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Intervencion promocional sobre anticoncepcion en adolescentes del Instituto Basico de Puerto San Jose. Marzo –Diciembre, 2006
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Enviado por Dra. Yindris M. Martinez Torres y Otros Autores
Código ISPN de la Publicación: EEZpZEuFpAWelzFtJg
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| Resumen: El control de la natalidad ha sido una preocupacion durante la historia de la humanidad por lo que se han realizado muchos esfuerzos orientados a la busqueda de metodos que le permitan a la mujer pensar y vivir la maternidad no como su destino, sino como su opcion. Desde tiempos remotos encontramos huellas de los intentos por controlar la natalidad como en los papiros de Ebers y de Berlin de 1550 y 1300 anos a.n.e. respectivamente. |
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INTRODUCCIÓN
El control de la natalidad ha sido una preocupación durante la historia de la humanidad por lo que se han realizado muchos esfuerzos orientados a la búsqueda de métodos que le permitan a la mujer pensar y vivir la maternidad no como su destino, sino como su opción. Desde tiempos remotos encontramos huellas de los intentos por controlar la natalidad como en los papiros de Ebers y de Berlín de 1550 y 1300 años a.n.e. respectivamente. Aristóteles fue el primero de una serie de grandes sabios en mencionar este tema; y la prescripción más antigua de la anticoncepción parece estar contenida en el papiro Petric o Kahun, que fue escrito 850 años a.n.e.
(1)
Ningún tema ha sido más controvertido en la medicina que la anticoncepción y la regulación de la fecundidad. En consonancia con el criterio anterior en la Conferencia Mundial de Población y Desarrollo, celebrada en el Cairo, Egipto, en el mes de Mayo de 1994, los países participantes, incluyendo a Cuba, defendieron el criterio de que: "La Salud Reproductiva, se refiere a asegurar que el individuo sea capaz de tener una vida sexual responsable, satisfactoria y libre de riesgos, con la capacidad de reproducirse y la libertad de decir cuándo y con qué frecuencia hacerlo". En esta última afirmación está implícito el derecho del hombre y la mujer a recibir información y a tener acceso efectivo y aceptable, a un costo razonable y libre de riesgos, a los métodos de control de la fecundidad de su elección.
(1 )
En la actualidad, el programa de planificación familiar en Cuba se enmarca en el contexto de la atención a la salud materno-infantil, lo que constituye un instrumento de prevención que contribuye a elevar la calidad de vida de la mujer, el niño y la familia como un todo, con la repercusión que esto significa en la dinámica de la sociedad en general.
(1)
El derecho a la planificación de la familia, a la salud y al bienestar relacionado con la reproducción debe convertirse en una realidad para todos, como fue establecido en la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo, que plantea como meta para el año 2015 el acceso garantizado a todos, a los servicios de planificación
familiar.(1)
La llegada de la pubertad se está produciendo cada vez a edades más tempranas y la edad de contraer matrimonio tiene una evidente tendencia a prolongarse, lo que trae como consecuencia que los jóvenes se enfrenten a un periodo de tiempo más largo en el que son sexualmente maduros, y gran parte de ellos además sexualmente activos. En este periodo el embarazo y la llegada de los hijos pueden no ser deseados ni socialmente aceptables; lo que constituye una poderosa razón entre muchas otras, para promover entre los adolescentes y jóvenes el conocimiento y uso de los métodos
anticonceptivos(.1)
La educación de los adolescentes debe incluir información sobre los medios de regulación de la fecundidad, los métodos anticonceptivos. Como principio pedagógico debe ofrecerse una información a la persona antes de que tenga necesidad de ella
(2). La adolescencia es una de las etapas más hermosas de la vida, en la cual se deja de ser niño para convertirse en adulto, en la cual se operan una serie de cambios anátomo-fisiológicos y psicosociales. En la adolescencia se producen definiciones de conducta que regirán en la vida adulta. Es indiscutible que uno de los aspectos fundamentales en estas edades lo constituye el sexo, indisolublemente ligado al ser humano como ente biológico, y que es un proceso instintivo y natural, modificado por patrones sociales.( 3)
En lo biológico, en muchos estudios se ha observado clínicamente un descenso en la edad de la menarquia, lo que le permite a la adolescente ser madre en edades tan tempranas como a los 11 años. Paradójicamente, la madurez psicosocial, en cambio, tiende a desplazarse a edades más avanzadas debido al largo proceso de preparación que requiere un adolescente para llegar a ser autovalente en ambos sentidos.
(4)
Es una cuestión ampliamente reconocida en el campo de la salud el hecho de que la fecundidad presente mayores riesgos asociados, tanto para la madre como para su hijo, cuando se ejerce en las edades extremas de la vida reproductiva de la mujer. La morbilidad y mortalidad relacionada con la reproducción (materna, fetal tardía, neonatal e infantil) presenta tasas más altas en las madres menores de 20 años. Peláez significa, además, que el embarazo es más vulnerable a mayor cercanía de la menarquia. Recién después de 5 años de edad ginecológica es que la joven alcanza su madurez reproductiva; por esta razón los embarazos que se inician en los primeros 5 años de postmenarquía adquieren especial prioridad por los mayores riesgos maternos y perinatales que implican.
(4)
Elsters, en su estudio, encontró cifras alarmantes tales como: sólo el 23% de las adolescentes que se embarazan desean la gestación, más del 50% de estos embarazos no deseados ocurren en los primeros 6 meses posteriores a la primera relación sexual y sólo una pareja de cada 5 había utilizado en alguna ocasión métodos anticonceptivos.( 5)
Casper considera que la interacción familiar puede ser efectiva con las adolescentes para el uso del contraceptivo o selección del aborto, pero no de su actividad sexual, por lo tanto, para el uso de los métodos anticonceptivos, así como para la prevención del embarazo en los adolescentes influye: la edad del adolescente, el interés e ingreso familiar, la religión y sobre todo, su educación.( 6)
Mundialmente hay un crecimiento poblacional desmesurado, particularmente en Latinoamérica, donde el incremento de la reproducción se observa frecuentemente en mujeres jóvenes y adolescentes, económicamente comprometidas y dependientes; esto se evidencia estadísticamente por el incremento en la demanda de servicios de salud por embarazos, partos y puerperio. Cada año 3.312.000 adolescentes latinoamericanas llevarán a término un embarazo. Ejemplos de esto se encuentran en Costa Rica, donde el 47% de estos egresos hospitalarios se localizan en edades entre los 15 y 19 años; en Colombia el 68% de los egresos son en edades entre los 12 y 18 años; el 25% de las consultas ambulatorias en Venezuela de mujeres entre los 16 y 18 años de edad es por causa materna.( 7)
Contradictoriamente, este mismo fenómeno se evidencia incluso en los Estados Unidos, país desarrollado y con una economía sólida, pero cuyas estadísticas hablan por sí solas. La proporción de adolescentes embarazadas en el decenio que culminó aumentó en 19%; la disminución de los nacimientos se explicó porque la tasa de abortos aumentó en 90%.( 8)
La situación de los adolescentes cubanos puede catalogarse como favorable con relación a la de los adolescentes de la mayoría de los países en desarrollo, pero no por ello deja de ser un grupo especial de población con problemas y riesgos al que cada vez se presta más atención por ser la antesala de una adultez plena. Ellos han estado siempre presentes en programas y acciones de salud del Estado Cubano, con más fuerza en las últimas décadas, tomando en estos así carácter intersectorial. Este sector de la población es bastante extenso y se hace necesario ver su salud con un enfoque cada vez más integral.
(4)
En Guatemala, un país en el que encontramos altos índices de pobreza y bajos de instrucción, existe la tendencia al inicio precoz de las relaciones sexuales sobretodo entre aquellos adolescentes pertenecientes a comunidades indígenas donde además, los patrones culturales no tienen a mal ver esa precocidad y en los que por la marginación de la mujer, esta se considera concebida sólo para labores domésticas y para procrear. En el panorama reproductivo de estas culturas juega un papel fundamental el credo religioso, debido a que en su inmensa mayoría las iglesias les instan a desestimar el uso de métodos de anticoncepción por estar supuestamente en contra de los principios divinos, así también influye negativamente el sistema de roles domésticos en el que los hombres no asumen la responsabilidad que tienen frente a la planificación de sus
familias.(9)
Aunque en los últimos seis años, con la llegada de la Brigada Médica Cubana se han mejorado los indicadores cualitativos y cuantitativos de salud principalmente en las áreas más desatendidas, la accesibilidad limitada a servicios de salud y los pobres recursos económicos son factores que inciden negativamente en el desarrollo de una buena salud reproductiva entre estas personas. Hay que tener en cuenta también la condición ilegal de la realización de abortos provocados de manera electiva, lo cual propende a que la mayoría de las adolescentes que quedan embarazadas lleven a término el embarazo, aún sin contar con las condiciones mínimas para hacerlo, apareciendo las complicaciones que de ello se derivan, o por otra parte pasan a ser víctimas de la práctica inescrupulosa del aborto ilegal, propiciando una elevada tasa de mortalidad materna e infantil. En nuestro Departamento el comportamiento no se comporta como en otras partes del país ya que no predomina en el mismo la población indígena su mayoría es ladina es por eso que los comportamientos difieren de otros como Quiché y Huehuetenango donde hay que señalar que al contar con una alta población indígena en muchos de sus municipios, encontramos que existen los más altos índices de muertes maternas del país, como por ejemplo en Barillas de Huhue. No obstante en relación a densidad poblacional y teniendo en cuenta el número de nacimientos (356 hasta Septiembre), es el municipio de San José uno de los de menores problemas al respecto, con una tasa de mortalidad materna actual de 56.1 x 10000, con dos muertes hasta el momento, entre ellas la de una adolescente de 16 años.( 10)
Hasta finales del mes de Agosto habíamos captado y seguido 32 embarazos en menores de 20 años, de ellas sólo pocas primigestas y de las multigestas mayores de 20 años captadas, la mayoría gestó por primera vez en la adolescencia.
El incremento observado en el inicio cada vez más precoz de las relaciones sexuales, el riesgo que entraña el embarazo en la adolescencia, así como la repercusión negativa que para el individuo, la familia y la sociedad representa un hijo no deseado, son algunos de los elementos que nos motivaron para el estudio de este tema. Si, además, analizamos que los nacimientos y los abortos están aumentando proporcionalmente en mujeres demasiado jóvenes, es decir, que quedan embarazadas antes de llegar a las edades más apropiadas, y unido a esto encontramos el aumento de las interrupciones del embarazo realizadas en condiciones extrahospitalarias como método anticonceptivo, ignorando en su mayoría los riesgos que estas implican, todas estas tendencias nos obligaron a prestar más atención a ese aspecto de la vida de los adolescentes y por ende, proponernos resueltamente analizar con ellos todos los aspectos de la vida familiar que interesan a su desarrollo, incluidos los referidos al sexo y la reproducción 2, para ello decidimos incluir la participación de adolescentes de ambos sexos pues es vital en este tema formar en los varones el sentido de la responsabilidad que también tienen ante la anticoncepción.
Atendiendo a que la labor fundamental del médico de la familia es promover salud y prevenir sus alteraciones en el marco de la comunidad, nos motivamos a realizar esta intervención para comprobar si con ella pudiéramos incrementar los conocimientos, que puedan influir en un futuro sobre la actitud de los adolescentes del municipio San José hacia la anticoncepción y desarrollo de una la sexualidad responsable.
OBJETIVOS
GENERAL
Incrementar el nivel de conocimiento sobre los métodos anticonceptivos en adolescentes del Instituto Básico de San José, en el departamento de Escuintla, en el periodo de marzo a diciembre del 2006.
ESPECÍFICOS
· Caracterizar la población estudiada según variables de interés.
· Determinar el nivel de conocimientos de los adolescentes sobre anticoncepción, en relación con su concepto y tipos de anticonceptivos entre otros, así como conocer sus principales fuentes de información.
· Aplicar una intervención educativa elaborada según temas seleccionados de antemano y necesidades identificadas tras el diagnóstico inicial.
· Valorar los resultados obtenidos después de ejecutada la intervención promocional.
MÉTODO
Se realizó un estudio de Intervención promocional con el propósito de contribuir a mejorar los conocimientos sobre los métodos anticonceptivos en los adolescentes con edades entre 13-19 años, pertenecientes al Instituto Básico del municipio San José, en el período de marzo a diciembre del 2006.
El universo de estudio estuvo constituido por 67 adolescentes que representan el 70 % de la matrícula del centro, divididos en tres grupos según grado de enseñanza (1ro, 2do o 3ro básico) que ocupan la sesión vespertina de la institución, utilizando siempre el periodo entre 1:00 y 2:00 PM coincidiendo con el horario de menor presión laboral en nuestro Puesto de Salud. Quedaría excluido del estudio aquel educando que se ausentara en más de dos ocasiones a los encuentros previstos, pero no se produjo ningún caso.
El trabajo fue concebido de forma tal que se hizo necesaria la realización de varios encuentros con los adolescentes, en el primero de los cuales se definió su participación o no en el estudio acogiéndose al principio de la voluntariedad (Anexo 1), y se les explicó de forma breve las características de la actividad y el tiempo de duración de cada reunión, escogiéndose los Martes, Miércoles y Jueves en el horario indicado luego de conciliarlo con la dirección del centro. En el segundo encuentro, específico para cada subgrupo, se aplicó un cuestionario previamente validado por el Consejo Científico Nacional y en un estudio piloto (Ver Anexo 2) y que fue evaluado según instructivo desarrollado con ese fin (Anexo 3). Esto permitió recoger toda la información necesaria para el posterior análisis de las variables de interés: grupo de edad; sexo; grado que cursa (según sistema educacional nacional). Queriendo imprimir al estudio el enfoque de género los datos fueron relacionados con el sexo, siendo 13 el número de adolescentes del sexo femenino y 54 el de masculinos, para poder proporcionar alternativas a sus necesidades sexuales y afectivas que facilitaran la “percepción de riesgo” y fomentaran actitudes positivas que potenciaran hábitos y vivencias afectivas y sexuales responsables, saludables y no sexistas
(11 )(Objetivo1). Además la aplicación del formulario en esa reunión permitió realizar el diagnóstico educativo, evaluando el conocimiento de los adolescentes sobre métodos anticonceptivos, así como conocer sus fuentes de información; esto a su vez nos orientó sobre las necesidades de conocimientos entre los encuestados, dándole salida al objetivo N o 2.
Los aspectos a considerar para lograr este objetivo fueron:
· Identificación del concepto de método anticonceptivo.
· Nivel de conocimientos sobre tipos de métodos anticonceptivos.
· Identificación del condón como medio de prevención de ITS.
· Identificación del significado de las siglas DIU.
· Tipos de DIU conocidos.
· Identificación del concepto de anticoncepción de emergencia.
· Actitud ante la anticoncepción.
· Criterios que provoquen su uso irregular o desuso.
Definición de Variables: Las variables a utilizar se desglosan a continuación:
· Independientes:

· Dependiente:

Una vez identificadas las necesidades educativas se elaboró el programa educativo (Anexo 4) con ayuda del tutor y asesores, en él se tuvieron en cuenta las principales dificultades encontradas durante el diagnóstico, para volver a evaluarlas después de la intervención promocional que se llevó a cabo según las bases psicopedagógicas de la educación para la
salud.(12 )
El programa se diseñó teniendo en cuenta, en primer lugar, las características del grupo y los objetivos de cada actividad. Constó de cinco encuentros de una hora, los cuales comenzaron con una técnica participativa, una breve introducción sobre el tema, el desarrollo y conclusión por medio de preguntas sencillas acerca de la temática abordada y el debate de las mismas para evaluar someramente, a corto plazo: comprensión, análisis y síntesis del tema aplicado. Para complementar y ayudar la labor educativa usamos medios de enseñanza que permitieron una exposición más didáctica de los temas (pancartas, pizarrones, videos). Todo lo anteriormente explicado nos permitió cumplimentar el objetivo 3.
Un mes luego de finalizar la intervención se aplicó nuevamente el cuestionario con el objetivo de valorar los cambios obtenidos en el nivel de conocimientos de los adolescentes sobre anticonceptivos (Objetivo 4).
Los datos primarios fueron procesados en una computadora Pentium, utilizando como procesador de texto el Microsoft Word Office de Windows, auxiliándonos como gestor de base de datos del Epi Info 2002. Se resumieron las informaciones en tablas de distribución de frecuencias, utilizando el número y el porcentaje como medidas de resumen y el porcentaje de variación como medida de comparación, para su cálculo se tuvieron en cuenta los resultados positivos (Buenos y Aceptables), según la fórmula siguiente:

Las diferencias estadísticas de las variables categóricas se analizaron mediante la prueba de McNemar. La discusión se realizó a través del análisis de los objetivos propuestos, y fue justificada con la bibliografía revisada en la biblioteca docente del Departamento acotándose según las normas de Vancouver, previamente razonada por los criterios del autor, tutor y asesor, lo que permitió al final emitir conclusiones y recomendaciones.
Control Semántico:
Promoción en salud: Es proporcionar a los pueblos los medios necesarios para mejora su salud y ejercer un mayor control sobre la
misma.(13)
La Intervención educativa se concibe como "el conjunto de técnicas para informar y facilitar la reflexión acerca del estilo de vida, las relaciones interpersonales y la crianza de los hijos." Dicha intervención va dirigida a la modificación de estilos de pensamientos, creencias y puntos de vistas, que conforman el componente cognitivo de las actitudes.( 14)
Diagnóstico educativo: Instrumento que sirve de guía o ayuda para conocer las opiniones o actitudes que tiene el grupo; generalmente se realiza mediante un formulario impreso que los individuos responden por sí solos.
(15)
Programa educativo: Sistema de actividades diseñadas como instrumentos para el trabajo en grupo, con el objetivo de crear un clima socio-psicológico que favorezca la realización de una actividad determinada.
(15)
Anticoncepción: todo método destinado a evitar la gestación; pueden ser:
-Fisiológicos, mecánicos, hormonales, químicos, quirúrgicos y otros
(16)
Anticoncepción de Emergencia (mal llamada Píldora del Próximo día): Se refiere al tipo de anticoncepción usado como procedimiento de emergencia para evitar un embarazo no deseado, después de un coito no protegido, no siendo necesariamente una píldora y pudiéndose usar entre los 3 y 5 días siguientes al coito, en dependencia del método que se elija para llevarla a cabo. No se considera un método
abortivo.(1)
Adolescencia: Consideramos a la adolescencia como una etapa de la vida en sí misma, como la niñez o la edad adulta, y no como un período de transición de un estado a otro. Por lo tanto, y siguiendo los criterios de la OMS, la consideramos como "Etapa que transcurre desde la pubertad hasta los 19 años".
(17)
ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS
Tabla 1: Adolescentes según variables de interés. Instituto Básico. Municipio San José , marzo - diciembre 2006.

Fuente: Cuestionario.
Al distribuir los adolescentes según variables de interés encontramos, además del claro predominio del sexo masculino, que existía de manera general un ligero predominio del grupo etáreo comprendido entre 17-19 años (53,7%) sin embargo la mayor parte de las adolescentes pertenecían al grupo de menor edad. No ocurrió esta disociación al analizar el grado en curso, con respecto al cual el grupo más nutrido perteneció, en todos los casos, al 1ro Básico manteniéndose siempre por encima del 42%.
Obsérvese que en ambos sexos se va produciendo una reducción gradual de los matriculados a medida que se avanza en el grado escolar, siendo esto discretamente más marcado en el sexo femenino. Se relacionó esta distribución con el hecho de que, por sus costumbres, estas son edades a las que comienzan a establecerse vínculos matrimoniales tanto en muchachos como en muchachas, que frecuentemente conllevan al abandono del estudio por el surgimiento de otras responsabilidades como la concepción y crianza del 1er hijo, lo cual tiene un mayor impacto en el sexo femenino como es lógico, coincidiendo esto con lo descrito por autores latinoamericanos
(18, 19). Este se convirtió en un elemento más que, demostrado someramente con estos datos, explicó la necesidad de realizar esta intervención para brindarle a este grupo de adolescentes los conocimientos sobre anticoncepción que les permitan responsabilizarse con esos nuevos roles en su vida sin abandonar su desarrollo intelectual y personal.
Tabla 2. Adolescentes según criterios acerca de la importancia del conocimiento sobre anticonceptivos antes de iniciar vida sexual activa.

% de variación: 317
p<0,05
Corroborando lo anteriormente explicado, al preguntarles por primera vez si consideraban importante el tener conocimientos sobre los métodos de planificación antes de comenzar una vida sexualmente activa, sólo el 17, 9 % de ellos contestó que dicho conocimiento es importante, mientras que la mayor parte de ambos sexos consideraba lo contrario. Luego de realizada la intervención educativa vemos cómo varió dicho criterio y a pesar de que aún un 25,4% continuó desestimando la importancia de poseer el conocimiento que les fue brindado, la mayor parte de ellos (74,6%) sí lo consideró importante. Nótese que en ambos casos fueron las muchachas quienes en mayor proporción consideraron importante el contar con dichos conocimientos. Ese sentimiento de invulnerabilidad está dado por no tener integrada la noción de riesgo, miedo a delatarse como sexualmente activos, deficiente educación sexual que conlleva escasa, deformada o idealizada información sobre anticoncepción, cambios en la escala de valores, dificultades de acceso a los servicios sanitarios, falta de habilidades sociales para conseguir asesoría y anticonceptivos, entre muchos otros factores socio-culturales. Ello deriva en patrones de conducta que contribuyen a aumentar los riesgos a que se hallan expuestos en relación a la salud sexual y reproductiva, con consecuencias adversas de tipo médico, psicológico, educativo y socioeconómico( 20, 21,
22)
Tabla 3. Adolescentes según afirmaran conocer o no los métodos de anticoncepción.

% de variación: 570
p<0,05
Adentrándonos ya en la exploración de los conocimientos en el tema, quisimos saber cuántos de los que, en cualquiera de los dos momentos de la aplicación del cuestionario afirmaran conocer los métodos de anticoncepción, pudieron realmente identificar un concepto sencillo afín a estos. Con este fin se utilizaron dos preguntas combinadas, inicialmente vemos que sólo el 14,9% afirmó conocer los anticonceptivos sin producirse grandes diferencias entre los sexos. Esto influye en lo descrito en varios estudios, incluso del primer mundo, entre ellos la “Encuesta sobre uso de Anticoncepción en España de 1998” que señala que el 80% de los encuestados entre 15 y 19 años no utilizan métodos anticonceptivos relacionándolo con un déficit de información sobre estos
(23). Ya al culminar el estudio el 100% de ellos dijo conocerlos produciéndose una variación importante. No obstante, la segunda parte de la pregunta sirvió para conocer quiénes realmente tenían una idea acertada del tema reflejándose en la Tabla 4.
Tabla 4. Adolescentes según identificación del concepto de método anticonceptivo

% de variación: 1325
p<0,05
Como complemento de la pregunta anterior y corroborando en realidad quiénes tenían una idea correcta de lo que son los métodos de anticoncepción, vimos que en el primer momento de aplicación del cuestionario sólo el 40% de los que afirmaron conocer los anticonceptivos pudieron identificar correctamente su concepto, en su mayor proporción masculinos. Ya después de cumplimentado el programa educativo, obtuvimos un 14,9% que todavía no identificó correctamente el concepto dado, predominando este resultado entre las féminas, esto coincidió con el hecho de que entre ellas estuvo la mayor incidencia de ausencias a los encuentros, además algunas contaban con pobre rendimiento escolar.
El conocimiento de los diferentes tipos de métodos anticonceptivos y sus particularidades es de gran utilidad para los adolescentes, quienes a través de él pueden contar con la mayor cantidad de opciones llegado el momento de decidir cuál escoger para planificar el cuándo, donde y con quién conformar una familia. Además les permite no quedar desprotegidos en caso de presentarse algún efecto indeseable con el método utilizado pues podrían optar por otro que le pareciera conveniente
(1, 15).
Tabla 5. Adolescentes según nivel de conocimientos sobre los tipos de anticonceptivos

% de variación: 215
p<0,05
Al brindarles una serie de elementos y pedirles que identificaran entre ellos cuáles eran métodos de anticoncepción, observamos que antes de llevar a cabo el programa educativo el 70,1% del total mostró un Pobre nivel de conocimientos sobre el tema y el grupo más pequeño se ubicaba en los calificados con conocimiento Aceptable y Bueno en ese mismo orden, siendo las hembras las de mejores resultados. Una vez concluidos los encuentros educativos, se produjo una variación significativa encontrando que el 94% resultó calificado con nivel de conocimiento entre Bueno y Aceptable, estando el grupo mayor distribuido en esta última calificación. Lo encontrado difiere de lo descrito por Durand en estudio similar en nuestro país donde a pesar de haber logrado también un incremento en el nivel de información sobre planificación, los resultados en el primer momento del estudio muestran niveles de conocimiento mucho mayores
(24). Sin embargo estudios en Suramérica sí reflejan comportamientos similares al nuestro
(25). El sexo femenino fue el que mostró la mayor proporción de estudiantes con un nivel de conocimientos Bueno al culminar el estudio. La presencia de un 6% que luego de un mes mostró un Pobre nivel de conocimientos sobre los tipos de anticonceptivos nos indica que este es un tema susceptible de seguir siendo tratado con ellos en aras de reafirmarlo.
Tabla 6. Adolescentes según identificación del condón como medio de prevención de ITS.

% de variación: 686
p<0,05
La OMS considera a los adolescentes como un grupo diana en cuanto al riesgo de infección por VIH. Por ello, el abordaje de la anticoncepción en la adolescencia debe realizarse desde un doble aspecto preventivo, que incluya prevención del embarazo no planificado y prevención de enfermedades de transmisión sexual. Es decir, desde la perspectiva de doble protección o “Double Ducht”( 26,
27)
Relacionando el tema tratado con la prevención de ITS, al aplicar por vez primera el cuestionario sólo el 10,4% del total (todos varones) pudieron identificar el condón entre los elementos dados en la pregunta anterior como un método que además brinda protección contra esas enfermedades, lo que está de acuerdo a los tabúes existentes y la restricción que a tratar sobre el tema tienen las mujeres
(28). Al culminar el estudio sólo un 17,9% no identificó la respuesta correcta, hallándose la mayor proporción de respuestas erradas en las del sexo femenino con un 30,8% del total de ellas.
El DIU no debe ser el método de primera elección en la adolescencia, pero puede haber adolescentes para las que constituya una buena opción contraceptiva y no existe contraindicación absoluta de su uso en estas edades. Las principales ventajas del DIU son su elevada eficacia y fácil cumplimiento, además de su larga duración, reversibilidad e independencia del coito
(29, 30)
Tabla 7. Adolescentes según identificación del significado de las siglas DIU.

% de variación: 1466
p<0,05
Queriendo hacer hincapié en el conocimiento sobre los DIU como una opción en la planificación de los adolescentes, vimos que inicialmente sólo el 4,5% de los estudiantes identificó correctamente el significado de las siglas DIU, lo cuál demuestra que prácticamente no existía conocimiento alguno de uno de los métodos más usados universalmente y de relativamente fácil acceso a ellos, siendo las muchachas las más acertadas al responder. Esto discrepa de lo encontrado por Castro en estudio realizado en nuestro país, donde los DIU son métodos mejor conocidos entre los jóvenes 31. Después de volver a aplicar el cuestionario observamos que el 70,1% ya lograba identificar correctamente el significado de dichas siglas, pero esta vez los varones mostraron una mayor proporción de respuestas correctas con un 72,2% del total de ellos. No obstante, conociendo previamente que este tema en especial es de poco manejo entre la población del municipio en general, quisimos corroborar que las respuestas acertadas fueran genuinamente correctas y para ello pedimos que nombrasen algunos tipos de DIU en específico. Los resultados obtenidos se muestran en la tabla siguiente.
Al analizar lo obtenido antes de la intervención, en un solo caso (del sexo femenino) existió correspondencia entre la identificación correcta del significado de las siglas DIU y el conocimiento de alguno de sus tipos, lo cual nos hizo desestimar como correctas el resto de las respuestas anteriores que supuestamente ocupaban esta calificación.
Tabla 8. Adolescentes según los tipos de DIU que conocieron después de la intervención.

Después de realizada la intervención coincidió que el 70,1% que identificó correctamente las siglas, fue capaz además de mencionar al menos un tipo de DIU, en este caso la T de cobre. Los otros DIU más frecuentemente mencionados fueron el Anillo (61,2%) y el ASA (50,7%), esto estuvo en relación con la posibilidad de contar con algunos de ellos para mostrárselos así como material didáctico que apoyó la adquisición de conocimientos al respecto. A diferencia de lo encontrado en nuestro universo, en adolescentes de Cuba el Multiload ocupa un lugar destacado entre los tipos de DIU conocidos
(24).
La anticoncepción hormonal, sobretodo con anticonceptivos orales combinados, es uno de los métodos más difundidos entre adolescentes en el mundo por su relativamente fácil acceso y uso. Dentro de este tipo de anticoncepción la utilización de la mal llamada “Píldora del siguiente día” ha cobrado gran auge a pesar de no tratarse del único método posible a utilizar tras la realización de un coito desprotegido, lo cual es muy frecuente a esas edades en que en su mayoría estas son imprevistas con distintas parejas
(1, 30).
Tabla 9. Adolescentes según afirmaran conocer o no la Anticoncepción de Emergencia y sexo.

% de variación: 1966
p<0,05
Al evaluar el conocimiento que pudieran tener sobre la Anticoncepción de Emergencia, tratamos de discernir entre los que afirmaran conocerla, cuántos serían capaces de identificar, entre varios, un concepto afín a ella, utilizando el mismo estilo que en preguntas anteriores. Así las cosas, al comenzar el estudio sólo el 4,5% afirmó conocer en qué consiste este método de planificación, mientras que una vez finalizado el mismo el 92,5% fue capaz de hacerlo. No obstante vimos que, según nos muestran los resultados de la tabla siguiente, no todos los que en cualquiera de los dos momentos de aplicación del cuestionario afirmaron conocer este tipo de método de planificación, fueron capaces de identificar correctamente su concepto.
Tabla 10. Adolescentes según identificación del concepto de Anticoncepción de Emergencia y sexo.

% de variación: se indefine.
p<0,05
Al comenzar el estudio el 100% de los adolescentes que afirmaron saber lo que es la anticoncepción de emergencia estuvo errado al escoger el concepto correcto dentro de las opciones que se les ofrecieron, lo cual apunta a favor de que en realidad no tenían conocimiento pleno acerca de ello. En este aspecto específico de la investigación se encontró concordancia con lo reportado en bibliografía internacional, incluyendo estudios en nuestro país y en algunos del primer mundo
(1, 8, 15, 25, 26, 30). Una vez realizados todos los encuentros, al reevaluar el tema encontramos que, del total de los que dijeron conocer dicho método el 91,9% logró identificar su concepto de manera acertada. En estudios cubanos, a pesar de encontrar variaciones menos significativas estadísticamente, se logró que al final de las intervenciones todos los jóvenes mostraran cambios positivos en sus conocimientos( 22, 24,
31), lo cual es explicable por el mayor desarrollo cognoscitivo alcanzable bajo nuestro sistema educacional, así como la mayor difusión e importancia que se le concede al tema en todos los ámbitos de la vida de los adolescentes.
Las últimas preguntas de nuestro cuestionario no estuvieron dirigidas a evaluar el nivel de conocimientos sobre el tema sino a explorar en qué medida se habrían podido modificar concepciones y criterios que sobre el tema de la anticoncepción priman entre los adolescentes.
Tabla 11. Adolescentes según criterio en el uso regular o no de los anticonceptivos y sexo.

% de variación: 317
p<0,05
Queriendo conocer si a corto plazo, luego de la realización de la intervención, se pudo haber dado un cambio en el criterio acerca del uso de los métodos de planificación, les brindamos 3 opciones directas y encontramos que al iniciar el estudio sólo el 7,5% dijo que los usaría, dentro de ellos llama la atención que lo halla señalado así el 15,4% de las muchachas y esto es debido a que se trató de estudiantes que se encuentran formalmente unidas y son usuarias regulares del programa de Planificación Familiar en nuestro Puesto de Salud. Ya terminada la intervención, al aplicar por segunda vez el cuestionario, obtuvimos una variación estadísticamente significativa de este criterio pues un 16,4% afirmó que sí optaría por el uso de anticonceptivos y otro 20,9% también lo haría aunque no de manera regular, lográndose disminuir el porcentaje de los que no los usarían de un 91% inicial a un 62,7% luego de las actividades realizadas. Esto demuestra que a pesar de las barreras idiomáticas, educacionales y religiosas, los adolescentes constituyen un grupo en el cual, además de necesario, es relativamente fácil lograr cambios en la manera de considerar la planificación de una familia, coincidiendo con bibliografía consultada sobre este particular
(16, 22, 23, 32). No obstante para lograr verdaderos cambios en la conducta y actitud ante la anticoncepción estamos conscientes de que se necesita de un trabajo mucho más prolongado, sistemático e integrado, porque actualmente la anticoncepción no precede ni acompaña a las primeras relaciones coitales, sino que se pospone entre 12 y 24 meses desde su inicio, y cuando son usuarios de anticoncepción el uso es muy irregular y la mayoría de las veces de métodos no eficaces
(1, 26, 32).
Tabla 12. Adolescentes según criterios que pueden influir en el uso irregular de los anticonceptivos y sexo.

* En estas celdas se recogieron otras razones que se expresaron coincidentemente por varios de los adolescentes en estudio.
Al indagar en los principales criterios que estuvieron influyendo negativamente en la consideración de la anticoncepción como una opción que les permite vivir una sexualidad plena y responsable, señalaron inicialmente, las molestias que pudieran causar (25,4% del total, predominando entre los varones), la desconfianza que causaría en la pareja (28,4% del total, con predominio entre las hembras) y la más frecuentemente mencionada fue de índole religioso (en el 50,7% de los casos) entre las razones que se les brindaron. Al permitirles enunciar Otras razones el 17,9% de ellos lo hizo y dentro de ellas primaron las relacionadas con costumbres ancestrales, encontrando más estos criterios, lógicamente, entre el sexo femenino. Al culminar el programa educativo los porcentajes en la mayoría de estos criterios disminuyeron, llamando la atención que ya no señalaran el que los métodos de planificación causen más daños que beneficios, así como el hecho de que las mayores variaciones se registraron dentro del sexo femenino. Numerosos estudios y trabajos demuestran o resaltan que la educación sexual no fomenta el inicio más temprano de las relaciones sexuales y que por el contrario fomenta el desarrollo de individuos sexualmente responsables 13, 22, 23, 33, 34. Un estudio del programa común de Naciones Unidas concluyó que la educación en materia de salud sexual se traduce en un comportamiento sexual de menor riesgo especialmente entre los adolescentes
(32)
Tabla 13. Adolescentes según fuentes de información sobre anticoncepción y sexo.

Con la última pregunta de nuestro cuestionario pretendimos conocer sus principales fuentes de información sobre el tema, con el propósito de orientarlos correctamente hacia qué lugares dirigirse donde pudieran encontrar información acertada y desprejuiciada acerca de la anticoncepción. Es notable cómo en ninguna de las dos ocasiones en que se aplicó el cuestionario se obtuvo al hogar, la escuela o los medios de comunicación masiva, lo cual nos demuestra el nivel de restricción que existe sobre el tema, considerado tabú para la gran mayoría de los pobladores y por lo cual estos no fueron reflejados en la tabla; lo anterior entra en total contraposición con estudios realizados en nuestro país donde dichos espacios son relacionados entre las principales fuentes de donde los adolescentes cubanos se nutren de información
(17, 18, 24, 31, 35). Sin embargo vemos como el 100% señala a la iglesia como fuente sobre el tema, pero por supuesto, no se trata de una fuente que apoye la planificación familiar sino que por el contrario, predominantemente la evangélica, lo cataloga como algo en contra de los preceptos divinos. En la fase inicial del estudio vemos además que la otra fuente de información más usada fueron los amigos (14,9%) quienes igualmente cuentan con conocimientos insuficientes sobre el tema, mientras que sólo el 9% señaló al personal de salud como tal. Al terminar la intervención logramos que, gracias al uso de material que se encontraba ocioso en el puesto de salud, fuentes impresas pasaran a ocupar un lugar destacado (58,2%) y el personal de salud figurase con un papel protagónico en la transmisión de conocimientos sobre el tema. No obstante la formación, asesoría y apoyo de mediadores juveniles puede ser útil, pues este parece ser un elemento básico para garantizar intervenciones eficaces por el valor añadido que tiene para muchos jóvenes y adolescentes la información que les llega desde el grupo de iguales( 15,
36).
Tabla 14. Adolescentes según calificación final obtenida y sexo.

% de variación: 729.
p<0,05
Al realizar el cómputo final de los resultados obtenidos en las preguntas que se tomaron en cuenta para evaluar el nivel de conocimientos, obtuvimos que antes de realizada la intervención educativa sólo el 1,5% del total logró acumular más del 70% de los puntos posibles mostrando un nivel de conocimientos Bueno en el tema, mientras que otro 9% quedaba calificado con un nivel Aceptable y el resto, representando la mayoría de ellos (89,6%) mostró un nivel de conocimientos Pobre, esto coincide con lo reportado por algunas publicaciones Latinoamericanas( 21, 25, 34,
37), pero no con lo obtenido en nuestro país y otros del primer mundo (1, 23, 24, 30,
35). En esta ocasión fueron las féminas las que mostraron mejores resultados. Al realizar la 2da evaluación un mes luego de culminado el programa educativo, obtuvimos un % de variación estadísticamente significativo debido a que sólo un 13,4% del total se mantuvo mostrando un Pobre nivel de conocimientos, en lo cuál incidieron estudiantes con inasistencias que no cumplieron criterios de exclusión y alumnos con bajo rendimiento académico de forma general. El resto de los adolescentes logró calificaciones de Aceptable (74,6%) o Bueno (12%) y aunque en general existió un discreto predominio del sexo masculino, observamos cómo fue el sexo femenino el que cualitativamente en mayor proporción logró los mejores resultados con un 15,4% del total de muchachas calificadas con un Buen nivel de conocimientos. Esto puede explicarse por la menor importancia que le dan los varones pertenecientes a etnias indígenas a estos temas, pues ancestralmente los consideran como de incumbencia únicamente femenina
(11, 16, 32, 35).
CONCLUSIONES
· En el grupo estudiado existió predominio del sexo masculino así como del grupo etáreo entre 17-19 años; así mismo observamos una disminución en matrícula de cada grupo en relación con la progresión en el grado escolar.
· Inicialmente la mayoría de los adolescentes mostraban un pobre nivel de conocimientos sobre el tema de anticoncepción y entre sus principales fuentes de información no estaba el personal de salud, mientras que todos refirieron a alguna institución religiosa como tal.
· En espacios tan importantes en la educación y orientación de los adolescentes como lo son el hogar y la escuela no se trata el tema en lo absoluto, atentando contra el desarrollo de una sexualidad plena y responsable entre los adolescentes.
· Tras la intervención educativa se lograron incrementar significativamente los conocimientos sobre Planificación Familiar mostrando en su mayoría un nivel aceptable y siendo más notable en el sexo femenino.
RECOMENDACIONES
· Dar inicio y continuidad a otros programas educativos sobre el tema, en coordinación con las demás instituciones existentes en el municipio, con el fin de abarcar también grupos de adolescentes que no asisten al Instituto.
· Aprovechar el espacio escolar, involucrando al personal de la institución en la promoción de la anticoncepción entre los adolescentes apoyados en la influencia que sobre ellos tienen.
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ANEXO 1
Acta de Consentimiento Informado
Yo, _____________________________, me encuentro en la entera disposición de participar en el desarrollo de un programa educativo que me servirá para elevar el nivel de conocimientos acerca de los métodos anticonceptivos. Toda la información que brindaré será de carácter anónimo y será únicamente utilizada para dar fin a esta investigación, además tendré la posibilidad de retirarme del estudio si así lo estimo conveniente sin que de ello se pueda desprender alguna medida represiva contra mi persona.
Para que así conste registro mi nombre, dos apellidos y firma:
___________________________________________ __________
Nombre y Apellidos Firma
Médico Capacitante: Dr. Roy Román._______________________
Fecha: __________
ANEXO 2
Formulario
Este cuestionario servirá para conocer su nivel de conocimientos sobre los métodos anticonceptivos, el mismo es anónimo y se utilizará únicamente para una investigación en este tema, por lo que agradeceremos su cooperación. Muchas gracias.
1. Edad__ 2. Sexo. M___ F___
3. Escolaridad: Básico: 1RO __ 2DO__ 3RO __
4. ¿Considera Ud. que sea importante conocer sobre métodos anticonceptivos antes de iniciar las relaciones sexuales? Si ____ No ____
5. ¿Conoce Ud. los métodos anticonceptivos? Si ____ No ___
De ser “Si” su respuesta diga: ¿qué son para Ud.?
a) Son métodos y dispositivos ideados para evitar la contracción de infecciones de trasmisión sexual.____
b) Son métodos y dispositivos ideados para evitar el embarazo, aunque algunos pueden ser usados con otros fines.____
c) Son métodos y dispositivos de estricto uso femenino para evitar el embarazo.___
6. De los siguientes elementos marque con una x los que usted considere métodos anticonceptivos.
a) Condón __ b) Duchas vaginales __ c) Regulación menstrual __
d) Legrados __ e) Rezos religiosos __ f) Vasectomía __ g) Diafragma __
h) Implantes __ i) DIU __ j) Método del ritmo __ k) Tabletas anticonceptivas ___
l) Coito interrupto ___ m) Abstinencia sexual __ n) Ligadura (operación) ___
o) Inyecciones (Depoprovera) ___ p) Sacates ___
q) Cambios posturales ___ r) Píldora de emergencia ___
7. Dentro de los relacionados anteriormente, hay uno que además resulta de gran ayuda para prevenir las infecciones de trasmisión sexual. Menciónelo. ________________________________________________________________
8. Marque la respuesta que considere correcta.
Los DIU son: a) Dispositivos que se insertan en la piel___
b) Inyecciones de Hormonas___
c) Dispositivos intrauterinos____
d) Pastillas que se toman regularmente___
e) Técnicas para eliminar un embarazo___
Mencione tres que usted conozca: _____________________________________
9. Responda si conoce la Anticoncepción de Emergencia. Sí ___ No___
De responder “Sí” marque la respuesta correcta:
a) Es una situación en la que se pone en peligro la vida de la mujer___
b) Es la realización de una regulación menstrual o un legrado de urgencia___
c) Es un procedimiento que se realiza en los primeros días después de una relación sexual desprotegida para evitar un embarazo no deseado___
10. Usaría usted algún método anticonceptivo:
Sí__ No__ No regularmente__
11. Si usted no usa algún método anticonceptivo con regularidad esto es porque:
Fallan mucho___ Producen más daños que beneficios___ Me da pena que otros lo sepan___ Temo que mis padres se enteren___ Son molestos___ Mi pareja pudiera desconfiar de mi___ Otra razón: __________________________
12. Marque el lugar donde usted haya recibido mayor información sobre los métodos anticonceptivos.
Radio y televisión ___ Libros y revistas ___ Puesto de Salud__
Casa___ Escuela ___ Iglesia___ De amigos ___
MINISTERIO DE SALUD PÚBLICA
BRIGADA MÉDICA CUBANA
GUATEMALA
Autores:
Dra. Yindris Mercedes Martinez Torres.
Especialista en Medicina General Integral.
Dr. Yasel Vargas Orihuela.
Especialista en Medicina General Integral.
Dr. Angel Badia Saíz.
Especialista en Medicina General Integral.
2006
Enviado por Dra. Yindris M. Martinez Torres y Otros Autores
Contactar mailto:yinmartinez@yahoo.es
Código ISPN de la Publicación: EEZpZEuFpAWelzFtJg
Publicado Monday 5 de February de 2007
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