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La anticoncepcion de emergencia en la adolescencia
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Enviado por Dra Omayda Safora Enríquez y Otros Autores
Código ISPN de la Publicación: EEuVFylVFZSbqDJWlJ
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| Resumen: En todos los tiempos, la cifra de embarazos no deseados, a nivel mundial, ha sido alta. Por esta razon, cada ano se realizan aproximadamente 45 millones de abortos, en lo que constituye solo un estimado, por cuanto no hay estadisticas confiables en muchos paises que tienen limitaciones legales para el aborto voluntario.(E) |
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En todos los tiempos, la cifra de embarazos no deseados, a nivel mundial, ha sido alta.
Por esta razón, cada año se realizan aproximadamente 45 millones de abortos, en lo que constituye solo un estimado, por cuanto no hay estadísticas confiables en muchos países que tienen limitaciones legales para el aborto voluntario. Por otro lado, la cuarta parte de estos abortos corresponde a adolescentes, lo que hace más sombrío el panorama.
Para evitar estos embarazos, que aparecen sin estar planificados, una variante eficaz es la anticoncepción de emergencia, que en la actualidad es poco conocida y escasamente utilizada en nuestro país.
En la adolescencia, este método tiene particular importancia, por cuanto en estas edades son frecuentes las conductas sexuales de riesgo y por las características propias de ese grupo etáreo, no utilizan adecuadamente los diferentes métodos anticonceptivos. Si tenemos en cuenta que los abortos y los partos en la adolescencia tienen un elevado riesgo para la salud de estas jóvenes, sobre todo para las menores de 15 años, podemos imaginar la importancia que reviste la difusión en este grupo de la antic. de emergencia.
Claro que lo ideal sería que los adolescentes se abstuvieran de tener relaciones sexuales en esta etapa, sin embargo, en la práctica médica hay que ser objetivos, de manera que debemos tener la claridad suficiente para estar convencidos que el inicio precoz de las relaciones sexuales es una realidad, contra la que resulta difícil luchar, por múltiples razones que escapan a los propósitos de este trabajo.
¿En qué consiste?
La anticoncepción de emergencia se basa en la utilización de algunas variantes de métodos conocidos, posteriormente a la realización de un coito no protegido, con el objetivo de evitar un embarazo no deseado.
Ha sido nombrado de varios maneras y todavía vemos que se le refiere a veces como la “píldora de la mañana siguiente” y realmente esta terminología no es la más correcta, porque las píldoras para la anticoncepción de emergencia ( P.A.E.) se pueden emplear más allá de la “mañana siguiente”, como veremos posteriormente.
Además de las píldoras, también los dispositivos intrauterinos se utilizan para este fin.
¿Cuáles son las indicaciones?
En esencia, podemos decir que la única indicación de este tipo de anticoncepción es la realización de un COITO DESPROTEGIDO. Lo que ocurre es que el coito pude ser desprotegido por múltiples razones, entre las que tenemos las siguientes:
· No utilización de ningún método de anticoncepción.
· Uso inadecuado de anticoncepción hormonal regular.
· Condón que se rompe o se desliza.
· Diafragma que se desplaza o se retira precozmente.
· Fallo en los cálculos cuando se utiliza la abstinencia periódica.
· Expulsión de DIU.
· Coito interrupto fallido.
· Abuso sexual y violación.
¿Qué variantes de anticoncepción de emergencia existen?
Se han diseñado algunas variantes para la anticoncepción de emergencia, siendo las combinaciones de estrógenos y progestágenos (Método de Yuzpe), y el uso de progestágenos sólos las más utilizadas en la actualidad. Se ha empleado con éxito el mifepristone y hasta el danazol. También se utilizan con éxito los dispositivos intrauterinos, aunque no constituyen la mejor opción para las adolescentes, porque incrementan las posibilidades de procesos inflamatorios pélvicos, entre otras razones.
Mecanismo de acción de las P.A.E.
Se han realizado múltiples investigaciones con el objetivo de conocer el mecanismo de acción de las tabletas en la anticoncepción de emergencia, y en la actualidad existen varias hipótesis, que en cierta medida se corresponden con los mecanismos descritos para la anticoncepción hormonal regular.
Se ha planteado que las tabletas anticonceptivas de emergencia pueden actuar provocando la inhibición o cuando menos el retraso del momento de la ovulación. De igual forma se postula que interfieren en el transporte del óvulo y el espermatozoide y también que pudieran producir alteraciones en la estructura del endometrio, que lo convierte en un lugar inhóspito para la nidación, de modo que lo mismo impediría la fertilización que la implantación.
Lo que ha quedado claro es que una vez iniciado el embarazo, no logran impedir su curso, de modo que no provocan aborto. Esto tiene mucha importancia frente a los cuestionamientos de índole religioso que todavía le hacen al método.
Modo de empleo
Existen diferentes formas de emplear las tabletas como método de emergencia, pero lo más importante es conocer las dosis mínimas requeridas:
ETINILESTRADIOL 100 microgramos.
LEVONORGESTREL 500 microgramos.
Cualquier variante que utilicemos debe tener esta dosis mínima, porque de lo contrario no hay seguridad de que se logre el objetivo propuesto.
Entre los anticonceptivos combinados a dosis fija que encontramos en nuestro mercado,
la dosificación habitual es de etinilestradiol 30 microgramos y levonorgestrel 150 microgramos (por ejemplo: etinor ) y se deben administrar 4 tabletas lo más cercano posible al momento del coito desprotegido, repitiendo igual dosis a las 12 horas.
También encontramos en el mercado las tabletas multifásicas, que tienen diferentes dosificaciones. En ese caso tendrían que seleccionar las tabletas que correspondan para lograr la dosis mínima señalada. En el trienor, por ejemplo, se deben utilizar las 10 últimas tabletas del blíster, que son las que contienen mayor cantidad de levonorgestrel. Por esta razón, no consideramos prudente indicar la anticoncepción de emergencia a adolescentes con este tipo de tabletas, considerando que existen otras que no tiene esta desventaja y la indicación de las trifásicas puede crear confusiones.
Las píldoras de sólo progestágeno (no están disponibles en este momento en nuestro país) han sido especialmente fabricadas para este fin y contienen 750 microgramos de levonorgestrel (0,75 miligramos). En este caso, se administra una tableta seguida de la repetición de la dosis a las 12 horas, igual que en el caso de las combinadas. Cuando no existe la tableta diseñada para este tipo de contracepción, se pueden utilizar las píldoras de sólo progestina que existen en el mercado, como el aminor, que se comercializa en nuestro país, con la desventaja de que la dosis de este compuesto es muy baja ( 30 microgramos ) y para lograr la dosis requerida se tendrían que administrar 25 tabletas de una vez, para repetir la dosis a las 12 horas.
¿Cuándo se deben administrar?
Un detalle importante es que deben administrarse en las primeras 12 horas de ocurrido el coito desprotegido. Todas las investigaciones revisadas, recomiendan el uso precoz de las P.A.E., significando que cuanto más cerca del coito desprotegido se administren, mayor probabilidad de éxito tienen, sin embargo, es biológicamente posible que sean efectivas pasadas incluso las 72 horas, porque el tiempo que media entre la ovulación y la implantación es de unos 6 días. En este sentido, existen varias investigaciones que plantean el éxito del método pasadas las 72 horas que se describen en los estudios previos, aunque informan un porciento menor de efectividad.
Efectos colaterales
Los efectos colaterales o secundarios difieren también en dependencia del método utilizado. A pesar de que son similares, se reportan en menor proporción en el grupo de sólo progestina.
Se pueden presentar náuseas, que aparecen hasta en un 50 % de los casos en el régimen combinado de Yuzpe, mientras aparecen solamente en el 20 % de las pacientes que emplean sólo progestina. Lo mismo sucede, lógicamente, con los vómitos, que ocurren en el 20% de las pacientes que emplean el método de Yuzpe, contra sólo 5% del otro grupo. El sangramiento irregular es infrecuente y en ocasiones aparece sensibilidad mamaria, cefalea y mareos. De cualquier modo, estos efectos son temporales y suelen desaparecer en pocas horas.
Cuando se producen vómitos en las primeras dos horas después de la administración de las tabletas, algunos autores recomiendan la repetición de la dosis, previa administración de un antiemético, sin embargo, otros autores sugieren que el vómito puede ser un signo de la absorción de las tabletas. Otros autores, en estos casos, utilizan la vía vaginal, considerando que ese absorben bien por la vagina.
De cualquier manera, la efectividad demostrada por el método de sólo progestina es mayor que el de Yuzpe, por lo que se recomienda su elección siempre que esté disponible.
Contraindicaciones
Afortunadamente, no existe ninguna contraindicación para las P.A.E., ni siquiera en los casos que tienen contraindicación absoluta para el uso de anticoncepción hormonal regular, debido a que las dosis son muy bajas y se requiere sólo un día de tratamiento.
D.I.U.
Los dispositivos intrauterinos también han sido empleados como método de emergencia. Están especialmente indicados cuando pasaron 72 horas del coito desprotegido, porque se pueden insertar hasta 5 días después del accidente y su efectividad es muy elevada.
Las indicaciones para el empleo de esta variante son similares que para las P.A.E., con la particularidad de que no se recomienda su uso en adolescentes, porque incrementan el riesgo de enfermedad inflamatoria pélvica, entre otras razones. Sin embargo, si la adolescente ha tenido otros embarazos, o decidió elegir el DIU como método de anticoncepción regular, entonces se puede utilizar.
En el caso de los dispositivos, hay que tener en cuenta las contraindicaciones conocidas, que son válidas también para su uso en los casos de emergencia. Y especial cuidado debemos tener en los casos de abuso sexual, que tienen igualmente el riesgo de embarazo, pero en ellos la inserción de un dispositivo puede ser muy traumática desde el punto de vista emocional, además de que existe un riesgo elevado de enfermedad inflamatoria, por la posibilidad de infecciones de transmisión sexual. En estos casos, es preferible utilizar el método de las tabletas.
Referencias bibliográficas.
1-Lindberg C.E. Emergency contraception for prevention of adolescent pregnancy. American Journal of Maternal/Child Nursing 2003; 28 (3) :199 -204
2-WHO. A key to a brighter future. Biennal Report, 1990-1991.
3-Ortiz Lee C y cols: “Sexualidad y Adolescencia: Primeras Relaciones”. Trabajo Presentado en el VI Congreso Latinoamericano de Obstetricia y Ginecología de la Infancia y la Adolescencia, La Habana, mayo 1999.
4-Mensajes sobre salud sexual y reproductiva, tomo 1. Population Council, 1999.
5-Boletín Médico de IPPF, Tomo 34, Número 3, junio 2000.
6-Peláez Mendoza J y cols. “Métodos anticonceptivos. Actualidad y perspectivas para el nuevo milenio”. Editorial Científico Técnica, 2001.
7-Los anticonceptivos orales hoy día. Population Reports. Serie A, número 9, 2000.
8-Technical Guidance/Competence Working Group. Recomendation for updating selected practices in contraceptive use, Volume II. Gaines, M. ed US Agency for International Development, WHO, sept, 1997.
Autores:
Profesora: Dra Omayda Safora Enríquez
Profesor: Dr Aldo Rodríguez Izquierdo
Dra Gertrudys Rimbao Torres
Dr Nicolás Serrano Varela
Dr Ramón Pérez Espinosa
Hospital Ginecobstetrico Docente “América Arias”. Ciudad Habana. Cuba
Enviado por Dra Omayda Safora Enríquez y Otros Autores
Contactar mailto:osafora@infomed.sld.cu
Código ISPN de la Publicación: EEuVFylVFZSbqDJWlJ
Publicado Tuesday 18 de April de 2006
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