Acude
a la consulta una señora de 58 años de edad quien refiere haber realizado un
intento de suicidio hace una dos días ingiriendo varias tabletas que utiliza
para controlar varias enfermedades que padece (hipertensión arterial, diabetes
mellitus e insuficiencia cardiaca). Es primera vez que asiste a una consulta de
Psiquiatría y también es la primera ocasión que intenta matarse.
Refiere
que lo hizo “porque había discutido con mi hijo de 27 años, que mantiene
relaciones con una señora divorciada y con dos hijos de 8 y 7 años a lo cual
yo me opongo”. Considera que su hijo “no
tiene necesidad de criar hijos que no sean de él, que está muy joven para eso
y que puede enamorarse de una mujer soltera y sin hijos como él, que no tiene
ninguno”.
El
hijo le dijo que deseaba traerla a vivir a su casa, porque así podían estar
todos juntos. Ella le contestó que “ni muerta permito que esa señora viva
con nosotros”.
Después
de varios minutos de discusión, el hijo le dijo:” entonces no me queda otra
alternativa que irme a vivir a casa de mi mujer”. Y acto seguido comenzó a
recoger sus ropas para abandonar la casa.
Ella
“desesperada al ver que iba a
perder a mi único hijo, ingerí las tabletas porque no podía soportar que me
hubiera despreciado por esa mujer”
Angelina
enviudó hace cinco años. Es ama de casa y tiene un hermano que ha estado
ingresado por los nervios y que ha intentado el suicidio en varias ocasiones.
Ante
la situación de Angelina se imponen varias preguntas:
¿
La pareja elegida por su hijo es motivo que explique el intento de suicidio de
la madre?, ¿Es adecuado que ella se oponga a la relación establecida por su
hijo?, ¿Una mujer con hijos no tiene derecho a reiniciar su vida con un hombre
que no los tenga?, ¿Los deseos del hijo de convivir juntos son acertados o no?,
¿ Es correcto que el hijo se vaya a vivir con su pareja y desprecie a su madre
como ella refiere?, ¿Qué consejos se le pueden brindar a Angelina?. Pasemos a
responder estas interrogantes.
¿La
pareja elegida por su hijo es motivo que explique el intento de suicidio de la
madre? La elección de una pareja es una decisión personal, en la que solamente
deben intervenir dos personas: la que elige y el elegido o la elegida. Nadie más.
Eso es lo ideal pero no siempre es lo real, ya que en innumerables ocasiones esa
elección puede ser motivo de rechazo por cuestiones raciales, económicas,
religiosas, culturales, etc. los cuales no justifican en ningún momento la
realización de un acto de suicidio.
¿Es
adecuado que ella se oponga a la relación elegida por su hijo?
Un
progenitor no tiene porque aprobar la pareja elegida por un hijo o hija pero
debe aceptarla como una decisión individual de cada cual, que debe ser
respetada. Oponerse a la relación amorosa del hijo es inadecuado, ya que se
trata de un adulto de 27 años que tiene plena capacidad para decidir lo que
considera mejor para él.
Por
lo general esa postura oposicionista lo que conlleva es un aumento de la
solidaridad entre los amantes ante las agresiones a sus afectos por parte de los
demás. Y ningún amor se termina la víspera, sino a su debido tiempo. Y muchas
veces,” hasta que la muerte los separe”.
¿Una
mujer con hijos no tiene derecho a reiniciar su vida con un hombre que no los
tenga? Obviamente tiene todo el derecho del mundo a rehacer su vida con un
hombre sin hijos o con ellos. Esa es una decisión de las partes involucradas en
la relación y de nadie más. Las mujeres con hijos tienen tanto derecho a ser
felices como aquellas mujeres que aún no han procreado.
¿Los
deseos del hijo de convivir juntos son acertados o no? Son muy acertados los
deseos del hijo, pero no están dadas las condiciones para que esto no sea un
problema. La convivencia entre los seres humanos es una tarea difícil, que
requiere, para que no existan dificultades en las relaciones interpersonales,
respeto, tolerancia, saber comunicarse de forma clara y directa y cuyos mensajes
no se inmiscuyan en los asuntos internos de los demás o sean interpretados como
tal. Por tanto, aunque la intención de convivir juntos sea buena, tal decisión
en el momento que se ha tomado no es acertada, pues no existen vínculos
afectivos armónicos entre Angelina y la prometida de su hijo.
¿Es
correcto que el hijo se vaya a vivir con su pareja y desprecie a su madre como
ella refiere? “El que se casa, casa quiere” sentencia un refrán. “Los
hijos crecen y se van” recuerda otra expresión popular. Por lo tanto los
padres y las madres tienen que adaptarse a la idea que los hijos se conciben
para que hagan su vida de forma independiente, y evitar a toda costa convertirse
en un freno, un obstáculo o lastre para su desenvolvimiento personal. Y no
intentar crear dependencia de ellos antes de
realmente necesitarla por dificultades para valerse por si solos. Ahora
bien, aquí se utiliza una expresión que es muy inadecuada y se refiere al
supuesto desprecio del hijo hacia su madre. No creo que esa sea la realidad, más
bien es una expresión utilizada muy a propósito por la madre con la intención
de ocasionar sentimientos de culpa en el hijo y que desista de tal decisión.
¿Qué
consejos se le pueden brindar a Angelina? El primer consejo es que se respete su
vida, que no se autoagreda, pues no
solamente se daña ella física y emocionalmente sino que daña al hijo, que
puede sentirse culpable de lo ocurrido y puede imitar la conducta suicida de
Angelina. El segundo consejo es que no se inmiscuya en los asuntos privados del
hijo y que si no le satisface su relación amorosa, puede expresarlo con
palabras, sin necesidad de intentar el suicidio. El tercer consejo es que aunque
no comparta los gustos amorosos del hijo, debe intentar, por un simple acto de
respeto, de aceptársela. El cuarto consejo es que aprenda a establecer
diferencias entre el amor a la madre y a la amante, que son totalmente
diferentes y uno no hace peligrar al otro ya que son amores de diferente
calidad. El quinto consejo es no pretender establecer una competencia afectiva
con la pareja del hijo porque lo que se consigue es incrementar las dificultades
de relación o generarlas si no existieran. El sexto consejo sería que no asuma
papeles de víctima en la relación con su hijo porque eso no es una manera
saludable de relacionarse.
Finalmente,
con el antecedente familiar de un hermano con un trastorno psiquiátrico que ha
necesitado hospitalización por intentos de suicidio, se debe recomendar a
Angelina un seguimiento médico por no menos de un año para evitar la repetición
de la tentativa de autoeliminación.