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Cancer Ginecologico. Aspectos importantes a conocer sobre Cancer de mamas y Cancer cervicouterino
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Enviado por Dra. Saratania Crespo López
Código ISPN de la Publicación: EkykEpypukeUGqiMHE
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| Resumen: Se realiza una revision bibliografica en relacion al Cancer en la mujer considerando que se trata de un problema de salud en el mundo que representa la segunda causa de muerte en la mayoria de los paises desarrollados, dentro de estos indagamos especificamente aquellos que con mayor frecuencia afectan a nuestras feminas y tienen un elevado indice de morbimortalidad , Cancer cervicouterino y Cancer de mamas. Indagamos en relacion a los factores de riesgo que se invocan en ambas enfermedades, cuadro clinico, diagnostico, clasificacion, tratamiento, y pronostico... |
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Resumen
Se realiza una revisión bibliográfica en relación al Cáncer en la mujer
considerando que se trata de un problema de salud en el mundo que representa la
segunda causa de muerte en la mayoría de los países desarrollados, dentro de
estos indagamos específicamente aquellos que con mayor frecuencia afectan a
nuestras féminas y tienen un elevado índice de morbimortalidad , Cáncer
cervicouterino y Cáncer de mamas. Indagamos en relación a los factores de riesgo
que se invocan en ambas enfermedades, cuadro clínico, diagnostico,
clasificación, tratamiento, y pronóstico.
Introducción
El cáncer como problema de salud en el mundo
El término Carcinoma fue introducido por Hipócrates, el cual lo comparaba con el
cangrejo en su forma de diseminarse por el cuerpo y su persistencia. Galeno,
casi 600 años después, distinguió tres tipos de tumores (Long, 1928). Bichat
(1771- 1802) y describió la patología de muchas neoplasias en humanos, unas
décadas después Muller y Virchow usando el microscopio describieron las células
del tejido canceroso (Long, 1928). (1)
El cáncer es un problema de salud en el mundo, representando la segunda causa de
muerte en la mayoría de los países desarrollados, solo precedido por las
enfermedades cardiovasculares, sin embargo, más de la mitad de todos los
cánceres se producen en las ¾ partes de la población mundial que vive en países
en desarrollo (1, 2, 3,4). De igual forma se estima que para el año 2020 se
producirán 20 millones de nuevos casos cada año y el 70 % de quienes lo
padecerán vivirán en países que cuentan con menos del 5 % de los recursos para
su control, es decir que para estos países se incrementará a un ritmo del 100%,
es decir que de 17.5 millones de enfermos de cáncer en el año 2000, la cifra
pasará a ser de 30 millones en el año 2015. (5,6)
El rápido envejecimiento de la población que se está produciendo en muchos
países es un elemento fundamental que contribuye al incremento del número de
casos de cáncer y también el elevado control que se ha alcanzado de las
enfermedades crónicas no transmisibles. Hoy se sabe que el cáncer surge
fundamentalmente como consecuencia de condiciones y estilo de vida. (7)
En América Latina los tumores de mama, pulmón, cérvix y colon, están entre los
cánceres más frecuentes y agrupan más del 50 % de los casos nuevos
diagnosticados cada año. (3)
Enfoque epidemiológico del Cáncer
El estudio epidemiológico del problema cáncer incluye, el estudio de las
condiciones especificas de salud- enfermedad de las poblaciones de la región,
los factores de riesgos y la respuesta social organizada para la prevención y
control de este grave problema de salud, incluyendo la preparación de los
enfermos para asumir su enfermedad, afrontarla y morir por ello, así como los
cuidados para con la familia, el cuidador primario y el equipo de salud. (8)
Las unidades primarias de interés para los estudios epidemiológicos del problema
cáncer, son los grupos de personas, no individuos aislados; Habitualmente dichos
estudios estarán centrados en la enfermedad cáncer, o en estudios precursores de
la enfermedad, como por ejemplo la neoplasia intracervical (NIC), precursora del
cáncer cervical invasivo. Otras veces, el objetivo puede ser un aspecto
relacionado con el cáncer, como los conocidos factores de riesgo, así como las
estimaciones de la fracción la mortalidad por cáncer atribuible a ellos. (9)
Uno de los avances más significativos en los últimos años en la lucha contra el
cáncer, ha sido la comprensión de los procesos que originan su aparición. La
investigación en cáncer ha permitido conocer acerca de los mecanismos biológicos
fundamentales subyacentes del crecimiento celular y su regulación, así como el
manejo del cáncer en variedad de formas. De particular interés ha sido la
acumulación gradual de la evidencia científica que liga estilos de vida a muchos
tipos de cáncer y por tanto a la oportunidad para desarrollar estrategias en
aras de modificar esos estilos de vida y evitar lo que antaño fue
conceptualizado como la consecuencia inevitable del envejecimiento. (9)
Por otra parte el conocimiento de la historia natural de la enfermedad o más
bien, de las más de 200 enfermedades que se agrupan bajo el nombre de cáncer, ha
permitido definir las herramientas que facilitan la aplicación de medidas
profilácticas: la conducta preventiva en estado de salud, la conducta preventiva
en estado de incapacidad convalecencia o estado terminal, correspondiéndose con
los niveles de prevención. (9)
El objetivo de los niveles prevención primordial y primaria es evitar la
incidencia de cáncer mediante el control de las condiciones subyacentes que
llevan a la causación, a través del control de la exposición a factores de
riesgo, o propiciando el aumento de la resistencia del individuo (p. e.
vacunación y quimioprofilaxis). (4)
Para los niveles de prevención Secundaria y Terciaria, la población destinataria
serán los pacientes, tratándose en el primero de dichos niveles de pacientes
diagnosticados tempranamente, a los que pueden considerarse portadores de un
“cáncer curable”; mientras que para el nivel terciario se trata de casos
avanzados de la enfermedad, en los que es menos probable la curación y se habla
de reducir en todo lo posible la incapacidad, lograr la mayor calidad de vida en
los enfermos terminales, así como ayudarles a morir con dignidad y dar atención
a la familia preparándoles para la muerte y el duelo, lo que cerraría un ciclo
que se reinicia con la atención a los familiares y con ello volver a aplicar las
medidas preventivas en los primeros niveles de prevención.(3,6)
La detección temprana, medida relativa al nivel de prevención secundaria,
pretende evitar la progresión de la enfermedad y sus complicaciones. Para ello
existen los estudios en poblaciones supuestamente sanas, mediante pruebas
relativamente simples y baratas con el objetivo de tamizar a los portadores
probables de la enfermedad (pesquisaje). Los casos positivos se someten a otros
procedimientos diagnósticos confirmatorios y si es necesario se les impone el
tratamiento adecuado. (2)
La política recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el
control del problema cáncer, ha sido la de establecer Programas Nacionales de
Control (PNCC), que propicien el mejor medio de conciliar lo que es posible, con
lo que puede conseguirse en determinadas circunstancias (10). Dichos programas
abarcan una amplia gama de actividades, que van desde la promoción de salud
(conducta preventiva en estado de salud), hasta la asistencia paliativa, pasando
por el diagnóstico precoz, el tratamiento oportuno y la rehabilitación integral
(biológica, psicológica y social). Ello implica poner a la sociedad en
condiciones de dominar la enfermedad, actuando sobre sus causas y consecuencias
(10)
Para establecer un Programa Nacional de Control de Cáncer en cualquier espacio
geográficamente determinado o país, será necesario acometer cuatro actividades
básicas: evaluar la magnitud del problema, tener objetivos mensurables, evaluar
posibles estrategias de lucha y fijar prioridades. La voluntad política en cada
país será indispensable, así como establecer objetivos y prioridades con un
enfoque realista. (6)
Las tendencias mundiales en cuanto a los Programas Nacionales de Control de
Cáncer, van desde la implementación de Programas de Pesquisas en la población
femenina aparentemente sana, para diagnóstico precoz del cáncer de mama
(realizando la mamografía, el examen médico de las mamas y enseñando el auto
examen) y del cáncer de cérvix (realizando la citología vaginal u otras pruebas
diagnósticas), o en la población de ambos sexos para el diagnóstico temprano del
cáncer bucal mediante el auto examen de la boca y el examen por el estomatólogo
al menos una vez al año (Ej. Programa de Control del Cáncer Bucal de Cuba).
También existen Programas cuyo objetivo es el diagnóstico temprano del cáncer de
colon o el de próstata, pero eso varía mucho de un país a otro y su éxito está
en dependencia de la relación costo/beneficio (incluyendo entre los primeros los
costos psicológicos y de todo tipo).(7)
Las actuales recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para la
prevención del cáncer son: (11)
• Educar a la población sobre los riesgos de cáncer.
• Limitar la venta de tabaco y alcohol, mediante diferentes medios.
• Promover modificaciones en el tipo de alimentación.
• Subrayar la importancia de medidas contra las enfermedades transmisibles, en
particular el empleo de vacunas contra la hepatitis B y la lucha contra la
esquistosomiasis.
• Evaluar la exposición a diversos cancerígenos químicos en el ámbito industrial
y en otros establecer las normativas destinadas a evitar estas exposiciones.
El cáncer es considerado actualmente como una enfermedad previsible y curable. A
diferencia de criterios de antaño, hoy se sabe que un tercio de los casos de
cáncer son prevenibles, un tercio es potencialmente curable y el restante tercio
puede tener, al menos, mejor calidad de vida. (1)
Al referirnos a educación para la alerta, la población diana seria por una parte
la población general o grupos específicos de ella, para que vigilen su salud,
sepan detectar los signos de alarma que da nuestro cuerpo y ante la sospecha
busquen ayuda médica; mientras que por otra parte seria necesario capacitar y
educar a los proveedores de los servicios de salud (profesionales o no), para
que no se les escape una persona con signos o síntomas que puedan ser
atribuibles a alguna de las localizaciones del cáncer. De hecho existen
diferentes políticas para la detección temprana en forma de pesquisa, y una de
ellas es la detección como parte de la práctica médica sistemática o de rutina,
mientras que en otros casos se convoca a la población a realizarse pruebas
específicas, o se realizan programas de pesquisas organizados.(1,3,6)
Los objetivos que se persiguen en el tratamiento del cáncer, son curar,
prolongar la vida y mejorar la calidad de vida. El elemento clave para el éxito
en este aspecto es la organización de los servicios de salud alcanzada desde la
atención primaria hasta los centros más especializados, de manera que se asegure
una adecuada interacción entre el momento de diagnóstico y el inicio del
tratamiento, la adecuada selección terapéutica acorde con las guías de
“diagnóstico y tratamiento”, o con los “protocolos” para tratar cada
localización de acuerdo a la clasificación de su estadio (TNM), así como la
aplicación de programas de garantía de calidad que aseguren el uso correcto de
los recursos dispuestos para tratar cada caso. Para el tratamiento del cáncer se
recomienda concentrar los recursos en centros o instituciones especializados, y
unido a ello lograr la mayor calificación y la constante actualización de sus
recursos humanos. (10)
Situación del Cáncer Ginecológico en Cuba
En Cuba el Cáncer de Mama constituye la localización más frecuente entre las
neoplasias malignas que afectan a la mujer. En el 2001 la tasa cruda estuvo en
41.67 x 100 000 y la tasa ajustada en 33.39 x 100 000 mujeres, lo cual significa
que aproximadamente 2000 mujeres son diagnosticadas anualmente de cáncer de
mama. En el año 2002 la mortalidad se comportó con un total defunciones por esta
enfermedad de: 1121 casos, para una tasa cruda: 19.91 x 100 000 mujeres y una
tasa ajustada de 14.65 x 100 000 mujeres, lo cual significa que aproximadamente
1100 mujeres mueren cada año. (9)
El Cáncer de Cérvix Uterino ocupa la tercera causa de incidencia en el sexo
femenino, con total de nuevos casos de 1262 para una tasa cruda2001 de 22.49 x
100 000 mujeres y una tasa ajustada a la población cubana de 17.84 x 100 000
mujeres. La mortalidad 2001 se comportó con un total de defunciones de 408
mujeres para una tasa cruda 2002 de 7.24 x 100 000 mujeres. Este tipo de cáncer
alcanza su mayor pico de incidencia a partir de cuarta década de la vida, de ahí
que las edades concebidas como de mayor riesgo de enfermar sea entre los 35- 49
años de edad incrementándose el riesgo si se asocian infecciones y en especial
la producida por HPV, relaciones sexuales precoces, promiscuidad entre los más
frecuentes (11). La historia natural de este tipo de cáncer condiciona la
posibilidad de su prevención, por obedecer en su mayor medida al comportamiento
humano (Bayés R.) (4)
El Cáncer de Ovario se presenta en cualquier edad pero resulta más frecuente a
partir de los 40 años. Ocupa el 8no lugar entre las primeras localizaciones más
incidentes en Cuba, en el sexo femenino, con un total de casos nuevos 2001 de
322 casos para una tasa cruda de 5.74 y una tasa ajustada de 4.67 x 100 000
mujeres. La enfermedad se diagnostica en estadios avanzados en 60% de los casos.
(3,4)
El Cáncer del Cuerpo Uterino (endometrio), ocupa el sexto lugar entre las
neoplasias malignas más frecuentes en la mujer cubana, y representa,
aproximadamente, el 90% de todas las que asientan en el útero. Ocurre con mayor
frecuencia en la postmenopausia, y se consideran factores de riesgo la obesidad,
la Diabetes Mellitus, la nuliparidad, la Hipertensión Arterial, el
hiperestrinismo (endógeno o exógeno) prolongado y ciertas variedades de
hiperplasia endometrial (lesión preneoplásica). En el año 2001 hubo 455 casos
nuevos, para una tasa cruda de 7.93 x 100 000 mujeres y una tasa ajustada de
6.31 x 100 000 mujeres. (3,4)
Entre otros cánceres que afectan el aparato ginecológico está el cáncer de la
vulva que representa aproximadamente el 3% de todos los tumores malignos, siendo
el carcinoma epidermoide el más frecuente (90% de los casos). La edad promedio
de aparición del carcinoma in situ vulvar oscila alrededor de los 44 años, y a
los 50 años ocurren las lesiones microinvasivas. Sin embargo, las pacientes con
carcinoma francamente invasivo tienen una edad promedio de 61,1 años). El
tratamiento es básicamente quirúrgico. (3)
Entre las acciones planteadas en los Objetivos, Propósitos y Directrices (OPD)
para incrementar la Salud de la Población Cubana 1992-2000, se encuentran las
encaminadas al diagnóstico y tratamiento oportuno de las enfermedades,
conservando la calidad de vida del paciente. Entre las Directrices establecidas
se plantea el enfoque clínico, epidemiológico y social del diagnóstico y el
análisis de la evaluación de los servicios y programas así como en la dirección
de los servicios de salud... así como desarrollar investigaciones para lograr
conocimientos que mejoren la calidad y eficiencia del Sistema Nacional de Salud.
(9)
Teniendo en cuenta la importancia del diagnóstico precoz y tratamiento oportuno
de dichas patologías en el área de trabajo del medico de familia, decidimos
realizar una revisión del tema, sobre los elementos mas importantes a tener en
cuenta en nuestro trabajo diario.
Desarrollo
Dentro de los canceres que con mayor frecuencia afectan a la mujer tenemos el
cáncer de mamas y el cáncer de cuello uterino a los cuales nos referiremos:
Cancer de mamas
Esta entidad constituye la neoplasia maligna más frecuente en la mujer y alcanza
cerca de 30 % de todas las localizaciones femeninas. En Cuba cada año se
detectan alrededor de 1 500 nuevos casos de cáncer de mama, y lamentablemente
todavía una parte importante de ellos en estadio avanzado. Esto se debe por lo
general a diagnóstico médico tardío, por pobre trabajo de pesquisa en las áreas
y tardía decisión de la mujer en buscar ayuda médica, y mucho en la inexistencia
de la práctica del autoexamen de mama. Por eso la incidencia y la mortalidad por
este cáncer es tan alta, y alcanza 13,2 por 100 000 mujeres y 23,5 por 100 000
mujeres, respectivamente. (12)
A pesar del desarrollo de los servicios de atención médica, un porcentaje
elevado de pacientes con cáncer de mama llegan a las consultas en estadios
avanzados, lo que empeora su pronóstico. Con el objetivo de lograr que el
diagnóstico se realice precozmente se ha creado el Programa Nacional de
Detección Pre-Clínica de Cáncer Mamario, que tiene como propósito lograr la
detección masiva de la lesiones clínicamente ocultas y que guardan relación con
el cáncer de mama, sobre todo en pacientes de riesgo, a través de la
mamografía.(13,14)
Epidemiología
La causa directa del cáncer de mama continúa sin conocerse, por lo que no es
posible predecir quién desarrollará un cáncer de mama ni quién no se verá
afectada, no obstante existen variados factores de riesgos involucrados en la
posible etiología del cáncer de mama.(13)
En este aspecto existe consenso de que hay grupos de mujeres dentro de la
población femenina que tienen mayor riesgo de desarrollar un cáncer de mama.
Estos factores de riesgo se agrupan de la manera siguiente: (12)
1. Edad mayor de 40 años.
2. Nulíparas.
3. Primer parto después de los 35 años de edad.
4. Ausencia de lactancia materna.
5. Menarquía temprana (menor de 10 años).
6. Menopausia tardía (mayor de 55 años).
7. Obesidad posmenopáusica.
8. Tratamiento estrogénico prolongado en la posmenopausia.
9. Antecedente de hiperplasia atípica por adenosis mamaria.
10. Antecedente personal de cáncer en mama, endometrio u ovario.
11. Antecedente familiar cercano de cáncer mamario.
12. Otros.
En general este grupo de factores de riesgo parece incidir de manera especial
como factor predisponente, la excesiva y prolongada acción de los estrógenos (o
ambos factores), lo que se ha demostrado también al suprimir las funciones
productoras o neutralizarlas con sustancias antagónicas. (12)
Se ha comprobado que a mayor asociación de factores corresponde mayor incidencia
de cáncer mamario. Es ineludible que este conocimiento permite agrupar a estas
mujeres y dirigir hacia ellas las acciones de salud necesarias para la
prevención y el diagnóstico precoz del cáncer mamario (Programa Nacional de
Cáncer de Mama). (12)
El diagnóstico de un tumor de mama descansa en 3 aspectos: el autoexamen
mamario, la exploración clínica y medios diagnósticos como la mamografía,
ultrasonografía y el estudio citológico; la vinculación de estos aspectos ofrece
resultados satisfactorios. El cáncer de mama diagnosticado a tiempo tiene cura y
posibilita mejores resultados estéticos en la mujer el cual permite realizar
cirugía. (15)
Clasificación histológica de los tumores epiteliales malignos de la mama (OMS).
(1,11)
1. No invasivo
a) Carcinoma intraductal (ductal in situ) (CDIS)
b) Carcinoma lobular in situ (CLIS)
2. Invasivo
a) Carcinoma ductal invasivo NOS (sin otra especificación)
b) Carcinoma ductal invasivo con componente intraductal predominante
c) Carcinoma lobular invasivo (forma clásica; variantes: tubulo-lobular, sólido,
alveolar, pleomorfico) (carcinoma lobular invasivo con componente in situ
predominante)
Variedades del Carcinoma Ductal Invasivo:
d) Carcinoma mucinoso
e) Carcinoma medular
f) Carcinoma papilar
g) Carcinoma tubular
h) Carcinoma adenoideo-quístico
i) Carcinoma secretor (juvenil)
j) Carcinoma apocrino
k) Carcinoma con metaplasia
I- tipo escamoso
II- tipo "spindle-cell"
III- tipo cartilaginoso y óseo
IV- tipo mixto
l) Otros (carcinoma mixto ductal-lobular, histiocitoide, de células lipídicas,
indiferenciado, neuro-endocrino o carcinoide, etc).
3. Enfermedad de Paget del pezón.
a) Sin nódulo subyacente(n situ)(To)
b) Con nódulo subyacente (variante de carcinoma ductal invasivo)
El tamaño de la lesión es variable. (T1 a T4)
El cáncer de mama se clasifica en etapas clínicas de acuerdo con el volumen del
tumor (T) y la existencia o no de metástasis en ganglios locoregionales (N) y
metástasis a distancia (M). La equivalencia entre las Normas Internacionales de
Clasificación del Cáncer (TNM) y los estadios clínicos se muestran a
continuación en el cuadro 1 (12)

Secuencia Diagnostica (9)
Anamnesis:
- APP cáncer de mama previo, hiperplasia epitelial con atípica (ductal-
lobular).
- APF cáncer de mama.
- Síntomas actuales (nódulo de mama, dolor, descarga por el pezón) y su
tiempo de aparición.
- Historia ginecológica de la paciente (edad de la menarquia, menopausia,
paridad y edad del primer parto, uso de anticonceptivos orales).
Cuadro clínico
El cuadro clínico de la enfermedad maligna de la mama comienza como un simple
nódulo, indoloro, de tamaño variable, más frecuente en el cuadrante
superoexterno de una mama, que puede mostrar o no señales de fijación
superficial (piel de naranja) o a los planos musculares y acompañarse de
adenopatías axilares, se hace muy difícil establecer un diagnóstico de certeza
por el examen físico, por lo que se necesitan estudios complementarios para
corroborarlo. La retracción del pezón y la ulceración de la piel son signos
tardíos que asocian siempre metástasis distantes (pulmón, hígado, huesos,
cerebro y otros) (12)
El diagnóstico se realiza por los antecedentes en relación con los factores de
riesgo. Aparece con mayor frecuencia en mujeres por encima de los 40 años,
aunque existen tendencias actuales de aparecer en mujeres más jóvenes (16).
A la palpación se puede encontrar en un inicio un tumor, en general, de
consistencia dura, poco movible, que con posterioridad es pétreo, adherido a
planos profundos, con frecuencia de contornos no bien definidos, superficie
irregular, no doloroso y se acompaña de adenopatías axilares palpables con
características de malignidad.(16)
El cáncer de mama en el hombre es más invasivo, por la característica de
invasión extensión y difusa de vasos linfáticos y ganglios. Tiene peor
pronóstico que el de la mujer; del 1 al 2 % de los cánceres de mama ocurren en
varones y pueden presentarse retracción del pezón, exudación y ulceración. (16)
Estas clasificaciones no solo aportan valor estadístico, sino también sirven de
guía al oncólogo para elegir el tratamiento que deberá seguir el paciente;
además, a partir de ellas se establece el pronóstico evolutivo de la enfermedad;
esto permite predecir, incluso, el índice de supervivencia que tendrá la
paciente. (16)
Examen físico: (14)
- Examen de la mama afectada: (inspección y palpación, con la paciente sentada y
en decúbito supino). Características del tumor (tamaño en mm, consistencia,
contornos, sensibilidad, superficie, localización (CSE, CIE, CSI, CII, pezón,
región retroareolar, región central, hemisferio superior o inferior, unión de
cuadrantes externos o internos), movilidad, fijación a la pared torácica,
alteraciones de la piel de la mama, areola o pezón. Descarga por el pezón (si es
unilateral o bilateral, espontánea o provocada y sus características: serosa,
serohemática, hemática).
- Examen de la mama contralateral.
Presencia de ganglios axilares o en fosa supraclavicular (FSC) y
características de los mismos (tamaño, número, consistencia, movilidad:
precisar si están fijos entre sí o a la pared).
- Examen general (estado general y presencia de metástasis en cuero
cabelludo, cuello o abdomen, etc.)
Exámenes Complementarios
Los medios complementarios más utilizados para el diagnóstico del cáncer mamario
son los siguientes:
Mamografía y xerorradiografía. En ambas se utilizan los rayos X para distinguir
nódulos no palpables, son capaces de detectar lesiones de menos de 1 cm. A
través de las características radiográficas puede sospecharse la naturaleza
maligna del tumor (espículas, calcificaciones, etc.). La xerorradiografía tiene
como inconveniente la dosis de radiación que se recibe, lo que la hace
utilizable sólo en casos dudosos, pero es muy discutible su uso en pesquisas
masivas.(12)
No obstante, debe tenerse presente que este método tiene hasta 15 % de falsos
negativos en presencia de un cáncer mamario.(12)
Termografía. Mediante variadas técnicas muestra el aumento local de temperatura
producido en el área tumoral. No es específico para detectar cáncer, pero puede
ser útil para dirigir la atención hacia mujeres que muestren registros
patológicos en la prueba. No se informan secuelas por este método. El equipo
para esta investigación es el termógrafo. (12)
Ultrasonografía. Es útil para precisar la existencia de nódulos sólidos o
quísticos, pero poco fiable para predecir la naturaleza benigna o maligna del
tumor. Puede usarse ante la duda de la existencia real de una tumoración de la
mama; pero no excluye otras pruebas. Sin embargo, junto a la citología orgánica
es confiable para diagnosticar la descarga por el pezón, sobre todo si tiene
contenido hemático y hay tumoración en la mama afectada. (12)
Punción del nódulo (BAAF). Se emplea para evacuar quistes y hacer el estudio
citológico del líquido, también para extraer muy pequeños fragmentos de tejidos
que puedan ser estudiados por el patólogo. El resultado negativo no excluye el
cáncer. Sin embargo, orienta la terapéutica quirúrgica. Esta técnica debe ser
practicada sólo por el especialista y debe realizarse siempre que se utilice la
ultrasonografía previa, para evitar pinchazos innecesarios. (12)
Biopsia quirúrgica por exéresis de la tumoración y estudio por el patólogo de
cortes congelados. Es el método ideal. Queda siempre la posibilidad del examen
por parafina, más detallado, en aquellos casos que siguen dudosos después de
empleada la congelación. Permite adoptar la conducta terapéutica definitiva, una
vez conocido el diagnóstico. (12)
Diagnosticar el cáncer de mama es relativamente fácil en las pacientes con
etapas avanzadas de la enfermedad, donde existen los signos referidos en el
cuadro clínico. El diagnóstico en las etapas tempranas puede resultar más
difícil, por lo que se recomienda como un criterio general pensar siempre en un
posible cáncer mamario en toda mujer mayor de 30 años con un nódulo de mama,
sobre todo si tiene en su historia algunos de los factores de riesgo ya
señalados. Este criterio nos obliga a emplear los medios complementarios para
precisar el diagnóstico. (12)
El diagnóstico temprano del cáncer de mama es una premisa importante para el
pronóstico de esta enfermedad.
Existen 3 métodos que pueden ayudar en este sentido: (12,14)
1. Pesquisa utilizando la mamografía. Válido para pacientes con riesgos, mayores
de 50 años sin tumo-ración palpable (menos de 1 cm.).
2. Examen clínico anual de las mamas a todas las mujeres mayores de 40 años
aunque sean asintomáticas.
3. Divulgación a la población femenina de cada área, de la metodología para el
autoexamen de mamas.
Técnica del autoexamen de mamas
El autoexamen de mamas debe practicarlo la mujer mensualmente, recién terminada
la menstruación. Si la mujer ya no tiene reglas, debe escoger un día determinado
cada mes para crear el hábito. (12,14)
El procedimiento más sencillo es el siguiente: (12,14)
1. De pie frente a un espejo, primero con los brazos a los lados del cuerpo.
Después con las manos en la cintura, se contraen los músculos pectorales y por
último, con los brazos elevados a ambos lados de la cabeza, se tratará de
detectar asimetrías en las mamas, cambios en la piel y las areolas, así como
retracciones de la piel o del pezón.
2. Seguidamente, la palpación de la mama: de pie, sentada o acostada con la
almohada en la espalda y el brazo bien levantado por encima y detrás de la
cabeza, se realiza con la mano opuesta y 4 dedos unidos (excepto el pulgar)
preferiblemente enjabonados, palpando toda la mama con ligera compresión sobre
la pared costal y siguiendo las imaginarias agujas del reloj. Con esta maniobra
se puede detectar fácilmente la presencia de masas o tumoraciones, zonas de
sensibilidad anormal o cambios de consistencia en alguna región, comparadas con
exámenes anteriores.

Tratamiento: (16)
Preventivo:
a) Actuar sobre los factores de riesgo del cáncer de mama que permitan ser
modificables.
b) Realizar vigilancia epidemiológica.
Curativo. Depende del estadio; de forma general se utiliza:
a) Tratamiento quirúrgico: parcial o total con vaciamiento axilar.
b) Quimioterapia: adyuvante y neoadyuvante.
c) Radioterapia con cobalto.
d) Hormonoterapia: extirpación de los ovarios, uso de dietiletilbestrol o
tamoxifeno.
Rehabilitación:
a) Fisioterapia de rehabilitación.
b) Apoyo psicológico y familiar.
c) Cirugía reconstructiva, fundamentalmente en mujeres jóvenes.
Principios generales para el tratamiento del carcinoma de la mama: (12,17)
1. No debe iniciarse el tratamiento oncoespecífico hasta que exista la
confirmación histológica, o al menos, citológica, de carcinoma mamario y hasta
que no se haya estudiado el caso.
2. Los grupos de trabajo deben ser multidisciplinarios (mastólogo, radiólogo,
quimioterapeuta, radioterapeuta, patólogo).
3. El tratamiento debe realizarse en centros con el volumen de casos y la
experiencia en el manejo de esta enfermedad que garantice la mejor calidad de la
atención y sobrevida de las pacientes y acreditados por el Programa.
4. El tratamiento se realizará en estrecha coordinación con el paciente y su
pleno consentimiento.
5. El tiempo transcurrido entre la primera consulta en el centro que realizará
el tratamiento oncoespecífico (niveles de atención secundario o terciario) y el
inicio del tratamiento no debe exceder las 3 (tres) semanas.
Seguimiento: (12,17)
Se recomienda:
• La paciente debe tener la certeza de que en todo momento podrá consultar con
el equipo de asistencia cualquier inquietud.
• Examen físico/Interrogatorio: cada 3 a 6 meses, durante los 3 primeros años.
Cada 6 a 12 meses hasta los 5 años y posteriormente anual.
• Ofrecer educación sobre la realización del autoexamen de mama (AEM) mensual.
• Realizar Mx a los 6 meses de la cirugía conservadora y después Mx anual.
Al resto de las pacientes, anual.
• Educación a la paciente con respecto a los síntomas de recurrencias.
• Coordinación de cuidados (con otros grupos de trabajo, instituciones, etc).
No se recomienda: (12)
• La realización rutinaria de hemograma completo, hemoquímica, Rx tórax, GG
Óseo, US hígado, TAC de tórax, abdomen o pelvis, CEA o CA 15-3, en pacientes
asintomáticas.
La terapia sistémica empleada actualmente dígase hormonoterapia con tamoxifeno
en aquellas pacientes cuyos tumores expresan receptores de estrógenos y/o
progesterona positivo o quimioterapia en el grupo de pacientes con receptores
hormonales negativos empleando los clásicos esquemas de CMF, CAF o CEF. Es
innegable la mayoría de los resultados en materia de sobrevida con la aplicación
de estas terapias, no obstante ello, lo ideal sería poder conocer previamente la
terapia óptima a emplear en cada caso. Hoy se trabaja en diferentes líneas en
aras de la terapia adyuvante óptima. Con respecto a la quimioterapia se habla
del tamaño de la dosis, intervalo de dosis e intensidad de dosis, buscando la
muerte celular máxima; en la incorporación de nuevos agentes, como ejemplo los
taxamos, o la aplicación de anticuerpos monoclonales dirigidos a receptores
específicos e incluso al empleo de vacunas. (18)
Otra línea de estudio lo constituyen los factores biológicos tumorales y los
parámetros farmacocinéticos los cuales han demostrado su valor en la selección
del tratamiento y como elemento pronóstico predictivo. (18)
Cancer Cervicouterino
En Cuba desde 1968 se creó un programa para la detección precoz del cáncer
cervico uterino con el objetivo de disminuir la mortalidad provocada por esta
identidad en las mujeres y por tanto mejorar la calidad de vida. Para ello se
intenta realizar el diagnóstico de lesiones premalignas por medio de un
pesquisaje que incluye a mujeres entre 25 y 60 años de edad, a las cuales se les
toma muestra en los consultorios del médico de la familia correspondiente, para
citología orgánica periódicamente (cada 3 años) y en caso de aparecer una
neoplasia íntraepitelial cervical (NIC), son enviadas a la consulta
especializada de patología de cuello. (19)
El cáncer cérvicouterino ocupa el segundo lugar en frecuencia de cáncer en la
mujer, precedido por el de mama. Por los factores que predisponen al cáncer del
cuello uterino, se considera una enfermedad de transmisión sexual.(16)
El cuello uterino está tapizado por un epitelio pavimentoso estratificado, e
histológicamente se trata de un proceso anarcoproliferativo celular, que se
caracteriza por pérdida de la estratificación del epitelio y la polaridad de sus
células; hay hipercromacia, mitosis anormales y pleomorfismo celular, con
invasión o no de la capa basal.(16)
Las lesiones precancerosas son las displasias, que constituyen una hiperplasia
de la capa basal del epitelio por hiperactividad mitótica con aberraciones y
atipias celulares, pero que no pierden la normal estratificación del
epitelio.(19)
La displasia o NIC se define por la Organización Mundial de la Salud como una
lesión en la cual parte del espesor del epitelio está sustituidos por células
que muestran grados variables de atipias. Estas se clasifican en leve, moderada
y severa; según el compromiso del espesor epitelial. Se han descrito varios
factores asociados a la aparición de patologías cervicales tales como: inicio
precoz de las relaciones sexuales (antes de los 18 años), la multiparidad, las
múltiples parejas sexuales y la conducta sexual riesgosa, el humo del cigarro y
factores hormonales, no obstante existen datos que confirman el papel relevante
de las infecciones por el human papiloma virus (HPV), así como la
inmunodeficiencia exógena o endógena en el desarrollo de las displasias
cervicales. Se han identificado diversos tipos de HPV mediante técnicas de
biología molecular, entre ellos se han considerado de alto riesgo oncogénico el
16, 18, 45, 56, entre otros. (19)
En la patogénesis del cáncer del cuello uterino, la infección por HPV de alto
riesgo condiciona la pérdida de las funciones de algunas vías de regulación
celular. Las oncoproteínas HPV-E6 y HPV-E7 forman complejos e inactivan
funcionalmente a las proteínas p53 (encargada de la reparación del ADN y la
inducción de apoptosis cuando fallan los mecanismos de reparación) y Rb
(proteína supresora de tumor), respectivamente. Como consecuencia, y al igual
que en otras malignidades no asociadas a la infección por HPV, las señales de
transducción reguladas por estas proteínas son afectadas lo que contribuye a la
inestabilidad genómica. (20, 21,22)
Exploración Ginecológica
Para realizar un diagnóstico de calidad de lesiones cervicales es necesario una
correcta exploración ginecológica. (12)
Esta exploración consta de dos pasos: inspección y palpación
Inspección y palpación (12)
Paciente en decúbito supino para realizar la inspección y palpación del abdomen
y sobre todo hemiabdomen inferior.El médico debe observar si aparece alguna
tumoración visible a través de la cubierta abdominal que haga pesar en alguna
tumoración correspondiente fundamentalmente a genitales internos. Posteriormente
la mujer debe colocarse en la mesa de reconocimiento en posición
ginecológica.Debe proceder a la inspección de genitales externos en busca de
erosión, ulceras, vesículas, verrugas, lesión específica en placas, cambios en
la coloración o tumoración, para ello es necesario contar con una lámpara de
cuello de cisne o similar.Colocación delicada del espéculo en la vagina con el
objetivo de ampliar dicha cavidad virtual y poder visualizar el cérvix
uterino.Se debe observar las características del mismo tamaño, longitud,
posición, aspecto de su superficie y del orificio externo observando si presenta
erosión, ulceras, verrugas, secuelas de lesiones anteriores cicatrizadas
(quistes de Naboth), pólipos, tumoraciones exofíticas con o sin signos de
necrosis o infección, presencia de secreciones patológicas, con o sin fetidez
que sale a través del orificio cervical externo, de la lesión o depositada en
los fondos de saco vaginales o bañando al cuello. A demás referir si se
visualiza guía de DIU.
Se pueden aplicar soluciones en el cuello con el objetivo de observar a ojo
desnudo el comportamiento del epitelio. Schiller, ácido acético al 6% (busca de
epitelio acetoblanco que penetra en canal .Posteriormente se retira el espéculo
y se realiza tacto vaginal bimanual con el objetivo de buscar:
Vagina (temperatura)
Utero (cuerpo y cuello): posición, tamaño, forma, movilidad, sensibilidad.
Anejos(si son palpables o están aumentados describir todas las características
antes referidas para útero)
Fondos de saco laterales y posterior (Douglas)
Debe completarse con un tacto rectal con el objetivo de precisar alguna
alteración al tacto vaginal y en busca de los parametrios.( 12)
Técnica para la toma de muestra cervical o citología exfoliativa (PAP)
Las células se obtienen por raspado superficial de la circunferencia de la unión
escamocolumnar o epitelio de transición (zona donde se origina el cáncer con
mayor frecuencia). Es importante recordar los movimientos fisiológicos del
cérvix en las diferentes etapas de la vida de la mujer.El raspado debe
realizarse con Espátula de AYRE u otro instrumento de material rígido y no
absorbente. La lámina debe rotularse por uno de sus extremos con el nombre de la
paciente y/o historia clínica. El extendido debe ser fino y en forma
longitudinal. La fijación debe realizarse lo más pronto posible, bien con
alcohol al 95 % o con un atomizador de propinilglicol (citospray)Cada placa debe
ir con una boleta o tarjeta que tenga reseñado una breve historia de la
paciente, que incluya desde datos de identidad personal hasta la descripción del
examen físico del cuello al espéculo, para brindar información al citopatólogo.(12)

Factores epidemiológicos en el cáncer cérvico uterino (12,21)
Factor Oncogénico PAPILOMA VIRUS HUMANO
Papiloma Virus Humano (PVH)Sub tipos:16-18-30-31-33-35-39-40-45-51-52-56
Cofactores
- Edad
- Relaciones sexuales precoces (antes de los 17 años)
- Múltiples compañeros sexuales
- Profesión itinerante de la pareja
- Varón de riesgo
- Infecciones cervico-vaginales crónicas. Cervicitis crónica y ectopia
- Infecciones de transmisión sexual (ITS) (herpes virus, gonococo, clamidia y
trichomonas)
- Primer embarazo a edad temprana
- Multiparidad
- Carencia de Beta carotenos
- Uso de anticonceptivos orales por tiempo prolongado
- No uso de antinconceptivos de barrera (condón)
- Tabaquismo.
- Esperma
- Factor genético. Herencia
Factores Inmunológicos
- Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida. SIDA
- Tratamientos con citostáticos
- Enfermedades autoinmune.
Clasificación Histológica (12)
En la clasificación histológica, un tumor se diagnostica con su porción más
diferenciada y se clasifica en grados según su porción menos diferenciada. Ésta
se denomina clasificación de Brothers, y está basada fundamentalmente en la
anaplasia celular:
Grado I. 25 % de anaplasia celular.
Grado II. 25 a 50 % de anaplasia celular.
Grado III. 50 a 75 % de anaplasia celular.
Grado IV. más de 75 % de células anaplásicas.
Criterios clínicos de extensión. La extensión de este tipo de cáncer puede
efectuarse en tres formas principales: propagación por continuidad, propagación
a los ganglios linfáticos y metástasis a distancia.(12)El carcinoma epidermoide
(CE) es el tipo histológico más frecuente con un 90 %. (12)
Clasificación de Reagan adoptada por la F.I.G.O. (12)
1- Carcinoma Epidermoide Queratinizante.
2- Carcinoma Epidermoide No Queratinizante de Células Grandes (60%)
3- Carcinoma Epidermoide de Células Pequeñas
4- Adenocarcinoma
5- Adenoescamoso
6- Adenoacantoma
7- Otros.
ESTADIAMIENTO (22)
Sistema TNM (incluye las categorías de la FIGO: Federación Internacional de
Ginecología y Obstetricia).
Categoría T-Tumor primario
Tx: Tumor primario no puede ser precisado
TO: No evidencia de tumor primario
Tis (o): Carcinoma in situ (Cis)
T1 (I): Tumor limitado al cuello uterino
T1a (Ia): Carcinoma preclínico diagnosticado por microscopía solamente, no más
de 5 mm en profundidad y no más de 7 mm en extensión superficial.
T1a1(Ia1): Invasión estromal mínima hasta menos de 3 mm con profundidad.
T1a2(Ia2): Invasión con profundidad menor o igual a 5 mm y/o invasión horizontal
menor o igual a 7 mm y mayor que Ia1.
T1b(Ib): Lesión mayor de T1a2
T1b1 Tumor macroscópicamente < 4 cm
T1b2 Tumor macoscópicamente > 4 cm
T2(II): Extensión más allá del cuello sin infiltración de pared pélvica, ni
tercio inferior de vagina.
T2a(IIa): Invasión de vagina sin llegar al tercio inferior.
T2b(IIb): Invasión de parametrios sin llegar a la pared pélvica.
T3(III): Invasión de tercio inferior de vagina, pared pélvica o presencia de
ureterohidronefrosis y/o insuficiencia renal.
T3a(IIIa): Extensión a tercio inferior de vagina.
T3b(IIIb): Extensión a pared pélvica y/o ureterohidronefrosis.
T4 (IV): Invasión a otros órganos.
T4a(IVa): Extensión a mucosa de vagina, recto
(IVb): Extensión fuera de la pelvis.
Categoría N - Ganglios linfáticos regionales.
Nx: Metástasis en ganglios linfáticos regionales no puede ser precisada.
NO: No evidencia de metástasis en ganglios linfáticos regionales.
N1: Metástasis en ganglios linfáticos regionales.
Categoría M - Metástasis a distancia-
Mx: Metástasis a distancia no puede ser precisada.
MO: No evidencia de metástasis a distancia.
M1: Metástasis a distancia.
Estadios
Estadio O Tis NxMo
Estadio IA T1aNxMo
Ia1 T1a1NxMo
Ia2 T1a2NxMo
Estadio IB T1bNoMo
IB1 T1B1NxMo
IB2 T1B2NxMo
Estadio IIA T2aNxMo
Estadio IIB T2bNxMo
Estadio IIIA T3aNxMo
Estadio IIIB T3BNxMo
Estadio IVA T4 cualquier N M0
Estadio IVB Cualquier T cualquier N M 1
La evaluación de los dos ganglios linfáticos solo puede realizarse mediante tto
quirúrgico, en caso de positividad N1 si Mo se estadiará PTNM Etapa IIIB. Los
ganglios paraórticos positivos se consideran M1.(22)
Clasificación por etapas del carcinoma de cérvix, adoptada por la FIGO (12)
Carcinoma preinvasor
Etapa 0
Carcinoma in situ, carcinoma intraepitelial.
Los casos de etapa 0 no deben incluirse en
ninguna de las cifras estadísticas terapéuticas
del carcinoma invasor
Carcinoma invasor
Etapa I Carcinoma estrictamente limitado al cuello.
(Debe descartarse extensión al cuerpo.)
Etapa I a Carcinomas preclínicos cervicales
Etapa Ia 1 Evidencia microscópica mínima de invasión al
estroma
Etapa Ia 2 Lesiones detectadas microscópicamente que
pueden medirse. El límite superior de la
medición no debe mostrar una profundidad de
invasión de más de 5 mm desde la base del
epitelio, ya sea de superficie o glandular, del
que se origina; y una segunda dimensión, la
diseminación horizontal,no debe exceder los 7
mm. Lesiones más grandes deben clasificarse
como Ib.
Etapa Ib Lesiones con dimensiones más grandes que
el estadio Ia 2 observables clínicamente o no
Etapa II El carcinoma se extiende más allá del cuello,
pero no alcanza la pared pélvica; afecta
la vagina, pero no en su tercio inferior
Etapa IIa No hay afección parametrial obvia
Etapa IIb Con afección parametrial obvia
Etapa III El carcinoma se extiende hasta la paredpélvica y afecta el tercio inferior de la vagina.
En el tacto rectal no hay espacio libre
entre el tumor y la pared pélvica. Deben
incluirse todos los casos de hidronefrosis o
riñón no funcionante, a menos que se sepan
debidos a otras causas
Etapa IIIa No hay extensión sobre la pared pélvica.
Etapa IIIb Extensión sobre la pared pélvica,hidronefrosis,
riñón no funcionante, o ambas cosas
Etapa IV El carcinoma se ha extendido más allá de la
pelvis verdadera o afecta clínicamente la
mucosa vesical o rectal. Un edema buloso
en sí no justifica clasificar a una paciente
en etapa IV
Etapa IV a Diseminación del tumor a órganos adyacentes
Etapa IV b Diseminación a órganos distantes
Secuencia Diagnostica
a) Anamnesis:
Historia obstétrica y ginecológica previa, antecedentes patológicos familiares
de cáncer cérvico uterino y síntomas actuales, con referencia al tiempo y
secuencia de aparición de los mismos (sangramiento vaginal post-coital, dolor
vaginal o pélvico al esfuerzo físico, secreción vaginal fétida u otros), edad de
las primeras relaciones sexuales, número de parejas, infecciones vaginales,
antecedentes de NIC. (16)
b)Síntomas:
Lo primero que debe tener siempre presente el médico en esta entidad es que el
cáncer en la etapa 0 (carcinoma in situ) es asintomático; es más, la mayoría
de las pacientes en etapa Ia tampoco presentan síntomas, o sea, este cáncer en
sus etapas precoces no ofrece síntomas que permitan su diagnóstico.En etapas más
avanzadas los síntomas principales son: metrorragia, leucorrea y dolor. Al
principio la metrorragia será en forma de manchas que la paciente relacionará
con el coito, con esfuerzos físicos, incluso con una defecación dificultosa.
Lamentablemente, en muchos casos la pérdida sanguínea no se produce hasta que la
enfermedad está avanzada. El sangramiento puede ir incrementándose en etapas
avanzadas y, en ocasiones, puede ser profuso en los estadios finales y ser la
hemorragia incoercible la causa directa de la muerte de la paciente. Al inicio
puede aparecer un flujo anormal, por lo general oscuro, aun antes de que
aparezca la hemorragia, especialmente en el caso del adenocarcinoma. Sin
embargo, en un período más o menos prolongado, el flujo aparece teñido de
sangre, y da al contenido vaginal un aspecto de agua de lavado de carne. Pero
esta característica es tardía y en los carcinomas pequeños sólo aparece una
leucorrea discreta. En los cánceres avanzados, el foco tumoral casi siempre se
encuentra colonizado por gérmenes sépticos, que unido a la necrosis del tumor,
comunican al exudado un olor fétido insoportable. (12)
El dolor aparece muy tarde. Cuando una paciente consulte por dolor y el factor
que está causando ese dolor sea un cáncer del útero, éste se encuentra ya, por
lo menos, en etapa III. En etapas avanzadas aparecen otros síntomas que están en
dependencia del órgano que ha sido alcanzado por el proceso. Así, cuando ha sido
tomada la vejiga habrá polaquiuria, disuria, tenesmo vesical y hematuria; si se
afectan los uréteres, ya sea por compresión o por infiltración tumoral, existirá
una obstrucción del flujo renal con hidronefrosis y pielonefritis. También puede
haber uremia, que, en ocasiones, será causa de la muerte.Si ha sido afectado el
recto, puede aparecer dificultad al efectuar la defecación, rectorragia y
obstrucciónintestinal.(12)
Igualmente, pueden aparecer síntomas y signos localizados en otros órganos
lejanos que han sido metastizados por este tumor, por ejemplo: la columna
vertebral donde se pueden producir trastornos graves de compresión medular o
síntomas al nivel del hígado, el pulmón o el cerebro. Se presentarán, además,
síntomas generales como son: anemia, anorexia, pérdida de peso y astenia.(12)
c) Examen físico: (12)
General y ginecológico (examen ginecológico completo que incluya tacto bimanual,
vaginal y rectal, examen con espéculo de cérvix y vagina, para describir volumen
y característica del tumor, así como infiltración de parametrios y paredes
pélvicas si existe.)
d) Exámenes complementarios: (12)
Estudios de laboratorio clínico: - El Hemograma es muy importante, pues resulta
necesario corregir la anemia si existiera, perfil renal, glicemia,
eritrosedimentación, coagulograma, serología, cituria y otros según el caso. La
anemia constituye un factor de mal pronóstico en casos avanzados.
Imágenes: (12)
Rx de tórax: (a todos los casos para descartar metástasis pulmonares y como
valoración preoperatoria)
Ultrasonido pélvico, renal y de hemiabdomen superior.
Urograma descendente (fundamental para estadiamiento)
Renograma
Otros estudios, si existe sospecha de metástasis a distancia, TAC, gammagrafía
ósea, linfografía, resonancia magnética nuclear.
Estudios endoscópicos: (12)
- Citoscopía: Descripción de la lesión y biopsia, si existe infiltración vesical.
- Rectoscopía: Si existe sospecha de infiltración del recto, al realizar el
tacto rectal previo, o en dependencia de la sintomatología de la paciente.
Estudios de Anatomía Patológica: (12)
Biopsia por ponche de cérvix: para diagnóstico definitivo, en los casos con
carcinoma infiltrante.
Conización: tiene doble objetivo diagnóstico y terapéutico, en los casos de
carcinoma in situ. En el carcinoma microinfiltrante permite apreciar la
extensión y profundidad de la enfermedad.
Estudio anatomopatológico del espécimen quirúrgico.
El patólogo debe consignar en el informe los siguientes datos:
Variedad histológica, con inclusión del tipo celular predominante, según la
clasificación de Reagan.
Definirá las características especiales del carcinoma en estadio Ia:
Ia1 - invasión precoz del estroma (la invasión no se puede medir)
- si infiltración menor de 3 mm
Ia2 - si infiltración entre 3 y 5 mm
Extensión en superficie
Invasión vascular y linfática
El diagnóstico anatomopatológico no debe exceder las 2 semanas a partir de la
admisión del caso en el hospital (12,16)
Colposcopía: De gran utilidad para dirigir la biopsia por ponche del área
sospechosa, en dependencia del patrón colposcópico. (12)
Test de Schiller para orientar sobre el área más adecuada para realizar la toma
de biopsia. (12)
DIAGNÓSTICO (12)
Para el diagnóstico de esta entidad lo realmente eficaz es establecerlo en una
etapa precoz.Poco o nada podrá ayudar la clínica en las etapas tardías de este
cáncer. Sin embargo, afortunadamente, hay varios métodos que son de ayuda
efectiva en el diagnóstico temprano de esta entidad.La utilización sistemática
de esos métodos proporciona una situación ventajosa para establecer el
diagnóstico.
La metodología es la siguiente:
1. Estudio de la citología cervicovaginal.
2. Colposcopia.
3. Prueba de Schiller.
4. Biopsia.
5. Examen clínico.
Tratamiento
Preventivo
Lograr que el inicio de las relaciones sexuales se pospusiera hasta por lo menos
después de los 18 años de edad; evitar la promiscuidad sexual y las enfermedades
de trasmisión sexual, principalmente las debidas a oncovirus (HPV),mediante el
uso del condón. Es posible que el incremento en el empleo de este método, que se
está observandoen el mundo por temor al SIDA, quizás traiga aparejada una
disminución de las ETS en general.(12, 16)
Otras medidas serían la higiene de los órganos sexuales tanto femenino como
masculinos, la disminución en el hábito de fumar, la paridad y la
desnutrición,(fundamentalmente mejorando la ingestión de vitaminas como la C, E,
betacarotenos, etc.), así como lasutura sistemática de los desgarros del cérvix
producidas por cualquier manipulación. Muy importante son eltratamiento adecuado
de las NIC y la realización de lacitología cervicovaginal, de acuerdo con la
metodología que plantea el Programa Nacional para el Diagnóstico Precoz del
Cáncer Cervicouterino.(12,16)
Ya hemos expuesto, que las etapas avanzadas de este cáncer y, por lo tanto, la
muerte, se pueden prevenir o al menos disminuir de forma notable, mediante la
pesquisa de las mujeres en riesgo y con la aplicación del correcto tratamiento
de las lesiones preinvasoras.(12)
Curativo
En la última década, el tratamiento de las lesiones preinvasoras (NIC) ha
gravitado hacia el uso de métodos conservadores ambulatorios. Esto se ha debido
a varios factores: el desarrollo de la colposcopia; un mayor conocimiento de la
historia natural de la NIC, y la disponibilidad de tecnologías terapéuticas
ambulatorias eficaces y de bajo costo, como la criocirugía, y el procedimiento
de excisión electroquirúrgica con electrodos cerrados (en inglés, LEEP).(12)
A juzgar por los conocimientos actuales sobre la historia natural de la NIC,
incluso el papel etiológico de los virus del papiloma humano (HPV), el
tratamiento debe limitarse a las mujeres con displasia moderada y grave (NIC II
y NIC III) y al carcinoma in situ, puesto que la mayoría de las pacientes con
displasia leve no avanzan o se normalizan espontáneamente sin tratamiento.
De todos los métodos que existen para el tratamiento ambulatorio de la NIC, la
crioterapia y el LEEP son los más prometedores para los países en desarrollo,
debido a su eficacia, a la casi ausencia de efectos secundarios, a su sencillez
y bajo costo. Las tasas de curación varían de 80 a 95 %, según el método usado y
la gravedad de las lesiones.(12)
La valoración individual de cada paciente, en las que se toman en cuenta la
edad, paridad, deseos o no de tener más descendencia y otros factores, serían
determinantes frente al tratamiento del carcinoma in situ para decidir otro tipo
de conducta terapéutica, como serían la conización, la amputación baja de cuello
o la histerectomía total respetando los ovarios.(12)
TRATAMIENTO DEL CARCINOMA INVASOR (12)
El tratamiento del cáncer en su etapa invasora estará en relación directa con el
estadio o etapa clínica en el momento del diagnóstico.
Etapa Ia. En pacientes con una penetración menor que 3 mm por debajo de la
membrana basal, sin invasión del espacio linfático y sin patrón confluente.
(Ia 1), es recomendable la histerectomía simple. En numerosas publicaciones, los
informes indican que las recidivas son raras y las tasas de supervivencia se
acercan a 100 % cuando se utiliza la histerectomía simple para tratar pacientes
con pequeños focos aislados de cáncer, con más de 5 mm de invasión y sin
afección del espacio linfático.Sin embargo, se recomienda por lo general
histerectomía radical con linfadenectomía pélvica o radiación cuando haya una
gran zona de invasión tumoral, con afectación del espacio linfático, o cuando la
profundidad de invasión sea de 3 a 5 mm más o menos
(Ia 2).La OMS establece las normas siguientes:
Etapa Ia (lesión menor que 5 cm). Histerectomía radical y linfadenectomía
pélvica (operación de Wertheim). La histerectomía radical difiere de la simple
en que en la primera se extirpan los parametrios, los tejidos paracervicales y
la parte superior de la vagina.
Etapa Ib (lesión mayor que 5 cm). Radioterapia externa (cobalto) y radioterapia
intracavitaria (CESIUM). Si hay buena respuesta, se le continuará un
seguimientoevolutivo desde el punto de vista clínico. Si la respuesta es pobre o
nula, se reevaluará la paciente para cirugía radical o tratamiento paliativo.
Durante muchos años, el debate entre la radiación y el tratamiento quirúrgico
del carcinoma del cérvix fue intenso, pero hoy las ventajas y desventajas de
estas técnicas se han esclarecido y los datos proporcionan una base para las
decisiones terapéuticas.La conducta diagnóstica y terapéutica en el cáncer
cervicouterino en la mujer embarazada presenta características especiales.(12)
Entre las ventajas de la cirugía sobre las radiaciones se señalan: (12)
1. Permite conocer exactamente la extensión del tumor.
2. Hay tumores que no son radiosensibles.
3. En manos expertas puede dejar menos secuelas en otros órganos como el
intestino y la piel.
4. Disminuye la posibilidad de recidivas tumorales.
5. Permite la conservación de la función ovárica en mujeres jóvenes.
6. Deja la vagina más funcional.
7. Desde el punto de vista psicológico, generalmente ofrece a la paciente
mayores esperanzas de curación al considerar que el tumor fue extirpado
Pero existen elementos no favorables para la cirugía tales como son: .(12)
1. La obesidad.
2. La edad de la paciente. En la actualidad, hay autores que plantean no
realizar la operación a mujeres mayores de los 50 años.
3. Afecciones médicas sobreañadidas que ensombrecen el pronóstico.
En la etapa II y en adelante el tratamiento por radiaciones es el que ofrece
mayores posibilidades. Sin embargo, en muchas clínicas del mundo se utiliza la
histerectomía radical con linfadenectomía amplia (Wertheim-Meigs) en las etapas
IIa y IIb; pero el porcentaje de curación no es mejor que con radioterapia y en
muchos casos la morbilidad es mayor.(12)
Pronóstico (16)
Las perspectivas son altamente favorables cuando se establece el diagnóstico en
etapas precoces y se aplica el tratamiento adecuado.
En la etapa 0 puede esperarse una curación de 100 %; casi iguales resultados
pueden esperarse en la etapa Ia.
El pronóstico es menos esperanzador cuando el diagnóstico se hace en etapas más
avanzadas, pero con los modernos métodos de tratamiento pueden esperarse
aproximadamente los resultados siguientes:
1. Etapa Ib: 85 % de curación.
2. Etapa II: de 50 a 60 % de curación.
3. Etapa III: 30 % de curación.
4. Etapa IV: hay autores que refieren algunas supervivientes a los 5 años
después del tratamiento; pero el autor de este capítulo no ha visto ningún caso
en estas condiciones.
Conclusiones
El incremento paulatino de la morbilidad y la mortalidad por cáncer ha
propulsado la puesta en práctica de programas de lucha contra esa enfermedad. Su
ejecución implica consideraciones en relación con la necesidad de su aplicación
masiva, detección de grupos de alto riesgo, empleo de pruebas de pesquisaje,
tanto para el diagnóstico precoz del cáncer como de la lesión precancerosa.
El Cáncer de mamas constituye el cáncer ginecológico que con mayor frecuencia
afecta a la mujer seguido de el Cáncer cervicouterino, existe para ambas
enfermedades un Programa Nacional de aplicación fundamentalmente en la Atención
Primaria de salud que permite el diagnostico precoz y tratamiento oportuno de
los casos detectados, cumplimentar adecuadamente dichos programas salvaría la
vida a muchas mujeres en nuestro país.
El autoexamen de la mama, la mamografía, la biopsia por aspiración con aguja
fina, la ecografía y la resonancia electronuclear han contribuido al diagnóstico
precoz, sobre todo, cuando se utilizan complementándose en mujeres sin síntomas
o con sospecha de enfermedad mamaria por otra parte la realización de las
citologías vaginales y el testaje del VPH para la clasificación en grupos de
riesgos de las mujeres infestadas, debe ser considerado y evaluado como una
alternativa de detección primaria.
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Enviado por Dra. Saratania Crespo López
Contactar mailto:saratania@infomed.sld.cu
Código ISPN de la Publicación: EkykEpypukeUGqiMHE
Publicado Tuesday 29 de December de 2009
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