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Linfadenitis tuberculosa cervical en un paciente sin factores de riesgo
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Enviado por Dra. Amalia Nieves Álvarez; Dra. Carmen Comas Diez; Dra. Caridad Estrabao Martínez; Dr. Israel Tamayo Ricardo; Dra. Isora Sánchez Lorenzo
Código ISPN de la Publicación: EkZAFEyyllwmojjozU
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| Resumen: Se presenta el caso de un paciente masculino de 20 anos de edad con antecedentes de buena salud, que comenzo con manifestaciones catarrales discretas acompanadas de odinofagia... |
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Resumen:
Se presenta el caso de un paciente masculino de 20 años de edad con antecedentes
de buena salud, que comenzó con manifestaciones catarrales discretas acompañadas
de odinofagia, fiebre de 38 grados, y pequeño aumento de volumen a nivel del
Angulo submandibular derecho ligeramente doloroso, siendo valorado por
diferentes facultativos, quienes le indicaron antibióticos orales por dos
ocasiones. La sintomatología general mejoro, no así la adenopatía cervical por
lo que se realizo biopsia excisional cuyo informe anatomopatológico fue adenitis
inespecífica. Dos semanas después apareció aumento de volumen de 6 cms a nivel
del tercio medio de la cadena yugular interna derecha, con signos inflamatorios
y áreas de fluctuación por lo que se decide incidir encontrándose escaso pus con
abundante tejido necrótico enviándose a anatomía patológica para su estudio.
Todas las investigaciones radiológicas, hemoquímicas, y exudados fueron
normales.
Anatomía Patológica concluye: Tuberculosis ganglionar.
Palabras clave: Tuberculosis ganglionar, células de langhans gigantes,
granulomatosa, cirugía.
Introducción
La tuberculosis es una enfermedad que continúa siendo un problema serio de salud
pública para el mundo y que causa millones de casos nuevos cada año, a pesar de
que se puede prevenir y curar.
La enfermedad que lleva el nombre de tuberculosis, es conocida desde la más
remota antigüedad, pero la sospecha de que la tuberculosis era de naturaleza
infecciosa, comenzó a expresarse de una manera más concreta a mediados del siglo
XVI.
El agente etiológico de la tuberculosis, fue descubierto por Robert Koch en
1882. Se le encuentra en las diferentes excreciones de las personas y de los
animales que padecen la patología. En la práctica tienen importancia,
fundamentalmente dos tipos de micobacterias tuberculosas: la de tipo humano y la
de tipo bovino.
La tuberculosis se distingue por la gran variedad de sus manifestaciones; esto
depende de la propia infección y de la variedad de alteraciones que produce en
los órganos y sistemas.
La tuberculosis, no sólo provoca alteraciones locales sino que sigue un curso
que corresponde al de una infección general, donde se observan cuadros de
extensa diseminación de la infección.
En los ganglios linfáticos afectados, pueden observarse necrosis caseosas y
reacción granulomatosa, con micobacterias virulentas. La propagación desde el
complejo primario puede tener lugar por diferentes vías: la linfático-hematógena
y la broncogénica.
Caso clínico:
Paciente masculino, mestizo, de 20 años de edad con antecedentes de buena salud,
estudiante universitario, que acude por presentar discretos síntomas
respiratorios con fiebre de 38 grados, odinofagia y pequeño aumento de volumen a
nivel del ángulo submandibular derecho, interpretándose como una faringitis
aguda e imponiéndose terapéutica con antibióticos orales, mejorando la
sintomatología pero manteniendo una adenopatía de más menos 3 cm la cual fue
extraída para biopsia y anatomía patológica reportó una adenitis inespecífica.
Dos semanas después aparece un aumento del volumen en la región lateral derecha
del cuello de más menos 6 cm. de diámetro con signos inflamatorios, y áreas de
fluctuación decidiéndose su ingreso y drenaje quirúrgico, obteniéndose un escaso
pus, con abundante tejido necrótico, el cual fue enviado a anatomía patología y
microbiología.
Al examen físico general: Pequeñas adenopatías inguinales no dolorosas y
móviles.
Resto del examen físico negativo.
Complementarios indicados.
RX de Torax. Normal
Hemograma completo. HB 12,5 gr/l, leuco 10,6 x109
poli 64, Linfo 032, Mono 002, Eos 002
Eritrosedimentación 19 mm
Coagulograma Normal
HIV .Negativo
Serología .No reactiva
Test Mantoux. Negativa
Esputos BAAR Negativos
Exudado de las secreciones. Negativo
Informe de anatomía patológica:
Tejido linfático que muestra inflamación granulomatosa con abundantes células de
Langhans, escasa necrosis caseosa y marcada proliferación de células
epiteliales. Ziel Nieelsen positivo.


Discusión.
Después de los logros alcanzados por los programas de control de la
tuberculosis, establecidos entre los años 60 hasta principio de los 90 del
pasado siglo, el resurgimiento de esta enfermedad se pone de manifiesto por los
múltiples brotes observados en todo el mundo en los últimos años.1
La tuberculosis extra pulmonar (Tbe) se define como la infección por
Mycobacterium tuberculosis de cualquier órgano o tejido que no sean los
pulmones. El diagnóstico debe basarse en el aislamiento del bacilo tuberculoso
en un espécimen o en pruebas histológicas compatibles con la enfermedad; aunque
con frecuencia se debe hacer por indicios clínicos sólidos, que hacen tomar la
decisión facultativa de iniciar tratamiento con quimioterapia específica
antituberculosa.2 En muchas ocasiones el diagnóstico es difícil y tardío pues
casi siempre evoluciona con escasa población bacilar, lo que dificulta el
aislamiento del agente causal, y por otro lado no se tiene en cuenta como
posible causa de enfermedad.3,4
La Tbe es menos frecuente que la pulmonar y constituye entre 15 y 20 % de los
casos de tuberculosis en pacientes inmunocompetentes.2,5,6 Estudios previos a la
epidemia de SIDA estimaban que por cada paciente con baciloscopia positiva había
una incidencia de 1,22 casos de tuberculosis extrapulmonar o pulmonar con
baciloscopia negativa.7 En la actualidad existe una frecuente asociación entre
la tbe y el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), por lo que se requieren
nuevas estrategias para reducir la morbilidad y mortalidad por esta
coinfección.8
En Cuba, el porcentaje de Tbe es de 12 %, las tasas más altas están en las
provincias orientales.9 Esta cifra sitúa al país en un lugar privilegiado en el
nivel internacional al superar incluso a algunos países industrializados.9
La Tbe se presenta clínicamente a nivel pulmonar, siendo la linfadenitis
cervical tuberculosa infrecuente. Sin embargo, ante una linfadenitis cervical
siempre debe sospecharse una Tbe, pues hay que recordar que ésta no es una
enfermedad erradicada y a nivel cervical se ha definido como la "gran
enmascaradora" por simular otras patologías 10.
Siempre debe realizarse el diagnóstico etiológico pues hay otras patologías que
pueden dar linfadenitis cervical, tanto benignas (turalemia, enfermedad por
arañazo de gato, actinomicosis, quistes cervicales, etc.) como malignas
(enfermedad de Hogdkin, metástasis, etc.), y su tratamiento es distinto. La
sospecha de Tbe está más fundada en los pacientes inmunodeprimidos. 10,11
La primera prueba a realizar en estos pacientes es la radiografía de tórax para
valorar la existencia o no de lesiones pulmonares sugestivas de Tbe, ya que es
infrecuente la existencia de Tbe cervical sin enfermedad pulmonar 11, hecho que
no se constato en nuestro paciente.
Una de las pruebas más fiables a la hora de realizar el diagnóstico etiológico
(99% de los casos) es la PAAF con obtención de una muestra para cultivo y
citología 12.
En nuestro caso la radiografía de tórax resultó normal, la citología era
negativa para malignidad, los cultivos negativos, con lo cual no teníamos un
diagnóstico etiológico aunque sí habíamos descartado la etiología tumoral
maligna.
Solo en casos sin diagnostico claro, se aconseja la cirugía para biopsia. en
nuestro caso fue necesario drenar el ganglio debido al aumento de volumen con
áreas de fluctuación, cuyo material obtenido fue enviado a anatomía patológica
para estudio, apareciendo posteriormente en el área de incisión una gran lesión
ulcerada, sangrante, con trayecto fistuloso con escaso drenaje, la cual no se
modificaba con el decursar de los días. Se recibe el informe de anatomía
patológica donde se observo la presencia de abundantes células de langhans
tejido caseoso y células epiteliales sugestivas de tuberculosis.
Una limitante de los métodos microbiológicos convencionales es su pobre
sensibilidad para el diagnóstico de la tuberculosis extrapulmonar. 13 Esto se
debe a que se caracteriza por tener muy poca población de bacilos, por lo que es
muy difícil obtener su crecimiento en los cultivos. Es por eso que ante
evidencias clínicas, epidemiológicas, radiológicas y biológicas de tuberculosis,
y una vez descartadas otras posibles enfermedades, se hace el diagnóstico
clínico en la mayoría de los casos.
Se decide comenzar la terapéutica antituberculosa según programa nacional de
tuberculosis en Cuba teniendo en cuenta el cuadro clínico y lo reportado por
anatomía patológica, observándose evolución favorable de la ulcera cervical, con
rápida cicatrización.
En conclusión, podemos decir que la Tbc no es una enfermedad erradicada, y debe
sospecharse ante una linfadenitis cervical aunque no sea en pacientes de riesgo
y exploración pulmonar normal.
Referencias bibliográficas:
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Francia: Ed. Unión Internacional contra la Tuberculosis y Enfermedades
Respiratorias (UICTER); 2003.
3.- Crofton J, Horne N, Miller F. Tuberculosis clínica. París, Francia: Ed.
Unión Internacional contra la Tuberculosis y Enfermedades Respiratorias (UICTER);
1994.
4.- Parras JP, Onrubia X, Seller J, Pertusa V, Barbera M. Tuberculosis
extrapulmonar en paciente con shock séptico. Rev. Esp. Anestesiol. Reanim.
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5.- Farga V. Tuberculosis. Santiago de Chile: Publicaciones Técnicas
Mediterráneos; 1992. p. 37-53.
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Enviado por Dra. Amalia Nieves Álvarez; Dra. Carmen Comas Diez; Dra. Caridad Estrabao Martínez; Dr. Israel Tamayo Ricardo; Dra. Isora Sánchez Lorenzo
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Publicado Friday 16 de July de 2010
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