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Epidemiologia del carcinoma basocelular en el periodo 2002-2005 en el area de salud “Julio Antonio Mella”, municipio Camaguey
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Enviado por Biblioteca HCQ "10 de Oct."
Código ISPN de la Publicación: EkpkZZEupukdwAiQkJ
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| Resumen: Se realizo un estudio analitico con caracter retrospectivo en el servicio de dermatologia del Policlinico docente“Julio Antonio Mella” de la ciudad de Camaguey en el periodo 2002-2005 para conocer la epidemiologia del carcinoma basocelular. |
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RESUMEN
Se realizó un estudio analítico con carácter retrospectivo en el servicio de
dermatología del Policlínico docente“Julio Antonio Mella” de la ciudad de
Camagüey en el período 2002-2005 para conocer la epidemiología del carcinoma
basocelular.
El universo de trabajo estuvo dado por todos los pacientes que acudieron a
consulta de dermatología por una lesión tumoral y que el estudio histopatológico
correspondiera con carcinoma basocelular. Las fuentes de datos primarios fueron:
el Modelo 18-144 del MINSAP (hoja de cargo) y la boleta de biopsia de piel y
estos fueron procesados por programas estadísticos.
Encontrándose los siguientes resultados un predominio del sexo masculino y el
67,4% de los pacientes tenían 60 años o más, la mayor parte de los enfermos eran
jubilados, el 68,1% del total de los casos realizaban actividades con exposición
solar con P=2.479E-06 y las localizaciones más frecuentes fueron la región nasal
(33,3%) y los pabellones auriculares (18,2%).
Palabras claves: Carcinoma Basocelular; Epidemiología.
INTRODUCCIÓN
El carcinoma basocelular constituye un problema de salud en nuestro país,
señalándose que su tasa de incidencia aumenta progresivamente con su
consiguiente repercusión económica y social. La causa de este crecimiento está
directamente relacionada con la capa de ozono que actúa como filtro de las
radiaciones ultravioleta emitidas por el Sol y que al quedar debilitada esta por
la contaminación ambiental, ocasiona que las personas queden expuestas de modo
sistemático a las radiaciones, especialmente a las UV-B (280-315 nm), que tienen
una energía considerablemente superior a la de las radiaciones visibles, son
fácilmente absorbibles por los ácidos nucleicos y el ADN puede quedar dañado por
la persistencia del daño fotoquímico, lo que provoca mutaciones en gen p 53 y
pérdida de alelos en el cromosoma 9 q(1,2).
Hoy día se considera que esta situación ocasiona un alto riesgo en el desarrollo
del carcinoma basocelular. Además hay otros planteamientos sobre su etiología
como el que se produce por una acumulación de alteraciones genéticas,
especialmente inactividad de genes de supresión tumoral se destaca el gen PTCH1,
detectado tanto en el carcinoma basocelular determinado genéticamente como en el
esporádico(3).
Si tenemos en cuenta que residimos en una isla del Caribe, de clima tropical, en
la que se reciben durante todo el año las radiaciones ultravioletas, por lo que
existe un alto riesgo de padecer algún tipo de cáncer de piel, si no se tiene
una protección adecuada. Este inconveniente natural queda agravado por la escasa
cultura existente en el país de emplear sombreros, gorras, quitasoles y velos o
telas de color claro para protegerse del sol, además del abuso en la exposición
al sol para mantenerse bronceados, así como los baños de playa en los horarios
del mediodía, cuando es más intenso el calor solar(4). A esto habría que añadir
el déficit de protectores solares en nuestro medio. Eso explica la frecuencia en
que llegan a consulta las queratosis y otras lesiones premalignas y el que
muchas deriven en lesiones cancerosas(5).
Esta investigación trae aparejada, pues, una alerta, sobre el peligro del
carcinoma basal y debe dar una respuesta asistencial inmediata a aquellos que lo
padecen.
MÉTODO
Se realizó un estudio analítico con carácter retrospectivo en el servicio de
dermatología del Policlínico docente“Julio Antonio Mella” en el período
2002-2005 para conocer la epidemiología del carcinoma basocelular.
El universo de trabajo estuvo dado por todos los pacientes que acudieron a
consulta de dermatología por una lesión tumoral y que el estudio histopatológico
correspondiera con carcinoma basocelular.
Las fuentes de datos primarios fueron: el Modelo 18-144 del MINSAP (hoja de
cargo) y la boleta de biopsia de piel
Los datos primarios se procesaron por programas estadísticos donde se analizaban
las siguientes variable: edad, sexo, color de la piel ocupación y localización,
forma clínica y diagnostico histológico del carcinoma basocelular. Los
resultados obtenidos se exponen en cuadros y gráficos.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Al estudiar en nuestra área la incidencia del carcinoma basal en los años
2002-2005, obtuvimos las siguientes tasas: para la población total va de 10.7 en
el año 2002 a 12,9 en 2005 respectivamente y en la población mayor de 60 años
fue de 27.0 a 47,2. Hay que tener en cuenta que estamos analizando un área que
no está en una zona costera y por tanto no abundan pescadores, portuarios,
obreros de salinas, estibadores, que son los de mayor propensión a este
padecimiento, y por ser una zona urbana, no abundan los obreros agrícolas
quienes por su labor tienen una fuerte exposición diaria a la luz solar.
A pesar de todo esto, es evidente que las tasas en la población mayor de 60 años
son muy altas, lo que puede explicarse por la elevación en la expectativa de
vida de la población y con ella, el relativo “envejecimiento” que aparece en
nuestra pirámide de edades. Esto obliga a vincular estas reflexiones al concepto
“calidad de vida”: en la medida en que en nuestras áreas de salud crece el
número de ancianos, hay que prever aquellos elementos que garanticen que su vida
transcurra con una calidad adecuada y especializar nuestros servicios en función
de ello.
Al analizar la distribución según edad y sexo se observó un franco predominio
del sexo masculino (66,7%); que fue significativo estadísticamente al realizar
el test de Hipótesis de Proporciones con P=1638E-05.
Por grupos de edades se observó que las mayores frecuencias se encontraron en
los grupos de 70-79 y de 80 y más años con 32 casos cada uno (23,1%
respectivamente), seguido del grupo de 60-69 años con 19 pacientes (19,6%), es
decir, el 67,4% de los sujetos estudiados tenían 60 años o más (Cuadro 1).
En la muestra estudiada el predominio del sexo masculino coincide con las
investigaciones revisadas, que señalan que la incidencia es más alta en los
hombres con una diferencia de unas dos veces entre ambos sexos (2,6,7,8). Otros
autores plantean que aunque habitualmente este tumor mostraba preferencia por
los varones, hoy afecta a éstos sólo algo más que a las mujeres (1,9). Se
presume que ello es el resultado de los cambios en la forma de vestir y en el
estilo de vida de éstas, que las han llevado a una mayor exposición crónica a la
luz.
En el trabajo se comprobó que la mayor incidencia fue en los grupos de más de 60
años, lo que concuerda con Marquina Vila (10) en su estudio “Factores de riesgo
del cáncer cutáneo no melanoma”, que encontró su predominio en individuos de
61-70 años de edad con el 29,2%, siguiendo en orden de frecuencia los de 71-80
años con el 27,5%, con tendencia general al incremento en la frecuencia según
aumenta la edad.
La piel blanca con ojos oscuros constituyó el tipo más afectado, 89 casos
(64,5%). Del total de la muestra estudiada el 94,2% presentó piel blanca. Se
interpreta esta diferencia por la composición etnográfica de nuestra sociedad,
en la que prevalecen los individuos blancos con ojos oscuros solar. La mayoría
de los trabajos consultados (6,11,12,13) reportan que el Carcinoma Basocelular
es el tumor maligno de mayor incidencia en la raza blanca.
Se constató un predominio de los pacientes que realizaban actividades al aire
libre con 94 casos para el 68,1%.Al evaluar la categoría ocupacional se observó
que los jubilados fueron los más afectados con 61 casos para el 44,2%, y de
ellos 45 (32,7%), refirieron que realizaban actividades con exposición solar,
seguido de los trabajadores con 49 pacientes (35,5%).
En el grupo de los trabajadores se detectó que 34 realizaban labores al aire
libre y 15 sin exposición solar, o sea, por cada trabajador sin exposición se
presentaron aproximadamente 2 con exposición solar.
Al comparar la ocupación con la exposición solar se comprobó un predominio de
los pacientes que realizaban actividades al sol. Resulta importante señalar que
el 31,9% de los casos no referían una actividad laboral al aire libre, pero no
estaban exentos de las exposiciones solares durante el trayecto de la casa al
trabajo y de las actividades recreativas, donde pueden haber padecido de
quemaduras solares. Además al vivir en un país tropical, se tiene una exposición
acumulativa a la luz solar.
Se explica el predominio de los jubilados con exposición solar (32,7%) por el
efecto acumulativo de las radiaciones durante toda su vida, hasta edades
superiores a los 55 ó 60 años, tanto en el caso de mujer u hombre, lo cual se
confirma con los resultados obtenidos en el Cuadro 1. Puede concluirse que la
asociación de las variables edad y exposición solar constituyen los principales
factores predisponentes en la morbilidad del Carcinoma Basocelular, lo que
coincide con la literatura consultada (1,8,14) (Gráfico 1)
En relación con la localización, el sitio mayormente afectado fue la cara
(68,1%) correspondiéndose con la mayoría de los autores revisados (15,16,17) y
en ella, las localizaciones más frecuentes fueron la región nasal en 46
pacientes (33,3%) seguida de la región de los pabellones auriculares con 26
casos (18,2%) y la del área labio – mentón con 21 enfermos (15,2%) (Gráfico 2).
La localización nasal fue significativa estadísticamente con un valor de
P=8.065E-03.
La localización de preferencia del tumor fue la pirámide nasal, lo que
corresponde con otros investigadores (6,18), que señalan que es precisamente
esta zona una de las más afectadas por los efectos acumulativos de la exposición
crónica a la luz solar.
Al analizar las formas clínicas se encontró que 118 pacientes (85,5%)
presentaron Epitelioma de Células Basales Nódulo- Ulcerativo, le siguió la
Pigmentada con 14 casos (10,1%) y el tipo Superficial aportó 6 enfermos
(4,3%).(Cuadro 2).
La forma clínica Epitelioma de Células Basales Nódulo - Ulcerativo fue altamente
significativa al realizar el test de Hipótesis de Proporción (P=2.528E-43).
La mayor prevalencia de las formas clínicas se presentó en el epitelioma de
células basales nódulo ulcerativo. Este resultado está en correspondencia con lo
planteado por otros autores (1,2,14) , que coinciden en que es el tipo clínico
más común. Además fueron halladas las formas clínicas superficial y pigmentado
(Cuadro 3).
Al analizar el estudio histológico se constató un predominio de la variedad del
Sólido (48,6%), la identificada en segundo lugar fue la Quística con 31 muestras
(22,5%) seguida de la Adenoide con 24 (17.3%), coincidiendo con otros autores
consultados (14,15,19).
CONCLUSIONES
1. Se comprobó un predominio del sexo masculino, de los grupos de edades de 60
años y más, de la piel blanca con ojos oscuros y de la categoría ocupacional de
jubilados.
2. Dos de cada 3 casos tratados realizaban actividades con exposición solar.
3. La forma clínica más frecuente resultó ser el carcinoma de células basales
nódulo ulcerativo, predominando la variedad histológica sólida.
4. La tendencia apreciable en el estudio estadístico, es al aumento progresivo
de la incidencia del cáncer de piel en la población de nuestra área.
RECOMENDACIONES
1. Es preciso organizar una estrategia para educar a la población en la
prevención del cáncer de piel, a partir del empleo de protectores solares,
sombreros y otros elementos, así como en su diagnóstico precoz.
2. Se requiere tener a la mano varias terapéuticas para el tratamiento del
carcinoma basocelular, entre ellas la cirugía convencional, la criocirugía, la
radioterapia, la quimioterapia, entre otras.
Cuadro 1
Distribución por grupos de edades y sexo

Cuadro 2
Distribución según formas clínicas del Carcinoma Basal

Cuadro 4
Distribución según diagnóstico histológico

Gráfico 1
Distribución según ocupación y exposición solar

Gráfico 2
Distribución según localización de la lesión

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA
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en: www.16abril.sld.cu
AUTORES
Dra. Yamilet Ramírez Figueredo.(1)
Dr. Camilo Hernández Derivet.(2)
Dra. Mercedes González Núñez.(3)
Dra. Margarita López Acosta.(4)
Dra. Rosabel Martínez Brito.(5)
(1) Especialista 1er grado en Dermatología y Profesora Intructora.
(2) Especialista 1er grado en Dermatología y Profesor Asistente.
(3) Especialista 1er grado en Dermatología.
(4) Especialista 1er grado en Dermatología, Profesora Asistente y Master
Infectología.
(5) Especialista 1er grado en Dermatología, Profesora Intructora y Master
Infectología.
Enviado por Biblioteca HCQ "10 de Oct."
Contactar mailto:hcqoct@infomed.sld.cu
Código ISPN de la Publicación: EkpkZZEupukdwAiQkJ
Publicado Monday 11 de February de 2008
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