Índice
Resumen
Introducción
Objetivos
Método
Resultados
Análisis y discusión de los resultados
Conclusiones
Recomendaciones
Referencias bibliográficas
Anexos
RESUMEN
Se
realizó un estudio descriptivo, transversal a todos los adolescentes de noveno
grado de la Secundaria Básica XI Festival, en Alamar, perteneciente al Policlínico
13 de Marzo, Habana del Este, Ciudad Habana. El trabajo consistió en
identificar algunos factores de riesgo cardiovascular y la tensión arterial de
estos adolescentes. La población fue constituida por 168 pacientes, se
identificaron parámetros demográficos y antropométricos, antecedentes patológicos
familiares de Hipertensión Arterial, hábitos tóxicos y la asociación con la
tensión arterial. En nuestro estudio se observó que las cifras de tensión
arterial Normal Alta e Hipertensos predominaron en masculinos y en los de color
de piel más pigmentados (mestizos y negros). Se evidenció que las tensiones
arteriales Normal Alta e Hipertensos fueron más frecuentes en obesos, y en los
adolescentes con familiares de primera y/o segunda línea con Hipertensión
Arterial. No se mostró una asociación entre las cifras de tensión arterial
Normal Alta o Hipertensos y los hábitos tóxicos.
AGRADECIMIENTOS
A
los profesores, de la Facultad “Calixto
García”, Dr. Llapur y Dra Raquel, por su inestimable ayuda en las sugerencias
y corrección en la elaboración del trabajo.
A
la enfermera Rosa Broche, por su apoyo incondicional en la recolección de los
datos.
A
todos los que de una manera u otra han contribuido en su realización.
INTRODUCCIÓN
La
Hipertensión Arterial constituye uno de los problemas médico – sanitarios más
importantes de la medicina contemporánea. En el mundo se estima que 691
millones de personas la padecen1. A su vez es una entidad de las más
frecuentes a nivel mundial entre las enfermedades crónicas no transmisibles. Su
estudio sigue siendo importante, tanto por la propia enfermedad, así como por
las consecuencias invalidantes que puede traer y por el riesgo para el
desarrollo de complicaciones o aparición de otras enfermedades. La incidencia y
prevalencia de la enfermedad es diferente para distintas poblaciones de
individuos susceptibles, de acuerdo con sus características: étnicas, de edad,
sexo, herencia y otras2.
El
conocimiento de la verdadera magnitud de la proporción de la población
afectada se ve obstaculizado por varios hechos. El primero es que una porción
importante de los hipertensos no está consciente de su estado; en Cuba se
estima cerca del 30% en la población adulta2. La situación de
desconocimiento se incrementa en la niñez y la adolescencia, por la ausencia
del hábito en las consultas de la toma sistemática de la tensión arterial a
esa categoría de pacientes 2
En
Pediatría el tema ha sido subestimado durante mucho tiempo, probablemente
porque la hipertensión es mucho menos frecuente y casi nunca es responsable de
morbilidad o mortalidad importante, sino que se limita a ser un síntoma más de
un enfermedad casi siempre grave 3,4
La
Hipertensión Arterial es importante en la infancia y adolescencia por diversos
motivos, entre ellos el crecimiento y desarrollo, y la exposición a diferentes
factores de riesgo durante los años anteriores a la edad adulta, ya que puede
influir en la aparición de enfermedades de mayor letalidad como la cardiopatía
coronaria, enfermedades cerebrovasculares y renales5.
Actualmente
es considerada la Hipertensión Arterial como un trastorno poligénico y
multifactorial, en el cual la interacción de múltiples genes entre sí y con
el medio ambiente es importante6,7.
Modernamente
existe un convencimiento de que la Hipertensión Arterial tiene sus orígenes en
etapas tempranas de la vida, demostrándolo diversos estudios, tales como la
frecuencia de Hipertensión en algunas familias, estudios sobre genes
prohipertensivos, experimentos en ratas sodio sensibles, su elevada incidencia
asociada a dismetabolismo de lípidos y carbohidratos, asociación a la
obesidad, a la ingesta de alcohol sistemática, al hábito de fumar, e ingestión
de esteroides2,4,8-10. Se ha observado clínicamente esta entidad en
individuos jóvenes, confirmando cierta predisposición genética, que interactúa
junto con fenómenos fenotípicos y dependientes de influencias medio
ambientales2.
En
consecuencia resulta eficaz conocer los factores de riesgo que se relacionan con
la presión arterial desde edades tempranas de la vida con el fin de actuar en
forma precoz sobre los mismos y evitar así la aparición de complicaciones
futuras11.
De
esta manera se han identificado varios factores de riesgo para el desarrollo
futuro de la enfermedad, así citaríamos el sobrepeso, el sedentarismo,
factores genéticos ( historia familiar de Hipertensión Arterial), la dieta, el
sodio, el potasio, hábito de fumar, bebidas alcohólicas y bajo peso al nacer 11-13
.
En
nuestro país la Hipertensión Arterial se comporta de manera similar a países
desarrollados. En Cuba actualmente existen entre 2 y 2,5 millones de
hipertensos. En igual proporción ocurre lo mismo con nuestra provincia,
municipio y área de salud, siendo causa frecuente de consulta en Consultorios,
Policlínicos, Hospitales, e Institutos, ya sea como causa directa o
constituyendo factor de riesgo o desencadenante de otras entidades14
Todo
lo anterior planteado y el desconocimiento parcial de la Hipertensión Arterial
en adolescentes, ha sido la fuente de motivación para emprender la presente
investigación , teniendo en cuenta además que pesquisando activamente la
hipertensión en este grupo de edad nos aportaría muchos datos, como detección
de factores de riesgo, detección de cifras elevadas y de riesgo para el
desarrollo de la enfermedad, y entonces poder trabajar en la prevención y
adecuado manejo de la misma desde sus inicios, evitando complicaciones en edades
tempranas de la vida15,16 , contribuyendo
nuestro trabajo a resolver en parte este problema.
OBJETIVOS
GENERAL
-
Identificar algunos factores de riesgo cardiovascular y la tensión arterial en
los adolescentes de noveno grado de la Secundaria Básica XI Festival.
ESPECÍFICOS
1-
Determinar parámetros demográficos y antropométricos de la población
estudiada.
2-
Identificar algunos factores de riesgo cardiovascular y
antecedentes familiares asociados a la Hipertensión Arterial.
3-
Identificar adolescentes con cifras elevadas de tensión arterial.
MÉTODO
Para
llevar a cabo nuestra investigación se realizó un estudio descriptivo,
transversal, que abarcó todos los adolescentes pertenecientes a noveno grado de
la Secundaria Básica XI Festival, situada en Alamar, Municipio Habana del Este,
Ciudad Habana.
El
estudio se desarrolló durante 1 año, desde Septiembre del 2003 a Septiembre
del 2004, con el objetivo de identificar algunos factores de riesgo
cardiovascular y la tensión arterial en estos adolescentes.
TÉCNICA
Y PROCEDIMIENTO
La
investigación se organizó una vez protocolizada en dos etapas:
Primera
etapa: Ejecución.
Donde
predominó el trabajo de campo o de recogida de la información. Para ello se
confeccionó un instrumento que contiene los datos fundamentales para dar
respuesta a los objetivos trazados en la investigación. La recolección del
interrogatorio se realizó con el método de la entrevista
estructurada e individual con el adolescente, aplicándose a todos por
igual.
La
entrevista se efectuó en el local destinado a consultorio médico de la
escuela, ventilado, silencioso e iluminado natural y artificialmente; siempre en
el horario de la tarde.
Del
instrumento: (planilla de recolección de datos, anexo 1).
Consistió
en su primera parte en los datos de identidad personal necesarios,
incluyendo edad, sexo, color de la piel, Antecedentes Patológicos
Familiares (APF) de Hipertensión Arterial, peso, talla, Índice de Masa
Corporal (IMC) y clasificación, hábitos tóxicos (hábito de fumar, ingestión
de bebidas alcohólicas), y la toma de presión arterial con su clasificación.
La
edad fue anotada en años cumplidos; el sexo en femenino o masculino; el color
de la piel en blanca, negra o mestiza, teniendo en cuenta que son los grupos
raciales más frecuentes en nuestro país.
Acerca
de los Antecedentes Patológicos Familiares se hizo énfasis en padecimiento de
Hipertensión Arterial de los padres, abuelos, hermanos y tíos.
El
peso se obtuvo con el pesaje de cada adolescente con el mínimo de ropa, sin
zapatos; valorando el peso en kilogramos en una pesa previamente calibrada y
reajustada para el estudio. La talla se observó en centímetros con medición
por tallímetro igualmente revisado.
El
Índice de Masa Corporal se calculó mediante el peso en kilogramos dividido por
la talla al cuadrado, y clasificándolos luego por las tablas vigentes en Cuba
para adolescentes, según sexo, como sigue:
-bajo
peso: < 3er percentil
-delgado
: entre 3ero y 10mo percentil
-normopeso:
entre 10mo y 90 percentil
-sobrepeso:
entre 90 y 97 percentil
-obeso
: > = 97 percentil
Los
hábitos tóxicos se registraron haciendo énfasis en el hábito de fumar, e
ingestión de bebidas alcohólicas.
Toma
de la presión arterial:
Se
llevó a cabo a través del método auscultatorio, de acuerdo con las normas
internacionales establecidas, es decir, mediante un esfigmomanómetro aneroide,
previamente calibrado para la pesquisa, con un manguito acorde a la edad del
paciente, debiendo cubrir las 2/3 partes de la longitud del brazo y de su
circunferencia completa, además desnudo. Se insufló hasta 20 o 30 mm de
mercurio por encima de la desaparición del pulso de la arteria humeral, desinflándose
lentamente, a 2 mm de mercurio por segundo y auscultando con estetoscopio al
mismo tiempo el latido de la arteria en la fosa antecubital. El primer ruido
(Korotkoff 1) se consideró presión arterial sistólica y la desaparición de
este (Korotkoff 5) como la presión arterial diastólica. La lectura de las
cifras estuvo fijada en 2 mm de mercurio o divisiones más próximas a la
aparición o desaparición de los ruidos. Se realizaron dos lecturas separadas
por dos minutos, si la diferencia entre ellas fue de 5 mm de mercurio se efectuó
una tercera y se promediaron.
Se
recogió en el brazo derecho y apoyado a nivel del corazón, sentado el
paciente, con un período de reposo previo de más de 5 minutos, no habiendo
fumado ni ingerido café 30 minutos antes de la toma13,17-21.
La
definición de Hipertensión Arterial en niños y adolescentes está basada en
la distribución normativa de la presión arterial en niños saludables. La
presión arterial normal está definida como presión arterial sistólica y
diastólica menor del 90 percentil para género (sexo), edad y talla. Hipertensión
Arterial, en menores de 18 años, se denomina a la presión arterial sistólica
y/o diastólica mayor o igual al 95 percentil para su sexo, edad y talla en, al
menos, 3 ocasiones separadas. Presiones sistólicas y/o diastólicas entre el 90
y el 95 percentil para sexo, edad y talla se designa como normal alta, siendo
compatible con el estado prehipertensivo en adultos. Es recomendado además que,
al igual que en adultos, presiones arteriales iguales o mayores de 120 / 80 mm
de mercurio, pero menores del 95 percentil, sea considerada normal alta también13,22.
Se
clasificó como sigue, según Second Task Force de EEUU13:
-Normal:
si es menor del 90 percentil
-Normal
Alta: si es entre el 90 y el 95 percentil, o
mayor o igual a 120/ 80
-Hipertenso:
si es igual o mayor al 95 percentil 13
Segunda
etapa:
Toda
la información que se obtuvo se recopiló en tablas de vaciamiento y base de
datos, recolectándolos con medidas de resúmenes para datos cuantitativos. Los
resultados dados en frecuencias absolutas y porcientos se compararon con
trabajos similares realizados en Cuba y el extranjero. Para su mejor comprensión
se ofrecieron los datos en tablas.
RESULTADOS
La
población estuvo constituida por los 168 adolescentes de noveno grado de la
Secundaria Básica XI Festival, situada en Alamar, Municipio Habana del Este,
Ciudad Habana.
La
distribución según sexo se muestra en la tabla No. 1, donde se aprecia el
total del sexo femenino con 83 para un 49.4 %. Los adolescentes masculinos
sumaron 85 para un 50.5 % de la población.
Al
realizar la distribución por edad en la tabla No. 2, vemos el predominio de las
edades de 14 y 15 años, con 127 adolescentes para un 75.5 % y 36 para un 21.4
%, respectivamente. Sin embargo encontramos solamente 1 para un 0.5 % en las
edades de 13 y 17 años.
La
tabla No. 3 muestra la distribución según el color de la piel, obteniendo 74
adolescentes de piel blanca para un 44.0 %, continuando con los de piel negra
con 50 para un 29.7 % del total y luego los mestizos con 44 para un 26.1 %.
En
la tabla No. 4 se encuentra la población distribuida según su Índice de Masa
Corporal (IMC) y sexo, donde vemos que del total de masculinos hubo un
predominio del normopeso con 66 para un 77.6 %, siguiendo el sobrepeso con 10
para un 11.7 % del total de varones. Resultaron obesos 5 para un 5.8 %, y en
menor cantidad se obtuvieron delgados y bajo pesos con 3 para un 3.5 % y 1 para
un 1.1 %, respectivamente. En el sexo femenino se comportó de manera similar
para el normopeso, siendo 68 para un 81.9 %. Sin embargo le siguió el bajo peso
con 7 adolescentes para un 8.4 % y luego las obesas, con 5 para un 6.0 %. El
sobrepeso femenino apareció en 3 adolescentes para un 3.6 % y no se obtuvieron
delgadas.
La
tabla No. 5 demuestra los Antecedentes Patológicos Familiares de HTA (APF) de
la población estudiada, 147 adolescentes para un 87,5 % tuvieron al menos 1
abuelo hipertenso. Luego le siguieron los que tenían la madre con Hipertensión
Arterial, siendo 30 para un 17.8 %. En nuestro estudio obtuvimos 14 adolescentes
con el padre hipertenso para un 8.3 %; con ambos padres hipertensos 10, para un
5.9 % y 37 con al menos 1 tío con Hipertensión Arterial, representando el 22
%. Sin embargo solamente 1 tenía 1 hermano hipertenso para un 0.5 %.
En
la tabla No. 6 podemos ver reflejados los hábitos tóxicos de nuestra población
con respecto al sexo. El hábito de fumar predominó en el sexo masculino con 7
adolescentes para un 4.1 % del total de la población, solo 2 féminas practican
este hábito para un 1.1 %. Sin embargo la ingestión frecuente de bebidas alcohólicas
tuvo valores más altos, con 11 masculinos para un 6.5 % y 4 femeninas para un
2.3 % del total.
La
tabla No. 7 distribuye los adolescentes según la clasificación de la tensión
arterial y su sexo. Se obtuvieron 77 masculinos y 77 femeninas con tensión
arterial Normal, para un 45.8 % cada uno. Como Normal Alta resultaron 5 del sexo
masculino para un 2.9 % y 4 del femenino para un 2.3 % del total. Hipertensos
resultaron 3 masculinos para un 1.7 % y 2 adolescentes femeninas para un 1.1 %.
La
tabla No. 8 muestra la asociación de la clasificación de la tensión arterial
y el color de la piel, viendo que del total de blancos, 71 tuvieron tensiones
normales para un 95.9 % y que 3 para un 4.0 % Normal Alta. No habiendo blancos
hipertensos. Sin embargo, del total de los de piel negra, 46 para un 92 %,
tuvieron tensiones normales, 1 Normal Alta para un 2.0 % y 3 para un 6.0 %
resultaron hipertensos. En los adolescentes mestizos encontramos que 37, para un
84 % de su totalidad, tenían presiones normales, 5 resultaron con Normal Alta
para un 11.3 %, y 2 para un 4.5 % hipertensos. Es de señalizar que en la tensión
arterial Normal Alta e Hipertensos ha habido un predominio de negros y mestizos.
La
tabla No. 9 distribuye los adolescentes según Índice de Masa Corporal
asociados a su clasificación de la tensión arterial, de esta manera podemos
ver que del total de pacientes bajo peso hubo 7 para un 87.5 % con tensiones
normales, solamente 1 para un 12.5 % con Normal Alta, y ninguno Hipertenso. En
los delgados se observó que todos tuvieron tensiones normales. En los
adolescentes normopeso hubo un predominio de tensiones arteriales normales, sin
embargo hubo 7 para un 5.2 % con Normal Alta. Al visualizar los resultados del
sobrepeso vemos que 11 para un 84.6 % resultaron con presiones normales, 1 para
un 7.6 % con Normal Alta y 1 también para un 7.6 % Hipertenso. En el caso de
los obesos podemos ver que de su totalidad hubo 6 para un 60.0 % con tensiones
normales, ninguno con Normal Alta y 4 para un 40.0 % resultaron Hipertensos. Es
de señalar que los porcientos de adolescentes con tensiones arteriales elevadas
son mayores en los sobrepesos y
obesos.
La
tabla No. 10 visualiza los Antecedentes Patológicos Familiares de HTA asociados
a la clasificación de su tensión arterial, así podemos observar que de los 14
que tuvieron el padre hipertenso solo 1 tuvo tensión arterial Alta, y 13
Normal, para un 7.1 % y 92.8 % respectivamente. Adolescentes con la madre
hipertensa resultaron 30, de ellos 24 tuvieron presiones arteriales normales
para un 80 %, sin embargo hubo 4 para un 13.3 % con tensión arterial Normal
Alta y 2 Hipertensos para un 6.6 %. De los 10 pacientes con ambos
padres hipertensos hubo 4 para un 40.0 % con presiones normales, sumaron 4 los
de tensión arterial Normal Alta para un 40.0 %, y 2 para un 20.0 % Hipertensos.
Al observar los abuelos vemos que de los 147 con al menos uno hipertenso, 133
para un 90.4 % resultaron con presiones normales, 9 para un 6.1 % con Normal
Alta y 5 para un 3.4 % Hipertensos. Es de señalar que el total de los
adolescentes con tensiones arteriales Normal Alta e Hipertensos tuvieron al
menos un abuelo hipertenso. Con tíos hipertensos hubo 37, donde 29 para un 78.3
% tenía tensión arterial Normal, 5 para un13.5 % con Normal Alta y 3 para un
8.1 % Hipertensos. Solamente se recogió un adolescente con un hermano
hipertenso y resultó con presión arterial Normal para un 100 %.
En
la tabla No. 11 vemos los resultados de los hábitos tóxicos asociados a la
tensión arterial. Del total de fumadores solamente 1, para un 11.1 %, resultó
con tensión arterial Normal Alta y 8 para un 88.8 % con Normal, no habiendo
ningún fumador Hipertenso. Los 15 adolescentes con ingestión de bebidas alcohólicas
frecuentes resultaron con presiones normales, para un 100 % del total.
Análisis
y discusión de los resultados
La
elevación de la presión arterial se encuentra entre los factores de riesgo más
comunes de enfermedad coronaria, renal y cerebrovascular, enfermedades que
constituyen las principales causas de muerte en los países industrializados.
Numerosos ensayos clínicos controlados demuestran que el tratamiento de la
Hipertensión Arterial establecida reduce el riesgo cardiovascular y el de
morbilidad y mortalidad asociada.
Esta única medida, lamentablemente, no siempre previene las complicaciones
vinculadas con la Hipertensión Arterial, ya que el daño vascular miocárdico,
cerebral, renal u ocular generalmente está presente al momento de iniciar el
tratamiento del paciente hipertenso12.
Estudios
anatómicos y epidemiológicos recientes indican que la Hipertensión Arterial
esencial tiene sus inicios en la niñez. Teniendo en cuenta que el tratamiento médico
de Hipertensión disminuye significativamente el riesgo de sus complicaciones,
pero que no cura esta condición, la prevención primaria se debería ubicar
como una extensión natural del tratamiento antihipertensivo. Las primeras dos décadas
de la vida son, claramente, una oportunidad única para iniciar un programa de
prevención primaria e identificación precoz de factores de riesgo. Prevención
primaria significa, para nosotros, evitar que el individuo llegue a ser
hipertenso12
Varios
han sido los factores de riesgo identificados para desarrollar la enfermedad, así
citaríamos el sobrepeso, el sedentarismo, factores genéticos (historia
familiar de Hipertensión Arterial), la dieta, el sodio, el potasio, el hábito
de fumar, bebidas alcohólicas y bajo peso al nacer 11-13, de ahí
que la recogida amplia de los datos sea uno de los aspectos más importantes en
la evaluación3.
Nuestro
estudio se ha basado en la identificación de algunos de estos factores y su
asociación con cifras de tensión arterial en una
población de adolescentes.
Hemos
visto un predominio ligero del sexo masculino sobre el femenino. Pudimos
observar un predominio de las edades de 14 y 15 años, propio del grado
investigado (noveno).
Durante
la primera década de la vida, la presión arterial es algo mayor en el varón
que en la mujer. Esta diferencia solo se amplía en los varones al inicio de la
pubertad y probablemente refleja una maduración más tardía y un tamaño
corporal mayor12. Al prestar atención en los resultados vemos un
predominio ligero en la tensión arterial Normal Alta e Hipertensos en el sexo
masculino, coincidiendo con varios estudios cubanos y de otros países4,11,12.
Al
observar la cantidad de adolescentes Hipertensos, vemos un total de 5, para un
2.9 % de la población, también concordando con otros estudios realizados en
Cuba y otros países23-27. Sin embargo no coincidimos con estudios en
Argentina que se han acercado al 7.7 % de niños hipertensos11.
En
cuanto al color de la piel, del total de la población, los adolescentes de piel
más pigmentados (mestizos y negros) predominaron sobre los blancos, dando
muestra del mestizaje existente en nuestro país.
En
la actualidad, se han acumulado datos que corroboran las diferencias del
comportamiento de la Hipertensión Arterial en poblaciones de origen africano en
Europa, América, y el Caribe; también en África se recoge el impacto de esta
enfermedad en la morbimortalidad de la población, sobretodo en las áreas
urbanas28.
Existen
evidencias de que la HTA en la raza negra tiene una prevalencia más alta y un
pronóstico menos afortunado, dada la gravedad de la repercusión sobre los órganos
diana en este grupo; por ejemplo, se ha señalado que la Insuficiencia Renal en
la HTA se presenta 17 veces con más frecuencia en negros que en blancos28.
En
un intento por explicar estas diferencias se han emitido varias hipótesis que
involucran alteraciones genéticas, mayor hiperactividad vascular y sensibilidad
a la sal, así como una actividad reducida de la bomba sodio-potasio-ATPasa,
anormalidades de los cotransportes sodio-potasio y sodio-litio, una baja
actividad de sustancias endógenas vasodilatadores, dietas con alto contenido de
sal y tabaquismo28.
Al
asociar el color de la piel con la tensión arterial encontramos que los
adolescentes con presiones arteriales Normal Alta e Hipertensos eran
predominantemente negros y mestizos, concordando nuestro trabajo con estadísticas
mundiales28-31.
La
obesidad es un exceso de almacenamiento de la grasa corporal. Un método de
expresión del nivel ideal de peso está basado en la proporción del peso para
la talla. La fórmula más comúnmente utilizada es la del Índice de Masa
Corporal (IMC) o Índice de Quetelet.2
El
peso corporal guarda una relación directa con la presión arterial, y la
reducción de peso en el niño obeso está acompañada de una disminución de
esta presión12. La relación entre peso y presión arterial desde
edades tempranas de la vida es ampliamente conocida, siendo el peso el principal
factor de riesgo dependiente de las
características antropométricas que determina incremento en las cifras
tensionales11. La asociación entre obesidad y presiones elevadas ha
sido muy estudiada, incluso se informa que la prevalencia de HTA es tres veces
mayor en los obesos que en la población general11.
En
la niñez también se ha hallado interrelación entre obesidad, hiperinsulinemia
e Hipertensión Arterial; la probabilidad que una presión arterial anormalmente
elevada se mantenga en el tiempo es más alta si el joven además es obeso3.
El
creciente reconocimiento de niveles normales altos de presión arterial y formas
leves de HTA hace que tengan gran importancia las medidas no farmacológicas,
tales como el control del sobrepeso. Este actúa como un factor de riesgo
independiente para el desarrollo de la enfermedad. La disminución del sobrepeso
disminuye paralelamente la presión arterial3.
En
nuestro estudio encontramos un predominio de los adolescentes de ambos sexos con
peso adecuado, o sea, normopeso.
Al
realizar el análisis de la tensión arterial asociado al peso corporal vemos
que del total de adolescentes Hipertensos (5), la mayoría fueron obesos, el
resto sobrepeso y ninguno con peso adecuado o por debajo.
Del
total de obesos (10), casi la mitad resultaron Hipertensos, a diferencia de los
otros pesos, en que predominó el porcentaje para tensiones arteriales normales.
Nuestro
estudio coincide con múltiples trabajos realizados en Cuba. Similares
resultados fueron obtenidos por el Dr. Eduardo Mellina en Arroyo Naranjo con
estudiantes de Secundaria Básica4. En otros estudios del
comportamiento de la tensión arterial en adolescentes se ha comprobado que a
medida que aumenta el IMC se eleva proporcionalmente la tensión arterial23
Con
respecto a estudios internacionales vemos que la Dra Empar Lurbe, en Valencia,
España, destaca la importancia de controlar la HTA en niños y adolescentes a
partir de la disminución del sedentarismo y la obesidad, que, señaló, van en
aumento26
En
EEUU, un estudio realizado por el Dr Alan Sinaiko, se observó que en los
adolescentes con obesidad había habido un aumento adicional de tensiones
arteriales por cada incremento de unidad del IMC32. Este criterio
también es compartido por el Dr. Jonathan Sorof, planteando que los niños
obesos tienen 3 veces más el riesgo de desarrollar HTA que los no obesos, y que
este riesgo además aumenta según lo haga el IMC33.
De
manera general casi todos coinciden en la reducción del sobrepeso como prevención
de la HTA, no solo en adultos, sino desde la niñez, ya que cuando la persona
alcanza los 20 o 30 años, mucho del riesgo ya está presente y nos encontraríamos
tratando la enfermedad, en lugar de prevenirla32,34.
Las
enfermedades cardiovasculares, en general, son entidades poligénicas
y multifactoriales donde la patología es producto de la interacción del
medio ambiente con un conjunto de genes que confieren riesgo y/o protección. En
casi todos los casos se trata de enfermedades donde la afección se define de
manera arbitraria cuando la variable que siempre es continua (presión arterial,
masa ventricular izquierda, frecuencia cardiaca, flujo coronario, albuminuria,
niveles de lípidos circulantes, etc) alcanza niveles por encima de un valor
arbitrario elegido en base a estudios de sobrevida. Se han identificado varios
genes y variantes más frecuentes en personas hipertensas, por lo tanto, los
individuos que los portan poseen un
riesgo relativo 40% mayor de sufrir hipertensión que aquellos que no los tienen35.
Se
ha identificado la influencia positiva que ejerce el antecedente de historia
familiar de hipertensión arterial en la descendencia. Los niños de familias
con historia de hipertensión arterial tienden a tener valores de presión
arterial más
elevados que
los niños
de familias
cuyos padres
son normotensos. Existe además una correlación significativa entre la
presión arterial y factores de riesgo cardiovascular entre padres hipertensos y
sus hijos. La correlación de la presión arterial entre los padres de hijos
adoptivos es significativamente menor que la existente entre los padres y sus
hijos biológicos. También se ha observado que los hermanos de niños cuyos
valores de presión arterial son elevados presentan valores de presión arterial
significativamente más altos que los hermanos de niños con presión arterial
normal o baja36. Otro estudio37 refleja también la
importancia del concepto de agregación familiar de la presión arterial
observando que la varianza de los niveles de presión arterial fue
significativamente menor dentro de cada grupo familiar que cuando los niños
fueron analizados en conjunto de acuerdo con sus edades. Estos trabajos y otros38
indican que la presión arterial sufre un fenómeno biológico de agregación
familiar y sugieren que la herencia desempeñaría un papel importante en su
transmisión. De todos modos, el fenómeno sería atribuible a una serie de
factores, como un acervo genético común, compartir un mismo ambiente o estilos
de vida similares en una misma familia. Una pregunta que se formula el médico
dedicado a la atención de niños o adolescentes sanos y que trata de
identificar a aquellos con riesgo futuro de desarrollar hipertensión arterial
es qué posibilidad tiene un niño de desarrollar hipertensión arterial si uno
o ambos padres son hipertensos. Es difícil dar una respuesta
exacta ya
que la hipertensión arterial
esencial es
una enfermedad poligénica y multifactorial, en la cual
interaccionan varios genes entre sí y con el ambiente.
Por
lo tanto, la presencia de un antecedente familiar de hipertensión arterial
tiene valor, pero no su ausencia.11,12
Se
plantea que cuando ambos padres son hipertensos, el 50% de los hijos heredará
la condición. Si uno sólo lo es, la cifra cae al 33%. Se ha relacionado la
elevación de la PA con la resistencia a la insulina34.
En
Chile se ha visto que si uno de los padres es hipertenso, el niño tiene entre
un 20 y un 30 % de posibilidades de serlo en el transcurso de su vida, pero si
ambos padres son hipertensos, las posibilidades suben del 40 al 60 %. Incluso
hay especialistas que hablan de un 70 % de riesgo de heredar el padecimiento.
Las cifras son altísimas si se considera que el promedio de hipertensos en una
población es cercano al 18,6 % y llega a la mitad de las personas en la tercera
edad. De los pacientes hipertensos pediátricos sin antecedentes familiares,
cerca del 90 % tiene un origen conocido24.
Es
evidente entonces la carga heredo familiar de la enfermedad hipertensiva y su
alta frecuencia en el mundo22.
Al
realizar la asociación de los Antecedentes Patológicos Familiares de HTA con
las cifras de la tensión arterial de nuestros adolescentes, obtuvimos un
predominio de tensiones arteriales normales con el antecedente del padre
hipertenso. La cifra fue mayor para la madre con padecimiento de HTA, pero igual
predominaron los adolescentes con presiones normales. Sin embargo, obtuvimos un
porcentaje superior en cuanto a pacientes con tensiones Normal Alta e
Hipertensos con respecto al padre hipertenso.
En
nuestro estudio resultaron 10 con ambos padres hipertensos y en este caso
notamos que casi la mitad (4) tuvo tensiones arteriales Normal Alta y un 20 %
resultaron Hipertensos, corroborando la teoría de la carga heredo familiar, que
va en aumento si ambos padres son hipertensos. En este aspecto coincidimos con
la literatura y estudios mundiales11,12,34.
Al
observar el comportamiento de los familiares de segunda línea, como abuelos
maternos y/o paternos, vimos que 147, o sea, el 87.5 % del total presentó al
menos un familiar de este tipo con el padecimiento. Es de señalar que el
porcentaje de adolescentes con tensiones Normal Alta e Hipertensos aumentó en
este vínculo familiar.
Analizando
los Antecedentes Patológicos Familiares de HTA de los adolescentes desde otro
punto de vista, pudiéramos ver que
del total de adolescentes con tensión arterial Normal Alta (9) casi la mitad
tiene ambos padres hipertensos y que todos tienen al menos un abuelo con la
patología. Con respecto a los que resultaron Hipertensos (5), igualmente casi
la mitad tenía ambos padres hipertensos y su totalidad con familiares de
segunda línea (abuelos) con Hipertensión Arterial.
El
hábito de fumar ha mostrado ser independiente de otros factores como el peso,
la talla, el colesterol sérico, el consumo de alcohol y café, el origen étnico
y la actividad física. Este hábito se asocia con la aterogénesis en la
población en general y es considerado el principal factor de riesgo de infarto
agudo de miocardio y muerte súbita en mujeres jóvenes, riesgo que se ve
aumentado si se asocia con el uso de anticonceptivos orales, HTA, o
hipercolesterolemia11.
Otros
estudios han demostrado la elevación de la presión sistólica aórtica por
tonometría, después de haber fumado un cigarrillo en
fumadores crónicos, posiblemente debido a la reducción de la
amplificación del pulso y efectos
hemodinámicas en estos, no siendo así en los no fumadores39.
Simsolo
plantea que la nicotina del tabaco aspirada produce un incremento pasajero de la
TA, pues tiene un efecto vasopresor a través de la descarga de catecolaminas.
Su efecto dura a lo sumo 2 h, y se ha comprobado que en los fumadores el
incremento de la TA puede ser desde 8 a 66 mm de mercurio40.
En
adolescentes aún no existen datos firmes con respecto al tipo de relación
entre el tabaco y la presión arterial, encontrándose resultados dispares que
van desde la ausencia de asociación hasta los que han encontrado relación
inversa41.
A
través de los resultados de nuestro trabajo vemos un incremento de los hábitos
tóxicos en nuestros adolescentes, al igual que el aumento de su presencia en el
sexo femenino. Sin embargo sigue siendo menor con respecto a otros países, en
que los porcientos oscilan, para el hábito de fumar, alrededor del 10 %. Puede
que la cifra real sea un poco mayor, por el probable subregistro, ya que
solamente 9 admitieron ser fumadores. Creemos además, que esta diferencia con
otros países, se deba a varias razones, como que en el nuestro se fomentan hábitos
de vida sanos, se difunden y enseñan los perjuicios a la salud de las
sustancias tóxicas, los centros escolares cubanos son muy estrictos con
respecto a este comportamiento, unido a que es el lugar donde el adolescente
pasa mayor tiempo durante el día, se prohíbe la venta de cigarrillos y bebidas
alcohólicas a menores y se desarrollan actividades recreativas para ellos con
ausencia de tóxicos.
Al
observar la asociación del hábito de fumar con las cifras de tensión arterial
vemos que del total de fumadores solamente 1 tuvo tensión arterial Normal Alta
y el resto cifras normales como predominantes.
Nuestro
trabajo coincide con otros estudios mundiales, como el realizado en Buenos
Aires, Argentina, donde no encontraron correlación significativa de este hábito
con tensiones elevadas11.
Sin
embargo en nuestro propio país, en el trabajo realizado por el Dr. Mellina en
Arroyo Naranjo, se observó que hubo un aumento de la tensión arterial sistólica
en los fumadores4, aspecto que no encontramos en el nuestro.
El
consumo excesivo de alcohol en los adultos se encuentra relacionado con la
Hipertensión Arterial, atribuyéndose al mismo del 5 al 30 % de los casos. Se
conoce que el cambio de este hábito disminuye las cifras de tensión arterial11,29.
Sin embargo la ingesta leve de alcohol (1 a 3 vasos de bebidas alcohólicas al día)
ha demostrado disminuir la mortalidad por enfermedad coronaria. La influencia
beneficiosa del alcohol sobre los lípidos y la trombogénesis explicaría en
parte su efecto protector11.
A
pesar de lo anteriormente planteado se han establecido los volúmenes de alcohol
cuya ingestión puede conformar riesgo de HTA, a saber: 720 ml
de cerveza, 300 ml de vino o 60 ml de whiskey u otras bebidas
espirituales, cuyos límites no deben ser traspasados2,42.
Visualizando
los resultados de la ingestión de bebidas alcohólicas en nuestro estudio, se
aprecia que 15 alumnos lo hacían con frecuencia, para un 8.9 % del total,
pudiendo ver también que predominaron los masculinos.
Con
respecto a estas cifras, al igual que para el hábito de fumar, vemos un
incremento, pero al compararlas con otros países es mucho menor, ya que se ha
encontrado este hábito en adolescentes entre un 25 y 26 %, como en Argentina11.
La
asociación de la ingestión frecuente de bebidas alcohólicas con las cifras de
tensión arterial de nuestros adolescentes arrojó que su totalidad tuvieron
valores de presiones normales, ninguno con Normal Alta o Hipertensos.
Nuestro
trabajo coincide con el realizado por el Dr. Silo y otros en Buenos Aires, en
que la presión arterial se comportó inversamente proporcional a la ingesta de
alcohol11, igualmente Gillman y colaboradores observaron valores más
bajos de tensión arterial en los que consumían estas bebidas43.
Si
bien nuestro trabajo encontró valores normales de tensión arterial en los
adolescentes que tenían estos hábitos, remarcamos la necesidad de no
fomentarlos, por los riesgos de acostumbramiento, dependencia y las
consecuencias futuras que acarrean.
CONCLUSIONES
1-
Predominó ligeramente el sexo masculino y las edades de 14 a 15 años.
2-
Los colores de piel más frecuentemente vistos fueron negros y mestizos.
3-
Predominó el normopeso en ambos sexos.
4-
La ingestión de bebidas alcohólicas resultó ser el hábito tóxico más
frecuente en ambos sexos.
5-
Prevalecieron las cifras de tensión arterial normales en ambos sexos,
aunque se detectaron cifras Normal Alta e Hipertensos, con ligero predominio en
el sexo masculino.
6-
Las cifras de tensión arterial Normal Alta e Hipertensos fueron más
frecuentes en los adolescentes de piel negra y mestiza.
7-
La totalidad de los pacientes Hipertensos tenían exceso de peso
corporal.
8-
El total de adolescentes con tensión arterial Normal Alta e Hipertensos
tuvieron familiares de segunda línea con Hipertensión Arterial.
9-
Más de la mitad con ambos padres hipertensos tenían tensión arterial
Normal Alta o Hipertenso.
10-
Los adolescentes con hábitos tóxicos tuvieron predominantemente cifras
de tensión arterial normales.
RECOMENDACIONES
La
toma de la tensión arterial debe formar parte del exámen físico en el menor
de 18 años y la pesquisa de Hipertensión Arterial extenderse a menores de 15.
Se deben detectar precozmente factores de riesgo y fomentar desde edades
tempranas hábitos de vida saludables, como la dieta, control del peso adecuado
y ejercicios frecuentes.
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ANEXOS
TABLA
No.1 Distribución de la población según
sexo
|
Sexo
|
No.
|
%
|
|
Masculino
|
85
|
50.5
|
|
Femenino
|
83
|
49.4
|
|
Total
|
168
|
|
Fuente: Planilla de recolección de datos.
TABLA
No. 2 DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN SEGÚN EDAD
|
Edad
|
No.
|
%
|
|
13
|
1
|
0.5
|
|
14
|
127
|
75.5
|
|
15
|
36
|
21.4
|
|
16
|
3
|
1.7
|
|
17
|
1
|
0.5
|
|
Total
|
168
|
|