LA CETOACIDOSIS DIABETICA (CAD) Es una forma
severa y específica de acidosis metabólica; como en todas las acidosis hay un
incremento en la concentración de hidrogeniones que resulta en disminución del
bicarbonato plasmático.
En la cetoacidosis diabética los transtornos
metabólicos que se producen son generados por una deficiencia absoluta o
relativa de insulina, amplificados por un incremento en los niveles de las
hormonas anti-insulina u "hormonas del estrés": glucagon,
catecolaminas, cortisol y hormona del crecimiento.
.FISIOPATOLOGIA
La deficiencia de insulina se presenta cuando el
diabético omite una o varias dosis de insulina, o cuando está bajo situaciones
de estrés (infección, trauma), que inducen el incremento de las hormonas
anti-insulina. La cetosis que aparece como resultado de la descomposición diabética,
se convierte en cetoacidosis cuando las bases tampón se consumen por la
producción incontrolada de cuerpos cetónicos y cuando los mecanismos renales
compensatorios del equilibrio ácido-base se comprometen por la perfusión renal
disminuida secundaria a la hipovolemia.
Ante una CAD siempre se busca una causa
precipitante: infecciones con o sin sepsis (principalmente del tracto urinario y
respiratorio), trauma, cirugía mayor, pancreatitis, etc.
DIAGNOSTICO
El diagnóstico se confirma con base en la
historia clínica y el examen físico. El paciente con CAD es una persona
gravemente enferma cuyos síntomas reflejan la hiperglicemia y el aumento de los
ácidos grasos libres (Tabla No.1). Con frecuencia aparece dolor abdominal
generalizado, anorexia, náuseas, vómito, letargo y taquicardia. La respiración
de Kusmaull (respiraciones profundas y rápidas) se presentan cuando el pH sanguíneo
se encuentra entre 7.0 y 7.2. Cifras menores producen depresión respiratoria.
Tabla No.1
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SIGNOS
Y SINTOMAS PRESENTES EN LA CAD
|
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Hiperglicemia
|
Ácidos
grasos libres
|
|
Poliuria
Polidipsia
Polifagia
Debilidad
Glucosuria
|
Respiración
dificultosa
Dolor abdominal
Cetonuria
Vómitos
Acidosis metabólica
|
LABORATORIO Glicemia: es superior a 200 mg/dl.
Gases arteriales: el análisis de los gases sanguíneos
arteriales son esenciales para la determinación de la presión parcial del bióxido
de carbono (Pa CO2), del pH arterial, y del ion bicarbonato ya que el
tratamiento subsecuente puede ser modificado de acuerdo al resultado de estos exámenes.
Cetonuria: es fuertemente positiva
Electrolitos séricos: existe hiponatremia y
depleción de potasio aunque puede encontrarse normal o elevado por la acidosis
metabólica. La hipokalemia sugiere un gran déficit de potasio.
Otros exámenes: existe elevación del
hematocrito, leucocitosis, hiperuricemia e hiperosmolaridad.
Se debe buscar cuidadosamente cualquier indicio
de infección (uroanálisis y radiografía del tórax), infarto del miocardio
(ECG) y embarazo.
TRATAMIENTO
En el tratamiento se consideran cuatro pasos
principales: administración de líquidos, insulina, potasio y bicarbonato. Lo
primero a realizar es la rápida administración de líquidos por vía
intravenosa para lograr la corrección del déficit de volumen y de la
inadecuada perfusión producida por la diuresis osmótica. Se utiliza solución
salina isotónica (al 0.9%) para reemplazar el déficit de agua.
Déficit de agua = H2O ideal - H2O
real
H2O ideal = peso x 0.6
H2O real = H2O ideal x
osmolaridad ideal/osmolaridad real (2 Na + BUN/2.8 + glic/18) Osmolaridad ideal
= 300
Al mismo tiempo se inicia la infusión de
insulina con cargas de 0.2 - 0.3 U/kg y se continua de 0.1 U/kg por hora
utilizando una bomba de perfusión para asegurar el suministro constante del fármaco.
La manera de hacerlo es añadiendo 50U de insulina cristalina a 500 ml de suero
fisiológico para conseguir una concentración de 0.1 u/ml. Lo ideal es obtener
un descenso de los niveles de la glucosa del 10% por hora.
Una vez controlada la glicemia a niveles de 200
mg/dl se inicia la infusión de glucosa (DAD 5% 100 ml/hora) al tiempo que se
disminuye la infusión de la insulina a la mitad manteniéndose hasta que haya
desaparecido la cetonuria. Una vez iniciado el procedimiento por vía oral se
pasa a insulina subcutánea. La primera inyección subcutánea se aplica 30
minutos antes de retirar la infusión, después de 24 horas de estabilidad,
siguiendo el esquema habitual de insulina NPH sola o con insulina cristalina, en
2 dosis diarias.
Cuando la glucosa y el potasio vuelven al
interior de las células como resultado del efecto metabólico de la insulina,
es inminente una hipokalemia con el riesgo de la aparición de arritmias e
insuficiencia cardiaca. Es aconsejable, el monitoreo cardíaco y la valoración
de los niveles de potasio, al menos cada 2 horas. Si el nivel de potasio es
inferior a 6 mEq/L se añade un suplemento a los líquidos intravenosos y se
ajusta según sea necesario para mantener los niveles entre 4 y 5 mEq/L (Tabla
No.2).
Tabla No.2
|
APLICACIÓN
DE POTASIO SEGÚN EL IONOGRAMA
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|
POTASIO
SERICO
|
|
Potasio
|
|
<3
3-4
4-5
5.6
>6
|
Aplicar
Aplicar
Aplicar
Aplicar
No
aplicar
|
0.5
mEq/Kg/Hora
0.4
mEq/Kg/Hora
0.3
mEq/Kg/Hora
0.2
mEq/Kg/Hora
|
El potasio IV se continúa hasta el inicio de la
vía oral. Rara vez se prescribe la administración de bicarbonato, aunque puede
estar indicado en aquellos pacientes gravemente enfermos con un pH < 7.1.
En estos pacientes se agregan 40 mEq1 de
bicarbonato de sodio a cada litro de solución salina para ser administrados a
una velocidad de 10 ml/min.
Si existe colapso vascular se sugiere el uso de
expansores del plasma, la elevación de las piernas del paciente y la
administración de oxígeno
DIAGNOSTICO DIFERENCIAL
Varios estados metabólicos pueden simular una
diabetes mellitus descompensada (Tabla No.3).
Tabla No. 3
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CETOACIDOSIS
DIABETICA Y SINDROMES AGUDOS SIMILARES
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|
SINDROME
|
DURACION
|
APARIENCIA
DEL PACIENTE
|
HIPERVENTILACION
|
NIVELES
DE GLUCOSA
|
|
Cetoacidosis
diabética
|
Días
|
Muy
enfermo
|
Presente
|
+++
|
|
Coma
hiperosmolar
|
Días
|
Estuporoso
|
Ausente
|
+++
|
|
Hipoglicemia
|
Minutos
|
Estuporoso
|
Ausente
|
Bajos
|
|
Acidosis
láctica
|
Días
|
Variable
|
Presente
|
+
|
|
Acidosis
urémica
|
Semanas
|
Enfermo
|
Presente
|
+
|
COMPLICACIONES
Generalmente no se producen complicaciones pero
puede desencadenarse una hipoglicemia, una sobrehidratación, una trombosis
vascular o una insuficiencia renal. La cefalea y el deterioro de la función
cerebral durante el tratamiento sugieren la existencia de edema cerebral que
constituye una seria complicación
LECTURAS RECOMENDADAS
Aguilar C. Cetoacidosis diabética. En: Manual de
Terapéutica Médica. Instituto Nacional de la Nutrición "Salvador
Zubiran".
Interamericana Mc Graw-Hill México, 1994
Aschner P. El diabético en cuidado intensivo.
En: Medicina Interna. Editado por Fernando Chalem, Jorge E Escandón, Jaime
Campos, Roberto Esguerra. Fundación Instituto de Reumatología e Inmunología.
Editorial Presencia Ltda. Santafé de Bogotá,
1992
Bergenstal
RM. Diabetic ketoacidosis.
Postgrad
Med 77:151, 1985
Dahms
WT. Diabetic ketoacidosis. En: Conn’s Current Therapy. Edited by Robert E
Rakel.
WB
Saunders Company. Philadelphia, 1993
Latorre
Sierra G. Cetoacidosis diabética. En: Protocolos de Urgencias.
Hospital San Vicente de Paúl. Medellín, 1992.
AUTOR:
BREIJO MÁRQUEZ. F.R
C.S.Roda.
Albacete