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Osteoporosis actualizacion.


Enviado por Dr. Ariel Capote Cabrera
Código ISPN de la Publicación: EEZEpFkAVZKuFiLJkX


Resumen: La osteoporosis es una disminucion de la masa osea y de su resistencia mecanica que ocasiona susceptibilidad para las fracturas. Es la principal causa de fracturas oseas en mujeres despues de la menopausia y ancianos en general. La osteoporosis no tiene un comienzo bien definido y hasta hace poco, el primer signo visible de la enfermedad acostumbraba a ser una fractura de la cadera, la muneca o de los cuerpos vertebrales que originaban dolor o deformidad.


   
  

Índice
Concepto
Fisiopatología
Clasificación
Epidemiología
Factores de riesgo
Manifestaciones Clínicas:
Medios diagnósticos
Tratamiento

Concepto 
La osteoporosis es una disminución de la masa ósea y de su resistencia mecánica que ocasiona susceptibilidad para las fracturas. Es la principal causa de fracturas óseas en mujeres después de la menopausia y ancianos en general. La osteoporosis no tiene un comienzo bien definido y hasta hace poco, el primer signo visible de la enfermedad acostumbraba a ser una fractura de la cadera, la muñeca o de los cuerpos vertebrales que originaban dolor o deformidad.

La osteoporosis literalmente significa "hueso poroso." Fig.1. Frecuentemente la enfermedad se desarrolla inadvertidamente a través de muchos años, sin síntomas o malestar, hasta que una fractura ocurre. Frecuentemente la osteoporosis en la columna ocasiona una pérdida de altura y joroba (una espalda superior severamente redondeada). Fig.2.

La osteoporosis (hueso poroso) es una enfermedad en la que se va perdiendo masa ósea y el hueso se vuelve más poroso, delgado y frágil, resistiendo peor los golpes y rompiéndose con facilidad. La masa ósea de una persona va aumentando a lo largo de su vida hasta llegar a un "pico máximo" alrededor de los 30 ó 35 años. A partir de esta edad (30-35 años) existe de forma natural una progresiva pérdida de masa ósea. Cuando la pérdida progresiva se acelera, lo cual ocurre en ciertas enfermedades o hábitos de vida o en el caso de la mujer al llegar a la menopausia, puede llegarse a la osteoporosis en edades precoces. La osteoporosis es la principal causa de fracturas de huesos de la muñeca, columna y cadera en mujeres después de la menopausia.

Fisiopatología
La masa ósea es la cantidad de hueso (proteínas y minerales, fundamentalmente mineral de calcio) que presenta una persona en su esqueleto en un momento determinado. Depende de su edad, sexo y su raza. Sabemos, por ejemplo, que, a igualdad de edad y sexo, las personas de la raza negra tienen más masa ósea que las de la raza blanca o amarilla. El hueso no es ni mucho menos un órgano muerto, sin vida. En su seno se realizan continuamente procesos de remodelamiento, con una alternancia equilibrada de fases de destrucción y de formación o sea, reguladas por distintas sustancias hormonales, la actividad física del sujeto y la vitamina D, entre otras. La cantidad de masa ósea de una persona va aumentando paulatinamente desde el nacimiento, a medida que va creciendo el esqueleto, hasta alcanzar un valor máximo (que llamamos "pico de masa ósea") alrededor de los 30-35 años, en el momento de la madurez esquelética). En este periodo de tiempo disponemos de la mayor cantidad de masa ósea de toda nuestra vida. Por lo tanto, cuanto mayor y más favorable nos sea este saldo más difícil será que desarrollemos la osteoporosis. Efectivamente a esta edad nuestro hueso "se jubila" y tenemos que vivir de las rentas del capital acumulado el resto de nuestra vida, evitando en lo posible un saldo final negativo que vendría representado por la osteoporosis.

Existe una pérdida natural de masa ósea que comienza muy poco después de haberse alcanzado el valor máximo, suele ser muy lenta (alrededor del 0,5% por año), y dura el resto de la vida. En los varones, sólo en casos de larga vida, con un valor bajo del pico de masa ósea en la juventud, se desarrolla la osteoporosis. La mujer ha sido peor tratada por la naturaleza en lo que respecta al metabolismo óseo.

En primer lugar, su valor de pico de masa ósea, alcanzado durante la época de la madurez esquelética, es inferior al del varón (hasta un 30-50% menor). Además, cuando llega la menopausia, al cesar la producción de hormonas por el ovario, algunas mujeres, no todas, pueden sufrir una pérdida más acelerada y rápida de masa ósea que llega a producir la llamada osteoporosis posmenopáusica, sin duda la forma más frecuente de osteoporosis. Al tener las mujeres un valor menor de la cantidad máxima de masa ósea y sufrir la osteoporosis es más fácil también que lleguen a tener cantidades de masa ósea que estén por debajo del límite mínimo de resistencia del hueso a los golpes. Se producen, así, las fracturas, la peor consecuencia de la enfermedad osteoporótica. 

Entre los factores que pueden conducir a la Osteoporosis encontramos: 
Envejecimiento: Todos perdemos hueso con la edad. Después de la edad de 35 años, el cuerpo construye menos hueso nuevo para reemplazar pérdidas de hueso viejo. En general, cuanto más viejo se es, menos será la masa ósea total y mayor el riesgo para osteoporosis. 

Herencia: Una historial de fracturas en la familia; un cuerpo pequeño y delgado, tez clara y antecedentes asiáticos o caucásicos pueden aumentar el riesgo para osteoporosis. La herencia también puede ayudar a explicar porqué algunas personas desarrollan osteoporosis temprano en la vida. 

Alimentación y estilo de vida: La alimentación pobre, incluyendo una dieta baja en calcio, bajo peso del cuerpo y un estilo de vida sedentario se han vinculado a la osteoporosis, al igual que el fumar y uso excesivo de alcohol. 

Medicamentos y otras enfermedades: La osteoporosis se ha vinculado a algunos medicamentes, incluyendo esteroides y otras enfermedades tales como problemas de la tiroides. 

Una mayor probabilidad de desarrollar osteoporosis se relaciona con:
- Menopausia precoz, natural o quirúrgica.
- Consumo del alcohol o cafeína.
- Tabaquismo.
- Períodos de amenorrea.
- Algunos medicamentos como el uso prolongado de córticoesteroides.
- Procesos como enfermedad tiroidea, artritis reumatoide y problemas que bloquean la absorción intestinal de calcio.
- Dieta pobre en calcio por períodos prolongados, especialmente durante la adolescencia y la juventud.
- Vida sedentaria.

Algunos estudios recientes indican que las canas prematuras pueden y un ciclo menstrual irregular puede ser indicar una tendencia a desarrollar osteoporosis.

Aparentemente los genes que controlan la coloración del cabello son los mismos que controlan la densidad de los huesos o al menos están muy relacionados con éstos. Esto no significa que se está inevitablemente destinada a la osteoporosis. Pero sí indica que se deben tomar rápidamente medidas preventivas. Se considera prematuramente canosa a una mujer que a los cuarenta años tenga la mitad del pelo blanco.

Lo mismo sucede con los ciclos menstruales irregulares, es decir, muy corto o muy largo y con los periodos menstruales que aparentemente son regulares pero llegan sin dar aviso o señal de que se acercan. Esto puede ser señal de deficiencia en la producción de la hormona progesterona.

Clasificación:
Osteoporosis posmenopáusica:
su causa es la falta de estrógenos.

Osteoporosis Senil: es el resultado de una deficiencia de calcio relacionada con la edad y de un desequilibrio entre la velocidad de degradación y de regeneración ósea.

Osteoporosis secundaria: Puede ser consecuencia de ciertas enfermedades, como la insuficiencia renal crónica, enfermedades reumáticas inflamatorias enfermedades de la sangre, enfermedades del hígado y ciertos trastornos hormonales. Este tipo de osteoporosis es inducida también por algunos fármacos.

Osteoporosis juvenil idiopática:
Es una enfermedad poco frecuente de causa desconocida. Aparece en niños y adultos jóvenes, sin trastornos hormonales ni carencias de vitaminas, y no presenta una razón obvia para tener huesos débiles.

Epidemiología:
La osteoporosis, también conocida como "la epidemia silenciosa", es considerada un problema de salud global que se incrementa de manera significativa a medida que la población mundial envejece, según revela el informe elaborado por el Centro de Colaboración de la Organización Mundial de la Salud en nombre del Comité Científico de Consejeros de la Fundación Internacional de Osteoporosis.

La osteoporosis afecta a una de cada cinco mujeres de más de 45 años y a cuatro de cada diez de más de 75.

La osteoporosis es un problema importante de salud, afectando 28 millones de estadounidenses y contribuyendo a un estimado de 1.5 millones de fracturas de hueso al año. 

Una de dos mujeres y uno de cinco hombres mayores de 65 años sufrirá un hueso fracturado debido a osteoporosis. Muchos de éstos son fracturas dolorosas de la cadera, espina (columna), muñeca, brazo y pierna que frecuentemente ocurren como resultado de una caída. Sin embargo, hasta las simples tareas del hogar pueden producir una fractura de la espina (columna) si los huesos se han debilitado por la enfermedad. 

La fractura osteoporótica más seria y debilitante es la fractura de la cadera. La mayoría de los pacientes con fractura de cadera, quien anteriormente vivían independientemente, requerirán ayuda de su familia o cuidado de un profesional de la salud en el hogar. Todo paciente con fractura de cadera requerirá asistencia al caminar por varios meses, y aproximadamente la mitad requerirá andadores o bastones para moverse alrededor de su casa o afuera para el resto de la vida. Las fracturas de cadera son caras. Los gastos de tratar las fracturas de cadera suman más de $10 billones anualmente ($35,000.00 por paciente). 

Se conoce que 28 millones de estadounidenses, principalmente mujeres, están afectados por osteoporosis; sin embargo una encuesta hecha por Gallup a mujeres entre 45 y 75 años indica que tres de cada cuatro de ellas nunca habían hablado con su médico acerca de la osteoporosis.

La osteoporosis lleva a 1.3 millones de fracturas cada año. Una de cada 3 mujeres de 50 años sufrirán alguna fractura vertebral.

Las facturas vertebrales pueden provocar que la columna se colapse y conducir a una postura anormal que producirá pérdida de estatura. El riesgo de una mujer de sufrir una fractura de cadera es igual a su riesgo combinado de desarrollar cáncer mamario, uterino y de ovario. Anualmente ocurren más de 250,000 fracturas de cadera por osteoporosis. Los pacientes junto con su médico, pueden disminuir significativamente el riesgo de sufrir osteoporosis o mejorar si ya la tiene. 

En México existen más de 3.5 millones de mujeres que han sido diagnosticadas con este padecimiento y más de 8 millones están en riesgo de padecerlo. Esta enfermedad crece a pasos acelerados en este país, principalmente por falta de información adecuada y oportuna. Esa ha sido la causa por la que sólo 5% de la población femenina se trata este padecimiento. Lo más grave es que 40% de las mujeres mayores de 50 años corren el riesgo de sufrir una fractura en su sistema óseo; de ellas, 24% puede morir dentro del primer año después del incidente y aproximadamente la mitad de ellas sobrevivirá, pero quedará incapacitada.

Factores de riesgo:
Existen varios factores que pueden incrementar la probabilidad de que desarrollemos Osteoporosis, que son:
· Herencia caucásica (gente blanca) o asiática. 
· Constitución delgada, con huesos pequeños. 
· Antecedentes de fracturas o alteraciones posturales en familiares de edad avanzada, especialmente si son mujeres. 
· Deficiencia de estrógenos en mujeres que experimentan una menopausia antes de los 45 años, ya sea naturalmente o como resultado de extirpación quirúrgica de ovarios. 
· Deficiencia de estrógenos como resultado de amenorrea (ausencia anormal de la menstruación, no relacionado con la menopausia). 
· Edad avanzada. 
· Dieta baja en calcio. Estilo de vida sedentario, con poco o nada de ejercicio 
· TABAQUISMO 
· Uso excesivo del alcohol 
· Uso prolongado de algún medicamento, incluyendo hormonas tiroideas (muchas pastillas o cápsulas misteriosas para bajar de peso las contienen), glucorticoides (derivados de la cortisona) usados para tratar condiciones como el asma, artritis y algunos cánceres; y medicamentos anticonvulsivos (que también se usan para tratar otras enfermedades, como el Epamín o el Fenidantoín).

El estrés también afecta la salud de los huesos. Se ha encontrado que éste causa una disminución en los niveles de estrógeno y otras hormonas. Esta alteración se traduce posteriormente en problemas cardíacos y osteoporosis.

El descenso en la producción de estrógenos que se da en la menopausia, además que los huesos femeninos son generalmente más ligeros y delgados, son las razones principales para que osteoporosis afecte más a mujeres que a hombres. 

Si bien es cierto que los efectos de la osteoporosis se ven mas frecuentemente en etapas tardías de la vida, todos deberíamos preocuparnos acerca de esta enfermedad. Una nutrición adecuada y hacer ejercicio a lo largo de la vida pueden disminuir dramáticamente el riesgo personal de sufrirla.

Manifestaciones Clínicas:
Es un hecho indiscutible que la esperanza de vida de la población es cada vez mayor y, como consecuencia lógica, cada vez habrá más gente afectada por esta enfermedad.

Desafortunadamente la osteoporosis no produce síntomas en un principio, debido a que la disminución de la densidad ósea es un proceso muy lento. Otras personas nunca tienen síntomas hasta que la reducción de la densidad ósea es tan importante que los huesos se aplastan o fracturan. En ese momento es cuando aparecen dolor y deformaciones.

El dolor crónico de la espalda puede aparecer por el aplastamiento de las vértebras. Las vértebras debilitadas pueden romperse de forma espontánea o como consecuencia de un pequeño golpe; por lo general, el dolor empieza de manera súbita y se localiza en una zona determinada de la espalda y empeora al estar de pie o al caminar.

Ya hemos dicho que la osteoporosis se manifiesta porque origina fundamentalmente fracturas, al disminuir la resistencia de los huesos. Las localizaciones más importantes de las fracturas relacionadas con la osteoporosis son: la muñeca, las vértebras y la cadera.

La fractura vertebral suele producirse alrededor de los 65 años. Muchas veces aparece después de un mínimo esfuerzo, o tras un golpe de tos o un estornudo. Puede producir un dolor intenso en la región correspondiente de la columna vertebral, con importante limitación de los movimientos de la misma. Otras veces, en cambio, las vértebras se van hundiendo poco a poco y puede no aparecer dolor.

Es importante saber que la fractura de cadera es la consecuencia mas seria de la osteoporosis. Muchas veces la gente que la sufre ya no será capaz de cuidarse o moverse libremente por ella misma. Frecuentemente se ven forzados a ingresar a alguna institución que pueda proporcionarle a largo plazo el cuidado que necesitan; o bien se ven cercanos al tener que depender de ellos. Además de dolor y ansiedad, los pacientes con osteoporosis pueden experimentar disminución en su autoestima.

Las alteraciones en la postura y la pérdida de estatura no solo cambia la apariencia física, sino como se siente uno respecto a si mismo.

Medios diagnósticos:
El diagnóstico de osteoporosis se suele hacerse utilizando una combinación de la historia médica completa y un examen físico, radiografías esquelétales, densitometría ósea y pruebas de laboratorios especializadas. Si el médico encuentra baja masa ósea, puede ordenar pruebas adicionales para descartar la posibilidad de otras enfermedades que pueden ocasionar la pérdida de hueso, incluyendo osteomalacia (una deficiencia de vitamina D) o hyperparatiroidismo (sobre actividad de la glándula paratiroidea). 

La densitometría ósea es una técnica segura e indolora de radiografía que compara la densidad ósea con la densidad ósea promedio que alguien de su mismo sexo y raza debería haber alcanzado sobre la edad de 20 a 25 años. Fig. 3 y 4.

Se suele ordenar en mujeres al comienzo de menopausia. Varios tipos de densitometría ósea se utilizan hoy para detectar pérdida de hueso en diferentes áreas del cuerpo. Absorciometría radiológica dual (también conocido como DXA, sus siglas en inglés) es uno de los métodos más precisos. Otras técnicas pueden identificar la osteoporosis, incluyendo absorciometría fotónica simple (SPA, sus siglas en inglés), tomografía computarizada cuantitativa (QCT, sus siglas en inglés), absorciometría radiografías y ultrasonido. 

Tratamiento: 
Preventivo
El tratamiento más eficaz de la osteoporosis es la prevención. Si nos fijamos en los referidos factores de riesgo, nos daremos cuenta de que hay algunos de ellos inevitables (raza, sexo, edad, etc.) pero existen muchos factores sobre los que podemos actuar para intentar evitar o al menos retrasar la aparición de la osteoporosis y por lo tanto sus complicaciones que son las fracturas.

Los tres pilares básicos en la prevención y tratamiento de la osteoporosis son:
1. Ejercicio físico.
2. Dieta adecuada con adecuado aporte diario de calcio.
3. Estilo de vida.

Incluir cantidades adecuadas de calcio y vitamina D en su dieta. 
Calcio: Durante los años de crecimiento, al cuerpo lo hace falta calcio para construir huesos fuertes y para crear un abastecimiento de calcio en reserva. Crear masa ósea cuando usted es joven es una buena inversión para el futuro. Ingerir de calcio inadecuado aumente durante el crecimiento puede contribuir al desarrollo de la osteoporosis más tarde en la vida. 

Cualquiera que sea su edad o condición de salud, usted necesita calcio para mantener los huesos saludables. El calcio continúa siendo un alimento esencial después del crecimiento porque el cuerpo pierde calcio todos los días. Aunque el calcio no puede prevenir la pérdida gradual de hueso después de la menopausia, continúa jugando un papel esencial en mantener la calidad ósea. Aún cuando usted ha experimentado la menopausia o ya tiene osteoporosis, aumentando su consumo de calcio y vitamina D puede disminuir su riesgo de fractura. 

Dependiendo de su edad y otros factores, la cantidad de calcio que usted necesita varía. La Academia Nacional de Ciencias hace las siguientes recomendaciones con respecto al consumo diario de calcio: 
· Varones y hembras de 9 a 18 años: 1300 mg por día 
· Mujeres y hombres de 19 a 50 años: 1000 mg por día 
· Mujeres embarazadas o lactantes hasta la edad 18: 1300 mg por día 
· Mujeres embarazadas o lactantes de 19 a 50 años: 1000 mg por día 
· Mujeres y hombres mayores de 50 años: 1200 mg por día 

Los productos lácteos, incluyendo el yogur y quesos, son fuentes óptimas de calcio. Un vaso de leche de ocho onzas contiene casi 300 mg de calcio. Otros alimentos ricos en calcio incluyen sardinas con hueso y hortalizas de hojas verdes, como el brécol y vegetales verdes. Si su dieta no contiene calcio suficiente, los suplementos dietéticos pueden ayudar. Entre las fuentes de origen vegetal se encuentran vegetales verdes como el brócoli y la espinaca. También contienen calcio la col, la coliflor, las habichuelas, las lentejas y las nueces.

Se han de ingerir los suplementos de calcio combinados con magnesio en proporción de 2 a 1, es decir, si se ingieren 1,000 mg de calcio se deberá ingerir 500 mg de magnesio. Algunas buenas fuentes de magnesio en la dieta son los guineos o bananos, los mariscos, los granos integrales, las nueces, las habichuelas, el salvado de trigo, las semillas y los vegetales de color verde.

Algunos investigadores recomiendan que cada tres meses se suspenda, durante una semana, la ingesta de suplementos de calcio. Ese corto período hace que el cuerpo active el proceso de reemplazar el material óseo viejo por material nuevo. Si no se hace esto, y por el contrario se siguen ingiriendo grandes cantidades de calcio durante períodos prolongados, el cuerpo no recibirá la señal para crear nuevos huesos.

Otros nutrientes de importancia son ciertos tipos de ácidos grasos conocido como omega 3. Existen estudios que indican que esta sustancia presente principalmente en el pescado ayuda a incrementar la absorción de calcio en los huesos y a estimular la producción de nuevo tejido óseo. Algunas buenas fuentes de omega 3 son el salmón, las sardinas y el atún blanco. También se pueden conseguir suplementos de omega 3 en forma de cápsulas.

Vitamina D: La vitamina D ayuda al cuerpo absorber calcio. Se recomienda 200 a 600 ui de vitamina D diaria. Los productos lácteos con suplementos son una fuente óptima de vitamina D. (Una taza de leche contiene 100 ui; una multivitamina contiene 400 ui de vitamina D.) Los suplementos de vitamina D pueden tomarse si su dieta no contiene suficiente de esto alimento. De nuevo, consulte a su médico antes de tomar un suplemento de vitaminas. Demasiada vitamina D puede ser tóxica. 
Ingerir cantidades excesivas de fósforo puede hacer que no se absorba bien el calcio y acelerar la pérdida de calcio a través de la orina. En nuestra sociedad existe una tendencia a ingerir demasiado fósforo a causa de la proteína animal y los refrescos carbonatados.

Las bebidas alcohólicas reducen la capacidad del cuerpo para formar huesos por lo que las personas con alto riesgo de contraer osteoporosis deben reducir o eliminar éstas.

Se debe reducir o eliminar el consumo de cafeína. La cafeína hace que se pierda una mayor cantidad de calcio a través de la orina. Se ha encontrado que las mujeres que toman sobre cuatro tasas de café al día tienen muchas mayores probabilidades de sufrir fracturas de la cadera que las que no toman café o solo lo toman infrecuentemente. 

Reducir el consumo de azúcar ya que también provoca pérdida de calcio.

Reducir el consumo de grasas saturadas. Estas grasas dificultan la absorción normal del calcio a través del intestino.

Hay que poner énfasis sobre el valor del ejercicio en la prevención de la osteoporosis. Practicado regularmente el ejercicio es sumamente efectivo como medio para evitar la pérdida de masa ósea. Los ejercicios con pesas, trotar, caminar y saltar cuica, si se practican al menos tres veces en semana, son la mejor contribución que podemos hacerle a la salud de nuestros huesos. Los ejercicios de fuerza tal como los llevados a cabo con pesas son especialmente útiles ya que se ha demostrado que estimulan la producción de masa ósea. No es necesario que lleguemos al nivel de un levantador de pesas olímpico. Podemos caminar a la vez que cargamos unas pesas livianas. Subir escaleras también califica como un ejercicio de fuerza.

El ejercicio físico, adecuado a la edad y características de cada persona, practicado de forma regular, es muy importante para mantener los huesos sanos. No debemos olvidar que "Los huesos, si no se usan, se pierden". Son recomendables los ejercicios como: caminar, subir y bajar escaleras, danza, aeróbicos, natación. Sin embargo, están contraindicados los ejercicios que incluyan flexiones, saltos o movimientos bruscos.

Ejercítese regularmente: a los músculos y los huesos les hace falta el ejercicio para permanecer fuertes. No importa la edad, el ejercicio puede ayudar a disminuir la pérdida de hueso mientras provee muchos beneficios adicionales de salud. Los médicos creen que un programa de ejercicio moderado (tres o cuatro veces a la semana) es efectivo para la prevención y manejo de la osteoporosis. 

Ejercicios tales como caminar, correr, marchar, subir escaleras, bailar y levantar pesas son los mejores. Las caídas causan 50 por ciento de las fracturas, por lo tanto, aún cuando se tiene baja densidad ósea se puede prevenir fracturas si se evitan las caídas. Los programas que enfatizan entrenamiento de equilibrio, tales como Tai Chi, deben considerarse. 

El tratamiento es frecuentemente un esfuerzo de un equipo que consta de un médico de familia o internista, cirujano ortopeda, el ginecólogo y un endocrinólogo, un reumatólogo y un fisiatra. 

Evitando caídas y otras lesiones. Si usted tiene osteoporosis, además del programa específico de tratamiento al que se someta, es posible que necesite hacer algunos cambios en su vida diaria para evitar caídas u otras situaciones que pueden causarle lesiones. Hacer un ambiente "a prueba de caídas" no es tan difícil; algunos tips generales fácil de seguir son usar zapatos cómodos, tacón bajo y suela suave, evitando pantuflas ligeras y sandalias; o preguntar al médico si algún medicamento que este tomando puede ocasionar mareo, pérdida de equilibrio o que vea puntos luminosos y si es así saber que se puede hacer para prevenirlo. En casa: Minimizar desorden (tiradero) en toda la casa. Asegurar todas las alfombras y evitar el uso de tapetes que fácilmente puedan deslizarse. Remover todos los cables sueltos.

Asegurarse de instalar cinta antiderrapante y barandales en las escaleras y que permanezcan seguros. Mantener los vestíbulos, escaleras y entradas bien iluminadas. Usar luces de noche en la recámara, baño y pasillo. En el baño instalar jaboneras de agarradera o barras de sujeción así como cinta antiderrapantes en la tina o regadera. En la cocina usar tapetes de hule antiderrapantes cerca del fregadero y estufa. Evitar el uso de ceras resbalosas, cerciorarse si el piso está mojado y limpiar de inmediato si se derrama algún líquido. Al manejar: usar cinturón de seguridad. Ajustar el asiento de manera adecuada.

Mientras la terapia de alimentación y ejercicio frecuentemente son los componentes claves de un plan de tratamiento para la osteoporosis, hay otros tratamientos también. 

Tratamiento Medicamentoso:
Tanto en la prevención como en el tratamiento, la administración de calcio y vitamina D, de forma combinada, constituye una intervención terapéutica eficaz en la osteoporosis.

Por una parte, el aporte de calcio, en sus diversas presentaciones y formulaciones, es la intervención no estrogénica más utilizada en el tratamiento de la osteoporosis. Los suplementos de calcio, por sí solos, en general por encima de 1 g/día, son capaces de retrasar la pérdida de masa ósea en mujeres posmenopáusicas y pueden llegar a reducir significativamente la pérdida de hueso cortical en mujeres sometidas a ooforectomía. Este efecto beneficioso del calcio parece deberse a su capacidad para reducir el remodelado óseo.

Por otra parte, el efecto terapéutico de la vitamina D está relacionado con la acción inhibitoria de la PTH, que posee un efecto antirreabsortivo definido, lo que es especialmente importante en la osteoporosis senil, donde hay una mayor tendencia al déficit de vitamina D y al aumento del riesgo de fracturas.

La dosis recomendada de vitamina D sería de 400-600 UI/día, siempre complementada con calcio; debiéndose incrementar hasta los 600-800 UI/día en pacientes con osteoporosis senil, posmenopáusica o en aquellos que presentan mayor riesgo de fracturas.

Una exposición moderada al sol y la ingestión en la dieta de alimentos como el pescado graso, los aceites y la leche, o derivados, aportan la dosis de vitamina D necesaria para un individuo sano; sin embargo, se puede constatar la realidad del déficit observado de vitamina D en la población en general.

Este problema se generaliza en los individuos de más edad, especialmente en los que viven en instituciones, en los que los aportes naturales de vitamina D suelen estar disminuidos; pero también en mujeres posmenopáusicas se ha observado que la disminución de los valores de vitamina D, durante los meses de invierno, producía una elevación del valor sanguíneo de la paratohormona, que conduce a un incremento de la reabsorción ósea y a una pérdida ósea significativa del 1%.

Debería administrarse un suplemento de vitamina D, de forma sistemática, a los ancianos que viven en instituciones. En los individuos más jóvenes que presentan una disminución de la masa ósea con manifestaciones de osteoporosis, y evidencia de una carencia de vitamina D, especialmente durante los meses de invierno, debe compensarse con 25 (OH)hidroxivitamina D, con una dosis que se calcula en 800 UI/día de vitamina D2 o D3.

La asociación de calcio y vitamina D en dosis normales, reduce el riesgo de fractura; estos beneficios se pueden obtener aunque el tratamiento se instaure de forma tardía o con las primeras manifestaciones de desarrollo de osteoporosis, lo que apoyaría el interés en identificar a los pacientes de riesgo de desarrollar la enfermedad, incluso en edades avanzadas.

La malabsorción del calcio es habitual en cualquier tipo de osteoporosis y, en un importante número de estos pacientes, la malabsorción es consecuencia de la deficiente producción de vitamina D; por tanto, los metabolitos de la vitamina D pueden desempeñar un importante papel en la prevención de la pérdida de masa ósea y, consecuentemente, en evitar la aparición de fracturas.

En el estudio Géminis realizado recientemente en España y diseñado para demostrar la eficacia del calcio asociado a 25hidroxivitamina D en la prevención de las fracturas se incluyeron mujeres ancianas, con edades comprendidas entre 65 y 85 años, y con una esperanza de vida de unos 2 años, con capacidad independiente de deambulación, que cumplían criterios de exclusión de otras patologías valorables y que en los 6 meses previos no se hubieran tratado con calcio y/o vitamina D. Se distribuyeron de forma aleatoria 6.945 mujeres para recibir tratamiento con calcio la mitad de ellas, y calcio + 25(OH)D3 la otra mitad. Un seguimiento de 2 años permitió demostrar que el tratamiento combinado superaba el índice de prevención de fracturas y, además, que era más eficaz para la mejora de los síntomas subjetivos, como dolor y movilidad, que el calcio solo.

Los efectos secundarios del tratamiento con calcio y vitamina D son excepcionales en dosis normales y en individuos sanos. En los casos inusuales en que aparece toxicidad, ésta estará relacionada con hipercalcemia e hipercalciuria y clínicamente pueden ocasionar náuseas, vómitos y cefaleas, por lo que en estos pacientes se aconseja el control de la calcemia y la calciuria.

Si aparecen signos de intoxicación, debe interrumpirse su administración, hidratar al paciente y administrar un diurético del tipo de la furosemida y añadir corticoides.
Terapia hormonal sustitutiva (también conocida como HRT, sus siglas en inglés) se recomienda frecuentemente para mujeres con alto riesgo para la osteoporosis como prevención la pérdida de hueso y reducir el riesgo de fractura. Una medida de densidad ósea cuando la menopausia comienza puede ayudar a usted decidir el uso de HRT. HRT no es sin ningún riesgo, incluyendo el riesgo más alto de cáncer de seno. Debe consultar a su médico. 

Nuevos anti-Estrógenos como los moduladores selectivos del receptor de estrógeno (también conocido por SERMS, sus siglas en inglés), se han introducido. Ellos aumentan la masa ósea, disminuyen el riesgo de las fracturas de espina y disminuyen el riesgo del cáncer del seno. 

Moduladores Selectivos de los Receptores Estrogénicos (SERMs): constituyen un nuevo grupo de fármacos, no hormonales, que dependiendo en el tejido donde actúen, poseen una acción igual que los estrógenos en algunos sitios y diferentes en otros. Dentro de este grupo de fármacos, el único disponible para el tratamiento y la prevención de la osteoporosis en la mujer posmenopáusica es el raloxifeno. El Raloxifeno produce algunos de los efectos beneficiosos de los estrógenos en hueso, disminuyendo la pérdida de masa ósea, aumentando la masa ósea y disminuyendo la probabilidad de que se produzcan fracturas y además posee efectos beneficiosos en el sistema cardiovascular. A diferencia de los estrógenos, el raloxifeno no actúa sobre el útero y es poco probable que produzca manchado o sangrado vaginal y posee efectos beneficiosos en la mama.

Bifosfonatos: son fármacos que actúan disminuyendo la pérdida de masa ósea, aumentan la masa ósea y disminuyen el riesgo de fracturas. Para el tratamiento de la osteoporosis se utilizan el etidronato, el alendronato y el residronato.

Calcitonina: es otro medicamento utilizado para disminuir la pérdida del hueso. Este medicamento en forma de "spray" nasal aumenta la masa ósea, disminuye fracturas de la espina y puede ofrecer algún alivio de dolor. 

El salmón de calcitonina se usa para tratar la osteoporosis en aquellas mujeres que han sufrido de menopausia por al menos 5 años y que no pueden o no desean tomar productos fabricados a base de estrógeno. La calcitonina es una hormona humana que también se encuentra en los salmones. Funciona al prevenir el deterioro óseo y al aumentar la densidad de los huesos.

El salmón de calcitonina viene envasado en forma de atomizador para usarse en la nariz. Se usa por lo general una vez al día, alternando las fosas nasales todos los días. Continuar con el medicamento aunque exista mejoría. Para usar el aerosol nasal, siga los siguientes pasos: Mantenga su cabeza hacia arriba y coloque la boquilla en una de las fosas nasales. Presione el atomizador hacia abajo para liberar el salmón de calcitonina. Use la fosa nasal opuesta cada día. Cada botella tiene medicamento suficiente para 14 dosis.

Los HRT, los Bifosfonatos, los SERMS y la calcitonina ofrecen al paciente con osteoporosis una oportunidad de no sólo aumentar masa ósea, sino también significativamente reducir el riesgo de fractura. La prevención es preferible que esperar hasta que el tratamiento sea necesario. 

Inyección de Teriparatida (origen ADNr): La teriparatida se usa para tratar la osteoporosis en los hombres y en las mujeres posmenopáusicas que están en alto riesgo de fracturas. La osteoporosis es una enfermedad que hace que los huesos se debiliten y se rompan con más facilidad. La teriparatida contiene la forma sintética de una hormona humana natural llamada paratiroidea. Reduce el riesgo de fracturas al hacer que el cuerpo fabrique hueso nuevo y al aumentar la resistencia y la densidad de los huesos.

La teriparatida viene envasada en forma de solución para inyectar en la capa grasa justo debajo la piel (en forma subcutánea). Se inyecta, por lo general, una vez al día. 
Existen otros métodos de tratamiento, aprobados en algunos países y en investigación en México y Estados Unidos, como el fluoruro de sodio y los bifosfonatos, de los que se esperan grandes cosas en un futuro cercano. 

El uso de la Magnetoterapia es muy útil en el tratamiento de la osteoporosis, se conoce que en estado de ingravidez los astronautas adquieren una osteoporosis de forma rápida al no tener el efecto del magnetismo terrestre, aunque tengan una dieta rica en calcio y realicen actividad física. Su uso en fracturas ha demostrado una gran eficacia en la consolidación adecuada y rápida del foco de fractura.

Existen múltiples estudios que confirman el efecto beneficioso de un tratamiento con campo magnético, para lo cual se utilizan camas magnéticas, dando un tratamiento Total boda, con sesiones de 15-30 Minutos diarias por un mes y realizarlo dos veces al año, unido a un programa de ejercicios y una dieta adecuada con suplementos de calcio. Estos ciclos deben de realizarse todos los años y seguir al paciente con Densitometría ósea. 

Los cuidados posturales en estos pacientes tienen gran importancia para evitar deformidades y fracturas. A continuación se esquematizan una serie de medidas posturales que evitarán dolores y reducirán el riego de fracturas.


Bibliografía 

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Fig. 1 Vértebras con Osteoporosis. 

Fig.2 Postura que adoptan las personas con Osteoporosis. 

Fig. 3 Equipo de Densitometría.

Fig. 4 Resultados de densitometrías.

Autor 
Dr. Ariel Capote Cabrera.
Esp. de Primer Grado en Medicina Física y Rehabilitación.
Profesor Instructor.

Correo: arielcapote@uci.cu


Enviado por Dr. Ariel Capote Cabrera
Contactar mailto:arielcapote@uci.cu


Código ISPN de la Publicación: EEZEpFkAVZKuFiLJkX
Publicado Friday 9 de February de 2007