INTRODUCCIÓN:
El macrófago tiene su
origen en las células germinales pluripotenciales
granulo-monocíticas
(CGp-GM) de la médula ósea. Por acción de los factores
de estimulación
colonial (CSF), de naturaleza glucoprotéica, la CGp-GM se
diferencia en célula
germinal monopotencial monocítica (CGm-M), la cual, se
diferencia en
monoblasto, y éste, a su vez, en promonocito, la primera
célula morfológicamente
identificable como precursora del macrófago y que ya
posee algunas de sus
características, como adherencia al vidrio y capacidad
fagocítica. Por división
del promonocito y posterior diferenciación aparecen
los monocitos, que
abandonan la médula ósea pasando a la sangre. Los
monocitos circulantes
pasan por diapédesis a través del endotelio vascular,
emigrando hacia los
tejidos en los que se diferenciarán en macrófagos, que,
a su vez, pueden
presentarse en diferentes estados funcionales: residentes,
inflamatorios y
activados. El conjunto formado por los precursores
medulares, los
monocitos y los macrófagos tisulares, se engloba actualmente
bajo la denominación
de Sistema Mononuclear Fagocítico (SMF) (tabla I).
Los macrófagos
tisulares, recién llegados del torrente sanguíneo, son aún
células con gran
capacidad de diferenciación, pues todavía no han alcanzado
la madurez de algunas
de sus capacidades funcionales, debiendo pasar por
progresivos estados de
activación hasta conseguirlo.
Tabla I. Ontogenia del
sistema mononoclear Fagocítico
Células Localización
CGo
CGp-GM
CGm-M
Monoblasto
Promonocito
Monocito
Macrófago
Médula ósea
Médula ósea
Médula ósea
Médula ósea
Médula ósea
Médula ósea y sangre
Tejidos conectivos
(histiocitos)
Pulpa dental (macrófagos)
Periodonto (macrófagos,
cementoclastos, dentinoclastos)
Tejido óseo
(osteoclastos)
Hígado (células de
Kupffer)
Bazo (macrófagos)
Médula ósea (macrófagos)
Ganglios linfáticos
(macrófagos)
Tejido linfoide (células
dendríticas)
Sistema nervioso
(microglia)
Piel (células de
Langerhans)
Cavidades serosas: macrófagos
peritoneales
macrófagos alveolares
CGo: célula germinal
omnipotencial. CGp-GM: célula germinal pluripotencial
granulo-monocítica.
CGm-M: célula germinal monopotencial monocítica.
El macrófago tisular
recién diferenciado a partir del Monocito sanguíneo, al
que se parece morfológica
e histoquímicamente, se denomina "macrófago
residente". Todavía
no ha sido estimulado por agentes inflamatorios ni
inmunológicos
representando una población celular quiescente en la que sus
capacidades y funciones
aparecen sólo esbozadas.
Los macrófagos
residentes pueden obtenerse a partir del peritoneo de ratas
que no han sido
estimuladas inmunológicamente.
Cuando surge algún
estimulo inflamatorio, tanto los monocitos recién
llegados al tejido como
los macrófagos residentes proliferan y se expanden.
Al macrófago así
estimulado se le denomina "macrófago inflamatorio,
estimulado o
respondedor. El macrófago sufre una estimulación metabólica que
le provoca cambios
morfológicos, agrandándose, y funcionales, adquiriendo
mayor capacidad para la
quimiotaxis y fagocitosis, especialmente para
fagocitar partículas
opsonizadas por el factor C3b. A la vez, sufre
modificaciones en la
expresión de diversos enzimas: mayor contenido en
hidrolasas ácidas,
pero disminución del ectoenzima 5'-nucleotidasa. También
se incrementa el
metabolismo oxidativo, produciendo gran cantidad de ion
superóxido, aunque no
de peróxido de hidrogeno. A nivel de los tejidos
pulpares y periapicales
el macrófago inflamatorio juega un papel clave en la
respuesta inflamatoria
e inmune durante las pulpitis y periodontitis
Los macrófagos
obtenidos por lavado de la cavidad peritoneal de animales a
los que previamente se
ha inyectado intraperitonealmente algún agente
inflamatorio no
microbiano, como caseina estéril, peptona, tioglicolato,
aceite mineral o glucógeno,
se encuentran en esta fase de diferenciación. La
facilidad con la que
pueden obtenerse estas células, ha hecho que los
macrófagos
peritoneales de rata sean utilizados en numerosas ocasiones como
modelo celular "in
vitro" para estudios de biocompatibilidad de materiales
odontológicos,
medicamentos intraconducto y soluciones irrigadoras
utilizadas en
endodoncia. Así, nuestro grupo ha estudiado el efecto sobre la
funcionalidad del macrófago
de soluciones irrigadoras como el EDTA , el
hipoclorito sódico, el
glutaraldehido y la clorexidina , de medicamentos
intraconducto como el
hidróxido de calcio , el formocresol , y el
paramonoclorofenolalcanforado
, de agentes blanqueantes como el perborato
sódico , o de
componentes de pastas y cementos endodónticos como el eugenol
.
En este artículo se
expone, paso a paso, la metodología para la obtención de
macrófagos
peritoneales de rata seguida por los autores cuando han utilizado
este modelo celular
para estudiar "in vitro" el efecto sobre la viabilidad
celular y la adhesión
de varios medicamentos intraconducto y soluciones
irrigadoras utilizadas
en endodoncia.
Los macrofagos del
tejido conectivo laxo también llamados histiocitos, son
células fagociticas
relativamente grandes y libres, con un diámetro
aproximado de 12 um,
que engullen distintas partículas y las someten a
hidrólisis lisosomica.
Los macrofagos se
clasifican como células del tejido conectivo, por que
representan un
componente normal del tejido conectivo laxo y por que se
derivan del mesenquima.
No obstante también constituyen un componente
esencial de otros
tejidos y órganos, especialmente de los tejidos
hematopoyetico y del hígado.
Los macrofagos del tejido conectivo van de una
forma redonda a una
ovalada o angular, y su núcleo, que se tiñe de color
oscuro por lo general
esta en posicion excéntrica, y normalmente tiene forma
de ovalo dentado o un
frijol arriñonado. En ocasiones, las partículas
relativamente grandes
que estas células fagocitan oscurecen su núcleo, pero
incluso cuando este no
puede distinguirse, la presencia de partículas
extrañasdentro de una
célula bastante grande indica, por lo general, que se
trata de cierto tipo de
macrofago. Las partículas engullidas, incluyendo
marcadores
experimentales (tinta china o azul de tripano), pasan al
citoplasma en fagosomas
que después se unen a los lisosomas primarios. Las
enzimas hidroliticas de
estos ultomos atacan y degradan a las macromoléculas
orgánicas de material
ingerido. Cuando se observan con ME, los macrofagos
normalmente manifiestan
material fagositado en fagosomas, junto con una
formación de diversos
tipos de lisosomas secundarios, incluyendo los cuerpos
residuales que
contienen restos indigeribles. También se hallan presentes
unas pocas cisternas de
REr y un prominente aparato de golgi. La superficie
de los macrofagos
generalmente posee un aspecto irregular debido a la
presencia de
pseudopodos, pliegue superficiales y microvellosidades.
Entre las diversas
actividades que efectuan acabo los macrofagos en el
tejido conectivo laxo
esta la eliminación de ciertas clases de
microorganismos
infecciosos, la limpieza de los desechos celulares,
resultante de la
reaccion inflamatoria aguda que sigue a una infección o
trauma, y la ingestión
de la acumulación diaria de las partículas exógenas
que llenan los pulmones
de los fumadores consuetudinarios. La función
principal de los
macrofagos del bazo es destruir las células sanguíneas
viejas, mientras que
las células dendriticas, semejantes a macrofagos, de
los nódulos linfáticos,
parecen ser capaces de procesar a los antígenos
digeridos para
presentarlos luego a los linfocitos. Además de estas
diferentes funciones
fagociticas, existen pruebas de que los macrofagos
representan el origen
celular de:
1. Proteínas
complementarias.
2. Serie de importantes
reguladores de crecimiento hematopoyetico.
Debido a que los
macrofagos del cuerpo cumplen semejante variedad de
funciones, se piensa
que representan una población muy heterogénea.
Las moléculas de los
anticuerpos pueden facilitar la fagocitosis.
Actualmente se sabe que
hay por lo menos dos condiciones diferentes que
pueden aumentar la
eficiencia de los macrofagos para fagocitar
microorganismos. La
primera de estas condiciones conduce a la producción de
lo que se llama
macrofagos activados, los macrofagos influidos por un factor
de inhibición
migratoria que libera los linfocitos-T reguladores estimulados
por antígenos. La otra
condición consiste en la existencia de moléculas
preconstituidas de
anticuerpos (inmunoglobulina), las cuales se dirigen
contra antígenos específicos
en la superficie de estos microorganismos. Un
extremo de la molécula
de inmunoglobulina, que en su forma monomerica parece
una Y, se denomina Fc
(F por fragmento y c por cristalizable, es decir, la
parte de la molécula
que cristaliza cuando es separada por una enzima
proteolitica). La porción
Fc de la molécula de inmunoglobulina corresponde a
la región de la cola
de la Y, mientras que los puntos que combinan con los
antígenos se sitúan
en los dos brazos. Estos conservan su especificidad como
aglutinante de antígenos
después de haber controlado la digestión
proteolitica de la molécula
de inmunoglobilina, de modo que reciben el
nombre de porción Fab
de la molécula. Los macrofagos poseen receptores en la
superficie celular para
el extremo Fc, y en consecuencia, aglutinan esas
moléculas en su
superficie, gracias a esta disposición, las moléculas de
anticuerpos se unen a
los macrofagos de tal forma que su extremo opuesto
queda libre sobre la
superficie celular. Si son dirigidas contra los
antígenos
superficiales de los microorganismos infecciosos, esas moléculas
permiten que los
macrofagos los reconozcan y los facilitan que se adhieran a
ellos, aumentando la
fagocitos. Además, le presencia de receptores de Fc y
los macrofagos permite
que estos se unan con microorganismos previamente
cubiertos con
anticuerpos, porque las moléculas de anticuerpos aderidas a
los microorganismos están
orientadas con su extremo Fc hacia fuera.
Los macrofagos también
tienen la importante función de facilitar las
respuestas
inmunologicas, la célula precursora que se convierte en macrofago
es el monocito, un tipo
de leucocito (célula sanguínea blanca).
Activación de los macrófagos
Los macrófagos en
reposo pueden matar, desde luego, pero sus capacidades
microbicidas pueden
mejorar por medio de su activación. Esta activación
puede provocarse por:
1. productos
microbianos que causan:
a. activación directa
de monocitos y macrófagos
b. Activación
indirecta: los macrófagos sin activar y las células NK liberan
citoquinas que a su vez
activan a los macrófagos.
2. Ulterior activación
por citoquinas producidas por linfocitos TH, sobre
todo por IFN-. Provocan
atracción quimiotáctica de fagocitos y/o activación
de los mecanismos
dependientes e independientes de oxígeno.
En años recientes se
está viendo que la activación del macrófago es algo más
complejo de lo que se
creía. La idea clave que ha surgido es que el
macrófago despliega
unas u otras de sus funciones efectoras dependiendo de
la combinación
particular de estímulos químicos que reciba, a saber,
citoquinas y moléculas
inflamatorias.
La activación de los
macrófagos de ratón se puede lograr mediante el IFN-
secretado por el TH, o
por la endotoxina (lípido A) de las bacterias
gram-negativas. Pero a
su vez, los macrófagos activados secretan TNF, que al
actuar sobre macrófagos
ya activados provocan una mayor potenciación de sus
capacidades al
activarse la ruta dependiente del óxido nítrico.
En humanos, el macrófago,
en presencia de IFN-gamma, activa la 1-alfa
hidroxilasa, que
convierte el 15-hidroxicolecalciferol circulante en
1,25-dihidroxicolecalciferol
(calcitriol o vitamina D3). A su vez, este
calcitriol activa más
al macrófago al tiempo que inhibe los linfocitos Th1.
Esta respuesta en
humanos puede ser parte de la razón de que cuando falla la
eliminación del parásito
haya un cambio desde TH1 a TH2, con lo que se hace
crónica la respuesta
celular. La producción de calcitriol en el caso de
tuberculosis o
sarcoidiosis puede llegar a circulación periférica,
originando una afección
de hipercalcemia.
Llegados a este punto,
quizá sea bueno llamar la atención sobre las
diferentes fases de la
respuesta inmune en las que participan los
macrófagos:
1. En la defensa
inicial frente al patógeno: el macrófago sin activar tiene
su capacidad fagocítica
basal. Al mismo tiempo secreta citoquinas que ayudan
a otras células (p.
ej., Recordar la IL-1 que participa en la activación de
linfocitos B).
2. En la presentación
del antígeno: actúa como célula presentadora para
linfocitos TH, que a su
vez se activan secretando citoquinas.
3. En la fase efectora
el macrófago se activa por citoquinas (como el IFN
secretado por
linfocitos TH), lo cual va a potenciar sus actividades
antimicrobianas,
antitumorales y de secreción de citoquinas.
Las citoquinas
secretadas por macrófagos en respuesta a componentes
microbianos cumplen
importantes papeles: la IL-12 y el TNF , en sinergia con
otros mediadores,
mejoran la actividad antimicrobiana inespecífica:
 el TNF-
mejora la capacidad microbicida de PMN neutrófilos y de
los propios macrófagos;
 el TNF-
junto con la IL-12 provocan que las células NK liberen
IFN-, el cual aumenta
la actividad de los macrófagos;
 el TNF-
induce cambios en las superficies de células endoteliales
y de fagocitos, que
pueden interaccionar de modo que los fagocitos se
extravasan para acceder
al lugar de la inflamación, donde se localiza el
foco de infección.
Propiedades de defensa
de neutrofilos y monocitos-macrofagos.
Los neutrofilos y los
monocitos son las células encargadas fundamentalmente
de atacar y destruir a
las bacterias, virus y otros genes agresivos
invasores, los
neutrofilos son células maduras que pueden atacar y destruir
bacterias y virus
incluso en la sangre circulante. Por otra parte, los
monocitos sanguíneos
son células inmaduras con muy poca capacidad para
luchar contra los
agentes infecciosos. Sin embargo, una ves que entran a los
tejidos comienzan a
incharse, su diámetro aumenta con frecuencia hasta 5
veces y alcanza hasta
unas 80 micras; un tamaño que puede ser observado a
simple vista. asi mismo
se desarrollan en el citoplasma gran cantidad de
lisosomas y
mitocondrias, que le confieren el aspecto de sacos llenos con
gránulos. Estas células
se llaman ahora macrofagos y tiene una gran
capacidad para combatir
a los agentes patogenos.
Diapedesis
Los neutrofilos y los
monocitos pueden atravesar los poros de los vasos
sanguíneos por un
proceso de diapedesis. A pesar de que el poro es mucho
menor que la célula,
una pequeña parte de esta se desliza a través del poro,
y la porción que se
desliza esta momentáneamente constreñida hasta las
dimensiones del poro.
Movimiento ameboide.
Tanto los neutrofilos
como los macrofagos se desplazan en los tejidos por
el movimiento ameboide.
Algunos pueden moverse a través de los tejidos a
velocidades de hasta 40
am/min., es decir, varias veces su propia longitud
cada minuto.
Quimiotaxis.
Cierto numero de
sustancias químicas presentes en los tejidos hacen que los
leucocitos se aproximen
a la fuente de que proceden. Este fenómeno recibe el
nombre de quimiotaxis.
Cuando un tejido se
inflama, varios productos pueden causar quimiotaxis de
neutrofilos y
macrofagos, haciendo que se muevan hacia el área inflamada.
Estos productos son:
1. Algunas toxinas
bacterianas.
2. Productos de
degeneración de los tejidos inflamados.
3. Varios productos de
reaccion del "complejo de complemento"
4. Diversas sustancias
reactivas que son causadas por la coagulación del
plasma en el área
inflamada y otros productos.
Fagocitosis por
macrofagos.
Cuando se activan por
acción del sistema inmunitario, los macrofagos son
fagocitos mucho mas
poderosos que los neutofilos y a menudo tienen capasidad
para fagocitar hasta
100 bacterias. Pueden aprisionar partículas mucho
mayores, y
frecuentemente cinco o mas veces el numero de partículas que
pueden captar los
neutrofilos; pueden incluso fagocitar partículas mucho
mayores que las
bacterias. También tiene capacidad para expulsar el material
fagocitado una ves
digerido, por lo que a menudo pueden sobrevivir durante
meses.
Digestión enzimática
de las partículas fagocitadas.
Una ves que una partícula
extraña ha sido fagocitada, los lisosomas y otros
organelos entran en
contacto con la vesícula de fagositosis y sus membranas
se fusionan con las de
esta; así penetran las diversas enzimas y sustancias
bacterianas y la vesícula
se trasforma en una vesícula digestiva, que inicia
inmediatamente la
digestión de la partícula fagocitada. Tanto los
neutrofilos como los
macrofagos tienen enzimas proteoliticas especialmente
dispuestas para digerir
bacterias y otras materias proteicas extrañas. Los
macrofagos también
contienen grandes cantidades de lipasa, que digieren las
espesas membranas
lipidicas que rodean algunas bacterias.
Capacidad de los
neutrofilos y macrofagos para matar bacterias.
Además de la digestión
lisososmica de bacterias ingeridas en los fagosomas,
neutofilos y macrofagos
también contienen agentes bactericidas que matan a
la mayoría de las
bacterias aunque las enzimas lisosomicas no las digieran.
Casi todo el efecto
mortal es el resultado de diferentes agentes oxidantes
poderosos formados por
las enzimas en la membrana del fagosoma, o por la
organela llamada
peroxisoma. Estos agentes oxidantes son mortales para la
mayoría de las
bacterias aun en cantidades muy pequeñas. Sin embargo, por
desgracia algunas
bacteterias y de manera notable en el bacilo tuberculoso,
cuentan con cubiertas
resistentes a la digestión lisosomica y, al mismo
tiempo secretan
sustancias que resisten incluso los efectos mortales de los
neutrofilos y
macrofagos.
El sistema
monocito-macrofago y el sistema reticuloendotelial.
Gran parte de los
monocitos, al penetrar en los tejidos y después
transformarse en
macrofagos, se unen a ellos y permanecen así durante meses
o incluso años, a
menos que sean llamados para llevar acabo funciones
especificas de protección.
Tienen la misma capacidad que los macrofagos
móviles para fagocitar
gran cantidad de bacterias, virus, tejido necrotico u
otras partículas extrañas
y, cuando se estimulan adecuadamente, pueden
separarse y
transformarse en macrofagos móviles para responder a la
quimiotaxis y a todos
los demás estímulos relacionados con el proceso de la
inflamación. La
combinación de macrofagos móviles, macrofagos tisulares
fijos y algunas células
edoteliales especialisadas de la medula ósea, el
bazo y los ganglios
linfáticos se le denomina en conjunto sistema retículo
endotelial por
consiguiente, el sistema reticuloendotelial es casi sinónimo
del sistema
monocito-macrofago.
Macrofagos tisulares en
la piel y los tejidos subcutáneos (histocitos)
Aunque la piel es
normalmente inexpugnable a los agentes infecciosos, no
sucede así cuando se
rompe. Si la infección se inicia con los tejidos
subcutáneos y
sobreviene inflamación local, los macrofagos tisulares pueden
dividirse en in situ y
formar nuevos elementos . enseguida llevan acabo sus
funciones usuales de
atacar y destruir agentes infecciosos.
Los macrofagos de los
ganglios linfáticos.
Si las partículas no
son destruidas localmente en los tejidos , penetran en
la linfa y fluyen
atraves de los vasos linfáticos hasta los ganglios,
localizados de manera
intermitente a lo largo del trayecto de las vías
linfáticas. Las partículas
extrañas son atrapadas ahí en una red de senos
revestidos por
macrofagos tisulares.
La organización
general del ganglio linfático; se muestra como la linfa que
penetra por los
ganglios linfáticos aferentes atraviesa los senos medulares
y, finalmente, sale por
el hilio hacia los linfáticos eferentes. Un numero
muy elevado de
macrofagos tisulares reviste los senos; si cualquier
partícula penetra los
senos, estas células la fagocitan y evitan su
diseminación general
por todo el cuerpo.
Macrofagos alveolares
Otra vía por la cual
los gérmenes invasores penetran muchas veces en el
cuerpo es a través del
sistema respiratorio. Por fortuna , hay un gran
numero de macrofagos
tisulares como componentes integrales de las paredes
alveolares y pueden
fagocitar las partículas que queden aprisionadas en los
alvéolos. Si las partículas
son digeribles, los macrofagos también pueden
digerirlas y liberar
los productos de la secreción hacia la linfa. Si no son
digeribles, los
macrofagos suelen formar a su alrededor una cápsula de
"células
gigantes" hasta el momento en que, si les es posible, puedan
disolverla lentamente.
Estas cápsulas suelen rodear bacilos de la
tuberculosis o partículas
de polvo de sílice e incluso de carbón.
Macrofagos tisulares (células
de Kupffer) en los sinusoides hepáticos.
Otra vía favorita por
la cual las bacterias invaden el cuerpo es a través
del tubo digestivo. Un
numero muy elevado de bacterias atraviesa
constantemente la
mucosa gastrointestinal y penetra en la sangre de la vena
porta. Sin embargo,
antes de que aquella llegue a la circulación general ha
de atravesar los
sinusoides del hígado, que están revestidos por macrofagos
tisulares llamados células
de Kupffer, estas células forman un sistema de
filtro de las partículas
tan eficaz que casi ninguna de las bacterias del
tubo digestivo llega a
pesar desde la sangre portal hasta la sangre de la
circulación mayor. De
echo, películas animadas de fagocitosis por células de
Kupffer han demostrado
fagocitosis bacterianas aisladas en menos de una
centesima de segundo.
Macrofagos del bazo y
de la medula ósea.
Si un microorganismo
invasor logra estar en la circulación general, hay aun
otras líneas de
defensa por el sistema de macrofagos tisulares, en especial
de bazo y medula ósea.
En estos dos tejidos los macrofagos son atrapados por
la malla reticular de
su parenquima, y cuando las partículas extrañas entran
en contacto con las células
reticulares de esta malla, son fagositados por
ellas.
El bazo es similar a
los ganglios linfáticos, excepto que atraves de el
fluye sangre en ves de
linfa. Una pequeña arteria penetra de la cápsula
hacia la pulpa
esplenica y termina en capilares pequeños, que son muy
porosos y permiten la
salida de gran numero de células de la sangre hacia
los cordones de la
pulpa roja. Las trabeculas de la pulpa roja están
revestidas por gran
numero de macrofagos y, además, lo están también los
senos venosos. Este
paso peculiar de la sangre a través de los cordones de
la pulpa roja es un
medio excepcional para la fagocitosis de desechos
indeseables de la
sangre, en especial globulos rojos viejos y anormales.
Inflamación y función
de los macrofagos.
Cuando ocurre una lesión
tisular por bacterias, traumatismos, productos
químicos, calor o
cualquier otro fenómeno se liberan muchas sustancias que
producen cambios
secundarios e impresionantes en los otros tejidos. Estos
cambios secundarios se
llaman en conjunto, inflamación, que se caracteriza
por:
1. Vasodilatacion local
con exceso de flujo sanguíneo local consecuente.
2. Aumento de la
permeabilidad de los capilares con fuga de grandes
cantidades de liquido,
hacia los espacios interticiales.
3. Coagulación de
liquido en estos espacios a causa de las cantidades
excesivas de
fibrinogeno y otras proteínas que salen de los capilares.
4. Migración de gran
numero de granulocitos y monocittos hacia el tejido.
5. Tumefacion celular.
Respuesta de los
macrofagosy neutrofilos a la inflamación.
Los macrofagos
tisulares como primer línea de defensa.
Los macrofagos que se
encuentran en los tejidos, sean histiocitos en el
tejido subcutáneo,
macrofagos alveolares en los pulmones, microglia en el
cerebro, comienzan
inmediatamente su acción fagocitaria. Cuando son
activados por los
productos de la inflamación, el primer efecto consiste en
el aumento de tamaño
de cada una de estas células. Luego, algunos de los
macrofagos previamente
sensibilizados pueden convertirse en unidades
móviles, formando la
primera línea de defensa durante la primera hora mas o
menos. Por desgracia,
sin embargo, su numero no suele ser muy considerable.
Invasión por monocitos
y macrofagos del tejido inflamado: tercera línea de
defensa.
Junto con la invasión
de los neutrofilos, también penetran ene le tejido
inflamado los monocitos
de la sangre. No obstante, él numero de monocitos
circulante es bajo.
Además, la proporción de los almacenados en la medula
ósea es mucho menor.
Por consiguiente, la acumulación de estas células en el
área del tejido
inflamado es un proceso mucho mas lento que la de los
neutrofilos y requiere
varios días para que se haga efectiva; incluso
después de haber
invadido el tejido inflamado, los monocitos son aun células
inmaduras y requieren 8
horas o más para alcanzar tamaños mayores. Sin
embargo, acabo de días
o semanas, los macrofagos predominan sobre las demás
células fagociticas
del área inflamada.
Ya se a indicado que
los macrofagos pueden fagocitar muchas mas bacterias y
grandes partículas,
incluso polimorfo nucleares y grandes cantidades de
tejido necrotico, que
las que pueden fagocitar los neutrofilos. Además, los
macrofagos desempeñan
un papel importante en la iniciación de la formación
de anticuerpos.
Control de
retroalimentacion de la respuesta de macrofagos.
Factores implicados en
el control de la respuesta de macrofagos y
neutrofilos en la
inflamación:
1. Factor de necrosis
tumoral (TNF).
2. Interleuquina
(IL-1).
3. Factor estimulador
de colonias granulosito-monocito (GM-CSF).
4. Factor estimulador
de colonias granulositicas (G-YCSF).
5. Factor estimulador
de colonias monociticas (M-CSF).
Formación de la pus.
Cuando los neutrofilos
y los macrofagos engloban gran numero de bacterias y
tejido necrotico prácticamente
todos los neutrofilos y muchos macrofagos, si
no es la mayor parte,
terminan por morir. Transcurridos varios días, suele
aparecer en los tejidos
inflamados una cavidad que contiene porciones
variables de tejido
necrotico y macrofagos destruidos. Tal mezcla se conoce
con el nombre de pus.
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Enviado por:
Jorge Ivan Acosta
Villalpando
Estudiante de
odontologia, UACJ
villal@hotmail.com