Introducción
Un
ciclo
es una sucesión de hechos que se repiten indefinidamente en el tiempo.
El concepto de ciclo
celular, nació con el estudio de células que se dividen a
intervalos regulares (división cíclica) cuando se las cultiva in
vitro. De manera básica, dicho ciclo consiste en división celular
o mitosis
e interfase,
que es el término que se utiliza para denominar el intervalo entre dos
divisiones mitóticas consecutivas. (Fig.
A)
Originalmente
se pensó que el ciclo celular estaba compuesto de dos partes básicas; sin
embargo, se advirtió que en algún momento en la interfase se necesitaba que
el ADN nuclear fuera duplicado para que se repartiera en forma equitativa
entre las células hijas durante la mitosis. El lapso intermedio, entre el
final de la mitosis (M) y el comienzo de la fase de síntesis (S), ha recibido
el nombre de G1 y el espacio o intervalo entre el final de la fase
de síntesis y el comienzo de la mitosis se denomina G2 (G
corresponde a la voz inglesa gap,
que denota espacio o hueco). De tal manera se ha aceptado que el ciclo celular
está integrado por cuatro fases: M,
G1,
S y G2.
(Fig.
B)
Algunas
células somáticas se encuentran altamente especializadas, tales como las
neuronas que no se reproducen y se mantienen como “congeladas en la fase G1,
se dice que estas células han abandonado el ciclo (Fig.
C).
Casi
todas las demás células especializadas o diferenciadas pasan por una fase G1
“ampliada” o extendida. Este es el caso de los hepatocitos, las células
fotorreceptoras del ojo, los miocitos o células musculares, los
osteocistos y los osteoclástos o células óseas, etc.(Fig.
D, las zonas horizontales de separación se usan para destacar que esta fase
es muy duradera)
Algunos
histólogos suelen llamar a este estado permanente no cíclico como G0.
El término se ha reservado para las células que no están en proliferación,
que durante un tiempo (o toda su vida) están fuera del ciclo celular.
La
división celular sólo representa una pequeña fracción del ciclo vital de
una célula (en general una hora). La mayor parte de su vida la célula
permanece en interfase, período en el que como mencionamos se duplica la masa
y se replica el ADN.
Todas
las células se forman por división de células preexistentes ( ¡omnis
cellula e cellula! – Virchow ). Todas las células del organismo
se han formado por mitosis a excepción de la célula huevo fecundada. El
crecimiento implica por lo tanto, un aumento del número de las células, y la
división celular permite la continuación de la especie.
En
la mayor parte de los organismos multicelulares encontramos dos grupos
principales de células, células somáticas
y células gonadales
o sexuales.
Las
células somáticas
están compuestas por muchos tipos de células distintas
que constituyen tejidos y órganos (hepatocitos, eritrocitos, células
epiteliales, neuronas, etc.). Las células gonadales
o sexuales (oocitos, espermatozoides) por el contrario tienen el fin exclusivo
de dar origen a la próxima generación, puesto que en la fecundación se unen
con células sexuales del sexo opuesto tras lo cual se consigue la formación
de un nuevo individuo.
La
división celular puede separarse en cariocinesis
o división nuclear, y citocinesis
o división citoplasmática.
Existen
dos tipos de división celular, mitosis,
que es la forma en que se dividen las células somáticas, y meiosis,
que es el proceso de división de las células gonadales.
Mitosis
La
división celular es un fenómeno complejo por el cual los materiales
celulares se dividen en partes aproximadamente iguales entre las dos células
hijas. Este proceso es solo la fase final y microscópicamente visible de
cambios previos ocurridos a nivel molecular y bioquímico.
La
mitosis es un proceso ordenado estrictamente, por el cual dos juegos idénticos
de moléculas de ADN, obtenidos durante la replicación en la fase S de la
interfase, se dividen en dos núcleos recientemente formados (cariocinesis).
Con la consecuente citocinesis se forman dos células nuevas, cada una de
ellas idéntica a la célula madre original.
El
ADN se encuentra (junto con una pequeña porción de ARN y proteínas) bajo la
forma de cromosomas
en una cantidad característica de la especie. Los cromosomas se encuentran
como pares u homólogos.
Así en el hombre se encuentran 46
cromosomas bajo la forma de 23 pares homólogos. Veintidós pares
se denominan autosomas
para diferenciarlos de los dos cromosomas restantes, denominados cromosomas
sexuales. Los pares de cromosomas autosomales son morfológicamente
iguales entre sí. En la mujer esto vale también para los cromosomas
sexuales, denominados X, mientras que los cromosomas sexuales del hombre son
morfológicamente distintos (y por lo tanto no homólogos) y se denominan X e
Y.
La mitosis es un proceso continuo, pero en forma clásica
se le ha subdividido en cuatro fases seriadas: profase,
metafase,
anafase y
telofase.
La mitosis es un proceso continuo, pero en forma clásica
se le ha subdividido en cuatro fases seriadas: profase,
metafase,
anafase y
telofase.
Cuando
la célula está en interfase, los cromosomas sólo se ven como unos finos
cordones de material filamentoso (cromatina), pero al empezar la mitosis la
cromatina –previamente replicada durante la fase S- se condensa en pares de
réplicas cromosómicas idénticas unidas entre sí por el centrómero. En
estas etapas iniciales de la mitosis, las réplicas de los cromosomas se
llaman cromátidas. Al mismo tiempo se forma el huso. En las células animales
el huso se forma entre los centríolos al separarse éstos. En las células
animales el huso se forma entre los centríolos al separarse éstos.
En
las células de animales y plantas, algunas fibras del huso se extienden de
polo a polo y otras se insertan en los cinetocoros de las cromátidas. Los
cinetocoros son cuerpos adyacentes a los centrómeros. La profase
termina con la desintegración de la envoltura nuclear y la desaparición de
los nucléolos.
En
la metafase,
los pares de cromátidas, al parecer guiados por las fibras del huso, se
desplazan hacia el centro de la célula. Al final de la metafase los pares de
cromátidas se disponen en el plano ecuatorial.
En
la anafase,
las cromátidas hermanas se separan y cada cromátida, que ahora es un
cromosoma independiente, se desplaza hacia un polo opuesto.
En
la telofase,
se forma una envoltura nuclear en torno de cada grupo de cromosomas. El huso
se disgrega, los cromosomas se desenrollan y una vez más se tornan extendidos
y difusos. Al mismo tiempo reaparecen los nucléolos. Finalizada la
cariocinesis se produce la citocinesis para formar dos células nuevas.
Merced a la mitosis,
cada célula ha recibido una copia exacta de la enorme cantidad de material
genético de la célula madre y, merced a la citocinesis, más o menos la
mitad del citoplasma y los orgánulos.
Meiosis
En
muchos protozoarios, algas y hongos la reproducción es asexual, es decir, por
mitosis o división celular simple. En este caso todos los descendientes
tienen herencia directa que proviene de un solo antecesor. En cambio en la
mayoría de los organismos multicelulares la reproducción es sexual, por
medio de células
sexuales o gametos (óvulos y espermatozoides), que por fusión en
un cigoto,
darán origen a un nuevo organismo. La herencia proviene pues de ambos
antecesores e implica la fusión de dos núcleos, proceso que llamamos fecundación.
El
desarrollo de las células gonadales implica una forma de división celular
denominada meiosis
(del griego disminución).
Ésta incluye dos
divisiones nucleares sucesivas con una única división de los cromosomas y
una sola replicación de los mismos. De este modo se reduce a la
mitad el número cromosómico característico de las células somáticas, el número
diploide
al número
haploide. Por lo tanto la meiosis se define también como una
división reduccional.
Para comprender los fenómenos básicos de la meiosis
veamos el caso del hombre en la siguiente figura:
El
cariotipo humano tiene 46 cromosomas (44 + XY en el hombre y 44 + XX en la
mujer). Si la reproducción fuese por mitosis, cada gameto tendría 46
cromosomas y el cigoto 92. Esto se repetiría en la siguiente generación,
produciéndose un aumento de acuerdo con el cuadrado de las divisiones. La
meiosis es el mecanismo para evitar que esto suceda.
Además
de reducir el número de cromosomas, la meiosis tiene gran importancia en la
variación genética. Esto se logra gracias a un par de procesos especiales
característicos de la meiosis:
Ø
Separación al azar de los cromosomas homólogos.
Ø
Recombinación con intercambio de segmentos cromosómicos (bloques de
genes) por medio del crossing
– over.
Como
se observa en la figura referida a la gametogénesis, luego de varias
divisiones mitóticas de la espermatogonia (u ovogonia) comienza la división
meiótica. En este momento hay una especie de cambio brusco que obliga a la célula
a entrar en meiosis. En general se supone que el cambio decisivo se produce en
el período G2 de la interfase.
Ya
mencionamos que la meiosis comprende dos divisiones celulares ( I y II ).
Desde el punto de vista morfológico, la primera división meiótica se
caracteriza por una larga profase, durante la cual los cromosomas homólogos
se aparean e intercambian material hereditario.
Los
períodos clásicos de la mitosis no alcanzan para describir los complejos fenómenos
que tienen lugar en la meiosis.
Los
estadios en la meiosis son los siguientes:
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Preleptonema
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Leptonema
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Profase
I
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Cigonema
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Paquinema
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MEIOSIS
I
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Diplonema
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Diacinecis
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Prometafase
I
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Metafase
I
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Anafase
I
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Telofase
I
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Interfase
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Profase
II
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MEIOSIS
II
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Metafase
II
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Anafase
II
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Telofase
II
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Las
cinco etapas de la Profase Meiótica I
Ø
El preleptonema
corresponde a la profase temprana de la meiosis. Los cromosomas son
muy delgados y difíciles de observar y sólo los cromosomas sexuales se
destacan como cuerpos compactos.
Ø
El Leptonema
corresponde a un período en el que
el núcleo aumenta de tamaño y los cromosomas se vuelven más
aparentes. A pesar de que la duplicación del ADN se produjo anteriormente y
contienen dos cromátidas, parecen ser simples en lugar de dobles. Además
muestran engrosamientos dispuestos a intervalos irregulares, los cromómeros.
Además cada cromosoma está unido a la envoltura nuclear por sus extremos a
través de una estructura especializada denominada placa de unión.
Ø
Se considera que el Leptonema finaliza y empieza el Cigonema
en cuanto se inicia la sinapsis, o apareamiento íntimo, entre los dos
cromosomas homólogos. Éste constituye el primer fenómeno esencial de la
meiosis. El apareamiento es muy específico y comprende la formación de
estructural llamadas complejo
sinaptonémico. Los homólogos no se fusionan durante el
apareamiento puesto que permanecen separados por un espacio de 0,15 a 0,2
μm, que al microscopio electrónico aparece ocupado por el complejo
sinaptonémico.
Ø
En el Paquinema
se acortan y engruesan los cromosomas debido al enrollamiento, y el
núcleo parece contener solamente el número haploide de cromosomas debido a
los cromosomas homólogos tan cercanos entre sí. Cada par cromosómico así
formado se llama generalmente bivalente,
pero ya que cada cromosoma homólogo del par está formado por dos cromátidas
hermanas estrechamente yuxtapuestas, es mejor pensar en cada par cromosómico
como una tétrada,
nombre que también se aplica con frecuencia.
En el Diplonema
comienza la desinapsis, los cromosomas empiezan a separarse. Están muy
enrollados y puede visualizarse que están compuestos por dos cromátidas. La
separación no es completa porque permanecen unidos en ciertas zonas, donde
hay entrecruzamientos en la zona de contacto. Estos sitios se denominan quiasmas
y se produce aquí un intercambio de segmentos cromosómicos entre una cromátida
de cada par homólogo (entrecruzamiento o crossing
– over). Tras la rotura en el mismo sitio, se intercambian los
segmentos quebrados y se funden por medio de procesos moleculares con la cromátida
del cromosoma homólogo.
Ø
La separación de los cromosomas continúa en la Diacinecis,
donde los quiasmas y los cromosomas engrosados, parcialmente separados, se
observan claramente.
Las
restantes etapas de la Meiosis
Una
vez terminada la larga profase I, la meiosis se completa con dos divisiones
nucleares sucesivas que ocurren sin un período intercalado de síntesis de
ADN. Típicamente estas etapas restantes ocupan un 10% o menos del total del
tiempo de la meiosis, y se denominan de acuerdo con las etapas
correspondientes de la mitosis.
Ø
Metafase
I: En esta fase los
pares de cromosomas bivalentes se acomodan en la placa ecuatorial. Hay un
centrómero por cada cromosoma y a ellos se unen las fibras del huso, que se
forma igual que en la mitosis.
Ø
Anafase
I: En esta fase no se
produce división de los centrómeros, y los cromosomas enteros, cada uno
compuesto por dos cromátidas hermanas migran hacia polos opuestos. Dicho en
otras palabras los pares homólogos se separan.
Ø
Telofase
I: En ésta se vuelven
a formar los núcleos
Ø
Interfase:
Es corta y seguida por la segunda división meiótica. El complemento cromosómico
se ha reducido y al igual que en la mitosis se han formado dos células a
partir de una. La diferencia crítica estriba en que, para cada tipo de
cromosoma, cada célula ha recibido dos cromátidas hermanas unidas por sus
centrómeros.
Ø
Meiosis
II: En la segunda
división meiótica se produce una división del centrómero de cada
bivalente, por lo que las cromátidas hermanas se transforman en cromosomas
hijos. Éstos atraviesan se movilizan desde la placa de la Metafase
II hacia los polos opuestos, tras lo cual en la Telofase
II se vuelven a formar los núcleos con la consiguiente
citocinesis. Podemos considerar a la segunda división meiótica como una
mitosis sin fase S durante su interfase.
Las
cuatro cromátidas de cada tétrada de la Profase
I se dividen entonces en cuatro gametos, cada una con la mitad, o número
haploide de cromosomas original.
Comparación
entre mitosis
y meiosis
A
excepción de los cromosomas sexuales, un núcleo diploide contiene dos copias
de cada cromosoma, uno del padre y otro de la madre. Estas dos copias reciben
el nombre de homólogos. Antes de una división mitótica normal, los dos homólogos
de cada cromosoma se duplican, y las dos copias permanecen unidas como cromátidas
hermanas. Estas cromátidas hermanas se alinean en el huso, con sus fibras
cinetocóricas dirigidas hacia polos opuestos. A consecuencia de ello, las
cromátidas hermanas se separan una de otra durante la anafase, y cada célula
hija hereda una copia de cada homólogo.
Sin
embargo cada gameto haploide producido por la división de una célula
diploide durante la meiosis, tan sólo debe contener un homólogo de cada par.
Ello significa la exigencia adicional a la maquinaria de la división celular,
ya que los homólogos han de ser capaces de reconocerse mutuamente y quedar físicamente
apareados antes de alinearse para formar el huso. Este apareamiento es único
y característico de la meiosis.
La
meiosis se diferencia de la mitosis entre otras cosas porque las cromátidas
hermanas se comportan como una unidad, como si la duplicación cromosómica no
se hubiera producido.