Se define la incontinencia urinaria como la salida involuntaria de orina. Se
calcula que el 30% de los adultos mayores de 60 años pueden presentar problemas
de control vesical. Ellos necesitan saber que la incontinencia es un situación
común. Es un síntoma de otro problema. Por esto, es importante recordar que
buscar consejo profesional es el primer paso para solucionar esta condición.
La mitad de las mujeres presentan incontinencia urinaria en algún momento de su
vida y en general, ellas tienen el doble de frecuencia de incontinencia que los
hombres. La incontinencia no es un resultado inevitable del envejecimiento.
Hay casi siempre una causa para que se presente este síntoma y puede ser
tratada o manejada.
No hay razón por la cual la incontinencia urinaria impida a cualquier
persona llevar una vida activa e incorporada a la sociedad, si se trata
adecuadamente
Anatomía general
¿Cómo Funciona el Tracto Urinario?
El tracto urinario está compuesto por dos riñones, encargados de producir la
orina; los uréteres, unos tubos que llevan la orina desde los riñones ala
vejiga, y la vejiga, un órgano muscular que almacena la orina hasta el momento
de expulsión de la misma. Esta sale de la vejiga a través de la uretra, la
cual está rodeada de tejido muscular y de soporte encargado de controlar el
flujo urinario.
La Vejiga
La vejiga almacena alrededor de dos tazas de orina antes de presentarse la
sensación de orinar. El músculo vesical o detrusor debe ser lo suficientemente
fuerte para desocupar completamente toda la orina almacenada. Cuando la
vejiga no está llena y no hay deseo de orinar. Los músculos del cuello de
la vejiga deben estar en adecuada situación para mantener la orina dentro de la
misma.
El control vesical está compuesto por una serie compleja de eventos que se
integran en el cerebro, la médula espinal, el sistema urinario y los tejidos
vecinos. Cualquier enfermedad que afecte a alguno de ellos, puede causar
incontinencia o retención urinaria.
Hay diferencias anatómicas entre el hombre y la mujer que determinan como se
desarrollan los problemas de control vesical.
La uretra masculina mide
aproximadamente 20cm. de longitud y pasa a través de la próstata. La uretra
femenina mide en promedio 4 cm. de largo, se encuentra rodeada de tejido
muscular de soporte y es más fácil que se modifique con los cambios de presión
intraabdominal.
Para que exista la continencia urinaria, debe haber un balance entre la presión
expulsora dentro de la vejiga y la presión o fuerza continente dentro de la
uretra. Al aumentar la presión intravesical y disminuir la presión
intrauretral, en forma voluntaria, se produce normalmente la micción.
Hay varias clases de incontinencia urinaria, cada una con muchas posibles
causas. La misma persona puede tener más de una sola clase y causa.
Incontinencia
de esfuerzo
Pérdidas pequeñas de orina al
toser, reir y pujar. Generalmente
secos en la noche.
La incontinencia de esfuerzo puede constituir la mitad de todos los casos de
incontinencia urinaria. Típicamente la persona gotea pequeñas cantidades de
orina al toser, estornudar, reírse o pujar, y es muy común en mujeres multíparas
o mayores. Con frecuencia se relaciona con debilidad de los músculos del piso pélvico,
lo cual permite goteo de orina en los momentos de esfuerzo o aumento en la presión
dentro del abdomen. Es necesario realizar un examen urológico clínico y dinámico completo para
decidir el plan de manejo.
Se puede controlar la sintomatología simplemente por medio de tratamiento médico
o en caso extremo, quirúrgico.
Incontinencia de urgencia
Urgencia para orinar.
Aumento en la
frecuencia urinaria.
Orinadas de poco volumen.
Vejiga hiperactiva.
La incontinencia de urgencia es más común en la gente mayor, aunque
puede ocurrir a cualquier edad. Es la imposibilidad de controlar la salida de
orina después de sentir un fuerte deseo de orinar. Los signos de incontinencia
de urgencia incluyen un frecuente e intenso deseo de orinar, con pocos volúmenes.
Tiene muchas causas, como infección del tracto minado, problemas del sistema
nervioso central y obstrucción urinaria.
El tratamiento incluye la causa de base y medicamentos específicos. En
ocasiones puede ser necesario recurrir a la cirugía.
En algunos casos se pueden encontrar ambas clases de incontinencia en el mismo
paciente, motivo por lo cual el manejo exitoso depende de un estudio urológjco
adecuado
En incontinencia urinaria, uno de los síntomas de la Vejiga Hiperactiva...
Ya existe la solución eficaz.
Incontinencia por rebosamiento.
La vejiga no se desocupa
por debilidad del músculo
de la vejiga o por obstrucción.
La incontinencia por rebosamiento ocurre cuando la vejiga no se desocupa
completamente y luego se llena a máxima capacidad. Una vez se presenta esta
condición, hay salida al exterior de pequeñas cantidades de orina, cuando se
presentan aumentos en la presión dentro del abdomen. Puede ser causada por
debilidad del músculo de la vejiga o por obstrucción. Hay otras posibles
causas como diabetes, lesión de la médula espinal, medicamentos, etc.
En estos
casos es importante consultar al urólogo debido a que si la orina se devuelve a
los riñones. los puede dañar.
Manejo.
Una vez detectado el problema de la incontinencia urinaria, es necesario
realizarlos estudios pertinentes para ofrecer el mejor tratamiento al paciente.
La historia clínica y el examen físico son de vital importancia.
Al clasificar la incontinencia, es importante practicar estudios urodinámicos
para documentar el comportamiento vesical. Algunas veces es útil realizar la
cistoscopia, o sea mirar la vejiga por dentro, para descartar alguna otra
patología.
Una vez hecho el diagnóstico se decide si el manejo es médico o quirúrgico.
Este último es necesario en caso de corregir la posición de la vejiga o de
eliminar el cuadro obstructivo causado por la hipertrofia prostática en el
hombre.
La corrección quirúrgica de la incontinencia urinaria en la mujer se puede
hacer por medio de diferentes técnicas, las cuales están indicadas según la
clase de patología que presente la paciente. Se puede utilizar la vía
abdominal o la vaginal.
Igual situación se presenta en la patología obstructiva masculina. La
hipertrofia prostática debe ser corregida quirúrgicamente ya sea por vía
abierta o en forma transuretral.
Existe otra alternativa y es el manejo farmacológico.
En ambas situaciones lo más importante es decidir la conducta en conjunto con
el médico tratante. El médico deberá explicar al enfermo y sus familiares
todos los detalles del procedimiento, para que de esta forma sea el paciente
quien de manera libre y a plena conciencia tome la decisión que más le
convenga.
NO HAY RAZON POR LA CUAL LA INCONTINENCIA URINARIA SOLA PUEDA NEGARLE A
ALGUIEN LA POSlBILlDAD DE DISFRUTAR LA VIDA.
En todo caso, es importante
recordar que la situación
de los pacientes con incontinencia urinaria ha cambiado.
En los últimos años la gente
habla más abiertamente
acerca de ella. Hay ayuda
disponible, la cual puede
cambiar la vida de las
personas con incontinencia
urinaria.
Esta es con frecuencia
curable y siempre manejable.