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La seguridad biologica en hospitales del municipio de Camaguey. Ano 2006


Enviado por Dra. Odalys Rodríguez Heredia y otros autores
Código ISPN de la Publicación: EElAEkEAklosGTkOtF


Resumen: Se realizo un estudio descriptivo con el objetivo de analizar el comportamiento de la Seguridad Biologica en el Hospital Provincial Docente “Manuel Ascunce Domenech” y en el Hospital Pediatrico Provincial “Eduardo Agramonte Pina”, de la Ciudad de Camaguey, en el periodo comprendido de enero a diciembre del 2006.


   

  

RESUMEN
Se realizó un estudio descriptivo con el objetivo de analizar el comportamiento de la Seguridad Biológica en el Hospital Provincial Docente “Manuel Ascunce Domenech” y en el Hospital Pediátrico Provincial “Eduardo Agramonte Piña”, de la Ciudad de Camagüey, en el período comprendido de enero a diciembre del 2006.

El universo de estudio estuvo constituido por todos los hospitales del Municipio Camagüey y la muestra, por los dos hospitales anteriormente mencionados, seleccionados por el método aleatorio simple. Se procedió a la aplicación en los servicios o departamentos con riesgo biológico de un cuestionario confeccionado según criterio de expertos, el cual pasó a ser el registro fundamental de la investigación. Además, fue aplicada una encuesta destinada a medir el nivel de conocimientos sobre Bioseguridad al 33.3 % de los trabajadores con riesgo biológico. Los datos fueron procesados por medios computarizados, y los resultados expuestos en tablas y/o gráficos.

En ambos hospitales los trabajadores expuestos a riesgo biológico representaron el 57 %, con predominio de las enfermeras, los médicos y los auxiliares, obteniéndose evaluación de mal en los indicadores del Programa de Bioseguridad hospitalaria. Se registraron mayor número de incidentes en el Hospital Pediátrico Provincial, existiendo un subregistro en ambos centros, prevaleciendo las exposiciones y las averías, sobre todo en el laboratorio de Microbiología, teniendo como causas más frecuentes los derrames de sangre y otros líquidos, roturas de tubos y frascos y los pinchazos, fundamentalmente en el personal técnico. No se reportaron enfermedades profesionales por agentes biológicos.

INTRODUCCIÓN
El derecho a la vida y su preservación es un fundamento que la humanidad ha asumido. La ciencia y la tecnología han avanzado en procura de una vida mejor, sin embargo, el uso no reflexivo de ese conocimiento involucra amenazas para la vida, es por eso que la Seguridad Biológica ha sido tema candente en la opinión pública de muchos países, en los últimos 60 años (1).

Seguridad Biológica, según definición en el Decreto-Ley No. 190, es el “Conjunto de medidas científico-organizativas, entre las cuales se encuentran las humanas, y técnico-ingenieras, que incluyen las físicas, destinadas a proteger al trabajador de la instalación, a la comunidad y al medio ambiente de los riesgos que entraña el trabajo con agentes biológicos o la liberación de organismos al medio ambiente, ya sean modificados genéticamente o exóticos, disminuir al mínimo los efectos que se puedan presentar y eliminar rápidamente sus posibles consecuencias en caso de contaminación, efectos adversos, escapes o pérdidas ” (2).

El daño como la enfermedad, requieren de la existencia de un agente productor, de un reservorio ambiental y de un hospedero susceptible. Lo más importante es prevenir los daños lo cual puede lograrse actuando sobre uno o varios de los elementos que componen esa tríada. Cuando no se tomaron las medidas de prevención o ellas no resultaron efectivas, entonces sólo queda como alternativa dar una respuesta óptima de emergencia y proveer los servicios para reducir los resultados del daño (descontaminación y limpieza). Tanto la prevención como las respuestas adecuadas son competencia de la Bioseguridad (3).

Los agentes biológicos constituyen microorganismos viables o sus productos, priones y otros organismos que causen o puedan causar enfermedades al hombre, a los animales y a las plantas. Se clasifican en bacterias, virus, rickettsias y clamidias, hongos, protozoarios, helmintos, plantas y animales venenosos (4). Representan un peligro para los trabajadores de la salud por su amplia distribución en el medio ambiente de trabajo. El conocimiento de los principios de la Epidemiología y de la transmisión de enfermedades infecciosas es esencial en los métodos utilizados para el control del organismo causante (5).

El riesgo es la probabilidad de un peligro de manifestarse y causar daño. Por ser el hombre el objeto principal de nuestro interés, nos preocupa en este caso el riesgo para la salud e integridad en un tipo particular de ambiente laboral, como lo es el medio sanitario. Junto al riesgo individual para el personal ocupacionalmente expuesto, también puede existir riesgo comunitario más o menos importante, cuando se produce la contaminación ambiental con materiales radioactivos, productos químicos o agentes biológicos, lo que puede provocar un verdadero desastre ecológico de consecuencias insospechadas para la salud y/o económicos. El riesgo biológico para el hombre es el derivado de su exposición a los agentes biológicos. Puede ser de tipo infeccioso (infecciones e infestaciones) y no infeccioso (por ejemplo alergia e intoxicaciones), constituyendo el primero el tipo más frecuente e importante y el más antiguamente reconocido por los trabajadores de la salud, por lo que representa la probabilidad de infectarse con un patógeno en la actividad laboral y existe desde que el primer ser humano ayuda a otro a recuperar su salud, por lo que es importante identificarlo con anterioridad para determinar el uso de barreras de protección adecuadas. Las vías más frecuentes de infección son: respiratoria, oral, por contacto y ocular (6,7).

Si bien el riesgo de infección existe en todos los ambientes, desde el punto de vista laboral va a ser mayor a nivel de los hospitales y centros de investigación biomédicas, siendo los profesionales más expuestos el personal sanitario que presta asistencia directa a los enfermos, el de laboratorio que procesa muestras contaminadas o posiblemente contaminadas y el que trabaja con animales o con derivados de éstos, debido al continuo contacto con pacientes y a la necesidad de manejar objetos y productos sépticos (3, 8). Entre los diversos agentes capaces de constituir un riesgo biológico laboral hospitalario, en nuestros días han adquirido mayor relevancia los trasmitidos por sangre y líquidos corporales (principalmente virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), virus de la hepatitis B y C, y otros) y Mycobacterium tuberculosis (tanto las cepas sensibles como las resistentes a tratamiento multidroga) (9).

Con la mayoría de los agentes patógenos, el riesgo de infección es mayor para el personal que trabaja directamente con ellos; pero existen además ciertos riesgos para el que se relaciona con éstos indirectamente e incluso para la comunidad donde se encuentra enclavado el laboratorio. Teniendo esto en cuenta, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha elaborado una clasificación de los agentes biológicos según grupos de riesgo (3, 10, 11).

La Bioseguridad consta de tres principios básicos para garantizar la contención adecuada de los agentes biológicos: técnicas y prácticas correctas de laboratorio, equipos de seguridad y diseño adecuado de las instalaciones o facilidades de laboratorio. Ellos se combinan de manera adecuada para dar lugar a los cuatro niveles de Bioseguridad para el laboratorio (NBSL-1 al 4), que se encuentran en correspondencia con los grupos de riesgo de los agentes biológicos que se manipulan en estos lugares (3, 12, 13).

El desarrollo de las Ciencias Biológicas en la década del 70, y fundamentalmente de la Ingeniería Genética, creó las bases para que entre 1973 y 1975 se realizaran diferentes debates sobre los posibles riesgos y beneficios de la manipulación genética, y en los umbrales del Convenio de Diversidad Biológica, la opinión pública internacional plateaba sus inquietudes al respecto, entrando en vigor a partir del 11 de septiembre del 2003 el Protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología (14,15). El Programa de la Naciones Unidas para el Medio Ambiente, en diferentes foros internacionales, ha analizado sistemáticamente la problemática que presenta la creación de capacidad en Seguridad Biológica como una cuestión de vital importancia, ejecutándose un Programa Mundial encaminado a su fortalecimiento en los países en desarrollo (16).

Varios países han facilitado datos estadísticos sobre accidentes y enfermedades profesionales en los servicios de salud, relacionados con el incumplimiento de las normas de Bioseguridad. En Austria se registraron 3106 accidentes en 1982 (2.8 %) y 138 casos de enfermedades profesionales (13 % del total de los sectores), siendo las más frecuentes las de origen infeccioso (96 casos). En Estados Unidos se estimaron que en 1982 se habían producido 262 700 casos, con una mayor tasa de accidentes en los hospitales, existiendo un deficiente programa de asistencia sanitaria para estos grupos profesionales. Sólo el 46 % de los 174 hospitales consultados entre 1980 y 1983 contaban con servicios de seguridad e higiene para el personal (17).

En la América Latina, Brasil cuenta con una de las instituciones pioneras en la capacitación en Bioseguridad: la Fundación “Oswaldo Cruz” (FIOCRUZ), mediante la Escuela Nacional de Salud Pública y la Escuela Politécnica de Salud “Joaquim Venancio”. El gobierno brasileño, ha auspiciado encuentros técnicos-científicos con profesionales de alto nivel, que favorecen la elaboración de políticas públicas de Bioseguridad (18).
El gobierno cubano decidió implementar la Seguridad Biológica en el país, atendiendo al desarrollo alcanzado en el ámbito de la salud en general, que las biotecnologías se han convertido en un importante renglón de la economía nacional y a que se hacen introducciones de especies exóticas para diversos usos, lo que refleja su voluntad política a pesar del bloqueo y la falta de recursos materiales y financieros, de dar el alcance, la proyección y la jerarquía que requiere la actividad (4,19).

La Seguridad Biológica en Cuba se comenzó a organizar desde 1982 con un perfil encaminado sólo a nivel de las instalaciones, se fortalece en 1992 adquiriendo carácter institucional-estatal en 1993. Es creado en 1994 el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (MCITMA), nominado por la Ley 81/97 del Medio Ambiente, como el Organismo de la Administración Central del Estado encargado de instrumentar la política ambiental en materia de Bioseguridad. La actividad es elevada a planos superiores de organización al ser nominado por la Resolución 67/96 el Centro Nacional de Seguridad Biológica como Órgano Regulador, a partir de lo cual comienza a establecerse un Sistema Nacional de Bioseguridad con una estrategia definida (1, 13, 20, 21).

Comenzando 1999, se aprueba y se pone en vigor el Decreto - Ley No. 190 de la Seguridad Biológica, que establece los preceptos generales que regulan esta actividad en el territorio nacional y a partir de él, comienza a conformarse un cuerpo de reglamentos y normas (2). En la Resolución No. 42/99 queda establecida la lista oficial de agentes biológicos que afectan al hombre, los animales y las plantas (22). De forma simultánea se trabaja en la proyección de la actividad a mediano plazo con la elaboración de la Estrategia Nacional de Seguridad Biológica (2004-2010), que constituye el documento esencial que traza sus objetivos y acciones, y cuya aplicación adecuada permitirá elevar a planos superiores el accionar en este campo y consolidar la necesaria cultura de Seguridad Biológica, pues entre otros aspectos, en la mayoría de las instalaciones donde existe riesgo biológico es insuficiente el personal dedicado a ella o no están debidamente capacitados, no se encuentra incluida en las metodologías para la planificación económica y para la elaboración de proyectos de investigación. Se han insertado además elementos de Bioseguridad en la Estrategia Nacional de Diversidad Biológica y se estructura un Sistema Nacional de Captación e Intercambio de Información con la creación de una biblioteca especializada (1, 23).

El Ministerio de Salud Pública (MINSAP) también hace suya esta actividad y pone en vigor en 1997 la Resolución 192 sobre la constitución de las Comisiones de Seguridad Biológica en las instalaciones con personal de riesgo, con el fin de asesorar a sus directores y guiar la actividad (24). En enero del 2001, se confecciona el Programa Nacional de Seguridad Biológica para instituciones de Salud Pública, para lograr que los profesionales de la salud trabajen de manera confortable y segura conduciendo así a mejorar la calidad de la atención y que posee como objetivos generales prevenir y disminuir la morbimortalidad por enfermedades profesionales y accidentes del trabajo causados por agentes biológicos y sus toxinas en los trabajadores del Sistema Nacional de Salud y minimizar el riesgo a la salud y al ambiente por el manejo de los desechos infecciosos (4).

En el territorio de Camagüey existe inestabilidad en el trabajo de las Comisiones de Bioseguridad en las diferentes instituciones, por lo que se insiste por parte de la Comisión Provincial en la importancia de su trabajo en conjunto para mantener y mejorar los logros ya alcanzados en esta esfera. Se han realizado además varios trabajos de investigación sobre esta disciplina.

Debido a la importancia de la Bioseguridad en nuestro país y la necesidad de su implementación óptima, la objetividad de la existencia del riesgo biológico, el desarrollo insuficiente de la cultura de Seguridad Biológica y tomando en cuenta además que la misma representa una estrategia priorizada del MINSAP, se propone abordar esta temática en la presente investigación en dos hospitales de la provincia de Camagüey, para analizar el comportamiento del Programa de Seguridad Biológica, que servirá de base para la posterior ejecución de actividades encaminadas a contribuir a la prevención y disminución de la morbimortalidad por enfermedades profesionales y accidentes del trabajo causados por agentes biológicos y sus toxinas, así como la protección de la comunidad y el medio ambiente.

MARCO TEÓRICO
Son muy pocas las regiones de nuestro planeta que carecen de vida microbiana, porque los microorganismos presentan una gama asombrosa de capacidades metabólicas y energéticas que les permiten sobrevivir en condiciones letales para otras formas de vida (5).

Los agentes biológicos han sido ampliamente utilizados con fines pacíficos, pero también se han usado desde épocas remotas con fines hostiles para causar enfermedades o la muerte, constituyendo la llamada arma biológica empleada en acciones terroristas (bioterrorismo). En cualquier caso, el empleo de agentes biológicos no está exento de riesgos, que es importante reconocer y enfrentar de manera adecuada (3).

El estar sometido a riesgos es un hecho intrínseco de la propia existencia del hombre. Todos los seres vivos están expuestos constantemente a peligros, derivados de su relación con los elementos del medio que lo rodea y donde él se desarrolla, incluyendo incluso a sus propios semejantes (6).
El riesgo de exposición laboral a infecciones causadas por diversos agentes, especialmente virus y bacterias, se ha convertido en una amenaza para los trabajadores de la salud que en su actividad deben manipular fluidos con riesgo biológico o de precaución universal, como la sangre, cualquier hemoderivado, los líquidos orgánicos visibles contaminados con sangre ( pus, vómito, orina ) o procedentes de cavidades estériles ( líquido cefalorraquídeo, pleural, articular, etc. ) y los concentrados de VIH que se trabajan en laboratorios de virología. No tienen riesgo biológico el sudor, la orina, la leche materna, las lágrimas y la saliva, excepto cuando están visiblemente contaminados con sangre (7).

La transmisión de la infección en el ambiente hospitalario puede producirse en ocasiones de manera directa o indirectamente de un paciente a otro; también los trabajadores de la salud están en riesgo de adquirir infecciones a partir de los pacientes o sus muestras y de forma recíproca los pacientes pueden ser vulnerables a la infección portada sintomática o asintomáticamente por los trabajadores de la salud, de forma tal que estos pueden actuar como fuente, como vector o como hospedero susceptible de infecciones en ese ambiente (9).

La hepatitis virósica tipo B es probablemente la más frecuente de todas las enfermedades infecciosas de origen profesional. Bastan cantidades insignificantes de sangre: un mililitro de sangre de un enfermo crónico diluido cien millones de veces conserva su poder infeccioso. A pesar de las múltiples ocasiones de contacto con los enfermos del SIDA o portadores sanos,, las infecciones de origen profesional han sido hasta ahora sumamente raras; mientras que los casos de tuberculosis entre el personal sanitario se producen de forma esporádica (17).

Las instituciones médicas se encuentran también en la primera línea de exposición a las nuevas enfermedades, y muchas infecciones, incluyendo varias enfermedades emergentes, se han extendido nosocomialmente en instituciones de salud afectando a sus trabajadores, ya sean éstos de la atención directa al paciente o personal de los laboratorios u otras áreas (25-26).

El surgimiento y desarrollo de la Seguridad Biológica están estrechamente relacionados al de la Microbiología, la cual presentó en la primera mitad del siglo XIX un acelerado desarrollo. Sin embargo, no fue hasta finales de la década de los 40 de siglo XX, que el interés mundial en las infecciones de laboratorio fue considerado como un fenómeno asociado a la manipulación de los agentes infecciosos. Los esfuerzos para definir la dimensión del problema, identificar las fuentes de infección, establecer las medidas de seguridad y los equipos para proteger a los trabajadores, se materializaron a finales de la década del 40 (3).

La Bioseguridad, como disciplina que se ocupa de la prevención y el control de los riesgos en personas ocupacionalmente expuestas, en relación al riesgo biológico tiene como principio básico : no me contagio y no contagio ; por lo que debe entenderse como una doctrina de comportamiento encaminada a lograr actitudes y conductas que disminuyan el riesgo de adquirir infecciones (8).

Las técnicas y prácticas correctas de laboratorio recogen los procedimientos básicos y la conducta que debe observar el personal en relación con su trabajo, así como prácticas de higiene personal, regulaciones para el embalaje y envío de muestras en condiciones de seguridad, procedimientos de esterilización y desinfección, tratamiento y eliminación segura de residuales y otros muchos (27-31). Las barreras de contención son todas aquellas que se interponen a la propagación de los materiales potencialmente peligrosos, estas pueden ser primarias y secundarias (2). Los equipos de seguridad o barreras primarias, incluyen algunos de cierta complejidad como las campanas químicas, los gabinetes o cabinas de seguridad biológica, y otros, entre algunos de los más sencillos se encuentran los instrumentos de pipeteo, y además se incluyen los medios de protección individual (guantes, botas, batas sanitarias...) (32,33). A las instalaciones de laboratorio se les denomina barreras secundarias, pues garantizan la protección del personal que trabaja en otras áreas del edificio, así como de la comunidad, del posible escape accidental de agentes infecciosos del laboratorio (30).

Dentro de los propósitos de la Bioseguridad se encuentran promover la salud ocupacional de los trabajadores de la salud mediante la vigilancia epidemiológica de las actividades específicas de cada área para prevenir la exposición a fluidos con riesgo biológico, la implementación y el desarrollo de las normas de aislamiento de pacientes infectados, la vacunación de los funcionarios susceptibles a infecciones inmunoprevenibles y la profilaxis post-exposición (7).

OBJETIVOS
GENERAL:
Analizar el comportamiento de la Seguridad Biológica en hospitales del Municipio Camagüey durante el año 2006.

ESPECÍFICOS:
- Determinar el número de trabajadores expuestos a riesgo biológico en los hospitales estudiados.
- Clasificar a los trabajadores expuestos según su categoría profesional.
- Evaluar indicadores del Programa de Bioseguridad hospitalaria.
- Identificar los incidentes biológicos registrados en el período.
- Relacionar las enfermedades profesionales por agentes biológicos reportadas.

MATERIAL Y MÉTODO
Se realizó un estudio descriptivo con el objetivo de analizar el comportamiento de la Seguridad Biológica en el Hospital Provincial Docente “Manuel Ascunce Domenech” (H.MAD) y en el Hospital Pediátrico Provincial “Eduardo Agramonte Piña” (HPP), de la Ciudad de Camagüey, en el período comprendido de enero a diciembre del 2006.

El universo de estudio estuvo constituido por todos los hospitales del Municipio Camagüey y la muestra, por los dos hospitales anteriormente mencionados, seleccionados por el método aleatorio simple.

La fuente de obtención de datos primarios estuvo constituida por los registros del departamento de personal del hospital, la documentación de la Comisión de Bioseguridad hospitalaria y de cada servicio o departamento, registros de Protección e Higiene del Trabajo y la aplicación en los servicios o departamentos con riesgo biológico de cada institución hospitalaria, de un cuestionario (ver anexo 1) el cual se convirtió en la fuente definitiva de datos de la investigación y que incluyó, entre otros aspectos, algunos indicadores del Informe del Programa Nacional de Seguridad Biológica, confeccionado según criterio de expertos de la Comisión Nacional y Provincial de Bioseguridad del Ministerio de Salud Pública, donde se recogieron las siguientes variables:
- Trabajadores expuestos a riesgo biológico.
- Trabajadores expuestos según su categoría profesional.
- Indicadores del Programa de Bioseguridad hospitalaria.
- Incidentes biológicos registrados en el período.
- Enfermedades profesionales por agentes biológicas reportadas.

Para la evaluación de indicadores del Programa de Bioseguridad hospitalaria fueron considerados cinco indicadores: documentación de la Comisión de Bioseguridad, documentación en los servicios o departamentos, control de trabajadores expuestos a enfermedades transmisibles, capacitación del personal con riesgo biológico y cobertura al 100 % de los medios de protección individual, en los cuales se fijaron estándares de acuerdo con la consulta de funcionarios y especialistas de la Comisión Provincial de Bioseguridad y según lo dispuesto en el Programa. Para evaluar el cuarto indicador fue aplicada una encuesta destinada a medir el nivel de conocimientos sobre Bioseguridad a 435 y 215 trabajadores con riesgo biológico del H. MAD y HPP respectivamente, los cuales representaron el 3 3.3 % de los trabajadores expuestos a riesgo biológico. (ver Anexo 2)

Los datos se procesaron en una microcomputadora Pentium IV con ambiente de Windows XP, se utilizó el paquete estadístico SPSS p/Windows. Los textos se procesaron en Word XP y las tablas y gráficos se realizaron con el auxilio del programa Excel XP. Para el análisis se obtuvo distribución de frecuencia y por ciento aplicándose un test de varianza entre grupos con límite de confianza de un 95 % y un nivel de significación de p<0.05 para todas las muestras analizadas, y los resultados fueron expuestos en tablas y gráficos.

CONTROL SEMÁNTICO
- Clasificación de los agentes biológicos según grupos de riesgo ( Organización Mundial de la Salud) (3)
     - Grupo I: Escasos riesgos individual y comunitario.
     - Grupo II: Moderado riesgo individual y bajo riesgo comunitario.
     - Grupo III: Alto riesgo individual y bajo riesgo comunitario.
     - Grupo IV: Alto riesgo individual y alto riesgo comunitario.
- Cultura de seguridad: Conjunto de características y actitudes en organizaciones e individuos que aseguren que, como razón de prioridad esencial, las cuestiones de seguridad reciban la atención que merecen en razón de su significación (1).
- Incidentes de trabajo: Toda alteración de los procedimientos establecidos o Reconocidos como seguros que provocaron o pudieran provocar pérdidas de materiales o productos, demoras, roturas de equipos, instrumentos, derrames, contaminaciones y escapes de sustancias químicas o biológicas (sólidas, líquidas o gaseosas) (34).
- Exposición: Incidente del trabajo que pudiera provocar con posterioridad la alteración de la salud de una o más personas (7,34).
- Avería: Deterioro, rotura o detención en el funcionamiento de un medio (4).
- Accidente del trabajo: Hecho repentino relacionado causalmente con la actividad laboral que produce lesiones al trabajador o su muerte (4).
- Procedimientos de emergencia: Conjunto de acciones a seguir en caso de ocurrencia de accidentes e incidentes debido a la manipulación de productos biológicos, químicos, en caso de incendios, explosiones, así como factores externos (34).
- Enfermedad profesional: Alteración de la salud, nosológicamente bien definida, producida por acción directa del trabajo en trabajadores que de modo habitual se exponen a factores etiológicos constantemente presentes en determinadas profesiones u ocupaciones bajo circunstancias previstas en la legislación (4).

DEFINICIONES OPERACIONALES
· Evaluación de indicadores del Programa de Bioseguridad hospitalaria.

Se realizó a través de la evaluación de cinco indicadores:
1-Documentación de la Comisión de Bioseguridad

- Acta de Constitución de la Comisión de Bioseguridad.
- Actas del 70 % ó más de las reuniones previstas al año.
- 100 % de los informes trimestrales entregados correctamente.

2-Documentación en los servicios o departamentos

- Reglamento interno de Seguridad Biológica.
- Libro de procedimientos de emergencia para riesgo biológico.
- Registro de incidentes para riesgo biológico.

3-Control de trabajadores expuestos a enfermedades transmisibles

- Hepatitis B: Inmunización con vacuna antihepatitis B.
- Brucelosis: Chequeo con serología una vez al año.
- Leptospirosis: Inmunización con vacuna antileptospirósica.
- Tuberculosis: Chequeo con Mantoux y radiografía (Rx) de tórax una vez al
año.
- Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA): Chequeo con VIH una vez
al año.

4- Capacitación del personal expuesto a riesgo biológico
En la encuesta para medir nivel de conocimiento aplicada al personal expuesto a riesgo biológico, los incisos de cada pregunta respondidos correctamente tuvieron un valor de cinco puntos, excepto en la tres en que se le otorgaron diez puntos, sumando un total de cien.

Calificación de la encuesta:
- Bien: 86-100 puntos.
-Regular: 70-85 puntos.
-Mal: < de 70 puntos.
5- Cobertura al 100 % de los medios de protección individual.



La evaluación de cada indicador recibió la siguiente puntuación:
· Buena: 20 puntos.
· Regular: 15 puntos.
· Mala: 10 puntos.

Resultado de la evaluación de indicadores del Programa de Bioseguridad hospitalaria:
- Bien: 85-100 puntos.
- Regular: 61-84 puntos.
- Mal: = ó < 60 puntos.

ANÁLISIS Y DISCUSIÓN
De esta investigación, la cual constituye la primera en abordar el tema de la Bioseguridad en nuestra provincia en la Especialidad de Higiene y Epidemiología, obtuvimos los siguientes resultados:

Tabla 1
Trabajadores expuestos a riesgo biológico
Ciudad de Camagüey. Enero-diciembre del 2006.


En nuestra investigación en ambas instituciones hospitalarias el 57.0 % de los trabajadores están expuestos a riesgo biológico.
Nuestros resultados difieren de los obtenidos en otros estudios nacionales realizados en la provincia de Guantánamo por García González y Rodríguez Costa, sobre la aplicación de un sistema de gestión de la Bioseguridad, donde el por ciento de exposición de los trabajadores al riesgo biológico fue mayor, para un 63,8 % y 74,7 % respectivamente (35,36).

Tabla 2
Distribución según categoría profesional

Fuente: Cuestionario.

Gráfico


Al analizar la distribución de los trabajadores expuestos a riesgo biológico según la categoría profesional, apreciamos en ambos hospitales un predominio de las enfermeras, los médicos y los auxiliares.

En estudio realizado en unidades de salud pública en Guantánamo para la prevención y/o mitigación del riesgo biológico, se obtuvieron resultados semejantes al nuestro (35).

De igual forma, en la investigación efectuada en el Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología (INHEM) , la categoría con mayor por ciento fue la de las enfermeras con 34 %, seguida de los técnicos con 32.1% y los médicos con 26.7 % (37,38).

Sin embargo, en otro estudio nacional efectuado en el Hospital Docente Dr. Agostinho Neto, se encontró un predominio del personal técnico, a diferencia del nuestro (36).

Tabla 3
Documentación de la Comisión de Bioseguridad.


En nuestras instituciones hospitalarias están estructuradas las Comisiones de Bioseguridad, las mismas cuentan con el acta de constitución y con el 75 % de las actas de las reuniones previstas al año, realizándose en el H. MAD trimestralmente, mientras que en el HPP fueron efectuadas con una periodicidad mensual. Ambos hospitales aún presentan problemas en la entrega correcta de los informes trimestrales a la Comisión Provincial de Bioseguridad del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología, para un 75 % y 25 % respectivamente.
Referente a lo anterior, no fueron encontrados reportes en la literatura similares al nuestro.

Tabla 4
Documentación en los servicios o departamentos.

Fuente: Cuestionario.

La documentación de Bioseguridad en los servicios o departamentos presenta dificultades en ambos centros hospitalarios, pues sólo el reglamento interno de Seguridad Biológica se presenta con mayor frecuencia para un 68.4 % en el H. MAD y un 92.8 % en el HPP, mientras que los procedimientos de emergencia y el registro de incidentes para riesgo biológico se muestran en menor cuantía.

Estos resultados coinciden con los obtenidos por Quintero en la evaluación del riesgo realizada en los laboratorios del Hospital Pediátrico “Paquito González “ de Cienfuegos, como se puede comprobar en su trabajo presentado en el año 2003 (39).

Otro estudio nacional desarrollado en Playa, Ciudad de La Habana, concuerda con nuestros hallazgos al describir la presencia insuficiente de esta documentación (40).

Tabla 5
Distribución de la calidad de la documentación en servicios o departamentos.

Fuente: Cuestionario.

Gráfico

La calidad de la documentación en los servicios o departamentos de ambas entidades se muestra con un predominio de la documentación incompleta, para un 64.9 % y 71.4 % en el H. MAD y HPP respectivamente, siendo nula en algunos y mínimo el número de ellos que presentó una documentación completa.

No se reportan otras investigaciones con similar estándar de evaluación para la documentación de los servicios o departamentos.

Tabla 6
Trabajadores expuestos a enfermedades transmisibles.

Fuente: Cuestionario.

Al analizar a los trabajadores expuestos a enfermedades transmisibes observamos que prevalece la exposición a hepatitis B y SIDA, las cuales se transmiten por vía hemática para un 99.7 % en ambos centros, le siguen los expuestos a Tuberculosis y por último a la Leptospirosis. No se constató la presencia de riesgo de Brucelosis. De estos trabajadores, sólo los expuestos a Hepatitis B estuvieron inmunizados con vacuna anti hepatitis B, representando el 90.0 % y 94.0 % respectivamente. Para el resto de las enfermedades no fue utilizada la vacunación ni el chequeo de esos trabajadores expuestos, excepto la realización de un VIH en el H. MAD después de la exposición por pinchazo con aguja contaminada con sangre de un paciente seropositivo al VIH a una enfermera de la Unidad de Cuidados Intermedios.

Los trabajadores están expuestos al riesgo de contraer enfermedades por su trabajo con pacientes posibles portadores de enfermedades infecciosas transmitidas por sangre o por aerosoles, entre otros el VIH y virus de la hepatitis B (VHB). Actualmente existen normativas como medidas de Bioseguridad en las instituciones asistenciales para garantizar el cumplimiento de la Bioseguridad en los centros médicos y de investigaciones (38). Estos trabajadores deben someterse a exploraciones médicas previas y periódicas para detectar enfermedades profesionales de origen biológico. Existen una serie de principios generales para realizar las exploraciones médicas y detectar los efectos nocivos para la salud de las exposiciones en el lugar de trabajo (5).

García González en Guantánamo reportó similar distribución de los pacientes expuestos a enfermedades transmisibles, además un 100 % de trabajadores expuestos a Hepatitis B vacunados y 12 inmunizados con vacuna antileptospirósica a diferencia de nuestro estudio (35).
En otras investigaciones nacionales se aprecia una menor cuantía de trabajadores vacunados contra la Hepatitis B, representando el 80.7 % y 46.1 % durante el año 2004 (36,41).

Tabla 7

Control de trabajadores expuestos a enfermedades transmisibles.

Fuente: Cuestionario.

Según el control de los trabajadores expuestos a enfermedades transmisibles, apreciamos que en ambos hospitales la hepatitis B es la única afección controlada pues más del 80 % de los trabajadores con riesgo fueron vacunados, existiendo ausencia de control en el resto referente a la vacuna antileptospirósica y al chequeo con prueba de Mantoux o tuberculina, radiografía de tórax y VIH.

No fueron corroborados otros estudios con un estándar semejante de evaluación.

Tabla 8
Calificación de la encuesta de nivel de conocimiento sobre Bioseguridad.

Fuente: Cuestionario.

La calificación de la encuesta de nivel de conocimientos sobre Bioseguridad expresa un predominio en los dos hospitales de los trabajadores con un nivel malo, siguiéndoles los calificados de regular, lo que demuestra que la capacitación ha sido insuficiente.

El conocimiento es el elemento más importante que posee un individuo para poder desarrollar la percepción de riesgo necesaria para proteger su salud, de esta condición no están exentos los trabajadores de la salud que precisan conocer e incorporar a sus prácticas profesionales, las medidas de prevención establecidas en los diferentes puestos laborales con el objetivo de preservar su salud y contribuir a proteger la del paciente (42).
Internacionalmente se ha planteado la existencia de un buen nivel de conocimientos en el 85.5 % del personal profesional y técnico de enfermería que labora en áreas de alto riesgo del Hospital Nacional Almanzor Aguinaga en España (43). También difieren de nuestras estadísticas otros estudios relizados por Elguren en Buenos Aires, Argentina (44), Soto-Cáceres y Olano en España (45) y Agudelo en Medellín, Colombia (46), en los que fue encontrado un alto nivel de conocimientos acerca de las medidas de Bioseguridad.

Sin embargo, el doctor Santana Garay hace referencia a investigaciones llevadas a cabo en Estados Unidos donde se obtuvieron resultados similares a los nuestros con un nivel pobre de conocimientos (47).

En estudio efectuado en el Complejo Hospitalario “Julio Trigo López”, de Ciudad de la Habana para valorar la percepción del riesgo de exposición a agentes biológicos entre los trabajadores llegaron a la conclusión que el conocimiento y la percepción acerca de los riesgos biológicos y Bioseguridad en su puesto de trabajo en el personal técnico de los laboratorios eran escasos, el 66 % de los encuestados ha presentado algún tipo de desviación de salud relacionada con su trabajo y que los trabajadores con poco o ningún conocimiento acerca de los riesgos biológicos y Bioseguridad en su puesto de trabajo tienen mayor probabilidad de enfermar en comparación con los que tienen altos conocimientos (48).

Otras investigaciones en nuestra provincia de Camagüey en la rama de la Estomatología realizados por Sánchez Martínez (49) y por Castells Zayas Bazán (50), donde se evalúa la información sobre el SIDA y las normas de Bioseguridad en el personal profesional y técnico, han exhibido que la misma es insuficiente.

Tabla 9
Capacitación del personal expuesto a riesgo biológico.

Fuente: Cuestionario.

Gráfico


En estas entidades existe un predominio del personal expuesto a riesgo biológico que no se encuentra capacitado con un 97.3 % en el H. MAD y un 92.6 % en el HPP.

En literatura revisada nuestro resultado coincide con estudio de Intervención educativa realizado para incrementar los conocimientos sobre Bioseguridad en el personal de enfermería del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de Ciudad de La Habana del 2004-2005, que arrojó el desconocimiento sobre las precauciones universales y especiales de Bioseguridad en más de un cuarto del personal de enfermería de nueva incorporación, con los enfermeros (as) emergentes, no obstante se incorporó al programa de capacitación a todo este personal para fortalecer los conocimientos (42)

El hecho de existir desconocimiento sobre las precauciones con las muestras de sangre, la ropa contaminada y objetos punzo cortantes, aunque sea en una pequeña parte del personal de enfermería, demuestra una debilidad del aprendizaje en los enfermeros de nueva incorporación y deficiencia en la educación permanente y continuada de los servicios en que laboran, ya que el conocimiento sobre estas precauciones son requisitos casi mandatarios para este personal, por estar presentes en sus procederes diarios. Existen estudios que demuestran las consecuencias que puede ocasionar el desconocimiento y/o incumplimiento de las medidas de prevención con los objetos punzo cortantes, como es el tema registrado en los Estados Unidos de un empleado de limpieza de un hospital que contrajo bacteriemia estafilocócica y endocarditis después de haberse lesionado con una aguja (50). Otros demuestran los beneficios para el paciente del conocimiento y aplicación por parte del personal de enfermería de las precauciones universales de Bioseguridad, como es el caso de un paciente con el síndrome de Stevens-Johnson en el curso del SIDA (51).
.En otros estudios como el de Junco Díaz ha sido comprobado el desconocimiento de dichas precauciones y la necesidad de capacitar al personal de la salud expuesto a riesgo (37).

Existen otras investigaciones nacionales en las que se demuestran una insuficiente capacitación del personal con el consiguiente riesgo para los trabajadores expuestos, la comunidad y el medio ambiente (35, 40, 41).

Tabla 10
Cobertura al 100 % de equipos de protección individual.

Fuente: Cuestionario.

La cobertura completa de equipos de protección individual prevalece en ambos hospitales para un 66.7 % y 57.1 % respectivamente (H. MAD y HPP), no así en el resto de los servicios o departamentos.
Estudios en Cuba en las provincias de Guantánamo y La Habana han puesto de manifiesto dificultades con la disponibilidad y el uso de los medios de protección individual, lo cual se asemeja con nuestros datos (35, 36, 40).

Tabla 11
Evaluación de indicadores del Programa de Bioseguridad hospitalaria.

Fuente: Cuestionario.

La mayor parte de los indicadores del Programa de Bioseguridad hospitalaria fueron evaluados de mal en las dos entidades asistenciales, excepto la documentación de la Comisión de Bioseguridad y la cobertura al 100 % de los medios de protección individual, que obtuvieron regular en el H. MAD.
No fueron encontrados otros estudios donde se evaluaran indicadores del Programa de Bioseguridad en hospitales.

Tabla 12
Resultado de la evaluación de indicadores del Programa de Bioseguridad hospitalaria.

Fuente: Cuestionario.

Referente al resultado de la evaluación de indicadores del Programa de Bioseguridad se observa que ambos hospitales obtuvieron una evaluación de mal con 60 y 55 puntos respectivamente para el H. MAD y el HPP, según lo establecido en la escala propuesta.

De igual forma, tampoco fueron halladas otras investigaciones con puntaje para la evaluación de estos indicadores.

Tabla 13

Incidentes biológicos registrados en el período según servicios o departamentos.

Fuente: Cuestionario.

Con respecto a los incidentes registrados según servicios o departamentos, se colocan en primer lugar las exposiciones y las averías en el H. MAD, representando ambas el 42.9 %, para un total de 7 incidentes; mientras que en el HPP predominaron las exposiciones (60.5 %) con un total de 38 incidentes. Sólo se recoge un accidente en el H.MAD producto de un pinchazo con aguja infectada en una auxiliar de limpieza del laboratorio de Microbiología, que le produjo un proceso séptico. Este accidente no fue reportado a la Comisión Provincial de Bioseguridad como está establecido. En los dos hospitales predominaron los incidentes en el laboratorio de Microbiología. Es importante destacar que en ambos centros existió un subregistro de estos eventos, más acentuado en el H. MAD, pues la mayoría de los servicios o departamentos no cuentan con el registro de incidentes para riesgo biológico como se mostró en la tabla 4.

Referencias internacionales reportan que los incidentes ocurren con más frecuencia en la habitación del enfermo (60-70 %) y en una Unidad de Cuidados Intensivos (10-15 %) (52) lo cual no coincide con muestras estadísticas, al igual que los resultados obtenidos en el estudio realizado sobre los factores asociados a la exposición percutánea en el personal de enfermería del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, donde predominaron lo incidentes en las áreas quirúrgicas y de urgencia (53)

En el Japón, en los servicios privados de sanidad se produjeron 11 muertes por accidentes profesionales en 1982 y 6 en 1983. . Los Países Bajos estimaban escaso el riesgo de accidentes, con una proporción de 0,5 por cada 1 000 trabajadores (en 1981 se produjeron 341 accidentes; afectaron, sin embargo, más a las mujeres que a los hombres). (17).

Regalado, Lubián y Martín reflejan en su investigación realizada en el Laboratorio de investigaciones de SIDA que fueron documentados y reportados a la Comisión de Bioseguridad del centro un total de 59 accidentes de laboratorio, que implicaron contacto con el VIH o muestras potenciales de contenerlo y que conllevaron a seguimiento médico (54).

En otro estudio realizado en La Habana en el Policlínico docente “ Felipe Poey Aloy “ de Nueva Paz, no se reporta la ocurrencia de accidentes del trabajo (41) , lo cual coincide con nuestros resultados en el HPP y con la escasa incidencia en el H. MAD.

Tabla 14
Incidentes biológicos registrados según causas.

Fuente: Cuestionario.

Los incidentes biológicos según las causas reflejan un predominio de los pinchazos en el H. MAD con un 57.1 % y de los derrames de sangre y otros líquidos con riesgo biológico y las roturas de tubos y frascos en el HPP, para un 26.3 % en ambos casos.

En la literatura médica, se han reportado más de 20 microorganismos patógenos que se transmiten a través de los objetos cortopunzantes contaminados, entre los cuales los virus de las hepatitis B y C y el de la inmunodeficiencia humana constituyen la mayor preocupación. Existe evidencia epidemiológica en Canadá, Japón y Estados Unidos de que la inquietud principal respecto a los desechos infecciosos de los hospitales la constituye la transmisión del virus del SIDA y, con mayor frecuencia, los virus de las hepatitis B y C, a través de las lesiones causadas por agujas contaminadas con sangre humana fuera del hospital. En los países en desarrollo, la información disponible acerca de la exposición de los trabajadores de la salud a desechos cortopunzantes es escasa o inexistente (54).

La posibilidad de sufrir una enfermedad por accidente por diversas causas ya sea mediante el contagio de un agente patógeno o un daño accidental, constituye en la actualidad un amplio sector de la medicina. Los objetos corto punzantes constituyen probablemente el mayor riesgo ocupacional en los manipuladores de desechos, por el daño que pueden causar y la transmisión de enfermedades. Se estima que en los Estados Unidos ocurren anualmente entre 600 000 y 800 000 pinchazos por agujas, aunque la mitad permanece sin reportarse (50)

De los 59 accidentes producidos en el Laboratorio de investigaciones del SIDA predominaron los accidentes con agujas (7), salpicaduras (13), accidentes de centrífuga (13), derrames (12), heridas con cristalería potencialmente contaminada (9) algunos de los cuales coinciden con nuestro estudio (54).

García González y Rodríguez Acosta (35,36) exhiben como causas más frecuentes de los incidentes a los pinchazos y roturas de tubos de ensayo, a semejanza de nuestro trabajo, no así Aguilar Hernández y colaboradores en La Habana (41) y Vázquez Drake en Camagüey (55) que demostraron un predominio de las heridas superficiales.

Tabla 15

Incidentes biológicos registrados según categoría profesional.

Fuente: Cuestionario.

En ambos hospitales la categoría profesional con mayor % de incidentes biológicos registrados fue la del personal técnico seguida de los auxiliares.
Según la literatura, del 65 al 70 % de los incidentes ocurren en el personal de enfermería, seguido del personal de limpieza (17 %), luego del personal de laboratorio (10-15 %) y finalmente el personal médico (4 %) (56). Dentro del personal de enfermería, las circunstancias en que ocurren las punciones son principalmente al administrar medicamentos (30 %), seguido de la práctica de reencapsular la aguja (24 %) (52).

Gallardo López y colaboradores en España señalaron a las enfermeras como las más afectadas por los incidentes para un 63.3 %, seguido de los médicos con 9.8 % lo cual difiere con nuestros datos (53).

En la investigación realizada por Junco Díaz se expresa como grupo más expuesto a este riesgo especialmente a las enfermeras y al personal de limpieza, incluyéndose a los trabajadores que manipulan los desechos médicos fuera del hospital , a diferencia con la nuestra (37).
Sin embargo, en el estudio provincial sobre los accidentes relacionados con la exposición al riesgo biológico en unidades de salud, realizado del año 2000 al 2002, a semejanza con el nuestro también se obtienen a los técnicos y a los auxiliares como el personal más afectado por los incidentes (55).

Tabla 16

Enfermedades profesionales por agentes biológicos.


Fuente: Cuestionario.

En nuestra investigación, en ambas instituciones hospitalarias en el periodo analizado no hubo en los trabajadores expuestos a riesgo biológico ninguna incidencia de enfermedades profesionales

En el pasado siglo, más de 4000 trabajadores de la salud se infectaron con microorganismos en el desarrollo de sus trabajos (57)

Al revisar la literatura encontramos que Bélgica informó 361 casos de enfermedades profesionales en 1983, 284 de ellas infecciosas. En Checoslovaquia, se consignaron 883 casos de enfermedades profesionales en 1983 (44 casos por cada 1 000 trabajadores); la hepatitis virósica afectó a 540. Finlandia informó que de 1978 a 1982 hubo 959 casos de enfermedades profesionales, es decir, aproximadamente un tercio de la frecuencia proporcional de tales enfermedades en la industria. El 47 por ciento eran enfermedades cutáneas y el 25 por ciento infecciosas, siendo la más corriente de ellas la tuberculosis. Hungría informó 176 casos de enfermedades profesionales infecciosas en 1982, siendo las más frecuentes la hepatitis epidémica y la dermatitis profesional. En México, en las instituciones de sanidad del Instituto Mexicano de Seguridad Social se consignaron 7 195 accidentes y 20 enfermedades profesionales en el primer semestre de 1984. Procede señalar que las diferencias existentes entre los diferentes países se deben en particular a diferencias en los sistemas de notificación, es decir, en las definiciones de los accidentes y enfermedades profesionales (o notificables) y en el grado de cobertura del personal de sanidad por los reglamentos en materia de notificación e indemnización (17).
 
El riesgo de adquirir el virus de la hepatitis B es proporcional a su exposición y la frecuencia de los pinchazos con aguja, lo cual debe ocurrir igualmente con el VIH, virus de la hepatitis C y el virus linfotrópico de células T humanas (HTLV-I) (54).

En Inglaterra aparecieron 35 casos de hepatitis en un estudio de 21 000 trabajadores de la salud (58) y Weis reportó en Estados Unidos tres seropositivos al VIH de un total de 316 expuestos (59).

En un estudio en Cuba sobre prevalencia de marcadores para hepatitis B en personal de alto riesgo, se presentó en general una positividad de 21,1 y 24,3 % para los trabajadores de laboratorio clínico, resultados que no concuerdan con los nuestros y sí se corresponden con estudios similares fuera de Cuba (60).

Rodríguez Costa en Guantánamo coincide con nuestra investigación al no referir enfermedades profesionales durante el año 2004 en la unidad asistencial (36), al igual que Aguilar Hernández y colaboradores en La Habana durante el pasado año (41). Por el contrario, García González reportó la existencia de un caso de hepatitis B en el periodo comprendido de 1998 al 2002 también en dicha provincia oriental (35).

En la vigilancia de 15 años realizada en el Laboratorio de investigaciones del SIDA

al personal con diferentes grados de exposición al VIH y otros virus de transmisión sanguínea como el virus de la hepatitis C y el virus linfotrópico de células T humanas (HTLV-I), no se encontraron infecciones adquiridas en el laboratorio, resultados que se corresponden con los nuestros y confirman la baja incidencia de la infección por VIH en trabajadores de la salud expuestos descrita en la literatura (17, 61, 62), así como el papel de la inmunización del personal cubano con la vacuna anti hepatitis B recombinante Herbiobac HB y el gran valor de las medidas de Bioseguridad establecidas en esta prevención (54).

CONCLUSIONES
En ambos hospitales los trabajadores expuestos a riesgo biológico representaron el 57 % con predominio de las enfermeras, los médicos y los auxiliares, obteniéndose evaluación de mal en los indicadores del Programa de Bioseguridad hospitalaria. Se registraron mayor número de incidentes en el Hospital Pediátrico Provincial, existiendo un subregistro en ambos centros, prevaleciendo las exposiciones y las averías, sobre todo en el laboratorio de Microbiología, registrándose como causas más frecuentes los derrames de sangre y otros líquidos, roturas de tubos y frascos y los pinchazos, fundamentalmente en el personal técnico. No se reportaron enfermedades profesionales por agentes biológicos.

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ANEXO 1
CUESTIONARIO

Hospital _____________________________________
1. Total de trabajadores. __
2. Servicio o departamento. __
3. Cantidad de trabajadores expuestos a riesgo biológico. __
4. Cantidad de trabajadores expuestos según su categoría profesional:
4.1 Enfermeras __
4.2 Médicos __
4.3 Estomatólogos __
4.4 Técnicos __
4.5 Licenciados __
4.6 Auxiliares __
4.7 Otros __
4.8 Total __
5. Indicadores del Programa de Bioseguridad hospitalaria.
5.1 Documentación de la Comisión de Bioseguridad.
5.1.1 Acta de Constitución de la Comisión de Bioseguridad.
a.1 Sí __
a.2 No __
5.1.2 Actas de la realización del 70% ó más de las reuniones previstas al año.
b.1 Sí __
b.2 No __
5.1.3 100% de los informes trimestrales entregados correctamente.
c.1 Sí __
c.2 No __

5.2 Documentación en los servicios o departamentos.
5.2.1 Reglamento interno de Seguridad Biológica.
d.1 Sí __
d.2 No __
5.2.2 Libro de procedimientos de emergencia para riesgo biológico.
e.1 Sí __
e.2 No __
5.2.3 Registro de incidentes para riesgo biológico
f.1 Sí __
f.2 No __
5.3 Control de trabajadores expuestos a enfermedades transmisibles.
5.3.1 Virus Hepatitis B
g.1 # trabajadores expuestos __
g.2 # trabajadores inmunizados __
5.3.2 Brucelosis
h.1 # trabajadores expuestos __
h.2 # trabajadores con serología __
5.3.3 Leptospirosis
i.1 # trabajadores expuestos __
i.2 # trabajadores inmunizados __
5.3.4 Tuberculosis
j.1 # trabajadores expuestos __
j.2 # trabajadores con Mantoux y Rx de Tórax __
5.3.5 SIDA
k.1 # trabajadores expuestos __
k.2 # trabajadores con VIH __
5.4 Capacitación del personal expuesto a riesgo biológico.
5.4.1 # trabajadores Bien (86-100 puntos) __
5.4.2 # trabajadores Regular (70-85 puntos) __
5.4.3 # trabajadores Mal (menos 70 puntos) __
5.5 Cobertura al 100% de los medios de protección individual.
5.5.1 Sí __
5.5.2 No __
6. Incidentes biológicos registrados.
6.1 # de exposiciones __
6.2 # de averías __
6.3 # de accidentes __
6.3.1 Reporte __
l.1 Sí __
l.2 No __
6.4 Causas.
6.4.1 Pinchazo __
6.4.2 Herida __
6.4.3 Derrame de sangre y otros líquidos __
6.4.4 Roturas de tubos y frascos __
6.5 Categoría profesional
6.5.1 Médicos __
6.5.2 Enfermeras __
6.5.3 Técnicos __
6.5.4 Licenciados __
6.5.5 Auxiliares __
7. Enfermedades profesionales por agentes biológicos.
7.1 Sí __
7.2 No __
7.3 Diagnóstico __


ANEXO 2

Esta encuesta tiene como objetivo determinar el nivel de conocimiento de los trabajadores expuestos a riesgo biológico como parte de una evaluación del funcionamiento del Programa de Bioseguridad en el centro, la misma es anónima y es preciso que usted responda con sinceridad. Gracias por su cooperación.

1.- Señale V ó F
___ El organismo rector de la Bioseguridad en el país es el MINSAP
___ El riesgo biológico es al que mas se expone el trabajador de la salud.
___ La Bioseguridad está solo encaminada a la protección del personal de riesgo.
___ Las comisiones de Bioseguridad quedan establecidas a partir del Decreto Ley
192 emitido por el MINSAP.
___ Los procedimientos de emergencia son el conjunto de acciones a seguir en caso
de accidentes e incidentes.
___ La orina, las heces fecales y el esputo son considerados fluidos de precaución
universal.
___ El uso de la autoclave es un método físico de esterilización por calor húmedo.

2.- Marque con una X los elementos a tener en cuenta para evaluar la exposición al
riesgo biológico
___ Cantidad del agente biológico disponible para infectar.
___ Tiempo de exposición del trabajador.
___ Zonas de riesgo.
___ Vías de transmisión.
___ Clasificación de los desechos.

3.- Señale con una X los principales aspectos preventivos a tener en cuenta para el
riesgo biológico
___ Aplicación correcta de las normas R y S para el almacenamiento de los
productos.
___ Uso adecuado de los medios de protección.
___ Manipular y almacenar correctamente los balones de gas comprimido.
___ Cumplimiento de las normas técnicas.
___ Neutralización y limpieza de reactivos químicos derramados.

4.- Marque V ó F
___ Los medios de protección individual pertenecen a las barreras primarias de
contención.
___ Los órganos humanos pertenecen a los desechos anatomopatológicos.
___ Los desechos especiales incluyen material de curaciones.
___ Los residuos punzocortantes se excluyen de los desechos biológicos-infecciosos.
___ El VIH es un agente biológico de la categoría 4 de riesgo.
___ El bacilo tuberculoso y las brucelas pertenecen a la categoría 3 de riesgo.

AUTORES
Dra. Odalis Abreu Guirado *
Dra. Odalys Rodríguez Heredia *
Dr. Ernesto Pérez Delgado *
Dra. Magda Gonzáles García **
Dra. Ovidia Rodríguez Heredia ***

* Especialista de Primer Grado en Higiene y Epidemiología.
** Especialista de Primer Grado en Microbiología.
***Especialista de Primer Grado en Caumatología y Terapia Intensiva.

Instituto Superior de Ciencias Médicas “Carlos Juan Finlay”
CENTRO PROVINCIAL DE HIGIENE Y EPIDEMIOLOGÍA CAMAGUEY. CUBA
Año 2007


Enviado por Dra. Odalys Rodríguez Heredia y otros autores
Contactar mailto:rhodalys@finlay.cmw.sld.cu


Código ISPN de la Publicación: EElAEkEAklosGTkOtF
Publicado Thursday 6 de September de 2007