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Comportamiento del CIUR en el hospital docente ginecobstetrico “America Arias”


Enviado por MsC. Dr. Alfredo Antonio Laffita Batista y otros autores
Código ISPN de la Publicación: EkEEuAyyVVvRhodvWk


Resumen: Se realizo un estudio retrospectivo descriptivo de 464 gestantes que tuvieron hijos con Crecimiento Intrauterino Retardado en el Hospital Docente Ginecobstetrico America Arias desde enero del ano 2002.hasta diciembre del ano 2005 ambos inclusive...


   
  

RESUMEN
Se realizó un estudio retrospectivo descriptivo de 464 gestantes que tuvieron hijos con Crecimiento Intrauterino Retardado en el Hospital Docente Ginecobstétrico América Arias desde enero del año 2002.hasta diciembre del año 2005 ambos inclusive Se realiza este estudio ya que sigue siendo hoy en la actualidad un problema para la Obstetricia actual el que las madres tengan recién nacidos bajos pesos sobre todo los catalogados como CIUR por la alta morbimortalidad que estos presentan luego del nacimiento así como su tremendo impacto económico y social.

El universo de estudio comprendió a todos los neonatos con diagnóstico de Crecimiento Intrauterino Retardado al nacer en el periodo antes señalado y cuyo nacimiento ocurrió en el Hospital Docente Ginecobstétrico América Arias. El estudio tiene como objetivo identificar algunos aspectos del diagnostico, factores de riesgo y resultados perinatales de este grupo al nacer.

Para dar cumplimiento a nuestros objetivos se revisaron los registros continuos de parto y las historias clínicas de las madres y los neonatos. Nuestro estudio arrojó que el mayor número de casos correspondió a los CIUR producto de embarazos a término que se sospecharon en su mayoría antes del parto El mayor porciento nació producto de cesáreas y con buen apgar. Se concluyó que el factor fundamental relacionado con el CIUR es el hacer el diagnóstico en el mayor número de casos y lo mas precozmente posible para poder manejarlos de forma más oportuna y mejorar los resultados Perinatales.

Palabras claves: intrauterino, morbilidad, intercambio, cesárea.

INTRODUCCIÓN
Uno de los tópicos más novedosos en Endocrinología, en los últimos años, ha sido la inesperada relación descrita en 1989 por David Barker entre el bajo peso de nacimiento (BPN) y las alteraciones metabólicas asociadas a mayor riesgo cardiovascular en la edad adulta(1,2).

Los estudios epidemiológicos retrospectivos originales, fueron realizados en sujetos en la sexta década de vida y demostraron que las personas con BPN tendrían mayor predisposición a desarrollar hipertensión arterial(3), diabetes mellitus tipo 2(4), dislipidemia y obesidad central, configurando el llamado síndrome metabólico o síndrome X(5). Múltiples estudios epidemiológicos posteriores han confirmado esta relación en distintos grupos étnicos y en edades más tempranas, con resultados generalmente concordantes con la hipótesis(6-9).

Uno de los hechos epidemiológicos más relevantes, en relación al explosivo incremento de diabetes tipo 2 a nivel mundial, es que ha afectado proporcionalmente en forma mucho más marcada a países en vías de desarrollo, en los cuales la prevalencia de recién nacidos pequeños para la edad gestacional (PEG) es mayor que en los países desarrollados (10,11). El cambio en el estilo de vida en los últimos años a uno más «occidental», puede ser el factor que explique la explosión de diabetes tipo 2 en dichas regiones, con una población especialmente predispuesta (12)

El mecanismo que relaciona el bajo peso de nacimiento con la hipertensión arterial no está bien definido. Se ha atribuido al exceso de insulina un rol patogénico directo. También a una alteración del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal y actividad adrenomedular. Se ha evaluado la respuesta de cortisol en una población de adultos jóvenes no obesos(13), encontrándose que tanto el cortisol basal como en respuesta a ACTH está elevado en los nacidos PEG, presentando una mayor presión arterial sistólica y diastólica, pese a mantener menor peso y talla que el grupo control AEG.

Por otra parte, Tenhola(14) demostró que los nacidos PEG tenían niveles de DHEA-S y epinefrina, pero no de norepinefrina, más elevados que su contraparte de igual edad nacidos AEG, aunque no evaluaron cifras de presión arterial. Recientemente, Boguszewski describió, midiendo directamente, una mayor actividad simpática en el lecho vascular del tejido muscular(15). También se demostró alteraciones del eje suprarrenal en los nacidos PEG en estudios de Francois(16) e Ibáñez(17), en que niveles elevados de DHEA-S se acompañan de adrenarquia precoz.

Otra explicación al aumento del cortisol postnatal en niños PEG surge de experimentos realizados por el grupo de Seckl(18), en modelos animales sujetos a desnutrición in útero, en los cuales ha documentado una disminución de la actividad de la enzima 11-ß-dehidrogenasa tipo 2 placentaria, lo que conduce a un aumento del cortisol circulante fetal, lo cual llevaría a una disminución en la síntesis de factores de crecimiento fetales y una reprogramación de las respuestas vasculares y actividad del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, incluso a un cambio en el set point de los receptores de glucocorticoides cerebrales(19).

El Crecimiento intrauterino Retardado CIUR es, sin duda, uno de los mayores desafíos a los que debemos enfrentarnos los obstetras de nuestra generación y es la expresión más grave de los neonatos que nacen con bajos pesos pues estos presuponen en no pocas ocasiones trastornos graves de adaptación a la vida extrauterina que comienzan a expresarse durante la vida intrauterina . El principal objetivo de nuestra especialidad es promover salud y calidad de vida, es decir, el desarrollo completo y pleno del individuo. Una nueva concepción perinatológica de la obstetricia contemporánea impone distintos enfoques buscando mejorar la calidad de vida de estos infantes que es después de salvaguardar la vida de la madre, nuestro principal interés (1,2).

El crecimiento fetal puede ser definido como aquel que resulta de una división y crecimiento celular sin interferencia y que da como producto final un recién nacido a término con su potencial genético expresado totalmente. Como es difícil conocer este potencial genético intrínseco el diagnóstico de crecimiento fetal normal se ha basado en la comparación de medidas antropométricas de los recién nacidos con problemas con las obtenidas en los recién nacidos sanos, confeccionando curvas de crecimiento fetal, que están en función de la edad gestacional y que han sido construidas con medidas obtenidas de recién nacidos de diferentes edades gestacionales. (2)

El Crecimiento intrauterino Retardado, tiene una incidencia del 3-10% dependiendo de los criterios diagnósticos empleados. De estos recién nacidos la 2/3 partes se clasifican como retardo asimétrico y el resto como simétrico; aunque varios autores tiene diferentes criterios de clasificación
Según Cabero y Otnon, para el diagnóstico clínico del retardo del crecimiento intrauterino, se debe tener en consideración y se le dará especial importancia a la ganancia de peso materno y la altura uterina durante la gestación (si estos parámetros se encuentran por debajo del límite inferior para la edad gestacional, la sensibilidad es del 8% para que aparezca el retardo del crecimiento intrauterino del feto). Una vez sospechado debe valorarse la valoración ecografica tratando de identificar otros problemas que trae aparejado esta patología como son: la afectación neurológica del feto, anomalías congénitas, volumen de líquido amniótico disminuido y variables grados de Sufrimiento Fetal Agudo.(3)

Resulta entonces, que el evento del bajo peso al nacer y específicamente el recién nacido hipotrófico o distrófico es la consecuencia de un insuficiente mecanismo de desarrollo intrauterino fetal. Mejorarlo se convierte en un problema de enfoque multidisciplinario de etiología multifactorial.
En los recién nacidos con Crecimiento Intrauterino Retardado la mortalidad es de 4-10 veces mayor que entre los recién nacidos con peso adecuado para su edad gestacional, teniendo mayor riesgo de sufrir los fenómenos hipóxicos, hipoglicemia, hipotermia, policitemia y riesgos sustanciales altos de trastornos neurológicos y de su desarrollo a largo plazo. (4,5)

Es importante poder identificar adecuadamente los fetos genéticamente pequeños para la edad gestacional de los fetos afectados por Crecimiento Intrauterino Retardado debido que los primeros implican a aquellos fetos con un potencial genético que no les permite crecer hasta los límites considerados como normales para su edad gestacional y que además gozan de buenas condiciones de salud durante el parto y posteriormente durante el periodo neonatal. Mientras que los fetos con verdaderos Crecimientos Intrauterinos Retardados tiene un franco compromiso de su estado general con un pronóstico incierto en lo que se refiere a su estabilidad metabólica y/o futuro neurológico. Por otro lado los fetos genéticamente pequeños para la edad gestacional tiene un peso disminuido máximo hasta en un 10% de su peso ideal, con un índice pondo-estatural normal y un tejido graso normal; datos estos que antagonizan las características del feto con Crecimiento Intrauterino retardado, dadas por un peso disminuido de hasta un 25% de su peso ideal, un tejido consumido y un índice pondo-estatural alterado (6,7)

Botella, considera que la altura uterina solo detecta la mitad de los fetos con retardado del crecimiento, basado en lo anteriormente expuesto es que se recomienda el completar las sospechas clínicas de retardo del crecimiento con el examen ultrasonográfico. Por lo que es difícil por medios clínicos la valoración de las alteraciones del crecimiento fetal. Una gran parte de la información que se tiene sobre el crecimiento fetal en el ser humano se ha obtenido a través de estudios realizados de las distintas estructuras fetales mediante ultrasonografía, por lo que ella constituye un método complementario que permite comparar de manera cuantitativa, parámetros fetales con patrones normales previamente establecidos. (7, 8,9)

Por lo expuesto anteriormente se nos presentan dos interrogantes:

Resulta posible, a través del examen clínico hacer el diagnóstico de Crecimiento Intrauterino Retardado?
Obtendremos mejores resultados si complementamos los exámenes clínicos y ultrasonográficos?
Es posible que el diagnóstico aumente en al medida que se practique mediante la utilización del método clínico y ultrasonográfico. Es por ello que nos motivamos a conocer en nuestro Hospital que ocurre con el Crecimiento Intrauterino Retardado.

METÓDICA
Se realizó un estudio observacional descriptivo transversal de todas las gestantes que tuvieron productos al nacer con diagnóstico de Crecimiento Intrauterino Retardado ¨ atendidas en el Hospital Docente Ginecobstétrico “América Arias” , el mismo fue realizado durante el período comprendido entre enero del 2002 y diciembre del 2005, ambos inclusive.

Nuestro universo de estudio estuvo compuesto por 464 productos que al nacer tenían el diagnóstico de Crecimiento Intrauterino Retardado y cuyo nacimiento ocurrió el Hospital Docente Ginecobstétrico en el período comprendido entre enero del año 2002 hasta diciembre del año 2005 ambos inclusive.

Se revisó el registro continuo de partos, las historias clínicas de las madres, las historias de los recién nacidos; así como los carnés obstétricos de las madres

Una vez recogidos los datos primarios fueron procesados los resultados en tablas estadísticas de doble entrada y orden cronológico El procesamiento se realizó hallando los totales y porcentajes de dichos resultados para su análisis y discusión. La información de los datos recogidos se comparó con la bibliografía revisada al respecto con lo que se hicieron conclusiones y recomendaciones

Se tomaron las siguientes variables:
- Número de casos de CIUR.
- Clasificación según la edad gestacional.
- edad de la madre.
- Paridad
- Hábito de fumar
- Valoración nutricional al inicio de la gestación
- Ganancia de peso durante la gestación
- Momento del diagnóstico.
- Modo de interrupción del embarazo.
- Modo de nacimiento.
- - Apgar de los productos al nacer.
- Mortalidad Neonatal de estos productos.

Se confeccionó un modelo para el vaciamiento de los datos y los resultados se expresaron en porcentajes.

ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS
Los índices de bajos pesos y en especial de crecimiento Intrauterino que hoy se muestran son el resultado de un desarrollo de la Perinatología, de la Neonatología y de la Atención Primaria de Salud puesto que es cierto que nuestras tasas de mortalidad infantil sobre todo en el menor de 1 año han seguido su tendencia a disminuir pero obviamente esto trae consigo que sobrevivan muchos productos pequeños que antes estaban condenados a no nacer en la mayoría de los casos o a perecer poco después de nacer porque no se contaban con los adelantos neonatológicos sin los que era imposible su supervivencia.

Ahora bien, manejamos hoy en día un concepto muy novedoso que es el de CALIDAD DE VIDA y cuyo objetivo es obtener individuos mas plenos con las posibilidad de vivir una vida saludable y para lograr este anhelado resultado se necesita de un trabajo muy serio desde antes de que la mujer se embarace (Riesgo preconcepcional) que va encaminado a modificar todos los factores de riesgo que tiene la mujer para enfrentar un embarazo y lograr que llegue a este cuando su organismo esté lo mejor preparado posible para enfrentar este particular que presupone cambios en todos los sistemas de órganos de la mujer y por otra parte una adecuada atención prenatal que garantice seguir de cerca este embarazo y que detecte precozmente cualquier signo que aparezca y que nos pueda hacer pensar que el producto no esta creciendo adecuadamente(signo de menos, anemia, insuficiente ganancia de peso, sepsis urinaria, hiperémesis gravídica, preeclampsia, entre otros)

Ego A y colaboradores en un estudio multicéntrico patrocinado por The Jeanne de Flandre Maternity Hospital, Lille, France. que Incluyo 56602 neonatos y obtuvieron una tasa de CIUR de 2.7 cifra esta muy por debajo de las nuestras que alcanzaron la tasa mas baja en el año 2004 con 5.8.
Nuestras tasas son sin embargo inferiores a las encontradas en 3 estudios multicentricos el primero con una muestra de 46659 nacimientos hecho por la Section of Maternal and Child Health, Department of Health Promotion and Research, National Institute of Public Health, Saitama, Japan. que arrojó un 6% de CIUR, el realizado por el Institute of Social and Preventive Medicine, University of Lausanne, Switzerland con una muestra de 6284 que encontró una incidencia del 11.75 de CIUR y otro realizado por el Department of Maternal and Child Health, University of Alabama at Birmingham 35294, USA que estudio 163901 neonatos encontrando también un 11.7% de CIUR

En cuanto a las edades gestacionales que tenían las madres de estos productos al nacer vemos que la mayoría de los recién nacidos eran productos de embarazos a término lo cual se explica lógicamente porque afortunadamente la mayoría de las gestaciones terminan a término que es lo normal. Todos los autores(7,18,20-24) que estudian este tema tienen resultados similares a los nuestros ya que posteriormente a este grupo la mayor incidencia de estos eventos se encuentran centradas en gestaciones que terminan antes del término ya que en este período con frecuencia terminan los embarazos con preeclampsias con signos de agravamiento, muchos partos preterminos asociados a factores que comprometen el crecimiento intrauterino como son la sepsis urinaria, la anemia, miomas y embarazos entre otros muchos.

Pudiera llamar la atención el bajo porcentaje de madres que culminaron su gestación luego de las 42 semanas y tuvieron productos con Crecimiento Intrauterino Retardado (0.21%) esto está dado porque en nuestro centro desde el año 2002 se comenzó a aplicar un protocolo de trabajo mediante el cual todas las gestantes que alcancen las 42 semanas de gestación y no hayan iniciado espontáneamente su trabajo de parto se les induce el mismo. Es decir, no se deja que los embarazos vayan mas allá de las 42 semanas de gestación.

En cuanto a la edad materna ocurre muy parecido a la edad gestacional ya que el mayor número de madres tenían al traer al mundo sus bebé entre 20-34 años de edad que es la edad mas fértil de la mujer pero no es despreciable la situación de las adolescentes y de las mujeres con mas de 35 años al parto que suman entre los dos grupos el 36.63% de toda la muestra.

La adolescencia le impone al embarazo condiciones especiales puesto que la adolescente gesta su hijo en un organismo que no está preparado para este tremendo estrés a que es sometido dado por inmadurez, por lo inadecuado de sus reservas de nutrientes en no pocos casos o por la actitud incorrecta que se toma ante este embarazo por parte de la adolescente y de su familia; mientras que en la gestante añosa la dificultad está dada porque el producto se gesta en no pocas veces dentro de un útero con múltiples cicatrices (mulitigestas o multíparas), con cuellos incompetentes, con úteros tumorales, con embarazos múltiples productos de fertilizaciones in Vitro en mujeres con antecedentes de infertilidad o mujeres con enfermedades crónicas que le imponen limitaciones a estos embarazos.

En una revisión sistemática realizada sobre el tema por Newburn(25) encontró resultados similares a los nuestros ya que encontró una alta incidencia de CIUR y bajos pesos en productos gestados por mujeres que tenían 35 años o mas. Laffita encontró resultado similares a los nuestros(20)

En cuanto a la paridad cabría esperar que la mayor incidencia de productos con bajos pesos fuera encontrado en mujeres multigestas o multíparas dado que como explicamos con anterioridad estos úteros en estas condiciones tendrían dificultad para poder intercambiar oxigeno y nutrientes entre la madre y el feto y sin embargo lo encontrado por nosotros y por otros autores como Soto(1), Barrer(2), Laffita(20), Ego(21), Takimoto(22), Cholero(23) y Silihu(24) todos en poblaciones diferentes fue que estos productos eran mas frecuentes en pacientes nulíparas que en multiparas.

Ahora bien es cierto que existe una tendencia mundial sobre todo en el primer mundo o en países en vías de desarrollo a disminuir la natalidad y la cantidad de hijos por mujer, no así en los países subdesarrollados donde no hay control de la natalidad o este es insuficiente y se ven con mucha frecuencia grandes multíparas obviamente rodeadas también de grandes problemas para ellas y sus productos de toda índole, por lo que como no existen grandes multíparas los productos bajos pesos y con CIUR se verán entonces en los embarazos de mujeres que nunca han parido o que tienen a lo sumo 1 o 2 hijos anteriores.

Hace ya algún tiempo se establecieron los efectos indeseables del nocivo hábito de fumar para la salud del futuro niño/niña y se ha podido establecer incluso la diferencia que en el peso tendrán los productos de madres que no fuman frente a los productos de madres que si fumaron durante sus gestaciones. aunque no lleguen al final de sus gestaciones catalogados como productos bajos pesos Incluso se ha establecido ya la relación que existe entre los adultos que tienen este hábito y las madres que fumaron durante sus gestaciones.

Silihu estudió 163901 mujeres en EUA y encontró que el 19.1% de las que tuvieron productos con CIUR eran fumadoras y que comparativamente las mujeres que no fumaban durante su gestación tuvieron productos que pesaban como promedio 182gr mas que las que fumaban (24). Estos resultados son muy parecidos a los nuestros que arrojó un 20.25%. Laffita encontró una incidencia mayor que la nuestra con un 25.97%(20) y Vázquez de 24.3%(26)

Numerosos han sido los autores de múltiples especialidades que han estudiado la relación entre la valoración ponderal inicial de la madre al inicio del embarazo así como la ganancia de peso durante el mismo con el peso de los productos al nacer. Ambos aspectos tienen una estrecha relación con el aporte de nutrientes por parte de la madre a su futuro hijo durante toda la vida intrauterina y son directamente proporcionales aunque en oportunidades se comporta de forma atípica y mujeres con valoración de bajos pesos al inicio de sus gestaciones o con ganancia escasas o incluso nulas durante el embarazo tienen productos normopesos y mujeres obesas con reservas mas que suficiente para aportar nutrientes al feto obtienen productos bajos pesos o con Crecimiento Intrauterino Retardado en nuestra muestra tuvimos casi un 21% de pacientes que eran bajos pesos al inicio de la gestación mientras que el 15.3% ganó insuficientemente peso durante la gestación. Laffita, Ego, Takimono y Vásquez tuvieron en sus respectivas series mayor incidencia de madres con bajo peso que los encontrados por nosotros aunque no de forma significativa (20-22,26) Cholero sin embargo obtuvo un porciento en su estudio algo menor (23) y Salihu concuerda con los resultados encontrados por nosotros. Muchos de estos autores correlacionan estas variables con otras como nivel socioeconómico, medio en que vivían las gestantes entre otros y recogen como es lógico que mientras mas pobres son las condiciones socioeconómicas en que se desenvuelvan estas madres así como mas insuficiente es su atención prenatal peores serán sus resultados perinatológicos y el peso de los recién nacidos.

Hacer el diagnóstico de un producto con bajo peso y/o con CIUR es uno de los retos mas importantes de la obstetricia actual. Debe siempre quedar bien claro que los médicos que trabajan con embarazadas son ante todo seres humanos y dan lo mejor de si para que el resultado del binomio materno fetal sea adecuado y para que cada familia tenga en su casa la alegría que significa la culminación satisfactoria de un embrazo. Ahora bien, a pesar, de que en la obstetricia actual se cuenta cada vez con equipos mas sofisticados para diagnóstico esto no garantiza el diagnóstico del 100% de los productos con bajos pesos o con CIUR y la cifra dista realmente bastante de este resultado ideal que quisiéramos alcanzar todos.

Pero este no es el único aspecto importante a tener en cuenta otro mas relevante aún es el uso del método clínico del cual es doloroso ver como no pocos profesionales se han desarraigado y se esconden tras un equipo de US o un tocomonitor, la clínica es la madre de todas las especialidades médicas y siempre que se utilice adecuadamente va a dar diagnósticos mas certeros que cualquier tecnología que usemos y no se puede dejar nunca de lado a la hora de hacer el diagnóstico de estas entidades.

Todo esto hace que por momentos se haga sobre diagnósticos lo cual significa que se sea intervencionista en pacientes que después tienen productos al nacer normopesos con el precio que tiene que pagar las madres por estas prácticas en oportunidades, pero la otra cara de la moneda la constituyen los casos que se nos van sin el diagnóstico y que al nacer como los productos con Crecimiento Intrauterino Retardados son una forma de Sufrimiento Fetal Crónico estos se adaptan mal a la vida extrauterina y no en pocas oportunidades tienen conteos de apgar bajo al nacer, hacen trastornos de la termorregulación, distres respiratorios u otras complicaciones.

En nuestra muestra logramos hacer el diagnóstico antes del parto en casi el 60% de los casos. Vázquez obtuvo en su serie resultados semejantes a los nuestros ya que su equipo de trabajo hizo el diagnóstico previo al nacimiento en el 56% de los casos (27). Mientras que Bustelo y colaboradores lograron el diagnóstico antenatal en el 66.3% de su muestra (28). Laffita por su parte encontró que en su serie sólo se hizo el diagnóstico en el 53.24%(20)

Como ya dijimos anteriormente el Crecimiento Intrauterino Retardado es una forma de Sufrimiento Fetal Crónico por lo que llega un momento donde el medio intrauterino se vuelve hostil para estos productos por lo que de continuar puede en no pocos casos causar la muerte del producto ya que a este estado de sufrimiento crónico se le pueden sumar elementos desfavorables para el desarrollo fetal intrautero como son los Sufrimientos Fetales agudos que se les pueden sobreañadir, los envejecimiento placentarios con placentas calcificadas que se hacen insuficientes, los oligohidramnios que se pueden acompañar de compresiones del cordón umbilical o de la emisión por el feto de meconio.

A lo anterior sumamos que por protocolo de trabajo según el manual de procedimientos de Obstetricia y Perinatología que rige el trabajo de estas especialidades en nuestro medio todos los productos con diagnóstico de Crecimiento Intrauterino Retardado al alcanzar la semana 40 si no habido compromiso fetal se debe interrumpir la gestación, pero en este punto tenemos que recordar que el producto con Crecimiento Intrauterino Retardado soporta mal el trabajo de parto porque al sufrimiento crónico que ha estado sometido se le suma la hipoxia aguda que significa un trabajo de parto. Todo lo anterior nos lleva a que se pongan espontáneamente de parto sin que participe el intervencionismo del obstetra un bajo porciento de (solo 39.43% en nuestro trabajo), se induzcan el 33.18% de las madres con este diagnóstico y se operen de forma electiva el 27.37%.

Pero de estos procederes se obtuvo sólo un 36.20% de parto transpelvianos y un 63.79% de parto distócicos donde la cesárea alcanzó el astronómico promedio de 62.5%

Laffita encontró en su muestra que el 40.25% de las mujeres de su muestra se pusieron espontáneamente de parto, a 36.36% se les indujo su labor de parto mientras que al 27.37% fue necesario practicarles cesárea electiva; De su muestra tuvieron parto transpelviano 37.01% y se les practicó una cesáreas al 62.98% Estos resultados son similares a los nuestros.

Molina M. encontró en su serie un índice de cesárea del 37.9% mientras que Alonso Ortiz T. plantea un aumento del índice de cesárea por encima de los valores para el resto de la población así como un incremento de la morbimortalidad (29-33).

Con anterioridad nos habíamos referido al hecho de que el producto con Crecimiento Intrauterino Retardado por su condición de Sufrimiento Fetal Crónico está sometido a un número importante de complicaciones tanto dentro como fuera del claustro materno todo lo cual persiste a pesar de todos los adelantos que hoy han alcanzado disciplinas como la Perinatología y la Neonatología.

En nuestra muestra objeto de estudio alcanzamos sólo 6.89% de apgar bajo al nacer, mientras que el 10.99% de los productos estuvieron moderadamente deprimidos al nacer.

Sixto y colaboradores encontraron un porciento mayor de productos con diagnóstico de Crecimiento Intrauterino Retardado y apgar 0-3 al nacer con un 14% pero mas bajo en el grupo 4-6 con un 3.6%

Un hecho importante lo constituye el hallazgo de que la inmensa mayoría de los autores coincidimos en que el producto con Crecimiento Intrauterino Retardado nace generalmente con buen conteo del test de Virginia Apgar sin embargo en las horas posteriores al nacimiento se produce el derrumbe de estos recién nacidos que comienzan a hacer complicaciones de todo tipo (distres respiratorio, trastornos de perfusión, de la termorregulación, hipoglicemia, enterocolitis necrotizante, entre otras muchas)(34-37)

Todas las complicaciones que señalamos con anterioridad nos llevan a que a pesar de los avances que han experimentado los servicios de Neonatología tanto en equipamiento como, lo que es aún más importante; en calidad humana y científica del personal que labora en estos centros la mortalidad neonatal en este tipo de recién nacido que literalmente nace enfermo sea extremadamente alta en comparación con el resto de la población de recién nacidos (6.03%) Con este aspecto los Servicios de Neonatología han trazado estrategias encaminadas a mejorar estos resultados y por ejemplo hoy prefieren extraer un producto pretérmino sin serio compromiso a uno que por alcanzar el término y “suponer de que está maduro” realmente lo que esté sea seriamente comprometido y tenga peores posibilidades para sobrevivir una vez extraído del claustro materno.
Ego en el estudio multicéntrico realizado en Francia encontró mayor mortalidad perinatal en este tipo de productos (21)
Bustelo en su serie encontró una mortalidad neonatal de 6.8%(28)

. Ehrenberg HM y colaboradores plantean que los productos con Crecimiento Uterinos Retardados tienen una Mortalidad Perinatal de 10-20 veces mayor que el resto de los productos(38) Semejantes resultados encontraron Molina M y colaboradores(29).

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ANEXOS
GRAFICO I
TENDENCIA DEL BAJO PESO Y EL CIUR EN EL HOSPITAL DOCENTE GINECOBSTETRICO AMERICA ARIAS

FUENTE: Dpto. de Estadísticas del Hospital.

TABLA I
INCIDENCIA DEL BAJO PESO Y EL CIUR EN EL HOSPITAL DOCENTE GINECOBSTETRICO AMERICA ARIAS

FUENTE: Dpto. de Estadísticas del Hospital.

TABLA II
CLASIFICACIÓN SEGÚN PESO.

FUENTE: Dpto. de Estadísticas del Hospital.

TABLA III.
CIUR Y EDAD MATERNA

FUENTE: Dpto. de Estadísticas del Hospital.

TABLA IV
CIUR Y PARIDAD

FUENTE: Dpto. de Estadísticas del Hospital.

TABLA V
HABITO DE FUMAR Y CIUR.

FUENTE: Dpto. de Estadísticas del Hospital.

TABLA VI
CIUR Y VALORACIÓN PONDERAL INICIAL

FUENTE: Dpto. de Estadísticas del Hospital.

TABLA VII
CIUR Y GANANCIA DE PESO DURANTE LA GESTACIÓN.

FUENTE: Dpto. de Estadísticas del Hospital.

TABLA VIII
CIUR Y MOMENTO DEL DIAGNOSTICO

FUENTE: Dpto. de Estadísticas del Hospital.

TABLA IX
CIUR Y MODO DE LA INTERRUPCIÓN.

FUENTE: Dpto. de Estadísticas del Hospital.

TABLA X
CIUR Y MODO DE NACIMIENTO DE LOS PRODUCTOS.

FUENTE: Dpto. de Estadísticas del Hospital.

TABLA XII
CIUR Y APGAR AL NACER

FUENTE: Dpto. de Estadísticas del Hospital.

TABLA XIII
CIUR Y MORTALIDAD NEONATAL

FUENTE: Dpto. de Estadísticas del Hospital.

AUTORES
MsC. Dr. Alfredo Antonio Laffita Batista1
Zuraida Margareth Paxe2
Adrian Grela Martinez3
Jesus Perez Contreras4

1- Especialista 1er. Grado Medicina General Integral
Especialista 2do Grado Ginecología-Obstetricia
Profesor Asistente de Ginecología y Obstetricia. Hospital Universitario “América Arias” Habana Cuba
Master en Atención Integral a la Mujer.
2- Especialista 1er. Grado Ginecología-Obstetricia.
3- Especialista 1er. Grado Medicina General Integral
Especialista 1er. Grado Ginecología y Obstetricia
Profesor instructor en Ginecología y Obstetricia. Hospital Universitario América Arias. Habana. Cuba
4- Especialista 1er. Grado Ginecología y Obstetricia
Master en Atención Integral a la Mujer.

Hospital Docente Ginecobstetrico America Arias
Ciudad de la Habana
Cuba


Enviado por MsC. Dr. Alfredo Antonio Laffita Batista y otros autores
Contactar mailto:docenarias@infomed.sld.cu


Código ISPN de la Publicación: EkEEuAyyVVvRhodvWk
Publicado Thursday 22 de May de 2008