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Este trabajo es el fruto de varias misiones de gestión del conocimiento
llevadas a cabo por el Servicio de Ciencia y Tecnología de la Embajada de
Francia en dicho país, entre los años 2000 y 2002. De una manera más amplia,
este trabajo da cuenta de un eje de investigación centrado en las estrategias
de información y comunicación, específicamente, en las relaciones de éstas
con las culturas de la estrategia en el contexto de la revolución numérica. [Traducido
del francés por Tania Arboleda y Fabiola Zepedas.] Desde
siempre, en Japón se ha considerado la información como un elemento central
para su desarrollo económico. Esta continuidad se traduce hoy en la noción
movilizadora de creación de conocimiento que corresponde a la versión japonesa
de la gestión del conocimiento (knowledge management). Dicho concepto da
lugar al surgimiento de prácticas que tienen por objetivo responder de manera
positiva y original a la globalización de los intercambios en la llamada sociedad
de la información. Estas innovaciones, que todavía se encuentran en su
etapa de gestación, parecen perfilarse como el punto de apoyo de la expansión
que la Casa del Japón ha estado viviendo desde comienzos del presente siglo. El
artículo que se presenta a continuación pretende hacer una primera aproximación
de este fenómeno, desde la perspectiva de la cultura de la estrategia japonesa.
Japan
has always considered the information as an essential model for the economic
development. This continuity has today become the mobilizing notion of knowledge
creation which is the Japanese version of knowledge management. Such concept
gives rise to practices addressed to positively and originally answer to the
globalisation of exchanges in the called information society. This innovations,
which are still in their gestation phase, seem to be the fulcrum of the
expansion that the Japan House has been suffering since the beginning of this
century. The following article tries to present a first approach to this
phenomenon, from the culture of Japanese strategy perspective.
Observando
el movimiento de las carpas en el estanque,
es
que el sabio detecta la proximidad del temblor de tierra
Al
igual que las carpas que sienten en su piel los movimientos sísmicos desde el
momento en que se están originando y los expresan a través de un
comportamiento específico, las empresas japonesas educan y entrenan su
sensibilidad con el fin de que no exista un espacio, tan fino como para que un
cabello pueda ocuparlo, entre la detección de una amenaza o de una oportunidad
por una parte, y la acción adecuada por la otra. La naturaleza violenta del
archipiélago ha hecho que en situaciones extremas, el razonamiento pausado,
lineal o causal sean vistos por la cultura japonesa como opciones menos
adecuadas para poder sobrevivir. El tiempo del análisis todavía no se ha
consumido cuando la destrucción ha culminado, el tsunami
hecho erupción, la tierra se ha abierto, el volcán ha escupido lava o el sable
ha degollado la cabeza del enemigo. Esta sensibilidad implica un trabajo
cotidiano y jamás se le deberá confundir con una respuesta imprevista o el
resultado de un esfuerzo imperecedero sobre el cual uno se pueda reposar. En Japón,
tanto las modalidades de uso de las tecnologías de la información y la
comunicación, como su acción en el contexto internacional, se inscriben dentro
de esta orientación general en donde la cultura específica de la estrategia
desempeña un papel determinante.
Fundamentos
de la cultura estratégica
Durante
el siglo XVI de nuestra era, en su texto emblemático y fundamental de la
cultura estratégica1 japonesa, Tsunemoto Yamamoto2
declara que al encontrarse frente al dilema extremo de la vida o la muerte, el
guerrero, cuya prioridad sea salvarse, nunca podrá movilizar la totalidad de
sus recursos. Al contrario, pensar en morir es la condición para lograr el
compromiso total, la más grande entrega y así poder superar sus propias
capacidades. Cuatro siglos más tarde, en su comentario de este texto, el
novelista Yukio Mishima concluye que la muerte es una consejera y la mejor
asistente en la senda de un samurai.2
Ya
es bastante conocida la importancia que se le da al budo3
en la gestión y el despliegue económico japonés. Tanto el obstáculo, la
resistencia y el enemigo como las evoluciones y los impedimentos del entorno,
lejos de ser ocultados o negados, representan, al contrario, una escuela de
perfeccionamiento, un punto de apoyo para el progreso y el mejoramiento. Las
trabas, las dificultades y los malos funcionamientos son identificados,
estudiados y respetados porque en su ausencia ya no habrá senda posible, es
decir, do.4
Todo actor, ya sea individual o colectivo, es totalmente responsable de sus
fracasos y sus logros sin considerar excusa o estado de ánimo algunos. Un
estado de vigilancia permanente deriva de esta actitud. En la realidad de la
excelencia japonesa a esto corresponde el lograr procesar la señal
débil,5
y la información para producir conocimiento estratégico.
En
Japón, continuando con este tema con los escritos del chino Sun Tzu,6
el combate no es más que la manifestación de lo que preexiste. Siendo más una
traducción de los hechos que una prueba de la verdad manifiesta a plena luz del
día, quién debe vivir y quién desaparecer. En otras palabras, el combate
revela quién está en armonía con el entorno y quién no supo leer las
condiciones impuestas por este y adaptarse en consecuencia. Esto implica para
todo actor un trabajo constante de perfeccionamiento, anterior a toda acción
tangible. He aquí una característica esencial del pensamiento budo.
El verdadero Japón sería mucho
más de lo que deja ver de sí mismo. Sólo
lo invisible es japonés, respondía Yukio Mishima a Michael Random,7
cuando éste se sorprendía porque sólo veía muebles franceses en el
apartamento del novelista. La competencia o el combate efectivo se sitúa por
encima de la esfera de lo visible y de lo manifiesto. El procesamiento de la
información participa plenamente en esta preparación. Los dispositivos de
comunicación acoplados a bases de datos pueden acortar los ritmos, pero existe
una manera aún más eficaz, resultado de una exigencia cotidiana.
Así
como la sensibilidad de las carpas doradas las vuelve capaces de manifestar los
signos que el sabio siente, el japonés se encuentra en la escuela perpetua de
las condiciones cambiantes que se le imponen y que le dan la oportunidad de
desarrollar su do, su senda. Las
artes marciales, el arte floral o la ceremonia del té representan, entre otras,
expresiones de ésta. El entrenamiento sin descanso educa la sensibilidad al
punto de volverla perfecta.8
Este estado de perfección, que para una mente occidental resulta imposible de
alcanzar, se manifiesta, por tanto, en Japón en el estatus de tesoro
viviente, de ser humano que en vida alcanza la perfección de un arte. Un
artesano cuyo trabajo con la laca sea perfecto puede ser declarado tesoro
viviente por el emperador. En la cultura japonesa, la perfección puede ser de
este mundo, aquí y ahora. Ésta no se sitúa en una trascendencia, en un exceso
o en una hipotética vida más allá de la muerte.9 Ella se logra
cuando la voluntad del individuo deja de ser un obstáculo para el trabajo de la
naturaleza, cuando ninguna viscosidad personal se interpone y disminuye la armonía
natural. El maestro Ueshiba, creador del aikido, enseñaba a sus discípulos
que aquel que se opusiera a él, se estaría oponiendo a la naturaleza misma. ¿Pero
cómo oponerse a las leyes de la naturaleza? El maestro de kyudo
Awaza, con quien Eugen Herrigel10 se iniciaría en el tiro al arco,
declararía que no era él quien armaba el arco y ajustaba la flecha que
alcanzaba el corazón del blanco. Algo tiraba a través de él. La flecha estaba
literalmente atraída por el blanco, ya que ella formaba uno sólo con este
mucho antes que el tiro saliera. El gesto justo se manifestaba por sí mismo en
la pureza de una transparencia del arquero con las condiciones del contexto. Un
gesto natural y necesario sin que voluntad personal alguna se interpusiera. Esta
representación filosófica de la acción se aplica a la empresa japonesa que se
esfuerza por aprehender lo antes posible las condiciones de los mercados con el
fin de adaptarse y conformarse en ellos.
Esta
auténtica cultura de la anticipación11 es, en parte, producto de
los rasgos físicos del archipiélago. Por siglos, aquello que los japoneses no
poseen en términos de espacio se lo
han procurado en el tiempo por medio
de una capacidad para actuar particularmente en la precisión de los
microrritmos.12 Ya que el espacio los priva de márgenes de maniobra
o de libertad de acción, el paliativo consiste en procurárselos en el tiempo
por medio de la anticipación basada, a la vez, en el conocimiento, la
sensibilidad y la excelencia práctica.12 El concepto de sen
no sen o de la iniciativa13 da cuenta de esta actitud
profundamente enraizada en la cultura. Ser sensible a las condiciones, que
igualmente se traduce en la educación de la intuición, permite sentir una
tendencia débilmente perceptible antes que ésta se concrete en lo real. Esta
perspicacia permite que el actor, individual o colectivo, se posicione y se
inscriba en este espacio–futuro,
todavía sin ocupar, con el beneficio energético de la precisión, tal como un
surfeador cuando se une a la ola en su nacimiento.
Sen
no sen agrega una combinación simultánea de predicción, intuición,
reflexión y movimientos asociados a una determinación sin fallas. De ello
puede resultar lo peor o lo mejor ya que su esquema es ante todo local y táctico,
hic et nunc. La falta de orientación
de la visión de conjunto, la movilización extrema o el fanatismo producen
resultados inútiles. En cambio, este esquema se revela excelente cuando es
informado, aclarado, dirigido y puesto en coherencia en el marco de una visión
global política y estratégica. Desde el punto de vista filosófico, la
conquista y la conservación de la armonía en función del cambio de las
circunstancias es una finalidad suprema. En aikido, se insiste en el
trabajo de aquel que experimenta una técnica (uke).
Al adoptar el movimiento, manteniendo la armonía, el sujeto se pone en situación
de retomar la iniciativa para dirigir la energía adversa. Sin embargo, esta
precisión también se basa en el doble ejercicio de la sensibilidad a las
condiciones del entorno y del trabajo permanente sobre sí mismo, el cual hace
posible la adaptación.
La
aptitud para el co-nacimiento
representa esta capacidad no sólo para percibir inmediatamente por medio de la
intuición, sino también para actuar sin que sea necesario pasar por la
lentitud de un proceso consciente. Conocer, nacer
con las condiciones del mundo,
cualesquiera sean las características, es el arte que engloba la acción en un
proceso que se une al sentido, y lo deja manifestarse por sí mismo. La educación
de la sensibilidad a los signos está inscrita en la cultura japonesa. En Japón,
la comunicación no sólo es ampliamente dependiente del contexto, sino también
esta basada en un no dicho descodificado en la recepción. Una formulación
demasiado explícita hecha por una persona, hace que ella pierda el rostro ya
que éste aparece como la prueba de la incapacidad de los interlocutores para
entender por sí mismos por medio del tratamiento de los signos, aunque tenues,
que les son transmitidos. Igualmente, una solicitud de esclarecimiento puede
significar que la persona que ha explicado lo hizo mal y entonces sería ella
quien perdería el rostro... Se requieren sutiles y formidables capacidades de
observación para hacer hablar los signos sin que se imponga ni se interponga la
necesidad de la demostración clara y
diferenciada.14 El tiempo que transcurre entre la explicación y
la emisión se gana y se desplaza con respecto a la recepción, que debe hacer
el trabajo. Los maestros japoneses no se complican con demostraciones paso a
paso. Ellos dan a sentir y percibir una técnica a través de un movimiento
global, una esencia15 con la cual se entra en resonancia. En Japón,
las palabras no son los mejores vehículos para la comunicación, son demasiado
lentas y específicas, demasiado limitadas en sus significados. Al contrario, el
componente tácito está desarrollado en su punto más alto.
La
plasticidad generadora de la información
Heredera
de China, en donde no hay forma superior
de inteligencia que aquella que está sujeta a la interpretación del cambio,16
la dicotomía entre teoría y práctica en la cultura japonesa no está
planteada en los mismos términos que en Occidente. El orden del mundo no deriva
tanto de un modelo,17 sino que está contenido en el cambio mismo. Su
teorización lentifica la comprensión y, en consecuencia, la adecuación a
dicho modelo. Al implicarse en la escuela de los hechos por medio de una práctica
que se adapte permanentemente, se deja transparentar el orden de las cosas en
vez de imponer hipótesis, reglas artificiales, pretenciosas, incompletas y,
sobre todo, generadoras de desorden. Es poniéndose a prueba que se aprende;
ponerse a prueba es lo que permite aprender. A imagen y semejanza del yin
y el yang,18 lo fuerte
de mañana esta contenido en lo débil de hoy y como lo real es una transformación
perpetua,19 conviene concentrarse en la captura de señales débiles
que no sólo anuncian, sino que también encarnan la realidad de la mutación
permanente. Si el estado de disponibilidad y preparación es preciso, no habrá
espacio del tamaño de un cabello, entre la percepción de una indicación y la
respuesta adaptada.
En
Japón, la información es acción, tratamiento de datos animada por una intención
de conocimiento que realiza su proyecto aquí y ahora en su armonía con las
condiciones del mundo, independientemente de su naturaleza y de las tendencias.
El temor al futuro desaparece frente a la vida intensa de un presente que
contiene el pasado y el porvenir. La escucha y la sensibilidad, al adoptar el
movimiento, paradójicamente permite orientarlo antes de que éste imponga una lógica
que se convierte en impedimento porque tarda en adaptarse. Mediante un esfuerzo
constante de reducción de la duración que separa el tiempo del saber del
tiempo de la acción, la información es un movimiento de conocimiento, un do,
un proceso integrado en un comportamiento.20 Su valor se encuentra en
la circulación, la comunicación le da
vida a la información20
y lo vacío le toma el paso a lo lleno. El vacío es yin,
futuro potencial, espacio de tensión entre los seres. El destino de lo que es yang
y visible es el de desaparecer una vez cumplido su tiempo. El futuro de la
materialidad (yang) es la
inmaterialidad (yin), la destrucción
de aquello que conforma la estructura de su contrario indiferenciado. Si aquello
que existe está condenado a desaparecer, el futuro de lo que no existe será la
manifestación organizada. Por esta razón, la vigilancia se focaliza en los
espacios de relación entre los hechos, los objetos y los seres, ya que sus
vacuidades son la matriz de lo que será.21
Para
Sun Tzu,22 el arte de la guerra es como el agua que toma la forma del
recipiente que la contiene. Gracias a su capacidad de adaptación permanente
ella conserva su condición. Como el agua, la empresa se perpetúa si es capaz
de adaptarse al movimiento de las circunstancias. La información verificada (yang),
codificada, materializada y almacenada no es la más estratégica en el sentido
en que está destinada a caducar tal como un movimiento detenido. El
conocimiento explícito que ella
conforma y enriquece, para retomar la terminología de Ikujiro Nonaka23
es, ciertamente, manipulable y transmitible; sin embargo, por esta misma razón
está condenada a empobrecerse con el efecto de la difusión progresiva.24
En la empresa japonesa, el principio yang
se encuentra en las bases de conocimiento, mientras que el principio yin
se manifiesta en la intranet. La arquitectura es altamente estratégica porque
tiene la capacidad de poner en un dispositivo las tensiones, los espacios de
relación propicios para futuras fecundaciones y nacimientos. La horizontalización
de la empresa deriva de esta lógica, ya que gracias a ella se multiplican las
ocasiones de encuentro entre los individuos que provienen de sectores diferentes
de la empresa, es decir, de subculturas igualmente distintas. Al favorecer la
comunicación entre personas con perfiles profesionales diferenciados, con un
interés global compartido pero polarizante, también se está favoreciendo la
creatividad de conjunto.
De
esta forma de relacionarse resulta la información, en la que la interacción y
sus tecnologías favorecen la aparición y el enriquecimiento del conocimiento.
Lo que Nonaka denomina el conocimiento tácito es yin
(70 % de la información, generada por los individuos e invisible), con relación
al yang que es explícito (30 % de la
información, de lo colectivo y visible). El hecho de ser individualizado y no
expresado le procura un margen de maniobra, una libertad de acción, una
plasticidad y una fluidez para adaptarse. El conocimiento tácito que se
convierte en explícito, colectivo y visible por su socialización y su
combinación vuelve a convertirse en tácito por su interiorización, la cual le
permite ser fértil tal como el manto que se forma por las hojas caídas de los
árboles después de haber surgido de los brotes y antes de eso, energía de la
savia...25 Retener únicamente lo explícito viene a ser lo mismo que
desecarse en un tiempo breve. ¡De igual manera, quien trabaja exclusivamente en
lo implícito se condena a no poder producir, pretendiendo crecer, pero sin raíces!
El
punto de vista japonés de la creación del conocimiento
Aun
cuando en materia de estrategia la carrera del tiempo contra el espacio no es
reciente, hoy día la primera de estas dimensiones lleva la delantera. Para
ganar tiempo hay que emanciparse de frenos como la transacción y el transporte;
en otros términos, de toda forma de viscosidad que lentifique el paso. Ahora
bien, la información y el conocimiento representan factores de ganancia de
tiempo siempre y cuando se sepa dónde y cuando calibrar adecuadamente los
esfuerzos, dosificar según las circunstancias e invertir en puntos específicos,
cuando el margen de libertad es grande gracias a que se ha avanzado en la
inteligencia de una situación o de un mercado. No obstante, en materia de
organización, las estructuras piramidales y compartimentadas no son las más
reactivas porque los estratos y la diversidad que la caracterizan lentifican y
deforman una información que con frecuencia es condición para la obtención o
conservación del poder al interior de dicha estructura.
Tanto
en la Kao Corporation26 como en NTT DoCoMo27 se dice que la
información no debe ser un factor de discriminación al interior de la empresa.
¡Todo el mundo, al interior, debe tener acceso a la información sin
restricciones! Sin embargo, el proyecto, la cultura y los valores de la
organización también deben ser compartidos por todos de manera imperativa. La
ganancia de tiempo resulta de una disminución de la duración del tratamiento
de los datos que se convierte en información, antes de enriquecer el
conocimiento estratégico28 de la empresa que lo transforma en
capacidad. Para las empresas japonesas, lo que está más en juego no es tanto
la gestión del conocimiento como su creación.
Ahora bien, éste proviene de lo no expresado, de lo tácito, de lo invisible,
de lo no-manifiesto a través de traducciones múltiples del principio del yin,
al servicio del cual se dispone la arquitectura de la organización. Es en el
arte de la tensión, de la disposición de los vacíos y los flujos que esta
creación se descubre, y es con ese propósito que las tecnologías
de la interacción son movilizadas.
Éste
es el momento en que requerimos presentar el concepto de ba,29
lugar, espacio compartido, campo magnético, que se podría traducir en círculo
de connivencia30 o aún más en comunidades de prácticas. Designa
aquel espacio, integrador y orientador, de la interacción de los actores con
sus entornos útiles. Por el hecho de ser bueno, fluido, generador de confianza
y de amor... el ba es fecundo en
creación.31 En cualquier nivel de la organización, tanto hacia el
interior como el exterior, la disposición de los vacíos –espacios de tensión,
de connivencia y de relaciones– se vuelve prioritaria. La orquesta se dirige a
sí misma, porque es la condición para que haya una mayor participación de los
integrantes. Del command and control
de la administración piramidal pasamos al energize
and stimulate32
que se despliega en un clima de atención y respeto mutuos.
La
alta gerencia define el rumbo, pero la partitura es objeto de una comunicación
interna a través de una capilaridad desmultiplicada (intranet). Si la partitura
estuviera definida desde el inicio (yang),
ésta no podría detectar las tensiones todavía imprecisas (yin)
del presente y que conforman el futuro. La
indeterminación orientada en el ba
es la condición de la adaptación creativa lograda por medio de la generación
de conocimiento.
Japón
utiliza su cultura de la presencia total en el momento33 para hacer
economías, formulando y sobrepasando a su manera el concepto de gestión del
conocimiento. Al igual que un samurai para quien el uso de un proceso de
raciocinio mental en una situación de duelo significaría la muerte,34
en el archipiélago nipón se están implementando dispositivos de interacción
más veloces de lo que lo permiten los intercambios por escrito. Y, por tanto,
la lectura de los ideogramas japoneses es mucho más rápida que la de los
textos que utilizan un alfabeto latino.35 La flexibilidad del story
telling desprovisto de soporte escrito mantiene la capacidad de adaptación
de cada uno en función de las características del contexto, el lugar, el
momento y las disposiciones de los oyentes.36 La emoción, el terreno
y la experiencia compartidas enseñan con una rapidez, una globalidad y una
calidad de detalle que no se pueden comparar con un informe escrito o una sesión
de formación. La comunicación es más el producto de una resonancia entre el
receptor y el emisor37 que una transmisión de información formal.
En esta relación van surgiendo formas de compartir la tensión, la pregunta y
la búsqueda, en otros términos, la orientación. Lo explícito consigna la
memoria organizada y fertilizada por el implícito intuitivo. Al medirse la
eficacia de la comunicación en la recepción, la capacidad para recibir, entrar
en resonancia y volver a construir a partir de su propio conocimiento tácito,
es movilizada en forma prioritaria.
Ahora
veamos algunas de las estrategias que están al servicio de la creación de
conocimiento en Japón. Las raíces de todas ellas se encuentran en la cultura
japonesa de la estrategia, tal como lo hemos mencionado sucintamente al
principio de este artículo. Según los casos, las estrategias implementan, en
mayor o menor grado, usos específicos de tecnologías de la información y la
comunicación, pero todas se basan en la noción de ba
que define un espacio de interacción, un campo de asociación del cual resulta
una producción de conocimiento a partir de la sistematización de recursos,
competencias y conocimientos a menudo heterogéneos.38
El
grupo EISAI produce medicamentos y se considera a sí mismo como poseedor de
competencias en la materia.39 No obstante, para ser lo más preciso y
rápido posible, es necesario interactuar con otras
competencias relacionadas con un conocimiento que esta empresa no posee. ¡Y
qué conocimiento más pertinente que el de los enfermos, sus familias y sus
respectivos entornos! Desde entonces, la creación de múltiples ba
(espacios y momentos particulares en los que se comparte y se producen
asociaciones) con los enfermos favorece una dinámica de asociación de
competencias orientadas a contribuir al surgimiento de medicamentos y terapias ad
hoc. Los investigadores comparten el
problema y sus datos con los enfermos poniéndose en sintonía con ellos. En
la práctica de las visitas hospitalarias, los encuentros con las familias, las
asociaciones y los lugares en donde se cuida y sana a los enfermos, se comunican
a través de la manifestación de emociones, informaciones valiosas a los
investigadores. En este espacio de tensión y de encuentro entre las
competencias científicas de los investigadores y el conocimiento tácito de los
enfermos, la creación de conocimiento traza la senda del medicamento, o por lo
menos dice lo que no es conveniente. El medicamento es elaborado de forma
colectiva y ya no por un grupo de expertos que se apoderan de manera privativa
de una cuestión que resuelven a partir de sus terminologías y en la
exclusividad (homogeneidad) de su medio. Al evitar esta separación, de
autonomización y aislamiento, se permite que la interacción cree conocimiento.
De este proceso de construcción colectiva, gracias al medicamento, nace el
conocimiento, que se constituye en acción.
NTT
DoCoMo27 desarrolla una estrategia a primera vista elemental, pero
bastante astuta, poniendo en línea y disponiendo colectiva, pero internamente,
las informaciones que cada uno posee hacia el interior de la organización. Los
empleados, del más alto al más bajo nivel en la jerarquía, son invitados a
generar sus propias páginas personales
(home pages), partiendo de un modelo inicial que puede evolucionar
libremente en función de los gustos y las necesidades de cada uno. El registro
de los datos comprende a la vez las formaciones iniciales y/o continuas, las
trayectorias profesionales, las funciones que el empleado cumple actualmente en
la organización, las competencias adquiridas, los programas y proyectos en los
que cada uno trabaja, las respectivas agendas… pero también los hobbies,
la familia, los viajes, etc. Estas masas de información accesible a través de
la intranet se pueden desplazar por medio de palabras clave, con bastante
facilidad y eficacia. ¡Definitivamente, una prestación superior al que podría
tener un servicio central a cargo de la captura y actualización de dichos
datos! Una vez lanzado el movimiento, y asegurada su continuación, basada en
una logística intranet eficaz, las herramientas informáticas de tratamiento
agudo de este capital contribuirán a valorizar los conocimientos esparcidos
articulándolos entre ellos en función de las necesidades.
Knowledge
has to be given and taken. Knowledge is soul, and impromptu necessary, like
Jamming of Jazz play.40
Para calificar la ley de crecimiento del conocimiento, Ikujiro Nonaka lo compara
al proceso de creación, o drama de creación, de un grupo de músicos de jazz «haciendo
la res» (es decir, improvisando libremente). En función de lo que cada uno
es (naturaleza) y sabe (competencias), todos entran en ambiente (ba)
y movilizan sus sensibilidades y el know-how tácito en una presencia
total. Ya no hay expectativa distinta a la de alcanzar las condiciones que se
están desarrollando; cada uno es a la vez actor–actuado y al mismo tiempo
ejecuta la partitura no escrita que se está tocando. Dar–recibir, condición
del intercambio, supone que cada uno sea reconocido en su naturaleza y sus
competencias. El proceso de compartir es creador de comunidad (ba)
de acción, la cual se basa en el esfuerzo compartido, en el conocimiento que se
quiere alcanzar y en la adhesión a un proyecto. Estamos lejos de la imagen de
una orquestra sinfónica demarcada en sus roles y limitaciones, en sus
afectaciones instrumentales y en la que la partitura preexiste de manera explícita
y jerarquizada en su dirección, sus momentos y sus combinaciones. En la empresa
horizontal, en donde el número de estratos es reducido, los ejecutivos
intermediarios ejercen el papel central
de verdaderos hubs de comunicación,
de aceleradores y mezcladores de flujos los cuales representan las condiciones
de la creación de conocimiento.41
En la
sociedad del conocimiento, la empresa idónea para los japoneses es contraria al
efecto de la enfermedad de Alzheimer que paraliza y aísla los centros de decisión.42
Contra esta tendencia que amenaza la firma que envejece, se recomienda la
empresa en red o la empresa hipertexto,
en donde el papel es vetado, los asalariados se vuelven móviles porque no
tienen oficinas fijas, y cada uno comparte y se asocia a las preguntas de los
clientes (end users) y los mercados
con el objeto de promover soluciones justas.
La movilidad cotidiana favorece los encuentros entre distintos perfiles y orígenes.
La propia movilidad mezcla los sectores, los departamentos y las subculturas
particulares que se van reconociendo y aprendiendo unas de otras. Esto choca
contra la enfermedad de Alzheimer de la empresa, en donde los barrotes se
cierran y cada elemento se enquista en una rutina protectora empobrecedora y
aislada del conjunto.43 La eliminación del papel favorece la
socialización del conocimiento tácito, integra la dimensión colectiva en la
mente de cada uno, ya que todas las informaciones deben ser formateadas para ser
accesibles por todos y se inscriben en la filosofía de la empresa.44
La política del papel o rol cero refuerza las bases de conocimientos y el
cerebro colectivo, lo que de hecho supone que se comparte un proyecto global. La
diferencia y la tensión generan el saber. Estas grandes orientaciones estratégicas
son respaldadas por una generalización del uso de las tecnologías de la
información y la comunicación (TIC) y de las herramientas del nomadismo,
integradas en la logística transversal de intranet y sus bases de datos.
El
uso operacional del concepto de ba
por fuera del círculo de la empresa lo abre a los mercados, los consumidores,
subcontratistas y hasta los competidores en una lógica de colaboración en la
formulación de preguntas con miras a la producción de conocimientos
proveedores de soluciones.45 De una manera un poco provocadora, el
presidente fundador del Grupo Kao
declaró que la verdadera finalidad de la empresa no es tanto generar ganancia,
aumentar sus partes en el mercado o eliminar a sus competidores, sino traer
felicidad y satisfacción a los consumidores a través de sus productos:46
¿hipocresía? Definitivamente, la respuesta sería negativa si nos referimos a
lo que hemos intentado exponer hasta aquí. Ciertamente, la felicidad y la
satisfacción de los consumidores van acompañados, de hecho, por la generación
de beneficios, partes de mercados y un lugar aventajado con relación a la
competencia. Si tratamos de comprender lo que subyace de
tal afirmación, una de las explicaciones llevaría a considerar la empresa no sólo
como una necesidad económica sino como una senda hacia la perfección, tal como
lo enunciamos en la hipótesis anteriormente desarrollada. La sanción del
mercado es el equivalente del sable enemigo que aprovecha para golpear al
samurai cuando éste ha cometido un error porque rompió la armonía con su
entorno, no lo descifró y no se adaptó a él.
Al
crear ba con los socios externos a la
empresa, es decir los consumidores, la empresa contribuye a generar un
conocimiento acerca del contexto de utilización de sus productos y servicios,
pero también sobre lo que hace que éstos sean necesitados en los mercados.
Filosofía y TIC se asocian para ponerse al servicio de esta sintonización que
vuelve permeables las fronteras de la organización. Para que el contacto con el
entorno sea lo más estrecho, rápido y directo posible, la creación de
conocimiento se origina por composición estratégica.47 Ésta se sitúa
allí en donde nacen las preguntas, en las condiciones mismas del terreno en
donde emergen las necesidades, es decir en el yin
de los consumidores. Al tratar las señales débiles de los demandantes sobre la
base del interés mutuo, la empresa participa y acompaña la formulación de la
demanda, y simultáneamente
del servicio o producto que emerge de la interacción informacional. Este
contexto es un do en el sentido de
senda del perfeccionamiento. La ausencia de viscosidad con relación a las
realidades y las evoluciones del mercado constituye una prueba de éxito y la
consagración de una actitud justa. El ba
se convierte en bojo de la empresa,
allí donde ésta aprende la senda creando una nueva alianza, donde la creación
de conocimiento se convierte en la finalidad primera de la cual deriva la
eficacia económica como consecuencia.
La
globalización no tiene límites, al igual que las interacciones de carácter
informativo cuya finalidad es el conocimiento. De la misma manera que en lo
interno, se favorece la permeabilidad existente entre los servicios y
departamentos de la organización y sucede lo mismo con el exterior. Los ba
son producidos con los socios y hasta con los competidores con el fin de
contribuir al do de la empresa. ¡A
imagen y semejanza de los expertos de diferentes artes marciales que se
enfrentaban con el fin de probar su arte exponiéndose al juez de paz de la
realidad! La sociedad de la información genera una nueva concepción de la
empresa llamada a contaminar los modos organizacionales de las administraciones,
colectividades locales, escuelas y universidades... 48 La realidad física
de un Japón desprovisto de espacio y de riquezas naturales, que históricamente
ha invertido en su cultura y sus recursos humanos, encuentra allí un espacio
natural de despliegue. Aun cuando la globalización de los intercambios sea
un hecho objetivo, los desafíos del conocimiento y de su repartición sean una
realidad y las tecnologías de la interacción sean las mismas para todos, la
dimensión cultural es fuente original de adaptación como en el caso de Japón.
Lejos
de nosotros está la voluntad de establecer un panorama idílico de la gestión
del conocimiento en Japón, pues se está lejos de entender
la realidad general de un país embrollado en sus atavismos de la tiranía
de grupo (group oriented), el
consenso y la jerarquía basada en la edad (seniority
system)... Esta contribución pretende ser una primera aproximación para
entender una forma particular de integración del concepto de gestión del
conocimiento. Esta forma creativa no sólo está adaptada a una realidad
planetaria, sino que también se enraíza en una cultura original de la
estrategia. Una perspectiva como ésta es igualmente aplicable para desmontar de
forma crítica el discurso de la globalización impregnado de cultura
norteamericana. Esta línea de investigación anclada en las ciencias de la
información y la comunicación puede proveer elementos para la alternativa. Las
tecnologías de la información y la comunicación, sus modelos de uso y sus
orientaciones, a veces estructurantes, son debatidas partiendo de una base
local, la de las culturas de la estrategia.
Notas
[1]
Una cultura
de la estrategia
designa el conjunto de hábitos de pensamiento y actitudes espontáneas que
inciden en la concepción, organización y uso de los recursos disponibles que
se encuentran al servicio de los fines que uno se propone alcanzar. En ella
participan las representaciones de la acción y la relación con el otro tanto
en la cooperación como en el conflicto. La cultura estratégica está marcada
por las consecuencias de la adaptación a una realidad y a un entorno físico
que es heredera, por igual de una experiencia histórica y de un patrimonio teórico.
Tanto la organización política y social como las creencias religiosas influyen
en estas culturas y les confieren una especificidad que las distingue entre
ellas, sin que por tanto esto les impida inspirarse las unas de las otras por
medio del juego de la adaptación y de la innovación. La estrategia no es una
ciencia exacta; si una cultura induce de manera privilegiada un cierto número
de comportamientos, nos engañaríamos en creer en un determinismo absoluto.
Todo actor debe pensar y dirigir su acción a una escala global y no sólo
pensando en lo específico de su cultura, pero también identificando las
particularidades con las cuales él se encuentra en relación.
Más
información disponible en www.stratego.tv,
sitio colaborativo dedicado a la estrategia y sus culturas en la era digital
(textos en francés, portugués, español e inglés).
2
Véase en la bibliografía la obra de Yamamoto Tsunemoto, Hagakuré. The Book
of the Samourai.
3
Literalmente, senda del guerrero.
4
Do o senda. El judo es la senda de la
flexibilidad, el aikido el de la armonía.
5
En la jerga de la inteligencia económica, se trata de «datos» que se
encuentran ubicados entre el ruido y la información. La capacidad y la
velocidad para decidir si la señal débil regresará al estatus de ruido o
evolucionará hacia el de información son estratégicas y son objeto de
metodologías específicas.
6
Entre las numerosas versiones del texto de este autor del siglo v
antes de J.C., recomendamos la traducción (del chino al francés) valiosamente
comentada de Jean Lévi. Véase la bibliografía.
7
Véase Japon, la stratégie de l’invisible en la bibliografía.
8
Volviendo a revisar el concepto de kata
propio de ciertas artes marciales, Ikujiro Nonaka (Knowledge
Management Society of Japan, febrero 2002) habla de creative
routines para designar y recomendar dichas prácticas.
9
Esto se encuentra particularmente en el budismo zen.
10
Se puede consultar Le zen dans l’art chevaleresque du tir à l’arc,
de Eugen Herrigel.
11
Sobre este tema véase Bernard Nadoulek y su obra L´intelligence stratégique.
12
Pierre Fayard: La maîtrise de l’interaction. L’information et la
communication dans la stratégie, disponible próximamente en español.
13
El margen de maniobra reside en la anticipación: a imagen y semejanza del
ataque anticipado de Pearl Harbor. Cuando Estados Unidos estaba a punto de
declarar la guerra contra Japón, esta iniciativa le otorgaría un margen de
maniobra inicial al Imperio del Sol Naciente, aun cuando a continuación su
alcance haya sido considerado estratégicamente limitado. Sobre este tema véase
también Fayard y Moinet (1993) acerca de la estrategia del tecnoglobalismo
japonés y Fayard (2000).
14
Tanikazi Junichiro, Eloge de l’ombre.
15
En los dojo occidentales esto se
traduce por una incomprensión después de la seducción generada por contemplar
el movimiento del maestro.
16
Jacques Gernet, prefacio de Stratagèmes. Trois millénaires de ruses pour
vivre et survivre, Harro von Senger.
17
Dios no creó el mundo por un acto de su voluntad.
18
I Ching, Le livre du changement.
19
Sobre este punto véanse los trabajos de sinólogos como Jean Lévi, Yvan
Kamenarovic y François Julien.
20
De Pierre Fayard, La información resulta
de la interacción.
21
La pintura tradicional china, al igual que la japonesa, enfatiza en los espacios
de relación entre las formas. En las artes marciales, la noción de ma-aï
designa el espacio–tiempo que separa dos compañeros. La calidad del ma-aï
varía en función de la experiencia de cada uno y de las circunstancias en
las cuales ellos se encuentren.
22
Véase L’art de la guerre, de Jean Lévi, también comentado en nota 6.
23
Véase bibliografía.
24
El valor estratégico de una información a menudo es inversamente proporcional
a su difusión y a su grado de certidumbre.
25
El modelo SECI de Nonaka en Socialización,
exteriorización, combinación, Interiorización.
26
Dr. Fumikatsu Tokiwaa, Senior Advisor
yt Chairman of the Advisory Committee
de la Kao Corporation.
27
Takahiko Kanzawa, Senior Manager Global
Marketing, Corporate Marketing Department II & Corporate Marketing Division,
en NTT DoCoMo.
28
Datos como hechos representados con
la forma de números, letras, gráficos, existencias, precios, niveles y puntos
de ventas, clientes, perfiles, demandas... Información como
datos más intenciones. Los hechos son organizados en el marco de un proyecto
específico. Un dato se convierte en información cuando se vuelve una indicación,
cuando es portadora de sentido con relación a un proyecto, una expectativa. Conocimiento
como información más interpretación, más experiencia, más contexto.
29
…ba could
be thought as a shared space for emerging relationships. This space can be
physical (e.g., office, dispersed business space), mental (e.g. shared
experiences, ideas, ideals) or any combination of them. What differenciates ba
from ordinary human interactions is the concept of knowledge creation. Ba
provides a platform that a transcendental perspective integrates all information
needed. Ba may also be thought as the
recognition of the self in all. According to the theory of existentialism, ba is
a context which harbors meaning. Thus, we consider ba
to be shared space that serves as a foundation for knowledge creation. (Extracto
de: Nonaka: The Concept of «Ba»: Building a Foundation for Knowledge
Creation, 1998). Ba puede dar
cuenta de lugares y espacios físicos y mentales compartidos, de lugares
presenciales o virtuales. El concepto fue introducido inicialmente por el filósofo
japonés Kitaro Nishida.
30
Sobre este punto, se puede profundizar consultando el modelo A.C.E., Labcis,
Université de Poitiers, 1995.
31
Ikujiro Nonaka, entrevista con el autor, 31 octubre 2001.
32
Kazue Kikawada, Knowledge Dynamic
Initiative, Fuji Xerox, documento interno, Tokio 2000.
33
Esta actitud introduce a las raíces en el budismo japonés, particularmente en
el zen.
34
Véase, de Musashi, Gorin no So, Traité sur les cinq roues.
35
En Japón se utilizan varios tipos de escritura; se emplean mezclándolas en
función de las necesidades en los textos. Al hacer esto, la presencia de los kanji
chinos, más conceptuales, en un texto quiere decir que se trata de signos clave
para la comprensión. En consecuencia, el lector puede contentarse con tenerlos
en cuenta exclusivamente para comprender el texto sin necesidad de leer los
otros. Al contrario, la lectura alfabética pasa por la reproducción sonora del
conjunto de palabras y frases.
36
Kazuaki Katori, presidente de NTT Mediascope (entrevista con el autor el 2 de
noviembre del 2001) explica cómo crear adhesión en los asalariados de una
empresa en un término de tres años. Cada empleado, incluyendo los que están
en la dirección, redacta su propio relato futurista y su visión personal;
entonces, el conjunto de testimonios es procesado colectivamente por la empresa.
37
Véase Fumikatsu Tokiwa, Management based on Natural Wisdom. En todo
aprendizaje en Japón se habla de una comunicación del hara
(centro vital situado a dos dedos del ombligo) del maestro a su discípulo.
La comunicación no es ni formalizada, ni explícita y el discípulo construye
por sí mismo el mensaje que lo transforma.
38
Se trata aquí de una aplicación particularmente ejemplar del denominado
hiperprincipio de estrategia (Jean-Marie Mathey) de economía de medios que
consiste en sistematizar de manera orientada recursos (...) heterogéneos. Sobre
este tema, véase Fayard (op. citada en nota 20) y www.stratego.tv.
39
Para una presentación más detallada de este estudio de caso, consúltese Collective
creativitu based on «Ba» theory, de Tsuyuki Emiko, disponible en www.stratego.tv.
40
Ikujiro Nonaka, 2001.
41
En Estados Unidos, las teorías de la agilidad estratégica (véase también Ana
Cristina Fachinelli, 2002) desarrollan modelos de organización basados en lo
que John Boyd (www.belisarius.com )
calificaría como armonía operacional en donde los controles se efectúan sobre
la base de la responsabilidad y del proyecto compartido. Se puede consultar
también Thinking like Marines (www.belisarius.com).
42
La imagen de la enfermedad de Alzheimer para calificar la empresa que no
comunica y está desfasada de la sociedad de la información es a menudo citada
en el marco de las actividades de la Knowledge Management Society of Japan.
43
Al igual que en el juego del go, lo que marca la diferencia entre los
jugadores no es la calidad de las piedras tomadas de forma aislada, sino la
calidad de las relaciones y el dominio global sobre el go
ban.
44
Esta práctica parece particularmente avanzada en PW Consulting, así como en
Fujitsu.
45
Esta estrategia se aplica en numerosas empresas, especialmente en NTT
Mediascope, Kao Corporation, Asahi Breweries, entre otras.
46
Sociedad Franco-Japonesa de Tecnologías Industriales, Les chemins du savoir
au Japon. Primera misión sobre gestión
del conocimiento, organizada por el Servicio para la Ciencia y la Tecnología
de la Embajada de Francia en Japón.
47
Entendemos por composición estratégica la articulación al servicio de un
proyecto que engloba estrategias de varios actores quienes, al servir sus
propias finalidades, están sirviendo también la del proyecto en general. Véase
www.stratego.tv.
48
En la bibliografía, consultar Guerre et contre-guerre, survivre à l’aube
du 21ème siècle, de A. Toffler y H. Toffler.
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creation and destruction, www.belisarius.com
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l’interaction. L’information et la communication dans la stratégie, Zéro
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Tsuyuki,
Emiko: Collective
creativity based on « Ba » theory, febrero 2002. Disponible
en www.stratego.tv.
Catedrático
en ciencias de la información y de la comunicación. Director del LABCIS
(Unidad de Investigación sobre Comunicación Científica / LABoratoire de
Recherche sur la Communication et l’Information Scientifique et Technique), y
profesor en el ICOMTEC (Instituto de la Comunicación y nuevas Tecnologías /
Institut de la COMmunication et des nouvelles TEChnologies), de la
Universidad de Poitiers en Francia (http://icomtec.univ-poitiers.fr,
http://www.stratego.tv).
Enviado por Pierre Fayard
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