Indice
Mecanismo de Lesión Hepatocelular
Alcohol
Lesión Colestásica
Hipoxia/Isquemia
Radicales Libres y Peroxidación Lipídica
Lesión Bacteriana, Viral e Inmunológica
Hepatopatías Crónicas
Referencias Bibliográficas
Mecanismo de Lesión Hepatocelular
La muerte de las células del parénquima hepático
o de los hepatocitos es común a prácticamente todas las hepatopatías, aunque
los mecanismos responsables de la muerte celular sean poco conocidos. La
degeneración hepatocelular y los mecanismos de la muerte celular y estructuras
diana se han analizado en una revisión de Popper en 1988.
Alcohol
El abuso de alcohol puede afectar de forma
adversa a casi todos los órganos corporales, aunque el hígado es especialmente
susceptible a la lesión, dado que es el lugar responsable de la mayor parte del
metabolismo del etanol. Gran parte de la toxicidad del etanol puede atribuirse a
la oxidación de etanol a acetaldehído por acción de alcohol deshidrogenasa,
el sistema microsomal oxidante de etanol y el sistema de la catalasa.
El acetaldehído puede también incluir
sustancias quimiotácticas, quizá leucotrieno B4, que atraen a los neutrófilos
citotóxicos al parénquima hepático. El acetaldehído altera la membrana plasmática
hepatocelular e incrementa la formación de superóxido, un radical libre citotóxico.
La toxicidad del etanol mediada por radicales libres puede acentuarse por la
depleción o a la interferencia con la síntesis de glutatión, un antioxidante
esencial. El estado hipermetabólico resultante de la oxidación del etanol
puede conducir a hipoxia en la zona 3 y provocar un incremento de
susceptibilidad a la peroxidación lipídica microsomial. Por último, la
inducción del sistema citocromo P – 450 por el etanol puede aumentar la
toxicidad de los metabolitos y de las especies que reaccionan con oxígeno.
Lesión Colestásica
La colestasis es una alteración (intrahepática)
de la secreción biliar o (extrahepática) del flujo biliar desde el hígado
hasta el intestino. Las sustancias segregadas normalmente en la bilis, como los
ácidos biliares, el colesterol y la bilirrubina, están incrementadas en el
suero de forma característica. Las enzimas y las proteínas encontradas
normalmente en la bilis (fosfatasa alcalina, gamma – glutamiltranspeptidasa,
5’ – nucleotidasa, leucina aminopeptidasa e inmunoglobulina A) también está
aumentadas en el suero en forma general.
La bilirrubina es probablemente el componente más
tóxico de la bilis e interfiere con muchos sistemas enzimáticos, incluyendo
los de la respiración y los de la fosforilación oxidativa, con la glucogénesis
y con el ciclo de los ácidos tricarboxílicos. La bilirrubina también
interfiere con la síntesis del grupo hemo y con el metabolismo de lípidos,
aminoácidos y proteínas. A concentraciones elevadas, la bilirrubina puede
interferir también con la función de la membrana.
Hipoxia/Isquemia
La lesión por hipoxia es resultado de las
alteraciones circulatorias en las que está comprometido el suministro del oxígeno.
La hipoxia puede ser la causa más frecuente de muerte celular en la patología
humana. Los efectos de la hipoxia sobre el hígado se han estudiado en animales
experimentales, en los que la duración y la gravedad de la privación del oxígeno
pueden controlarse. En estos estudios, la hipoxia se ha asociado con la
disminución del adenosín trifosfato (ATP) que estimula la glucólisis,
depleciona los depósitos de glucógeno y produce un acúmulo de lactato, con la
disminución consiguiente del pH intracelular. La pérdida de fosfatos de alta
energía también conduce a la reducción de la síntesis de proteínas e
interfiere con las bombas iónicas responsables del mantenimiento de la
homeostasis del potasio y del sodio. El resultado final es la tumefacción
celular y la pérdida de la integridad de la membrana plasmática, que facilita
la liberación de enzimas hepáticas intracelulares al plasma.
Recientemente se ha demostrado un gran interés
en los efectos de la isquemia e hipoxemia para reducir al mínimo las lesiones
hepáticas asociadas con la preservación y el trasplante. Las lesiones por
preservación y reperfusión se han expuesto como causas principales del fracaso
primario de los trasplantes y de la relativamente elevada tasa de complicaciones
y rechazos. Se ha sugerido que el exceso de producción de oxidantes asociado
con la depleción de antioxidantes titulares endógenos implica que el hígado
preservado sea susceptible a los metabolitos de reacción con el oxígeno
formados una vez reperfundido el hígado preservado.Para ver el gráfico
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Resección hepática para trasplante.La mejora
significativa de la calidad de la solución de los hígados preservados en la
Universidad de Wisconsin (UW) se ha atribuido a la inclusión de antioxidantes e
inhibidores de los generadores enzimáticos de radicales libres citotóxicos. La
observación de que el aumento de la solución UW con glutatión reducido
suprime en gran medida la lesión de reperfusión, refuerza el papel de las
especies reactivas con oxígeno en la conservación y el trasplante del hígado.
Aunque los metabolitos reactivos con el oxígeno pueden elevarse a partir de
varias fuentes, la enzima xantín oxidasa (XO) se ha implicado con frecuencia
como fuente intracelular importante de radicales de oxígeno tóxicos. Gran
parte de la evidencia para la implicación de la XO en la isquemia de reperfusión
se basa en los efectos protectores del alopurinol, un inhibidor de la XO.La lesión
hepatocelular resultante de la hepatitis aguda o de la colecistitis se ha
asociado con el aumento de concentraciones de XO circulante junto con otras
enzimas hepatocelulares. (1)Recientemente se ha comprobado que el hígado humano
libera cantidades significativas de XO a la circulación sistémica tras la
reperfusión. (2)
Radicales Libres y Peroxidación Lipídica
Los radicales libres también pueden formarse por
la oxidación de moléculas orgánicas. Está bien establecido que el
tetracloruro de carbono forma el radical triclorometilo, altamente reactivo. La
toxicidad de la nitrofurantoína, el paraquat y otros compuestos aromáticos
puede también implicar la producción de radicales libres. (1) Uno de los
mecanismos propuestos para explicar la toxicidad del halotano implica la formación
de especies reactivas con el oxígeno. (3) También es posible que ciertos
compuestos pudieran deplecionar los antioxidantes esenciales y, por tanto, hacer
susceptible al hepatocito a la fuerza. Tal es el caso de la depleción del
glutatión reducido por el acetaminofeno y el bromobenzeno. (1)
Lesión Bacteriana, Viral e Inmunológica
Los productos bacterianos como las endotoxinas
pueden provocar degeneración y muerte posterior de los hepatocitos. Las
endotoxinas son lipopolisacáridos compuestos por una parte hidrofílica de
carbohidrato, una cadena bacteriana oxigenada específica de cepa, un núcleo
menos variable y el lípido A. La porción lipídica es responsable de las
reacciones biológicas comunes a las endotoxinas y de la unión de lipoproteínas
de alta densidad (HDL) en sangre y células. En el hígado, la fijación de la
endotoxina es mayor para las células de Kupffer que para el hepatocito. Aunque
la unión de la endotoxina con el hepatocito podría provocar cierta toxicidad
directa, el estímulo de las células de Kupffer para producir eicosanoides y
otros mediadores citotóxicos podría llevar a la colestasis y a la lesión
hepatocelular. Los virus también pueden desencadenar lesiones hepatocelulares,
que pueden ser directas o, más probablemente, indirectas, a través de la
producción de citoquinas, generando una citotoxicidad dependiente de linfocitos
o de macrófagos. Los mejores ejemplos son los virus de la hepatitis y ciertos
herpes virus. (1) Los antígenos de la membrana hepática podrían ser la diana
de las lesiones mediadas por células, dado que se encuentran anticuerpos para
estos antígenos en la hepatitis autoinmune (4) y en la cirrosis biliar
primaria. Otros antígenos de membrana potenciales para generar la citotoxicidad
mediada por células con las lipoproteínas específicas del hígado y la
lecitina hepática, antígenos que pueden intervenir en la hepatitis B y en
otras enfermedades hepáticas. (1)
Hepatopatías Crónicas
Aunque en el análisis previo se ha hecho hincapié
en la lesión hepatocelular aguda, casi todos los mecanismos analizados también
pueden producir una lesión hepática crónica. En la lesión crónica, el
proceso de lesión se ha modificado por cambios adaptativos para la continuación
del estímulo nocivo. Pueden inducirse enzimas microsomales, mitocondriales e
incluso antioxidantes. Otras modificaciones adaptativas incluyen alteraciones
lisosomales, hipertrofia celular, metamorfosis de ácidos grasos, alteraciones
de la transcripción y la traslación y alteraciones de la función
transportadora y de almacenamiento. El fracaso de las modificaciones adaptativas
para compensar la lesión conducen, en último término, a la producción de
fibroplasia que rodea a los hepatocitos y a la cirrosis, que interviene con la
perfusión del parénquima y conduce a la pérdida de la función hepática. Las
enfermedades hepáticas agudas y crónicas pueden ser silentes (subclínicas) o
clínicamente evidentes. Las enfermedades subclínicas normalmente se detectan
cuando se obtienen pruebas bioquímicas anormales durante exploraciones
rutinarias. Las enfermedades clínicamente evidentes, sea cual sea su etiología,
se caracterizan en general por hipertensión portal, ictericia, várices
sangrantes, ascitis, síndrome hepatorrenal y encefalopatía portosistémica.
(1)
Referencias Bibliográficas
Parks A, Gelman S, Maze M. Fisiología Hepática.
En: Miller E, editor.
Anestesia. 4ta ed. España: Harcourt Brace; 1998.
p. 629 - 42.
Tan S, Gelman S, Poplawski SC et al. Xanthine
oxidase: release into the circulation following human liver transplantation.
Gastroenterology 1992; 102: A246.
Elena G. Metabolismo y toxicidad de los anestésicos
inhalatorios. En: Paladino MA, director. Farmacología Clínica para Anestesiólogos.
1ra ed. Argentina: Mc Graw – Hill Interamericana; 1997. p. 117 – 35.
Infante M, Arús E. Hepatitis Autoinmune. Rev
Cubana Med 2000; 39(1): 49-56.
Autor:
David Rodríguez Díaz
Estudiante de VI Año de Medicina Humana Facultad
de Medicina
Universidad Privada "Antenor Orrego"
razamedica@latinmail.com