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Algunas reflexiones acerca de la polemica etica y la ciencia de las celulas madre


Enviado por MSc. Manuela Gilda Bernardo Fuentes
Código ISPN de la Publicación: EEZZFuyAVFutjGDOIZ


Resumen: Con este trabajo nos proponemos realizar algunas reflexiones desde un punto de vista general de la polemica etica actual con respecto a los avances cientificos en el estudio de las celulas madres y sus posibles repercusiones en su aplicacion para terapias celulares y el desarrollo de la medicina regenerativa. Palabras Claves: Ética, Celulas madre.


   

  

RESUMEN 
Con este trabajo nos proponemos realizar algunas reflexiones desde un punto de vista general de la polémica ética actual con respecto a los avances científicos en el estudio de las células madres y sus posibles repercusiones en su aplicación para terapias celulares y el desarrollo de la medicina regenerativa. 

Palabras Claves:
Ética, Células madre.

INTRODUCCIÓN
El concepto actual de célula madre y el debate sobre su posible uso comenzó hace ya más de 20 años cuando se consiguió por vez primera aislar y mantener en cultivo células madre procedentes de embriones de ratón (células madre embrionarias), si bien no fue hasta 1998 en que, tras muchos años de estudio, se aislaron y cultivaron células madres de embriones y fetos humanos (1). En los pocos años transcurridos desde entonces, se han ido incrementado los conocimientos sobre su enorme potencial para generar células sanas que reemplacen células enfermas en un organismo adulto, despertando así un inusitado interés por su estudio, que ha arrastrado y puesto de actualidad a otro tipo de célula madre, no embrionaria, que viene siendo utilizada en clínica desde hace más de 40 años, las denominadas células madre de adulto (2,3). 

En conjunto, los resultados obtenidos hasta ahora y, sobre todo, las grandes expectativas que se han creado ante su posible uso terapéutico, han generado un gran debate social, científico e incluso político sobre las cuestiones éticas derivadas del uso de embriones humanos, fetos abortados y células humanas adultas. 

Sin embargo, tanto el gran debate como las expectativas de uso terapéutico generados no siempre se sustentan en una base de conocimientos sólidos y suficientemente contrastados, debemos tener en cuenta que el estudio de las células madre, pese a los avances en biomedicina, es aún un campo científico muy joven y esto presupone que son más las interrogantes que necesitan ser contestadas que los conocimientos sólidos adquiridos y así como de su aplicación en nuevas terapias y estrategias de prevención de enfermedades, en la elaboración de nuevos medicamentos y toxinas, así como en el conocimiento de los trastornos del desarrollo embriofetal. 

A lo largo de este trabajo nos proponemos realizar algunas reflexiones éticas relacionadas con la ciencia de las células madre en la sociedad contemporánea actual.

DESARROLLO
Desde el punto de vista conceptual la mayoría de los autores definen: “Las células madre son células indiferenciadas, no especializadas que poseen simultáneamente la capacidad de renovarse a si mismas por división celular durante largos periodos de tiempo (auto-renovación) y que, bajo ciertas condiciones fisiológicas o experimentales, pueden ser inducidas a transformarse en diferentes tipos celulares especializados con características morfológicas y funciones específicas (pluripotencia). Estas propiedades hacen de las células madre un recurso extraordinariamente prometedor y útil tanto para la investigación básica como para su aplicación clínica.” (4, 5, 6, 7,8)

Esta definición conceptual permitió comprender que, a partir de la obtención de células no diferenciadas y mediante el cultivo de dichas células en el laboratorio, y con un procedimiento de intervención sobre la mismas orientarían su morfogénesis hacia la obtención de células de uno u otro tejido del cuerpo humano, y como posible resultado encontrarían una solución tecnológica para resolver de manera más eficaz y proporcionar una mejor calidad de la vida a pacientes portadores de enfermedades graves tales como el Mal de Alzheimer, el Mal de Parkinson, la Enfermedad de Huntington, la Diabetes Mellitus, el Síndrome de Hurler, el Infarto de Miocardio, la Talasemia y la Esterilidad Femenina entre otras (9). 

La principal polémica entorno a las células madre tiene que ver con el modo en que son obtenidas. Hay tres fuentes para ello (4, 5, 10): 
1. Las células embrionarias que proceden del embrión.
2. Las células precursoras de las gónadas de fetos abortados.
3. Las células del cuerpo humano que, en determinados órganos, dispone de algunas poblaciones celulares todavía no completamente diferenciadas, las cuales mantienen latente la posibilidad de dividirse y de reponer aquellas células que se deterioran.

Un aspecto importante en este proceso de investigación es que no todas las células madre tienen la misma capacidad de transformarse en cualquier otra célula del organismo. Según este criterio, los científicos han distinguido tres grupos celulares: las células totipotentes, las pluripotentes y las multipotentes. 

Al realizar un análisis de la valoración ética de estas investigaciones en humanos, la obtención de células madres embrionarias, constituye la vía más discutida pues supone acabar con la vida de los embriones de los que se obtengan las células. Esto ha generado una polémica científica: Embriones Humanos de Usar y Tirar, por lo que han aparecido diferentes incógnitas tales como: ¿cuando comienza la vida y los derechos humanos?, ¿son los embriones algo mas que un puñado de células?, ¿hasta que punto es licito fabricar, utilizar y sacrificar embriones en experimentos de laboratorio?, ¿son realmente insustituibles?, ¿debería restringirse su empleo exclusivamente a los casos terapéuticos? Todas estas cuestiones morales y éticas constituyen una incógnita para los científicos y un motivo de reflexión para la sociedad.

En los países donde se polarizan estas investigaciones, se autorizan a los principales centros de investigaciones con material embrionario humano para a la obtención de estos embriones a través de:
· Investigación con embriones sobrantes, no utilizados por las clínicas de fecundación in Vitro. 
· Embriones creados por clonación, utilizando óvulos humanos o de animales. 

En general, una de las metas principales de la investigación con células madre embrionarias es controlar y dirigir su diferenciación en tipos celulares específicos que se asemejen y funcionen como sus equivalentes en un individuo in vivo, para lo cual es absolutamente necesario conocer las señales externas e internas que controlan dicha diferenciación. Las señales internas son generadas bajo el control de los genes de la propia célula, mientras que las señales externas incluyen sustancias secretadas por otras células, el contacto físico con las células vecinas y ciertas moléculas de la matriz extracelular.

En la actualidad se trabaja por el desarrollo de técnicas altamente experimentales encaminadas fundamentalmente a insertar genes específicos en las células y a modificar las condiciones de los cultivos celulares, y aunque ya han permitido generar tipos celulares específicos no explican como se produce la diferenciación dirigida. Para que esta metodología sea eficaz, es necesario conocer bien las distintas vías de diferenciación, los factores implicados en las mismas, así como el momento en los que actúa cada uno de ellos. Las respuestas a todas las preguntas planteadas permitirán controlar la diferenciación en el laboratorio de las células madre embrionarias y, por tanto, obtener células y tejidos que podrían ser usados con fines terapéuticos (4).

En cuanto a la investigación básica (4,5), el estudio de las células madre embrionaria humana puede proporcionarnos información crucial para comprender los complejos procesos que tienen lugar durante el desarrollo humano. En este sentido, los primeros objetivos serán conocer los mecanismos que mantienen a una célula indiferenciada y proliferante y aquellos que la transforman en una célula diferenciada que deja de dividirse. Recordemos que muchas malformaciones congénitas y enfermedades tan importantes y graves como el cáncer se originan por anormalidades en la división y la diferenciación celular. Por ello, un conocimiento más profundo y detallado de los genes y moléculas que controlan estos procesos nos permitiría conocer como se producen y, consecuentemente, idear nuevas terapias para prevenirlos. Sin embargo, aparte de las consideraciones éticas oportunas, hay que señalar que existen obstáculos adicionales a este posible uso, como es el limitado conocimiento que se tiene de las señales y los genes que controlan la división celular y la diferenciación de las células madre.

Otro ejemplo de los posibles usos de estos tipos de células es la exploración de los efectos de las anormalidades cromosómicas en el desarrollo temprano, lo que incluiría la capacidad para controlar el desarrollo de los tumores infantiles tempranos, muchos de los cuales tienen origen embrionario.

Desde un punto de vista exclusivamente técnico, sin pensar ahora en que para obtener células madre embrionarias hay que destruir el embrión, para un científico interesado en este campo, las células madre de origen embrionario son particularmente atractivas por varios motivos. En primer lugar, su gran plasticidad; además, son fáciles de conseguir y cultivar; y, por último, son muy sensibles a la acción de los agentes diferenciadores que el investigador utiliza en sus experimentos.

 Además, estas células embrionarias aparentemente no tienen un límite en su capacidad de proliferación, y por tanto se podrían, en teoría, mantener indefinidamente en cultivo.

Su vitalidad, junto a su ilimitada capacidad proliferativa, es en principio una ventaja; sin embargo, esa potencialidad supone al mismo tiempo que las células madre procedentes de embriones son más difíciles de controlar. De hecho, muchos de los experimentos en los que se trasplantan estas células a animales de experimentación, terminan con la aparición frecuente de unos amasijos tumorales de células heterogéneas, denominados teratomas, compuestos de masas informes de células entre las que se intercalan fragmentos de tejidos parcial o completamente diferenciados.

Aunque los experimentos en animales sean prometedores, como ocurre con las células de los adultos (5, 7, 10,11), los retos que deben ser solventados por los investigadores para poder usar las células madre embrionarias en estrategias de terapia celular no son en absoluto triviales: 
1. El control estricto de la diferenciación hacia un tipo celular bien definido, sin contaminación de ningún otro. 
2. Evitar imperativamente la aparición de teratomas tras su inyección en el órgano receptor. 3.

Evitar el problema del rechazo tras su implantación. 4. Demostrar la funcionalidad o beneficio terapéutico tanto en animales como en humanos. 5. Ser capaces de controlar los niveles de diferenciación y proliferación para evitar problemas derivados de la "superpotencia" diferenciadora y proliferativa propias de las células madre embrionarias. 

A partir de las opiniones de numerosos investigadores hemos concluido que el debate en este aspecto centra la polémica en dos puntos: acerca de autorizar o no legalmente a emplear estos embriones para investigación con fines terapéuticos, y acerca de otorgar o no fondos públicos para estas investigaciones. 

Sobre el uso de tejidos fetales para fines de investigación o de terapia. Al respecto, se establece el debate ético en cuanto a la vía de obtención de estos tejidos, las denominadas células germinales embrionarias, si es mediante fetos abortados espontáneamente al comienzo del período fetal o los resultantes de abortos voluntarios.

Estas células comparten con las células madre embrionarias muchas de sus características; sin embargo, su capacidad de proliferación en cultivo es mucho menor y no generan teratomas (4).

Otro aspecto a considerar, es que los reportes de algunos países tales como EEUU y España, señalan que las células madre germinales pueden madurar y crecer con ciertos límites, se caracterizan porque tienen propiedades similares a las embrionarias, se han utilizado en determinadas aplicaciones clínicas tales como transplantes en pacientes con enfermedad de parkinson y sus resultados no han sido los esperados, en este caso la mayoría de los enfermos no tuvieron mejoría, presentaron movimientos incontrolados y tumores cerebrales. Estos resultados sugieren una mayor fase de experimentación básica para la obtención de conocimientos que puedan ser aplicados en los ensayos clínicos (6).

La vía de obtención de células madre adulta, en principio, desde el punto de vista de la investigación básica como clínica esta relacionada con el fenómeno de la plasticidad, lo cual ha incrementado considerablemente las perspectivas de obtener terapias celulares a medio y largo plazo sin los problemas éticos asociados al uso de embriones, no se conocen los mecanismos, claramente complejos, que regulan el fenómeno de la plasticidad. Por ello, buena parte de la investigación actual en este ámbito está dirigida a identificar y controlar dichos mecanismos, que permitirán que una célula madre de un tejido sano pueda ser inducida a repoblar y reparar un tejido dañado, igual o distinto de aquel de que se han obtenido las células madre de adulto. El segundo aspecto esta referido con el conflicto ético referente al consentimiento informado de la persona de la que se extraigan las células, donde la relación médico paciente exige la responsabilidad como valor ético del médico en la explicación y orientación de riesgos y beneficios específicos relacionados con el donante de la células madre. 

Existen células madre en los órganos y los tejidos del cuerpo de adultos. En 1999, el equipo de Angelo L. Vescovi (3) demostró que las células madre no tienen que proceder necesariamente de embriones para que sean capaces de diferenciarse y dar células especializadas. Mostró la diferenciación en el laboratorio de neuronas de rata a células de la sangre. Las células madres de adulto están presentes en una gran variedad de tejidos del cuerpo humano, con frecuencia en cantidades pequeñas. Sin embargo, en su mayoría son muy plásticas y pueden madurarse para dar una amplia variedad de tipos celulares. Otras están ya más comprometidas en una dirección, y se denominan células progenitoras.

La fuente principal de células madre del cuerpo formado parece ser la médula ósea. Se han encontrado además en la grasa, en la sangre periférica, cerebro, médula espinal, en el interior de los vasos sanguíneos, la piel y tejido conjuntivo, la córnea, la retina, el hígado y el páncreas. El hecho de que las células madre de adulto sean más multipotentes que pluripotentes se convierte en una ventaja terapéutica, ya que es más fácilmente controlable su maduración en la dirección buscada. Al mismo tiempo la ausencia de rechazo inmunológico tras un autotransplante, aporta una gran ventaja para las terapias celulares.

Estos avances científicos, desencadenaron una polémica a nivel mundial, que constituye el principal debate bioético. Los científicos opinan que el descubrimiento de una fuente inagotable de tejidos humanos a partir de la experimentación con tejidos embrionarios y fetales se dará la solución al tratamiento de numerosas enfermedades hoy por hoy incurables. Pero, por otro, el modo de obtenerlas exige el sacrificio de muchos embriones humanos, esto genera un serio problema ético (12), en el cual algunos expertos cuestionan la honestidad de la ética profesional de cada investigador y se hacen la pregunta: ¿el fin justifica los medios?

En general, los recientes trabajos sobre células madre de adultos, ofrecen la posibilidad de un espectro mas amplio para la investigación con células madre y contradicen las posibles interpretaciones experimentales de que las células madre procedentes de tejidos de adultos tenían una capacidad de diferenciación restringida, por lo que muchos científicos piensan en la posibilidad de que en el proceso de investigación a largo plazo las células madre procedentes de tejidos de adultos lleguen a igualar, o incluso a sobrepasar, las de las células madre embrionarias (13). 

Independientemente de estos reconocimientos, los centros de investigación de Milán, Gran Bretaña y Estados Unidos se inclinan por continuar la investigación con ambas fuentes de células: embrionarias y adultas, integrar los conocimientos procedentes de una y otra, y evaluar cuál de ellas ofrece mejores resultados. 

Desde el punto de vista estrictamente científico, el recurso a las células madre de adultos ofrece dos grandes ventajas:
1. Resuelve el grave problema de la histocompatibilidad. Al ser el mismo sujeto el donante y el receptor de las células que se transfieren, se evita cualquier tipo de rechazo. Esto resolvería el problema ético del transplante de órganos y permitirá el desarrollo de la medicina regenerativa.
2. Al utilizar las células madre del adulto, en las que ya se expresan determinados mecanismos de control de las actividades celulares que regulan el proceso de la morfogénesis, y esto ofrece ventajas a los científicos en la labor de orientar el desarrollo celular. De hecho, conseguir que las células madre embrionarias recorran ese camino desde la indiferenciación hasta su transformación en células de un determinado tejido u órgano constituye el principal obstáculo para los científicos, el conocimiento de los mecanismos moleculares de la morfogénesis y su regulación.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
1. Berná G, y col. (2001) .Stem cells and diabetes. Biomed Pharmacother 55:206-212
2. National Institutes of Health (2002). Stem Cells: A Primer. http://www.nih.gov/news/stemcell/primer.htm 
3. Odorico JS, Kaufman DS, Thomson JA (2001). Multilineage differentiation from human embryonic stem cell lines. Stem Cells 19:193-204. 
4. Malagón M.M. y col. (2004). Obtención de células madre y su aplicación terapéutica. Dpto. Biología Celular, Fisiología e Inmunología. Universidad de Córdoba. España .http:www.ecojoven.com/uno/05/celulasm.html
5. Hernández Ramírez, P.; Dorticós Balea, E. (2004). Medicina regenerativa. Células madre embrionarias y adultas. Revista Cubana Hematología; 20(3). 
6. Rosenthal N. (2003). Prometheus´s vulture and the stem-cell promise. N Engl J Med; 349: 267-74.
7. Körbling M, Estrov Z. (2003). Adult stem cells for tissue repair - A new therapeutic concept? N Engl J Med; 349: 570-82.
8. Daley GQ, Goodell MA, Snyder EY (2003). Realistic prospects for stem cell therapeutics Hematology; 1: 398-418.
9. Verfaillie CM, Pera MF, Lansdorp PM (2002). Stem cells: Hype and reality. Hematology; 1: 369-91.
10. Montuenga, L., Lecanda, F (2002). Células madre: realidades, oportunidades y retos. Facultad de Medicina Universidad de Navarra. http://www.viatusalud_com.htm
11. Körbling M, Estrov Z (2003). Adult stem cells for tissue repair - A new therapeutic concept? N Engl J Med; 349: 570-82. 
12. Sagols Sales, L. (2006). Problemas éticos de la investigación en las células troncales. Elementos No. 61, Vol. 13: 37.
13. Mato Matute, M.E. (2005). Células madre: un nuevo concepto de medicina regenerativa. Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona. htpp:///www.regenerativa.htm 

Autora: 
MSc. Manuela Gilda Bernardo Fuentes. 
Profesora Auxiliar de Embriología. 
Master en Ciencias de la Educación Superior. 
Especialista de Segundo Grado en Embriología. 
F.C.M. Dr. “Salvador Allende”. Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana.
Email: mbernardo@infomed.sld.cu


Enviado por MSc. Manuela Gilda Bernardo Fuentes
Contactar mailto:mbernardo@infomed.sld.cu, gbernardofuentes@yahoo.es


Código ISPN de la Publicación: EEZZFuyAVFutjGDOIZ
Publicado Monday 23 de April de 2007