Resumen:
La
EPOC cada día incrementa su
prevalencia en nuestro medio sobre
todo en población de
edades avanzadas con
particularidades tanto en su forma de presentación
como en su comportamiento clínico,
es por ello que se hace muy necesario
actualizar sus criterios diagnósticos así como su manejo desde una visión
integradora, por lo que realizamos esta actualización de actividad de revisión bibliográfica del curso académico 2005--2006
Epidemiología
Se
cita por diversos reportes como los del
estudio
de prevalencia realizado en 1989 por Higgins y col en la población de Tecumseh,
en EEUU., que el 13,3% de los hombres y el 4,3% de las mujeres padecen de EPOC. En el mismo año por Feinleib y col realizaron en
todo el país otro estudio de prevalencia,
reportando
cifras del 11% para los hombres y
del 11,9% para las mujeres.
Estudios
realizados en España, reportan
en la población adulta entre el 2,5 y el 3,5%, cifras que
ascendien al 19% en los mayores de 65 años.
Hay
varios reportes de estudios realizados en Europa y Asia que se comportan
parecidos con cierto aumento e los asiáticos fumadores.
En
nuestro país las cifras señaladas por estudios de prevalencia realizados en
diferentes poblaciones ambulatorias oscila ambulatorias para los hombres entre
un 13% y 16% cifras que incrementa cuado el estudio se realiza a nivel de
poblaciones hospitalizadas. Sin embargo para
las mujeres se reporta un 4 % hasta 5%.
Causas
o Etiologías
Para
la EPOC se citan múltiples factores, pero el más importante de todos
sigue siendo, la inhalación del humo del tabaco.
El papel del Tabaco en la etiología de la EPOC está documentado con múltiples
estudios epidemiológicos y experimentales.
De
los estudios epidemiológicos realizados se concluye que el humo de los
cigarrillos es el principal causante de la EPOC, aunque solo los "fumadores
susceptibles" la desarrollaran. Pues el humo del tabaco, no solo produce
alteraciones en el FEV1 , sino que también produce hipertrofia
glandular bronquial, con la consiguiente hiperproducción de moco, y
alteraciones en la viscosidad del mismo, que junto a la parálisis y destrucción
de los cilios que provoca, dará lugar a un acumulo de secreciones y la
consiguiente colonización bacteriana.
Otro
importante factor es la Polución atmosférica: Aunque no existen estudios
concluyentes que demuestren una relación de este factor y desarrollo de la
EPOC, sí se ha corroborado una relación directa entre nivel de contaminación
y exacerbaciones de pacientes con EPOC establecida
La
Exposición laboral aunque es difícil
su valoración exacta, debido al consumo de tabaco por parte de
los trabajadores. No obstante hoy en día se acepta que la inhalación de humos
y polvo en el lugar de trabajo, favorecen la aparición de EPOC.
El
Déficit de alfa-1 antitripsina
debemos señalar que el
déficit absoluto es raro y
causa el 1% de los enfisemas pulmonares. Ahora bien se debe sospecharse su déficit
en los pacientes jóvenes con enfisema pulmonar, y en los no fumadores que
presenten signos clínicos de EPOC.
Las
Infecciones respiratorias: la infección bronquial podría actuar favoreciendo
la pérdida de función pulmonar y por lo tanto acelerando la evolución de la
enfermedad. Sin embargo, los estudios los estudios longitudinales realizados no
soportan esta hipótesis. Las infecciones respiratorias en la infancia, aunque
no esté claramente demostrado parece ser que originan lesiones que pueden
llevar a la EPOC en la edad adulta
QUE
ENTIDADES PODEMOS INCLUIR EN LA EPOC
Hay
tres procesos que pueden ser incluidos a saber: bronquitis crónica, enfisema pulmonar y enfermedad
de la pequeña vía aérea.
Bronquitis
crónica: Se
trata de una sobreproducción crónica de esputo, es decir, que se presenta
durante más de tres meses por año durante dos o más años consecutivos"
Este exceso de expectoración no debe ser producido por otros procesos. Estos
pacientes presentan hiperplasia de las glándulas submucosas de la traquea y
grandes bronquios, de las células caliciformes de superficie y exceso de moco.
Enfisema
pulmonar:
Es llamado al aumento anormal y permanente de los espacios aéreos dístales al
bronquiolo terminal, acompañado de destrucción de sus paredes y sin fibrosis
obvia"
Enfermedad
de las pequeñas vías aéreas:
Los pequeños bronquios y bronquiolos son los responsables del mayor aumento de
resistencias al flujo en la EPOC. En estos casos los hallazgos encontrados son
inflamación, fibrosis, metaplasia de células caliciformes, aumento de los músculos,
tapones de moco y pérdida de los soportes alveolares con deformidad
bronquiolar. En personas fumadora, las alteraciones patológicas en las vías aéreas
periféricas preceden al desarrollo de enfisema
COMO
LLEGAR AL DIAGNÓSTICO DE EPOC
Interrogatorio
El
diagnóstico suele hacerse tarde, debido a que los pacientes infravaloran su
sintomatología, tales como la tos y la expectoración, que al instaurarse de
forma insidiosa llegan a ser asumidas como sucesos normales en los sujetos de
cierta edad o justificada por el consumo de tabaco y la polución ambiental. En
general la causa de la primera visita al médico es la disnea, y aunque el diagnóstico
de EPOC parece fácil (limitación crónica al flujo aéreo poco variable a lo
largo del tiempo) es necesaria una anamnesis cuidadosa que comprendiera habito
tabáquico, trabajo y sintomatología, todos ellos relacionados con el tiempo,
así como los datos de la exploración física.
La
presencia de tos y expectoración es habitual en pacientes con EPOC y suelen ser
de predominio matutino; los esputos son mucosos de color claro, a excepción de
los periodos de infección en los que se hacen purulentos.
El
estado anímico y social también influye en la disnea. La ansiedad, depresión
y el temor pueden repercutir en el paciente aumentado su sensación de disnea y
las sensaciones emocionalmente estables mejoran la sintomatología, esto puede
explicar en parte como los enfermos se comportan distintamente ante el mismo
grado de disnea.
Para
cuantificar la disnea se han utilizado varias escalas, destacando las
siguientes:
ESCALA
MODIFICADA (Med. Res. Council)
Grados
|
0-
Solo disnea con ejercicio máximo
|
|
1-
Disnea al caminar deprisa, en llano o subiendo cuestas
|
|
2-
Tiene que caminar mas lentamente que las personas de su edad o tiene que
parase en llano a paso normal
|
|
3-
Se para cada 30 metros o después de pocos minutos caminando
|
|
4
-Disnea al vestirse o que le incapacita para salir de casa
|
En
muchos Servicios de Neumología y
Medicina Interna, se usa una escala simplificada en la que los grados serían:
0.
no disnea
1.
disnea de grandes esfuerzos (subir cuestas e escaleras)
2.
disnea de medianos esfuerzos (andar en llano a paso normal)
3.
disnea de mínimos esfuerzos (afeitarse, ducharse…)
4.
disnea de reposo.
Es
frecuente encontrar hiperreactividad bronquial que se manifiesta mediante
sibilantes respiratorios. Existen otros síntomas que podemos encontrar en el paciente con EPOC, como es deterioro
intelectual, la apatía, la falta
de atención, la astenia que pueden
ser dependiente de las complicaciones de la enfermedad.
Examen
físico
En
los primeros estadios de la enfermedad e incluso en las afectaciones moderadas
la exploración física puede ser normal, hasta los estadios avanzados donde
aparecen los signos característicos.
La
Inspección: nos permite observar la existencia de cianosis, de
hiperinsuflación (la distancia entre el cartílago cricoides y el yugulum
supraesternal suele estar acortada en relación con el grado de insuflación),
la utilización de musculatura accesoria de la respiración y la existencia de
flapping en las extremidades superiores.
La
Percusión: refleja el aumento de la sonoridad en los pacientes con
enfisema pulmonar.
La
Auscultación: comprueba reducción del murmullo vesicular que puede ser difuso
o parcial con o sin ruidos sugerentes de bronco constricción (sibilantes) o
existencia de secreciones (roncos) y a veces podemos encontrar crepitantes en
las bases.
Investigaciones
Complementarias
Pruebas
de función pulmonar:
La espirometría es la prueba complementaria básica e imprescindible
para el diagnóstico de esta enfermedad.
La
espirometría no solo establecerá el diagnóstico de obstrucción mediante la
relación FEV1/FVC (menor del 70%), sino que también permite mediante el valor absoluto del FEV1, determinar la
severidad de la obstrucción. La espirometría aporta información sobre la
progresión de la enfermedad (una disminución mayor a 50 ml/año, nos hace
pensar en una progresión acelerada), pronóstico (un FEV1<1000 ml, se asocia
a una mayor mortalidad a los 10 años que la población general), y es una
exploración de gran utilidad para el manejo terapéutico del paciente.
Clasificación
la EPOC por el FEV1:
Ø
Leve
--(FEV1 mayor o igual al 70%)
Ø
Moderada
--(FEV1 entre el 50-69%)
Ø
Grave--FEV1
menor del 50%).
La
existencia o no de reversibilidad tras el test broncodilatador (mejoría del FVC
> 7% o del FEV1 > 12%) nos hablará de la existencia de hiperreactividad
bronquial asociada. En trabajos recientes se relaciona con un mejor pronóstico
el encontrar una respuesta broncodilatadora marcada
Basándonos
nuevamente en las definiciones de esta entidad, la irreversibilidad se demostrará
mediante la realización de espirometrías seriadas en un periodo de varios
meses de tratamiento.
Otros
parámetros funcionales:
Ø
Capacidad
pulmonar total (TLC)
Ø
Volumen
residual (RV)
Ø
Relación
RV/TLC (de uso más restringido)
Servirán
para diferenciar el Enfisema Pulmonar (en el que estos parámetros están
elevados) de la bronquitis crónica (en que están normal)
Igualmente
la disminución de la capacidad de difusión kCO (difusión corregida con
el volumen alveolar, kCO = DLCO/VA), que se presenta solo en el enfisema
pulmonar, nos indicará la severidad de este (a mayor disminución mayor
severidad).
La
compliance o distensibilidad se encuentra aumentada en el enfisema
pulmonar.
La
ergometría respiratoria en estos pacientes, está indicada en la
evaluación laboral (mediante la medición del consumo de oxigeno máximo
-VO2max-); en la valoración de oxigenoterapia con oxígeno líquido en
pacientes con gasometría arterial basal aceptable, en los que se demuestran
desaturaciones importantes al esfuerzo; para diagnóstico de disnea en pacientes
en los que exista una gran desproporción entre los síntomas que refieren y la
afectación espirométrica; y para programas de rehabilitación pulmonar.
Gasometría
arterial: nos
servirá no solo para sentar el diagnóstico de insuficiencia respiratoria (PaO2
< 60 mmHg y/o PaCO2 > 45 mmHg) y por ende de oxigenoterapia, sino
también para el seguimiento de las agudizaciones.
Rx
de tórax: es un
procedimiento muy poco sensible para el diagnóstico de EPOC, de
escasa rentabilidad en los primeros estadios y en la mayoría de las veces se
hace para descartar otro proceso patológico.
TAC
de tórax: no se
realiza rutinariamente en el diagnóstico de los pacientes de EPOC, siendo de
utilidad para la valoración de bullas y bronquiectasias en dichos enfermos.
Electrocardiograma:
en caso de
hipertensión pulmonar se presentan cambios electrocardiográficos específicos
tales como: sobrecarga del ventrículo derecho, eje desviado hacia la derecha en
el plano frontal. Otros cambios son: T negativa en precordiales (secundario a
sobrecarga sistólica del ventrículo derecho), bloqueo de rama derecha
(secundaria a hipertrofia del ventrículo derecho) y "P pulmonar" o P
mayor de 5 mm en DI, DIII y AVF (por dilatación de la aurícula derecha).
Eco
cardiografía Doppler:
puede ayudar en la valoración de la hipertensión pulmonar.
Laboratorio:
hemograma para
evaluar la existencia de poliglobulia y, en pacientes con enfisema pulmonar, la
determinación de alfa1-antitripsina.
La
poligrafía respiratoria o una
polisomnografía:
permitirá diagnosticar a aquellos pacientes con EPOC que además presenten un síndrome
de apneas/hipopneas obstructivas del sueño, ya que su tratamiento mejorará
substancialmente la calidad de vida, los valores gasométricos y evitará
complicaciones en estos pacientes (Síndrome overlap)
Manifestaciones
clínicas que expresan agravamiento de
la EPOC
En
el paciente con EPOC hay que estar
atento a aquellas manifestaciones clínicas que expresan agravamiento de la
situación basal. También se debe valorar cuales de esas exacerbaciones reúnen
las características necesarias para considerar su ingreso hospitalario.
Cuado
hospitalizar al paciente con EPOC
Paciente
con agudización caracterizada por aumento de la disnea, tos o producción de
esputo, más una de las siguientes características:
§
Respuesta
inadecuada de los síntomas al trata-miento ambulatorio.
§
Incapacidad
para andar entre habitaciones (en pacientes con buena movilidad previa).
§
Incapacidad
para comer o dormir por la disnea.
§
Conclusión
por la familia y/o el médico de que el paciente no puede manejarse en casa.
§
Otro
proceso coexistente de alto riesgo, pulmonar o no pulmonar.
§
Síntomas
progresivos y prolongados en el tiempo antes de acudir a urgencias.
§
Alteración
en el estado mental.
§
Empeoramiento de la
hipoxemia.
§
Aparición
de hipercapnia o empeoramiento de la misma.
Aparición
o empeoramiento de cor pulmonale que no responde a medidas ambulatorias.
Necesidad
de un proceso quirúrgico o diagnóstico que requiere analgésicos o sedantes
que pueden empeorar la función pulmonar.
Otro
proceso concomitante, como por ejemplo miopatía esteroidea o fractura
vertebrales, que empeoran la función pulmonar.
Causas
mas frecuentes de descompensación de un paciente
con EPOC:
Ø
Infección
respiratoria (causa principal de reagudización), Administración de fármacos
hipnóticos
Ø
Fallo cardíaco
derecho o izquierdo
Ø
Arritmias cardíacas
Ø
Traumatismos
torácicos
Ø
Neumotórax,
Ø
Embolismo
pulmonar.
DIAGNÓSTICO
DIFERENCIAL:
Existen
otros procesos en los que también se presenta este trastorno de la función
pulmonar.
El
asma bronquial cursa con obstrucción al flujo aéreo variable y
reversible, pero hay formas de asma con un grado permanente de obstrucción
(asma crónica). Las diferencias entre estos dos procesos (asma y EPOC) son:
edad, antecedentes de tabaquismo, variabilidad de la disnea o de las medidas
espirométricas, eosinofilia en sangre o esputo, y antecedentes personales o
familiares de atopia.
Para
el diagnóstico diferencial con el asma con test de bronco dilatación negativa
se utiliza la llamada "prueba con corticoides".
La
prueba consiste en:
1)
Realizar espirometría y administrar 0,5 mgr/kg/día de prednisona durante 2-3
semanas.
2)
posteriormente practicar una nueva espirometría y ver si existe reversibilidad.
Consideraremos
la prueba positiva si el FEV1 mejora como mínimo del 20-25% del valor inicial,
si llega a valores cercanos al 100% del valor teórico es orientativo de asma
(reversibilidad total).
Pacientes
con prueba negativa y obstrucción crónica al flujo aéreo, pueden ser asmáticos
crónicos y en ellos la respuesta a
los corticoides puede requerir un tiempo más prolongado. Si sospechamos esa
entidad, se administrarán corticoides inhalados a dosis altas (1200-2000 mg)
junto con los corticoides orales (10-15 mg de prednisona) durante 6 meses, y
posteriormente se realiza una espirometría para valorar su respuesta.
Otras
enfermedades
que cursan también con obstrucción
crónica al flujo aéreo, son: bronquiectasias, enfermedades
sistémicas como la
Sarcoidosis,
la artritis reumatoidea), fibrosis quística etc.
TRATAMIENTO
DE LA EPOC:
El
síntoma fundamental, la disnea, provoca en el enfermo una mala calidad de vida,
con repercusiones no solo orgánicas sino también sociales y psicológicas
importantes.
Antes
de entrar de lleno en la descripción del arsenal terapéutico con el que se
cuenta hoy en día para tratar a estos pacientes, intentaremos justificar la
utilización, siempre que se pueda, de la vía inhalatoria para la administración
de los medicamentos.
Ventajas
de la terapéutica inhalatoria.
Ø
Va a
permitir el acceso directo del fármaco a los receptores bronquiales, se
suma el hecho de emplear dosis muy inferiores con un efecto superior al
conseguido por la vía sistémica.
Ø
Ello
es debido a que, con esta última el fármaco ha de pasar al torrente sanguíneo,
lograr unas concentraciones adecuadas en el volumen de distribución, y alcanzar
el sistema bronquial en la misma cuantía que llega al resto de los órganos.
Ø
Una
ventaja adicional de la vía
inhalatoria es lograr una mayor selectividad de acción de los fármacos sobre
la pared bronquial reduciendo los
efectos secundarios debidos al empleo de agonistas beta-adrenérgicos o
cortocosteroides por vía sistémica.
Ø
La
gran desventaja reside en la mayor complejidad de su administración, dado que
para su llegada a la pared bronquial, se requiere utilizar diferentes sistemas
de generación de aerosoles.
·
Sistemas de
nebulización continua: Los
actuales consiguen una correcta penetración, pero mantienen un deposito elevado
en vías aéreas altas, resultando más costosos y complejos, sin presentar
ventajas en relación a sistemas más simples (presurizados o polvo seco).
Por tanto, la mayor economía y facilidad de transporte, junto a la menor
cantidad de fármaco utilizada en estos últimos, hacen de ellos la forma de
elección para la administración de broncodilatadores y corticoides por vía
inhalatoria.
La
indicación de la nebulización continua queda reservada a pacientes en los que
es imposible la utilización de otro sistema de inhalación (enfermos en coma o
con graves trastornos del intelecto).
·
Aerosoles
presurizados: El
principal inconveniente de esta forma de administración reside en que requiere
una buena sincronización entre la activación manual de la válvula
dosificadora y la inspiración, lo que no siempre es fácil de lograr. Debe por
tanto prestarse especial interés en el adiestramiento del paciente para el uso
correcto de esta forma de administración. Con objeto de paliar los
inconvenientes de los inhaladores presurizados se han diseñado dispositivos
para facilitar su empleo mediante cámaras de inhalación y dosificadores del fármaco
en polvo seco.
- Cámaras
de inhalación: Son
dispositivos que interponen un volumen entre la boquilla del sistema
presurizado y la boca del paciente, con lo que se consigue una mayor
penetración y un menor depósito del medicamento en la orofaringe, junto a
la necesidad de una menor sincronización entre la activación del
dosificador y la inspiración.
- Sistemas
en polvo seco: hoy
en día existen en esta presentación tanto corticoides como
broncodilatadores beta-2 adrenérgicos de acción rápida y prolongada.
Permiten una sencilla forma de administración, con el consiguiente aumento
de la eficacia, pero tienen el inconveniente de la necesidad de una potencia
mínima en la musculatura inspiratoria para activar el dispositivo, por lo
que puede fallar en sujetos debilitados.
Objetivos
que persigue el
tratamiento
Ø
Frenar la
progresión de la enfermedad.
Ø
Aliviar
la sintomatología del enfermo especialmente la disnea
Ø
Prevenir
y corregir las complicaciones para mantener una adecuada calidad de vida con el
menor número de efectos secundarios de la medicación.
Ø
Frenar la
progresión de la enfermedad
Las
únicas medidas capaces de frenar la enfermedad y por tanto alargar las
expectativas de vida son:
1.
Eliminar
el hábito de fumar con el fin de evitar el deterioro progresivo de la función
pulmonar
2.
La
oxigenoterapia crónica domiciliaria en caso de insuficiencia respiratoria para
aumentar la supervivencia del paciente
3.
Probablemente
el uso de corticoides inhalados.
·
Eliminación
del tabaco: El
tabaco es el factor etiológico fundamental en la EPOC, por lo tanto su supresión
es la medida terapéutica más importante en todos los estadios de la
enfermedad. Al dejar de fumar, disminuye rápidamente la tos y el esputo y,
sobre todo el deterioro de la función pulmonar tiende a pararse, por lo que
aumenta la expectativa de vida. Los beneficios de dejar el tabaco se consiguen
incluso en edades muy avanzadas o en estadios muy evolucionados de la
enfermedad.
Es
preciso explicarle al enfermo que la dependencia bioquímica de la nicotina es
especialmente notoria en el primer periodo de abstinencia (2-3 meses) y podemos
suplirlo con chicles o parches de nicotina. Lo que no puede ser sustituido es la
dependencia de comportamiento responsable de la recaída al cabo de 2 o 3 meses,
y solo podemos tratarla con apoyo psicológico y educación del paciente y de su
entorno familiar.
·
Oxigenoterapia
crónica domiciliaria (OCD): Cuando
en estadios avanzados de la enfermedad existe insuficiencia respiratoria crónica
(PaO2<60 mmHg y/o PaCO2>45 mmHg), se ha demostrado que la OCD aumenta la
supervivencia de los enfermos, mejora la función neurológica, reduce los
periodos de hospitalización y consigue una mayor tolerancia al ejercicio.
El
objetivo de la OCD es corregir la hipoxemia y mantener una PaO2 de alrededor de
65 mmHg, lo que reduce significativamente la presión media de la arteria
pulmonar, aumenta el flujo renal, y corrige el resto de los efectos inducidos
por la hipoxemia (sobrecarga del ventrículo derecho, arritmias,
poliglobulia…).
La
utilización de oxígeno, como la de cualquier fármaco, requiere establecer
correctamente la indicación y las dosis, ya que con ello conseguiremos que los
efectos secundarios sean los mínimos.
Se
utilizan a un flujo de 2 litros por minuto durante al menos 15 horas al día,
incluyendo siempre la noche.
·
Corticosteroides
inhalados: El
tratamiento disminuye la pérdida de FEV1 en la evolución de la enfermedad.
Asimismo e ha observado una disminución de la tasa de agudizaciones y una mejoría
de la calidad de vida (valorada mediante el cuestionario respiratorio St George
(SGRQ)), como lo demuestra el estudio ISOLDE (esteroides inhalados en la EPOC de
Europa, realizado en Gran Bretaña) utilizando fluticasona en dosis de 500
microgramos/12 horas, y el proyecto EUROSCOP (auspiciado por la ERS) con
budesonida a dosis de 400 microgramos / 12 horas.
Aliviar
los síntomas del enfermo
Broncodilatadores:
Se
utilizan ampliamente para el tratamiento del broncoespamo. La vía de
administración de elección es la inhalatoria, ya que con unas dosis muy bajas
y por lo tanto con mínimos efectos secundarios, se consigue una bronco dilatación
muy rápida. Sin embargo el éxito de la vía inhalatoria depende de la correcta
administración, por lo que los pacientes deben ser entrenados, y en el caso de
los mayores se deben utilizar siempre las cámaras de inhalación o la forma de
polvo seco.
Ø
Anticolinérgicos:
El
bromuro de ipratropio es un medicamento muy bien tolerado y que no presenta
taquifilaxia, disponible en cartuchos presu-rizados, polvo seco y solución para
nebulizador. Su inicio de acción es más lento que con los beta2-adrenérgicos,
pero la duración de su acción es más larga, por lo que es aceptada su
utilización como medicación de base en la EPOC.
La
dosis inicial de 2 inh. cada 4-6 horas, puede duplicarse o incluso triplicarse
(sin apenas efectos secundarios), si no se consigue el efecto deseado. Hay que
tener precaución en pacientes con glaucoma y en la hipertrofia prostática, y
está contraindicado en pacientes con hipersen-sibilidad a la atropina y
derivados..
Ø
Beta-2
adrenérgicos:
De
acción rápida: Salbutamol, terbutalina, procaterol y fenoterol, todos
ellos de acción similar y efecto casi inmediato, por lo que están indicados
como tratamiento de elección de las crisis de disnea como medicación de
rescate o como profilaxis antes del ejercicio.
De
acción prolongada:
salmeterol y formoterol, permiten simplificar las dosis al administrarlos cada
12 horas, han demostrado su utilidad para prevenir el broncoespasmo nocturno
mejorando la disnea y la calidad del sueño.
En
estudios recientes, se demuestra, que los beta-2 de acción prolongada
comparados con placebo, produce mejoría de los síntomas respiratorios y de los
valores del PEF matutino en paciente con EPOC de moderada a severa.
Ø
Teofilinas:
No
se conoce con claridad su mecanismo de acción. Además del efecto
broncodilatador (menor que el de los otros broncodilatadores), se le han
atribuido otras acciones como aumentar la diuresis, mejorar la función diafragmática
y proteger frente a la fatiga muscular12. Dado su estrecho margen
terapéutico (entre 10 y 20 mcg/ml, que en pacientes mayores es de 10-12
mcg/ml), con la consiguiente aparición frecuente de efectos secundarios (lo que
obliga a la monitorización de sus niveles plasmáticos) y sus múltiples
interacciones (medicamentos, otras enfermedades, edad, tabaco), su uso presenta
muchas dificultades. Entre los efectos secundarios, en los pacientes mayores
son acción hipotónica sobre el cardias, favoreciéndose la regurgitación
y por ende las micro aspiraciones.
Ø
Corticoides:
Se
utilizan en las agudizaciones de la EPOC, empleándose cuando el paciente no
responde adecuadamente al tratamiento inicial o cuando de entrada se considere
previsible una respuesta insatisfactoria por la gravedad del paciente. Suele ser
suficiente una dosis de 40-80 mgrs/día de metilprednisolona en dosis única o
fraccionada, durante un periodo de 7-10 días. El uso de corticoides en la fase
estable es más controvertido, ya que solo el 20% de los pacientes con EPOC
sintomático se benefician de su empleo. Para saber que pacientes se
beneficiaran de dicha terapéutica es necesario realizar la "prueba con
corticoides" (ya descrita en el apartado de diagnóstico diferencial),
indicándose pues solo en aquello pacientes en los que se demuestre un claro
beneficio funcional, empleándose la dosis mínima capaz de lograr una mejoría
suficiente y constatada de manera objetiva24.
Ø
Antibióticos:
Los
gérmenes que mas infectan a estos
pacientes son:
Ø
Haemóphilus
Influenzae
Ø
Streptococus
Neumoniae
Ø
Moxarella
Catharralis
Los
antibióticos más indicados serán las combinaciones de:
Ø
Amoxicilina
con inhibidores de la beta-lactamasa (ácido clavulánico, sulbactam)
Ø
Las nuevas céfalos
porrinas (cefuroxima y cefpodoxima)
Ø
Los nuevos
macrólidos (claritromicina y azitromicina).
Antes
de prescribir un antibiótico hay que tener en cuenta que la mayoría de las
agudizaciones no son infecciosas y si lo son están producidas por virus. Para
considerar que una agudización es susceptible de tratarse con antibióticos
debe observarse un aumento de la cantidad del esputo, junto con un cambio en la
coloración del mismo (especialmente si se asocia el aumento de la obstrucción).
La
utilización de antibióticos de forma preventiva durante el invierno no debe
ser aconsejada, ya que no ha demostrado disminución de síntomas o capacidad de
frenar la alteración de la función pulmonar.
Ø
Mucolíticos
y expectorantes:
Son
muy difícil de evaluar su efecto en los pacientes, aunque algunos refieren
mejoría con su uso.
Los
antitusígenos están contraindicados, aunque de forma ocasional sea necesario
aliviar una tos intensa.
Ø
Vacunas:
La
vacunación antigripal reduce la mortalidad y morbilidad de estos pacientes
durante las epidemias, por lo que está indicada casi obligatoriamente su
administración. La vacuna antineumocócica también está indicada en estos
enfermos.
Tratamiento
de las complicaciones
La
corrección de la hipoxemia, la causa más importante en la hipertensión
pulmonar, es el mejor tratamiento del cor pulmonale.
Los
diuréticos se emplean para tratar el edema, aunque tienen poco efecto sobre el
problema primario. La digital solo está indicada si existe fracaso ventricular
izquierdo. Los vasodilatadores, no han demostrado beneficios adicionales a largo
plazo cuando se asocian a la oxigenoterapia.
TRATAMIENTO
REHABILITADOR
Un
programa de rehabilitación pulmonar, tiene que ser individualizado, adaptado a
las características especificas de cada paciente y al estadio evolutivo de la
enfermedad.
Objetivos
Ø
Educar al
paciente para prevenir en lo posible las crisis.
Ø
Controlar
y mantener los síntomas.
Ø
Mejorar
la actividad física general o conseguir la independencia en las actividades de
vida diaria, en aquellos pacientes que no la posean.
Ø
Disminuir
el número de hospitalizaciones y el coste médico que generan.
Indicaciones
Este
programa está indicado en aquellos pacientes con EPOC que presenten:
·
Hipersecreción bronquial.
- Persistencia
de los síntomas y/o varias hospitalizaciones por año.
- Limitación
funcional y/o perdida de la calidad de vida.
- Como
tratamiento pre y post quirúrgico.
Tratamiento
rehabilitador
Ø
Educación del
paciente: pretende aumentar la colaboración del paciente y de su familia. Se le
instruye en su enfermedad, tratamiento farmacológico y fisioterápico, medidas
higiénicas, así como en aspectos psicológicos que le pueden ayudar.
Ø
Fisioterapia
respiratoria, que abarca las siguientes técnicas:
Ventilación
o respiración diafragmática: Podemos considerarla como una amplificación
de la respiración diafragmática normal. Esta técnica permite movilizar el
diafragma, e incluso de forma selectiva, la hemicúpula que más interese. El
paciente debe estar sentado en la cama, algo inclinado hacia atrás, se le insta
a inspirar profundamente, dilatando la región subdiafragmática y a continuación
se le hace expirar con un soplido, retrayendo el epigastrio. Se deben movilizar
las costillas inferiores.
Ejercicios
de expansión lateral basal:
consiste en la expansión de la parte baja de un lado del tórax contra
resistencia.
Método
del soplido con vibraciones y drenaje postural con percusión: el
método del soplido consiste en una expiración violenta y prolongada con la
glotis bien abierta que permite la expectoración sin gran esfuerzo. Se puede
utilizar la tos y expectoración asistida con precaución y de forma controlada
para no provocar accesos.
Entrenamiento
de la musculatura respiratoria.
Terapia
ocupacional.
Efectos
secundarios de los Beta-2 adrenérgicos
|
Temblor,
nerviosismo, cefaleas, inquietud, vértigos, alteraciones del sueño.
|
Desaparecen
o mejoran con el uso repetido.
|
|
Hipotonía
del cardias en ancianos
|
Favorece
la regurgitación y las microaspira-ciones.
|
|
Trastornos
del ritmo cardíaco (taquicardia sinusal). Angor.
|
Empleo
de fármacos con acción beta-1 o pacientes con cardiopatía.
|
|
Hipopotasemia.
Hiperglucemia. Aumento del HDL-colesterol. Acidosis metabólica
|
En
la utilización de la vía sistémica (no en inhalados).
|
|
Broncoconstricción
paradójica
|
Fármacos
con acción no selectiva Beta-2.
|
|
Disminución
de la PaO2
|
De
escasa magnitud por alteración del cociente ventilación/perfusión.
|
Factores
que modifican las cifras de teofilinemia
|
Factores
|
Disminuyen
|
Aumentan
|
|
Enfermedades
|
Hiperparatiroidismo
|
Insuf.
Cardíaca
Hepatopatía
Infección
por virus
Obesidad
Fiebre
Embarazo
|
|
Hábitos
|
Tabaquismo
Marihuana
|
|
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Dieta
|
Rica
en proteínas
Pobre
en cafeína
Repollo
Coles
de Brucelas
Carne
a la brasa
|
Rica
en hidratos de carbono
Rica
en cafeína
|
|
Fármacos
|
Eritromicina
Claritromicina
Alopurinol
Propalonol
Anticonceptivos
orales
Clindamicina
Ciclofosfamida
Azatioprina
Metildopa
Metotrexate
Ciprofloxacino
Vacuna
antigripal
|
Benzodiacepinas
(28%)
Barbitúricos
(21%)
Isoproterenol
Fenitoínas
Carbomacepina
Rifampicina
Hidracidas
|
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UNIVERSIDAD
DE CIENCIAS MÉDICAS DE LA HABANA-CUBA
FACULTAD
SALVADOR ALLENDE
Autores:
Profesora.
Mayra R. Carrasco García
Profesor.
Guillermo Hernández Mojena