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Muerte Subita Cardiaca. Comportamiento en una Unidad de cuidados Intensivos Emergentes
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Enviado por MSc. Dr. Luis Antonio Rodríguez Sánchez; MSc. Lic. Odalys Cervantes Obregón; MSc. Dr. Alexis Cuellar Guerrero
Código ISPN de la Publicación: EkZAFEVyFklUhlPKgQ
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| Resumen: El paro cardiorespiratorio (PCR), es sin duda la urgencia medica mas grave, y mas dramatica que enfrenta tanto el medico y su personal auxiliar como los familiares del paciente y en la mayor parte de los casos es la carta de presentacion del Infarto Agudo del Miocardio constituyendo un serio problema de salud en los paises desarrollados y en vias de desarrollo... |
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Resumen
El paro cardiorespiratorio (PCR), es sin duda la urgencia médica más grave, y
más dramática que enfrenta tanto el médico y su personal auxiliar como los
familiares del paciente y en la mayor parte de los casos es la carta de
presentación del Infarto Agudo del Miocardio constituyendo un serio problema de
salud en los países desarrollados y en vías de desarrollo, y Cuba no está exenta
de este. Se realizó un estudio prospectivo y lineal, para evaluar la casuística
del Paro Cardiorrespiratorio en pacientes mayores de 15 años en el Hospital
Universitario “Capitán Roberto Rodríguez Fernández” de Morón entre el 1º de
Enero del 2005 y el 31 de Diciembre del 2007, encontrándose 118 pacientes .
Fueron mayoritariamente del sexo masculino (72.0%); la Cardiopatía Isquémica
constituyó el 58.4% en cuanto a antecedentes personales encontrados, el evento
se inició fuera del hospital en el 61.0% de los casos, la asistolia fue el
trastorno del ritmo más observado en 62 pacientes para un 52.5%, el 47.0% de los
fallecidos no presentaron ninguna sintomatología previa al cese de la función
cardiorespiratoria, el Infarto Agudo del Miocardio fue el principal diagnóstico
anátomo- patológico encontrado en las fichas de necropsia con un 72.0%. En el
45.8% de los casos, las maniobras de Resucitación Cardiopulmonar se realizaron
después de los 10 minutos de iniciado el evento y todos provenían del medio
extra hospitalario. La tasa de incidencia de Muerte Súbita Cardiaca fue de un
16.3%.
Palabras clave: Paro cardiorespiratorio, muerte súbita cardiaca, infarto agudo
del miocardio.
Introducción
El Paro Cardiorrespiratorio (PCR), es sin duda la urgencia médica más grave,
y más dramática que enfrenta tanto el médico y su personal auxiliar como los
familiares del paciente (1). El consenso sobre paro cardiaco lo define como el
cese de la actividad mecánica cardiaca, confirmado por la ausencia de
conciencia, sin respiración ni pulso detectable (2).
La muerte súbita cardiaca (MSC) se define como la que ocurre de modo inesperado,
dentro de la primera hora del inicio de los síntomas, en aquellas personas cuya
situación clínica no hacia previsible un desenlace fatal (3).
Muerte súbita y PCR suelen utilizarse como sinónimos. Ambos son conceptos de
límites arbitrariamente establecidos en torno a un mismo fenómeno. El concepto
de MSC tiene un enfoque epidemiológico, y el de PCR es de orientación clínica
(3).
La MSC es responsable de aproximadamente la mitad de los fallecimientos por
enfermedad cardiovascular (4). Dependiendo del límite temporal fijado en la
definición de muerte súbita, es responsable de 300.000 a 400.000 fallecimientos
al año en los EE. UU, o sea uno cada casi 90 segundos, con una tasa en torno a
los 100 casos por 100.000 habitantes y año. Estudios realizados en varias
ciudades españolas refieren valores inferiores y sitúan dicha tasa entre 29 y 39
muertes por 100.000 habitantes y año, o sea un número absoluto en 10.000 a
15.000 casos anuales (5). En un estudio realizado en áreas urbanas de la
Argentina, la incidencia de esta entidad es de 107 casos por cada 100.000
habitantes por año (6).
Según estudios epidemiológicos sobre cardiopatía isquémica, la enfermedad
coronaria da lugar a unas 30.000 defunciones anuales en España, el 50.0% de los
cuales tiene lugar de forma súbita y este contingente supone alrededor del 80.0%
del total de muerte súbita de origen cardiaco (7).
La muerte prehospitalaria en el síndrome coronario agudo afecta mucho más a los
jóvenes. En un estudio llevado a cabo en diferentes ciudades del Reino Unido
(8), la relación muerte prehospitalaria / muerte hospitalaria, que en los
pacientes mayores de 70 años es de 2:1, se eleva hasta una proporción de 15,6:1
en los menores de 50.
En un estudio realizado en Ausburgo, el 60.0% de los fallecimientos por infarto
de miocardio ocurren fuera del hospital y sólo un 10.0% son vistos con vida por
un médico. El 28.0% del total de las muertes ocurre en la primera hora del
evento y el 40.0% en las primeras 4 horas (9).
Ante la evidencia de que los esquemas asistenciales tradicionales son incapaces
de afrontar este problema, se han ido desarrollando sistemas de emergencia
médica con el fin de acercar al enfermo, en el lugar del evento y en escasos
minutos, la tecnología médica necesaria para su atención inicial (10).
La eficacia de las técnicas de soporte vital está fuera de duda. Las
posibilidades de supervivencia a un PCR oscilan entre 0 y 21%, llegando a ser
tan elevadas como el 44.0% en casos de fibrilación ventricular o el 42.0% en
casos exclusivamente intrahospitalarios (10).
La importancia del factor tiempo en la eficacia de la resucitación
cardiopulmonar (RCP) hace que el adjetivo precoz esté presente en todos los
elementos de la cadena de supervivencia:a) alerta precoz del sistema; b)
aplicación precoz de técnicas de soporte vital básico; c) Desfibrilación precoz;
d) soporte vital avanzado precoz (11).
Cuando la RCP básica se aplica dentro de los primeros 4 minutos y la avanzada en
8 minutos, la supervivencia alcanza el 43.0%; manteniendo los 4 minutos para la
RCP básica y retrazando hasta los 16 minutos la avanzada, la proporción de
éxitos se reduce hasta un 10.0% (11). El retraso de la iniciación de la RCP
básica más allá de los 4 -5 minutos hace muy improbable la supervivencia, salvo
circunstancias especiales.
Los pacientes que mueren de forma súbita son individuos socialmente activos, con
enfermedades conocidas sobre las que se pudiera actuar y en las cuales, de
emplearse las maniobras de RCP en el momento y por el personal adiestrado,
pudiera cambiarse el curso de los acontecimientos. Cuando seamos capaces de
conocer estas situaciones estaremos mejor preparados para enfrentarlas.
Motivados por la importancia en al análisis de esta temática, nos propusimos
realizar un estudio para caracterizar el comportamiento de esta entidad en una
Unidad de Cuidados Intensivos Emergentes (UCIE) de nuestro centro.
Objetivos.
General:
Describir el comportamiento de variables relacionadas con la MSC en la UCIE en
el Hospital General Provincial Docente de Morón en el período comprendido entre
el 1º de Enero del 2005 y el 31 de Diciembre del 2007.
Específicos:
• Distribuir a los pacientes con el diagnóstico de MSC según:
* Grupo de edad y sexo.
* Enfermedades asociadas.
* Lugar donde ocurre el evento.
* Ritmo Inicial detectado.
* Tiempo transcurrido entre el inicio de los síntomas y el PCR.
* Diagnóstico anatomo- patológico.
* Tiempo transcurrido entre la Parada Cardiorrespiratoria y el inicio de la RCP.
• Calcular la tasa de incidencia de la MSC en el período estudiado.
Diseño Metodológico.
Se realizó una investigación descriptiva con el objetivo de determinar el
comportamiento de la muerte súbita cardiaca en la unidad de cuidados emergentes,
del hospital “Roberto Rodríguez Fernández “, en el periodo comprendido entre el
1ro de enero de 2005 y el 31 de diciembre de 2007.
El Universo o Población quedó constituido por las 138 ficha de recolección de
datos (Anexo 1) de los pacientes con PCR que requirieron una evaluación integral
en el Servicio de Emergencias en el Hospital Universitario “Capitán Roberto
Rodríguez Fernández” de Morón, en el período antes mencionado.
La Muestra fue conformada por 118 pacientes no sobrevivientes de una parada
cardiorrespiratoria, evaluados inicialmente en el servicio de emergencia de
nuestro hospital y posteriormente en el departamento de Anatomía Patológica,
debiendo contar con una evaluación clínica y electrocardiográfica, al momento de
su arribo a la UCIE.
Tratamiento y Procesamiento de Datos
Se recolectaron los datos de las encuestas y de los informes de necropsias
existentes en el departamento de Anatomía Patológica los cuales se vaciaron en
una ficha de recolección de datos primarios confeccionados por los autores, para
darle cumplimiento a los objetivos propuestos en nuestra investigación.
La técnica del procesamiento de los datos fue de forma manual y automatizada, se
culminó con la revisión y computación de los mismos, empleándose como medida de
resumen de la información, los porcentajes, la tasa de Incidencia se calculó a
través de la siguiente expresión matemática:
Tasa de Incidencia = Número de casos nuevos de MSC x 100
Población en Riesgo de MSC
Esta investigación fue realizada según los requisitos establecidos por el comité
académico de la Maestría en Urgencias Médicas y respetando los principios éticos
de la investigación científica del departamento de postgrado de la Facultad de
Ciencias Médicas de Ciego de Ávila.
Resultados y Discusión.
De un total de 138 pacientes con Paro cardiorrespiratorio reportados en el
Hospital Universitario “Capitán Roberto Rodríguez Fernández” de Morón en el
periodo comprendido entre el 1º de enero del 2005 al 31 de diciembre del 2007;
118 casos correspondieron a pacientes no sobrevivientes de este evento.
Los pacientes del sexo masculino representaron la mayoría de nuestra casuística
(72.0%) y el grupo de edad de 62 – 77 años, para ambos sexos fue el más afectado
con 39.8%.( Tabla Nº 1).
Estudios recientes han demostrado que a cualquier edad puede suceder una parada
cardiaca. Sin embargo, la parada respiratoria es mucho más común en edades
pediátricas, no así la cardiocirculatoria que predomina en los adultos. A partir
de los 40 años aumenta su incidencia, edades en las que se concentró la mayor
cantidad de los pacientes que sufrieron un evento en nuestro estudio. Es
conocido que la edad entre 50 y 70 años constituye un predictor de riesgo para
MS y es más frecuente en hombres que en mujeres (70.0% vs. 30.0%), se calcula
que del 75.0- 90.0% de los casos de MSC se presenta en varones (48-51). Sin
embargo en otros estudios no se encuentran diferencias relevantes en cuanto a
sexo (52).
La Cardiopatía Isquémica (CI) constituyó el 58.4 % y la Hipertensión Arterial (HTA)
se observó en el 55.0 % como antecedentes patológicos personales encontrados en
nuestra serie. (Anexo 4. Tabla No. 2).
La enfermedad coronaria es la causa más frecuente de PCR extra hospitalario en
adultos sin trauma, presente en el 80.0% de los casos de MSC (49). Un concepto
común no muy acertado es que la MSC es causada por un infarto masivo, sin
embargo, sólo en un 20 por ciento se ha confirmado el infarto masivo como causa
de muerte (53). En el estudio Framingham, donde se evaluó la asociación entre
factores de riesgo y la MS en un seguimiento de 5.209 personas de 35- 70 años
durante 28 años, muestra que los factores de riesgo más fuertemente asociados
con MS a corto plazo (2 años) son la Hipertrofia Ventricular Izquierda y los
trastornos de la conducción ventricular. Por el contrario, los factores de
riesgo asociados con una mayor tasa de MS a largo plazo (28 años) fueron la CI y
la Insuficiencia Cardiaca (IC) (54-56).
Se plantea que la insuficiencia cardiaca incrementa el riesgo de MS cinco veces
más; la hipertrofia ventricular izquierda lo hace dos veces; el tabaco, una vez
y media, del mismo modo que la hipertensión arterial y el incremento de la masa
corporal o el antecedente de muerte súbita de los padres. (57)
Los datos sugieren que la cardiopatía coronaria parece ser un predictor de
riesgo para muerte súbita que podría ser modificable desde sus factores de
riesgo. A pesar de la identificación de factores predisponentes, es importante
señalar que en el 28.0 % de las personas consideradas en este estudio la muerte
súbita fue la primera manifestación de enfermedad cardiaca.
Coincidiendo con la bibliografía revisada donde encuentran hasta un 50.0 % de
casos sin enfermedad previa. (57).
La tabla No 3 representa el lugar donde se inició el evento, siendo el más
frecuente de origen extrahospitalario en 72 pacientes para un 61.0%.
El lugar donde sucede el PCR, es de vital importancia ya que es donde deben
comenzar las maniobras de RCPC aunque sean solo las básicas, por ello es fácil
comprender que el PCR intrahospitalario tiene mejor pronóstico de supervivencia
que aquel que ocurre fuera del recinto hospitalario; aun así cuando el paciente
esta intubado o ventilado, la tasa de supervivencia empeora, pues estas
condiciones llevan implícita la presencia de una enfermedad critica (58, 59).
La MS que ocurre en el ámbito extrahospitalario es un importante problema de
salud. Casi la mitad de un millón de muertes por año en Estados Unidos son
atribuidas a MSC y el 47.0 % de estas ocurren fuera del hospital, siendo la tasa
de supervivencia de menos de un 5.0% a pesar del uso extensivo de tratamientos y
tecnologías de avanzada (58- 69).
Asistenciales tradicionales son incapaces de afrontar este problema, se han ido
desarrollando sistemas de emergencia médica con el fin de acercar al enfermo, en
el lugar del evento y en escasos minutos, la tecnología médica necesaria para su
atención inicial (9, 70).
La eficacia de las técnicas de soporte vital está fuera de duda. Más discutible
es su efectividad, dada la dificultad de su aplicación en el momento ideal. El
estudio OPALS (Ontario Prehospital Advanced Life Support) mostró que la
introducción sistemática de un programa de soporte vital avanzado en el sistema
de emergencias médicas no disminuyó la letalidad asociada a un PCR. En el PCR
extrahospitalario, el segundo y tercer eslabón (resucitación precoz,
desfibrilación precoz) de la cadena de supervivencia son por mucho mas
importantes que el cuarto eslabón (cuidados avanzados precoz). En el orden de
salvar vidas se realizan planes de salud para garantizar una RCP y
desfibrilación rápida al paciente que sufre una parada cardiorrespiratoria, por
parte del espectador o testigo del evento (71- 76).
El ritmo final detectado (Tabla No. 4) constituye una variable significativa en
relación con la MS y la supervivencia hospitalaria, en nuestro estudio la
asistolia fue el trastorno del ritmo más observado en 62 pacientes para un 52.5
%, lo cual está en relación con la demora en el inicio de la RCP por personal
entrenado fuera del hospital, la Fibrilación Ventricular (FV) se encontró en un
39.8 % de los casos.
En 80.0% de los casos, el PCR se presenta como una FV o una taquicardia
ventricular sin pulso, originada en una porción de miocardio agudamente
infartado o isquémico, o en una cicatriz de infarto antiguo. Es en este grupo en
el que se reportan las mayores sobrevidas (4.0% a 33.0%) (49).
El porcentaje de éxitos de la reanimación inicial y la supervivencia hasta el
alta hospitalaria de un paro cardíaco extrahospitalario dependen en gran medida
del mecanismo etiológico. Cuando el mecanismo es una taquicardia ventricular se
obtienen los mejores resultados; la fibrilación ventricular tiene el siguiente
mejor pronóstico, y la asistolia y la actividad eléctrica sin pulso se asocian
con resultados estadísticamente desalentadores (77- 79).
En cuanto al tiempo transcurrido entre el inicio de los síntomas y el cese de la
función cardiorrespiratoria (Tabla No. 5), se observó que el 47.0% de los
fallecidos no presentaron ninguna sintomatología previa al evento.
La MSC se puede presagiar con días, semanas o meses de antelación por un aumento
de la angina, disnea, palpitaciones, fatigabilidad fácil etc. Sin embargo, estas
molestias prodrómicas suelen anunciar un acontecimiento cardíaco importante
cualquiera y no son específicas de la muerte súbita cardiaca. Cuando la
aparición es instantánea o brusca, la probabilidad de que el paro sea de origen
cardíaco es mayor de 95.0% y esta descrito que casi la mitad de los casos de MSC
sucumben sin manifestar sintomatología alguna (79).
Kuller ha propuesto definir el inicio de los síntomas como el momento en el que
el paciente no puede continuar realizando su actividad normal, y añade el
concepto de pródromos, definiéndolo como el conjunto de síntomas o signos que no
interfieren con la actividad habitual del individuo (80).
La tabla No. 6 reconoce a la cardiopatía coronaria y dentro de esta el Infarto
Agudo del Miocardio (IAM) como el principal diagnostico anatomo- patológico
encontrado en las fichas de necropsia con un 72.0%. La FV que generalmente
obedece a causas isquémicas apareció en un 9.3 % de los casos.
Las enfermedades cardiovasculares constituyen la causa principal de muerte en el
mundo occidental, se estima que para el año 2020 estas sigan siendo la primera
causa de muerte en los países industrializados. El costo de las mismas en lo que
a vidas humanas e impacto económico se refiere es equivalente a lo que costaría
2 accidentes aéreos fatales diarios de naves Boeing 747 y cerca del 80.0 % son
atribuidas a la cardiopatía isquémica en especial al IAM. Del 40.0-86.0 % de los
supervivientes presentan estenosis coronaria superior a un 75 %, en una serie de
113 casos de MS, se observó trombosis coronaria aguda en el 60.0- 75.0 % de los
casos e infarto antiguo en el 26.0- 66.0 %. (2, 24, 81-84), lo cual coincide con
nuestros datos.
Antes de los 35-40 años es relativamente frecuente la asociación a
miocardiopatía hipertrófica, sobre todo en jóvenes deportistas, y miocarditis en
general subclínica. Otras enfermedades asociadas en este grupo de edad, pero en
un número pequeño de casos, son la preexcitación tipo Wolff-Parkinson-White (WPW)
, la displasia arritmogénica de ventrículo derecho, el prolapso valvular mitral
y otras valvulopatías, y las anomalías congénitas de las coronarias las cuales
no estuvieron presentes en nuestro estudio. Independientemente de la edad y de
la enfermedad asociada acompañante, la muerte súbita ocurre más a menudo en
presencia de insuficiencia cardiaca (85- 88).
En el 45.8 % de los casos, las maniobras de RCP se realizaron después de los 10
minutos de iniciado el evento y todos provenían del medio extrahospitalario.
Solo en el 29.6 % de los pacientes se iniciaron estas dentro del hospital (Tabla
No. 7).
Cuanto más rápido se intenten las maniobras de RCP y fundamentalmente la
desfibrilación, mayor será él índice de éxito en el restablecimiento de los
latidos cardiacos. Las posibilidades de supervivencia disminuyen entre 7.0 a
10.0 % por cada minuto sin desfibrilar y pasados 10 minutos el rango de
supervivencia disminuye entre el 2.0 y 5.0% (89).
La progresión hacia la muerte biológica depende del mecanismo del paro cardíaco
y del retraso previo a las intervenciones. La fibrilación ventricular o la
asistolia tienen un pronóstico sombrío si no se inicia la reanimación
cardiopulmonar en los primeros 4 a 6 min. y existen muy pocos supervivientes
entre los pacientes en quienes no se intentó la recuperación durante los
primeros ocho minutos después de la instauración. Las estadísticas mejoran de
una forma espectacular si antes de las intervenciones definitivas (soporte vital
avanzado, desfibrilación) interviene algún observador no médico entrenado en RCP,
y más aún con la desfibrilación temprana. En lo que toca a esto último,
comienzan a obtenerse datos alentadores de las evaluaciones de los
desfibriladores externos automáticos distribuidos en comunidades (como vehículos
policíacos, grandes edificios o estadios) (90- 92).
En la tabla No. 8 observamos que la tasa de incidencia de MSC en nuestra
revisión fue de un 16. 3 %.
La incidencia geográfica de la MSC varía en función de la prevalencia de la
enfermedad coronaria en las diferentes regiones. Las estimaciones para los
Estados Unidos varían desde menos de 200.000 a más de 450.000 al año; el rango
más utilizado es el de 300.000-350.000 MSC anuales. La proporción de todas las
muertes naturales debidas a MSC es del 13.0% cuando se usa una definición de 1 h
desde el inicio de los síntomas. Por el contrario, un estudio realizado en una
comunidad de Maastrich en los países bajos ha indicado indicado que el 18,5% de
todas las muertes aparecen de forma súbita (85,93, 94).
Conclusiones
• Los pacientes del sexo masculino y el grupo de edad de 62 – 77 años
representaron la mayoría de nuestra casuística con 72.0% y 39.8%
respectivamente.
• La Cardiopatía Isquémica constituyó el 58.4 % y la Hipertensión Arterial (HTA)
se observó en el 55.0 % como antecedentes patológicos personales más relevantes.
• El lugar donde se inició el evento fue de origen extrahospitalario en 72
pacientes para un 61.0%.
• La asistolia fue el trastorno del ritmo más observado en 62 pacientes para un
52.5 %.
• El 47.0% de los fallecidos no presentaron ninguna sintomatología previa al
evento.
• La CI y dentro de esta el Infarto Agudo del Miocardio (IAM) fue el principal
diagnostico anatomo- patológico encontrado en las fichas de necropsia con un
72.0 %.
• En el 45.8 % de los casos, las maniobras de RCP se realizaron después de los
10 minutos de iniciado el evento y todos provenían del medio extrahospitalario.
• La tasa de incidencia de MSC fue de un 16. 3 %.
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ANEXO 1 Modelo de recolección de datos
* Nombre y Apellidos:
* Edad:
* Sexo:
* HC:
* Enfermedades asociadas:
* Lugar de la Muerte: Intra o extrahospitalaria
* Tiempo transcurrido entre el inicio de los síntomas y la RCP:
• Sin síntomas previos ______
• 10 minutos ______br>
• 11-19 minutos ______
• 20- 29 minutos ______
• Mas de 30 minutos ______
•• No precisado ______
* Tipo de Arritmia final: FV _________ Asistolia ________ Ritmo Idioventricular________
Actividad Eléctrica sin pulso ________
* Diagnóstico Anatomo-patológico:
* Tiempo transcurrido entre la parada y la RCP:
• < 3 minutos
• 3 – 5 minutos
• 5 – 10 minutos
• 10 minutos







Enviado por MSc. Dr. Luis Antonio Rodríguez Sánchez; MSc. Lic. Odalys Cervantes Obregón; MSc. Dr. Alexis Cuellar Guerrero
Contactar mailto:lars@moron.cav.sld.cu
Código ISPN de la Publicación: EkZAFEVyFklUhlPKgQ
Publicado Friday 16 de July de 2010
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