediante una radiografía
dividiendo el cuerpo vertebral en cuatro partes iguales. Fif: 2.
Fig:
2. Espondilólisis y espondilolistesis de L5 – S1.Desplazamiento de L5 de 25º
(Grado I) según Meyerdin. Cortesía del Dr. Adalberto Fdez Abreu. Servicio de
Ortopedia del HNR.
Para
valorar la progresión del desplazamiento desde su posición inicial hasta la
ptosis se han descrito una serie de medidas que pudieran tener valor pronóstico
y terapéutico. La imagen lateral en decúbito y en bipedestación indica la
estabilidad vertebral que se analiza también con imágenes laterales en máxima
flexión y extensión. A partir de estas imágenes diferenciamos las formas
estables e inestables que serían susceptibles de desplazamiento ulterior, lo
que no sucede nunca en el adulto. Las posibilidades de desplazamiento terminan
entre los 16 y los 20 años, en las formas ístmicas.
Las
mediciones de la inclinación sacra, el ángulo sacro horizontal, el ángulo
lumbosacro, el redondeamiento del borde craneal de la primera vértebra sacra y
la lordosis lumbar parecen tener menos valor pronóstico. Para Boxall el ángulo
de listesis, formado por la placa limitante inferior L5 y la línea paralela al
borde posterior de S1 en su nivel superior, está en relación directa con las
otras medidas y sería el mejor dato pronóstico antes y después del
tratamiento. Cuanto mayor es el ángulo, mayor es el riesgo del desplazamiento.
Mielografía.
(1,2,
34)
Debe
indicarse cuando estamos en presencia de trastornos neurológicos graves, pero
de forma aislada aporta pocos datos a la evaluación de la espondilolisis
–espondilolistesis, aunque asociada a la TAC multiplanar es muy útil.
Tomografía
axial computarizada. (1,2,9,18,33,34)
No
es de gran valor.
Pero
la TAC multiplanar es útil.
Las vistas en los planos sagital y coronal permiten la identificación de
compresión de raíces nerviosas por estructuras óseas o de partes blandas, por
dentro del conducto raquídeo o fuera de él.
Se
indica para descartar lesiones compresivas, tumoral concomitante o para
demostrar estenosis del canal.
La
Resonancia Magnética por imágenes. (2,18, 34, 39)
Es
similar a la TAC multiplanar. Esta técnica permite así mismo la evaluación de
la degeneración discal, que puede ser útil para determinar los extremos
superiores de la fusión. Desafortunadamente, la RM no de línea claramente la
totalidad de las partes blandas., valora bien los desplazamientos, la rotura ístmica
y pone en evidencia las alteraciones de los recesos laterales y los forámenes.
Pronóstico.
Las
listesis con poca sintomatología pueden evolucionar bien con ejercicios y
fisioterapia mantenida, pero en las listesis progresivas con cuadro clínico
florido el pronóstico es desfavorable a menos que la conducta sea quirúrgica.
Tratamiento
Varía
según la edad del paciente:
Niños
y adolescentes. (1-12,14,17,32,36,37)
El
dolor y la magnitud de la listesis son fundamentales para decidir la conducta a
seguir. En
cuanto al tratamiento los grados 1 y 2 (hasta 50% de desplazamiento) estables y
asintomáticos no precisan tratamiento, sólo una vigilancia radiológica hasta
los 16 años. Las formas sintomáticas estables, presentan una remisión de su
clínica dolorosa con reposo y el uso de un soporte sacrolumbar que debe
retirarse cuando cedan los síntomas. Los
pacientes sintomáticos y con deslizamiento menor del 25%, se indica
kinesiterapia, eliminar ejercicios violentos y deportes de contacto físico
(rugby, fútbol, karate) y radiografías cada 6 u 8 meses. Cuando encontramos
25% a 50% de deslizamiento, se indica tratamiento kinésico, suspender educación
física por períodos largos de 6 a 12 meses y radiografías cada 6 u 8 meses y
control del deslizamiento.
Sobre
50% de deslizamiento se indica tratamiento quirúrgico. Artrodesis
posterolateral más inmovilización con yeso.
En
las listesis mayores de 75% se practica reducción previa, más artrodesis
posterolateral y yeso por 6 meses
La
mayoría de los autores concuerdan en que todos los casos progresivos e
inestables o con desplazamientos superiores al 50% son quirúrgicos. La solución
óptima sería artrodesar la columna antes de llegar a esas traslaciones, pero
la mayor parte de los enfermos se hacen sintomáticos cuando la
espondilolistesis es superior al segundo o tercer grado de Meyerding.
La
experiencia de Moe, Scaglietti, Suezawa, (2) indica que el índice de
pseudoartrosis y progresión del desplazamiento es muy elevado cuando la
artrodesis se realiza "in situ". Por eso recomiendan corregir en
primer lugar el desplazamiento vertebral, que debería quedar reducido, en
condiciones ideales, a un grado II que permite recuperar el equilibrio
vertebral.
Adultos(1-12,14,17,32,36,37)
Cualquiera
que sea la causa de la espondilolistesis el tratamiento inicial y de elección
es conservador. No obstante, cuando hay ciatalgia se piensa que ese paciente será
quirúrgico. El síntoma eje es el dolor y es el motivo de consulta más
frecuente. La falta de alivio del dolor es el motivo más frecuente para pasar
del tratamiento médico al tratamiento quirúrgico.
En
pacientes asintomáticos se debe realizar control radiográfico, mantener una
postura normal, peso adecuado y ejercicios diarios de musculatura abdominal.
En aquellos
pacientes que presentan síntomas se
indica:
Ø
Reposo de acuerdo a la magnitud del dolor.
Ø
Tratamientos medicamentoso: analgésicos,
antiinflamatorios, relajantes musculares.
Ø
Cinesiterapia: ejercicios de rehabilitación
postural y muscular.
Ø
Kinesiología fortalecedora de los
paravertebrales y abdominales.
Ø
Ejercicios de Charriere.
Ø
Medicina Física: Termoterapia superficial y
profunda.
Ø
Corregir la hiperlordosis.
En la
ciatalgia y lumbociatalgia la pauta de tratamiento es básicamente la misma que
en el dolor lumbar puro. Es más frecuente agregar un medio de inmovilización,
faja o corsé.
Cuando el dolor no cede, se cambia de tratamiento conservador a quirúrgico y,
en este caso, hacemos una clara diferencia entre el adulto menor de 40 años y
el mayor de esta edad. El tratamiento quirúrgico prevalece en los pacientes
menores de 40 años.
Consideración
aparte requiere la inmovilización externa (corsé de yeso con inclusión de 1
ó 2 muslos) (5) cuando se inició este tipo de cirugía, el yeso se
mantenía entre 9 y 12 meses, especialmente en jóvenes. Luego se fue
disminuyendo el tiempo de inmovilización a 6 y 3 meses, con inclusión de un
solo muslo para permitir la marcha precozmente. A medida que se ha ido mejorando
la estabilidad lograda con los métodos modernos, el reposo y el tiempo de inmovilización post
operatorio ha ido disminuyendo. (38)
Finalmente,
es importante repetir que los adultos que se operan lo hacen porque ha fracasado
el tratamiento conservador, siendo la persistencia del dolor el elemento que
decide al médico a proponer el tratamiento quirúrgico y al paciente a
aceptarlo.
Criterios
de tratamiento quirúrgico.
1.
Persiste la Sacrolumbalgia.
2.
Cuadro neurológico no mejora.
3.
Adolescentes y jóvenes que debutan con cuadros
dolorosos.
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de Murcia, 2000.
Autores:
Dra.
Yamilé Margarita López Pérez
Especialista
de Primer Grado en Medicina Física y Rehabilitación.
Email:
yamil@neuro.ciren.cu
Dra.
Tania Bravo Acosta
Especialista
de Segundo Grado en Medicina Física y Rehabilitación.
Profesor
Asistente de la Facultad Finlay y Albarrán.
Dr.
José Manuel Martín Dieppa
Especialista
de Primer Grado en Anestesiología.
Dr.
Orlando del Valle Alonso
Especialista
de Primer Grado en Radiología.