HORNOS Y RECIPIENTES DE REFINACION
El
objetivo principal del horno para fabricación de acero es quitar al hierro de
primera fusión la mayor parte del carbono. Luego se agrega una cantidad medida
de carbono al acero fundido para darle las propiedades deseadas. También se
utiliza desperdicio de acero y se agregan otros elementos para mejorar las
propiedades del acero. Un horno ya obsoleto en la actualidad, el convertidor
Bessemer, hizo posible la producción de grandes tonelajes de acero hacia
mediados del siglo XIX. Se construyeron grandes buques, ferrocarriles, puentes y
grandes edificios con el producto de esta nueva fuente de acero. Sin embargo,
muchas de las impurezas quedaban en el acero y, desde que se usó aire inyectado
para quemar el carbono, el nitrógeno de la atmósfera se convirtió también en
una impureza que debilitaba al acero.
El
acero en bruto es además algunas veces mejorado en hornos, crisoles, calderos y
recipientes para ciertas aplicaciones. Se involucran pequeños pero crecientes
tonelajes.
Horno Eléctrico de Inducción
Los
hornos eléctricos de inducción utilizan una corriente inducida para fundir la
carga. La energía es del tipo de inducción sin núcleo dada por una corriente
de alta frecuencia que suministra a la bobina primaria, enfriada por agua que
circunda al crisol. La corriente de alta frecuencia es alrededor de 1000 Hz,
suministrada por un conjunto motor-generador o un sistema de frecuencia con arco
por vapor de mercurio. El crisol es cargado con una pieza sólida de metal,
chatarra o virutas de operaciones de mecanizados, al cual se le induce una alta
corriente secundaria. La resistencia de esta corriente inducida en la carga se
hace en 50 o 90 min, fundiéndola en grandes crisoles que contienen arriba de
3.6 Mg de acero.
Los
hornos de inducción, con crisoles aprovechables desde pocos kilogramos hasta
3.6 Mg son relativamente bajos en costo, casi libres de ruido y por lo mismo
producen poco calor. Puesto que la temperatura no necesita ser más alta que la
requerida para fundir la carga, la chatarra aleada puede ser para refundir sin
que sea "quemada" la calidad del material. Por estas razones a menudo
son encontrados en laboratorios experimentales o fundiciones. En hornos de arco
eléctrico, la temperatura alta del arco puede refinar el metal, siendo una
desventaja de la fundición.
El
tipo más sencillo tiene la cámara de fusión unida a un canal que, como ya se
ha dicho, forma un circuito eléctrico secundario cerrado en el cual se genera
el calor. Al poner el horno en marcha, el canal está lleno de material metálico
sólido en íntimo contacto para permitir el cierre del anillo. Primeramente se
funde el contenido del anillo (sección más estrecha) y luego, poco a poco, se
propaga la fusión a toda la carga. La mezcla del liquido queda favorecida por
la acción electrodinámica de la corriente.
Para
facilitar las coladas subsiguientes conviene dejar siempre una cierta cantidad
de metal liquido en el fondo del horno de forma que el canal esté siempre
lleno, es decir, cebado.
Éste
es uno de los inconvenientes que hay que poner en el pasivo de esta clase de
hornos. A pesar de todo, tuvieron mucha aceptación en el campo de la fusión.
del bronce, cobre, aluminio y aleaciones derivadas, y, mas recientemente,
incluso para la fusión de la fundición gris.
La
figura muestra un esquema de un horno de este tipo muy en uso (Ajax).
La
limpieza del canal es difícil: para comodidad de funcionamiento estos hornos
han sufrido modificaciones importantes en su desarrollo, y se les han añadido
dos cámaras, una para la carga y otra para la descarga; de este modo:
- Quedan
eliminados los tiempos improductivos, porque la temperatura del metal se
mantiene constante en la cámara de descarga b incluso cuando se añade
metal al vaso de carga a;
- El
metal de la cámara de descarga está siempre limpio, porque las escorias
permanecen en la cámara de carga. El sistema actúa a modo de sifón.
- Dado
que los canales tienden a estrecharse por las incrustaciones de óxidos que
se forman durante el funcionamiento, cada 24 horas, con el horno caliente,
se efectúa la limpieza que dura media hora aproximadamente.
- Los
hornos son siempre rebatibles mecánica o hidráulicamente, y llevan el
perno de rotación bajo la piquera de colada.
- Los
hornos emplean corriente monofásica si son de poca cabida, y corriente trifásica,
con más canales, si son grandes.
- El
factor de potencia es, aproximadamente, 0,70, lo que obliga, en la mayoría
de los casos, a acoplar uno o más condensadores para aumentarlo a 0,80.
- Las
pérdidas de material por oxidación son mínimas y el funcionamiento
resulta económico.
- El
recubrimiento está constituido por materiales refractarios cuya composición
varia según los metales que hay que fundir.
El
horno de baja frecuencia no puede alcanzar las elevadas temperaturas necesarias
para fundir el acero, por lo que se emplea casi exclusivamente para aleaciones
de cobre-niquel, con más del 30 % de este último metal. Puede fundir también
el hierro colado y metales y aleaciones ligeras.
El
consumo de corriente (kWh/ton) varia según el metal: funcionando continuamente
es de 300 a 450 kWh/ton para el bronce, 600 a 700 kWh/ton para el hierro colado
y 400 a 450 kWh/ton para el cobre.
Normalmente,
para completar la instalación del horno o de varios hornos se prepara un tambor
de reserva, como se ha indicado anteriormente.
Siendo
estos hornos monofásicos, la instalación de uno solo desequilibra la línea,
por lo que es preferible instalar dos o tres con transformadores de toma Scott.
Hornos
de inducción de alta frecuencia.
- Los hornos de inducción sin núcleo se basan en la ley física según la cual
los cuerpos metálicos sometidos a la acción de un campo magnético de
corriente alterna se calientan tanto más cuanto más intenso es el campo magnético
y cuanto más elevada es la frecuencia.
Están
constituidos por una espiral cilíndrica (enfriada por circulación interior de
agua) de tubo de cobre de sección rectangular o cuadrada, dentro de la cual va
instalado un crisol que contiene el metal que se ha de fundir.
Por
efecto del campo magnético generado por la espiral se induce una corriente a la
masa metálica y la energía eléctrica absorbida se transforma en calor. El
crisol refractario no impide la acción del campo magnético.
Mientras
que en los hornos de baja frecuencia se emplea la corriente industrial de 42 a
50 Hz, en los hornos de alta frecuencia puede variar de 500 a 3000 Hz, pudiendo
llegar a 20000 y más en pequeños hornos experimentales.
En
los hornos de tipo industrial, la corriente de alta frecuencia es obtenida con
grupos giratorios motor-alternador de alta frecuencia. Siendo bajísimo, sin
embargo, el factor de potencia, hace falta disponer en serie o en paralelo una
batería de condensadores de capacidad tal que equilibren la corriente
desfasada, como puede apreciarse en el esquema de instalación de un horno de
alta frecuencia que se representa en la figura.
El
revestimiento del horno se forma con una masa de granalla de cuarcita en
diversas gradaciones de tamaño, que se hace plástica con la adición del 6 al
8 % de caolín. Se debe poner un gran cuidado al efectuar el revestimiento y el
secado que le sigue, que será muy lento para evitar resque-brajaduras.
También
se puede efectuar el revestimiento usando granos de cuarcita y ácido bórico en
la proporción del 1,5 al 3 %.
La
capacidad de esta clase de hornos puede variar desde unos pocos kilogramos hasta
10 a 12 toneladas con potencias que alcanzan los 2000 kW y frecuencias de 500 a
600 Hz.
Aplicaciones:
Los hornos de inducción de alta frecuencia poseen notables ventajas: su
producción es de gran calidad, con oxidaciones muy reducidas y análisis
constantes. Se obtiene también la supresión de los electrodos, una economía
en los gastos de funcionamiento y un menor consumo de corriente eléctrica.
Sin
embargo, los gastos de instalación son muy elevados. Se emplean particularmente
en las fundiciones de aceros aleados especiales o de aleaciones de hierro colado
y en menor escala en las fundiciones de hierro colado gris.
Crisol
El
proceso de crisol es el proceso más viejo para la fabricación de acero, pero
éste, hoy en día se usa muy poco excepto en fundiciones no ferrosas. Los
crisoles se hacen en general de una mezcla de grafito y arcilla. Son
completamente frágiles cuando se enfrían, debiendo ser manejados con cuidado,
poseen resistencia considerable cuando están calientes. Los crisoles son
calentados con coque, aceite o gas natural y deben sujetarse con unas tenazas
especiales ajustadas para prevenir daños. El hierro dulce, metal enjuagado,
chatarra de acero, carbón vegetal y ferroaleaciones constituyen la materia
prima para la fabricación de acero por este proceso. Estos materiales son
colocados en crisoles que tienen una capacidad de más o menos 50 kg y son
fundidos en un horno regenerativo.
Fusión
al Vacío y con Atmósfera Especial
Los
metales fundidos tienden a absorber gases debido a la humedad en el horno, en la
olla y en la atmósfera o a atrapar hidrocarburos de la carga. La rapidez de la
oxidación del metal expuesto a la atmósfera crece con los aumentos de
temperatura. La temperatura de fusión más baja compatible con la suficiente
fluidez, hará mínima la absorción de gas así como la oxidación que son
perjudiciales.
Para
algunos metales es permisible una capa de escoria o espuma acumulada sobre el
metal fundido, para protegerlo de la excesiva oxidación. Frecuentemente se añaden
provocadores de escoria. En el caso del aluminio, esta escoria es algo
perjudicial durante el colado y deberá tenerse especial cuidado en evitar su
entrada al molde.
- Habilidad
para retener las propiedades físicas a temperaturas extremas.
- Baja
susceptibilidad a la corrosión y al desgaste, dependiendo de la aleación.
- Promoción
de las propiedades metalúrgicas deseables, tales como el tamaño fino del
grano.
Lingotes
de Acero y Colados Continuos
Para
fabricar alambres, barras, láminas, placas, tubos o perfiles estructurales, el
lingote de acero caliente se pasa por rodillos, se prensa o se estira, en formas
predeterminadas. Los lingotes se obtienen vaciando el metal en moldes, como se
ve la en la figura.
Los
moldes pueden ser rectangulares, de sección cuadrada o redonda, los colados
finales varían en tamaños desde unos cuantos cientos de kilogramos, hasta 25
Mg. La clase de metal colado y el producto son los factores que determinan el
peso del lingote. Los lingotes de sección rectangular y cuadrada, tienen sus
aristas redondeadas y los lados corrugados. El redondeo de las aristas reduce la
tendencia de los granos columnares a convergir, formando un plano débil.
Corrugando los lados se acelera el enfriamiento, lo cual es un proceso que
reduce el tamaño de los granos columnares formados.
Los
dos tipos de moldes para lingotes, de la figura se usan para colado por arriba.
El tipo de extremo más grueso hacia abajo, mostrado en A, es fácil de retirar
del lingote, aun cuando las pérdidas del metal son grandes, debido a la cavidad
del rechupe (tubo) que se forma durante la operación de enfriamiento. Estas pérdidas
son menores cuando se emplea el tipo mostrado en B. Cuando se vacía un lingote
la solidificación es progresiva, comenzando en la superficie del molde y
progresando hacia el centro. Durante este periodo hay considerable rechupe del
metal. A medida que solidifica, capa tras capa, disminuye el volumen del metal,
dando como resultado la formación de un hueco al completarse la solidificación.
La velocidad del enfriamiento, es un factor importante en la producción de
lingotes sólidos.
Los
lingotes hechos en moldes con el extremo grueso hacia arriba tienen, en la parte
superior del molde, un gran volumen de metal caliente, disponible durante el
periodo de enfriamiento y al solidificar muestran pocas pérdidas de metal
debido a las cavidades por rechupe. Se pueden reducir las pérdidas por formación
de tubos en los lingotes, bien sea añadiendo metal durante el enfriamiento o
usando rebosaderos refractarios. El metal en los rebosaderos permanece fundido
hasta que el lingote ha solidificado y durante el periodo de solidificación, le
suministra el metal necesario para compensar los rechupes.
Se
obtienen varios tipos de estructuras de lingote, controlando o eliminando la
evolución del gas en el metal, durante la solidificación. El acero calmado
habiendo sido desoxidado, no desarrolla gas durante la solidificación. La
superficie superior de cada lingote solidifica inmediatamente, así como en las
paredes y porque el rechupe de la parte superior del metal solidificado se forma
una cavidad grande en el centro del tubo del interior del lingote. El proceso de
producción del acero "calmado" es complejo y depende de iniciar con
un acero de alto carbono del que finalmente se desea; cuando el carbono es
reducido a la cantidad exacta, el acero es desoxidado por horno o agregando
arrabio de silicio alto o una aleación alta en silicio. Todos los aceros que
tienen arriba de 0.30% de carbono son calmados. Tales lingotes tienen un mínimo
de segregación, estructura buena y una cavidad grande en el centro, en general
la conformación del molde con el extremo grueso hacia arriba debe suministrársele
metal caliente.
Otra
estructura de lingote es conocida como acero tapado, el cual no esta, o sólo
ligeramente, desoxidado por el horno o caldero. Este tipo de acero es
caracterizado por una acción de semiebullición en la coquilla después que ha
sido llenada, debido a la rápida evolución de monóxido de carbono, durante el
periodo de solidificación Esto ocasiona la formación de una estructura
semejante a la de un panal que, si se controla, compensa a la mayoría de las
perdidas por rechupe. Estas pequeñas burbujas no constituyen un defecto, si no
han tenido contacto con la atmósfera exterior y se cierran por soldadura de
presión en el proceso de trabajo en caliente. Los lingotes de acero tapado
tienen buena superficie y poca o ninguna oportunidad para la formación de
tubos. La estructura de los lingotes semicalmados y de otros se obtienen
mediante el control de la formación de gas durante la solidificación.
Hornos
de Gas
Los
tres procesos modernos y los hornos que se emplean para producir acero son el de
oxígeno básico, el de hogar abierto y el eléctrico. Estos hornos no se pueden
utilizar uno en lugar de otro. Cada sistema requiere diferentes fuentes de energía
y diferentes fuentes de materias primas. La clase de instalación se escoge, por
tanto, por razones económicas y por la disponibilidad de materias primas y
fuentes de energía.
El
horno de oxígeno básico está diseñado para producir un acero de alta calidad
en poco tiempo; cada hornada por hora es de 200 a 300 toneladas (en cada lote),
en comparación a las hornadas de 100 a 375 toneladas que se obtienen entre 5 a
8 horas con el proceso de hogar abierto. La materia prima principal que se usa
en el horno de oxígeno básico es arrabio fundido procedente del alto horno. El
desperdicio o chatarra de acero se carga al horno y se utiliza cal como fúndente
para que reaccione con las impurezas y forme una escoria sobre la superficie del
metal fundido. Una lanza enfriada con agua se baja dentro, a pocos metros de la
carga para inyectar una corriente de oxigeno a más de 100 libras entre pulgada
cuadrada sobre la superficie del baño fundido. La oxidación del carbono y las
impurezas ocasiona una vigorosa agitación la cual origina que todo el metal se
ponga en contacto con la corriente de oxígeno. Primero se inclina el crisol
para remover la escoria y luego se le hace girar para vaciar el acero fundido en
una olla de colada. Se agrega carbón, generalmente en forma de esferas
aglomeradas de antracita, en cantidades cuidadosamente medidas y también se añaden
otros elementos para producir la cantidad deseada en el acero.
Los
hornos de hogar abierto toman su nombre de un área de fabricación de acero de
poca profundidad a la que se llama hogar, la cual está expuesta o abierta a un
soplo de llamas que barre alternadamente el hogar desde un extremo del horno
durante un tiempo y, luego, del otro extremo del mismo. El horno se carga por
una puerta lateral que se abre hacia el piso de carga. Teóricamente, un horno
de hogar abierto puede trabajar con hierro de alto horno solo o con chatarra de
acero sola, pero la mayoría de las operaciones utilizan ambos en proporciones
aproximadamente iguales, las cuales varían con el precio de la chatarra y la
disponibilidad del hierro fundido. El desperdicio se coloca en el horno con una
máquina cargadora que generalmente da servicio a una línea o serie de hornos
de hogar abierto en un solo edificio. Se agregan otros elementos para mejorar el
acero. Sobre la superficie del acero caliente se forman escamas o incrustaciones
de laminación que se desprenden en forma de escamas negras; éstas son en
realidad una forma de óxido de hierro (Fe3O4), llamado
magnetitas en su forma de mineral. En los molinos o trenes de laminación se
utiliza el acero de los hornos de fabricación para reducir el contenido de
carbono. Se agrega ferrosilicio de aluminio si se quiere obtener acero calmado.
Un acero calmado es aquel que se ha desoxidado suficientemente para evitar la
formación de gas en la lingotera, y dar lugar a un acero uniforme. Si no se
desoxigena al acero, se le llama acero efervescente porque se forman bolsas de
gas y huecos producidos por el oxígeno libre en el centro del lingote y el
borde cercano a la superficie del lingote está libre de defectos. Sin embargo,
la mayoría de estas fallas se eliminan mediante procesos de laminación
posteriores. Cuando los contenidos de la hornada son aceptables y la temperatura
es la correcta, se pica o sangra el horno y se vacía el metal fundido a una
olla de colada .Como sucede con el horno de oxígeno básico se agrega carbono
al contenido de la olla para ajustar el contenido de carbono. Se agregan pequeñas
esferas de aluminio a la cuchara para desoxidar el metal fundido y producir un
tamaño de grano más fino.
Una
grúa viajera levanta la cuchara u olla de colada, con su carga de acero
fundido, y la pasa sobre una serie de pesados moldes de hierro fundido para
hacer lingotes. El acero se descarga o se vacía a los moldes por medio de una
abertura que hay en el fondo de la olla de colada.