Un microscopio simple (de un lente o varios lentes), es un instrumento que
amplifica una imagen y permite la observación de mayores detalles de los
posibles a simple vista. El microscopio más simple es una lente de aumento o un
par de anteojos.
El poder de resolución del ojo humano es de 0,2 mm es decir que para ver dos
objetos separados estos deben estar como mínimo a esa distancia.
El microscopio aumenta la imagen hasta el nivel de la retina, para captar la
información.
La resolución depende de la longitud de onda de la fuente luminosa, el espesor
del espécimen, la calidad de la fijación y la
intensidad de la coloración.
Teóricamente la máxima resolución que se puede alcanzar es de 0,2 um dada por
una luz con longitud de onda de 540 nm, la cual pasa por un filtro verde (muy
sensible por el ojo humano) y con objetos condensadores adecuados. El ocular
aumenta la imagen producida por el objetivo, pero no puede aumentar la resolución.
Existen distintos microscopios ópticos generales y de investigación que se
diferencian en factores tales como la longitud de onda de la iluminación del
espécimen, la alteración física de la luz que incide en la muestra y procesos
analíticos que se aplican a la imagen final.
2. Tipos de microscopios
Microscopio de campo claro – Es descendiente de los disponibles a partir de
1800.
Compuestos por:
Fuente luminosa que ilumina la muestra
Condensador que enfoca los rayos de luz sobre la muestra
Platina sobre la cual se coloca la muestra
Objetivo que recibe la luz que atravesó la muestra
Ocular que recibe directamente la imagen formada por el objetivo
La muestra a observar debe ser fina para que pueda ser atravesada por la luz.
Con este tipo de microscopio se deben utilizar métodos de tinción porque el
campo claro de este no produce un nivel útil de contraste.
Microscopio de contraste de fase – Permite observar células sin colorear y
resulta especialmente útil para células vivas.
Este aprovecha las pequeñas diferencias de los índices de refracción en las
distintas partes de una célula y en distintas partes de una muestra de tejido.
La luz que pasa por regiones de mayor índice de refracción experimenta una
deflexión y queda fuera de fase con respecto al haz principal de ondas de luz
que pasaron la muestra. Aparea otras longitudes de onda fuera de fase por medio
de una serie de anillos ópticos del objetivo y del condensador, anula la
amplitud de la porción fuera de fase inicial del haz de luz y produce un
contraste útil sobre la imagen. Las partes oscuras de la imagen corresponden a
las porciones densas del espécimen; las partes claras de la imagen corresponden
a porciones menos densas. Por lo tanto estos microscopios se utilizan para
observar células vivas, tejidos vivos y cortes semifinos no coloreados.
Dos modificaciones del microscopio de fase son el microscopio de
interferencia y el microscopio de interferencia diferencial.
Microscopio de campo oscuro – El objetivo recibe la luz dispersa o refractada
por las estructuras del espécimen. Para lograrlo, el microscopio de campo
oscuro está equipado con un condensador especial que ilumina la muestra con luz
fuerte indirecta. En consecuencia el campo visual se observa como un fondo
oscuro sobre el cual aparecen pequeñas partículas brillantes de la muestra que
reflejan parte de la luz hacia el objetivo.
El efecto es similar a las partículas de polvo que se ven en el haz de luz
emanado de un proyector de diapositivas en una habitación oscura. La luz
reflejada por las partículas de polvo llegan hasta la retina del ojo y las
hacen visibles.
La resolución de este microscopio no puede ser mejor que la del microscopio de
campo oscuro porque emplea la misma fuente de longitud de onda, sin embargo
puede detectar partículas individuales más pequeñas en las imágenes de campo
oscuro, debido al contraste creado.
Es útil para observar autorradiografías, cristales en la orina y para detectar
espiroquetas en particular el Treponema pallidum microorganismo causante de la sífilis.
Microscopio de fluorescencia – Una molécula que fluorece emite luz de
longitud de onda que se encuentra dentro del espectro visible, cuando es
expuesta a una fuente de luz ultravioleta. Se usa para revelar moléculas
fluorescentes naturales, como la vitamina A y algunos neurotransmisores. Al ser
escasas las moléculas autofluorecentes su aplicación más difundida es para
revelar una fluorescencia agregada, como en la detección de antígenos o
anticuerpos en procedimientos de coloración inmunocitoquímica. También se
puede inyectar moléculas fluorescentes específicas en un animal o directamente
en células y usarlas como marcadores. Estos métodos sirvieron para estudiar
uniones intercelulares, trayectorias de las fibras nerviosas en neurobiología y
en detección de marcadores del crecimiento fluorescentes en tejidos
mineralizados.
Se insertan distintos filtros entre la fuente de luz ultravioleta y la
muestra para producir luz monocromática o casi monocromática, o entre el espécimen
y el objetivo permitiendo que la estrecha banda de longitudes de onda de
fluorescencia llegue hasta el ojo o incida en una emulación fotográfica u otro
procedimiento analítico.
Microscopio de barrido confocal – Se usa para estudiar la estructura de los
materiales biológicos. Emplea un sistema de iluminación con rayo láser que es
muy convergente y, en consecuencia produce un punto de barrido muy poco
profundo. La luz que emerge del punto es dirigida a un tubo fotomultiplicador,
donde es analizada. Se utiliza un sistema de espejos para mover el rayo láser a
través del espécimen, iluminando un solo punto por vez. Se registran los datos
de cada punto de la muestra recorrida con este rayo móvil y se guardan en una
computadora. Luego se puede llevar la imagen a un monitor de alta resolución.
Este método tiene la ventaja de que se pueden tomar imágenes de la muestra en
cortes muy finos. Las regiones fuera de foco se restan de la imagen mediante un
programa para dar una definición máxima a la imagen.
Es posible también crear imágenes múltiples a diferentes profundidades
dentro del espécimen y realizar reconstrucciones tridimensionales.
Microscopio de luz ultravioleta – La imagen en el microscopio de luz
ultravioleta depende de la absorción de esa luz por las moléculas de la
muestra. La fuente de luz ultravioleta tiene una longitud de onda de 200 nm, por
lo tanto puede alcanzar una resolución de 0,1 um. La microscopia ultravioleta
no es muy diferente del funcionamiento de un espectrofotómetro pero sus
resultados son registrados en fotografías. La muestra no se puede observar
directamente a través del ocular porque la luz ultravioleta puede dañar la
retina.
El método sirve para detectar ácidos nucleicos, proteínas que contienen
determinados aminoácidos. Mediante longitudes de ondas específicas para la
iluminación se puede obtener mediciones espectrofotométricas para cuntificar
el DNA y el RNA de cada célula.
Microscopio de polarización – Este microscopio es una simple modificación
del microscopio óptico, contiene un filtro polarizante llamado polarizador
entre la fuente de luz y la muestra y se ubica un segundo polarizador,
denominado analizador entre el objetivo y el observador.
Se puede rotar el polarizador y el analizador; la diferencia entre sus ángulos
de rotación se usa para determinar el grado en que una estructura afecta el haz
de luz polarizada. La capacidad que tiene un cristal o estructura cristalina de
rotar el plano de la luz polarizada se denomina birrefringencia.
Exhiben birrefringencia el músculo estriado o esquelético y las inclusiones
cristaloides de las células intersticiales testiculares.
3. Microscopia electrónica
Dentro de los microscopios electrónico tenemos el de barrido y el de
transmisión.
La ventaja de los microscopios electrónicos frente a los ópticos esta en que
la longitud de onda del haz de luz es aproximadamente 1/200, lo cual aumenta la
resolución.
Microscopio electrónico de transmisión – La óptica es muy similar al óptico
pero se diferencia en que usa un haz de electrones en vez de un haz de luz
visible.
Este microscopio se basa en los siguientes principios:
- Una fuente, un filamento de tungsteno calentado que emite electrones (cátodo)
- Un ánodo, hacia el cual son atraídos los electrones
- Una diferencia de potencial entre el cátodo y el ánodo imparte un
voltaje de aceleración entre 20.000 y 200.000 voltios a los electrones, que
crea la haz
- El haz pasa por una serie de electroimanes que tienen las mismas funciones
que las lentes de vidrio de un microscopio óptico
El condensador forma el haz y modifica el diámetro del haz que incide en el
plano del espécimen. El haz que atraviesa la muestra se coloca en foco y se
aumenta por medio de un objetivo y se aumenta aun más con una o más lentes
proyectoras. La imagen final se visualiza sobre una planilla cubierta por fósforo.
Las porciones de la muestra que han sido atravesadas por los electrones aparecen
brillantes, las porciones que absorvieron o esparcieron los electrones por su
densidad inherente o debido al agregado de metales pesados durante la preparación
del espécimen aparecen oscuras. Se coloca una placa fotográfica o un detector
de video por encima o por debajo de la pantalla del visor, con la finalidad de
obtener un registro permanente de la imagen sobre la pantalla.
Las muestras se preparan sobre la misma base que la del microscopio óptico pero
requieren métodos más finos.
Los preparados la restricción que tienen es que en cada paso se trabaja con
especimenes de magnitud 3-4 órdenes menores o más finos que los utilizados
para el microscopio óptico. Debido a la gran resolución de estos microscopios
electrónicos la calidad de la fijación, es decir el grado de preservación de
la estructura subcelular debe ser la mejor posible.
La preparación de rutina de los especimenes para la microscopia electrónica de
transmisión comienza con la fijación con glutaraldehído, seguida de un lavado
con un buffer y de una fijación con tetróxido de osmio.
Por lo general, se fijan para el microscopio electrónico de transmisión piezas
de tejido no mayores de 1 mm3
El proceso de deshidratación es idéntico al empleado en la microscopia óptica
El tejido incluido en material plástico se secciona por medio de micrótomos
especialmente diseñados, que usan cuchillas de diamante.
Debido al limitado poder de penetración de los electrones, el espesor de los
cortes preparados para el microscopio electrónico de transmisión varia entre
50 nm y 150 nm. Estos cortes son demasiado finos para poder ser manipulados; se
los hace flotar desde el filo de la cuchilla en la superficie de una bandeja
llena de líquido, se recuperan y se colocan en rejillas de malla de cobre
recubiertas por plástico. Estas rejillas tienen 50-400 orificios por pulgada o
hendiduras especiales para observar cortes seriados.
Por lo general, la coloración de los cortes para microscopio electrónico de
transmisión se realiza por medio del agregado a la muestra de materiales de
elevada densidad, tales como iones de metales pesados. Estos iones de metales
pesados se unen a los tejidos durante la fijación o la deshidratación o al
sumergir las muestras en soluciones de tales iones después del corte. El teróxido
de osmio que se emplea de rutina en el fijador se une a los componentes fosfolipídicos
de las membranas, lo cual agraga densidad a la membrana.
A menudo se agrega nitrato de uranilo a las soluciones alcohólicas usadas en la
deshidratación, con el fin de agregar densidad a los componentes de las uniones
celulares y a otros sitios. La inmersión secuencial en soluciones de acetato de
uranilo y citrato de plomo se usa rutinariamente para teñir los cortes antes de
observarlos con microscopio electrónico de transmisión.
La congelación-fractura es un método especial de preparación de la muestra
para microscopia electrónica de transmisión, de gran importancia en el estudio
de membranas.
El material a examinar puede estar fijado o no; en el primer caso se elimina el
fijador del tejido por medio de lavados, antes de procesarlo. Se infiltra el
tejido con un crioprotector, como el glicerol y se congela rápidamente a unos
–160 grados centígrados.
Microscopio electrónico de barrido – Se asemeja más que al
microscopio electrónico de transmisión a los tubos de televisión de donde
deriva la microscopia electrónica. Para analizar la mayoría de los tejidos se
deja la muestra, se deshidrata por desecación de punto crítico, se cubre con
una película evaporada de oro-carbón, se monta en un taco de aluminio y se
coloca en la cámara de muestras del microscopio. En los tejidos mineralizados
es posible eliminar todos los tejidos blandos con una lejía y analizar las
características estructurales del mineral.
Se logra el barrido con el mismo tipo de rastreo que explora el haz de
electrones a través de la superficie un tubo de televisión. Los electrones
reflejados desde la superficie y los electrones forzados hacia el exterior de la
superficie son captados por uno o más detectores y reprocesados para formar una
imagen tridimensional en un televisión.
Se pueden tomar fotografías para registrar los datos o la imagen en una cinta
de video. Se pueden usar otros detectores para medir los rayos X emitidos desde
la superficie, la catodoluminiscencia de las moléculas del tejido por debajo de
la superficie y los electrones de Auger emitidos en la superficie.
Muchos microscopios combinan las características de un microscopio electrónico
de transmisión y de barrido, el cual permite microanálisis por rayos X con
sonda electrónica.
Se pueden adosar detectores al microscopio para reunir los rayos X emitidos
cuando el haz de bombardea el corte histológico, y mediante analizadores
apropiados se construye un mapa que muestra la distribución en los cortes de
los elementos que tienen número atómico mayor de 12, en concentración
suficiente para producir rayos X en cantidad tal que se pueda analizar.
Trabajo enviado por:
gon2002