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Impacto del Programa de deteccion precoz del cancer cervico uterino
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Enviado por Dra. Silvia María Pozo Abreu y Otros Autores
Código ISPN de la Publicación: EEZpVFFAupySbuSxJI
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| Resumen: Es la citologia organica el complementario mas importante para diagnosticar el cancer cervicouterino, que instituido como programa de deteccion precoz en la atencion primaria intenta diagnosticar a tiempo y prevenir el progreso de la misma hacia estadios que comprometan la vida de la mujer. En nuestra area de salud se ha observado en los ultimos anos una tendencia al incremento de las infecciones de transmision sexual, el inicio de las relaciones sexuales en edades cada vez mas tempranas, asi como de la promiscuidad y de manera contradictoria tambien se ha incrementado el numero de mujeres negadas a realizarse la prueba citologica. |
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“Al errar el camino un paso atrás
es un paso adelante”
J. V Stummer
Resumen
Es la citología orgánica el complementario más importante para diagnosticar el cáncer cervicouterino, que instituido como programa de detección precoz en la atención primaria intenta diagnosticar a tiempo y prevenir el progreso de la misma hacia estadios que comprometan la vida de la mujer. En nuestra área de salud se ha observado en los últimos años una tendencia al incremento de las infecciones de transmisión sexual, el inicio de las relaciones sexuales en edades cada vez más tempranas, así como de la promiscuidad y de manera contradictoria también se ha incrementado el número de mujeres negadas a realizarse la prueba citológica.
Motivándonos a realizar este trabajo, donde determinamos el impacto de este programa en un consultorio médico. Realizamos un estudio observacional, descriptivo, transversal, en el período comprendido por el trienio 2002, 2003, 2004. Realizamos una amplia revisión de los registros de la unidad relacionados con este programa, elaborándose una guía de recolección de la información y una encuesta a las mujeres seleccionadas. Identificamos variables como: resultado de la citolología, asociación al virus HPV, conducta sexual, número de parejas sexuales, entre otras. Aplicamos el método estadístico del porcentaje y de Chi cuadrado y arribamos a conclusiones específicas.
Dentro de los resultados más significativos tenemos que de las mujeres estudiadas solo dos tuvieron una citología positiva ambas relacionadas con la infección por HPV. De las variables relacionadas con el resultado de la citología solo la edad guardó una relación altamente significativa, no ocurriendo así con el resto de las variables.
Palabras claves: Cáncer Cervicouterino, Citología orgánica,
OBJETIVO GENERAL:
- Caracterizar el impacto del programa de detección precoz de cáncer cervico uterino en un consultorio medico.
OBJETIVOS ESPECIFICOS:
- Identificar algunas variables clínico epidemiológicas en las mujeres estudiadas.
- Describir las pruebas citológicas según su resultado.
- Clasificar los casos positivos según diagnóstico histológico.
- Identificar las citologías positivas asociadas con IVPH.
- Relacionar los resultado de las citologías con algunas de las variables clínico epidemiológicas identificadas.
- Estimar el número de pacientes que dejaron de realizarse este examen.
Introducción
Prevenir las dolencias y las discapacidades, prolongar la vida y fomentar la salud, la eficiencia física y mental ha sido objeto de preocupación e investigación a lo largo de la historia. Por lo que las acciones de promoción y educación para la salud, así como la prevención de las enfermedades no son recientes. En los últimos 20 años ha ocurrido una revolución en la revitalización de los aspectos conceptuales que ha generado discusiones en relación con el alcance de estos términos. (1, 2,3)
Esto no es causal , el desarrollo alcanzado en los conceptos de salud , determinantes de salud , situación , perfil , estado de salud , balance y potencial de salud ; y el enfoque de la Salud Pública como actividad gubernamental y social de carácter multidisciplinario que se extiende a casi todos los aspectos de la sociedad, ha desempeñado un papel preponderante.(2,3)
La necesidad de desarrollar un movimiento sanitarista que abordara los problemas de la salud del siglo XX encontró su expresión en la estrategia de la OMS “Salud para todos” en el año 2000.(2)
Esta estrategia planteaba que para el año 2000 “todos los habitantes de los países tengan un nivel de salud suficiente para que trabajen productivamente y participen activamente en la vida social de la comunidad en que viven”. (2)
Nuestro Sistema Nacional de Salud, como instrumento en constante perfeccionamiento, no ha estado exento de esta problemática, tratando de mejorar el estado de salud de la población garantizando las funciones fundamentales de la Salud Pública en Cuba que son: Promoción, Prevención, Curación y Rehabilitación de enfermedades y otros daños.(1,8)
Su principal escenario es la Atención Primaria de Salud con su unidad básica: el Policlínico y los Consultorios Médicos, representando el primer nivel de contacto del Sistema Nacional de Salud con el individuo, la familia y la comunidad. (9,10)
Una de las tareas más hermosas que enfrenta la salud pública en Cuba es garantizar una salud reproductiva plena a nuestras familias, y es la mujer dentro de su seno la que enfrenta la decisiva misión de reproducir la especie humana. Dentro de este proceso la mujer se enfrenta a grandes problemas que atentan contra su salud y calidad de vida, uno de ellos es el cáncer cervico uterino, una de las afecciones más temidas. Además sigue teniendo importante repercusión en la salud de las mujeres de todo el mundo, en especial de las que habitan en los países en desarrollo las que representan el 80% de los 500 000 nuevos casos detectados cada año mundialmente. La mayor tasa de años potenciales perdidos en la mujer la tiene este cáncer, lo que refleja su trascendencia social y económica al afectar a mujeres relativamente jóvenes .Esto debe llamarnos la atención, dado que es una patología muy estudiada, con factores de riesgo conocidos, asociados a una infección viral como agente indispensable en su génesis, y peor aún con posibilidad de detección, diagnóstico y tratamiento curativo en forma precoz.
Este tipo de cáncer es el más frecuente en el aparato genital femenino y ocupa el segundo lugar en frecuencia de cáncer en la mujer, precedido por el de mama. Los factores de riesgo identificados corresponden a antecedentes ginecobstétricos y aspectos socioculturales: escolaridad, bajo nivel socioeconómico, diferencias nutricionales, tabaquismo inicio de las relaciones sexuales a temprana edad, elevado número de parejas sexuales(participación del hombre como vector, el cual se incrementa en relación con el mantenimiento de contactos sexuales frecuentes con disímiles mujeres), alta paridad (5 o más partos), y primer parto antes de los 18 años, pobre higiene genital, inflamación cervico vaginal persistente, consumo prolongado de ACOs, y las enfermedades de transmisión sexual, dentro de estas son las infecciones por herpes virus simple tipo 2, Tricomonas, Chlamydias y papiloma virus(HPV), factores iniciadores de la acción carcinogénica, por lo que esta enfermedad es considerada como de transmisión sexual.
Como se señaló anteriormente la infección por HPV está muy relacionada con esta afección, si se estudian las mujeres sexualmente activas, encontraremos una prevalencia del mismo aproximadamente en el 50% de las mismas. Este es un virus de doble cadena de ADN perteneciente a la familia de los papova virus. Hay más de 80 tipos humanos que son específicos de las células epiteliales incluyendo la piel, la mucosa respiratoria o el tracto genital.(4,5)
El genoma del HPV se ha demostrado en todos los grados de las neoplasias cervicales. La integración del DNA activo en el sentido de trascripción a la célula huésped parece ser un requisito para el crecimiento maligno, por lo que el factor oncogénico común a la mayoría de los cánceres de cuello es la presencia de HPV. La base molecular de la oncogénesis e el cáncer de cuello puede explicarse en parte por la regularización y la función de dos oncogenes virales E6 y E7 (producidos por el HPV).Los mismos tienen la capacidad e transformarse en distintas líneas celulares y su expresión es necesaria para el mantenimiento del fenotipo maligno. Estos se ponen de manifiesto en la infección por HPV 16 o 18. (4, 5,6)
El HPV 16 es el más frecuente en el cáncer invasivo en las NIC 2 y 3 y también es el tipo de HPVm más frecuente en las mujeres con citología normal por lo que no es muy específico; en cambio el HPV 18 se encuentra en el 23% de las mujeres con cáncer invasivo ,5% de las mujeres con NIC 2 y 3 y 3,5% de las mujeres con HPV y NIC 1, y en menos del 2% de las pacientes con datos negativos por lo que el HPV 18 es más específico de los tumores invasivos .(4,5)
Otros factores de riesgo de contraer esta afección están las edades comprendidas entre 45 y 55 años, los factores genéticos como el déficit de alfa 1 antitripsina (que tiene efecto protector sobre el endotelio), el bajo nivel socio económico, la cervicitis, las laceraciones y los traumatismos durante el parto y el puerperio, pacientes inmunodeprimidas y con SIDA, y el carcinoma del pene en el compañero sexual.(11,12)
Normalmente el cuello uterino esta tapizado por dos tipos de epitelio, el conducto endocervical está compuesto epitelio cilíndrico y la zona del exocervix por epitelio escamoso
El punto en el cual se unen los dos epitelios se denomina unión escamo cilíndrica, la cual es un punto dinámico que cambia como reacción a pubertad , embarazo , menopausia y estimulación hormonal , siendo muy vulnerable para que ocurran transformaciones como la pérdida de estratificación del epitelio y la polaridad de la célula. Además se produce desorganización celular anomalías nucleares y aumento de la actividad mitótica. La extensión de la actividad mitótica, proliferación de células inmaduras y atípia nuclear identifican el grado de metaplasia. (6,7)
Estas lesiones fueron estudiadas por Richard quien las nombró neoplasia intraepitelial cervical (NIC) pues las células son semejantes a las neoplásicas y las mismas fueron clasificadas en :leves o NIC I (mitosis y células inmaduras solo en el tercio inferior del epitelio) , moderada o NIC II y severa o NIC III-CIS (cuando la afección se extiende a los tercios medio y superior respectivamente).(6,7)
Se cree que en la mayor parte de los casos, la NIC se origina en un solo foco de la zona de transformación a nivel de la zona escamocilíndrica que avanza . El labio anterior del cuello uterino tiene el doble de probabilidades de desarrollar NIC en comparación con el labio posterior y, es raro que la NIC se origine en los ángulos laterales. Una vez que se ha producido una NIC, puede progresar en sentido horizontal para abarcar toda la zona de transformación, pero por lo general no restituye el epitelio escamo original. Este progreso suele ocasionar una NIC con borde externo definido. En sentido proximal la NIC abarca los surcos cervicales y esta zona tiende a experimentar las lesiones de NIC más graves. La extensión de la afección de estas glándulas cervicales tiene implicaciones terapéuticas importantes, porque debe destruirse toda la glándula para garantizar la eliminación de la NIC.(6,7)
En estas etapas iniciales no existen síntomas, ya cuando la lesión se hace visible la enfermedad está en estadios avanzados, por lo que es el diagnóstico histológico de manera temprana lo que nos garantizaría una mejor respuesta a la conducta terapéutica y garantizar la supervivencia de las pacientes. (11,14)
Es la Citología orgánica el complementario más importante para diagnosticar esta enfermedad, que instituido como programa de detección precoz en la atención primaria intenta diagnosticar a tiempo y prevenir el progreso de la misma hacia estadíos que comprometan la vida de la mujer. . En nuestra área de salud se ha observado en los últimos años una tendencia al incremento de las infecciones de transmisión sexual, el inicio de las relaciones sexuales en edades cada vez más tempranas, así como de la promiscuidad, y de manera contradictoria también se ha incrementado el número de mujeres negadas a realizarse la prueba citológica. Con nuestra investigación describimos los factores de riesgos de cáncer cervico uterino concretos de nuestra área de salud y determinamos el comportamiento de su programa de prevención. Esto nos permitirá trazar estrategias de trabajo específicas para lograr una mayor calidad en nuestro desempeño diario, beneficiando no solo la salud de las féminas en particular, sino de toda la familia. Este estudio nos permitirá orientar al médico ya la enfermera de la familia junto a las brigadistas sanitarias y otras activistas de la comunidad.
en la realización de acciones de salud encaminadas a la promoción y prevención de los mismos, permitiendo mejorar la calidad de vida de nuestras mujeres. Además demostraremos la importancia que tiene el programa de prevención de cáncer cervico uterino, y nos da un punto de partida en el trabajo que debemos realizar con la familia para que la mujer acuda a realizarse este examen.
. Esto nos ha motivado a la realización de este trabajo donde pretendemos determinar el impacto de este programa en un consultorio médico y dar respuesta a las siguientes interrogantes: ¿Tienen relación los factores de riesgo mencionados con la aparición del cáncer de cuello? , ¿Constituye un problema de salud la no realización de la prueba citológica en la población del consultorio estudiado? (15)
Material y método
Se realizó un estudio observacional, descriptivo, transversal para caracterizar el impacto del programa de detección precoz de cáncer cervico uterino en el consultorio médico 81-2 del Policlínico docente: “Luis A. Turcios Lima”, del municipio 10 de Octubre, en Ciudad de La Habana, en el período comprendido por el trienio 2002, 2003 y 2004.
Para cumplir con nuestros objetivos se realizó una amplia revisión de los registros de la unidad relacionados con este programa, elaborándose una guía de recolección de la información (Anexo 1) y una encuesta a las mujeres cuyas edades estaban comprendidas entre 25 y 60 años en el trienio analizado (anexo 2).
Análisis y discusión de los resultados
Fueron estudiadas 62 pacientes, predominaron las mujeres con edades comprendidas entre 25 y 44 años para un 62,9 %(Tabla 1), la mayor parte de las mismas eran trabajadoras para un 67,7 %, lo cual demuestra el nivel de integración social de nuestras mujeres gracias a los logros alcanzados en nuestra sociedad y al importante rol que hemos sabido desempeñar a lo largo de estos años.(Tabla 2) Observamos además que en el universo estudiado la mayor cantidad de las pacientes tienen un nivel educacional pre universitario, seguido de secundaria básica y el universitario, para un 43.5%, 29% y 27.5% respectivamente. Esto reafirma como se ha logrado a lo largo de estos años la elevación del nivel educacional de todos los miembros de nuestra sociedad, lo que incluye obviamente a nuestras mujeres ratificando una vez más lo dicho por Martí que ser culto es el único modo de ser libre.(Tabla 3)
En la tabla # 4 podemos observar que el mayor número de nuestras mujeres tienen una unión estable lo que representa un 58.1 % del universo estudiado lo cual resulta muy importante ya que además de ser vital la estabilidad emocional también de cierta manera previene algunos de los factores predisponentes para el cáncer cervicouterino como las E: T:S, evidentemente esto es válido siempre que exista fidelidad en la pareja. Resulta significativo señalar como del cien porciento de las mujeres encuestadas el 83.9% tienen una conducta sexual desprotegida, y esto deviene en un mayor riesgo de adquisición de E.T.S, y por tanto HPV asociado, lo anterior demuestra un déficit en las labores de promoción y prevención a nivel primario, así cómo también estilos de vida inadecuados que que imponen nuevos retos para el personal de salud y la sociedad en general.(Tabla 5)
Por otra parte vemos que el 80,4% de las mismas han tenido más de tres parejas sexuales, unido a que también la mayoría de ellas presentaron una conducta sexual desprotegida lo que nos demuestra el alto riesgo de desarrollar una neoplasia intraepitelial cervical o un carcinoma in situ, lo cual coincide con los hallazgos de otros estudios realizados (17, 22,23).(Tabla 6). Podemos ver que la mayoría de las mismas tuvieron una edad de inicio de las relaciones sexuales entre 16 y 19 años para un 69.3%.(Tabla 7)
Con respecto al hábito de fumar, en nuestro estudio observamos que primaron el número de mujeres no fumadoras para un 51.7 %. Esto habla a favor de que hay conciencia de lo perjudicial que resulta el cigarrillo para la salud. No obstante considero que se debe seguir el trabajo tanto de la enfermera como el médico de familia y los medios de difusión masiva para disminuir muchísimo más este hábito tóxico en nuestra sociedad que tan perjudicial resulta para todo nuestro organismo.(Tabla 8)
En cuanto a los antecedentes patológicos personales de las mujeres estudiadas , vimos que el mayor porciento estuvo representado por la infección vaginal para un 49% seguido de la cervicitis, la laceración de cuello y el uso de ACOs. Resulta importante la alta incidencia de la infección vaginal en estas mujeres lo cual se encuentra directamente relacionado con la conducta sexual de las mismas anteriormente mostrado.(Tabla 9)
Predominaron las pacientes con citología orgánica negativa para un 79% , dos fueron positivas para un 3.23%, no hubo citologías no útiles y once se negaron a realizárselas para un 18% haciendo la salvedad que el número de pacientes negadas disminuyó de un año a otro hasta llegar en el Año 2004 a un 3% lo cual se corresponde con el diagnóstico de salud del consultorio y el del policlínico, y no es más que la expresión de la ardua labor desplegada por la doctora y enfermera de la familia y los otros factores cómo los líderes no formales que sirvieron de apoyo en cumplir las labores de promoción y prevención de salud en esta tema tan importante cómo es la prevención del cáncer cervico- uterino, nos tante esta tabla nos demuestra que queda terreno por ganar y labores que realizar con vistas a eliminar totalmente esta actitud negativa. (Tabla 10)
El diagnóstico histológico de las citologías positivas detectadas en este trienio correspondió a una neoplasia intracervical leve y la otra a un carcinoma in situ para un 1.96% respectivamente, por lo que podemos concluir que en el primer caso se realizó una detección precoz y en el segundo se encontró un estadío más avanzado de la enfermedad. En estas etapas iniciales no existen síntomas, ya cuando la lesión se hace visible la enfermedad está en estadios avanzados, por lo que es el diagnóstico histológico de manera temprana lo que nos garantizaría una
mejor respuesta a la conducta terapéutica y garantiza la supervivencia de las pacientes. (11,14)
Esto nos reafirma la importancia del pesquizaje activo para la detección precoz del cáncer cervicouterino y la disminución de la morbimortalidad por esta causa. (Tabla 11)
La relación que existe entre la positividad de la citología y la presencia de HPV, ya que en ambos casos de citologías positivas se detectó HPV asociado.
Lo anteriormente expuesto se corresponde con la bibliografía consultada donde se platea que entre los factores predisponentes del cáncer cervicouterino el papiloma virus juega un papel fundamental ya que se considera un factor iniciador de la carcinogénesis, y su genoma se halla presente en todos los grados de neoplasia, siendo al parecer, su prescencia un requisito casi indispensable para el crecimiento maligno en el cuello uterino. La base molecular de la oncogénesis en el cáncer de cuello puede explicarse en parte por la regularización y la función de dos oncogenes virales E6 y E7 (producidos por el HPV) en especial en las cepas de HPV 16 o 18. (4, 5, 6,11).(Tabla12)
En la tabla # 13 apreciamos la relación existente entre la edad y la positividad de las citologías, observando que 2 de las citologías positivas se encontraron en mujeres con edades comprendidas entre 45 y 60 años, y de las pruebas negativas la mayor cantidad de mujeres pertenecían al grupo de edad entre 25 y 44 años, lo anterior nos corrobora lo planteado por otros autores donde establecen este mismo rango etáreo cómo un importante factor de riesgo (5, 7, 12,14)
En la Tabla # 14 relacionamos la variable conducta sexual con la positividad de la citología, encontrando que de las 62 mujeres encuestadas 32 no usaban condón, para un 58.8%(,donde se encuentran incluidas las dos pacientes con citología positiva) y protegidas 19 para un 37.3%; nos llama la atención la alta incidencia de mujeres que llevan a cabo un sexo desprotegido y sabemos que estos resultados son expresión de la baja percepción de riesgo ya sea por desconocimiento o por estilos de vida inadecuados, cobra entonces vital importancia el papel del médico y enfermera de la familia en estrecha relación con los medios de difusión masiva y lideres de la comunidad, llevando a cabo acciones de salud cómo charlas educativas, audiciencias sanitarias , dinámicas de grupo, etc., no sólo dirigidos a los grupos de riesgo si no a la población en general.(2,10,14)
Es de sobra conocido que en la actualidad el cáncer cervico uterino se considera una Enfermedad de transmisión sexual y que su aparición está condicionada por múltiples factores entre los cuales cobra un papel preponderante la conducta sexual desprotegida, ya que el no uso de condón o preservativo condiciona la adquisición de las llamadas de ITS que constituyen la antesala en gran parte de los casos de las de los llamados NIC que evolutivamente pueden devenir en CIS. (3, 8,12)
En la Tabla #15 relacionamos el resultado de las citologías con el número de parejas sexuales, donde se observa que la mayor cantidad de mujeres de nuestro universo han tenido más de 3 parejas sexuales para un 84.3% , donde se encuentran incluidas las pacientes con citologías positiva, esto se corrobora con otros estudios donde de plantea el importante papel que tiene el número de parejas sexuales, relacionado con la conducta sexual desprotegida expuesta en la tabla anterior y la adquisición de ITS resultante.(6,14,12)
En la Tabla # 16 observamos la relación entre la variable hábito de fumar y resultado de la citología donde vemos que en nuestro universo no existe una relación directa entre las citologías positivas y este hábito tóxico ya que de las dos positivas una fumaba y la otra no para un 1.96%.
En la Tabla #17 observamos como la edad de inicio de las relaciones sexuales influyó en la positividad de la citología ya que de las dos mujeres con citología positiva una tuvo una edad de inicio de las relaciones sexuales antes de los quince años y la otra entre 16 y 19 años para un 1.96 %. Esto corresponde con otros estudios realizados por otros autores donde plantean la relación directamente proporcional que existe entre el comienzo temprano de las relaciones sexuales y la adquisición de neoplasia cervical, pues a menor edad menor madurez de los órganos reproductores , mayor riesgo de embarazo e interrupciones debido a la baja percepción de riesgo que está implícito en esta etapa de la vida que es la adolescencia , también mayor número d parejas sexuales y mayor riesgo de adquisición de E.T.S.(3,8,14)
En la Tabla #18 relacionamos los antecedentes patológicos personales con la positividad de la citología. Como todos sabemos existen determinados antecedentes que se encuentran estrechamente relacionados con la aparición del cáncer cervicouterino, entre ellos la cervicitis crónica, laceración de cuello, sepsis vaginales a repetición, multiparidad y el uso de ACOs entre otros(11,12). Lo expuesto anteriormente se corrobora con los hallazgos en nuestro estudio donde encontramos que de las dos pacientes positivas una presentó cervicitis crónica e infección vaginal para un 1.96 % y la otra infección vaginal y uso de ACOs.
Conclusiones
-En nuestro estudio predominaron las mujeres con edades entre 25 y 44 años, trabajadoras, fumadoras, con nivel escolar pre universitario, con unión estable y que llevaban una conducta sexual desprotegida, además primaron aquellas con sepsis vaginal y con inicio precoz de las relaciones sexuales.
-Del universo estudiado encontramos que solo en dos pacientes la citología resultó positiva.
-De las citologías positivas una correspondió a un NIC i y la otra a un CIS.
-Ambas citologías positivas estuvieron asociadas a infección por HPV.
-De las variables estudiadas solo la edad y la edad de inicio de las relaciones sexuales resultaron altamente significativas en relación con el resultado de la citología.
-La conducta sexual, los antecedentes patológicos familiares, el tabaquismo y el número de parejas sexuales no guardaron dependencia con el resultado de la citología.
-En nuestro universo de estudio encontramos once mujeres negadas a realizarse la prueba citológica.
Recomendaciones
-Fomentar en nuestras mujeres la importancia de la realización de la prueba citológica para la prevención del cáncer cervicouterino.
-Promover cambios en el estilo de vida de nuestras mujeres mediante charlas educativas y dinámicas de grupo, que fomenten la importancia de llevar a cabo una conducta sexual no promiscua y protegida.
-Ofrecer cursos de superación a nuestros médicos de familia donde se profundice en los factores predisponentes del cáncer cervicouterino, así como en el seguimiento de los grupos de riesgo.
-Ampliar el universo de estudio para futuras investigaciones,
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Anexos
Anexo # 1 Guía de recolección de la información documental:
-Tarjetas de citologías.
-Resultados de estas por año.
-Casos atendidos en consulta de patología de cuello.
-Clasificación según diagnóstico histológico.
-Cantidad de asociadas a infección por IVPH por año.
-Cantidad de pruebas pendientes, incluyendo casos nuevos y re- exámenes, por año.
Anexo # 2 Encuesta (anónima)
1- Edad____________.
2- Escolaridad:
Primaria_____ Secundaria_____ PRE-universitario_____
Universitario_____.
3- Ocupación (marque con una cruz):
Trabajadora________ Ama de casa_______ Jubilada______
4-Estado civil
Con unión estable_____ Sin unión estable_____
5-Conducta sexual
Usa condón sí____ no____
6-Número de parejas sexuales
Una a la vez_____ Más de una a la vez_____
7-Fuma
Sí____ No____
8-Edad de inicio de las relaciones sexuales
antes de los 15 años____
entre 16 y 19 años____
mayor de 20 años____
9-Antecedentes patológicos personales
Cervicitis____
Laceración post-parto____
Infección vaginal (por clamidia y/o tricomonas)____
10-Se realizó la prueba citológica (marque con una cruz)
Sí____ no____
11-Resultado de la citología
Positivo____ negativo____ HPV asociado ______
Anexo # 3 Tablas y gráficos:
Tabla 1 Mujeres según edad

Gráfico 1. Mujeres según edad

Tabla 2 Mujeres según ocupación

Gráfico 2. Mujeres según ocupación

Tabla 3 mujeres según escolaridad

Gráfico 3. Mujeres según escolaridad

Tabla 4 Mujeres según estado civil

Gráfico 4. Mujeres según estado civil

Tabla 5 Mujeres según conducta sexual

Gráfico 5. Mujeres según conducta sexual

Tabla 6 Mujeres según número de parejas sexuales

Gráfico 6. Mujeres según número de parejas sexuales

Tabla 7 Mujeres según inicio de las relaciones sexuales

Gráfico 7. Mujeres según inicio de las relaciones sexuales

Tabla 8 Mujeres según hábito tóxico

Gráfico 8. Mujeres según hábito de fumar

Tabla 9 Mujeres según antecedentes patológicos personales

Gráfico 9. Mujeres según antecedentes patológicos personales

Tabla # 10 Citología según resultado



Tabla 13 Citologías según edad

Tabla 14Citologías según conducta sexual

Tabla 15 Citologías según número de parejas sexuales

Tabla 16 Citologías según tabaquismo

Tabla 17 Citologías según edad de las primeras relaciones sexuales

Tabla 18. Citologías según antecedentes patológicos personales

Tabla 19. Citologías según año de realización

INSTITUTO SUPERIOR DE CIENCIAS MÉDICAS DE LA HABANA
FACULTAD DE “10 DE OCTUBRE”
POLICLINICO DOCENTE: “LUIS. A .TURCIOS LIMA”
AUTORES:
Dra. Judith Martín Campos.
Especialista en Medina General Integral.
Dra. Liliam Quelle Santana.
Especialista en Medina General Integral.
Asistente Facultad de 10 de Octubre.
Dra. Silvia María Pozo Abreu
Especialista en Medina General Integral.
Instructora Facultad de 10 de Octubre.
Ciudad de la Habana, 2006
Enviado por Dra. Silvia María Pozo Abreu y Otros Autores
Contactar mailto:spozo@infomed.sld.cu
Código ISPN de la Publicación: EEZpVFFAupySbuSxJI
Publicado Saturday 3 de February de 2007
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