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Envejecimiento, género y profesión
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Enviado por Dra. Daisy Gambino Nodarse
Código ISPN de la Publicación: EkkuFVVkZAlourpubj
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| Resumen: l envejecimiento, o proceso normal de cambios relacionados con el paso del tiempo, se inicia con el nacimiento y continúa a lo largo de la vida. La ancianidad es la fase final de la vida. Teniendo en cuenta que en los próximos diez años una mayor proporción de la población se considerará "vieja" debido al envejecimiento general de la población mundial, hemos querido recoger en este artículo, importantes aspectos sobre su relación con el género y la profesión y que consideramos pueda ser de interés a otros investigadores. |
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El envejecimiento, o proceso normal de cambios relacionados con el paso del
tiempo, se inicia con el nacimiento y continúa a lo largo de la vida. La
ancianidad es la fase final de la vida. Teniendo en cuenta que en los próximos
diez años una mayor proporción de la población se considerará "vieja" debido al
envejecimiento general de la población mundial, hemos querido recoger en este
artículo, importantes aspectos sobre su relación con el género y la profesión y
que consideramos pueda ser de interés a otros investigadores.
INTRODUCCIÓN
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el envejecimiento activo como
«el proceso de optimización de las oportunidades en relación con la salud, la
participación y la seguridad para mejorar la calidad de vida a medida que se
envejece. (1)
El envejecimiento individual ha estado presente en todas las etapas del
desarrollo social, sin embrago en la sociedad moderna, en los primeros años del
nuevo siglo (XXI), se asiste a una situación singular, más y más personas
sobrepasan las barreras cronológicas que el hombre ha situado como etapa de
vejez y que convierte el envejecimiento poblacional en quizás, uno de los retos
más importantes para las sociedades modernas. (2)
El problema del envejecimiento se examinó por primera vez en la Asamblea General
de las Naciones Unidas en 1948. En aquel momento no era tan evidente que la
población mundial envejecería de forma tan impresionante como sucedió en los
decenios siguientes. En 1969, 20 años después, se reexaminó la situación, y
finalmente se exhortó a la celebración de una Asamblea Mundial sobre el
Envejecimiento en las Naciones Unidas. (3)
En los próximos años una mayor proporción de la población se considerará "vieja"
debido al envejecimiento general de la población mundial. Gran parte de estas
personas mayores serán mujeres porque tienen una expectativa de vida mayor. Si
bien las mujeres viven más que los hombres, su morbilidad es mayor y tienen
menos acceso a la atención de salud. Por lo tanto, durante las próximas décadas,
las necesidades de salud de las mujeres mayores tendrán cada vez más
importancia.
La percepción del envejecimiento como el deterioro mental y físico es muy común
tanto entre los profesionales de salud como entre el público en general. En
realidad el envejecimiento es un proceso complejo que requiere de estudios que
profundicen en el tema y aporten respuestas.
En general, una persona es considerada "mayor" cuando alcanza la edad de 60-65
años, independientemente de su historia clínica y situación particular. Si bien
esta definición sirve como punto de partida para el estudio del envejecimiento,
es esencial tener en cuenta que la situación de salud de cada mujer es
diferente, y que no se debe usar solamente la edad para su clasificación
universal, diagnóstico o tratamiento de enfermedades de la tercera edad. (4)
Una vida larga es un signo de buena salud. El envejecimiento de la población
mundial, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo, es
un indicador de la mejora de la salud mundial. La población mundial de 60 años o
más es de unos 650 millones, y se calcula que en 2050 alcanzará los 2000
millones.
Sin embargo, esta tendencia positiva se acompaña de retos sanitarios especiales
para el siglo XXI. Es imprescindible preparar a los dispensadores de atención
sanitaria y a las sociedades para que atiendan las necesidades de las personas
de edad avanzada: formación de los profesionales sanitarios en la atención a
estas personas; prevención y tratamiento (5)
Para mediados de siglo se espera que en la “Región de las Américas” habrá cerca
de 13 903 000 personas de más de 90 años y 689 000 de cien años o más. Cuba,
cuenta con alrededor de un 15,8 % de su población envejecida y el aumento de la
esperanza de vida geriátrica ha posibilitado el aumento de los longevos. Según
el último censo, existen aproximadamente 2721 centenarios. (6) Ello ha motivado
que el Programa de Atención Integral al Adulto Mayor sea priorizado por el
Ministerio de Salud Pública Cubano.
Aunque el índice de discapacidad tiende a incrementarse con el incremento de
la edad, grandes variaciones en la salud, el bienestar, la discapacidad y las
necesidades de atención de salud caracterizan a los diferentes grupos de
ancianos. (7)
Es conocido que el principal objetivo en la asistencia al adulto mayor no es
tanto el aumento de la expectativa de vida como el aumento de la expectativa de
vida activa o libre de discapacidad. (6)
La actual estrategia sanitaria cubana constituye, en esencia, un cambio en las
estrategias de intervención como eje del nuevo salto cualitativo que imponen las
transformaciones en la situación de salud. En este sentido, se requiere de
intervenciones preventivas eficaces dirigidas fundamentalmente a fomentar
estilos de vida saludables en esta población y a la prevención y control de los
factores de riesgo de estas enfermedades con el objetivo de garantizar una mejor
calidad de vida de las personas de la tercera edad. (8)
OBJETIVO
Analizar la relación entre el envejecimiento de la población con el género y
la profesión.
ANTECEDENTES
En la Roma imperial el hombre era viejo a los 20 años y la mitad de la
población moría a la edad de 27 años por causa de enfermedades infecciosas. En
la Edad Media se consideraban como viejas a las personas de 25 años, en el siglo
XVIII a las de 30 años, hace 100 años a las de 40 y hoy se es joven a los 50
años de edad. Se afirma que, a escala mundial, el siglo XX ha sido de
crecimiento para la población y que el siglo XXI será el de su envejecimiento.
(9)
GINA, institución creada el primero de Octubre de 1996 bajo la iniciativa
conjunta de la OMS, del Programa Nacional de Investigación sobre el
Envejecimiento (PNR32-FNRS) y de la Asociación Americana de las Personas
Jubiladas (AARP), es una red flexible, informal e interdisciplinaria de
organizaciones interesadas por los numerosos y diferentes aspectos del
envejecimiento, que participó también en la preparación del Año Internacional de
las Personas de Edad de 1999 y de la Segunda Asamblea Mundial de las Naciones
Unidas sobre el Envejecimiento en 2002. Ocasiones para todos los países del
mundo de celebrar el envejecimiento, uno de los mayores logros del siglo XX.
Los principios de las Naciones Unidas aspirando a ayudar a las personas de edad
a vivir mejor los años ganados constituyen el fondo conceptual de GINA,
particularmente:
· el mantenimiento de la independencia y de la autonomía,
· la integración y la participación en una sociedad para todas las edades,
· derechos humanos y dignidad para todos,
· el bienestar físico, mental, social y espiritual. (10)
La Segunda Asamblea Mundial de las Naciones Unidas sobre el Envejecimiento,
adoptó por unanimidad la Declaración Política y el Plan de Acción Internacional
de Madrid sobre el Envejecimiento, 2002. Entre las contribuciones aportadas por
la OMS a la Asamblea, cabe citar la presentación de un marco normativo y la
formulación de planes de acción regionales para la ejecución del Plan
Internacional, en particular por la Comisión Económica (CE) de las Naciones
Unidas para Europa, la CE y Social de las Naciones Unidas para Asia y el
Pacífico y la CE de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe. En la
55ª Asamblea Mundial de la Salud se presentaron informes sobre el contenido del
marco normativo y las conclusiones de la Segunda Asamblea Mundial. En el
presente informe se resumen las aportaciones hechas por la OMS desde 2002 para
la ejecución del Plan de Acción Internacional, así como los resultados de la
difusión del marco normativo sobre el envejecimiento activo.
Otras conferencias internacionales sobre el envejecimiento, como las Sexta y
Séptima Conferencias Mundiales de la Federación Internacional de la Vejez
celebradas en Australia en el 2002, en Singapur en el 2004 y el XVIII Congreso
Mundial de Gerontología en Brasil en el 2005, han incorporado a sus respectivos
programas el enfoque conceptual del envejecimiento activo con sus tres pilares
de salud, participación y seguridad. La OMS ha prestado asesoramiento en
proyectos de investigaciones internacionales y nacionales sobre el
envejecimiento activo, como los auspiciados por la CE. (1)
La discapacidad y el envejecimiento han sido abordados en Cuba en diferentes
trabajos, tratándose en ellos aspectos relacionados con la identificación de
factores de riesgo para la misma, su prevalencia en los niveles comunitario y
hospitalario, así como cálculos sobre la expectativa de vida ajustada por
discapacidad. Se ejecutaron dos estudios en el Municipio Playa en 1996, para
determinar la prevalencia de discapacidad física y mental en los adultos mayores
de 60 años y entre el 2000-2005, investigadores de la Escuela Nacional de Salud
Pública (ENSAP) y del Centro de Investigaciones sobre Longevidad, Envejecimiento
y Salud (CITED), realizaron estudios comunitarios sobre dicha temática. El
trabajo hasta ahora más importante ha sido el “Estudio sobre Salud, Bienestar y
Envejecimiento en América Latina y el Caribe” (SABE), realizado en 7 ciudades de
América Latina y el Caribe, que incluyó la Ciudad de La Habana”, donde 1 de cada
4 adultos mayores de la muestra presentó algún grado de discapacidad. (6, 11).
PERSPECTIVAS
Entre el años 2000 y 2050, la población mundial de 60 años o más se multiplicará
por más de tres, pasando de 600 millones a 2000 millones. La mayor parte de ese
aumento se producirá en países en desarrollo, donde pasarán de 400 a 1700
millones en ese mismo periodo.
Este cambio demográfico tiene varias repercusiones en la salud pública. La buena
salud es esencial para que las personas mayores mantengan su independencia y
participen en la vida de la familia y de la comunidad. Las actividades de
promoción de la salud y prevención de las enfermedades a lo largo de toda la
vida pueden evitar o retrasar la aparición de enfermedades no transmisibles y
crónicas, como las cardiopatías, los accidentes vasculares cerebrales y el
cáncer. (12)
Las discapacidades físicas, mentales y sociales, íntimamente relacionadas con el
incremento de la expectativa de vida, se consideran entre los problemas más
graves que hay que enfrentar en el presente siglo y se han realizado diversidad
de estudios sobre las mismas, apareciendo en la literatura un grupo de
investigaciones a partir de las cuales han emergido un conjunto de variables
relacionadas con los factores de riesgo para la discapacidad física que
incluyen: la inactividad, la insatisfacción con actividades cotidianas, la
inadaptación a la jubilación, pérdida de roles sociales, pérdida de familiares,
amigos, hijos y cónyuge, la ausencia de confidente, los sentimientos de soledad,
las condiciones materiales inadecuadas, presencia de enfermedades crónicas, las
secuelas post-fractura del tercio superior del fémur y las amputaciones. Se han
considerado otros factores como la escolaridad, el sexo y la ocupación del
anciano entre los factores de riesgo de discapacidad física en este grupo
poblacional. (13)
La discapacidad se ha definido como toda restricción o falta (resultante de una
deficiencia) de capacidad para enfrentar una actividad de la manera o dentro de
los márgenes que se consideran normales (6)
A medida que mejora la duración media de la vida y la pirámide de población se
va ensanchando, los casos de longevidad excepcional son cada vez más numerosos.
Los centenarios constituyen el mejor ejemplo de envejecimiento satisfactorio,
más que víctimas son sobrevivientes y la mayoría han desarrollado mecanismos que
le han permitido enfrentarse a múltiples limitaciones para alcanzar así el
límite extremo de vida humana. Han logrado sobrevivir a las enfermedades
relacionadas con la edad y han alcanzado el límite extremo de vida humana. (6)
GÉNERO
En tanto que las personas mayores aparezcan en la agenda de desarrollo,
generalmente se las ve como un grupo diferenciado pero homogéneo. De hecho la
experiencia de envejecer es diferente para los hombres y para las mujeres, y
varía de cultura a cultura. Los diferentes estándares de vida también
influencian las condiciones de las personas mayores. Por ejemplo, en todas las
etapas de la vida, los hombres y las mujeres experimentan las estructuras
sociales y económicas de manera diferente. Aunque nacen más niños que niñas cada
año en todo el mundo, en casi todos los países las mujeres viven más que los
hombres.
Pero la brecha de género es mucho menor en los países en desarrollo donde las
mujeres viven cerca de tres años más que los hombres, comparado con los siete
años que viven más las mujeres en los países desarrollados. Esto se debe más que
nada a las tasas más altas de mortalidad materna. Unos pocos países – por
ejemplo, India, Bangladesh y Egipto – registran más hombres que mujeres en los
grupos mayores. Otras excepciones son países como Uganda, que sufre el impacto
de la epidemia de VIH/SIDA, donde la esperanza de vida para las mujeres sólo ha
aumentado en dos años desde 1950.
En otros países como Estonia, la esperanza de vida para los hombres es más de 10
años menor que para las mujeres.
En muchos países en desarrollo el incremento en la dependencia a las
exportaciones, el endeudamiento internacional y la industrialización han
extraído recursos de regiones y sectores tales como la producción agrícola y el
comercio informal, donde las personas mayores, especialmente las mujeres, son
más activas.
Las mujeres mayores, son el fundamento del apoyo para la familia. Además de
cuidar a los niños para la familia, también ofrecen cuidado físico y asistencia
financiera a los hombres mayores. Aunque los hombres mayores parecen tener en
gran valor este apoyo, es menos probable que la contribución de las mujeres
mayores sea reconocida oficialmente. Es considerada como ‘doméstica’ y por lo
tanto una extensión de sus responsabilidades normales.
El cambio de dependencia de fuentes económicas de apoyo (tales como comercio o
salario) a dependencia de otras fuentes (tales como apoyo de parientes) tiende a
ser más rápido para los hombres mayores que para las mujeres mayores. Las
mujeres son más hábiles en diversificar sus actividades en tiempos de necesidad:
por ejemplo, si los hombres no pueden salir de casa es menos probable que se
mantengan económicamente activos, en cambio las
mujeres todavía llevan a cabo pequeñas actividades de comercio.
Los diferentes roles económicos les dan también más flexibilidad a las mujeres.
Los hombres mayores tienen la responsabilidad de proveer para la casa y comprar
los principales activos, tales como tierra y ganado, pero las mujeres mayores
manejan el ingreso familiar y el gasto diario. Como resultado, las mujeres tiene
generalmente más capacidad de economizar en tiempos difíciles o de invertir
cuando tienen unos pocos ahorros. (14)
Los problemas de la vejez son en su mayoría de las mujeres, hecho que se ha dado
en llamar feminización del envejecimiento al haber una supervivencia mayor de
las mujeres sobre los hombres. (15)
Existe gran correspondencia entre el sexo y las enfermedades que más
frecuentemente sufren los ancianos, entre ellas varios estudios demuestran que
la Hipertensión Arterial, la Cardiopatía Isquémica y la Diabetes Mellitus tienen
una prevalencia mayor en las mujeres, mientras las enfermedades
cerebrovasculares aparecen más en el hombre. (8, 16, 17, 18, 19, 20)
PROFESIÓN
El envejecer provoca una inevitable declinación en las capacidades y una mayor
vulnerabilidad ante cambios súbitos. Pero las personas mayores tienen
capacidades muy variadas, y una gran variedad de modos en que pueden continuar
contribuyendo con sus familias y comunidades. Debe encontrarse un balance entre
el reconocimiento a las personas mayores activas y aquellas que son incapaces de
trabajar.
Las personas mayores se involucran en una variedad de ocupaciones incluyendo la
agricultura, el comercio y las empresas en pequeña escala. Usan sus habilidades
especiales como cuidadores en salud, como yerberos y comadronas tradicionales.
Los miembros mayores de la familia son participantes activos, aunque no
reconocidos, en la economía familiar. Cuidan a los niños, hacen el trabajo
doméstico y hacen contribuciones en efectivo o en especie.
En muchas de las economías transicionales de la Europa Oriental y la antigua
Unión Soviética, el alto desempleo ha intensificado la competencia por trabajos
de todos los tipos, haciendo que las personas mayores sean cada vez más
marginadas de todas las oportunidades de trabajo. (14)
La jubilación actúa como barrera demarcatoria dejando afuera de este círculo a
todos aquellos que cumpliendo 55, 60 o 65 años—según las diversas legislaciones
de cada país-- engrosan las filas de los llamados "pasivos." obligándolos a
replegarse sobre sí mismos, a un reposo forzoso y así de alguna manera
marginados de la sociedad.
El mayor número de las personas que no se jubilan hasta avanzadas edades está
entre profesionales, técnicos, artistas, escritores, artesanos, promotores del
trabajo en la comunidad. Otros grupos menores ya jubilados, necesitan
complementar sus ingresos y continúan años desarrollando tareas de la producción
o los servicios. (15)
Aunque la mayoría de los países tienen alguna forma de seguridad social o
cobertura de seguro para personas mayores, en la práctica estos beneficios
generalmente están limitados a un pequeño grupo de profesionales y funcionarios.
Aún cuando se entregan pensiones, frecuentemente éstas son inadecuadas para
satisfacer las necesidades del pensionista, y son erosionadas por la inflación.
En la práctica, el apoyo familiar continúa siendo la forma de estrategia de
supervivencia más utilizada por la mayoría de las personas mayores en el mundo,
ya sea en el contexto de familias extendidas o en la co-residencia de padres con
hijos adultos. (14)
Sin embargo, es bien conocido que el trabajo parece ser una parte importante de
la vida de un individuo, lo cual le proporciona una función y un status en la
sociedad y una estructura a su rutina diaria. Estas observaciones sustentan las
iniciativas actuales de diferentes instituciones y gobiernos, que si se puede
tener vidas más extensas, también se puede incrementar nuestras riquezas
permitiéndonos extender nuestra productividad social y económica.
El incremento de la longevidad, si está acompañada del incremento del tiempo de
duración de la salud, pudiera significar que las grandes masas de fuerza de
trabajo que alcanzan la edad de retiro prefijada tendrán aún una total o
considerable capacidad de producción. Además, se ha observado que la edad de
retiro tiene una influencia significativa en la esperanza de vida restante. (21)
En Cuba, por las mejoras en la calidad de vida de la población, se manifiesta el
fenómeno del envejecimiento poblacional de una manera similar a la de los países
desarrollados. (22)
CONCLUSIONES
La sociedad debe reconocer que el mejoramiento de la calidad de vida de las
personas de la tercera edad, incluyendo la promoción de una vejez activa y la
erradicación de la discriminaciones por razones de la edad, es uno de los más
grandes desafíos del siglo XXI.
Los aspectos relacionados con la tercera edad adquieren cada día mayor
importancia. El envejecimiento poblacional en el mundo constituye un reto que
trae aparejado un conjunto de consecuencias en el ámbito laboral, económico,
político y social, para lo cual los países deben prepararse adecuadamente. El
sector salud será uno de los que deberá tomar un conjunto importante de acciones
para ofrecer atención y servicios que garanticen una mayor y mejor calidad de
vida a la población.
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HOSPITAL DOCENTE CLÍNICO QUIRÚRGICO
“DR. SALVADOR ALLENDE”
CALZADA DEL CERRO No. 1551 e/ PIÑERA Y DOMÍNGUEZ, CERRO
Revisión Bibliográfica
AUTORA: DRA. DAISY GAMBINO NODARSE MsC
MÉDICO ESPECIALISTA PRIMER GRADO
EN MEDICINA DEL TRABAJO
MÁSTER EN BIOSEGURIDAD
PROFESORA INSTRUCTORA DE LA FACULTAD DE
MEDICINA “DR. SALVADOR ALLENDE”
E-mail: daisygambino@infomed.sld.cu
AÑO 2008
Enviado por Dra. Daisy Gambino Nodarse
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Publicado Saturday 18 de October de 2008
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