INDICE:
Introducción.
Objetivos
Método
Resultados
Referencias
bibliográficas
RESUMEN:
Se
compararon dos estudios de Malaria Cerebral realizados en 1882-1983 y 1996-1997
con 20 y 191 pacientes
respectivamente, ingresados en los Hospitales Universitario Américo Boavida y
Hospital Militar ambos de Luanda, en ellos se reflejan las alteraciones clínicas
encontradas en los pacientes diagnosticados y tratados como malaria cerebral,
los resultados obtenidos en la gota gruesa reflejan la importancia de esta en el
diagnóstico, evolución y monitoreo del tratamiento. Hubo una asociación
significativa en relación a
mortalidad entre al tratamiento tardío y la evolución clínica, así como en
algunas formas de presentación como el
coma con deterioro de otro órgano, hemoglobina menor de 5 g/%, temperatura
mayor de 40 ºC, Glasgow menor de 6 y la presencia de shock. La mortalidad no
obstante en ambos trabajos se mantuvo por debajo del 30% reportado en la
literatura médica.
INTRODUCCIÓN.
La malaria
cerebral es una encefalopatía difusa aguda que ocurre como complicación de
menos del 2% de los pacientes con infestación de Plasmodio falciparum. Es rápidamente
mortal en ausencia de tratamiento
precoz y su mortalidad oscila entre un 30% y 60%.(1).
Las
manifestaciones cerebrales de la malaria son causadas, tanto por el daño
directo del plasmodio, como por la respuesta fisiopatológica que desata el
organismo ante una infección grave. Algunos síntomas constituyen una
consecuencia de la multiplicación del plasmodio y del daño en los capilares
viscerales.(I) La lisis y aglutinación de hematíes liberan
una sustancia fosfolipídica que interviene en el proceso de coagulación
intravascular diseminada y formación de microtrombos que inducen la formación
del factor de necrosis tumoral (FNT). El paludismo agudo complicado debe verse
como una modalidad del síndrome de repuesta inflamatoria sistémica (SRIS).
(2,3)
Además de la
fiebre alta de 39-40 ºC, cefalea, malestar general, existen las manifestaciones
neurológicas que pueden ser de diferentes tipos a saber: formas meníngeas,
convulsivantes, comatosa, meningoencefalítica, parálisis de alguna parte del
cuerpo o cara, demencia, acompañada
de manifestaciones siquiátricas tales como desorientación, delirio,
negativismo, ansiedad, manía, ansiedad, melancolía, etc.(4,5,6,7)
El diagnóstico de
la malaria cerebral se hace por la aparición de los síntomas neurológicos
descritos y por el hallazgo del P. falciparum en sangre mayor de 50-100 mil mm cúbico.
(8, 9,10). Delirio, convulsiones, pueden ocurrir por la infección del P. vivax,
en ausencia de coma cerebral pero
esos síntomas son transitorios y desaparecen con los antipalúdicos.
Una vez
diagnosticada la malaria cerebral hay
que plantearse los siguientes objetivos: erradicar el parásito con los antimaláricos,
disminuir el edema cerebral y usar Dextran
4º para combatir las micro-trombosis.
OBJETIVOS:
Comparar dos
grupos de pacientes estudiados en la República Popular de Angola, realizados en
1982-83 uno y 1996-97 otro, para
ver su comportamiento en relación a manifestaciones clínicas, evolución, método
terapéutico empleado y mortalidad.
MÉTODO:
El
primer estudio que analizaremos fue
realizado de 1980-1982, en el Hospital Universitario Américo Boavida de Luanda,
con un total de 20 pacientes, angoleños, todos de la raza negra, ingresados con el diagnóstico
presuntivo de malaria cerebral bajo los criterios de signos de trastornos de la
conciencia vigil y manifestaciones deficitarias neurológicas, síndrome febril, parasitemia del P falciparum con más de
100,000 hematíes por mm cúbico. Haciéndoles un examen físico exhaustivo, que
incluyó un buen examen neurológico. Se trató con el siguiente régimen terapéutico
en sala abierta:
1.-Cloroquina
(Resoquina) : 150 mg. Base, 1 amp IM cada 8 horas
hasta 10 dosis o 1500 mg base total.
2.-Dexametasona:
25-30 mg EV en 4 subdosis.
3.-Furosemida:
100-150 mg como dosis total en 4 subdosis.
4.-Dextran 40: 500
ml EV cada 12 horas por 3 días a pacientes con deficiencias
motoras.
5.-Medidas
generales para todo paciente encamado y febril.
Tuvieron una
mortalidad del 5%.A este estudio lo denominaremos A.
El segundo estudio
a debatir fue realizado en el período 1996-1997, en el Hospital Militar de la
República Popular de Angola, en la unidad de terapia intensiva, donde se
ingresaron 191 pacientes con este diagnóstico presuntivo dado por: a) Gota
gruesa con más de 50,000 hematíes parasitados por P. falciparum, b) Cuadro
neurológico severo con toma de conciencia, coma o cuadro convulsivo. Estoa
casos se trataron con Cloroquina o Quinina en infusión EV, Quinina más
Fansidar para evitar las recidivas. Y además tuvieron una mortalidad del 30%.A
este estudio lo denominaremos B.
Y se compararon
ambos grupos.(11,12)
RESULTADOS:
(Tabla Nº1)
Las
manifestaciones clínicas encintradas en ambas muestras fue la que sigue:
Grupo
A:
Grupo B:
|
Grupo de
edades
|
Número
de pacientes
|
%
|
Grupo de
edades
|
Número
de pacientes.
|
%
|
|
8 – 14 años.
|
12
|
60
|
-
|
-
|
-
|
|
15 -24 años.
|
5
|
5
|
15-25 años
|
73
|
38,21
|
|
25-34 años.
|
2
|
10
|
26-35 años
|
61
|
31,93
|
|
35
y más.
|
1
|
5
|
36- 45 años.
|
38
|
19,83
|
|
-
|
-
|
-
|
46
y más
|
19
|
10,3
|
|
Edad
promedio
|
16,8
|
-
|
-
|
32,14
|
-
|
|
Total
|
20
|
100
|
Total
|
191
|
100
|
En el estudio A no
teníamos menores de 15 años y la edad promedio fue de 16,8 años, mientras que
en el grupo B hubo 19 casos con 46
años ó más de edad, lo que hace ver en ambos grupos que la malaria cerebral
fue más frecuente en adultos jóvenes, a pesar de que la muestra B fue 9,45
veces mayor.
La distribución
por sexos no se comportó
igual en ambos grupos: (Tabla Nº 2)
Grupo
A
Grupo
B
|
SEXO
|
Nº
pacientes
|
%
|
Nº
pacientes
|
%
|
|
Masculino
|
10
|
50
|
24
|
12,56
|
|
Femenino
|
10
|
50
|
167
|
87,44
|
|
Total
|
20
|
100
|
191
|
100
|
El grupo A no tuvo
diferencia de género, mientras que en el grupo B, hubo un franco predominio del
sexo femenino con un 87,44%.
En relación con
las manifestaciones de toma de la conciencia la conciencia, aunque con
diferentes clasificaciones de la misma se puede hacer una equivalencia
con la clasificación de Glasgow, donde la mayoría se comportó
como indica la tabla Nº 3 junto con el resto de las manifestaciones clínicas:
Tabla Nº 3:
Manifestaciones neurológicas grupo A:
|
GRUPO
A
|
Nº
Pacientes
|
%
|
|
Alteraciones.
Motilidad:
|
11
|
55
|
|
Hemiparesia
|
5
|
25
|
|
Paral.
Facial
|
3
|
15
|
|
Convulsiones
T/C Generalizadas
|
3
|
15
|
|
Alteraciones
Lenguaje:
|
|
|
|
Afasia
motora
|
5
|
25
|
|
Alt.Refletividad:
|
|
|
|
Hiporreflexia
OT
|
10
|
50
|
|
Hiperreflexia
OT
|
3
|
40
|
|
Signo
Babinski
|
8
|
15
|
|
Alt.
Tono Musc:
|
|
|
|
Hipertonía
Geral
|
2
|
10
|
|
“
Maceteros
|
1
|
5
|
|
Otras
Alterac:
|
|
|
|
Cefalea
|
10
|
50
|
|
Agitación
Psico-m
|
6
|
30
|
|
Pensamiento
lento
|
4
|
20
|
|
Act.
Decorticación
|
1
|
5
|
|
Nistagmo
|
1
|
5
|
|
Cambio de
carácter
|
1
|
5
|
|
Crisis
llanto
|
1
|
5
|
Tabla Nº 4:
Cuadros clínicos más frecuentes encontrados en el grupo B:
|
Cuadro clínico
+ frecuente
|
Total.
|
%
|
|
Síndrome
comatoso.
|
92
|
48,18
|
|
Síndrome
convulsivo.
|
35
|
18,32
|
|
Shock +Coma.
|
27
|
14,17
|
|
IRA.
|
14
|
7,32
|
|
Hipertermia
maligna + convulsiones.
|
12
|
6,78
|
|
EAP + Trast.
Conciencia.
|
11
|
5,75
|
Como vemos en la
tabla Nº 3 y 4: En el grupo A se encontraron deficiencias motoras, parálisis
facial, convulsiones tónico-clónicas, alteraciones del lenguaje tipo afasia
motora, el predominio de la hiporreflexia osteotendinosa sobre la hiperreflexia,
así como con una relativa frecuencia el signo de Babinski, además de la
agitación sicomotora. La cefalea con el 50% en el grupo A. Cuando comparamos
esto con los hallazgos en el grupo B vemos que en ese grupo lo encontrado fue el
síndrome comatoso en diferentes grados en un 48,6%, como el principal síndrome
encontrado, mientras que en el
grupo A fue de un 15%, el síndrome convulsivo en un 18,32%, contra
un 15% en el grupo A, el Shock con coma apareció
en el 14,17 % que no re recoge en el grupo A, la IRA no se encontró en el grupo
A y sólo se hallaron el 7,32% en
el grupo B al igual que el Edema Agudo del Pulmón (EAP), que se encontró en el
5,75% asociado a trastornos de conciencia. Vemos como se comportó la
sintomatología en ambos estudios, fundamentalmente el predominio del coma con
55% en el grupo A contra 48% en el grupo B, las demás manifestaciones clínicas
de ambos trabajos son más o menos con las mismas proporciones. Otras
encuestadas en el trabajo A no se mencionan en el B, por lo que no serán
comparables. (13,14)
Tabla Nº 5:
Mortalidad comparativa ambos estudios (A y B):
|
GRUPO
DE ESTUDIO
|
Nº DE
PACIENTES
|
%
|
|
A
|
1
|
5
|
|
B
|
58
|
30,36
|
Analizando la
mortalidad de cada grupo estudiado, así como el tamaño de la muestra
encontramos que el grupo A es 9,55 veces menor que la B, y sus mortalidades respectivas
fueron de 5 y 30,36%.
De todo este análisis
hallamos las siguientes conclusiones:
1.-El tratamiento
con un esquizonticida potente es eficaz en el tratamiento de la malaria cerebral
de esta área del continente africano.
2.-El uso de
cloroquina intramuscular arrojó resultados convincentes con escasa toxicidad.
3.-El empleo de
medida de anti-edema cerebral disminuyó rápidamente las manifestaciones
neuro-siquiátricas.
4.-El Dextran 40
fue útil para impedir las micro-trombosis y secuelas neurológicas.
Es de mucho valor
el diagnóstico y tratamiento precoses.
5.-La malaria
cerebral es florida en manifestaciones clínicas, predominantemente neuro-síquicas,
especialmente los trastornos de la conciencia de diversos grados, las
manifestaciones de deficiencias neurológicas motoras, las convulsiones
así como la cefalea reflejando el daño cerebral difuso y focalizado.
6.-La gota gruesa
es importante para el diagnóstico de cualquier forma de paludismo, pero en
particular en la cerebral así como en su monitoreo terapéutico de efectividad
o resistencia a las drogas.
7.-Al descender la
intensidad de la parasitemia mejora la escala de Glasgow, aumenta la creatinina
con pico entre el 4º y el 19º día y disminuye le hemoglobina.
8.-Se considera la
malaria a repetición como un factor de riesgo para la malaria cerebral.
9.-En el estudio B
sólo se utilizó la Cloroquina EV
si el paciente era alérgico
o intolerante a la Quinina, mientras que en el grupo de estudio A sólo
se utilizó cloroquina IM y la
mortalidad de ambos grupos fue de un 5 contra un 30,36% en el grupo B. En ambos
grupos la mortalidad estuvo por debajo del 30% reportado en la literatura médica.
REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS:
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H. B. et al. Cerebral
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Medical Center, 1995:203-14
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Med J 1995; 39(1):16-22.
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Kirby
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Murphy SA, Warwry CW, Muargi IL. An open randomized trial artemether versus
quinine in the treatment of cerebral malaria in Africa. Trop Med Hyg 1993;
90(3):298-301.
Autor:
Dr. Rafael Latour
Ramos.*
Especialista de
primer grado y profesor asistente de Medicina Interna.
JUNIO 2005