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El pene. Mitos y realidades


Enviado por Msc Odalys Vazquez Naranjo y Dr Oscar Fundora Martínez
Código ISPN de la Publicación: EElpuyAkApjsdWSutU


Resumen: No se conoce la procedencia historica de la preocupacion masculina por el tamano de su pene. Puede que sea esta una obsesion ancestral o quizas fuese solo tras la conquista del estado de bienestar, cuando los hombres comenzaron a considerar la importancia de esta cuestion. Sea como fuere es obvio que hoy dia sigue siendo, el tamano del pene una preocupacion que afecta a un numero considerable de hombres.


   

  

INDICE
RESUMEN
INTRODUCCIÓN
DESARROLLO
VALORACIÓN ECONÓMIVA Y/O APORTE SOCIAL
CONCLUSIONES 
BIBLIOGRAFIA
ANEXOS

RESUMEN
No se conoce la procedencia histórica de la preocupación masculina por el tamaño de su pene. Puede que sea esta una obsesión ancestral o quizás fuese sólo tras la conquista del estado de bienestar, cuando los hombres comenzaron a considerar la importancia de esta cuestión. Sea como fuere es obvio que hoy día sigue siendo, el tamaño del pene una preocupación que afecta a un número considerable de hombres. A pesar de la insistente información que existe al respecto y los intentos de desmitificación de las bondades de un pene de grandes dimensiones, parece ser que la frase “el tamaño no importa”, no ha calado lo suficientemente hondo en la psiquis masculina. Esta problemática sexual es frecuente entre la población masculina y por ello nos proponemos una revisión bibliogràfica sobre los aspectos anatomofisiològicos relacionados con el pene y sus dimensiones demostrando científicamente lo infundado de las creencias que sustentan que la satisfacción femenina està relacionada necesariamente con el tamaño voluptuoso del pene. 

INTRODUCCION
Todos los hombres alguna vez en su vida se han preguntado si estàn bien dotados por la naturaleza. ¿Es nuestro pene lo bastante grande o grueso o, sencillamente, bastará para satisfacer a nuestra pareja?

No se conoce la procedencia histórica de la preocupación masculina por el tamaño de su pene. Puede que sea esta una obsesión ancestral o quizás fuese sólo tras la conquista del estado de bienestar, cuando los hombres comenzaron a considerar la importancia de esta cuestión.

Sea como fuere es obvio que hoy día sigue siendo, el tamaño del pene una preocupación que afecta a un número considerable de hombres. A pesar de la insistente información que existe al respecto y los intentos de desmitificación de las bondades de un pene de grandes dimensiones, parece ser que la frase “el tamaño no importa”, no ha calado lo suficientemente hondo en la psiquis masculina. Prueba de ello es el elevado volumen de consultas que aún hoy se realizan sobre este tema a urólogos, psicólogos, páginas Web y manuales de sexología. 

Por si cupiere alguna duda de que este problema sigue vigente hoy día, observemos como en los últimos tiempos siguen proliferado los remedios milagrosos para aumentar el tamaño del pene.

En una sociedad en la que de alguna manera damos por sentado que el símbolo máximo de la masculinidad es el pene, se concluye que un pene mayor es sinónimo de una mayor virilidad. No es extraño, sin embargo que en momentos de la historia donde la investigación científica al respecto no fue tan exhaustiva como la actual, la mitología entorno a esta relación tamaño del pene-masculinidad fuera predominante. Sin embargo, ¿cómo se explica que en un momento en el que la ciencia es en occidente una religión en auge, siga proliferando esta falsa creencia? 

La respuesta tiene que ver con el tabú y la desinformación que en torno al sexo subsiste en esta, la llamada era de la información. 

Por un lado es elevado el número de hombres que desconocen las dimensiones consideradas normales, a esto se suman las comparaciones erróneas con otros penes vistos en revistas o películas eróticas, no ayudan en absoluto los exagerados alardes de algunos amigos que ridiculizan un pene inferior a 20 cm. y mucho menos ayudan las alusiones a la idoneidad de un buen tamaño en las relaciones sexuales que se escuchan en series de televisión, películas y anuncios, influencia que se incrementa cuando estos mensajes parten de bellísimas mujeres que sólo vemos en las pantallas. 

Cabría mencionar que algunos padres inducen al trauma psicológico a sus hijos en la infancia, al comparar su pene con el de otros niños de su misma edad. Al respecto parece ser que la mayoría de hombres creen que serían más felices si tuviesen un pene mayor del que tienen, por más que el tamaño de este sea más que normal.

En la raíz de todos estos motivos se encuentra un mismo sentimiento, el temor a no estar a la altura en las relaciones sexuales, de no gustar a nuestra pareja sexual, de ser considerado poco “hombre”. Pero, ¿Son consecuentes estos miedos, con lo que piensan las mujeres al respecto? 

A pesar de que como veremos más tarde, la ciencia ha demostrado que el tamaño del miembro masculino, dentro de unos límites de normalidad, no esta relacionado con el placer que obtiene la mujer en el coito. Mujer 

Ante la pregunta de si le dan importancia al tamaño del pene de sus parejas sexuales, la mayoría de mujeres manifiestan que este no es relevante para ellas, salvo que sea excesivamente pequeño. Al parecer las mujeres consideran mucho más relevantes otras características de los hombres, que el tamaño de su falo.

Si bien es cierto que al igual que los hombres bromean sobre algunas características físicas de las mujeres, ellas hacen lo propio en un tono distendido para referirse al tamaño del “pito” de algún hombre con un pene mucho mayor de lo habitual. No es menos cierto que a la hora de la verdad, ellas no eligen a sus parejas sexuales de acuerdo al mayor o menor tamaño de sus miembros, sino que tienen en cuenta muchas otras características como atractivo físico, simpatía, honestidad, intimidad, apoyo, comprensión y/o amor.

Ante esta problemática nos proponemos el siguiente objetivo: Esbozar algunas características del pene, relacionados con la virilidad del hombre y las posibles consecuencias que provoca en la relación de pareja. 

DESARROLLO
El pene (o falo es el órgano copulador masculino, que interviene, además, en la excreción urinaria.El diccionario de la Real Academia Española indica que la palabra “pene” procede del latín “penis”.

El pene humano (Anexo 1), alcanza su estado erecto llenándose de sangre, por lo cual carece de baculum, un hueso que se encuentra en el pene de muchas especies de mamíferos y cuya función es la de hacer posible la erección. En el hombre, el pene no puede retirarse dentro de la ingle y es más largo que el promedio del reino animal en proporción a la masa corporal.

El pene humano está conformado por tres columnas de tejido eréctil: dos cuerpos cavernosos y un cuerpo esponjoso. Los primeros se encuentran uno al lado del otro en la parte superior del pene, mientras que el último se ubica en la parte inferior.

El glande, una zona muy sensible, constituye el final del cuerpo esponjoso y la parte más ancha del mismo. Tiene forma de cono y está recubierto por un pliegue de piel suelta, el prepucio, que puede ser retirado hacia atrás para dejar el glande expuesto. El área de la parte inferior del pene de donde se sujeta el prepucio se llama frenillo.

La uretra es una vía común para el paso de la orina y del semen, atraviesa el cuerpo esponjoso y termina en un orificio conocido como meato urinario, el cual se encuentra en el extremo del glande. El esperma es producido en los testículos y almacenado en el epidídimo. Durante la eyaculación, el esperma es propulsado a los vasos deferentes. Los fluidos son agregados por las vesículas seminales. Los vasos deferentes desembocan en los conductos eyaculatorios, los cuales se unen a la uretra dentro de la próstata. Ésta última y las glándulas bulbouretrales (también conocidas con el nombre de glándulas de Cowper) adhieren secreciones y, por último, el semen es expulsado a través del pene.

La eyaculación de semen ocurre cuando el varón alcanza el orgasmo, el cual puede ser el resultado de coito, masturbación, felación o de los sueños húmedos. Estos últimos, también llamados emisiones o poluciones nocturnas, son eyaculaciones que se producen mientras se duerme y son involuntarias.

Se conoce como erección al estado en el que el pene se vuelve rígido aumentando de tamaño, debido a que su tejido interno se llena de sangre. Las erecciones suelen ser consecuencia de excitación sexual aunque también sucede en ocasiones en las que no existe estimulación táctil y/o psicológica. El mecanismo primario que hace posible una erección es la dilatación de las arterias que suministran sangre al pene, las cuales permiten de esta manera el paso de más sangre para llenar el tejido esponjoso y eréctil de las tres cámaras internas, causando aumento en el tamaño del pene y rigidez en el mismo.

El tejido eréctil, ahora ensanchado, presiona las venas, impidiéndoles llevarse demasiada sangre. Es más el líquido que entra al pene que el que sale del mismo hasta llegar a un equilibrio, en el que fluye el mismo volumen de sangre a través de las arterias dilatadas que a través de las venas comprimidas, por lo cual el tamaño definitivo en erección del pene no es adquirido sino hasta alcanzar dicho equilibrio.

La erección hace posible el coito, pero no es esencial para algunas actividades sexuales. Aunque muchos penes erectos apuntan hacia arriba, es común y normal que lo hagan hacia abajo o paralelamente al suelo; esto depende de la tensión del ligamento suspensor que hace que el pene erecto esté en dicha posición. La rigidez y el ángulo eréctil también varían.

La falta de erección peneal puede tener múltiples causas que van desde lo psicomático hasta enfermedades de tipo vascular como sistémicas. Actualmente se usa un medicamento llamado Viagra o Sildenafil para estimular vascularmente el área peneal para lograr una erección satisfactoria.

El pene humano puede presentar una gran variedad de tamaños. Sin embargo, en la cultura popular se considera que el tamaño del pene está relacionado con la masculinidad. Aún así, no tiene mucha relación con la capacidad reproductiva de un individuo exceptuando casos extremos.

Aunque los resultados varían en cada estudio, se cree que el tamaño del pene erecto promedio es de aproximadamente 14,5 cm (5,7 pulgadas) de longitud y 12,7 cm (5 pulgadas) de circunferencia. De acuerdo a una encuesta de 1.500 hombres cuyo resultado indicaba que el tamaño del pene promedio era de 15 cm (5,9 pulgadas) de largo por 12,7 cm (5 pulgadas) de circunferencia, la longitud más común era 14,6 cm (5,7 pulgadas) y el 78% de los hombres tienen penes erectos de entre 13,3 y 17,1 cm (5,25 – 6,75 pulgadas). La misma encuesta revelaba que 13,3 cm (5,25 pulgadas) era la circunferencia más común, con un 78,4% de los hombres con penes erectos de entre 12,1 y 14 cm (4,7 – 5,5 pulgadas).

El pene erecto se mide por encima del tronco del pene, apoyando la regla contra la sínfisis del pubis, lo que permite una medición más precisa. El varón obeso debe empujar el vientre hacia adentro, hasta lograr que la regla apoye contra el hueso pubiano.

Mientras que se acepta comúnmente que existen diferencias físicas entre las razas (por ejemplo color de los ojos, textura del pelo, forma de la nariz, altura o ancho de la cadera), el tema de la variación del tamaño del pene ha sido un tabú porque podría hacerse una lectura que implicara que una raza es "superior" o "inferior" a otra. La cuestión del tamaño del pene dependiendo de la raza es por lo tanto muy polémica, y no se ha establecido definitivamente.

La regla de Allen y la regla de Bergmann proponen que los animales de sangre caliente (incluyendo los mamíferos) en climas más calientes tienden a tener un cociente más alto de superficie-volumen, para ayudar a la disipación del calor.

Las cuestiones culturales implicadas con la relación entre el tamaño del pene y la raza son complejas. Por ejemplo, en la historia estadounidense, los esclavos africanos fueron percibidos a menudo como animales sexuales, según lo ilustrado por el personaje principal en la novela El hombre invisible de Ralph Ellison.

Hasta la fecha, no hay pruebas definitivas de que la raza y el tamaño del pene estén relacionados, y todos los estudios correlativos que se han realizado han sido rechazados por la comunidad científica debido a la falta de rigor o a los datos no demostrables.

Existe el mito de que un pene más largo es más deseable para satisfacer a la pareja en el coito vaginal; este mito no es 100% sustentable debido a que las zonas sensoriales femeninas están en el exterior de la vagina. Al momento del contacto copular, el varón imprime una serie de movimientos estimulantes en los labios sensoriales del clítoris provocando señales estimulantes a la pareja. Estudios y encuestas han apuntado a que para la mujer es más estimulante obtener del varón una mejor erección que un pene más largo.

Aquí indicamos dos estudios etnográficos donde se han promediado los tamaños de los penes erectos:
Según Info-Pene.com/Tamano-del-pene:
· Orientales: 10 a 14 cm (3,95 - 5,5 pulgadas) de largo y 3 cm (1,2 pulgadas) de diámetro. 
· Caucásicos: 14 a 15,2 cm (5,5 - 6 pulgadas) de largo y 3,8 cm (1,4 pulgadas) de diámetro. 
· Africanos (y afroamericanos): 16 a 20 cm (6,3 - 7,9 pulgadas) de largo y 5 cm (2 pulgadas) de diámetro.[1] 

Según SizeSurvey.com/Result:
· Orientales: 14 cm (5,5 pulgadas) de longitud media. 
· Hispanos (sic): 15 cm (5,9 pulgadas) de longitud media. 
· Caucásicos: 16,5 cm (6,5 pulgadas) de longitud media. 
· Africanos (y afroamericanos (sic)): 15,5 cm (6,1 pulgadas) de longitud media. 

La conclusión es que efectivamente la citada obsesión es casi exclusiva del hombre. 

En la mayor parte de los casos de insatisfacción con el tamaño del pene, ésta no parte de una queja de la pareja sexual sino del deseo de uno mismo de poseer un pene mayor. 

Como veíamos anteriormente, en la mayoría de los casos el verdadero problema en relación con el tamaño del pene, no es tanto que no se posea un miembro capaz de satisfacer a tu pareja sexual, sino más bien la percepción errónea de un tamaño anormalmente pequeño. Como explica el Doctor brasileño Celso Marzano, urólogo y terapeuta sexual. 

La mayoría de los hombres insatisfechos con las dimensiones de su pene, se encuadran dentro de las siguientes condiciones:
· Pene de tamaño normal, adecuado para su función.
· Pene de tamaño normal, en un hombre alto con un pene proporcionalmente pequeño.
· Pene de tamaño normal, “escondido” parcialmente por el aumento de grasa, común en obesos.
· Pene de tamaño normal, en que una porción excesiva de prepucio fue retirada durante la circuncisión. 

Esta percepción errónea del tamaño de un pene que en la mayoría de los casos es normal y perfectamente funcional para realizar el coito, provoca una notable falta de autoestima y confianza en uno mismo. Teniendo en cuenta además que las dimensiones de nuestro miembro son las que la genética ha tenido a bien regalarnos, preocuparse en exceso por algo que no podemos cambiar, no es muy buena idea, sería más adecuado utilizar estos recursos en la gratificante tarea de aceptarnos tal como somos.

En España, un estudio de la Asociación Española de Andrología publicado en Febrero de 2001 estableció que la longitud media del pene en erección es de 13,58 centímetros, correspondientes a un diámetro de 3,82 centímetros. La medición se realizó a 582 varones de raza caucásica y edades comprendidas entre los 22 y los 75 años. Este trabajo fue coordinado por el Dr. Javier Ruiz Romero. Tras este estudio Ruiz Romero informó de que “hasta ahora considerábamos micropene o pene patológico a aquel que tenía una longitud de 9,3 cm. de largo en su máxima extensión, pero a raíz de este estudio, se considerará el que esté por debajo de 7,1 cm.”.

A la vista de estos resultados se determina que más del 95% de los españoles gozan de un pene perfectamente funcional. Además de esto un 80% de la población tiene un pene de longitudes comprendidas entre los 11 y los 16 cm., así pues teniendo en cuenta que la mayoría de vaginas femeninas tienen una profundidad entre 9 y 12 cm. ¿Para qué serviría un pene mayor?

Vale la pena recordar que el tamaño del pene en reposo no es en absoluto relevante, a no ser para un exhibicionista. 
Ya que es en el estado erecto cuando el pene ejerce su función.
Como veíamos anteriormente podemos considerar como un verdadero problema de tamaño aquellos penes cuya longitud no sobrepase en erección, los 7 cm. En tales casos recibe el nombre, como hemos visto anteriormente, de “micropene”.
Tal patología obedece normalmente a un problema hormonal o genético y según explica Ruiz Romero “En una proporción elevada de casos, responde satisfactoriamente al tratamiento hormonal”.Pero el mercado esta lleno de diferentes métodos que con desigual eficacia, se ofrecen para aumentar el tamaño del pene.

En los últimos tiempos, han proliferado todo este tipo de métodos que aseguran ser efectivos para aumentar el tamaño del pene, todos ellos se ofrecen como alternativa sencilla, eficaz, “barata” e “indolora” a la cirugía. 

Lamentablemente, la promesa hoy por hoy es lo único que puede ofrecer este tipo de productos “milagrosos”. No van más allá de ser placebos y caros así como dolorosos en algunos casos

La cirugía es hoy por hoy, el único método de alargamiento peneano moderadamente eficaz. En cuanto a los riesgos de la intervención, el doctor Hennie Ross de la universidad de “El Cabo” afirma que son los mismos que existen en cualquier intervención: “Existe el peligro de una infección en la herida o de una hemorragia, pero son elementos consustanciales a cualquier cirugía. En ningún caso se trata de una operación de alto riesgo”. Comenta el citado doctor que la intervención dura unos 45 minutos, pero que la recuperación requiere un período de entre 4 y 6 meses. 

El incremento medio de la longitud que se consigue mediante estas intervenciones es de unos cuatro centímetros.

Sin embargo, existen algunos detractores a las intervenciones quirúrgicas. El Doctor brasileño Celso Marzano, urólogo y terapeuta sexual advierte de que en existen casos en los que se han producido complicaciones por daños en estructuras adyacentes, provocando impotencia, desensibilización o procesos de cicatrización que provocan una mayor disminución del tamaño del pene, además de malos resultados estéticos.

Sea como fuere, nosotros nos permitimos recomendarle que tenga una visión realista del tamaño de su pene y sólo aconsejaríamos valorar la conveniencia o no de operaciones quirúrgicas en aquellas personas con “micropene”. 

Por supuesto toda norma puede tener excepciones, en cualquier caso si decide someterse a cirugía plástica con fines únicamente estéticos, asesórese correctamente y tenga cuidado con las sobre-expectativas que pueda tener al respecto.

Como hemos visto la mayoría de los casos de insatisfacción con el tamaño del pene pueden ser resueltos con una orientación sexológica adecuada. Al respecto la orientación sexológica tiene un papel muy relevante no sólo para mejorar la auto-estima y conducir al individuo a que se acepte como es, sino también a la hora de orientar al cliente en la estrategia más adecuada a seguir en relación con su insatisfacción.

Por último, a la hora de combatir el miedo al rechazo de su pareja sexual, le recomendamos que use el tiempo empleado en preguntarse si está lo suficientemente dotado, en descubrir qué es lo que siente su pareja, qué le agrada, qué le desagrada y qué le hace alcanzar el clímax más eficaz.

VALORACIÓN ECONÓMICA Y/O APORTE SOCIAL
El principal aporte de nuestro trabajo radica en la posibilidad que le brinda al usuario que lo observe y lo utilice, que pueda interactuar de forma activa y directa con la máquina computadora sin la necesidad de un presentador, para de forma fácil apropiarse de toda la información que se ofrece, la cual puedes ser de gran interés tanto para el personal de pregrado como de postgrado.

En importante destacar que nuestra presentación constituye una herramienta fácil de reproducir lo cual permite que todo el interesado en revisarlo pueda hacerlo en cualquier lugar donde haya una computadora, lo cual en la actualidad es de fácil acceso.

El gasto para su confección fue mínimo, lo más empleado fue el recurso humano constituido por los autores y tutoras, disquete, además del proceso de edición de imágenes donde empleamos un escáner. Es nuestro criterio que el costo ha sido muy bajo pues hemos ahorrado otros recursos más caros tales como papel, impresora, mecanismo de accesibilidad, etc.

CONCLUSIONES
Después de realizar el presente trabajo podemos concluir:
· El tamaño del pene no tiene ninguna relación con la virilidad del hombreen con la satisfacción que este sea capaz de producirle a su pareja, mientras no sea en caso extremo. 
· La preocupación excesiva del hombre por el tamaño del pene constituye una de las principales causas de insatisfacción sexual en la pareja.
· La necesidad de orientación especializada a la hora de someterse al cualquier tratamiento es muy importante, siendo el método quirúrgico el único con resultados científicamente demostrados y solo recomendado en casos de micropene. 

BIBLIOGRAFIA
· Casabe AR, Bechara AJ, Fernández H, Rovegno A. Fisiología de la erección. Arch Esp Urol 1995. 
· Fernández Váldez F, Silveira Páez U, García Lizame M, Hernández Carrazana H. Impotencia sexual masculina. Nuevo enfoque. Rev Cubana Med 2003.
· Matínez Hurtado, M; González Menéndez, R; Idelfonso Alvarez, E; Goicolea Maiza, S. BIREME/OPS/OMS - Centro Latinoamericano y del Caribe de Información en Ciencias de la Salud. 2001
· Méndez Gómez N, Valdivia Rodríguez T, Martínez Pérez MT, Miranda Arencibia O, Gil González P, Beauballet Fernández P, et al. Estudio multidisciplinario del paciente con disfunción sexual. Rev Med Milit 1999.
· Méndez Gómez N, Silva Hernández D, Saurí Chávez JE, Valdivia Rodríguez T, Miranda Arencibia O. Pacientes con disfunción sexual. Una clasificación útil para un efectivo diagnóstico y tratamiento. Sexol Soc 1999. 
· Rigol Ricardo O, Pérez Carballás J, Perea Corral J, Fernández Sacasas J, Fernández Mirabal JE, Alonso Valdés OE. Los aspectos demográficos. En: Medicina General Integral. 2da ed. La Habana: Editorial Pueblo y Educación; 1992.
· Valdivia Rodríguez T, Real Becerra ME, Roig Rosabal M, Méndez Gómez N. Disfunciones sexuales masculinas. Caracterización psicoxesual de las parejas. Sexol Soc 2000.

ANEXO 1

El pene humano

Figura 1. Las arterias (arriba) y venas (abajo) penetran en los cuerpos cavernosos y el cuerpo esponjoso, que son cavidades largas que se ubican a lo largo del pene. La erección ocurre cuando los pequeños músculos de las arterias permiten que los cuerpos cavernosos se llenen de sangre, mientras que otros músculos de las venas bloquean el drenaje de la sangre.


Anexo 2


Pene en erección 

Facultad de Ciencias Médicas Dr. “Salvador Allende”

AUTORES: 
Msc Odalys Vazquez Naranjo 
Profesora Instructora de anatomía Humana, 
Master en didáctica de la Biología 

Dr Oscar Fundora Martínez 
Profesor asistente Anatomía Humana. 

Ciudad de la Habana, mayo 2007


Enviado por Msc Odalys Vazquez Naranjo y Dr Oscar Fundora Martínez
Contactar mailto:odalysvazquez@infomed.sld.cu


Código ISPN de la Publicación: EElpuyAkApjsdWSutU
Publicado Tuesday 29 de May de 2007