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Enviado por ERIKA GERALDINE ZARATE TINOCO
Código ISPN de la Publicación: EpZZpVVyupRkBtTizh
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| Resumen: Proteinas. Papel de la troponina y la tropomiosina. La fuente de energia para la contraccion muscular. Las proetinas contractiles en otras celulas. Los microfilamentos. Los microtubulis. El musculo esta formado por filamentos proteico gruesos y delgados que interaccionan entre si. La miosina forma los filamentos gruesos, hidroliza al atp y se une a la actina de forma reversible. La polaridad de los filamentos gruesos y delgado se invierte en la mitad del sarcomero. La actina se polimeriza formando filamentos delgados Esferas recubiertas con miosina de desplazan unidireccionalmente a lo largo de cables de actina orientados.(V) |
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- Introducción
- Proteinas
- Papel de la troponina y la tropomiosina
- La fuente de energía para la contracción muscular
- Las proetínas contráctiles en otras células
- Los microfilamentos
- Los microtubulis
- El musculo esta formado por filamentos proteico gruesos y delgados que interaccionan entre si
- La miosina forma los filamentos gruesos, hidroliza al atp y se une a la actina de forma reversible
- La polaridad de los filamentos gruesos y delgado se invierte en la mitad del sarcómero
- La actina se polimeriza formando filamentos delgados
- Esferas recubiertas con miosina de desplazan unidireccionalmente a lo largo de cables de actina orientados
- La troponina y la tropomiosina intervienen en la regulación de la contracción muscular por el ion calcio
- La actina y la miosina tienen funciones contractiles en practicamente todas las celulas eucarioticas
- Las oscilaciones de cilios y flagelos se producen por el deslizamiento de los microtubulos inducido por dineina
- La rápida asociacion y disociacion de los microtubulos dirigida por e gtp es esencial para la morfogenesis
- Un unico motor de quinesina es capaz de desplazar una vesicula a lo largo del microtubulo
- Las bacterias pueden nadar gracias a la rotación de sus flagelos
- Uniones transversales de los filamentos producen fuerza mecanica
- La troponina y la tropomeosina intervienen en la regulación de la contracción muscular por el ion calcio
- Los complejos de tropomiosina y troponina presentes en los filamentos efectuan a cabo funciones claves en el musculo estriado
- La regulacion basada en la actina tiene lugar en el musculo estriado
- La fosforilación de las cadenas p ligeras de miosina inicia la contracción del musculo liso
- Información de Internet
- Conclusion
INTRODUCCIÓN
El músculo estriado de los
vertebrados consta de dos clases de filamentos proteicos que interaccionan entre
si. Los filamentos gruesos contienen miosina, mientras que los filamentos
delgados contienen actina, tropomiosina y troponina. La hidrólisis del ATP
unido a la miosina dirige el deslizamiento de estos filamentos, unos sobre
otros. La miosina dirige el deslizamiento de estos filamentos, unos sobre otros.
La miosina es una proteína muy grande (540 kd) compuesta de dos cadenas pesadas
y cuatro cadenas ligeras. Las cadenas pesadas están plegadas de tal forma que
la miosina contiene dos regiones globulares (cabezas SI) unidas a un vástago a
-helicoidal de doble hebra; cada cabeza SI lleva unidas dos cadenas ligeras. Las
cabezas SI y parte del vástago forman puentes cruzados que interaccionan con la
actina para generar la fuerza contráctil. El resto de la molécula de miosina
forma el esqueleto del filamento grueso. La actina es una proteína globular (42
kd) que se polimeriza para formar los filamentos delgados. Los filamentos
delgado y grueso tienen dirección, que se invierte a la mitad de camino entre
las líneas Z. La unión e hidrólisis del ATP dirige la formación y disociación
cíclica de complejos entre los puentes cruzados de miosina de los filamentos
grueso y las unidades de actina de los filamentos delgados, acortando con ello
la distancia entre las líneas Z. El golpe de potencia de la contracción
muscular procede de cambios conformacionales que tienen lugar en las cabezas Si,
modificado su afinidad por la actina. Las bisagras entre los diferentes dominios
de la miosina son importantes porque permiten a las cabezas SI unirse y
liberarse reversiblemente de la actina y cambiar su orientación cuando están
unidas.
PROTEINAS MUSCULARES
1.-ESTRUCTURA DEL MÚSCULO
Las células contráctiles de los músculos esqueléticos son
muy largas y multinucleadas. La membrana celular se llama sarcolema. Gran parte
de la célula está ocupada por elementos contráctiles, las miofibrillas, que
están dispuestos manojos paralelos al eje de contracción. Cada miofibrilla
tiene alrededor de 1 mm de diámetro. Las miofibrillas están inmersas en un
citosol llamado sarcoplasma que contiene glucógeno, enzimas glucolíticas ATP,
ADP, AMP, fosfocreatina, creatina, diversos aminoácidos y electrolitos inorgánicos.
En los músculos rojos se encuentran muchas mitocondrias
dispuestas regularmente.
Una micografía electrónica de una miofibrilla presenta una
unidad funcional llmada sarcómero que se repite cada 2, 3 uM a lo largo del eje
de la miofibrilla. Hay una alternancia regular de una banda oscura A y una banda
clara I. La parte central de la banda A, llamada zona H, es menos densa que el
resto de la banda. En medio de la zona H hay una línea oscura M. La banda I está
dividida en dos parte por una línea Z muy densa.
La sección transversal de las miofibrillas revela dos clases
de filamentos: unos filamentos gruesos de alrededor de 150 Aº de diámetro y
otros delgados de unos 70 Aº de diámetro. Los filamentos gruesos son de
miosina y los delgados contienen actina, tropomiosina y troponina. La banda I
consta sólo de filamentos delgados mientras que en la zona H de la banda A están
presentes sólo filamentos gruesos. En otras partes de la banda A están
presentes ambos tipos de filamentos. Cada filamento grueso está rodeado de seis
filamentos delgados y cada filamento delgado por tres gruesos. Los filamentos
gruesos y delgados interaccionan mediante puentes emergen a intervalos regulares
entre las superficies de los filamentos gruesos y delgados.
Existen por lo menos dos tipos de fibras musculares
estriadas: fibras rojas y fibras blancas. Las fibras rojas tienen una gran
cantidad de sarcoplasma y contienen más núcleos y mitocondrias que las fibras
blancas. Las fibras rojas contienen también una mayor cantidad de mioglobina o
hemoglobina muscular que acepta O2 de la hemoglobina sanguínea. De
este modo la mioglobina oxigenada sirve como un reservorio de oxígeno de las
fibras musculares. Las fibras rojas de contracción rápida tienen una alta
capacidad respiratoria y glucogenolítica, y alta actividad ATPásica de la
miosina. Los músculos rojos de contracción lenta tienen alta capacidad
respiratoria, baja capacidad glucogenolítica y baja actividad ATPásica de la
miosina. Las fibras musculares blancas de contracción rápida tienen baja
capacidad respiratoria, alta capacidad glucogenolítica y alta actividad ATPásica
de la miosina.
Cuando el músculo se contrae, se acorta. Durante la
contracción no cambia la longitud de los filamentos gruesos y delgados, pero la
longitud del sarcómero disminuye por aproximación y superposición de los
filamentos gruesos y delgados. Durante la contracción la longitud de la banda A
permanece constante, lo que quiere decir que no cambia la longitud de los
filamentos gruesos. Tampoco cambia la longitud de los filamentos delgados porque
la distancia entre la línea Z y el borde adyacente de la zona H no cambia. Al
contrario, el tamaño de la zona H y de la banda I disminuyen durante la
contracción por superposición de los filamentos gruesos y delgados.
PROTEÍNAS CONTRÁCTILES
La miosina es la proteína más abundante del músculo esquelético,
representa el 60-70% de las proteínas totales y es el mayor constituyente de
los filamentos gruesos. La miosina es una ATPasa, hidroliza el ATP para formar
ADP y Pi, reacción que proporciona la energía para la contracción muscular.
La miosina está compuesta de dos idénticas cadenas pesadas
cada una de 230 Kd, y 4 cadenas livianas de 20 Kd cada una. La molécula tiene
una región globular de doble cabeza unida a una larga cadena helicoidal de
doble hebra. Cada cabeza se une a dos diferentes cadenas ligeras. Todas las
miosinas tienen la secuencia:
Gli - Glu - Ser - Ala - Gli - LIS - Tre
Que es similar a la secuencia encontrada en el sitio activo
de otras ATPasas. La lisina se une al alfa fosfato del ATP.
La estructura alfa helicoidal ininterrumpida de la cola de la
miosina es favorecida por la ausencia de prolina en intervalos de más de 1000
residuos y por la abundancia de leucina, alanina y glutamato.
La porción globular de la miosina tiene actividad ATPásica
y se combina con la actina. Dos de las cadenas ligeras son idénticas (una en
cada cabeza) y pueden ser removidas sin pérdida de la actividad ATPásica. Las
otras dos cadenas ligeras no son idénticas y se ven requeridas para la
actividad ATPásica y para la unión de la miosina a la actina.
La miosina puede escindirse con la tripsina en dos fragmentos
llamados meromiosina ligera y meromiosina pesada.
La meromiosina ligera forma filamentos, carece de actividad
ATPásica y no se combina con la actina; es una cadena de doble hebra alfa
helicoidal de 850 Aº de longitud. La meromiosina pesada cataliza la hidrólisis
del ATP, se une a la actina, pero no forma filamentos y genera la fuerza para la
contracción muscular; consta de una barra corta unida a dos dominios globulares
que son las cabezas de la miosina. La meromiosina pesada puede escindirse por la
papaína en dos subfragmento en forma de bastón llamado S2. Cada fragmento S1
tiene un sitio con actividad ATPásica y un sitio de unión a la actina.
La actina es el mayor constituyente de los filamentos
delgados. En soluciones de baja fuerza iónica, la actina es un monómero
llamada actina G debido a su forma globular. A pH fisiológico la actina G se
polimeriza y toma la forma fibrosa F que se parece a los filamentos delgados. LA
actina F es una hélice de doble filamento de monómeros de actina de 90 Aº de
diámetro. La estructura se repite a intervalos de 360Aº a lo largo del eje de
la hélice.
Cuando una solución de miosina se agrega a una solución de
actina se forma el complejo actomiosina con gran incremento de la viscosidad de
la solución. Este incremento se revierte con la adición de ATP. El ATP disocia
la actomiosina en actina y miosina. Se puede preparar hebras de actomiosina, las
cuales, si se sumergen en una solución que contiene ATP, K+ y Mg2+,
se contraen. Esto no ocurre si las hebras son hechas sólo de miosina. Estos
experimentos fueron hechos por Albert Zsent Gyorgy y sugerían que la fuerza
para la contracción muscular provenía de la interacción miosina, actina, ATP.
La tropomiosina es una molécula en forma de bastón asociada
a los filamentos de actina. Consta de dos cadenas polipeptídicas similares en
alfa hélice enrolladas una alrededor de la otra en un ensamblaje tipo cabeza
cola y unida no covalentemente a las cadenas de F actina.
La troponina es una molécula esférica unida a los
filamentos de actina. Está constituida por tres subunidades
- la troponina C, una proteína que se une al calcio para producir cambios
conformacionales.
- b) troponina I, una proteína inhibitoria de la interacción actina -
miosina y de la actividad ATPásica.
- c) _roponina, T, una proteína que une la _roponina C a la _roponina I y
estas dos al complejo actina – _roponina_na. La probable posición
relativa de la _roponina_na, _roponina y actina, en el filamento delgado del
músculo. La _roponina_na yace en la hendidura que forma la hélice. Hay una
_roponina_na y una _roponina por cada 7 pares de actina G.
La alfa actinina es la proteína que une los filamentos
de actina a la línea Z.
El componente gamma, asociado a la _roponina, es una enzima,
la creatino quinasa.
La proteína C interviene en el ensamblaje de las moléculas
de miosina en los filamentos gruesos.
La beta actinina, asociada a la actina F, interviene en el
ensamblaje de los filamentos delgados.
La M proteína se encuentra en las líneas M.
2.- FUERZA PARA LA CONTRACCIÓN MUSCULAR
La energía para la contracción muscular proviene de la hidrólisis
del ATP. La miosina tiene actividad ATPásica. El ATP unido a la miosina es rápidamente
hidrolizado, pero el ADP y Pi permanecen unidos a la miosina y se disocian muy
lentamente. La actina se une al complejo miosina - ADP -Pi y acelera la liberación
de los productos. Ocurrido esto, la actomiosina se une al ATP, lo que produce
disociación d la actina y miosina, y el complejo que produce ATP - miosina
resultante está listo para otro ciclo catalítico. Las reacciones requieren Mg2+.
La fuerza para la contracción es generada por la formación
y disociación cíclica de complejos entre la actina y las cabezas S1 de la
miosina. Durante una simple contracción S1 de la miosina. Durante una simple
contracción ocurren ciclos repetidos de unión, tracción y separación. No se
sabe cómo es articulado el ciclo. No hay un modelo definitivo para la conversión
de la energía química en energía mecánica.
3.- MECANISMO DE LA ACTIVIDAD ATPásica
DE LA MIOSINA
Ha sido propuesto un mecanismo probable para la generación
de fuerza para la contracción muscular. En el músculo en reposo, las cabezas
S1 de los filamentos gruesos están separadas de los filamento delgados (I); el
ADP y Pi, productos de la hidrólisis del ATP, están ligados a la miosina.
Cuando el músculo es estimulado, la cabeza S1 se une a la actina en los
filamentos delgados (II), Pi se separa del complejo miosina -ADP-Pi y S1 cambia
de estructura y orientación en relación con la actina, lo que genera el
impacto de fuerza de la contracción. El filamento delgado sufre una tracción
de 75 Aº (III); el ADP se disocia y la unión subsecuente del ATP revierte el
cambio de conformación de S1 la que se separa rápidamente de la actina (IV).
Finalmente, el ATP es hidrolizado por la cabeza libre de miosina y se repite el
proceso.
Las moléculas de miosina tienen dos tipos de uniones que
permiten que las cabezas S1 se unan y se separen de la actina y cambien su
orientación cuando están unidas. Hay un tipo de unión entre las cabezas S1 y
el bastón S2 y otro tipo entre S2 y la unidad ligera de meromiosina. Las
uniones son zonas flexibles vulnerables a la acción proteolítica de las
enzimas. El papel de S2 es transmitir la tensión de S1 unido al filamento
delgado, al dominio de la meromiosina ligera que conforma el filamento grueso.
La unión de S1 y S2 permite la interacción de S1 con la actina con una
orientación que difiere según que el ADP esté o no unido. La otra unión
entre S2 y la meromiosina ligera (MML) permite variaciones en las posiciones de
S1 con respecto al filamento grueso. Esto habilita una interacción precisa con
la actina.
La unión del ATP al sitio catlítico de S1 produce la
separación de la actina a otro sitio que está por lo menos a 60 Aº de
distancia. S1 se une fuertemente a ATP o a la actina, pero no a ambos; prefiere
el ATP, el cual es hidrolizado formando ADP - Pi - miosina que libera Pi con
producción de cambios conformacionales e incremento de la afinidad de la
miosina por la actina. Como el ADP no se disocia inmediatamente, la actina y
miosina interaccionan fuertmente generando fuerza entre los dos sets de
filamentos. La caída de energía libr (7 Kcal/mole) en esta etapa y los cambios
conformacionales originan el impulso de fuerza. La liberación subsecuente del
ADP permite la unión al ATP que induce la liberación de actina de S1. De esta
manera, la energía libre del ATP se usa para disociar actina de miosina y para
liberar Pi a fin de que la miosina pueda unirse fuertemente a la actina
generando fuerza.
Se han preparado perlas cubiertas con miosina. Estas perlas
se mueven unidireccionalmente a lo largo de cables de actina en presencia de
ATP, el cual es hidrolizado. Alternativamente, los filamentos de actina pueden
moverse sobre superficies de vidrio cubieras con miosina si el ATP está
presente. La meromiosina pesada se mueve con la misma velocidad que la miosina
intacta, lo cual indica que la cola de 850 Aº de la miosina no interviene en la
generación de la fuerza contráctil. Efectivamente, los filamentos de actina se
desplazan sobre películas cubiertas con S1. De manera que ninguna porción de
la cola alfa helicoidal es esencial para el movimiento. La fuerza para la
contracción muscular se genera dentro de la cabeza S1.
4.- PAPEL DE LA TROPONINA Y LA
TROPOMIOSINA
Ya hemos visto que la troponina y la tropomiosina son
componentes de los filamentos delgados, los que están constituidos
predominantemente de actina.
El regulador fisiológico de la contracción muscular es el
calcio. En los músculos esqueléticos en reposo, el calcio es secuestrado en el
retículo sarcoplasmático por un transporte activo, mantenido por el ATP, que
disminuye la concentración de calcio citoplasmático. Un impulso nervioso
incrementa el calcio citosólico y produce la contracción muscular. El efecto
del calcio en la interacción actina miosina es mediado por la tropomiosina y el
complejo troponina. La troponina C se une a los iones de Ca2+. La
troponina I se une a la actina y la troponina T se une a la tropomiosina. Cada
complejo de troponina regula las interacciones de 7 unidades de actina.
La troponina C es el componente sensor del Ca2+.
Tiene dominios de alta y baja afinidad por el calcio. En el músculo en reposo,
los sitios de alta afinidad son ocupados por el Ca2+ mientras que los
de baja afinidad están vacíos. Cuando el calcio es liberado del retículo
sarcoplásmico, éste ocupa los sitios de baja afinidad produciéndose un cambio
de conformación que es transmitido a los otros componentes del complejo
troponina y luego a la tropomiosina. Parece que la troponina T, que es elongada,
controla la posición de la tropomiosina en el filamento delgado entre la actina
y la cabeza S1 de la miosina. Un pequeño cambio en la posición de la
tropomiosina puede alterar marcadamente la unión de actina a S1 o la capacidad
de este complejo para sufrir cambios estructurales. La tropomiosina se mueve
delante de las cabezas S1 de la miosina cuando el músculo esquelético es
activado por impulsos nerviosos. Las observaciones de la motilidad in vitro,
proporcionan evidencias adicionales sobre el papel de la troponina y
tropomiosina en la regulación de la contracción muscular. El movimiento de
perlas cubiertas con miosina sobre cables de actina es insensible al Ca2+ cuando
están presente sólo esas dos proteínas. Si se adiciona troponina y
tropomiosina, las perlas responden al calcio. El movimiento es bloqueado si el
Ca2+ está ausente y se restaura con su adición. Un sistema con
miosina, actina, troponina y tropomiosina presenta un movimiento regulado por el
Ca2+.
La miosina del músculo estriado de los vertebrados contiene
tres clases de cadenas ligeras (LC1, LC2 y LC3). La fosforilación de la cadena
LC2 por una quinasa estimulada por el Ca2+ duplica la actividad ATPásica
de la miosina estimulada por la actina. Se ignora la importancia fisiológica de
este cambio. El músculo liso no es regulado por la troponina tropomiosina sino
por el grado de fosforilación de LC2 produce contracción y su defosforilación
relajación. La contracción del músculo liso es inducido por el incremento del
calcio citosólico. La actividad del músculo liso es modulado por la epinefrina
que actua como relajante. La epinefrina actúa a través del cAMP fosforilando
una quinasa de cadena ligera. Esto baja la afinidad por el Ca2+ y
disminuye la proporción de miosina fosforilada produciéndose la relajación
muscular.
5.- LA FUENTE DE ENERGÍA PARA LA
CONTRACCIÓN MUSCULAR
La energía para la contracción muscular proviene de la hidrólisis
del ATP. En el músculo en reposo hay suficiente ATP sólo para mantener la
contracción por una fracción de segundo. Los músculos de los mamíferos
contienen una reserva de fosfato de alta energía en forma de fosfocreatina. La
fosfocreatina se forma por la acción de la cretino quinasa que cataliza la
reacción reversible:
La energía libre de hidrólisis de la fosfocreatina es de
-10.3 Kcal/mol para el ATP. De modo que cuando se forma el ATP de fosfocreatina,
el cambio de energía libre es de -3 Kcal/mol.
En el músculo en reposo hay alrededor de 4 mM de ATP, o,01
mM de ADP, 25 mM de fosfocreatina y 13 mM de creatina.
La fosfocreatina mantiene altas concentraciones de ATP
durante la actividad muscular. Va reemplazando el ATP que son consume y es la
mayor fuente de fosfatos de alta energía durante los primeros cuatro segundos
de un ejercicio intenso.
Durante la actividad muscular, el nivel de ATP se mantiene
mientras haya fosfocreatina disponible y disminuye cuando ésta se agota. El
nivel de ADP y Pi incremente rápidamente en la contracción muscular y el AMP
incrementa por acción de la adenilato quinasa que cataliza la reacción
reversible.
2ADP à
ATP + AMP
Al reducirse la carga energética en los músculos en
actividad, se estimulan los procedsos metabólicos que generan ATP: la glucólisis
y el ciclo del ácido tricarboxílico. Estos procesos son estimulados por el
ADP, un modulador alostérico positivo. La glucólisis es también estimulada
por el AMP, modulador positivo de la fosfofructoquinasa.
La fuente primaria de energía para la refosforilación del
ADP y de la fosforcreatina no es idéntica para todos los músculos. Aun cuando
todos los músculos de los vertebrados ostentan actividad glucolítica y
respiratoria, la contribución relativa de la glucólisis y la respiración a la
formación de ATP varía considerablemente. Las fibras musculares son de dos
tipos principales: las fibras rojas o lentas y las fibras blancas o rápidas.
Los músculos rojos tienen un alto contenido de mioglobina y citocromos. En
estos músculos, la respiración es la fuente principal de energía para la
fosforilación del ADP vía fosforilación oxidativa. Estos músculos tienen
mitocondrias en abundancia, tal es el caso del músculo cardíaco y los músculos
que intervienen en el vuelo de las aves. Los músculos blancos contienen poca
_xidación_ y pocas mitocondrias. En ellos la glucólisis es la _xidación
fuente de energía para la refosforilación del ATP. Algunos músculos contienen
los dos tipos de fibras. En general, los músculos rojos utilizan ácidos grasos
como su mayor fuente de energía vía _xidación a acetil-CoA y CO2
en el ciclo de Krebs. Los músculos blancos utilizan glucosa como mayor fuente
energética.
Algunos invertebrados utilizan arginina fosfato para
almacenar en el músculo grupos fosforilos de alta energía. La arginina
fosfato, al igual que la creatina fosfato, tiene un grupo fosfoguanido. La
transferencia de grupos fosforilos de arginina fosfato al ADP es catalizada por
la arginina fosfoquinasa.
6.- LAS PROETÍNAS CONTRÁCTILES
EN OTRAS CÉLULAS
La ameba está provista de mecanismos de locomoción. Se ha
aislado de la Acanthamoeba castellani una proteína muy parecida a la actina del
músculo esquelético del conejo y capaz de combinarse con la miosina del músculo
de este animal para formar un complejo híbrido de actomiosina. Aún más, la
composición de aminoácidos de la actina de la Acanthamoeba es muy similar a la
de la actina del músculo de conejo indicando que ambas actinas, tan diferentes,
tienen un antecesor común y han experimentado muy pocos cambios evolutivos. La
Acanthamoeba también contiene una proteína parecida a la miosina con actividad
ATPásica y capacidad de unión ala actina, pero esta miosina no forma
filamentos gruesos. Un extremo del filamento de actina de la A. castellani se
fija a la superficie interna de la membrana celular, mientras que la ATPasa, que
se une a la actina, se extiende hacia el citoplasma. Su interacción
posiblemente origina una corriente en el citoplasma que se traduce en un
movimiento ameboide.
Las plaquetas sanguíneas presentan formación de seudópodos
y cambian de forma debido a la presencia de actina y miosina que son muy
similares a las proteínas musculares.
Del cerebro se han aislado complejos de actomiosina que
parecen estar asociados a las vesículas sinápticas que segregan
neurotransmisores durante la transmisión sináptica del impulso nervioso.
La actina constituye el 10% de las proetínas de las células
eucarióticas. La miosina es una proteína menos conservada que la actina en el
proceso evolutivo. Las células no musculares contienen 10 a 100 veces menos
miosina que actina.
Recientemente se han introducido estudios genéticos para
determinar el papel de la actina y la miosina en las células no musculares. Uno
de los procedimientos es el de la disrrupción del gene para producir
interferencia de un gen particular y estudiar sus consecuencias.
7.- LA FUENTE DE ENERGÍA PARA LA CONTRACCIÓN MUSCULAR
La energía para la contracción muscular proviene de la hidrólisis
del ATP. En el músculo en reposo hay suficiente ATP sólo para mantener la
contracción por una fracción de segundo. Los músculos de los mamíferos
contienen una reserva de fosfato de alta energía en forma de fosfocreatina. La
fosfocreatina se forma por la acción de la cretino quinasa que cataliza la
reacción reversible:
La energía libre de hidrólisis de la fosfocreatina es de
-10.3 Kcal/mol comparado con -7.3cal/mol para el ATP. De modo que cuando se
forma el ATP de fosfocreatina, el cambio de energía libre es de -3 Kcal/mol.
En el músculo en reposo hay alrededor de 4 mM de ATP, 0.01
mM de ADP, 25Mm de fosfocreatina y 13mM de creatina.
La fosfocreatina mantiene altas concentraciones de ATP
durante la actividad muscular. Va reemplazando el ATP que se consume y es la
mayor fuente de fosfatos de alta energía durante los primeros cuatro segundos
de un ejercicio intenso.
Durante la actividad muscular, el nivel de ATP se mantiene
mientras haya fosfocreatina disponible y disminuye cuando ésta se agota. El
nivel de ADP y Pi incrementa rápidamente en la contracción muscular y el AMP
incrementa por acción de la adenilato quinasa que cataliza la reacción
reversible.
2ADP à
ATP + AMP
Al reducirse la carga energética
en los músculos en actividad, se estimulan los procesos metabólicos que
generar ATP: la glucólisis y el ciclo del ácido tricarboxílico. Estos
procesos son estimulados por el ADP, un modulador alostérico positivo. La glucólisis
es también estimulada por el AMP, modulador positivo de la fosfofructoquinasa.
La fuente primaria de energía
para la refosforilación del ADP y de la fosfocreatina no es idéntica para
todos los músculos. Aun cuando todos los músculos de los vertebrados ostentan
actividad glucolítica y respiratoria, la contribución relativa de la glucólisis
y la respiratoria, la contribución relativa de la glucólisis y la respiraci´n
a la formació de ATP varia considerablemente. Las fibras musculares son de dos
tipos principales: las fibras rojas o lentas y las fibras blancas o rápidas.
Los músculos rojos tienen un alto contenido de mioglobina y citocromos. En
estos músculos, la respiración es la fuente principal de energía para la
fosforilación del ADP vía fosforilación oxidativa. Estos músculos tienen
mitocondrias en abundancia, tal es el caso del músculo cardíaco y los músculos
que intervienen en el vuelo de las aves. Los músculos blancos contienen poca
mioglobina y pocas mitocondrias. En ellos la glucólisis es la principal fuente
de energía para la refosforilación del ATP. Algunos músculos contienen los
dos tipos de fibras. En general, los músculos rojos utilizan ácidos grasos
como su mayor fuente de energía vía oxidación a acetil - CoA y CO2
en el ciclo de Krebs. Los músculos blancos utilizan glucosa como mayor fuente
energética.
Algunos invertebrados utilizan
arginina fosfato para almacenar en el músculo grupos fosforilos de alta energía.
La arginina fosfato, al igual que la creatina fosfato, tiene un grupo
fosfoguanido. La transferencia de grupos fosforilos de la argina fosfato al ADP
es catalizada por la arginina fosfoquinasa.
8.- LAS PROTEÍNAS CONTRÁCTILES
EN OTRAS CÉLULAS
La ameba está provista de
mecanismos de locomoción. Se ha aislado de la Acanthamoeba castellani una proteína
muy parecida a la actina del músculo esquelético del conejo y capaz de
combinarse con la miosina del músculo de este animal para formar un complejo híbrido
de actomiosina. Aún más, la composición de aminoácidos de la actina d ela
Acanthamoeba es muy similar a la de la actina del músculo de conejo indicando
que ambas actinas, tan diferentes, tienen un antecesor común y han
experimentado muy pocos cambios evolutivos. La Acanthamoeba también contiene
una proteína parecida a la miosina con actividad ATPásica y capacidad de unión
a la actina, pero esta miosina no forma filamentos gruesos. Un extremo del
filamento de actina de la A. castellani se fija a la superficie interna d ela
membrana celular, mientras que la ATPasa, que se une a la actina, se extiende
hacia el citoplasma. Su interacción posiblemente origina una corriente en el
citoplasma que se traduce en un movimiento ameboide.
Las plaquetas sanguíneas
presentan formación de seudópodos y cambian de forma debido a la presencia de
actina y miosina que son muy similares a las proteínas musculares.
Del cerebro se han aislado
complejos de actomiosina que parecen estar asociados a las vesículas sinápticas
que segregan neurotransmisores durante la transmisión sináptica del impulso
nervioso.
La actina constituye el 10% de
las proteínas de las células eucarióticas. La miosina es una proteína menos
conservada que la actina en el proceso evolutivo. Las células no musculares
contienen 10 a 100 veces menos miosina que actina.
Recientemente se han introducido
estudios genéticos para determinar el papel de la actina y la miosina en las células
no musculares. Uno de los procedimientos es el de la disrrupción del gene para
producir interferencia de un gen particular y estudiar sus consecuencias.
9.- LOS MICROFILAMENTOS
Las células eucarióticas tienen un armazón interno llamado
citoesqueleto que les da distinas formas. El citoesqueleto permite a las células
transportar vesículas, cambiar de forma y migrar. Esta estructura dinámica está
constituida por microfilamentos, filamentos intermedios y microtúbulis. Los
microfilamentos son hechos de actina y los filamentos intermedios y microtúbulis
de otras proteínas.
En las células no musculares, los microfilamentos forman
estructuras transitorias en constante formación y disolución. Crecen por
adiciones sucesivas de monómeros de actina al extemo terminal. La polimerazión
ocurre por un proceso cooperativo. La actina está unida al ATP o al ADP y
cataliza la hidrólisis del ATP. La ATP - actina tiene mayor tendencia a
plimerizarse que la ADP - actina. Una proporción significativa de la actina no
se polimeriza debido a la presencia de proteínas de control que se unen a la
actina. La citochalasina es un alcaloide extraído del hongo Helminthosporium
dematoiderum que interfiere con el ensamblaje de los filamentos de actina. En células
tratadas con citochalasina desaparecen los microfilamentos y, en consecuencia,
se inhiben muchos procesos celulares tales como la fagocitosis, pinocitosis,
citoquinesis, exocitosis, la retracción del coágulo por las plaquetas, el
crecimiento de los axones ganglionares, la división del huevo fertilizado de
erizo de mar, etc., etc.
La paloidina, un tóxico extraído de la Amanita phalloides,
se une a las unidades de actina de los microfilamentos impidiendo su polimeración.
En consecuencia, se bloquean los movimientos celulares que requieren la renovación
de los microfilamentos en forma semejante a lo que ocurre con la citochalasina.
Las células animales también contienen filamentos
intermedios. Las proteínas de estos filamentos presentan alfa hélices de tres
hebras de unos 300 residuos de longitud. Entre estos filamentos intermedios están
las queratinas que contribuyen a la estabilidad mecánica de las cepas
epiteliales y constituyen la proteína más abundante de la piel y los pelos.
Las neuronas contienen neurofilamentos, los músculos desmín filamentos. En
algunas células existen los llamados vimentín filamentos. Los lamín
filamentos rodean el núcleo.
10.- LOS MICROTUBULIS
Los microtúbulis son filamentos tubulares que participan en
el movimiento de los cromosomas. Constituyen elementos de apoyo para dar forma a
las células. Se encuentran en los axones de las fibras nerviosas, los cilios,
los flagelos, la cola de los espermatozoides y los fibroblastos que son células
del tejido conectivo que forman colágeno por acción mecánica de los microtúbulis.
Los microtúbulis se forman por agregación de moléculas de
tubulina, una proteína globular que tiene dos subunidades (alfa y beta). El túbuli
consiste en hélices alternadas de subunidades alfa y beta de tubulina. El número
de subunidades en la circunferencia es generalmente 13, variando de 10 a 14.
Los cilios y flagelos son organelos parecidos al cabello que
emergen de la superficie celular. Las células libres como los protozoarios o el
espermatozoide son impulsados por cilios o flagelos. Los cilios y flagelos se
componen de un manojo de fibras llamado axonema rodeado de una membrana que es
la continuación de la membrana plasmática. Las fibras del axonema son microtúbulis.
Un axonema contiene nueve pares de fibras exteriores y dos fibras centrales,
diseño que es denominado a menudo disposición 9 + 2. Los detalles de la
estructura del axonema se puede apreciar en la proyección expresada. Cada uno
de los 9 dobletes externos simulan un número 8. El integrante más pequeño del
par es la subfibra.
A que está unida al casquete que cubre las fibras centrales
mediante barras radiales. de cada subfibra A emergen dos brazos que apuntan en
la misma dirección. Estos brazos que apuntan en la misma dirección. Estos
brazos están hechos con dineína que es una proteína con actividad ATPásica y
que se puede solubilizar tratando los cilios con detergentes. La dineína es una
proteína de 1500 Kd que tiene tres cabezas y un tallo. La actividad ATPásica
está localizada en las cabezas en forma similar que en la miosina. La unión
del ATP a la dineína produce la separación de los brazos de la subfibra
adyacente. La hidrólisis del ATP ligado produce ADP-Pi-dineína que se une de
nuevo a la subfibra adyacente y se produce la liberación de Pi, tal como ocurre
en el músculo cuando S1 se une a la actina. El impulso de fuerza
posiblemente ocurre en esta etapa. Dicho de otro modo, los brazos de dineína de
la subfibra A de un doblete migran hacia la subfibra B de un doblete adyacente
cuando el ATP es hidrolizado. En el cilio intacto, las barras radiales se oponen
a este desplazamiento, lo que se traduce en dobladuras locales. De allí que la
diferencia entre los músculos y los cilios está en que los sarcómeros se
acortan mientras que los exonemas se doblan.
El movimiento coordinado es trascendental para la vida. Este
capítulo considera tres sistemas de motilidad en los eucariotas, impulsados por
el ATP. En los eucariotas superiores, la contracción musculoar está mediada
por el deslizamiento paralelo de los filamentos de miosina y actina
interdigitados. De hecho, la mayoría de las células eucariotas, desde las
levaduras hasta las del hombre, son capaces de realizar movimientos gracias a la
interacción entre la miosina y la actina. La agitación de los cilios y
flagelos depende de las interrelaciones entre dos proteínas diferentes: dineína
y tubulina. Determinados microtúbulos, construidos con tubulina, forman el huso
mitótico, que organiza el desplazamiento de los cromosomas durante la división
celular. También sirven como guías o raíles para el desplazamiento dentro de
las células de las vesículas y orgánulos, así comopara el trasporte de las
vesículas de secrecion a lo largo d elos axones de las neuronas. La quinesina
es una de las diferentes proteínas que median en el movimiento de las vesículas
a lo largo de los microtúbulos. La unión del ATP a la miosina, dineína y
quinesina provoca transiciones conformacionales en estas proteínas motrices.
Estos cambios estructurales se revierten cuando el ATP unido se hidroliza y se
libera ADP y Pi, de forma que la proteína motriz avanza a lo largo del raíl de
actina o de tubulina.
Las bacterias utilizan otras clase de motores y distintas
fuentes de energía para moverse. Se impulsan mediante la rotación de los
motores de los flagelos, localizados en la membrana citoplasmática. Estos
motores están impulsados por la fuerza promotriz, no por el ATP ¿Cómo es
posible que estos ciclos conformacionales provocados por el ATP o los protones
en estas máquinas moleculares puedan traducirse en un movimiento coordinado? El
uso integrado de una amplia gama de técnicas instrumentales, que abarcan campos
como la química de proteínas, la biología estructural o la genética
molecular, está revelando los misterios del movimiento direccionalizado.
EL MUSCULO ESTA FORMADO POR FILAMENTOS
PROTEICO GRUESOS Y DELGADOS QUE INTERACCIONAN ENTRE SI
Empezamos con la base estructural de la contracción del músculo
estriado en vertebrados, el proceso generador de fuerza que mejor entendemos.
Los músculos de contracción voluntaria de los vertebrados tienen, cuando se
examinan al microscopio óptico, un aspecto estriado. Constan de células
multinucleadas rodeadas por una membrana plasmática excitable eléctricamente.
Una célula muscular contiene muchas miofibrillas paralelas, cada una de ellas
con un diámetro de 1 um, que están inmersas en el citosol. Una micrografía
electrónica de la sección longitudinal de una miofibrilla exhibe una enorme
cantidad de detalles estructurales. La unidad funcional, denominada sarcómero,
se repite cada 2,3 um (23 000 A) a lo largo del eje de la fibrilla. La banda A
oscura y la banda I clara alternan con regularidad. La región central de la
banda A denominada zona H, es menos densa que el resto de la banda. La banda I
está cortada por una línea estrecha muy densa, Z.
Las secciones transversales de una miofibrilla descubren la
distribución molecular subyacente del sarcómero, mostrando que existen dos
clases de filamentos proteicos que interaccionan entre si. Los filamentos
gruesos tienen un diámetro de unos 15 nm (150 A), mientras que los filamentos
delgados tienen un diámetro 9 nm (90 A). los filamentos gruesos contienen
principalmente miosina. Los filamentos delgados contienen actina, tropomiosina y
el complejo de la troponina. Cada filamento delgado tiene como vecinos tres
filamentos gruesos y cada filamento grueso está rodeado a su vez por seis
filamentos delgados. Los filamentos delgados y gruesos interaccionan mediante
puentes cruzados, constituidos por regiones cruzados sobresalen, a intervalos
regulares, de los filamentos gruesos y ocupan un hueco de unos 13 nm existente
entre la superficie de los filamentos gruesos y delgados.
LOS FILAMENTOS GRUESOS Y DELGADOS SE DESLIZAN UNO RESPECTO AL
OTRO A MEDIDA QUE EL MÚSCULO SE CONTRAE
El músculo, al contraerse, se acorta hasta un tercio de su
longitud original ¿Qué es lo que causa este acortamiento? En la década de los
años 50 Andrew Huxley y Ralph Niedergerke por una parte, y Hugh Huxley y Jean
Hancon por otra propusieron independientemente un modelo de filamentos
deslizantes apoyándose en estudios de rayos X, microscopía óptica y microscopía
electrónica. Las características esenciales de este preciso e imaginativo
modelo son:
- La longitud de los filamentos gruesos y delgados no cambia durante la
contracción muscular.
- En lugar de ello, la longitud del sarcómero decrece porque los dos tipos
de filamentos se superponen más: Los filamentos gruesos y delgados se
deslizan uno sobre otro durante la contracción.
- La fuerza de contracción se genera mediante un proceso que mueve
activamente un tipo de filamento sobre los filamentos vecinos del otro tipo.
El modelo de los filamentos deslizantes se apoya en las
medidas de la longitud de las bandas A e I y la de la zona H en los músculos
estirados, contraídos y en reposo. La longitud de la banda A es constante, lo
que significa que los filamentos gruesos no cambian de tamaño. La distancia
entre la línea Z y el borde adyacente de la zona H también es constante, lo
que indica que los filamentos delgados tampoco cambian de tamaño. Por el
contrario, el tamaño de la zona H y el de la banda I disminuyen durante la
contracción, porque los filamentos delgados y gruesos se superponen más.
LA MIOSINA FORMA LOS FILAMENTOS GRUESOS,
HIDROLIZA AL ATP Y SE UNE A LA ACTINA DE FORMA REVERSIBLE
La miosina tiene tres actividades biológicas importantes.
Primero, en disoluciones de fuerza iónica y pH fisiológicos, las moléculas de
miosina se ensamblan espontáneamente en filamentos. De hecho, el filamento
grueso consta principalmente de moléculas de miosina. Segundo, la miosina esun
enzima. Vladimir Engelhardt y Militsa Lyubimova descubrieron en 1939 que la
miosina era una ATPasa.
ATP + H2O à
ADP + Pi + H+
Esta reacción global, que tiene lugar mediante una serie de
pasos discretos proporciona la energía libre necesaria para la contracción
muscular. Tercero, la miosina se une a la forma polimerizada de la actina
(F-actina), el componente principal del filamento delgado. De hecho, esta
interacción es indispensable para generar la fuerza que hace desplazar a los
filamentos gruesos y delgados uno sobre otro. Podemos considerar a la miosina
como un mecanoenzima, ya que cataliza la conversión d ela energía contenida en
los enlaces químicos en energía mecánica.
Cuando se añade una disolución de actina a una disolución
de miosina se forma un complejo llamado actomiosina. La formación de este
complejo va acompañada por un gran aumento en la viscosidad d ela disolución.
En los años 40, Abert Szent - Gyorgyi demostró que este aumento en la
viscosidad se invertía con la adición de ATP. Esta observación reveló que el
ATP disocia a la actomiosina en actina y miosina. Szent - gyorgyi también
preparó hebras de actomiosina en las cuales las moléculas se orientaban en el
seno de una corriente fluida. Se obtuvo un resultado sorpendente cuando las
hebras se sumergieron en una disolución que contenía ATP, K+ y Mg2+.
Las hebras de actomiosina se contrajeron, mientras que las hebras formadas
solamente por miosina no lo hicieron. Estos experimentos incisivos sugirieron
que la fuerza de la contracción muscular se produce por la interacción de
miosina, actina y ATP.
La actividad ATPasa de la miosina es potenciada
extraordinariamente por la acción de la actina -F. Por cierto, Albert Szent -
Gyorgyi llamó actina a esta proteína por su capacidad de activar la hidrólisis
del ATP realizada por la miosina. La actina aumenta el número de recambio de la
miosina en unas 200 veces, de 0,05 s-1 a 10 s-1. El ATP unido a la miosina se
hidroliza con rapidez, pero los productos ADP y Pi tardan en abnadonarla. La
actina aumenta el número de recambio de la miosina mediante su unión al
complejo miosina - ADP-Pi y acelerando la liberación de los productos. En ese
momento la actomiosina se une al ATP provocando la disociación de la actina y
de la miosina. El complejo resultante ATP - miosina está dispuesto para otro
ciclo de catálisis. Estas reacciones, como las de todas las ATPa- sas
conocidas, requieren Mg2+.
LA MIOSINA ESTÁ FORMADA POR DOS CABEZAS GLOBULARES UNIDAS A
UNA COLA EN FORMA DE - HÉLICES SUPERENROLLADAS
La miosina es una proteína
grande (520 kd) formada por 6 cadenas polipeptídicas: cada dos cadenas pesadas
idénticas (220 kd cada una) y dos parejas de cadenas ligeras (de unos 20 kd
cada una). Las micrografías electrónicas muestran que la miosina consta de una
región globular en forma de doble cabeza, unida a una varilla
extraordinariamente larga. La varilla está formada por un a
-helicoide de dos hebras enrolladas entre sí y que corresponden a las cadenas
pesadas. La cadena pesada de cada cabeza está unida a dos cadenas ligeras
distintas. Estas tienen función moduladora y por motivos históricos reciben el
nombre de cadena ligera esencial (ELC) y cadena ligera reguladora (RLC).
El estudio de los fragmentos de miosina producidos mediante
proteolisis parcial ha permitido dilucidar la función de esta molécula
proteica tan grande. La fragmentación proteolítica es un método que suele
ofrecer resultados satisfactorios, como quedó demostrado por la ruptura de los
anticuerpos en los fragmentos Fab y Fc. De hecho, la
ruptura de la miosina en fragmentos activos se realizó antes. La miosina puede
ser dividida por la tripsina en dos fragmentos parcialmente funcionales,
denominados meromiosina ligera (LMM) y meromiosina pesada (HMM). La LMM, al
igual que la miosina, forma filamento pero carece de actividad ATPasa y no se
une a la actina. La meromiosina pesada, por el contrario, cataliza la hidrólisis
de ATP y se une a la actina, pero no forma filamentos. La HMM todavía se puede
cortar más en dos subfragmentos globulares (llamados S1) y un subfragmento en
forma de bastoncillo (llamado S2). S1 contiene un centro activo de ATPasa, un
centro de unión a la actina y dos centros de unión a las cadenas ligeras. De
hecho, los subfragmentos S1 son las unidades generadoras de fuerza de la
miosina.
Recientemente, Ivan Rayment y sus colaboradores han
determinado la estructura tridimensional de S1 con una resolución de 2,8 A. S1
tien una longitud de 165 A, una anchura de 65ª y un grososr de 40 A. La cadena
pesada de S1 contiene un segmento N-terminal de 25 kd, un segmento central de 50
kd y un segmento C-terminal de 20 kd. El centro activo de la ATPasa está
formado por los segmentos de 25 kd y 50 kd, mientras que el centro de unión a
la actina está formado por los segmentos de 50 kd y 20 kd. Casi todas las
miosinas conocidas contienen la misma secuencia catalítica:
Gly - Glu - Ser - Gly - Ala - Gly - Lys - Thr
que es semejante a las secuencias
encontradas en el centro activo de otras ATPasas. Las cadenas ligeras rodean al
segmento de 20 kd, que forma un a
-helicoide de 85 A de longitud que prácticamente atraviesa S1 de lado a lado.
Las dos cabezas S1 se unen
mediante una bisagra a la varilla de la miosina, que está formada por dos
hebras helicoidales enrolladas mutuamente. La existencia de esta varilla tan
larga (1700 A ó 170 nm) se ve favorecida por la ausencia de prolina en un tramo
de más de mil residuos y por la abundancia de leucina, alanina y glutamato. Las
dos hebras están orientadas en la misma dirección. Sus ejes están separados
unos 10 A, lo que posibilita que las cadenas laterales de las dos hebras
interaccionen íntimamente para reforzar la estructura helicoidal. La
regularidad de la secuencia de aminoácidos de la varilla favorece la formación
de a
-helicoides enrollados. La varilla está formada por unidades repetitivas de 7
residuos de aminoácidos (abcdefg), de los cuales a y d son normalmente hidrofóbicos.
Los residuos a y d forman un patrón en zig - zag de salientes y entrantes que
encajan con los de la otra hebra, de modo que se forma un núcleo hidrofóbico
fuertemente ajustado. Por el contrario, los residuos b, cy f, localizados en la
periferia del helicoide enrollado, tienden a estar cargados eléctricamente.
Estas estructuras se denominan, de forma gráfica, filamentos
decorados. El eje longitudinal de S1 se inclina unos 45 grados con respecto al
eje del helicoide de F actina. Las flechas de un filamento decorado apuntan
siempre en la misma dirección en toda su longitud. Así pues, todas las
unidades de actina de un filamento delgado tienen la misma direccionalidad.
LA POLARIDAD DE LOS FILAMENTOS GRUESOS
Y DELGADO SE INVIERTE EN LA MITAD DEL SARCÓMERO
Un filamento grueso obtenido a partir del músculo tiene un
diámetro de 16 nm (160 A) y una longitud de 1,5 um (15 000 A). de estos
filamentos sobresalen puentes cruzados en una disposición helicoidal regular, a
intervalos de 14,3 nm a lo largo del eje del filamento, debido a la regularidad
de la secuencia de aminoácidos de la varilla de miosina. En la zona media del
filamento grueso hay una región de unos 150 nm desprovista de puentes cruzados
proyectantes. Las moléculas de miosina situadas a un lado d ela zona vacía
apuntan en una dirección, mientras que las del otro lado apuntan en la dirección
opuesta. Así pues, un filamento grueso es bipolar, mientras que un filamento
delgado es unipolar.
En el músculo desprovisto de ATP los puentes cruzados
decoran los filamentos delgados, de modo que las puntas de flecha de todos los
filamentos señalan la dirección contraria de la línea Z. Así pues, todos los
filamentos señalan la dirección contraria de la línea Z. Así pues, todos los
filamentos delgados, situados a un lado de la línea Z, tienen la misma
orientación, mientras que los del lado opuesto poseen polaridad inversa. La
polaridad estructural de los filamentos, tanto delgados como gruesos, es crucial
para un desplazamiento coherente. La fuerza de deslizamiento desarrollada por la
interacción de unidades individuales de actina y miosina se suma, porque las
unidades que interaccionan poseen la misma orientación relativa. Además, la
dirección absoluta d elas moléculas de actina y miosina se invierte a mitad de
camino entre las líneas Z. En consecuencia, los dos filamentos delgados que se
unen a los puentes cruzados de un filamento grueso son empujados el uno hacia el
otro, de modo que la distancia entre las lineas Z disminuya.
LA ACTINA SE POLIMERIZA FORMANDO
FILAMENTOS DELGADOS
La actina, una proteína universal de los eucariotas, es el
constituyente principal de los filamentos delgados. En disoluciones de baja
fuerza iónica, la actina es un monómero de 42 kd, llamado actina - G a causa
de su forma globular. A medida que se aumenta la fuerza iónica hasta el nivel
fisiológico, la actina -g se polimeriza en una forma fibrosa llamada actina-F,
que se parece mucho a los filamentos delgados del músculo intacto. La actina,
al igual que la miosina, es una ATPasa. Sin embargo, la hidrólisis del ATP
debida a la actina no provoca la contracción muscular. El ciclo ATP-ADP de la
actina particpa más bien en la formación y destrucción de los filamentos.
Wolfgang Kabsch y Kenneth Holmes han resuelto las estructuras
de la actina -G y de la actina-F. la actina -g es una proteína bilobular. El
ATP (o el ADP) se une a una hendidura localizada entre los dos dominios del monómero.
En la actina-F, cada monómero se orienta respecto al siguiente mediante un giro
de 166 grados y un desplazamiento de 27,5 A, lo que le confiere el aspeco de una
doble hebra. De hecho, en las micrografías electrónicas los filamentos
delgados se parecen a dos collares de perlas enrollados entre sí. En el
filamento, cada monómero está en contacto con otros cuatro, lo que explica el
alto grado de cooperatividad de la polimerización. Cuando los monómeros de
actina alcanzan la concentración crítica comienza el ensamblaje de los
filamentos; siendo este valor 20 veces menor para la ATP-actina que para la
ADP-actina.
Si se añade S1 (o miosina) a los filamentos de actina-F
(filamentos delgados) en ausencia de ATP, aparece una estructura peculiar a base
de puntas de flecha.
Estas estructuras se denominan, de forma gráfica, filamentos
decorados. El eje longitudinal de S1 se inclina unos 45 grados con respecto al
eje del helicoide de F- actina. Las flechas de un filamento decorado apuntan
siempre en la misma dirección en toda su longitud. Así pues, todas las
unidades de actina de un filamento delgado tienen la misma direccionalidad.
LA POLARIDAD DE LOS FILAMENTOS GRUESOS Y DELGADOS SE INVIERTE
EN LA MITAD DEL SARCÓMERO
Un filamento grueso obtenido a partir del músculo tiene un
diámetro de 16 nm (160 A) y una longitud de 1,5 um (15 000 A). de estos
filamentos sobresalen puentes cruzados en una disposición helicoidal regular, a
intervalos de 14,3 nm a lo largo del eje del filamento, debido a la regularidad
de la secuencia de aminoácidos de la varilla de miosina. En la zona media del
filamento grueso hay una región de unos 150 nm desprovista de puentes cruzados
proyectantes. Las moléculas de miosina situadas a un lado de la zona vacía
apuntan en una dirección, mientras que las del otro lado apuntan en la dirección
opuesta. Así pues, un filamento grueso es bipolar, mientras que un filamento
delgado es unipolar.
En el músculo desprovisto de ATP los puentes cruzados
decoran los filamentos delgados, de modo que las puntas de flecha de todos los
filamentos señalan la dirección contraria de la línea Z. Así pues, todos los
filamentos delgados, situados a un lado de la línea Z, tienen la misma
orientación, mientras que los del lado opuesto poseen polaridad inversa. La
polaridad estructural de los filamentos, tanto delgados como gruesos, es crucial
para un desplazamiento coherente. La fuerza de deslizamiento desarrollada por la
interacción de unidades individuales de actina y miosina se suma, porque las
unidads que i9nteraccionan poseen la misma orientación relativa. Además, la
dirección absoluta de las moléculas de actina y miosina se invierte a mitad de
camino entre las líneas Z. En consecuencia, los dos filamentos delgados que se
unen a los puentes cruzados de un filamento grueso son empujados el uno hacia el
otro, de modo que la distancia entre las líneas Z disminuya.
EL IMPULSO QUE ORIGINA LA CONTRACCIÓN SE DEBE A CAMBIOS
CONFORMACIONALES EN LA CABEZA S1 DE LA MIOSINA
¿Cómo puede la formación y la disociación de complejos
entre la actina y S1 provocar el deslizamiento de los filamentos delgados y
gruesos? La figuras muestra un posible mecanismo generador de fuerza,
reconstruido a partir de muchos experimentos, tanto bioquímicos como biofísicos
y estructurales. El ciclo ATP-ADP de la miosina podría generar movimiento
direccionado del siguiente modo:
- Las cabezas S1 del músculo en reposo no interaccionan con las unidades de
actina debido al impedimento estérico de la tropomiosina, una proteína
reguladora. En este estado, los productos de la hidrólisis del ATP (ADP y Pi)
siguen unidos a la miosina.
- Cuando se estimula el músculo, la tropomiosina cambia de posición. En
este momento, las cabezas S1 pueden separarse del filamento grueso y unirse
a las unidades de actina del filamento delgado (B).
- La unión del complejo miosina -ADP-Pi a la actina provoca la
liberación de Pi. La posterior liberación del ADP genera un
cambio conformacional importante en S1 (C). El cambio de orientación de S1
con respecto a la actina constituye el impulso o golpe de potencia de la
contracción muscular: el filamento delgado se mueve una distancia de unos
100 A. La disociación del ADP d ela miosina tiene lugar en la fase final
del golpe de potencia.
- A continuación, la unión del ATP a la miosina provoca la rápida
disociación de la actina. La cabeza S1 vuelve a estar separada del
filamento delgado (D).
- Por último, el ATP unido se hidroliza por la acción de la cabeza libre
de la miosina, con lo que ya está en disposición para volver a
interaccionar con el filamento delgado (E).
La parte esencial del proceso es un cambio cíclico tanto en
la forma de la cabeza S1 de la miosina como en su afinidad por la actina. La unión
del ATP al centro catalítico próximo al centro de S1 provoca la separación de
S1 de la actina en un lugar más alejado. S1 está diseñado de modo para poder
unirse fuertemente al ATP o a la actina, pero no a ambos a la vez. Puestos a
elegir, S1 prefiere claramente el ATP a la actina. Una vez unido el ATP, la
hendidura del centro activo se cierra en torno a ese ATP. El cierre de la
hendidura y la posterior hidrólisis del ATP provocan desplazamientos de los
dominios que cambian la curvatura de S1. La liberación del fosfato y, asociada
a la unión de S1 sufre otro cambio. El resultado de cada ciclo ATP-ADP es un
desplazamiento de unos 100 A (10 nm) del filamento delgado respecto al filamento
grueso.
Hay que destacar el hecho de que la miosina no hidroliza ATP
a una velocidad apreciable si no interacciona con la actina. De este modo se
evita que el ATP se hidrolice de forma inútil. Recordemos que las bombas
impulsadas por el ATP. Como por ejemplo la Na+-K+ ATPasa,
tampoco hidrolizan al ATP cuando no realizan trabajo útil. Otro aspecto
destacable es que la afinidad de la actina hacia la miosina depende de la
naturaleza del nucleótido unido. La actina interacciona fuertemente con la
miosina cuando la miosina se encuentra unida al ADP o cuando su centro de unión
a nucleótidos etá vacío. Por el contrario, la actina se une débilmente al
complejo miosina - ATP. El control de las interacciones proteína - proteína
por medio de nucleótidos unidos es un tema recurrente en bioquímica. En un capítulo
anterior, vimos como la unión del GTP a la transducina, una proteína
amplificadora en el mecanismo de la visión, provoca su disociación de la
rodopsina fotoexcitada.
La molécula de miosina posee dos clases de bisagras que
permiten a la cabeza S1 unirse y liberarse reversiblemente de la actina y
cambiar su orientación cuando está unida. Una clase de bisagra está situada
entre la cabeza S1 y la varilla S2, y la otra clase está entre la varilla S2 y
la unidad LMM de la miosina. Estas bisagras son regiones flexibles de la cadena
polipeptídica, vulnerables a la escisión por acción de enzimas proteolíticos.
Realmente, la ruptura enzimática de la miosina en los fragmentos LMM, S2 y S1
es una prueba del hecho de que la miosina está estructurada en zonas o dominios
conectados por bisagras. La bisagra situada entre S1 y S2 posibilita a S1
interaccionar con la actina, de una manera cuando está unida al ADP, y de otra
diferente cuando lo libera. La otra bisagra, situada entre S2 y LMM, permite una
considerable variación en la posición de S1 con respecto al filamento grueso,
lo que permite a S1 interaccionar con precisión con la actina.
ESFERAS RECUBIERTAS CON MIOSINA DE
DESPLAZAN UNIDIRECCIONALMENTE A LO LARGO DE CABLES DE ACTINA ORIENTADOS
Uno de los objetivos de la investigación bioquímica es
reconstruir las funciones biológicas in vitro utilizando componentes
purificados. La reconstitución pone a prueba nuestro conocimiento de los
procesos biológicos. Además, los sistemas reconstituidos son muy apropiados
para realizar estudios mecanísticos gracias a su relativa simplicidad. Ya hemos
estudiado previamente sistemas reconstituidos que llevan a cabo procesos tales
como el bombeo de iones impulsado por el ATP y el transporte de protones
impulsado por la luz. Un sistema de ensayo para la observación directa del
movimiento inducido por las interacciones entre la miosina y la actina ha sido
diseñado por Michael Sheetz y James Supudich. Estos utilizaron Nitella, un alga
gigante que contiene cables de actina fijados a la cara citoplasmática de una
sfilas de cloroplastos. Un aspecto fundamental de estos cables, que son
mediadores de la corriente citoplasmática, es que tienen filamentos de actina
orientados en la misma dirección. El hallazgo llamativo fue que unas esferas
recubiertas con miosina se desplazaban unidireccionalmente a lo largo de estos
cables de actina, en presencia de ATP, en la misma dirección en que se movía
la corriente citoplasmática del citosol. Las esferas recubiertas con miosina
del músculo esquelético se desplazaban a la velocidad de 5 um/s, que es
aproximadamente la velocidad de contracción de los sarcómeros intactos in
vivo. Se ha calculado que 25 cabezas de miosina en cada esfera provocaban este
desplazamiento. En esencia, las moléculas de miosina "se pasean"
sobre los cables de actina. Alternativamente, los filamentos de actina pueden
desplazarse sobre una superficie de cristal que tenga moléculas de miosina
adheridas, siempre que el ATP esté presente.
La velocidad del desplazamiento
depende del tipo de miosina utilizado en el ensayo, no del tipo de actina. La
miosina del músculo liso se desplaza a 0,4 um/s y la miosina de Dictyostelium a
1 um/s, considerablemente más despacio que la miosina del músculo esquelético,
que también es el sistema más rápido in vivo. Por consiguiente, la velocidad
depende de la naturaleza del motor (miosina), no del carril (actina). Además,
la meromiosina pesada se desplaza práctiamente a la misma velocidad que la
miosina intacta, indicando este hecho que el segmento distal de 85 nm de la cola
de la miosina no participa en la generación de la fuerza contráctil. De hecho,
los filamentos de actina se deslizan también sobre películas recubiertas con
cabezas S1. Así pues, ninguna porción de la cola a
-helicoidal de la miosina es esencial para su movimiento. La fuerza de la
contracción muscular se genera dentro de las cabezas S1.
Este sistema que exhibe movilidad in vitro ofrece la
posibilidad de observar directamente las distintas etapas del comportamiento de
una única molécula de miosina. Para poder diferenciar cada una de estas etapas
de movimiento browniano al azar, el sistema necesita una mejora adicional. Las
esferas pueden inmovilizarse en disolución mediante el uso de rayos láser
intensamente enfocados a modo de trampas ópticas. Un filamento de actina con
una esfera en cada extremo puede colocarse cerca de una molécula de miosina que
emerge de una superficie. De esta forma se puede detectar el movimiento del
filamento. El desplazamiento medio de cada etapa es de unos 11nm, lo que apoya
firmemente el modelo de los puentes cruzados oscilantes para la contracción
muscular. Además el valor medio de la fuerza que ejerce una única molécula de
miosina es de unos 4 piconewtons (pN). La dependencia de la duración del
proceso y de la fuerza de la concentración de ATP sugiere que en cada ciclo de
los puentes cruzados se hidroliza un ATP.
LA TROPONINA Y LA TROPOMIOSINA
INTERVIENEN EN LA REGULACIÓN DE LA CONTRACCIÓN MUSCULAR POR EL ION CALCIO
¿Cómo se regula la contracción muscular?
En el músculo en reposo, el complejo ADP - Pi - miosina está
en disposición de unirse a la actina, pero la formación de contactos
productivos está restringida ¿Cuál es la naturaleza de este impedimento y cómo
se evita? Setsuro Ebashi observó que el control sobre la actina y la miosina lo
ejercen la tropomiosina y el complejo de troponina cuando el nivel de calcio en
el citosol es bajo. Su efecto inhibidor desaparece cuando el nivel de calcio
aumenta de forma transitoria. En el músculo en reposo (relajado), el Ca2+
queda secuestrado en el retículo sarcoplásmico (SR), un extenso compartimiento
intracelular, mediante un sistema de transporte activo. Las bombas impulsadas
por el ATP de la membrana del SR disminuyen la concentración de Ca2+ en el
citosol por debajo de 1uM. Un impulso nervioso provoca la liberación del Ca2+
de los sacos del retículo sarcoplásmico, por lo que la concentración citosólica
alcanza el valor de 10 uM y se produce la contracción muscular.
La tropomiosina y el complejo de
troponina están localizados en el filamento delgado y constituyen
aproximadamente un tercio de su masa. La tropomiosina es un bastoncillo a
-helicoidal de dos hebras. Esta proteína de 70 kd, de forma muy alargada, está
orientada casi paralelamente al eje longitudinal del filamento delgado. La
troponina es un complejo de tres cadenas polipeptídicas: TnC (de 18 kd), TnI
(de 24 kd) y TnT (de 37 kd). La TnC se une a los iones calcio, la TnI se une a
la actina y la TnT a la tropomiosina. El complejo de la troponina queda
localizado en los filamentos delgados a intervalos de 385 A, período
establecido por la longitud de la tropomiosina. Cada complejo de troponina
regula, a través de la tropomiosina, la actividad de unos siete monómeros de
actina. Cuando la concentración de calcio en el citosol es baja inhibe la
contracción muscular, pero cuando es alta no lo hace.
La troponina C, el componente del
complejo que es sensible al calcio, consta de dos dominios homólogos. Los
dominios globulares amino terminal y carboxilo terminal están conectados por
una larga a
-hélice de ocho vueltas. Cada dominio contiene dos centros de unión para el Ca2+.
Los dos del dominio carboxilo - terminal tienen una elevada afinidad para este
ion (K = 0,1 uM), mientras que los centros del dominio amino - terminal
presentan una afinidad baja (K = 10 uM). TnC es un miembro de una superfamilia
de proteínas que se unen al calcio: la superfamilia mano EF, estudiada en un
capítulo anterior. La estructura de la TnC es muy parecida a la de la
calmodulina, una proteína omnipresente sensible al calcio.
En el músculo en reposo los centros de alta afinidad de TnC
están ocupados por Ca2+, pero los de baja afinidad están vacíos.
El Ca2+ ocupa los centros de baja afinidad al ser liberado del retículo
sarcoplásmico, con lo que la conformación del dominio amino - terminal cambia
y se vuelve semejante a la del dominio carboxilo-terminal. Este cambio
conformacional en la TnC se transmite a los otros componenetes del complejo de
la troponina y después a la tropomiosina. Parece como si la TnT, que tiene una
forma muy alargada, controlase la posición de la tropomiosina sobre el
filamento delgado, cerca de la interfase entre la actina y las cabezas S1 de la
miosina. Cuando la concentración de calcio es baja, la tropomiosina bloquea estéricamente
la unión de S1 a la actina.
La importancia de las proteínas troponina y tropomiosina en
la regulación de la contracción queda demostrada de forma muy gráfica en los
experimentos de motilidad in vitro. El desplazamiento de esferas recubiertas de
miosina sobre cables de actina es insensible al Ca2+ cuando están
presente sólo estas dos proteínas. La adición de troponina y tropomiosina
hace que las esferas respondan al Ca2+. Cuando falta el Ca2+,
el desplazamiento queda bloqueado y puede restablecerse al añadir niveles
micromolares de este ion. Así pues, un sistema reconstituido conteniendo
solamente cuatro proteínas miosina, actina, troponina y tropomiosina mani
fiesta un movimiento regulado por el calcio. Resulta pues evidente que el Ca2+
controla la contracción muscular por un mecanismo alostérico en el que
flujo de información transcurre así:
Ca2+ à
troponina à
tropomiosina à
actina à
actina à
miosina
LA ACTINA Y LA MIOSINA TIENEN
FUNCIONES CONTRACTILES EN PRACTICAMENTE TODAS LAS CELULAS EUCARIOTICAS
Se sabe desde hace tiempo que muchas células no musculares
pueden desplazarse y cambiar de forma. La migración de las células en el
desarrollo de los embriones, el desplazamiento de los macrófagos hacia los
tejidos lesionados y la retracción del coágulo por acción de las plaquetas
son ejemplos ilustrativos de la universalidad del movimiento celular ¿Cuál es
el fundamento molecular del movimiento celular? Una de las primeras pistas se
obtuvo a partir de estudios realizados en Physarum plycephalum, un moho del limo
de tipo plasmodial que contiene una masa fluida de citoplasma. Extractos
obtenidos a partir de estas células primitivas tenían propiedades análogas a
las de la actomiosina del músculo estriado. La adición de ATP provocaba una rápida
disminución de la viscosidad, seguida de un lento aumento de la misma a medida
que se hidrolizaba el ATP. Además, este moho del limo contenía gran cantidad
de actina, que era muy semejante a la actina muscular. Esta actina forma
filamentos delgados que interaccionan con la miosina. Olo más que
extraordinario es que la actina del moho del limo reacciona con las cabezas S1
del músculo esquelético de vertebrados para formar filamentos decorados, como
los que forman la actina y la miosina de los vertebrados. De hecho, la actina
del moho sólo se diferencia de la actina y la miosina de los vetebrados. De
hecho, la actina del moho sólo se diferneica de la actina del músculo de
conejo en 17 de los 375 residuos de aminoácidos. Así pues, la actina del
musculo de conejo en 17 de los 375 residuos de aminoácidos. Así pues, la
actina es una antigua proteína de los eucariotas, tenazmente conservada.
De manera análoga, se ha aislado
miosina de este moho y de otras muchas células eurcarióticas. Las miosinas
presentan una diversidad mucho mayor que la actina. En células no musculares,
se han encontrado dos clases de miosinas. Las moléculas de miosina I tienen una
sola cabeza, mientras que las moléculas de miosina II tienen, al igual que la
miosina del músculo, dos cabezas. La cabeza de la miosina I contiene un centro
de unión para el ATP y otro para la actina, al igual que la miosina II. Sus
secuencias de aminoácidos presentan una homología del 40%. La miosina I
contiene al menos una cadena ligera, mientras que cada cabeza de la miosina II
se asocia a dos cadenas ligeras. La miosina I carece de la larga a
- hélice enrollada de la miosina II, por lo que no puede formar filamentos
bipolares. Por el contrario, la miosina I posee un dominio carboxilo - terminal
que se une a lípidos y que posibilita su asociación con las membranas. La
miosina I puede transportar orgánulos rodeados de membrana a lo largo de
carriles de actina. En células no musculares, los a
-helicoides enrollados de las moléculas de miosina II determinan el tipo de
mercancía que va a ser trasnportado por la máquina. El ensamblaje y las
propiedades funcionales de las misonas de células no musculares se controla
mediante la fosforilación de los residuos de serina y treonina de sus colas.
LAS OSCILACIONES DE CILIOS Y FLAGELOS SE
PRODUCEN POR EL DESLIZAMIENTO DE LOS MICROTUBULOS INDUCIDO POR DINEINA
Las células eucarióticas tiene
un andamiaje interno llamado citoesqueleto que les confiere su forma característica.
El citoesqueleto también es responsable de que las células puedan transportar
vesículas, cambiar de horma, o migrar de un sitio a otro. Esta estructura dinámica
consta de 3 tipos de asociaciones filamentosas: los microfilamentos, los
filamentos intermedios y los microtúbulos. Como ya hemos comentado, los
microfilamentos (de unos 7 nm de diámetro) están formados por actina. Los
filamentos intermedios (cuyo diámetro oscila entre 7 y 11 nm) se encuentran en
las células epiteliales de los animales, y están compuestos por un núcleo de a
- helicoides de doble o triple hebra superenrollados seguidos a cada lado por
secuencias diversas. Las queratinas del pelo son un ejemplo respresentativo de
proteínas de los filamentos intermedios.
Los microtúbulos, el tercero de
los componentes del citoesqueleto, son estructuras cilíndricas huecas, formadas
por dos clases de subunidades proteicas semejantes de 50 kd, la a
y la B-tubulina. Su diámetro externo de unos 30 nm los diferencia claramente de
los microfilamentos y los filamentos intermedios. La parede rígida de los
microtúbulos está formada por una organización helicoidal de subunidades
alternantes de a
y b
-tubulina. Un microtúbulo puede considerarse contituido por trece
protofilamentos que corren paralelos a su eje longitudinal.
Los microtúbulos son los componentes principales de los
cilios y flagelos de los eucariotas. Estos orgánulos sobresalen de la
superficie de muchas células y tienen el aspecto de un pelo o cabello. Los
cilios actúan como remos que desplazan una corriente de líquido paralelamente
a la supeficie celular etacionaria. Así, por ejemplo, las oscilaciones
coordinadas de los ciliso situados en las células que recubren el aparato
respiratorio sirven para expulsar las partículas extrañas. Las células
libres, tales como espermatozoides y protozoos, están propulsadas o bien por
cilios o bien por flagelos. Los estudios de microscopía electrónica han
revelado que los cilios y flagelos de prácticamente todos los eucariotas tienen
el mismo diseño fundamental: un haz de fibras, llamado axonema, rodeado por una
membrana que es continuación de la membrana plasmática. De hecho, las fibras
del axonema son microtúbulos: un grupo periférico de nueve pares de microtúbulos
rodean a dos microtúbulos simples. Este diseño es muy frecuente, y se denomina
ordenación (9+2). Los flagelos se distinguen de los cilios en que son mucho más
largos.
Un diagrama esquemático de la estructura de un axonema. Cada
uno de los nueve dobletes externos tienen la forma de un ocho, con unas
dimensiones de 37 nm x 25 nm. La menor de las fibras del par, la subfibra A. está
unida a la envoltura central del cilio mediante espículas radiales. Los
dobletes del microtúbulo son mantenidos juntos pro eslabones de nexina. De cada
subfibra A surgen dos brazos. En un cilio determinado, todos los brazos apuntan
en la misma dirección. Tratando los cilios con detergente y después con una
disolución salina concentrada, se elimina la membrana plasmática que los rodea
y se solubiliza una ATPasa llamada dineína. Las fibras externas retienen su
ordenación cilíndrica nonagonal, pero carecen de brazos. Estos pueden
restablecerse por adición de dineína, en condiciones iónicas adecuadas. Así
pues, los brazos de las subfibras A están formados por la dineína con
actividad ATPasa. En ausencia de ATP los brazos de dineína se unen fuertemente
a la subfibra B.
La dineína es una proteína muy grande que contiene una dos
o tres cabezas dependiendo de su origen, y múltiples polipéptidos asociados.
Una dineína de 1000 a 2000 kd tiene una masa parecida a la de un ribosoma
completo. La región de la cabeza, como en el caso de la miosina, actúa como un
puente cruzado. La secuencia de aminoácidos de la dineína no se parece a la de
la miosina. Aunque su ciclo ATPasa es similar. La unión de ATP a la dineína
libera a ésta de la subfibra B. la hidrólisis del ATP unido origina el
complejo dineína ADP-P, que se une de nuevo a la subfibra B. La asociación de
la dineína con la subfibra B induce la liberación de Pi tal como ocurría en
el músculo cuando S1 se enlazaba con la actina. El golpe de potencia tiene
lugar probablemente en esta etapa.
¿Cómo puede el ciclo ATPasa de la dineína hacer oscilar
los cilios y flagelos? Peter Satir y Ian Gibbons demostraron que los dobletes
externos del axonema se deslizan uno respecto al otro para producir la flexión.
La fuerza entre los dobletes adyacentes es generada por los puentes cruzados de
dineína. Los brazos de dineína de la subfibra A de un doblete se mueven a lo
largo de la subfibra b del doblete adyacente a medida que el ATP se hidroliza,
del mismo modo que se desplazaban los puentes cruzados de la miosina sobre el
filamento de actina del músculo esquelético. En un cilio intacto, las espículas
radiales se resisten a este deslizamiento, lo que provoca a su vez una felxión
localizada. La nexina, una proteína muy elástica, mantiene juntos a los
dobletes adyacentes durante el proceso de deslizamiento. Una diferencia
importante entre el músculo y los cilios es que en el músculo la miosina forma
filamentos bipolares que enlazan transversalmente los filamentos de actina
antiparalelos, mientras que en los cilios la dineína dirige el deslizamiento de
los microtúbulos adyacentes paralelos. En consecuencia, el sarcómero se acoert
apero el axonema se dobla.
En un grupo de pacientes con enfermedades pulmonares crónicas
se han encontrado cilios defectuosos. Bjorn Afzelius demostró que los cilios
del aparato respiratorio de estos enfermos caracían de movimiento. Los varones
con ese defecto genético eran además estériles porque sus espermatozoides no
podían desplazarse. Esta enfermedad, denominada síndrome de los cilios inmóviles
puede originarse a partir de distintas lesiones moleculares. La más frecuente
es la carencia de los brazos de dineína externos e internos. Otros defectos que
producen la misma enfermedad son la carencia de espículas radiales, de
eslabones de nexina o de los microtúbulos centrales. Un hallazgo inesperado fue
que muchos pacientes con cilios inmóviles presentaban una inversión izquierda
- derecha completa de sus órganos internos (situs inversus), lo que sugiere que
la organización de los microtúbulos juega un papel crítico en el
establecimiento de la asimetría izquierda derecha en las primeras fases de la
embriogénesis.
LA RÁPIDA ASOCIACION Y DISOCIACION DE
LOS MICROTUBULOS DIRIGIDA POR E GTP ES ESENCIAL PARA LA MORFOGENESIS
Los microtúbulos son también
importantes en la determinación de la forma de las céluls y en la separación
de los cromosomas hijos durante la mitosis. Los microtúbulos de las células
están formados por agregación de moléculas de a
y b
-tubulina sobre filamentos preexistentes o centros de nucleación. La
polimerización de novo es muy lenta porque requiere la confluencia simultánea
de múltiples subunidades.
Para constituir una hélice de trece protofilamentos. En
cambio, los microtúbulos de las células arrancan de los centrosomas y de los
potos del huso mitótico. Estos centros de iniciación del crecimiento del
microtúbulo se llaman centros organizadores de microtúbulos (MTOC). El extremo
negativo del microtúbulo es el que se une al MTOC, mientras que el extremo
positivo está libre.
De hecho, la mayor parte de los microtúbulos sufren una rápida
asociación y disociación. Las tubulinas fluorescentes inyectadas en las células
se incorporan al huso mitótico en unos 15 segundos y a los otros microtúbulos
en varios minutos. El secreto del rápido recambio de los microtúbulos es la
hidrólisis de GTP unido a la tubulina. La concentración crítica para la
formación de los microtúbulos es mucho menor para la GTP - tubulina que para
la GDP - tubulina. La GTP - tubulina se adhiere al extremo positivo d elos
microtúbulos. Unos segundos después se hidroliza el nucleótido unido. El
complejo GDP tubulina integrado en el microtúbulo permanece allí, pero si está
situado en el extremo libre se disocia del filamento. Por consiguiente, cuando
la velocidad de adición de GTP - tubulina en el extremo positivo es más rápida
que la velocidad de hidrólisis del GTP enlazado, el microtúbulo crece en
longitud. Mare Kirschner y Tim Mitchison encontraron que en una población de
filamentos algunos microtúbulos se alargaban, al tiempo que otros se acortaban.
Esta propiedad, denominada inestabilidad dinámica, es fruto de las
fluctuaciones al azar que dependen de que el extremo positivo contenga GTP
tubulina o GDP - tubulina.
La inestabilidad dinámica de los microtúbulos resulta útil
en el desarrollo celular. La formación del huso mitótico es un ejemplo muy
instructivo de ello. Los microtúbulos conectan cada uno de los polos del huso
mitótico a los cinetócoros, los centros de unión localizados en los centrómeros
de los cromosomas hijos. Los centros de nucleación situados en los dos polos no
envían de forma direccional los microtúbulos hacia los cinetócoros, sino que
de los polos emanan centenares de microtúbulos hacia los cinetócoros, sino que
de los polos emanan centenares de microtúbulos orientados al azar. Los microtúbulos
que logran alcanzar a los cinetócoros se estabilizan, mientras que los demás
se desintegran, porque tienen sus extremos positivos protegidos. Así pues, la
inestabilidad dinámica produce una gran colección de estructuras semejantes y
sólo se estabilizan las que estan comprometidas en interacciones constructivas.
Vemos aquí, al igual que en las actuaciones del sistema inmune, la importancia
de la selección a la hora de elegir un patrón basado en variaciones al azar.
La colchicina, un alcaloide del azafrán de otoño, inhibe
los procesos celulares que dependen del funcionamiento de los microtúbulos
porque bloque su polimerización. Así, por ejemplo, las células en división
se detienen en la metafase por acción d ela colchicina, porque los microtúbulos
son esenciales para el desplazamiento de los cromosomas. La colchina también
inhibe el movimiento de las moleculas a lo largo de los microtúbulos; por eso
muchos procesos de secreción son bloquedos por este compuesto. La colchicina es
un potente agente antiinflamatorio que se ha utilizado durante siglos para
tratar los ataques agudos de gota. El taxol, que se extrae de la corteza del
tejo del Pacífico, provoca el efecto contrario: estabiliza los microtúbulos de
tubulina y estimula la polimerización. El taxol es un fármaco anticacerígeno,
ya que impide la proliferación de las células que se dividen rápidamente
porque interfiere con el huso mitótico.
LA QUINESINA DESPLAZA LAS VESÍCULAS Y ORGÁNULOS
UNIDIRECCIONALMENTE A LO LARGO DE LOS MICROTÚBULOS
Los microtúbulos también participan en el movimiento de las
vesículas y orgánulos, presentes en prácticamente todas las células eucarióticas.
El desarrollo de la microscopía de contraste, mejorada con vídeo, ha permitido
visualizar el movimiento in vivo de vesículas de 30 nm. El transporte de las
vesículas es muy llamativo en las neuronas, en las que tiene lugar con gran
rapidez y a considerable distancia. Las vesículas se desplazan desde el cuerpo
celular hacia la terminal nerviosa a velocidades que alcanzan desde el cuerpo
celular hacia la terminal nerviosa a velocidades que alcanzan los 5 um/s, lo que
les permite recorrer la distancia de un metro en un día. Se ha constatado que
las vesículas también se mueven rápidamente en el axoplasma alejado (el
citoplasma de los axones nerviosos). Los raíles de estos movimientos son microtúbulos
sencillos.
El desarrollo de un sistema
reconstituido in vitro capaz de transportar vesículas ha llevado al
descubrimiento de una nueva máquina molecular dirigida por ATP. Las vesículas
y orgánulos son transportados por la quinesina, una gran proteína hidrosoluble
formada por dos subunidades de 110 kd y otras de dos de 70 kd. La quinesina es
una proteína muy alargada de unos 110 nm de longitud. El dominio globuolar
amino terminal de cada cadena pesada contiene un centro de unión al ATP y otro
de unión a los microtúbulos. Este dominio motor está unido a un tallo formado
por a -hélices
enrolladas. La región carboxilo terminal, junto con las cadenas ligeras, se une
a receptores específicos de la membrana de las vesículas o de los orgánulos.
De esta forma, un extremo de la quinesina se une al microtúbulo y el otro
"engancha" la mercancía que va a ser trasnportada. Observaciones de
los desplazamientos de orgánulos asimétricos, así como de las mitocondrias,
indican que éstos, por medio de las moléculas de quinesina, son izados y
empujados a lo largo de los microtúbulos en lugar de rodar sobre ellos.
Los orgánulos y vesículas que contienen quinesina se
desplazan desde el extremo negativo del microtúbulo (el que está asociado a
centros organizadores de microtúbulos, como el centrosoma) hacia el extremo
positivo. Por tanto, la quinesisna provoca desplazamientos desde el centro de la
célula hacia la periferia (transporte anterógrado). Las esferas recubiertas de
quinesina se mueven en la misma dirección que las vesículas. La actividad
ATPasa de la quinesina se estimula 50 veces cuando se le añaden microtúbulos,
exactamente igual que se potenciaban las actividades ATPasa de la miosina por
acción de los microfilamentos. La hidrólisis de ATP por la quinesina está
estrechamente asociada a su unión con un microtúbulo y a la generación de
fuerza. La quinesina se diferencia de la miosina y de la dineína en que el ATP
promueve su unión a la proteína asociada en lugar de su separación. El ATP es
hidrolizado por la quinesina mientras ésta unida al microtúbulo; la hidrólisis
le permite a la quinesina disociarse y así poder avanzar otro paso en su
recorrido sobre el microtúbulo. Por tanto, un motor puede tener mayor o menor
afinidad por su proteína asociada cuando se hidroliza el ATP unido. En
cualquier caso, la clave de la transducción de energía es el enorme cambio de
afinidaad mutua entre esta pareja de proteínas durante el ciclo ATP-ADP.
Otro tipo de motor trasnporta su mercancía desde la
periferia de la célula hacia el centro (transporte retrógrado). La dineína
citoplasmática, una proteina motrirelacionada con la dineína del axonema de
cilios y flagelos, es el transportador retrógrado. La polaridad de los microtúbulos
funciona como una brújula de navegación para el transporte de partículas en
el citoplasma. La dirección del movimiento viene determinada por el motor, no
por el carri.
UN UNICO MOTOR DE QUINESINA ES CAPAZ DE
DESPLAZAR UNA VESICULA A LO LARGO DEL MICROTUBULO
¿Cuántos moléculas de quinesina hacen falta para
transportar una vesícula o un orgánulo? La respuesta a esta cuestión tan
importante surge del análisis del movimiento de esferas revestidas de quinesina
a lo largo de microtúbulos, y, a la inversa, del movimiento de microtúbulos
sobre superficies de vidrio recubiertas de quinesina. Como ya hemos mencionado,
se puede utilizar un rayo láser intensamente enfocado a modo de
micromanipulador (pinzas ópticas) para colocar partículas en una posición
determinada. Se colocaron esferas recubiertas por un pequeño número de moléculas
de quinesina sobre un microtúbulo y se registraron sus movimientos. Se pudieron
observar resultados diversos: (1) algunas esferas no se unieron a los microtúbulos:
(2) algunas se unieron, recorrieron cierta distancia y, antes de llegar al
extremo del microtúbulo, se disociaron: y (3) el resto recorrió toda la
longitud del microtúbulo. Al analizar la relación entre estos resultados y el
valor medio del número de moléculas de quinesina unidos a cada esfera, se
demostró que una única molécula de quinesina puede desplazar una esfera a lo
largo del microtúbulo. Análogamente, una única molécula de quinesina
adsorbida en una superficie de vidrio puede mover un microtúbulo. Sin embargo,
una partícula que contiene una única molécula de quinesina se aparta del
carril cuando ha recorrido una distancia de 1 o 2 um, debido a que en cada ciclo
ATPasa la quinesina se disocia de forma transitoria de la tubulina. Una esfera
que contenga dos moléculas de quinesina permanecerá sobre el carril más
tiempo, ya que será menos probable que las dos quinesinas estén disociadaas a
la vez, y por consiguiente, la esfera recorrerá una distancia mayor. Por tanto,
basta un número pequeño de moléculas de quinesina para transportar una vesícula
largas distancia a lo largo de un microtúbulo. Mediante experimentos de trampa
óptica se ha demostrado recientemente que la molécula de quinesina avanza 8 nm
(80 A) en cada paso, una distancia en consonancia con las dimensiones de esta
proteína motriz.
El movimiento de filamentos recubiertos de actina sobre
superficies de vidrio revestidas de miosina y el movimiento de microtúbulos
sobre un revestimiento de quinesina difieren en un aspecto importante. Los
filamentos de actina se desplazan con mayor rapidez sobre superficies con
elevada densidad de miosina que sobre superficies con una baja densidad de
miosina. Por el contrario, la velocidad a la que se desplazan los microtúbulos
es independiente d ela densidad de la quinesina. Esta diferencia se debe a que
una molécula de miosina está la mayor parte del tiempo disociada de la actina,
mientras que la quinesina está casi todo el tiempo firmemente unida al microtúbulo.
Las propiedades cinéticas de la miosina han tenido que adaptarse al movimiento
rápido, y este proceso se ve favorecido si los periodos de permanencia en
contacto con la actina son breves. Por el contrario, la quinesina está diseñada
para permanecer sobre el carril el mayor tiempo posible, de forma que aquellas
vesículas que contenga un número pequeño de moléculas motrices puedan
trasnportarse ininterrumpidamente, aunque a menor velocidad: éste es el precio
que hay que pagar.
LAS BACTERIAS PUEDEN NADAR GRACIAS A
LA ROTACIÓN DE SUS FLAGELOS
En un capítulo anterior, vimos que las bacterias se acercan
a los atrayentes, y huyen de los repelentes. Pueden nadar gracias a la rotación
de sus flagelos. Una bacteria de Escherichia coli o Salmonella typhimurium tiene
unos seis flagelos que sobresalen en cualquier punto de su superficie celular.
Estos delgados filamentos helicoidales tienen 15 nm de diámetro y una longitud
de 10 um, y están constituidos por subunidades de flagelina, de 53 kd. Cuando
los flagelos giran en sentido antihorario, se horma un haz coherente que
transmite la fuerza propulsora. El resultado es un avance suave y prácticamente
en línea recta. Por el contrario, cuando los flagelos rotan en sentido horario,
el haz se dispersa porque los filamentos helicoidales no se enroscan entre sí.
Esta bacteria va dando tumbos hasta que inicia la rotación en sentido
antihorario y empieza a nadar en una dirección concreta. Cuando una bacteria
avanza en una dirección equivocada, el ir dando tumbos le permite reorientar su
movimiento.
Las bacterias nadan a una velocidad de unos 25 um/s, lo que
equivale a 10 veces su longitud por segundo. Un atleta que corriera a una
velocidad equivalente establecería un neuvo record al recorrer los 100 m lisos
en 5,5 segundos. Además, las bacterias son excelentes nadadoras, ya que sus
motores flagelares consumen menos del 1% del total de energía que producen.
Este resultado es aún más sorprendente si se tiene una cuenta su pequeño tamaño
en relación con la viscosidad del agua. Las bacterias no pueden dejarse llevar
por la corriente ni siquiera durante un microsegundo. La resistencia que la
viscosidad ofrece a las bacterias es parecida a la que encontraríamos si tratásemos
de nadar en jarabe de melaza.
Un flagelo bacteriano, a diferencia de un cilio o flagelo
cucariótico, es un apéndice extracelular que transmite la fuerza motriz, pero
no la genera. La fuerza propulsora es generada por un motor localizado en el
interior de la membrana citoplasmática de la célula. Los flagelos aunque
inertes, son estructuras complejas. Estudios genéticos demuestran que están
codificados por unos 40 genes. En cuanto al motor, está codificado únicamente
por dos gene. MotA y motb ¿cómo funciona este motor? Una primera pista
indicaba que no se requiere ATP para la rotación del flagelo. Por el contrario,
todos los motores eucarióticos conocidos están dirigidos por ATP o por GTP.
Una célula bacteriana desprovista de sus fuentes energéticas puede empezar a
nadar si se la coloca en un medio que sea más ácido que su citosol. De hecho,
la fuente de energía para la rotación de los flagelos es la fuerza promotriz
establecida a ambos lados de la membrana citoplasmática. La magnitud de esta
fuerza depende tanto del potencial de membrana como del gradiente de pH que se
establecen a través de la membrana.
Los flagelos bacterianos giran normalmente a una velocidad de
100 revoluciones por segundo. Cada revolución está impulsada por el flujo de
unos 1000 protones a través de la membrana. La fuerza rotacional se genera
mediante la interacción entre la proteínas motA y motB, localizadas en la
membrana citoplasmática para canalizar la fuerza promotriz. La proteína motA
forma complejos que conducen los protones a través de esta membrana; estos
conductos están unidos eláticamente a la pared celular. Las proteínas motB se
sitúan en la periferia del anillo M, de forma que interaccionan con motA.
¿Cómo puede el flujo de protones a través de un complejo
de conductos producir el giro del anillo M que sustenta la varilla del flagelo?
Howard Berg y sus colaboradores han propuesto un posible mecanismo. En su
modelo, el anillo M contiene una serie de centros aceptores de protones
(aportados por la proteína motB) que se sitúa en su periferia a intervalos
regulares. Este anillo interacciona con ocho complejos de conductos formados por
la proteína motA. Cada complejo de conductos contiene dos semiconductores: uno
de ellos es accesible desde el citosol y el otro lo es desde el lado
extracelular. Los semiconductos nunca establecen contacto entre sí. En lugar de
ello, un semiconducto transfiere un protón a uno de los centros del anillo M.
Este protón puede acceder al otro semiconducto si el anillo M gira.
¿Cómo puede el intercambio de protones entre motA y motB
dirigir la rotación del anillo M? Supongamos que: (1) ninguno de los lados del
complejo de conductos puede pasar de largo un centro aceptor de protones si éste
está ocupado, y (2) el centro del complejo no puede pasar de largo un centro
aceptor de protones si éste está vacío. Consideremos ahora el complejo de
conductos representado en la parte A de la figura. Como el centro nº 2 está
vacío y el nº 3 está ocupado, el complejo puede moverse hacia la derecha,
pero no hacia la izquierda. Si un desplazamiento al azar lo traslada una posición
más a la derecha, como se indica en (B), el protón del centro nº 3 puede
acceder al citosol, y un protón del exterior puede entrar en el centro
adyacente nº 4, que se encuentra vacío (C). Por último, el anillo M gira en
sentido antihorario par aliberar la fuerza ejercida por la conexión elástica
del complejo de conductos. La disposición del panal (D) es idéntica a la de
(A), con la única diferencia de que separa los centros aceptores de protones.
En bacterias que nadan, los complejos de conductos se mueven
con más frecuencia hacia la derecha que hacia la izquierda porque los centros
del anillo que están en contacto con el semiconducto externo tienen una
probabilidad mayor de estar protonados que los centros que están en contacto
con el semiconducto interno. El origen de esta asimetría radica en el hecho de
que, en condiciones fisiológicas, la concentración de protones en ambos
centros es distinta porque el potencial químico de los protones en el exterior
es mayor que en el interior. En general, los gradientes de protones son una
fuente de energía libre rápidamente interconvertible. Ya vimos dos ejemplos de
ello en un capítulo precedente. En células bacterianas, la lactosa permeasa
acopla el transporte de lactosa en contra de gradiente con el flujo de protones
a favor de gradiente. La bacteriorrodopsina aprovecha la energía lumínica para
generar un gradiente de protones. En el mecanismo del motor flagelar tiene lugar
la transducción de un gradiente de protones en movimiento rotatorio.
PROPIEDADES DEL MÚSCULO ESQUELÉTICO:
El músculo esquelético es conocido como estriado debido a
que sus células parecen estar llenas de líneas transversales regulares o estrías.
Cuando se observan con luz polarizada, las fibras de músculo estriado parecen
tener bandas alternas que son óptimamente isótropas (bandas I) o anisótropas
(bandas A). las bandas I son más estrechas que las A y presentan en su centro
una zona más densa denominada línea Z. La longitud que separa las líneas Z se
conoce como sarcómero, la unidad de repetición fundamental de la estructura
muscular. Las bandas A son divididas en dos por un área más clara denominada
banda H, en cuyo centro se sitúa la línea M. las estrías discurren
perpendiculares a la longitud del músculo. Las marcas longitudinales son
fibrillas individuales, cada una de las cuales queda rodeada por una fina
membrana denominada sarcolema. Las fibrillas están constituidas por numerosas
moléculas de actina, miosina y otras proteínas regulares afines.
MIOSINA:
FUNCIONES:
La miosina tiene tres actividades biológicas importantes: En
disoluciones de fuerza iónica y pH fisiológicos, las moléculas de miosina se
ensamblan espontáneamente en filamentos. De hecho, el filamento grueso consta
principalmente de moléculas de miosina. La miosina es un enzima. Vladimir
Engelhardt y Militsa Lyubimova descubrieron en 1939 que la miosina es una
ATPasa.
ATP + H2O à
ADP + P1 + H+
Esta reacción es la fuente inmediata de energía libre que
posibilita la contracción muscular. La miosina se une a la forma polimerizada
de la actina, el constituyente principal del filamento delgado. Ciertamente esta
interacción es crítica para la generación de la fuerza que hace desplazar a
los filamentos delgados y gruesos uno sobre otro.
CONCEPTO:
La miosina es una molécula muy
grande (540 kd). Contiene dos cadenas pesadas idénticas (de 230 kd cada una) y
cuatro cadenas ligeras (de unos 20 kd cada una). Las micrografías electrónicas
muestran que la miosina consta de una región globular en forma de doble cabeza,
unida a una varilla extraordinariamente larga. La varilla está formada por un a
-helicoide de dos hebras, a su vez enrolladas en a
-helicoide, que corresponde a las cadenas pesadas. En cada cabeza hay dos
cadenas ligeras distintas, unidas a la cadena pesada.
La miosina constituye alrededor de 60% de la proteína total
del músculo esquelético.
La miosina posee actividad ATPasa. La miosina es ele sitio de
transducción de energía donde la energía química del ATP es convertida a
energía mecánica.
UNIONES TRANSVERSALES DE LOS FILAMENTOS
PRODUCEN FUERZA MECANICA
La miosina, una proteína que une actina, fue la primera
proteína de este tipo en ser descrita y caracterizada. Es la principal proteína
de las miofibrillas del
músculo, pero también se encuentra en menores cantidades en
muchos otros tipos celulares de los vertebrados. En todos los casos tiene el
potencial para generar fuerza mecánica cuando interacciona con la actina F; sin
embargo en las células no musculares la miosina polimeriza en menor grado que
en el músculo, por lo que las fuerzas producidas son menores.
ACTINA
CONCEPTO
La actina, una proteína universal de los eucariotas, es el
constituyente principal de los filamentos delgados. En disoluciones de baja
fuerza iónica, la actina es un monómetro de 42 kd, llamado actina - G a causa
de su forma globular. Los análisis cristalográficos con rayos X han demostrado
que la actina consta de dos dominios globulares y tiene unas dimensiones
aproximadas de 30 x 40 x 70. A medida que se aumenta la fuerza iónica hasta el
nivel fisiológico, la actina-G se polimeriza en una forma fibrosa llamada
actina-F, que se parece mucho a los filamentos delgados. Una fibra de actina - F
aparece en las micrografías electrónicas como dos sartas de abalorios
enrollados uno respecto al otro. Los patrones de difracción de rayos X muestran
que la actina-F es una hélice de monómeros de actina. La hélice tiene un diámetro
de unos 90 A. La estructura se repite a intervalos de 360 A a lo largo del eje
de la hélice.
INTERACCIÓN ENTRE ACTINA Y MIOSINA
CONTRACCIÓN MUSCULAR:
Cuando se añade una disolución de actina a una disolución
de miosina, se forma un complejo llamado acto miosina. La formación de este
complejo va acompañada por un gran aumento en la viscosidad de la disolución.
En los años 40, Albert Szent - Gyorgyi demostró que este aumento en la
viscosidad se invertía por adición de ATP. Esta observación reveló que el
ATP disocia a la acto miosina en actina y miosina. Szent - Gyorgyi también
preparó hebras de acto miosina en las cuales las moléculas se orientaban por
el flujo. Se obtuvo un resultado sorprendente cuando las hebras se sumergieron
en una disolución que contenía ATP, K+ y Mg2+. Las hebras de
acromiosina se contrajeron, mientras que las hebras formadas solamente por
miosina se contrajeron, mientras que las hebras formadas solamente por miosina
no lo hicieron. Estos experimentos incisivos sugirieron que la fuerza de la
contracción muscular se produce por la interacción de miosina, actina y ATP.
LOS FILAMENTOS GRUESOS
La formación y disociación cíclica del complejo entre la
miosina y la actina produce un movimiento coherente porque estas moléculas son
componentes de ensamblajes altamente ordenados. La organización de las moléculas
de miosina en el filamento grueso ha sido dilucidada por Hugh Huxley. Los
filamentos gruesos disociados tienen un diámetro de 160 A y una longitud de 1,5
um (15 000A). de estos filamentos sobresalen puentes cruzados en una disposición
helicoidal regular, a intervalos de 143 A, a lo largo del eje del filamento;
recordemos que con estas misma periodicidad existían
regularidades en la secuencia de los aminoácidos situados en la cola de la
miosina. En la zona media del filamento grueso existe una región de 1 5000 A de
longitud - región lisa o vacía - libre de puentes cruzados proyectantes.
Los mismos aspectos estructurales son evidentes en los
filamentos gruesos sintéticos que se producen disminuyendo la fuerza iónica de
una disolución de miosina. Los filamentos sintéticos más cortos son de unos 3
000 A de longitud y contienen una región vacía de 1 500 A situada en su parte
central que corresponde aproximadamente a la longitud de l acola de miosina. Los
filamentos gruesos crecen por adición de moléculas de forma paralela a las ya
ensambladas. Las moléculas de miosina situadas a un lado de la zona vacía
apuntan en una dirección, mientras que las del otro lado apuntan en la dirección
opuesta. Así pues, un filamento grueso es intrínsecamente bipolar.
Los filamentos delgados también son direccionales, es decir,
que están orientados. Si la miosina (o la HMM, o la SI) se añade a los
filamentos delgados o a la actina - F, aparece en las micrografías electrónicas
un patrón de cabezas de flecha. Estas estructuras se denominan, de forma gráfica,
filamentos decorados. Las flechas en ambas hebras del filamento decorado siempre
apuntan en la misma dirección en toda su longitud. Así pues, los filamentos
delgados tienen también direccionalidad intrínseca.
LA ACTINA POTENCIA ACTIVIDAD ATPASA DE LA MEOSINA
Revisemos ahora la generación de la fuerza contráctil. Una
primera clave muy reveladora fue el descubrimiento de que la actividad ATPasa de
la miosina
se potenciaba extraordinariamente por acción de la F-actina.
Por cierto, Albert Szent - Gyuorgyi llamó actina a esta proteína por su
capacidad de activar la hidrólisis del ATP realizada por la miosina. La actina
aumenta el número de recambio0 de la miosina en unas 200 veces, de 0,05 s-1
a 10 s-1. El ATP unido a la miosina se hidroliza con rapidez pero los
fragmentos de ADP y P tardan en abandonarla. Edwin Taylor propuso un modelo en
el que la actina aumentaba el número de recambio de la miosina porque se unía
al complejo miosina -ADP-P y aceleraba la liberación de los productos de la
hidrólisis. La acto miosina enlazaba entonces un nuevo ATP que facilitaba la
disociación de la actina y la miosina. El complejo resultante ATP - miosina
quedaba así dispuesto para otro ciclo de catálisis. Estas reacciones, como las
de todas las ATPasas conocidas, requieren Mg2+.
La interacción de las cabezas S1 de la miosina con la actina
ha sido visualizada mediante microscopía electrónica de filamentos delgados de
corados con S1. La imagen mostrada se obtuvo promediando los datos procedentes
de muchas micrografías de filamentos sin teñir que habían sido congelados en
delgadas películas acuosas a baja temperatura. La ventaja de esta técnica es
que en ella se ve la estructura nativa, en vez de la distribución de la
densidad electrónica de las tinciones. Los monómeros de actina de estos
filamentos delgados decorados constan de dos dominios; la línea que los une es
casi perpendicular al eje del filamento. La tropomiosina, que participa en el
control de la contracción, corre longitudinalmente a lo largo del filamento.
Las cabezas S1 están distribuidas en helicoide en la periferia de estos
filamentos decorados. Cada S1 se une al dominio externo de una sola unidad de
actina. El otro extremo de S1
está por lo menos a 130 A del centro de unión de la actina.
Estas uniones entre S1 y actina se hacen en ausencia de ATP. Esta geometría
corresponde probablemente a la fase final del golpe de potencia que tiene lugar
in vivo, justo antes de la unión del ATP.
LA TROPONINA Y LA TROPOMEOSINA
INTERVIENEN EN LA REGULACIÓN DE LA CONTRACCIÓN MUSCULAR POR EL ION CALCIO
El regulador fisiológico de la
contracción muscular es el Ca2+. En el músculo esquelético en
estado de reposo (relajado) el Ca2+ queda secuestrado en el retículo
sarcoplásmico, una forma especializada de retículo endoplásmico, mediante un
sistema de transporte activo. Este bombeo, dirigido por el ATP, hace disminuir
la concentración de Ca2+ en el citosol por debajo de 1 uM. El
impulso nerviosos provoca la liberación del Ca2+ de los sacos del
retículo sarcoplásmico, por lo que la concentración citosólica alcanza el
valor de 10 um y produce la contracción muscular. Setsuro Ebashi descubrió que
el efecto del Ca2+ sobre la interacción de la actina y la miosina
está mediado por la tropomiosina y el complejo de troponina, que están
localizados en el filamento delgado y constituyen aproximadamente un tercio de
su masa. La tropomiosina es un bastoncillo a
-helicoidal de dos hebras. Esta proteína de 70 kd, de forma muy alargada, está
orientada casi paralelamente al eje longitudinal del filamento delgado. La
troponina es un complejo de tres cadenas polipeptídicas: TnC (de 18 kd), TnI
(de 24 kd) y TnT (de 37 kd). La TnC se une a los iones calcio, la TnI se une a
la actina y la TnT a la tropomiosina. El complejo de la troponina queda
localizado en los filamentos delgados a intervalos de 385 A,
periodo establecido por la longitud de la tropomiosina. Cada complejo de
troponina regula la actividad de unos siete monómetros de actina.
La troponina C, el componente del
complejo que es sensible al calcio, consta de dos dominios homólogos. Los
dominios globulares amino - terminal y carboxilo terminal están conectados por
una larga a
-hélice de nueve vueltas. Cada dominio contiene dos centros del dominio
aminoterminal presentan una afinidad baja (Kd = 10 uM). La TnC es un
miembro de la familia de proteínas que se enlazan al calcio y tienen
importantes funciones reguladoras. La estructura de la TnC es muy parecida a la
de la calmodulina, una proteína omnipresente sensible al calcio.
En el músculo en reposo los centros de alta afinidad están
ocupados por Ca2+ pero los de baja afinidad están vacíos. El Ca2+
ocupa los centros de baja afinidad cuando éste se libera del retículo sarcoplásmico,
con lo que cambia la conformación del dominio amino - terminal y se vuelve
semejante al dominio carboxilo - terminal. Este cambio conformacional en la TnC
se transmite a los otros componentes del complejo de la troponina y después a
latropomiosina. Parece como si la TnT, que tiene una forma muy alargada,
controlase la posición de la tropomiosina con respecto al filamento delgado,
cerca de la interfase entre la actina y las cabezas S1 de la miosina. Un pequeño
desplazamiento en la posición de la tropomiosina puede alterar notoriamente la
unión de la actina a S1 o bien la capacidad de este complejo para sufrir
cambios estructurales en el ciclo de la formación de puentes cruzados.
De hecho, los experimentos de difracción de rayos X, con
mediciones de tiempo, han revelado que cuando el músculo esquelético se activa
por acción de un impulso nervioso, la tropomiosina se desplaza antes de que lo
hagan las cabezas S1. El tiempo medio del desplazamiento de la tropomiosina es
de 17 ms, comparado con los 25 ms del desplazamiento de la miosina y los 45 ms
necesarios para generar la tensión. Evidencias posteriores sobre la necesidad
del acoplamiento troponina - tropomiosina para regular la contracción proceden
de los ensayos de motilidad in vitro. El desplazamiento de esferas tapizadas de
miosina sobre cables de actina es insensible al Ca2+ cuando están
presentes sólo estas dos proteínas. La adición de troponina y tropomiosina
hace que las esferas respondan al Ca2+ . Cuando falta el Ca2+ el
desplazamiento queda bloqueado y puede restablecerse al añadir niveles
micromolares de este ion. Así pues, un sistema reconstituido conteniendo
solamente cuatro proteínas miosina, actina, troponina y tropomiosina manifiesta
un movimiento regulado por el calcio. Resulta pues evidente que el Ca2+ controla
la contracción muscular por un mecanismo alostérico en el que el flujo de
información transcurre así:
Ca2+ à
troponina à
tropomiosina à
actina à
miosina
MUSCULO LISO
El músculo liso carece de las estriaciones microscópicas
mostradas por el músculo esquelético y el cardiaco.
Esta diferencia entre el músculo liso y el estriado se debe
a la falta de disposición regular de filamentos delgados y gruesos ordenados.
El músculo liso posee actina
y miosina pero de manera menos ordenada que los componentes
correspondientes del músculo estriado. La contracción del músculo liso, igual
que la del músculo estriado, es regulada por alteraciones en la concentración
de calcio intracelular. El músculo liso, a diferencia del músculo estriado
esquelético y cardíaco, carece de un retículo sarcoplásmico bien definido.
Las velocidades de cambio del calcio citoplásmico son mucho más lentas en el músculo
liso que en el músculo estriado. Esto permite una respuesta estable, lenta, de
la tensión contráctil. Además, el músculo liso carece del sistema de
troponina y utiliza la fosforilación de proteína para iniciar y mantener la
contracción.
FUERZA MECANICA ENTRE LOS FILAMENTOS GRUESOS Y DELGADOS
La fuerza mecánica se genera por una reacción cíclica
entre las cabezas de miosina sobre los filamentos gruesos y la actina F o
filamentos delgados. La energía para esta fuerza proviene de la hidrólisis del
ATP, ya que la miosina por sí misma es una ATPasa. En presencia de actina la
velocidad de la reacción aumenta unas 200 veces; la unión de actina acelera la
liberación de los productos ADP y fosfato y origina un cambio conformacional
alrededor de la cabeza de miosina. A esto se le denomina potencia del golpe. Por
la unión del ATP la cabeza de miosina se libera del filamento de actina, y
posteriormente se hidroliza el ATP. Con la unión de miosina -ADP a la actina,
puede iniciarse un nuevo ciclo. Durante la contracción rápida cada ciclo puede
tomar 0.2 s. este proceso se ilustra. Es de notar la importancia de las dos áreas
de bisagra en la miosina, las cuales permiten la flexibilidad del movimiento. No
se conocen con certeza los detalles de
los cambios conformacionales; en las miofibrillas hay cientos
de cabezas de miosina en cada filamento grueso, y durante la contracción
aproximadamente la mitad están unidas a la vez, de manera que siempre se
mantiene la presión.
LOS COMPLEJOS DE TROPOMIOSINA Y
TROPONINA PRESENTES EN LOS FILAMENTOS EFECTUAN A CABO FUNCIONES CLAVES EN EL
MUSCULO ESTRIADO
En el músculo estriado hay otras cuatro proteínas que se
consideran menores en términos de su contribución a la masa, pero importantes
en términos de su función. La tropomiosina es una molécula fibrosa que consta
de dos cadenas, alfa y beta, que se adhiere a la F - actina en el surco entre
los dos polímeros. La tropomiosina está presente en todos los músculos y
estructuras similares. El complejo de la troponina es exclusivo del músculo
estriado y está constituido pro tres proteínas separadas. La troponina T (TpT)
se une a la tropomiosina así como a los otros dos componentes tropónicos. La
troponina I (TpI) inhibe la interacción F-actina miosina y también se une a
los otros dos componentes de troponina. La troponina C (TpC) es una proteína
fijadora de calcio que tiene estructura primaria y secundaria así como una
función bastante parecida a la de la calmodulina, proteína ampliamente
esparcida en la naturaleza. Por cada molécula de troponina C o de calmodulina,
se fijan cuatro molécula de troponina C o de calmodulina, se fijan cuatro moléculas
del ion calcio, y ambas moléculas proteínicas tienen una masa molecular de 17
kDa.
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Músculo esquelético
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Músculo cardiaco
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Músculo liso
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Estriado
No sincitial
Túbulos T pequeños
RS desarrollado y bomba de Ca2+ que actúa
con rapidez
El plasmalema carece de numerosos receptores para
hormonas
El impulso nervioso inicia la contracción
El Ca2+ del LEC no es importante para la
contracción
Posee sistema de troponina
No emplea la proteína caldesmona
Ciclo muy rápido de los puentes cruzados
|
Estriado
Sincitial
Túbulos T grandes
Hay SR y la bomba de Ca2+ actúa con
cierta rapidez
El plasmalema contiene un
surtido de receptores (por ejemplo, a
y b
adrenérgicos)
Tiene ritmicidad intrínseca
El Ca2+ del LEC es importante para la
contracción
Posee sistema de troponina
No emplea la proteína caldesmona
Ciclo relativamente rápido de los puentes cruzados.
|
No estriado
Sincitial
En general, túbulos T rudimentarios
A menudo, RSR rudimentario y bomba de Ca2+ lenta
El plasmalema contiene un
surtido de receptores (por ejemplo, a
y b
adrenérgicos)
La concentración es iniciada por impulsos nerviosos,
hormonas, etcétera
El Ca2+ del LEC es importante para la
contracción
Carece del sistema de troponina; usa cabeza de
miosina reguladora
La caldesmona es una proteína reguladora importante
El ciclo lento de los puentes cruzados permite
prolongar la contracción y utilizar menos ATP.
|
EL Ca2+ REGULA TAMBIEN LA CONTRACCIÓN DEL MUSCULO
LISO
Aunque los músculos contienen actina, miosina y
tropomiosina, únicamente los músculos estriados de los vertebrados contienen
el sistema de la tropina. De ahí que el mecanismo que regula la contracción
debe diferir en varios sistemas de contracción.
Los músculos lisos tienen estructuras moleculares muy
semejantes a los del músculo estriado pero los sarcómeros no están alineados
de la manera en que están los de la apariencia estriada. Los músculos lisos
contienen moléculas de alfa actina y tropomiosina, como el músculo esquelético.
No tienen el sistema de troponina y las cadenas ligeras de las moléculas de
miosina difieren de las de la miosina del músculo estriado. No obstante, al
igual que en el músculo estriado, la contracción del músculo lisos es
regulada por el Ca2+.
LA FOSFORILACIÓN DE LAS CADENAS P
LIGERAS DE MIOSINA INICIA LA CONTRACCIÓN DEL MUSCULO LISO
Cuando la miosina del músculo liso se une a la F - actina en
ausencia de otras proteínas musculares como la tropomiosina, no se detecta
actividad de la ATPasa. Esta ausencia de ATPasa hace bastante diferente la
situación en relación a la descrita para la miosina y la F - actina del músculo
estriado que tienen una abundante actividad de ATPasa. La miosina del músculo
liso contiene una cadena ligera (cadena ligera p) que impide la fijación de la
cabeza de miosina a la F-actina. La cadena ligera p debe ser fosforilada antes
de permitir a la F-actina que active a la miosina ATPasa. La actividad que se
obtiene de ATPasa hidroliza el ATP alrededor de 10 veces más lenta que la
actividad correspondiente
en el músculo esquelético. El fosfato de la miosina de la
cadena ligera puede quedarse con el Ca2+ fijado al complejo
tropomiosina TpC - actina, lo cual incrementa la velocidad de la formación de
puentes cruzados entre las cabezas de miosina y actina. La fosforilación de la
cadena ligera p inicia el ciclo de la contracción de adherencia y separación
del músculo liso.
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Músculo estriado
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Músculo liso (y células no musculares)
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Proteínas de los filamentos musculares
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Actina
Miosina
Tropomiosina
Troponina (TpL, TpT, TpC)
|
Actina
Miosina
Tropomiosina
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Interacción espontánea de F - actina y de miosina
sola (activación espontánea de miosina ATPasa por la F-actina)
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Si
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No
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Contracción activada por
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Ca2+
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Ca2+
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Efecto directo del Ca2+
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El grupo 4 Ca2+ se une a la TpC
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El grupo Ca2+ se une a la calmodulina
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Efecto del Ca2+ unido a proteína
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El complejo TpC 4 Ca2+ antagoniza la
inhibición de la TpI sobre la interacción F-actina - miosina (permite
la activación de la ATPasa por la F-actina)
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El complejo calmodulina 4 Ca2+ activa a la
cinasa de la cadena ligera de miosina que fosforila a dicha cadena. lA
cadena ligera p fosforilada ya no inhibe la interacción F-actina -
miosina (permite la activación de la ATPasa por la F-actina).
|
LA REGULACION BASADA EN LA ACTINA
TIENE LUGAR EN EL MUSCULO ESTRIADO
Esta regulación se presenta en los músculos esqueléticos y
cardiaco de los vertebrados ambos estriados. En el mecanismo general antes
descrito, el único factor potencialmente limitante en el ciclo de la contracción
muscular podría ser el ATP. El sistema muscular esquelético está inhibido en
reposos y es desinhibido para la contracción activa. El inhibidor del músculo
estriado es el sistema de la troponina, el cual se une a la tropomiosina y a la
F-actina en el filamento delgado. En el músculo estriado, no hay control de la
contracción, a menos que los sistemas tropomiosina - troponina estén presentes
junto con los filamentos de actina y miosina. Como se indicó, la tropomiosina
yace a lo largo del surco de la F-actina y los tres componentes de la troponina
-TpT, TpI y TpC están unidos al complejo F - actina tropomiosina. La TpL impide
la fijación de la cabeza de miosina a su sitio de adherencia en la F-actina ya
sea por alterar la conformación de ésta con ayuda de las moléculas de
tropomiosina, o simplemente por enrollamiento de la tropomiosina en una posición
que bloquea directamente los sitios en la F-actina a los cuales se adhieren las
cabezas de miosina. Cualquiera de las formas impide la aceleración de la ATPasa
de la miosina que es mediada por la fijación de la cabeza de miosina a la
F-actina. Por tanto, el sistema TpI bloquea el ciclo de la contracción en el
paso. Esto da razón del estado inhibido del músculo estriado relajado.
EL RETICULO SARCOPLASMICO REGULA LAS CONCENTRACIONES
INTRACELULARES DE Ca2+ EN EL MUSCULO ESQUELETICO
En el sarcoplasma del músculo en reposo, la concentración
de Ca2+ es de 10-8 mol/L. el estado de reposo se alcanza
debido a que el Ca2+ se bombea hacia el retículo sarcoplásmico a
través de la acción de un sistema de transporte activo denominado Ca2+
ATPasa lo que inicia la relajación. El retículo sarcoplásmico es una red de
sacos de membrana fina; en su interior, el Ca2+ se fija a una proteína
específica fijadora de Ca2+ llamada calsecuestrina. El sarcómero
está rodeado por una membrana excitable (el sistema del túbulo T) compuesto de
conductos transversos (T) estrechamente relacionados con el retículo sarcoplásmico.
Cuando el sarcolema se excita por un impulso nervioso, la señal
se transmite hacia el sistema del túbulo T y el conducto liberador de Ca2+,
localizado cerca del retículo sarcoplásmico dentro del sarcoplasma. La
concentración de Ca2+ en éste se eleva pronto a 10-5
mol/L. los sitios de fijación de Ca2+ en la TpC del filamento
delgado son rápidamente ocupados por este ion. El complejo TpC 4 Ca2+ interactúa
con la TpI y la TpT para alterar su relación con la tropomiosina. En
consecuencia, la tropomiosina simplemente se retira de su lugar o modifica la
conformación de la F-actina permitiendo que el ADP y P de las cabezas de
miosina interactúen con la F-actina para iniciar el ciclo de la contracción.
El conducto liberador del Ca2+ se conoce también
como el receptor de rianodina (RYR). Hay dos isoformas de este receptor, RYRI y
RYR2; el primero está presente en el músculo esquelético y el segundo, en el
músculo cardiaco y encéfalo. La rianodina es un alcaloide vegetal que se une a
RYR1 y RYR2 de manera específica y modula sus actividades. El conducto
liberador del Ca2+ es un homotetrámero constituido por cuatro
subunidades de 565 kDa. Tiene secuencias
transmembrana en su terminal carboxilo y es probable que éstas
formen el conducto para Ca2+. El resto de la proteína se proyecta en
el citosol, formando un puente que salva el espacio entre el retículo sarcoplásmico
y la membrana tubular transversa. El paso del conducto es accionado por Ca2+
y ATP que actúan de modo sinérgico, in vitro, aunque la manera en que
operan in vivo no está clara.
La relajación tiene lugar cuando:
1) El Ca2+ del sarcoplasma baja a menos de 10-7
mol/L debido a su secuestro en el retículo sarcoplásmico por la Ca2+ ATPasa.
- La TpC 4 Ca2+ pierde su Ca2+.
- La troponina, por medio de su interacción con la tropomiosina inhibe
ulteriormente la relación entre la cabeza de miosina y la F-actina.
- En presencia de ATP, la cabeza de miosina se desprende de la F-actina para
inducir la relajación. Así, el Ca2+ controla la contracción
muscular por un mecanismo alostérico mediado en el músculo por TpC, TpI,
TpT, tropomiosina y F-actina.
El decremento en la concentración de ATP en el sarcoplasma
(por ejemplo, por el uso excesivo durante el ciclo de contracción - relajación
o por síntesis escasa, como podría ocurrir en la isquemia) tiene dos efectos
principales:
- La Ca2+ ATPasa (bomba de calcio) e el retículo sarcoplásmico
cesa de conservar la concentración baja sarcoplásmica de Ca2+.
Por tanto se promueve la interacción de las cabezas de miosina con la
F-actina.
- La separación dependiente de ATP de las cabezas de miosina de la
F-actina, no puede tener lugar y se presenta la rigidez (contracción). El
rigor mortis, que sigue a la muerte, es una extensión de estos procesos.
La contracción muscular es un equilibrio dinámico delicado
de adhesión y separación de las cabezas de miosina a la F-actina. El sistema
está sujeto a una regulación fina por medio del sistema nervioso.
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Componente
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Peso
molecular
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Estructura
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Función
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Miosina
Actina
Tropomiosina
Troponina
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540
42
70
76
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Dos cadenas pesadas
Dos cadenas ligeras esenciales
Dos cadenas ligeras reguladoras
La actina monomérica globular forma actina
filamentosa
Catorce monómeros pro vuelta de la hélice
Dos subunidades enrolladas se extienden a lo largo de
siete monómeros de actina
Troponina I, 21 kDa
Troponina T,37 kDa
Troponina C, 18 kDa
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ATPasa
Filamento grueso
Interactúa con la miosina para generar fuerza
Filamento delgado
Bloquea la unión de actina a miosina
Controla la inhibición por la tropomiosina
Se enlaza a la tropomiosina y a la troponina C
Se enlaza a Ca2+
|
INFORMACIÓN DE INTERNET
MUSCULO
Los músculos se clasifican en dos grupos, los estriados y
lisos. Los estriados son los más estudiados y se les llama así porque bajo el
microscopio de luz aparece como miofilamentos paralelos regulares, organizados
en sarcómeras bandeadas. En los músculos lisos las células son elongadas y
fusiformes con un solo núcleo, sus miofibrillas por lo general están alineadas
longitudinalmente y al contraerse acortan y engruesan la célula. El músculo
estriado es de origen sincicial; cada fibra se forma por repetidas divisiones
celulares, hasta que finalmente desaparecen las membranas celulares de las células
hijas, por lo que las células son multinucleadas.
El músculo liso se presenta en todos los animales con
musculatura, formando capas longitudinales o circulares en la pared corporal o
el tubo digestivo o paredes vasculares. El músculo estriado forma la
musculatura esquelética, sea en la superficie interna del exoesqueleto o en la
superficie externa del endoesqueleto.
En vertebrados solo los músculos estriados están bajo
control voluntario.
Un músculo contiene muchas miofibrillas paralelas, cada una
dividida en una serie de sarcómeras, el elemento contráctil base. Las sarcómeras
contiene filamentos delgados y gruesos. Los filamentos delgados contienen actina
están unidos al extremo del sarcómero (consiste en unidades cilíndricas
repetidas, cada una es la unidad contráctil) y se extienden hacia el centro
donde se interdigitan con los filamentos gruesos que son de miosina, en
respuesta a un incremento en Ca2+ dentro de la fibra muscular los
filamentos delgados se deslizan sobre los gruesos acortando el sarcómero.
En reposo la miosina no puede unirse a la actina porque la
tropomiosina le estorba, cuando la fibra muscular se despolariza y los
potencialisa de acción se propagan producen que se abran canales de calcio y se
libere Ca2+ del retículo sarcoplásmico y se une con la troponina,
una proteína que encuentra unida tanto a la actina como a la tropomiosina, al
unirse el Ca2+ la troponina y la tropomiosina sufren un cambio
conformacional y se liberan los sitios de unión a la miosina de la actina.
Cuando la membrana se repolariza el retículo sarcoplásmico recaptura Ca2+
removiéndolo de la troponina causando que el músculo se relaje (mientras
haya ATP). El músculo liso también requiere de Ca2+ pero
el mecanismo es diferente al del músculo estriado.
El largo de un músculo determina la fuerza de la contracción
debido al grado de sobrelapamiento entre los filamentos delgados y los gruesos,
y la tensión ejercida por sus componentes elásticos. Dentro del intervalo
normal de trabajo de un músculo la relación entre la fuerza y la longitud no
es lineal y el control neural debe compensar esto para asegurarse que la fuerza
de la contracción es apropiada para cualquier carga dada. La contracción
muscular puede ser isométrica, cuando el largo permanece constante y la fuerza
se incrementa hasta que iguala la de la carga que debe soportarse, o isotónica,
cuando ejerce una fuerza constante para que el músculo se acorte hasta mover la
carga.
La placa neuromuscular es la sinapsis entre una neurona
motora y una fibra muscular. La acetilcolina (ACH) liberada por la terminal
nerviosa activa receptores nicotínicos colinérgicos en la membrana muscular
que hace que se despolarize. La secreción de ACH de una sola vesícula produce
un potencial miniatura de la placa terminal de 0.4 mV. La liberación de ACH de
varias vesículas en respuesta a la llegada de un potencial de acción en la
terminal provoca la sumación de muchos potenciales miniatura que dan un
potencial de placa terminal, una despolarización suficientemente grande para
disparar potenciales de acción de las fibras musculares.
Los potenciales de acción se propagan en invaginaciones de
la membrana de la fibra muscular. Esta despolarización causa que se libere Ca2+
del retículo sarcoplásmico. El incremento intracelular de este ión
dispara la contracción
CONCLUSION
El músculo estriado de los
vertebrados consta de dos clases de filamentos proteicos que interaccionan entre
sí. Los filamentos gruesos contienen miosina, mientras que los filamentos
delgados contienen actina, tropomiosina y troponina. La hidrólisis del ATP
unido a la miosina dirige el deslizamiento de estos filamentos unos sobre otros.
La miosina es una proteína muy gran (52º kd) compuesta de dos cadenas pesadas
y cuatro cadenas ligeras. Las cadenas pesadas están plegadas de manera que
forman dos cabezas S1 alargadas unidas a una varilla a
-hilicoidal de dobles hebras enrolladas. Dos cadenas ligeras se unen a cada
cabeza S1 y su función es reguladora. Las cabezas S1 y parte de la varilla
forman puentes cruzados que interaccionan con la actina para generar la fuerza
contráctil. El resto de la molécula de miosina forma el esqueleto del
filamento grueso. La actina es una proteína globular (42 kd) que se polimeriza
para formar los filamentos delgados. Los filamentos delgados y gruesos tienen
dirección, que se invierte a la mitad de camino entre las líneas Z.
La unión e hidrólisis del ATP dirige la formación y
disociación cíclica de complejos entre los puentes cruzados de miosina de los
filamentos gruesos y las unidades de actina de los filamentos delgados,
acortando con ello la distancia entre las líneas Z. El golpe de potencia de la
contracción muscular procede de cambios conformacionales que tienen lugar en
las cabezas S1, que van acompañados de la disociación del ADP del centro de
unión a nucleótidos. Las bisagras entre los diferentes dominios de la miosina
son importantes porque permiten a las cabezas S1 unirse y liberarse
reversiblemente de la actina y cambiar su orientación cuando están unidas. El
movimiento dirigido por el ATP puede reconstruirse en sistemas sencillos y bien
definidos. Esferas recubiertas de miosina se mueven unidireccionalmente sobre
cables de actina. Experimentos de trampa ópica muestran que la distancia que
recorre una única molécula de miosina en cada paso es de unos 11 nm. La
contracción del músculo esquelético está regulada por el CA2+. La interacción
de la actina y la miosina está inhibida por el complejo de la troponina y la
tropomiosina cuando el nivel de Ca2+. Es bajo. El impulso nervioso
provoca la liberación de Ca2+ del retículo sarcoplásmico. La unión
del Ca2+ a la troponina C, un miembro de una familia de proteínas
sensibles al Ca2+, llamada mano EF, altera la interacción de la
tropomiosina con la actina, permitiendo a la miosina enlazar con la actina y
generar la fuerza contráctil.
La actina y la miosina son proteínas
antiguas, como lo demuestra su presencia en levaduras y mohos del limo. De
hecho, estas proteinas ejercen funciones contráctiles en prácticamente todas
las células eucarióticas. La actina, que es particularmente abundante, forma
microfilamentos de 7 nm de diámetro. Los microfilamentos participan en una
amplia gama de movimentos celulares, entre los que se cuentan la migración de
las células durante el desarrollo, y el desplazamiento de los macrófagos hacia
los tejidos dañados. Moléculas de miosina J con una sola cabeza transportan
orgánulos rodeados de membrana a lo largo de filamentos de actina. En células
no musculares, las diversas colas de las moléculas de miosina II, que costa de
dos cabezas, especifican la mercancía que va a ser transportada mediante estos
motores. Los citoesqueletos dinámicos de las células eucarióticas contienen
también filamentos intermedios (~
10 nm de diámetro) y microtúbulos (~
30 nm de diámetro). Los filamentos intermedios están formados por proteínas
que tienen en común una región central con a
-helices superenrolladas pero el resto es variado. Los microtúbulos desempeñan
múltiples funciones estructurales y contráctiles en prácticamente todas las células
eucarióticas. Estas fibras huecas están formadas por subunidades globulares de
a y b
-tubulina. La colchicina inhibe los movimientos mediados por los microtúbulos,
al bloquear su polimerización. Cada cilio o flagelo de eucariota contiene nueve
microtúbulos dobles alrededor de otros dos sencillos. Los dobletes externos están
unidos transversalmente por la dineína, que es una ATPasa. El deslizamiento,
inducido por la dineína, de un doblete respecto al contiguo produce una
curvatura del cilio y origina sus oscilaciones. Los microtúbulos sirven
tambi{en como guía o raíl para el movimiento de las vesículas y orgánulos.
El rápido ensamblaje y disociación de los microtúbulos, dirigido por el GTP,
es fundamental para su actividad durante el desarrollo celular; un ejemplo de
ello es la formación del huso mitótico. Los microtúbulos se disocian de forma
espontánea si no llegan a algún punto que estabilice sus extremos.
ERIKA GERALDINE ZARATE TINOCO
erikag19@terramail.com.pe
Enviado por ERIKA GERALDINE ZARATE TINOCO
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Publicado Tuesday 17 de February de 2004
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