|
|
|
|
Osteoporosis actualizacion.
|
Enviado por Dr. Ariel Capote Cabrera
Código ISPN de la Publicación: EEZEpFkAVZKuFiLJkX
|
| Resumen: La osteoporosis es una disminucion de la masa osea y de su resistencia mecanica que ocasiona susceptibilidad para las fracturas. Es la principal causa de fracturas oseas en mujeres despues de la menopausia y ancianos en general. La osteoporosis no tiene un comienzo bien definido y hasta hace poco, el primer signo visible de la enfermedad acostumbraba a ser una fractura de la cadera, la muneca o de los cuerpos vertebrales que originaban dolor o deformidad. |
|
Índice
Concepto
Fisiopatología
Clasificación
Epidemiología
Factores de riesgo
Manifestaciones Clínicas:
Medios diagnósticos
Tratamiento
Concepto
La osteoporosis es una disminución de la
masa ósea y de su resistencia mecánica que ocasiona susceptibilidad para las
fracturas. Es la principal causa de fracturas óseas en mujeres después de la
menopausia y ancianos en general. La osteoporosis no tiene un comienzo bien
definido y hasta hace poco, el primer signo visible de la enfermedad
acostumbraba a ser una fractura de la cadera, la muñeca o de los cuerpos
vertebrales que originaban dolor o deformidad.
La osteoporosis literalmente significa "hueso poroso." Fig.1.
Frecuentemente la enfermedad se desarrolla inadvertidamente a través de muchos
años, sin síntomas o malestar, hasta que una fractura ocurre. Frecuentemente
la osteoporosis en la columna ocasiona una pérdida de altura y joroba (una
espalda superior severamente redondeada). Fig.2.
La osteoporosis (hueso poroso) es una enfermedad en la que se va perdiendo masa
ósea y el hueso se vuelve más poroso, delgado y frágil, resistiendo peor los
golpes y rompiéndose con facilidad. La masa ósea de una persona va aumentando
a lo largo de su vida hasta llegar a un "pico máximo" alrededor de
los 30 ó 35 años. A partir de esta edad (30-35 años) existe de forma natural
una progresiva pérdida de masa ósea. Cuando la pérdida progresiva se acelera,
lo cual ocurre en ciertas enfermedades o hábitos de vida o en el caso de la
mujer al llegar a la menopausia, puede llegarse a la osteoporosis en edades
precoces. La osteoporosis es la principal causa de fracturas de huesos de la muñeca,
columna y cadera en mujeres después de la menopausia.
Fisiopatología
La masa ósea es la cantidad de hueso
(proteínas y minerales, fundamentalmente mineral de calcio) que presenta una
persona en su esqueleto en un momento determinado. Depende de su edad, sexo y su
raza. Sabemos, por ejemplo, que, a igualdad de edad y sexo, las personas de la
raza negra tienen más masa ósea que las de la raza blanca o amarilla. El hueso
no es ni mucho menos un órgano muerto, sin vida. En su seno se realizan
continuamente procesos de remodelamiento, con una alternancia equilibrada de
fases de destrucción y de formación o sea, reguladas por distintas sustancias
hormonales, la actividad física del sujeto y la vitamina D, entre otras. La
cantidad de masa ósea de una persona va aumentando paulatinamente desde el
nacimiento, a medida que va creciendo el esqueleto, hasta alcanzar un valor máximo
(que llamamos "pico de masa ósea") alrededor de los 30-35 años, en
el momento de la madurez esquelética). En este periodo de tiempo disponemos de
la mayor cantidad de masa ósea de toda nuestra vida. Por lo tanto, cuanto mayor
y más favorable nos sea este saldo más difícil será que desarrollemos la
osteoporosis. Efectivamente a esta edad nuestro hueso "se jubila" y
tenemos que vivir de las rentas del capital acumulado el resto de nuestra vida,
evitando en lo posible un saldo final negativo que vendría representado por la
osteoporosis.
Existe una pérdida natural de masa ósea que comienza muy poco después de
haberse alcanzado el valor máximo, suele ser muy lenta (alrededor del 0,5% por
año), y dura el resto de la vida. En los varones, sólo en casos de larga vida,
con un valor bajo del pico de masa ósea en la juventud, se desarrolla la
osteoporosis. La mujer ha sido peor tratada por la naturaleza en lo que respecta
al metabolismo óseo.
En primer lugar, su valor de pico de masa ósea, alcanzado durante la época de
la madurez esquelética, es inferior al del varón (hasta un 30-50% menor). Además,
cuando llega la menopausia, al cesar la producción de hormonas por el ovario,
algunas mujeres, no todas, pueden sufrir una pérdida más acelerada y rápida
de masa ósea que llega a producir la llamada osteoporosis posmenopáusica, sin
duda la forma más frecuente de osteoporosis. Al tener las mujeres un valor
menor de la cantidad máxima de masa ósea y sufrir la osteoporosis es más fácil
también que lleguen a tener cantidades de masa ósea que estén por debajo del
límite mínimo de resistencia del hueso a los golpes. Se producen, así, las
fracturas, la peor consecuencia de la enfermedad osteoporótica.
Entre los factores que pueden
conducir a la Osteoporosis encontramos:
Envejecimiento: Todos
perdemos hueso con la edad. Después de la edad de 35 años, el cuerpo construye
menos hueso nuevo para reemplazar pérdidas de hueso viejo. En general, cuanto más
viejo se es, menos será la masa ósea total y mayor el riesgo para
osteoporosis.
Herencia: Una
historial de fracturas en la familia; un cuerpo pequeño y delgado, tez clara y
antecedentes asiáticos o caucásicos pueden aumentar el riesgo para
osteoporosis. La herencia también puede ayudar a explicar porqué algunas
personas desarrollan osteoporosis temprano en la vida.
Alimentación y estilo de vida:
La alimentación pobre, incluyendo una dieta baja en calcio, bajo peso del
cuerpo y un estilo de vida sedentario se han vinculado a la osteoporosis, al
igual que el fumar y uso excesivo de alcohol.
Medicamentos y otras enfermedades:
La osteoporosis se ha vinculado a algunos medicamentes, incluyendo esteroides y
otras enfermedades tales como problemas de la tiroides.
Una mayor probabilidad de
desarrollar osteoporosis se relaciona con:
- Menopausia precoz, natural o quirúrgica.
- Consumo del alcohol o cafeína.
- Tabaquismo.
- Períodos de amenorrea.
- Algunos medicamentos como el uso prolongado de córticoesteroides.
- Procesos como enfermedad tiroidea, artritis reumatoide y problemas que
bloquean la absorción intestinal de calcio.
- Dieta pobre en calcio por períodos prolongados, especialmente durante la
adolescencia y la juventud.
- Vida sedentaria.
Algunos estudios recientes indican que las canas prematuras pueden y un ciclo
menstrual irregular puede ser indicar una tendencia a desarrollar osteoporosis.
Aparentemente los genes que controlan la coloración del cabello son los mismos
que controlan la densidad de los huesos o al menos están muy relacionados con
éstos. Esto no significa que se está inevitablemente destinada a la
osteoporosis. Pero sí indica que se deben tomar rápidamente medidas
preventivas. Se considera prematuramente canosa a una mujer que a los cuarenta años
tenga la mitad del pelo blanco.
Lo mismo sucede con los ciclos menstruales irregulares, es decir, muy corto o
muy largo y con los periodos menstruales que aparentemente son regulares pero
llegan sin dar aviso o señal de que se acercan. Esto puede ser señal de
deficiencia en la producción de la hormona progesterona.
Clasificación:
Osteoporosis posmenopáusica:
su causa es la falta de estrógenos.
Osteoporosis Senil:
es el resultado de una deficiencia de calcio relacionada con la edad y de un
desequilibrio entre la velocidad de degradación y de regeneración ósea.
Osteoporosis secundaria:
Puede ser consecuencia de ciertas enfermedades, como la insuficiencia renal crónica,
enfermedades reumáticas inflamatorias enfermedades de la sangre, enfermedades
del hígado y ciertos trastornos hormonales. Este tipo de osteoporosis es
inducida también por algunos fármacos.
Osteoporosis juvenil idiopática: Es una
enfermedad poco frecuente de causa desconocida. Aparece en niños y adultos jóvenes,
sin trastornos hormonales ni carencias de vitaminas, y no presenta una razón
obvia para tener huesos débiles.
Epidemiología:
La osteoporosis, también conocida como "la
epidemia silenciosa", es considerada
un problema de salud global que se incrementa de manera significativa a medida
que la población mundial envejece, según revela el informe elaborado por el
Centro de Colaboración de la Organización Mundial de la Salud en nombre del
Comité Científico de Consejeros de la Fundación Internacional de
Osteoporosis.
La osteoporosis afecta a una de cada cinco mujeres de más de 45 años y a
cuatro de cada diez de más de 75.
La osteoporosis es un problema importante de salud, afectando 28 millones de
estadounidenses y contribuyendo a un estimado de 1.5 millones de fracturas de
hueso al año.
Una de dos mujeres y uno de cinco hombres mayores de 65 años sufrirá un hueso
fracturado debido a osteoporosis. Muchos de éstos son fracturas dolorosas de la
cadera, espina (columna), muñeca, brazo y pierna que frecuentemente ocurren
como resultado de una caída. Sin embargo, hasta las simples tareas del hogar
pueden producir una fractura de la espina (columna) si los huesos se han
debilitado por la enfermedad.
La fractura osteoporótica más seria y debilitante es la fractura de la cadera.
La mayoría de los pacientes con fractura de cadera, quien anteriormente vivían
independientemente, requerirán ayuda de su familia o cuidado de un profesional
de la salud en el hogar. Todo paciente con fractura de cadera requerirá
asistencia al caminar por varios meses, y aproximadamente la mitad requerirá
andadores o bastones para moverse alrededor de su casa o afuera para el resto de
la vida. Las fracturas de cadera son caras. Los gastos de tratar las fracturas
de cadera suman más de $10 billones anualmente ($35,000.00 por paciente).
Se conoce que 28 millones de estadounidenses, principalmente mujeres, están
afectados por osteoporosis; sin embargo una encuesta hecha por Gallup a mujeres
entre 45 y 75 años indica que tres de cada cuatro de ellas nunca habían
hablado con su médico acerca de la osteoporosis.
La osteoporosis lleva a 1.3 millones de fracturas cada año. Una de cada 3
mujeres de 50 años sufrirán alguna fractura vertebral.
Las facturas vertebrales pueden provocar que la columna se colapse y conducir a
una postura anormal que producirá pérdida de estatura. El riesgo de una mujer
de sufrir una fractura de cadera es igual a su riesgo combinado de desarrollar cáncer
mamario, uterino y de ovario. Anualmente ocurren más de 250,000 fracturas de
cadera por osteoporosis. Los pacientes junto con su médico, pueden disminuir
significativamente el riesgo de sufrir osteoporosis o mejorar si ya la tiene.
En México existen más de 3.5 millones de mujeres que han sido diagnosticadas
con este padecimiento y más de 8 millones están en riesgo de padecerlo. Esta
enfermedad crece a pasos acelerados en este país, principalmente por falta de
información adecuada y oportuna. Esa ha sido la causa por la que sólo 5% de la
población femenina se trata este padecimiento. Lo más grave es que 40% de las
mujeres mayores de 50 años corren el riesgo de sufrir una fractura en su
sistema óseo; de ellas, 24% puede morir dentro del primer año después del
incidente y aproximadamente la mitad de ellas sobrevivirá, pero quedará
incapacitada.
Factores de riesgo:
Existen varios factores que
pueden incrementar la probabilidad de que desarrollemos Osteoporosis, que son:
· Herencia caucásica (gente blanca) o
asiática.
· Constitución delgada, con huesos pequeños.
· Antecedentes de fracturas o alteraciones posturales en familiares de edad
avanzada, especialmente si son mujeres.
· Deficiencia de estrógenos en mujeres que experimentan una menopausia antes
de los 45 años, ya sea naturalmente o como resultado de extirpación quirúrgica
de ovarios.
· Deficiencia de estrógenos como resultado de amenorrea (ausencia anormal de
la menstruación, no relacionado con la menopausia).
· Edad avanzada.
· Dieta baja en calcio. Estilo de vida sedentario, con poco o nada de ejercicio
· TABAQUISMO
· Uso excesivo del alcohol
· Uso prolongado de algún medicamento, incluyendo hormonas tiroideas (muchas
pastillas o cápsulas misteriosas para bajar de peso las contienen),
glucorticoides (derivados de la cortisona) usados para tratar condiciones como
el asma, artritis y algunos cánceres; y medicamentos anticonvulsivos (que también
se usan para tratar otras enfermedades, como el Epamín o el Fenidantoín).
El estrés también afecta la salud de los huesos. Se ha encontrado que éste
causa una disminución en los niveles de estrógeno y otras hormonas. Esta
alteración se traduce posteriormente en problemas cardíacos y osteoporosis.
El descenso en la producción de estrógenos que se da en la menopausia, además
que los huesos femeninos son generalmente más ligeros y delgados, son las
razones principales para que osteoporosis afecte más a mujeres que a hombres.
Si bien es cierto que los efectos de la osteoporosis se ven mas frecuentemente
en etapas tardías de la vida, todos deberíamos preocuparnos acerca de esta
enfermedad. Una nutrición adecuada y hacer ejercicio a lo largo de la vida
pueden disminuir dramáticamente el riesgo personal de sufrirla.
Manifestaciones Clínicas:
Es un hecho indiscutible que la esperanza
de vida de la población es cada vez mayor y, como consecuencia lógica, cada
vez habrá más gente afectada por esta enfermedad.
Desafortunadamente la osteoporosis no produce síntomas en un principio, debido
a que la disminución de la densidad ósea es un proceso muy lento. Otras
personas nunca tienen síntomas hasta que la reducción de la densidad ósea es
tan importante que los huesos se aplastan o fracturan. En ese momento es cuando
aparecen dolor y deformaciones.
El dolor crónico de la espalda puede aparecer por el aplastamiento de las vértebras.
Las vértebras debilitadas pueden romperse de forma espontánea o como
consecuencia de un pequeño golpe; por lo general, el dolor empieza de manera súbita
y se localiza en una zona determinada de la espalda y empeora al estar de pie o
al caminar.
Ya hemos dicho que la osteoporosis se manifiesta porque origina fundamentalmente
fracturas, al disminuir la resistencia de los huesos. Las localizaciones más
importantes de las fracturas relacionadas con la osteoporosis son: la muñeca,
las vértebras y la cadera.
La fractura vertebral suele producirse alrededor de los 65 años. Muchas veces
aparece después de un mínimo esfuerzo, o tras un golpe de tos o un estornudo.
Puede producir un dolor intenso en la región correspondiente de la columna
vertebral, con importante limitación de los movimientos de la misma. Otras
veces, en cambio, las vértebras se van hundiendo poco a poco y puede no
aparecer dolor.
Es importante saber que la fractura de cadera es la consecuencia mas seria de la
osteoporosis. Muchas veces la gente que la sufre ya no será capaz de cuidarse o
moverse libremente por ella misma. Frecuentemente se ven forzados a ingresar a
alguna institución que pueda proporcionarle a largo plazo el cuidado que
necesitan; o bien se ven cercanos al tener que depender de ellos. Además de
dolor y ansiedad, los pacientes con osteoporosis pueden experimentar disminución
en su autoestima.
Las alteraciones en la postura y la pérdida de estatura no solo cambia la
apariencia física, sino como se siente uno respecto a si mismo.
Medios diagnósticos:
El diagnóstico de osteoporosis se suele
hacerse utilizando una combinación de la historia médica completa y un examen
físico, radiografías esquelétales, densitometría ósea y pruebas de
laboratorios especializadas. Si el médico encuentra baja masa ósea, puede
ordenar pruebas adicionales para descartar la posibilidad de otras enfermedades
que pueden ocasionar la pérdida de hueso, incluyendo osteomalacia (una
deficiencia de vitamina D) o hyperparatiroidismo (sobre actividad de la glándula
paratiroidea).
La densitometría ósea es una técnica segura e indolora de radiografía que
compara la densidad ósea con la densidad ósea promedio que alguien de su mismo
sexo y raza debería haber alcanzado sobre la edad de 20 a 25 años. Fig. 3 y 4.
Se suele ordenar en mujeres al comienzo de menopausia. Varios tipos de
densitometría ósea se utilizan hoy para detectar pérdida de hueso en
diferentes áreas del cuerpo. Absorciometría radiológica dual (también
conocido como DXA, sus siglas en inglés) es uno de los métodos más precisos.
Otras técnicas pueden identificar la osteoporosis, incluyendo absorciometría
fotónica simple (SPA, sus siglas en inglés), tomografía computarizada
cuantitativa (QCT, sus siglas en inglés), absorciometría radiografías y
ultrasonido.
Tratamiento:
Preventivo
El tratamiento más eficaz de la
osteoporosis es la prevención. Si nos fijamos en los referidos factores de
riesgo, nos daremos cuenta de que hay algunos de ellos inevitables (raza, sexo,
edad, etc.) pero existen muchos factores sobre los que podemos actuar para
intentar evitar o al menos retrasar la aparición de la osteoporosis y por lo
tanto sus complicaciones que son las fracturas.
Los tres pilares básicos en la
prevención y tratamiento de la osteoporosis son:
1. Ejercicio físico.
2. Dieta adecuada con adecuado aporte diario de calcio.
3. Estilo de vida.
Incluir cantidades adecuadas de calcio y vitamina D en su dieta.
Calcio:
Durante los años de crecimiento, al cuerpo lo hace falta calcio para construir
huesos fuertes y para crear un abastecimiento de calcio en reserva. Crear masa
ósea cuando usted es joven es una buena inversión para el futuro. Ingerir de
calcio inadecuado aumente durante el crecimiento puede contribuir al desarrollo
de la osteoporosis más tarde en la vida.
Cualquiera que sea su edad o condición de salud, usted necesita calcio para
mantener los huesos saludables. El calcio continúa siendo un alimento esencial
después del crecimiento porque el cuerpo pierde calcio todos los días. Aunque
el calcio no puede prevenir la pérdida gradual de hueso después de la
menopausia, continúa jugando un papel esencial en mantener la calidad ósea. Aún
cuando usted ha experimentado la menopausia o ya tiene osteoporosis, aumentando
su consumo de calcio y vitamina D puede disminuir su riesgo de fractura.
Dependiendo de su edad y otros factores, la cantidad de calcio que usted
necesita varía. La Academia Nacional de Ciencias hace las siguientes
recomendaciones con respecto al consumo diario de calcio:
· Varones y hembras de 9 a 18 años: 1300 mg por día
· Mujeres y hombres de 19 a 50 años: 1000 mg por día
· Mujeres embarazadas o lactantes hasta la edad 18: 1300 mg por día
· Mujeres embarazadas o lactantes de 19 a 50 años: 1000 mg por día
· Mujeres y hombres mayores de 50 años: 1200 mg por día
Los productos lácteos, incluyendo el yogur y quesos, son fuentes óptimas de
calcio. Un vaso de leche de ocho onzas contiene casi 300 mg de calcio. Otros
alimentos ricos en calcio incluyen sardinas con hueso y hortalizas de hojas
verdes, como el brécol y vegetales verdes. Si su dieta no contiene calcio
suficiente, los suplementos dietéticos pueden ayudar. Entre las fuentes de
origen vegetal se encuentran vegetales verdes como el brócoli y la espinaca.
También contienen calcio la col, la coliflor, las habichuelas, las lentejas y
las nueces.
Se han de ingerir los suplementos de calcio combinados con magnesio en proporción
de 2 a 1, es decir, si se ingieren 1,000 mg de calcio se deberá ingerir 500 mg
de magnesio. Algunas buenas fuentes de magnesio en la dieta son los guineos o
bananos, los mariscos, los granos integrales, las nueces, las habichuelas, el
salvado de trigo, las semillas y los vegetales de color verde.
Algunos investigadores recomiendan que cada tres meses se suspenda, durante una
semana, la ingesta de suplementos de calcio. Ese corto período hace que el
cuerpo active el proceso de reemplazar el material óseo viejo por material
nuevo. Si no se hace esto, y por el contrario se siguen ingiriendo grandes
cantidades de calcio durante períodos prolongados, el cuerpo no recibirá la señal
para crear nuevos huesos.
Otros nutrientes de importancia son ciertos tipos de ácidos grasos conocido
como omega 3. Existen estudios que indican que esta sustancia presente
principalmente en el pescado ayuda a incrementar la absorción de calcio en los
huesos y a estimular la producción de nuevo tejido óseo. Algunas buenas
fuentes de omega 3 son el salmón, las sardinas y el atún blanco. También se
pueden conseguir suplementos de omega 3 en forma de cápsulas.
Vitamina D: La vitamina D ayuda al cuerpo absorber calcio. Se recomienda 200 a
600 ui de vitamina D diaria. Los productos lácteos con suplementos son una
fuente óptima de vitamina D. (Una taza de leche contiene 100 ui; una
multivitamina contiene 400 ui de vitamina D.) Los suplementos de vitamina D
pueden tomarse si su dieta no contiene suficiente de esto alimento. De nuevo,
consulte a su médico antes de tomar un suplemento de vitaminas. Demasiada
vitamina D puede ser tóxica.
Ingerir cantidades excesivas de fósforo puede hacer que no se absorba bien el
calcio y acelerar la pérdida de calcio a través de la orina. En nuestra
sociedad existe una tendencia a ingerir demasiado fósforo a causa de la proteína
animal y los refrescos carbonatados.
Las bebidas alcohólicas reducen la capacidad del cuerpo para formar huesos por
lo que las personas con alto riesgo de contraer osteoporosis deben reducir o
eliminar éstas.
Se debe reducir o eliminar el consumo de cafeína. La cafeína hace que se
pierda una mayor cantidad de calcio a través de la orina. Se ha encontrado que
las mujeres que toman sobre cuatro tasas de café al día tienen muchas mayores
probabilidades de sufrir fracturas de la cadera que las que no toman café o
solo lo toman infrecuentemente.
Reducir el consumo de azúcar ya que también provoca pérdida de calcio.
Reducir el consumo de grasas saturadas. Estas grasas dificultan la absorción
normal del calcio a través del intestino.
Hay que poner énfasis sobre el valor del ejercicio en la prevención de la
osteoporosis. Practicado regularmente el ejercicio es sumamente efectivo como
medio para evitar la pérdida de masa ósea. Los ejercicios con pesas, trotar,
caminar y saltar cuica, si se practican al menos tres veces en semana, son la
mejor contribución que podemos hacerle a la salud de nuestros huesos. Los
ejercicios de fuerza tal como los llevados a cabo con pesas son especialmente útiles
ya que se ha demostrado que estimulan la producción de masa ósea. No es
necesario que lleguemos al nivel de un levantador de pesas olímpico. Podemos
caminar a la vez que cargamos unas pesas livianas. Subir escaleras también
califica como un ejercicio de fuerza.
El ejercicio físico, adecuado a la edad y características de cada persona,
practicado de forma regular, es muy importante para mantener los huesos sanos.
No debemos olvidar que "Los huesos, si no se usan, se pierden". Son
recomendables los ejercicios como: caminar, subir y bajar escaleras, danza, aeróbicos,
natación. Sin embargo, están contraindicados los ejercicios que incluyan
flexiones, saltos o movimientos bruscos.
Ejercítese regularmente: a los músculos y los huesos les hace falta el
ejercicio para permanecer fuertes. No importa la edad, el ejercicio puede ayudar
a disminuir la pérdida de hueso mientras provee muchos beneficios adicionales
de salud. Los médicos creen que un programa de ejercicio moderado (tres o
cuatro veces a la semana) es efectivo para la prevención y manejo de la
osteoporosis.
Ejercicios tales como caminar, correr, marchar, subir escaleras, bailar y
levantar pesas son los mejores. Las caídas causan 50 por ciento de las
fracturas, por lo tanto, aún cuando se tiene baja densidad ósea se puede
prevenir fracturas si se evitan las caídas. Los programas que enfatizan
entrenamiento de equilibrio, tales como Tai Chi, deben considerarse.
El tratamiento es frecuentemente un esfuerzo de un equipo que consta de un médico
de familia o internista, cirujano ortopeda, el ginecólogo y un endocrinólogo,
un reumatólogo y un fisiatra.
Evitando caídas y otras lesiones. Si usted tiene osteoporosis, además del
programa específico de tratamiento al que se someta, es posible que necesite
hacer algunos cambios en su vida diaria para evitar caídas u otras situaciones
que pueden causarle lesiones. Hacer un ambiente "a prueba de caídas"
no es tan difícil; algunos tips generales fácil de seguir son usar zapatos cómodos,
tacón bajo y suela suave, evitando pantuflas ligeras y sandalias; o preguntar
al médico si algún medicamento que este tomando puede ocasionar mareo, pérdida
de equilibrio o que vea puntos luminosos y si es así saber que se puede hacer
para prevenirlo. En casa: Minimizar desorden (tiradero) en toda la casa.
Asegurar todas las alfombras y evitar el uso de tapetes que fácilmente puedan
deslizarse. Remover todos los cables sueltos.
Asegurarse de instalar cinta antiderrapante y barandales en las escaleras y que
permanezcan seguros. Mantener los vestíbulos, escaleras y entradas bien
iluminadas. Usar luces de noche en la recámara, baño y pasillo. En el baño
instalar jaboneras de agarradera o barras de sujeción así como cinta
antiderrapantes en la tina o regadera. En la cocina usar tapetes de hule
antiderrapantes cerca del fregadero y estufa. Evitar el uso de ceras resbalosas,
cerciorarse si el piso está mojado y limpiar de inmediato si se derrama algún
líquido. Al manejar: usar cinturón de seguridad. Ajustar el asiento de manera
adecuada.
Mientras la terapia de alimentación y ejercicio frecuentemente son los
componentes claves de un plan de tratamiento para la osteoporosis, hay otros
tratamientos también.
Tratamiento Medicamentoso:
Tanto en la prevención como en el
tratamiento, la administración de calcio y vitamina D, de forma combinada,
constituye una intervención terapéutica eficaz en la osteoporosis.
Por una parte, el aporte de calcio, en sus diversas presentaciones y
formulaciones, es la intervención no estrogénica más utilizada en el
tratamiento de la osteoporosis. Los suplementos de calcio, por sí solos, en
general por encima de 1 g/día, son capaces de retrasar la pérdida de masa ósea
en mujeres posmenopáusicas y pueden llegar a reducir significativamente la pérdida
de hueso cortical en mujeres sometidas a ooforectomía. Este efecto beneficioso
del calcio parece deberse a su capacidad para reducir el remodelado óseo.
Por otra parte, el efecto terapéutico de la vitamina D está relacionado con la
acción inhibitoria de la PTH, que posee un efecto antirreabsortivo definido, lo
que es especialmente importante en la osteoporosis senil, donde hay una mayor
tendencia al déficit de vitamina D y al aumento del riesgo de fracturas.
La dosis recomendada de vitamina D sería de 400-600 UI/día, siempre
complementada con calcio; debiéndose incrementar hasta los 600-800 UI/día en
pacientes con osteoporosis senil, posmenopáusica o en aquellos que presentan
mayor riesgo de fracturas.
Una exposición moderada al sol y la ingestión en la dieta de alimentos como el
pescado graso, los aceites y la leche, o derivados, aportan la dosis de vitamina
D necesaria para un individuo sano; sin embargo, se puede constatar la realidad
del déficit observado de vitamina D en la población en general.
Este problema se generaliza en los individuos de más edad, especialmente en los
que viven en instituciones, en los que los aportes naturales de vitamina D
suelen estar disminuidos; pero también en mujeres posmenopáusicas se ha
observado que la disminución de los valores de vitamina D, durante los meses de
invierno, producía una elevación del valor sanguíneo de la paratohormona, que
conduce a un incremento de la reabsorción ósea y a una pérdida ósea
significativa del 1%.
Debería administrarse un suplemento de vitamina D, de forma sistemática, a los
ancianos que viven en instituciones. En los individuos más jóvenes que
presentan una disminución de la masa ósea con manifestaciones de osteoporosis,
y evidencia de una carencia de vitamina D, especialmente durante los meses de
invierno, debe compensarse con 25 (OH)hidroxivitamina D, con una dosis que se
calcula en 800 UI/día de vitamina D2 o D3.
La asociación de calcio y vitamina D en dosis normales, reduce el riesgo de
fractura; estos beneficios se pueden obtener aunque el tratamiento se instaure
de forma tardía o con las primeras manifestaciones de desarrollo de
osteoporosis, lo que apoyaría el interés en identificar a los pacientes de
riesgo de desarrollar la enfermedad, incluso en edades avanzadas.
La malabsorción del calcio es habitual en cualquier tipo de osteoporosis y, en
un importante número de estos pacientes, la malabsorción es consecuencia de la
deficiente producción de vitamina D; por tanto, los metabolitos de la vitamina
D pueden desempeñar un importante papel en la prevención de la pérdida de
masa ósea y, consecuentemente, en evitar la aparición de fracturas.
En el estudio Géminis realizado recientemente en España y diseñado para
demostrar la eficacia del calcio asociado a 25hidroxivitamina D en la prevención
de las fracturas se incluyeron mujeres ancianas, con edades comprendidas entre
65 y 85 años, y con una esperanza de vida de unos 2 años, con capacidad
independiente de deambulación, que cumplían criterios de exclusión de otras
patologías valorables y que en los 6 meses previos no se hubieran tratado con
calcio y/o vitamina D. Se distribuyeron de forma aleatoria 6.945 mujeres para
recibir tratamiento con calcio la mitad de ellas, y calcio + 25(OH)D3 la otra
mitad. Un seguimiento de 2 años permitió demostrar que el tratamiento
combinado superaba el índice de prevención de fracturas y, además, que era más
eficaz para la mejora de los síntomas subjetivos, como dolor y movilidad, que
el calcio solo.
Los efectos secundarios del tratamiento con calcio y vitamina D son
excepcionales en dosis normales y en individuos sanos. En los casos inusuales en
que aparece toxicidad, ésta estará relacionada con hipercalcemia e
hipercalciuria y clínicamente pueden ocasionar náuseas, vómitos y cefaleas,
por lo que en estos pacientes se aconseja el control de la calcemia y la
calciuria.
Si aparecen signos de intoxicación, debe interrumpirse su administración,
hidratar al paciente y administrar un diurético del tipo de la furosemida y añadir
corticoides.
Terapia hormonal sustitutiva (también conocida como HRT, sus siglas en inglés)
se recomienda frecuentemente para mujeres con alto riesgo para la osteoporosis
como prevención la pérdida de hueso y reducir el riesgo de fractura. Una
medida de densidad ósea cuando la menopausia comienza puede ayudar a usted
decidir el uso de HRT. HRT no es sin ningún riesgo, incluyendo el riesgo más
alto de cáncer de seno. Debe consultar a su médico.
Nuevos anti-Estrógenos como los moduladores selectivos del receptor de estrógeno
(también conocido por SERMS, sus siglas en inglés), se han introducido. Ellos
aumentan la masa ósea, disminuyen el riesgo de las fracturas de espina y
disminuyen el riesgo del cáncer del seno.
Moduladores Selectivos de los
Receptores Estrogénicos (SERMs):
constituyen un nuevo grupo de fármacos, no hormonales, que dependiendo en el
tejido donde actúen, poseen una acción igual que los estrógenos en algunos
sitios y diferentes en otros. Dentro de este grupo de fármacos, el único
disponible para el tratamiento y la prevención de la osteoporosis en la mujer
posmenopáusica es el raloxifeno. El Raloxifeno produce algunos de los efectos
beneficiosos de los estrógenos en hueso, disminuyendo la pérdida de masa ósea,
aumentando la masa ósea y disminuyendo la probabilidad de que se produzcan
fracturas y además posee efectos beneficiosos en el sistema cardiovascular. A
diferencia de los estrógenos, el raloxifeno no actúa sobre el útero y es poco
probable que produzca manchado o sangrado vaginal y posee efectos beneficiosos
en la mama.
Bifosfonatos: son
fármacos que actúan disminuyendo la pérdida de masa ósea, aumentan la masa
ósea y disminuyen el riesgo de fracturas. Para el tratamiento de la
osteoporosis se utilizan el etidronato, el alendronato y el residronato.
Calcitonina:
es otro medicamento utilizado para disminuir la pérdida del hueso. Este
medicamento en forma de "spray" nasal aumenta la masa ósea, disminuye
fracturas de la espina y puede ofrecer algún alivio de dolor.
El salmón de calcitonina se usa para tratar la osteoporosis en aquellas mujeres
que han sufrido de menopausia por al menos 5 años y que no pueden o no desean
tomar productos fabricados a base de estrógeno. La calcitonina es una hormona
humana que también se encuentra en los salmones. Funciona al prevenir el
deterioro óseo y al aumentar la densidad de los huesos.
El salmón de calcitonina viene envasado en forma de atomizador para usarse en
la nariz. Se usa por lo general una vez al día, alternando las fosas nasales
todos los días. Continuar con el medicamento aunque exista mejoría. Para usar
el aerosol nasal, siga los siguientes pasos: Mantenga su cabeza hacia arriba y
coloque la boquilla en una de las fosas nasales. Presione el atomizador hacia
abajo para liberar el salmón de calcitonina. Use la fosa nasal opuesta cada día.
Cada botella tiene medicamento suficiente para 14 dosis.
Los HRT, los Bifosfonatos, los SERMS y la calcitonina ofrecen al paciente con
osteoporosis una oportunidad de no sólo aumentar masa ósea, sino también
significativamente reducir el riesgo de fractura. La prevención es preferible
que esperar hasta que el tratamiento sea necesario.
Inyección de Teriparatida (origen ADNr): La teriparatida se usa para tratar la
osteoporosis en los hombres y en las mujeres posmenopáusicas que están en alto
riesgo de fracturas. La osteoporosis es una enfermedad que hace que los huesos
se debiliten y se rompan con más facilidad. La teriparatida contiene la forma
sintética de una hormona humana natural llamada paratiroidea. Reduce el riesgo
de fracturas al hacer que el cuerpo fabrique hueso nuevo y al aumentar la
resistencia y la densidad de los huesos.
La teriparatida viene envasada en forma de solución para inyectar en la capa
grasa justo debajo la piel (en forma subcutánea). Se inyecta, por lo general,
una vez al día.
Existen otros métodos de tratamiento, aprobados en algunos países y en
investigación en México y Estados Unidos, como el fluoruro de sodio y los
bifosfonatos, de los que se esperan grandes cosas en un futuro cercano.
El uso de la Magnetoterapia es muy útil en el tratamiento de la osteoporosis,
se conoce que en estado de ingravidez los astronautas adquieren una osteoporosis
de forma rápida al no tener el efecto del magnetismo terrestre, aunque tengan
una dieta rica en calcio y realicen actividad física. Su uso en fracturas ha
demostrado una gran eficacia en la consolidación adecuada y rápida del foco de
fractura.
Existen múltiples estudios que confirman el efecto beneficioso de un
tratamiento con campo magnético, para lo cual se utilizan camas magnéticas,
dando un tratamiento Total boda, con sesiones de 15-30 Minutos diarias por un
mes y realizarlo dos veces al año, unido a un programa de ejercicios y una
dieta adecuada con suplementos de calcio. Estos ciclos deben de realizarse todos
los años y seguir al paciente con Densitometría ósea.
Los cuidados posturales en estos pacientes tienen gran importancia para evitar
deformidades y fracturas. A continuación se esquematizan una serie de medidas
posturales que evitarán dolores y reducirán el riego de fracturas.


Bibliografía
Acebes Cachafeiro JC, HerreroBeaumont G. Osteoporosis. Prevención y tratamiento
(VI). Calcio. En: Nolla JM, ed. Enfermedades óseas. Sociedad Española de
Reumatología. Barcelona: Masson, 1997: 159164.
Adams JS, Singer FR, Gacad MA, Sharma OP, Hayes MJ, Vouros P, Holick MF.
Isolation and structural identification of 1,25Dihidroxivitamin D3 produced by
cultured alveolar macrophages in sarcoidosis. J Clin Endocrinol Metab 1985; 60:
960966.
Bikle DD, Nemanic MK, Withney JO, Elia PW. Neonatal human foreskin keratinocytes
produce 1,25Dihidroxivitamin D3. Biochemistry 1986; 25: 1.5451.548.
Boskey AL. Calcified tissues: chemistry and biochemistry. En: Nordin BEC, ed.
Calcium in human biology. BerlínHeidelbergNueva York: Springer, 1988; 171186.
Bronner F. Current concepts of calcium absorption: an overview. J Nutr 1992;
122: 641643.
Butgoyne RD. Mechanisms of secretion from adrenal chromaffin cells. Biochim
Biophys Acta 1984; 779: 201216.
Campbell AK. Intracellular calcium: friend or foe? Clin Sci 1987; 72: 110.
Clements MR, Chalmers TM, Fraser DM. Enteroepatic circulation of vitamin D: a
reappraisal of the hypothesis. Lancet 1984; 1: 1.3761.379.
Collantes E, Rodríguez M. Fisiopatología del metabolismo fosfocálcico. En:
Nolla JM, ed. Enfermedades óseas. Sociedad Española de Reumatología.
Barcelona: Masson, 1997; 1323.
Chapuy C, Arlot ME, Duboenf F y cols. Calcio y vitamina D3 en la prevención de
las fracturas de cadera en las mujeres ancianas. N Engl J Med 1992; 327:
1.6371.642.
Chen KS, Prahl JM, DeLuca HF. Isolation and expression of human
1,24dihidroxivitamin D324Hydrosylase. Proc Nat Acad Sci USA 1993; 90:
4.5434.547.
Chen KS, Prahl JM, DeLuca HF. Isolation and expression of human
1,25dihidroxivitamin D324Hydroxylase cDNA. Proc Nat Acad Sci USA 1993; 90:
4.5434.547.
DawsonHugues B, Dallal GE, Knael EA y cols. Effect vitamin D supplementation on
wintertime and overall bone loss in healthy postmenopausal women. Ann Intern Med
1991; 115: 505512.
Deleers M, Mahy M. Glucose increases cytosolic calcium activity in pancreatic
islet cells. Biochem Int 1985; 10: 97103.
Dobs AS, Levine MA, Margolis S. Effects of pravastatin, a new HMGCoA reductase
inhibitor, on vitamin D synthesis in man. Metabolism 1991; 40: 524528.
Drapeau P, Blaustein MP. Initial release of H3 Dopamine from rat striatal
synaptosomes: correlation with calcium entry. J Neurosci 1983; 3: 703713.
Dusso A, Finch J, Delmez J, Rapp N, LópezHilker S, Brown A, Slatopolsky E.
Extrarenal production of calcitriol. Kidney Int 1990; 38: S36S40.
Ebashi S. Regulation of muscle contraction. Proc R Soc Lond 1980; 207: 259286.
Elders PJM, Netlenbos JC, Lips P y cols. Calcium supplementation reduces
vertebral bone loss in perimetro pausal women: a controlled trial, in 248 women
betwen 46 an 56 years of age. Clin Endocrinol Metab 1991; 73: 533540.
Farrarons J. VallasLlobet C. ¿Es eficaz la vitamina D en el tratamiento de la
osteoporosis si se administra sin sales de calcio? En: Quesada JM, ed.
25hidroxivitamina D y osteoporosis. Barcelona: Edika Med, 1998; 179186.
Findlay I, Dunne MJ. Voltageactivated calcium currents in insulin secreting
cells. FEBS Lett 1985; 189: 281285.
Friedman PA, Gesek FA. Calcium transport in renal epithelial cells. Am J Physiol
1993; 264: F181F187.
GarayLillo J, Parreño J, González JA. Géminis: Estudio prospectivo, multicéntrico
y aleatorio para valorar el efecto del fosfato tricálcico frente al fosfato
tricálcico más 25OH vitamina D3, sobre riesgo de fracturas en mujeres
ancianas. Geriatrika 1997; 13: 16.
GarcíaBorrás JJ, Muñoz Guillén M. Tratamiento con calcio y vitamina D. En:
Rapado A, Díaz M, Galindo P, eds. Osteoporosis. Una guía para profesionales de
la salud. Madrid: Fhoemo, 1997: 107114.
Goodman WJ, Coburn JW. The use of 1,25dihidroxivitamin D3 in early renal
failure. Ann Rev Med 1992; 43: 227237.
Haq N, Kremer R, Goltzman D, Rabanni SA. A vitamin D analoge inhibits
parathyroid hormonerelated peptire production and prevents the development of
malignancyassociated hypercalcemia in vivo. J Clin Invest 1993; 91: 2.4162.422.
Hardwick LL, Jones MR, Brautbar N, Lee DBN. Magnesium absorption: mechanisms and
the influence of vitamin D, calcium and phosphate. J Nutr 1991; 121: 1323.
Heaney RP. Nutritional factors in osteoporosis. Ann Rev Nutr 1993; 13: 287316.
Holick MF, McLaughlin JA, Clark MB. Photosyntesis of previtamin D3 in human skin
and the physiologic consequences. Science 1980; 210: 203205.
Holick MF, McLaughlin JA, Doppelt SH. Factors that influence the cutaneous
photosynthesis of previtamin D3. Science 1981; 211: 590593.
Holick MF. Vitamin D requirements for the elderly. Clin Nutr 1986; 5: 121129.
Holick MF. Vitamin D: biosynthesis, metabolism, and mode of action. En: DeGroot
LJ, ed. Endocrinology (2.ª ed.). Filadelfia: Saunders, 1988; 902926.
Howard GA,Turner RT, Sherrad KJ, Bailink DJ. Human bone cells in culture
metabolize 25hidroxivitamin D3 to 1,25hidroxivitamin D3 and 24,25dihidroxivitam
D3. J Biochem 1981; 256: 738740.
Izant JG. The role of calcium during mitosis. Calcium participates in the
anaphase trigger. Chromosoma 1983; 88: 1 10.
Jackson CM, Nemerson Y. Blood coagulation. Ann Rev Biochem 1997; 49: 765?811.
Kumar R. Vitamin D and calcium transport. Kidney Int 1991; 40: 1.1771.179.
Laustaled R. Tratamiento de la osteoporosis: fármacos antirreabsortivos. En:
Quesada JM, ed. 25hidroxivitamina D y osteoporosis. Barcelona: Edika Med, 1998;
103114.
Lichtman AH, Segal GB. The role of calcium in lymphocyte proliferation. Blood
1983; 61: 413422.
Long RG, Skinner RK, Meinhard E. Serum 25hidroxyvitamin D values in liver
disease and hepatic osteomalacia. Gut 1976; 17: 824827.
Matsuoka LY, Ide L, Wortsman J. Sunscreens suppress cutaneous vitamin D3
synthesis. J Clin Endocrinol Metab 1987; 64: 1.1651.168.
Morrison NA, Qi JC, Nokita A, Kelly PJ, Crofts N, Nguyen TV, Sambrook PN, Eisman
JA. Prediction of bone density from vitamin D receptor alleles. Nature 1994;
367: 284287.
Mundy GR. Inflammatory mediators and the destruction of bone. J Periodont Res
1991; 26: 213217.
Price PA, Otsuka AS. Characterization of gammacarboxyglutamic acid containing
protein from bone. Proc Nat Acad Sci USA 1976; 73: 1.4471.451.
Quesada JM, Alonso J. Papel patogénico del déficit de la vitamina D. REEMO
1998; 7: 205208.
Quesada JM, Colpmans W, Ruiz B, Jans Al, Bouillon R. Influence of vitamin D on
parathyroid function in the elderly. J Clin Endocrinol Metab 1992; 75: 494501.
Raisz LG. Recent advances in bone cell biology: interaction of vitamin D with
other local and systemic factors. J Bone Miner Res 1990; 9: 191197.
Rodríguez de la Serna A. Osteoporosis. Prevención y tratamiento (II). Calcio.
En: Nolla JM, ed. Enfermedades óseas. Sociedad Española de Reumatología.
Barcelona: Masson, 1997: 119126.
Rodríguez M, Ponce A. Osteoporosis. Prevención y tratamiento (I). En: Nolla
JM, ed. Enfermedades óseas. Sociedad Española de Reumatología. Barcelona:
Masson, 1997: 109117.
Slatopolsky E, Berkoben M, Kelber J, Brown A, Delmez J. Effects of calcitrion
and noncalcemic vitamin D analogs on secundary hiperparathyroidism. Kindey Int
1992; 42: S43S49.
Slatopolsky E, López Hilker S, Delmez J, Usso A, Brown A, Martin KJ. The
parathyroidcalcitriol axis in health and chronic renal failure. Kidney Int 1990;
38: S41S47.
Stern PH. Vitamin D and bone. Kidney Int 1990; 38: S17S2l.
Suda T, Takahashi N, Abe E. Role of vitamin D in bone resorption. J Cell Biochem
1992; 49: 5358.
Tsien RW. Calcium channels: mechanisms of selectivity permeation and block. Ann
Rev Biophys Chem xxxx; 6590.
Van der Wielen RPJ, Löwik MRH, Van der Berg H y cols. Serum vitamin D
concentrations among elderly people in Europe. Lancet 1995; 346: 1.1291.133.
Webb AR, Kline L, Holick MF. Influence of season and latitude on the cutaneous
synthesis of vitamin D3. J Clin Endocrinol Metab 1988: 67: 373378.
Fig. 1 Vértebras con Osteoporosis.
Fig.2 Postura que adoptan las personas con Osteoporosis.
Fig. 3 Equipo de Densitometría.
Fig. 4 Resultados de densitometrías.
Autor
Dr. Ariel Capote Cabrera.
Esp. de Primer Grado en Medicina Física y Rehabilitación.
Profesor Instructor.
Correo: arielcapote@uci.cu
Enviado por Dr. Ariel Capote Cabrera
Contactar mailto:arielcapote@uci.cu
Código ISPN de la Publicación: EEZEpFkAVZKuFiLJkX
Publicado Friday 9 de February de 2007
|