INTRODUCCION.
El traumatismo ocular es
la etiología más frecuente de la catarata monócula presente generalmente en
individuos jóvenes. Las causas mediante las cuales se produce corresponden a
varios tipos de lesiones: algunas están relacionadas con efectos directos sobre
la cápsula y las fibras del cristalino, por herida o contusión, que dan lugar
a la entrada hacia el mismo de los humores acuoso y vítreo.
La catarata traumática puede ser originada también por radiaciones
infrarrojas, procedentes de la manipulación de éstas por sopladores en la
industria del vidrio. La energía procedente de estas radiaciones se transforma
en calor, que al ser absorbido por el pigmento del iris y cuerpo ciliar, produce
la exfoliación de la cápsula anterior del cristalino.
Las descargas eléctricas y radiaciones ionizantes se encuentran entre las
causas que también provocan catarata traumática. (1,2,3,4)
El tiempo que media entre
el trauma ocular y la aparición de la catarata traumática no está bien
definido, porque depende de los factores: edad, antecedentes patológicos
individuales, indicadores de salud (vivienda, servicio sanitario, agua potable,
alimentación, tiempo de recreación, etc.), características del objeto que
ejerció su efecto mecánico sobre la cápsula o fibras del cristalino; así
como la severidad de la lesión.
Desgarros de la cápsula
pueden aparecer en ocasiones, pero el epitelio subcapsular es reconstruido
gracias a la formación de fibrina, y se produce la proliferación de una nueva
cápsula a partir de la anterior. En estas condiciones la opacidad puede
permanecer estacionaria, o inclusive, puede causar remisión. (5,6,7)
El aspecto más característico
de una catarata traumática es la forma de roseta localizada en la parte
anterior, posterior o en ambas de la cápsula; y puede aparecer pocas horas
después de ocurrida la lesión, o la opacidad puede completarse durante varios
meses.
El tratamiento de la
catarata traumática es quirúrgico. En el paciente joven el proceder inicial
consiste en una incisión mínima, a continuación se aspiran las masas y
finalmente es introducido un lente intraocular, si no existen contraindicaciones
para su uso.
La indicación de este
lente está en dependencia del trauma per se o el estado evolutivo de la lesión
ocular. Se utiliza además en aquellos pacientes en los que pudiera fragmentarse
el núcleo; sólo que una incisión quirúrgica mayor se requiere en estos
casos. (8,9,10)
La catarata traumática
tiene la posibilidad de evolucionar hacia una forma poco frecuente y es cuando
se produce la autolisis del cristalino, situación que ha sido observada durante
un período comprendido entre los 6 y 14 meses posteriores al trauma.
Algunos autores invocan
posibles mecanismos que permitan explicar sus causas. Son dos los más
solicitados: la teoría macrofagocitaria y la inmunológica. La primera está en
dependencia de la información genética de los macrófagos del individuo; la
segunda es mediada por la reacción de hipersensibilidad tipo II, en la cual se
aprecia la existencia de la interacción antígeno anticuerpo, la que provocaría
la activación del sistema fibrinolítico. (11.12.13)
OBSERVACIÓN CLÍNICA.
RESUMEN DE LA HISTORIA CLÍNICA:
Paciente GRT., de 24 años
de edad, femenino, con antecedentes de buena salud anterior, cuyo motivo de
ingreso es pérdida repentina de la visión, después que recibió golpe
violento y punzante en ojo derecho con 20 minutos de evolución, acudiendo a
este centro de salud de urgencia.
ANTECEDENTES PATOLÓGICOS PERSONALES:
Enfermedades virales de la infancia: N/R
Antecedentes de fármacos administrados: N/R
Transfusión sanguínea: N/R
Antecedentes de operaciones o traumatismos: N/R
Antecedentes hereditarios y familiares: Madre viva/Hipertensa
Hábitos tóxicos: N/R
Género de vida: 8 horas (obrera). Recreación: 4 horas semanales.
Alimentación: Buena
Vacunación recibida: Todas las administradas en la infancia (BCG,
Antipolio, Antitífica, Triple, Toxoide tetánico)
Vivienda en buenas condiciones, con agua potable y servicio sanitario en el
interior de la vivienda.
INTERROGATORIO POR SISTEMAS.
Nervioso. Oftalmológico:
Pérdida de la visión en forma brusca de ojo derecho.
EXAMEN FISICO REGIONAL POR SISTEMAS.
Nervioso. Oftalmológico:
Agudeza visual. OD: BPPL (Buena percepción y proyección luminosa) y
SC (Sentido cromático)
OI: 1.0
Tensión ocular. OD: Diferido por digital hipotonía marcada.
OI : 19 mm de Hg.
Anexos. OD y OI: Normales
Segmento anterior. OD: Leucocoria. Pupila con midriasis media.
Lesión corneal,
puntiforme, abierta al exterior.
Cámara anterior ausente.
Medios. OD: Opacidad total del cristalino que no permite visualizar.
OI : Transparente
Fondo de ojo. OD: No visible por la opacidad del cristalino.
O I: Normal.
Lámpara de Hendidura: Ausencia de cámara anterior.
Iris: Que contacta en toda su extensión con la cara posterior de la córnea.
Cristalino: Opacificado totalmente y hace contacto con la córnea a nivel del área
pupilar.
ESTUDIO RADIOLÓGICO
En las vistas antero posterior y lateral no se observan cuerpos extraños
extraocular ni intraocular.
IMPRESIÓN DIAGNÓSTICA
AL INGRESO.
- Herida perforante de córnea.
- Catarata traumática.
- Atalamia.
TRATAMIENTO.
- Reposo absoluto.
- Dieta blanda.
- Vendaje compresivo de OD (Mantenido).
- Atropina al 1%: 1 gota (colirio) cada 8 horas en OD durante 7 días.
- Gentamicina (fortificada): 1 gota (colirio) cada 2 horas en OD durante 7 días.
- Ceftriaxona (1g): 1 bulbo EV cada 12 horas durante 7 días.
- Indometacina (25 mg): 1 tableta cada 8 horas durante 7 días.
Al finalizar los 7 días
del tratamiento se decide Alta Hospitalaria.
EVOLUCIÓN
12 horas: Se observa cámara
anterior ligeramente formada. Continúa con igual tratamiento.
72 horas: La cámara anterior está formada, la herida cerrada; pero no
cicatrizada. La tensión ocular se mantiene normal, la córnea está
transparente, excepto en la hora 2, donde se observa mácula puntiforme (secuela
de la herida)
Primera semana: Los restos
capsulares comienzan a reabsorberse en áreas aisladas.
Tercera semana: El área
pupilar está limpia; pero quedan abundantes restos capsulares y podemos
penetrar en los medios refringentes.
Cuarta semana: El ojo está
blanco y la pupila algo regular. Se indica colirio de prednisolona al 0.5%, 1
gota en OD cada 4 horas y vigilancia estrecha de la tensión ocular, la cual se
mantiene normal.
Dos meses: No quedan
restos capsulares, la pupila está regular y la fondodoscopía ocular del OD es
normal.
REFRACCIÓN
Se realiza refracción a los dos meses: OD = + 11.00 E (1.0)
O I = Plano (1.0)
Lentes de contactos con
+11.00 dioptrías (1.0)
COMENTARIO
Resaltamos la aparición
de catarata traumática inmediatamente después de producirse el traumatismo,
porque asistimos a la paciente, 20 minutos más tarde, y ya la catarata estaba
completa; es decir, el cristalino estaba totalmente opacificado.
Analizando los indicadores
de salud relacionados con la paciente, gozaba de excelente condición de salud
anterior. No consta en sus antecedentes patológicos personales hábitos tóxicos,
ni padecimiento de enfermedades virales de la infancia y en general sus
condiciones de vida (alimentación, vivienda, recreación, servicios sanitarios,
etc.) fueron satisfactorias.
Las masas del cristalino comenzaron a desaparecer en el área pupilar a partir
de la segunda semana, observándose mejoría de su visión de forma progresiva.
La paciente presentó
ausencia de la cámara anterior, y aún teniendo el contacto del iris y
cristalino unidos de forma mantenida a la cara anterior de la córnea, no se
derivaron secuelas ni complicaciones. Así mismo, no se observó edema en la córnea,
manteniéndose transparente, y finalmente, la cámara anterior se restableció.
Es importante señalar que
en esta paciente no se utilizaron antiinflamatorios por la vía sistémica.
Por último, resultó
significativo el resultado de la refracción, en la que se observó que la
paciente tuvo y ha continuado con visión de unidad en ambos ojos, suceso
gratificante, principal causa que nos motivó presentar este excepcional caso clínico.
REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS
1- De Parson SJH.
Enfermedades de los ojos. Interamericana. México; 1992: 204-10.
2- Vaughan D. Oftalmología General. 8va. Ed. El manual moderno. SA de CV; 1987:
39-143.
3- Eagling EM. Perforating injuries of the eye. Br. J.
Ophthalmol; 1976; (60): 132.
4- Roper-Hall JM. Perforating ocular injuries: Prognosis. Soc. Med. 1967; (60):
597.
5- Eagling EM y Popper-Hall JM. Lesiones oculares. Buller worth. Londres. 1986.
6- Kenniard C et al. Physiological aspects of clinical neuronal –
ophthalmologhy. London. 1988.
7- Zangelbaum BM et al. Urban trauma ophthalmology. 1993; (100): 851.
8- Keates RH and Lichestein SB. The management of anterior segment trauma with
multiple small incisions. Ophtalmology. 1980; (87): 1980.
9- Hersh PS and Kenyon KR. Anterior segment reconstruction following ocular
trauma. Int. Ophthalmology. 1988; (28): 57.
10- Smiddy WE and Slark WE. A anterior segment intraocular foreining bodies In:
Eye trauma. Year Book. 1991.
11- Smolin G and O’ Connor GR. Ocular Immunology. Lills Browr. 2nd Ed Boston.
1986.
12- Riolt IM . Essential Immunology. Blanc Kwell Scientific. 4th ed.
Oxford.1980.
13- O’Connor GR and Chandler JW. Advances in Immunology and Inmunopathology of
the eye. Masson. 1985
ANEXO 1.
Ultrasonido ocular de
inicio de autolisis del cristalino de OD. Se observan restos del cristalino sin
lisar, dejando libre el área pupilar.
Fuente: Departamento Imagenología del Hospital Clínico Quirúrgico Docente
Dr. Salvador Allende.
AUTORES:
Dra.
Loida M. Savón George.
Especialista Primer Grado Oftalmología.
Profesora Instructora
Hospital Clínico Quirúrgico Docente Dr. Salvador Allende.
MINSAP.
Dirección particular: Calle San Pablos # 2007 (altos)
E/ Calzada del Cerro y Santa Catalina. Cerro.
Ciudad de La Habana. La Habana. Cuba.
Dra.
Dulce María Losada López.
Especialista Primer Grado Oftalmología.
Hospital Clínico Quirúrgico Docente Dr. Salvador Allende.
MINSAP.
Dra.
Teresa María Alvarez Céspedes.
Especialista Primer Grado Farmacología Clínica.
Facultad de Medicina Dr. Salvador Allende.
Profesor Asistente.
SCM-H
maito:teresa.alvarez@infomed.sld.cu
Dr.
Esteban Torres Savón
Especialista Primer Grado Medicina Interna
Profesor Instructor.
MINSAP.
maito:estebant@infomed.sld.cu