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Iniciando la equinoterapia
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Enviado por Tec. Jorge David Valverde y Ms.C. Enrique Hernández
Código ISPN de la Publicación: EElkuuklVFnpWvCATz
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| Resumen: El siguiente material constituye simplemente una recopilacion de nuestra modesta experiencia profesional en la practica de la equinoterapia, toda partiendo de la integracion de los conocimientos fisiologicos y terapeuticos, con la formacion e integracion que necesariamente se ha tenido que realizar con respecto a esta materia. Lo cual, nos permitio llevarla a la practica en el CIS. La pradera, La Habana Cuba, desde el ano 2003. |
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“Para los niños trabajamos, porque ellos son los que saben querer,
Porque los niños son la esperanza del mundo”
José Martí
RESUMEN
El siguiente material constituye simplemente una recopilación de nuestra modesta
experiencia profesional en la práctica de la equinoterapia, toda partiendo de la
integración de los conocimientos fisiológicos y terapéuticos, con la formación e
integración que necesariamente se ha tenido que realizar con respecto a esta
materia. Lo cual, nos permitió llevarla a la práctica en el CIS. La pradera, La
Habana Cuba, desde el año 2003.
Comprendemos que aún nos falta mucho por desarrollar, el universo investigativo,
teórico practico que esta modalidad ofrece, nos ha demostrado ser infinitos y es
nuestro objetivo continuar trabajando en el enriquecimiento y complementación de
este ensayo. Para el mejoramiento futuro de la técnica y su perfeccionamiento,
transformándolo en un texto más amplio y completo.
Por lo tanto considerémoslo como un pequeño aporte, para que en las manos de
aquellos profesionales de la medicina o no, incluso en la de nuestros pacientes,
todos interesados en el fomento y la práctica de la actividad se conviertan en
un material básico e inicial que a su vez incentive la creación de programas.
Logrando que la equinoterapia sea un tratamiento al alcance y para el bien de
todos.
ÍNDICE
Introducción
Reseña Histórica
Condiciones y Equipamiento
Objetivos Generales
Objetivos Terapéuticos
Desarrollo
· El Ejemplar
· En la Pista
· Seguridad y protección
· Otras ventajas
· Indicaciones
· Precauciones
· Contraindicaciones
Conclusiones
Recomendaciones
Bibliografía
INTRODUCCIÓN
La zooterapia, es decir la utilización de animales con objetivos terapéuticos,
ha comenzado a acompañarse de los nuevos avances científicos médicos de las
últimas décadas.
Animales como perros, gatos, delfines, y por supuesto caballos forman parte hoy
día del instrumental de trabajo de muchos médicos, científicos, fisioterapeutas,
psicólogos, pedagogos, etc, y por consiguiente objeto de estudios de los mismos,
a partir de sus cualidades para ser empleados en tratamientos de múltiples
dolencias.
Si bien algunas teorías en cuanto al poder terapéutico o utilización de
diferentes técnicas en la zooterapia aun no están bien consolidadas, o difieren
los criterios y metodologías entre quienes las practican, es innegable el avance
en el aspecto psicológico y físico de los pacientes tratados. Las relaciones de
afecto, compañerismo y lealtad que se desarrollan entre el paciente y el animal
desencadenan un conjunto de sensaciones y conductas beneficiosas
fundamentalmente en el trabajo con niños.
De todos estos programas, la equinoterapia, es a nuestro juicio la más
desarrollada y la que desde el punto de vista científico avala el trabajo
terapéutico que con la misma se pretende lograr.
Considerándola como la más integral, no solo por su alcance fisioterapéutico y
psicológico, sino porque el desarrollo de su actividad puede ser aprovechado en
múltiples patologías, por lo cual a esta modalidad dedicaremos la razón del
presente trabajo.
RESEÑA HISTÓRICA
La equinoterapia o hipoterapia (del griego hippos - caballo) lejos de ser una
fenómeno actual como muchos creen es mencionada desde la antigüedad, el mismo
Hipócrates (460 AC) ya manifestaba lo beneficioso y saludable del montar a
caballo. En su época los griegos también aconsejaban la práctica de la
equitación con el fin de mejorar el estado anímico de los enfermos.
Se conoce que en siglo XVII la medicina utiliza la equitación como terapia y
algunas enfermedades como la gota eran tratadas con esta modalidad por aquellos
tiempos.
Se menciona al neurólogo francés Chassiagnac, que en el año 1875, descubrió que
el trotar de un caballo mejora el equilibrio, el movimiento articular y el
control muscular de los pacientes. Además concluyó que restablecía el estado de
ánimo y que era particularmente beneficioso para los parapléjicos y pacientes
con trastornos neurológicos.
Vemos entonces como el caballo ya es considerado un instrumento terapéutico y
motivo de estudio con este objetivo desde la antigüedad, sin embargo luego de la
revolución industrial pierde su papel casi protagónico y no es hasta la segunda
mitad del siglo pasado que comienza a hablarse verdaderamente de hipoterapia,
más específicamente después de la segunda guerra mundial, donde la medicina se
ve obligada a superar las grandes necesidades existentes en materia de
rehabilitación.
Pero el auténtico auge de la equinoterapia surge en Europa en los años
cincuenta, en este mismo año se construye en Inglaterra el primer centro
especializado para el trabajo con niños con diferentes patologías.
Países como Alemania, Italia, Suecia, crean luego sus propios centros, en otros
paises como EEUU y Canadá se han realizado incluso congresos sobre el tema, en
todos se llevan a cabo programas ambiciosos y por tanto han avanzado y
desarrollado sus metodologías en los últimos años.
Estos países, todos del primer mundo, dominan la materia, lo que conlleva a que
la bibliografía existente, además de ser escasa generalmente se encuentra en los
idiomas de los respectivos países.
Lo anterior dicho así pone en relativa distancia a países menos desarrollados
para el estudio y práctica de la actividad, sin mencionar los diversos recursos
económicos necesarios.
A pesar de ello países latinoamericanos como México, Argentina y Brasil fomentan
programas que ya dan sus primeros frutos, incluso se han publicado algunos
materiales.
CONDICIONES Y EQUIPAMIENTO
Parecería que para la puesta en marcha de esta actividad solo haría falta un
caballo, sin embargo, es más complejo, anteriormente ya hablábamos de recursos.
Lo ideal sería como en muchas partes del mundo trabajar en un centro ecuestre
donde estos requerimientos por lo general están al alcance, sin embargo, es
objetivo de este trabajo estimular la práctica y la creación de condiciones para
el desarrollo de la disciplina y no siempre contamos con uno de estos centros.
Las condiciones pueden crearse de acuerdo a las características del lugar y los
objetivos a cumplir, así como de los recursos disponibles, basados en nuestra
pequeña experiencia, relacionaremos algunos insumos mínimos para comenzar:
- Cinchas - Cascos Protectores
- Sudaderas - Obstáculos
- Riendas - Sobrepesos
- Sogas - Otros
- Sillas de montar
En cuanto a las condiciones proponemos la eliminación de las barreras
arquitectónicas, así como la creación de una rampa o escalerilla para facilitar
la monta. La pista deben estar perimetral, y la superficie puede estar
constituida de arcilla o de arena ( hasta la actualidad trabajamos sobre la
grama sin ninguna dificultad). La geometría de la pista puede variar (círculos,
óvalos, rectángulos, etc) debiendo tener al menos 40 metros. Procurando su
localización en un ambiente ecológico , donde todo el equipo de trabajo pueda
concentrarse en su labor.
Es importante considerar que el escenario de la Equinoterapia, conlleva al
contacto del paciente con el entorno, la libertad que brinda la naturaleza,
donde la relación medio ambiental favorecerán los objetivos a cumplir.
Por otro lado no podemos dejar de mencionar a aquellos recursos que requieren el
cuidado y manutención de los animales, tanto humanos (veterinarios, herreros,
cuidadores, etc.) Como materiales (alimentación, medicamentos, etc.), pues son
estos los que más encarecen la actividad y aunque no van a estar relacionados
directamente con el ámbito terapéutico, se trabaja en estrecha colaboración y
armonía con todas las partes que conforman el mecanismo.
OBJETIVOS GENERALES
- Integrar la equinoterapia a los programas de rehabilitación.
- Difundir los beneficios de la equinoterapia.
- Fomentar la investigación científica de esta modalidad terapéutica.
- Incentivar la rehabilitación para personas discapacitadas.
OBJETIVOS TERAPÉUTICOS
- Aumentar la motivación al tratamiento.
- Modificar en los pacientes la conducta hacia la terapia.
- Mejorar en el paciente el equilibrio, coordinación, atención, fuerza muscular,
tonicidad, flexibilidad, elasticidad, agilidad, etc.
- Aumentar la autoestima y la reafirmación de la personalidad.
- Mejorar la comunicación, comportamiento y la calidad de vida de los pacientes.
DESARROLLO
Básicamente la equinoterapia consiste en que personas afectadas por enfermedades
o trastornos crónicos monten a caballo, desde luego que es mas complejo, como
posteriormente explicaremos, pero el hecho de montar logra que el paciente
reciba un estimulo físico regulado en todo el cuerpo, estímulo que alcanza zonas
que jamás han logrado ser estimulada físicamente, y a las cuales se hace difícil
acceder en una sesión terapéutica en un gimnasio.
El caballo es una fuente constante de estímulos que favorece la atención, la
coordinación, el equilibrio, por tan solo mencionar algunos de sus efectos, pero
actúa además en el ámbito psicológico sobre muchas funciones cognitivas y
respuestas emocionales.
El caballo posee cuatro características específicas que forman la base de la
utilización de la equitación como terapia, estas características se convierten
en los principios terapéuticos en los que se basa la equinoterapia, pues los
mismos actúan como un todo sobre el jinete, sea una persona discapacitada o no,
estos principios son:
- La transmisión del calor corporal.
- La transmisión de impulsos rítmicos.
- La transmisión de un patrón de locomoción equivalente al patrón fisiológico de
la marcha humana.
- Transmisión continua de estímulos al aparato vestibular
- La obediencia, docilidad, lealtad y compañerismo que transmite.
Partiendo de estos cinco principios y en función de su aprovechamiento se
desarrollará el tratamiento utilizando al animal como instrumento.
Queremos en este modesto material y antes de profundizar más en el tema,
resaltar nuestro criterio en lo que refiere a que a pesar de que consideremos a
esta modalidad como una terapia integral que va ganando un lugar en la
rehabilitación, para nosotros, la misma tiene un valor complementario y
alternativo dentro del conjunto del resto de las técnicas conocidas, y por si
sola no constituye una solución terapéutica, sino que es un complemento
importante dentro del grupo de técnicas que comprende un sistema de
rehabilitación constituido de forma multidisciplinaria por médicos,
fisioterapeutas, defectologos, psicólogos, pedagogos, etc.
Con el tratamiento se realizará siempre con la debida evaluación de dicho
colectivo y previa prescripción del facultativo.

el ejemplar…terapeuta único. efectos
Por supuesto que es muy importante la selección y doma del caballo a utilizar,
lo fundamental es un buen entrenamiento del animal capacitándolo para el trabajo
que realizará y destinarlo únicamente a esta labor. No aprobamos la variación
frecuente del animal pues disminuiría y atentaría contra la calidad y seguridad
de la sesión. Un caballo no habituado trae varios inconvenientes que van desde
la obediencia hasta el ritmo y sincronismo de su paso, por otro lado pone en
dudas la protección y seguridad del jinete en cambio cuando esta bien entrenado
conocerá e identificará cada movimiento que se realice sobre el, confiando cada
vez más en el equipo del cuál es parte, y por consiguiente mostrará colaboración
y sumisión logrando la armonía necesaria entre todos los participantes.
Preferimos un animal que si bien sea obediente, a la vez tenga fortaleza y nos
brinde un trote y/o galope según las necesidades, sincrónico, armónico y firme,
que incluso sea capaz de vencer obstáculos.
Hemos visto que nuestros caballos criollos o mestizos nos ofrecen estas
características, generalmente poseen un lomo ancho y alzada ideal para la labor
encima de él, preferentemente con temperamento sanguíneo.
Es posible la utilización de Ponies, su utilidad se manifiesta sobre todo en las
sesiones de introducción para ganar confianza y luego cambiar a uno de alzada
mayor.
Una vez entrenado los animales deben ser tan dóciles como para dejarse
acariciar, e incluso llegar a alimentarlos de las propias manos del paciente.
Antes de cada sesión se le realizará un recorrido de calentamiento que le
servirá además para reconocer el terreno no sólo al caballo sino también al
terapeuta y su asistente, estos notarán en este momento cualquier cambio físico
o temperamental en la conducta del animal.
Desde el punto de vista terapéutico el caballo se convierte en un instrumento
ideal, su solo desplazamiento mueve el centro de gravedad del jinete con una
secuencia variable, armónica y repetitiva, en cada paso hay una disociación de
las caderas, hacia los lados, arriba, abajo y atrás.
Este andar produce una vibración o impulsos irradiados al jinete de hasta 180
por minutos, a esto se le suma la concentración y la coordinación que se debe
mantener para lograr el equilibrio y la ubicación espacial durante la monta,
basta con decir que en media hora se pueden percibir hasta 2000 ajustes tónicos.
Seria muy extenso explicar todos los mecanismos fisiológicos que experimenta el
jinete sobre el caballo, muy brevemente podemos mencionar el aumento de la
temperatura y sus ventajas, en cuanto a la vaso dilatación periférica con el
consiguiente aumento del riego sanguíneo, mayor oxigenación y metabolismo.
Aunque no es solo el niño espástico el tipo de paciente que hemos atendido, si
hemos visto los efectos físicos sobre ellos como los más llamativos, y que más
evidencian cambios fisiológicos en el cuerpo humano mediante está técnica.
Resulta importante ver esta descripción o enumeración de efectos como modelo
aplicable y adaptable a otras tantas patologías ya mencionadas.
Comencemos entonces por los efectos térmicos. El calor transmitido de forma
suave y paulatina al niño hace que también se eleve la temperatura del mismo
sobre todo en aquellas zonas más cercanas al cuerpo del animal, produciéndose
vaso dilatación con todos los efectos que hemos mencionado de la misma. Esto a
su vez crea un estado de relajación muscular por la reducción del tono ganma y
la “limpieza” de catabolitos a través de la sangre que circula con mayor
facilidad en los tejidos relajados.
El propio intercambio metabólico puede favorecer la destrucción de sustancias
algógenas responsables de las sensaciones dolorosas por irritación de receptores
nociceptivos facilitando el estiramiento de la musculatura espástica sin la
“lluvia” de reacciones de defensa lógicamente desencadenadas ante una elongación
forzada de un músculo no ejercitado con frecuencia.

Trabajo de equilibrio en combinación con respiración rítmica
La mayor parte de los niños espásticos presentan un tono extensor exacerbado en
los miembros inferiores que provoca la típica posición en tijera por hipertonía
de los aductores al colocarlos a horcajadas sobre el lomo del caballo estos
músculos son elongados en una clásica postura de inhibición del tono de manera
refleja.
En principio el paciente se siente incomodo, aumenta su espasticidad y
resistencia a la nueva postura entrando en un periodo de adaptación la cuál irá
cediendo suavemente; con la repetición se logra la acomodación y el niño
mantiene por más tiempo la postura logrando controlar mejor sus movimientos
estableciéndose algunas sensaciones motrices y mayor flexibilidad de su
musculatura.
La inhibición se establece de manera refleja por agotamiento en consecuencia de
la repetición de impulsos proveniente de la medula espinal haciendo desaparecer
el reflejo
miotatico o de estiramiento desatado en un principio, logrando esto ya hemos
ganado un elevado por ciento del éxito desde el punto de vista físico en estos
casos, sin embargo existen otros estímulos provocados por el paso del caballo,
por ejemplo, un constante estado de desequilibrio que influye sobre el sistema
vestibular y receptores propioceptivos del tronco obligando al sistema nervioso
a corregir la posición de la cabeza, el cuello y el cuerpo en general para no
caer. En un principio puede resultar difícil para un cerebro lesionado por lo
cuál ayudaremos con otras técnicas de facilitación de las reacciones de
enderezamiento y control postural hasta crear por medio de la repetición
constante patrones automáticos para dichas situaciones.
Las vibraciones de las que tanto hablamos sentidas por el jinete sobre el
caballo provocan constantes estímulos sobre los órganos tendinosos de Golgi y
los corpúsculos de Paccini desencadenando respuestas reflejas en masa sobre el
tono de la musculatura del cuello y el tronco aumentando así su capacidad de
mantener o mejorar la postura de estas partes del cuerpo.
Como vemos es enorme la gama de respuestas orgánicas a una simple monta a
caballo sin incluir la gran cantidad de técnicas que aplicadas pueden crear
nuevos efectos o reforzar los ya creados.
En cuanto al aspecto psicológico el solo hecho de montar rompe el aislamiento de
la persona, pone al enfermo en igualdad de condiciones respecto al jinete sano,
mejorando su autoestima, la confianza, la capacidad de concentración,
derrumbando complejos e inhibiciones físicas y emocionales, encima del caballo
un enfermo es capaz de modificar su actitud en forma diferente a su
comportamiento habitual.

El valor psicoterapéutico esta presente desde el primer contacto con el animal
Como ilustración real de lo expuesto comentaremos que en una ocasión cierto
paciente lesionado medular, luego de montar por primera vez exclamó emocionado:
“Oh, cuanto tiempo hace que tenía que mirar para arriba para ver y conversar con
los demás”.
EN LA PISTA

Desde nuestro punto de vista las sesiones de hipoterapia no deben comenzar
partiendo de la fría y simple monta a caballo, es imprescindible tener en cuenta
que el objetivo no está en que el paciente aprenda a montar a caballo, ni se
trata de clases de equitación, por tanto, y sobre todo en el trabajo con niños
comenzaremos generando un ambiente de confianza y compañerismo desde la
presentación entre el paciente y el animal.
El caballo suele ser un animal obediente, pero siempre imponente, se necesita
estar preparado emocionalmente para montarlo, e incluso aconsejamos en
dependencia de las características del futuro jinete hasta varias sesiones de
presentación con una variada interacción entre ambos (caballo – jinete), antes
de llevar a cabo la primera monta.
Durante esta etapa el niño conocerá al equino, tendrá contacto físico (caricias,
peinado, alimentación, etc.) aprovechando esta oportunidad, el terapeuta
comentará al paciente los pasos futuros y lo animará a tomar seguridad y montar.
Si esta fase inicial no se consolida, será difícil el desarrollo de la terapia y
como consecuencia la falta de confianza y relajación la hará ineficaz.
En el congreso internacional de monta terapéutica (Canadá, 1998), la
equinoterapia se dividió en tres modalidades:
1- Hipoterápia (Activa o Pasiva).
2- Monta terapéutica y volting.
3- Equitación como deporte para discapacitados.
Estas tres variantes van a estar en relación al estado del paciente que tratemos
y por supuesto a los objetivos que nos tracemos.
Las sesiones se desarrollarán en un tiempo no mayor a 45 minutos, comenzando con
períodos cortos de 15 a 20 minutos y dosificando en relación a la eficiencia del
jinete.
En nuestra experiencia dentro de un centro integral de rehabilitación como lo es
La Pradera, los pacientes asisten a nuestra área luego de recibir el
entrenamiento diario del gimnasio, lo cuál le sirve de acondicionamiento y
calentamiento.
Cada paciente lleva un plan de tratamiento diferenciado que el terapeuta y su
asistente valorarán con antelación.
Ya hemos dicho que el sólo hecho de montar aprovechando el paso tridimensional y
el calor que nos ofrece el caballo constituye un estimulo, sin embargo el
universo de actividades terapéuticas sobre el mismo es muy amplio y estará
regido a la actitud del jinete y la capacidad creativa de cada terapeuta.
Durante el trabajo se pueden realizar juegos, ejercicios, cambios de posición,
zigzag, e incluso podemos usar la música como complemento según el caso.
Un terapeuta con amplios conocimientos puede conseguir un paralelo entre el
gimnasio terapéutico y el lomo del animal, llevando sobre este la puesta en
práctica de técnicas de facilitación, inhibición, y variados ejercicios
terapéuticos para el desarrollo de la fuerza muscular, la coordinación, el
equilibrio, etc. Es por ello que sugerimos que el personal que se ocupa de esta
labor esté plenamente capacitado.

Trabajo en equipo: Clave del Éxito
En nuestras sesiones hemos llegado incluso previa selección del paciente a
saltar obstáculos y brincar desde una altura con nuestros pequeños jinetes.
Sobre el animal, tanto pacientes como terapeutas pueden ocupar posiciones
diversas en base al aprovechamiento de las mismas, muy común por ejemplo es el
back riding, en la que de espalda a la cabeza del caballo el paciente realiza
sus ejercicios.
Las formas como decíamos pueden ser múltiples para el jinete, que podrá ir
acostado, tirado hacia atrás, otras veces con posiciones muy inusuales a cuenta
de la creatividad y el propósito.
Se podrán utilizar diferentes sillas, pero lo mas aconsejable luego de un
entrenamiento será la monta mas cercana posible al cuerpo del caballo, esta
puede ser sobre un simple paño o sudadera lo cuál nos permite aprovechar el
calor del animal que durante una sesión puede llegar a acumular de 39 a 40
grados de temperatura, lo que significa un aumento de hasta 4 grados en relación
a la temperatura corporal promedio del cuerpo humano, favoreciendo este aumento
para el aprovechamiento de los cambios fisiológicos que de el se generan desde
el punto de vista térmico.
El caballo puede ser equipado con una cincha especial con agarres a las que se
sujetará el paciente.
Las series serán siempre lo más armónicas posibles e invariablemente existirá
estrecha cohesión entre el terapeuta, el paciente, el asistente y el caballo
persiguiendo el logro de una metodología de trabajo grupal eficaz.
SEGURIDAD Y PROTECCIÓN
En este tema aunque breve seremos muy enfáticos debido a la importancia que
cobra la seguridad del paciente.
Si bien la equinoterapia se desarrolla como una actividad recreativa y
estimulante para el paciente, esta no está exenta de riesgos, en ocasiones tan
simple como el solo hecho de montar, los mismos son tan evidentes que no nos
detendremos a mencionar, siempre recordaremos que nuestros jinetes son personas
con secuelas invalidantes, por lo tanto es muy importante tener en cuenta una
serie de medidas y precauciones que se hacen obligatorias en el cumplimiento de
nuestra labor.
Un accidente, por pequeño que sea puede ser fatal desde el punto de vista
psicológico, sin detenernos en pensar en algún tipo de lesión física, para la
posterior continuidad del tratamiento generalmente los niños son muy vulnerables
desde el punto de vista emocional.
Siempre hablaremos de este tema con el paciente y su representante, desde el
inicio.
La labor del asistente es de suma importancia en este sentido. El personal
dedicado a esta tarea debe estar entrenado en el manejo de los caballos con
plena familiaridad hacia el animal con que trabaja, conocer su temperamento,
características, etc. Debe ser diestro en el acondicionamiento, preparación y
por supuesto habilidad para la equitación.
Tanto terapeuta como asistente forman el equipo humano correspondiente, logrando
plena identificación entre ambos, complementándose los conocimientos en la
técnica con el paciente y con el animal.
El asistente recorrerá la pista y revisará siempre su estado y conservación,
percibirá y manifestará cualquier cambio que muestre el caballo y procurará una
doma lo más adecuado al trabajo y tendrá un papel activo según lo requiera el
método a utilizar, actuando en todo momento como un elemento imprescindible en
el cuidado, manejo y protección del animal y el paciente.
Con el interactuar diario el terapeuta y su asistente intercambiarán
conocimiento formando un verdadero equipo.
Algunos medios de protección serán obligatorios como los cascos para la cabeza.
Otros serán opcionales según se requiera como guantes, rodilleras, etc. El uso
de una ropa adecuada es muy importante.
Desde el punto de vista higiénico, será también importante la seguridad. Por lo
que el animal llegará siempre bañado a la sesión, cuidando de que esté bien
herrado a fin de evitar dificultades en su locomoción.
Dentro del área de trabajo no se permitirá la presencia de ningún personal ajeno
a no ser que el trabajo lo requiera.
OTRAS
VENTAJAS
Ya hemos referido algunas ventajas de esta técnica pero nos gustaría además
hacer mención a otras que sin dudas ponen a la equinoterapia en un escalón
superior frente a otras variantes convencionales.
Señalemos por ejemplo el hecho de que el paciente no asiste al tratamiento como
una obligación y ni siquiera ve al terapeuta como un personal médico, sino que
por el contrario relaciona la actividad como un deporte de diversión.
Realiza su rehabilitación lejos de las paredes y al aire libre, en un ambiente
natural favoreciendo la capacidad de recepción y motivación.
La mesa de tratamiento o colchón se sustituye por el lomo del caballo
propiciando motivación y atención.
La concentración se hace imprescindible mientras se monta y pasa desapercibido
la obligación de concentrarse y mantener el organismo sometido a la ejercitación
y el manejo del equilibrio.
Los ejercicios pasan a ser asimilados por el organismo que como un todo recibe
una cantidad gigante de sensaciones y estimulo.

INDICACIONES
Aunque nuestra mayor experiencia la hemos desarrollado con niños que presentan
fundamentalmente parálisis cerebral, hemos trabajado además con otras afecciones
casi todas en el orden neurológico y en pacientes adultos con lesionados
medulares en su mayoría parapléjicos.
Sin embargo es de amplio conocimiento los planes de otros centros especializados
para el desarrollo de esta actividad diseñadas para el tratamiento de niños
autistas débiles visuales, ciegos y síndromes de Down.
No obstante podemos mencionar un gran numero de patologías que por sus
características la equinoterapia puede ser eficaz en su tratamiento.
- Esclerosis múltiple.
- Anorexia.
- Bulimia.
- Problemas respiratorios.
- Trastornos de la personalidad.
- Insomnios.
- Inadaptaciones sociales.
PRECAUCIONES
- Alergias.
- Epilepsias.
- Enfermedades Cardiovasculares.
- Pacientes medicados con depresores del SNC.
- Síndromes dolorosos de la columna vertebral.
CONTRAINDICACIONES
Por la naturaleza misma de este tipo de actividad terapéutica las
contraindicaciones que se derivan de la misma en ocasiones pudieran estar
excluidas de serlo y van a estar sujetas a los objetivos que nos propongamos con
los pacientes, no obstante mencionaremos algunas patologías con las cuales
mantenemos algunas reservas.
1. Escoliosis + 40 grados.
2. Demencia.
3. Lesiones dermatológicas (vitilígo, psoriasis).
4. Pacientes con estado de mal estar general (diarreas, vértigos, vómitos,
fiebre, etc.)
CONCLUSIONES
La equinoterapia ha demostrado sus resultados positivos e irrefutables como
tratamiento rehabilitador, con el desarrollo de la ciencia, la técnica y por ser
una terapia integral seguramente se abrirá paso en lugares y países donde hasta
ahora es poco conocida.
Trataremos de divulgar y promover el desarrollo de la misma brindando desde
nuestros modestos conocimientos, la capacitación a aquellos que se dispongan a
trabajar en base a este programa y por consiguiente buscar la posibilidad de
aumentar la calidad y la alegría de la vida de quienes son motivo ante todo de
estas horas de dedicación, NUESTROS PACIENTES.
RECOMENDACIONES
· Crear pequeños centros de Equinoterapia para diversificación y uso de la
técnica por todo el país.
· Capacitar personal necesario para la puesta en marcha su puesta en marcha.
BIBLIOGRAFÍA
1- American Hippotherapy Association (1996). Introduction to Hippotherapy
Classic Principles and Applications. Workshop Manual. 2nd ed. Denver: American
Hippotherapy Association, a Section of NARHA.
2- BOBATH, B.; BOBATH, K. (1991). Desarrollo motor en distintos tipos de
parálisis cerebral. Buenos Aires: Ed. Médica- Panamericana. (2ª reimp.).
3- Gillette, E, Harriet. (1972). Ejercicios para la Páralisis Cerebral. En:
Licht Sidney y col.
4- Terapéutica por el ejercicio. La Habana. Instituto Cubano del Libro. P.
524-536.
Gross Naschert, Edith. Equinoterapia, La rehabilitación por medio del caballo.
Edit. Trillas, México, 2000.
5- Equinoterapia Noticias. (sf) Disponible en:http://www.masdecaballo.com Htm.
Consultado el 27 de octubre de2006.
AUTORES
Tec. Jorge David Valverde *
Ms.C. Enrique Hernández **
* Terapeuta físico, Centro Internacional de Salud “La Pradera”. Cuba.
Cursante del tercer año de Licenciatura en Tecnología de la Salud.
E-mail:
jorge.valverde@infomed.sld.cu
** Especialista superior en atención a pacientes, Centro Internacional de Salud
“La Pradera”. Cuba. lic. en Cultura Física, Ms.C. Cultura Física Terapéutica.
E-mail:
enriqueher@infomed.sld.cu
Colaboradores:
Dr. Leonardo Alemán Cruz.
Lic. Rodolfo Rodríguez Santos.
Lic. Ahmed Álvarez de Armas.
Enviado por Tec. Jorge David Valverde y Ms.C. Enrique Hernández
Contactar mailto:jorge.valverde@infomed.sld.cu
Código ISPN de la Publicación: EElkuuklVFnpWvCATz
Publicado Thursday 21 de June de 2007
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